domingo, 30 de diciembre de 2012

EGIPTO EN SU CORAZÓN by Gary Wilkerson

Nehemías fue un pastor de Israel, un rey, un líder y un restaurador que había tomado a Israel después del regreso a Jerusalén en los tiempos en que se inició la reconstrucción de los muros que habían sido destruidos. Nehemías salió de Jerusalén a visitar al rey de Persia, y cuando regresó, dijo: "En aquellos días vi. . . "(Nehemías 13:15).

Cuando Nehemías regresó a la ciudad, vio a los hijos de Israel haciendo exactamente las mismas cosas que sus padres habían hecho, las mismas cosas que les habían puesto en el exilio y la esclavitud. Ahora, ellos habían sido liberados y estaban reconstruyendo su ciudad natal, pero una vez más estaban practicando las cosas que habían causado la destrucción de sus muros. ¿Tiene esto sentido? Mientras estaban reconstruyendo, practicaban exactamente los mismos pecados que habían causado que esos muros cayeran.

Con una mano reconstruían la ciudad y con la otra mano destruían la ciudad. Con una mano estaban construyendo sus vidas y con la otra mano estaban destruyendo sus vidas.

¡Lo mismo sucede con muchos de nosotros hoy! Con una mano, llegamos al altar y clamamos a Jesús y con la otra mano practicamos los pecados de siempre. Por un lado, orar, leer las Escrituras e ir a la iglesia, por el otro, ir a los bares y clubes, ver pornografía en la computadora: un corazón comprometido aun con el mundo; con una mano glorificar a Dios y por otro lado vivir las prácticas del mundo.

Los israelitas estaban regresando a sus viejos caminos. Ellos estaban construyendo algo nuevo pero todavía algo viejo estaba en ellos. Se ha dicho que los hijos de Israel, bajo Moisés salieron de Egipto, pero algo de Egipto todavía estaba en ellos (ver Hechos 7:39). Algunos de nosotros estamos siendo liberados de las cosas del mundo pero, una parte del mundo todavía está en nosotros.

Dios nos quiere en un lugar de humildad y arrepentimiento. Él quiere que tengamos un constante caminar en victoria, un caminar que venza al enemigo… ¡siempre!

jueves, 27 de diciembre de 2012

UN PEQUEÑO PASO

Qué pequeño y simple paso hay entre dudar del amor de un padre a tomar el asunto en nuestras propias manos. Pero, ¡qué trágico paso! En el momento de forzar las cosas de acuerdo a tu voluntad, expones tu corazón a una avalancha de maldad.

La primera cosa que cambió en los hermanos de José después de que comenzaron a dudar del amor de su padre era la forma en que hablaban. Escúchalos: "Venid, matémosle. No, echémosle en una cisterna. ¡Mejor aún, vendámosle a los ismaelitas y hagamos un poco de dinero...!" Sus corazones se hincharon con desprecio y traición, y de aquellos corazones corrompidos estalló un torrente de palabras malvadas, el lenguaje del mundo.

El lenguaje profano es un signo seguro de un corazón endurecido. Los hermanos de José se volvieron insensibles al pecado y sus conversaciones corrompidas los condujeron a un comportamiento criminal. Primero hablaron como los malvados y luego empezaron a actuar como ellos. En poco tiempo, se convirtieron en criminales fríos y calculadores. No solamente pecaron, lo encubrieron y luego se dedicaron a su negocio de cuidar ovejas como si nada hubiera pasado.

Cuan bajo caemos una vez que dudamos del amor de nuestro Padre. Cuan corruptos e insensibles llegamos a ser. Malaquías, el profeta, advirtió a los hijos de Israel acerca de la dureza de sus corazones. Al igual que los hermanos de José, los israelitas habían caído en la trampa de la duda y terminaron endurecidos en su pecado. El libro de Malaquías comienza: "Profecía de la palabra de Jehová contra Israel, por medio de Malaquías. Yo os he amado, dice Jehová; y dijisteis: ¿En qué nos amaste? (Malaquías 1:1-2). ¡Increíble! Se atrevieron a decirle a Dios: "No vemos ninguna evidencia en nuestras vidas de que nos amas o te preocupas por nosotros."

Muéstrame un cristiano que comienza a dudar del amor de Dios y decide tomar el asunto en sus propias manos, y te mostraré un cristiano cuya conversación se está volviendo corrupta. Casi de la noche a la mañana habrá un cambio notable. Cuanto más duda, más impío su lenguaje se volverá. La forma en que algunos cristianos hablan es absolutamente impactante. Alguna vez, hablaban con devoto respeto y reverencia, pronunciando palabras de fe y gozo. Alguna vez, hablaban suavemente, con un discurso de que edificaba. Ahora hablan brusca e irreverentemente. Sus palabras revelan lo que hay en sus corazones: el miedo, la incredulidad y la desesperación.

Desecha todos los pensamientos malos e incrédulos. ¡No continúes dudando del gran amor de Dios!

miércoles, 26 de diciembre de 2012

AMOR PERDONADOR

La historia de José y sus hermanos en el Antiguo Testamento tiene un mensaje poderoso para los cristianos del Nuevo Testamento. José es un tipo de Cristo y sus hermanos son un tipo del pueblo elegido de Dios en la tierra. (Recuerde que Dios le prometió a Jacob en Génesis 35:11: "Reyes saldrán de tus lomos") El método de José para tratar con sus hermanos es un tipo claro de la manera en que Dios trata con nosotros hoy. Esta historia de amor perdonador de un hombre por sus hermanos pecadores, es un hermoso cuadro del amor y gracia de Dios hacia el hombre pecador.

La historia de José y sus hermanos es una de las más tristes tragedias en toda la Palabra de Dios. Esta generación de hombres escogidos nunca pudo creer que eran amados. El diluvio devastador de pecado y tristeza causados por su escepticismo debería servir como una advertencia solemne para todos nosotros.

Jacob sintió amor excepcional por José, el hijo de su vejez, y tomó medidas especiales para cuidar de él. Sus hijos mayores interpretaron esta atención adicional en el sentido de que su padre amaba a José más que a ellos: " Y viendo sus hermanos que su padre lo amaba [a José] más que a todos sus hermanos, le aborrecían" (Génesis 37:4).

Ahora bien, el hecho de que Jacob amaba tanto a José no significa que amaba a sus otros hijos menos. Él había cuidado fielmente y había bendecido a todos sus hijos. Ellos habían recibido la misma guía amorosa y la disciplina, sin embargo, los hijos mayores se volvieron celosos de lo que parecía ser un hermano favorito. José parecía tener todo lo que su corazón deseaba, incluyendo una túnica adornada de diversos colores. Él era más bendecido, más favorecido, más consentido y eso les provocó enojo y celos.

¿Alguna vez has sido culpable de envidiar a un hermano en el Señor que parece tener todo lo que quiere? Sus oraciones siempre parecen ser contestadas rápidamente. Nunca parece estar solo o sin amor, ni parece ser innecesario, mientras tú te sientes abandonado y solo. Las raíces de la amargura y los celos comienzan a crecer.

Amados, éste es un terreno peligroso. En el momento en que creemos que nuestro Padre Celestial nos ama menos de lo que ama a otra persona, nos abrimos a todo tipo de maldad. Siempre que nos quejamos de nuestras circunstancias, ya sea en voz alta o en silencio en nuestros corazones, acusamos a Dios de negligencia.

¡Cuidado! Esta es la actitud que trajo tantos problemas a los hermanos de José.

martes, 25 de diciembre de 2012

EL PECADO QUE HACE LLORAR A DIOS

Déjame decírtelo con franqueza, sin andar con rodeos ni minimizar la importancia de las cosas. El pecado que hace llorar a Dios se está cometiendo a diario, no por los paganos obradores de iniquidad, sino que por multitudes de cristianos: El pecado de dudar del amor de Dios por Sus hijos.

¿Crees que decir que Dios llora lo hace sonar demasiado humano y vulnerable? Entonces pregúntate a ti mismo cómo un Dios de amor podría no llorar cuando Su propio pueblo duda de Su mismísima naturaleza. Jesucristo era Dios encarnado, y de acuerdo al libro de Juan Él lloró cuando aquellos que eran los más cercanos a Él dudaron de su amor y preocupación. Ahí estaba Dios encarnado frente a la tumba de Lázaro, llorando por los amigos que fallaron en reconocer quien era Él.

Una y otra vez los más queridos compañeros de Cristo sobre esta tierra dudaron de Su amor por ellos. Piensa en los discípulos en una barca sacudida por la tempestad que se había formado sobre el agua. Jesús estaba en la popa de la barca, profundamente dormido. Temiendo por sus vidas, sus seguidores lo despertaron y lo acusaron de indiferencia absoluta: “Maestro, ¿no tienes cuidado que perecemos?” (Marcos 4:38). ¡Cómo debe haber contristado al Señor su acusación! ¡Ese era Dios Todopoderoso en su barca! ¿Cómo podría Él no preocuparse? Pero cuando los hombres sacan sus ojos del Señor y en lugar de eso se concentran en sus propias circunstancias, la duda siempre toma control. Jesús estaba atónito. “¿Cómo pueden tener miedo cuando Yo estoy con ustedes? ¿Cómo pueden cuestionar Mi amor y cuidado?”

Los cristianos de hoy en día entristecen al Señor en este asunto aun más. Nuestra incredulidad es una afrenta mayor para Él que la falta de fe de María, Marta y todos los discípulos, porque nuestro pecado es cometido contra una luz mayor. Nos encontramos en una montaña más alta y vemos más de lo que ellos pudieron ver en toda su vida. Tenemos una Biblia completa, con un registro completo y detallado de la confiabilidad de Dios. Tenemos escritos los testimonios de cristianos de casi 20 siglos, generación tras generación de padres piadosos que nos han dejado el legado de inamovibles pruebas del amor de Dios. Y tenemos un sinnúmero de experiencias personales que dan testimonio del tierno amor y afecto de Dios por nosotros.

¡Pongamos la mirada en Su misericordia y amor extraordinarios, admitamos la pecaminosidad de nuestra incredulidad, y reconozcamos quien Él es!

lunes, 24 de diciembre de 2012

UNA PALABRA DE SANIDAD DEL CIELO

Jesús fue atraído a un hombre enfermo tumbado en el estanque de Betesda. "Y había allí un hombre que hacía treinta y ocho años que estaba enfermo. Cuando Jesús lo vio acostado, y supo que llevaba ya mucho tiempo así, le dijo: ¿Quieres ser sano?" (Juan 5:5-6). Este hombre lisiado no identificado tiene muchas caras y representa multitudes de cristianos enfermos que se sienten desesperanzados.

La enfermedad viene en muchas formas: física, espiritual, mental, o todas ellas a la vez. Mental y espiritualmente tú puedes ser ese hombre tumbado en el estanque. Estás en una situación que parece desesperanzadora y no ves ninguna salida. Nadie entiende realmente la profundidad de tu sufrimiento, ni un solo amigo o ser querido parece tener el tiempo, el amor o la energía para realmente palpar el dolor en ti.

Echa un buen vistazo a ese hombre enfermo y piensa en los años de lucha, las heridas acumuladas en él debido a personas indiferentes e insensibles. ¿Cuántas veces debe de haber levantado la mano seca a aquellos que pasaban apurados para cubrir sus propias necesidades, clamando: "¡Alguien que me ayude! ¡Por favor! ¡No puedo hacerlo por mi mismo!"

Multitudes de cristianos están espiritualmente indefensos y enfermos a causa de una prolongada batalla con algún pecado asediante que les ha privado de la vida espiritual y la vitalidad. Yacen indefensos en la cama de la depresión y la desesperación, siempre con la esperanza de un milagro, siempre esperando que alguien mueva las cosas y que haga que algo suceda. Se arrastran a si mismos a una reunión tras otra, sesiones de consejería y seminarios esperando ese gran milagro que cambia vidas. Pero nada cambia.



Yo creo que el gran amor de Dios se revela en respuesta a un clamor del corazón, y creo que Jesús vino a este hombre en respuesta a un clamor profundo y agonizante hacia el Padre. La Biblia tiene mucho que decir acerca de este clamor del corazón. "En mi angustia invoqué a Jehová, y clamé a mi Dios. El oyó mi voz desde su templo, y mi clamor llegó delante de él, a sus oídos”. (Salmos 18:6). ¡Un clamor a Dios desde el corazón siempre será contestado con una palabra de sanidad y misericordia desde el cielo!

domingo, 23 de diciembre de 2012

UNA IGLESIA DIVIDIDA by Gary Wilkerson

La iglesia de Corinto tenía muchos problemas: división, chisme, murmuración, envidia, discordia y pecado sexual. Había mediocridad y tolerancia en la iglesia y la actitud de la gente parecía ser: "Bueno, todos resbalamos o tropezamos a veces. No estamos realmente tan mal". En 1ra de Corintios 3, el apóstol Pablo escribe a la iglesia:

"De manera que yo, hermanos, no pude hablaros como a espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo" (1 Corintios 3:1). Pablo no estaba tratando de darles una palabra de aliento, sino que estaba predicando una palabra fuerte que les acusaría y rompería el barbecho de sus corazones endurecidos.

Pablo continuó diciendo: " Os di a beber leche, y no vianda; porque aún no erais capaces, ni sois capaces todavía"(Versículo 2). Pablo anhelaba hablarles una palabra sustanciosa que llenaría sus almas y los alimentaría de manera que se pudieran levantar en Cristo para un nuevo desarrollo y la estabilidad. Debido a su inmadurez, sin embargo, tenía que seguir dándoles leche.

"Porque aún sois carnales" (Versículo 3). La Biblia usa la palabra carne (carnal), que significa "tener el espíritu del mundo". Este espíritu carnal del que estamos hablando se puede describir como no tener el poder del Espíritu Santo, sino que por el contrario, hacer las cosas en nuestra propia fuerza.

"Porque aún sois carnales; pues habiendo entre vosotros celos, contiendas y disensiones, ¿no sois carnales, y andáis como hombres?" (Versículo 3). Pablo describe algunas de las formas en que este espíritu humano y carnal trabaja. Siempre es celoso. Siempre es envidioso. Siempre está causando conflicto y división en la casa de Dios. El espíritu carnal acusa a otros o tiene una actitud que dice: "Yo soy mejor".

Dios está usando a Pablo a llamar a esta iglesia a arrepentirse y decir: "¡Dios, yo quiero todo lo que tienes!" Si nos arrepentimos y nos disponemos a encerrarnos en el aposento secreto a solas con Dios, nos convertiremos en hombres a la antigua o mujeres de oración.

jueves, 20 de diciembre de 2012

¿CÓMO PODEMOS SABER QUE ESTAMOS VERDADERAMENTE "EN CRISTO"?

(Nota: Estas evidencias están supeditadas a su primer arrepentimiento del pecado: abandonar toda maldad, confiar en Cristo para la salvación eterna y permitirle que le traslade de las tinieblas a Su reino de luz.)

1. Usted está en Cristo, si usted está siendo continuamente renovado. Los que están "en Cristo" no se apoyan en una experiencia de conversión de una sola vez. Por el contrario, constantemente claman por ser transformados y renovados por el Espíritu Santo. Su oración diaria es: "Señor, saca de mí todo lo que no se parece a ti."

"De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es: las cosas viejas pasaron, he aquí todas son hechas nuevas" (2 Corintios 5:17). "No por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia nos salvó, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo, el cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador" (Tito 3:5 -6).

2. Usted está en Cristo si gobierna su vida por las Escrituras. ¿Reverencia y teme usted la Palabra de Dios?

"El que guarda su palabra, en éste verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado; por esto sabemos que estamos en él" (1 Juan 2:5). La Biblia es muy clara: Sabemos que estamos en Cristo si amamos y obedecemos Su Palabra.

3. Usted está en Cristo, si su fe se mezcla con la caridad. La escritura dice que si usted no tiene caridad, o amor incondicional, usted no puede estar en Cristo.

"Si yo tuviera el don de profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy" (1 Corintios 13:2). En este pasaje “nada” en el griego significa, "No soy nada ahora ni nunca voy a serlo." En otras palabras: "Sin amor incondicional por todos, soy un don nadie y siempre seré un don nadie".

Usted puede ser un predicador dotado, un evangelista poderoso, o un maestro ungido de la Palabra de Dios que camina en gran fe, pero si usted no tiene amor por los demás, no es nada.

miércoles, 19 de diciembre de 2012

FE ENFOCADA

Jesús oró al Padre: "Todo lo mío es tuyo, y lo tuyo mío; he sido glorificado en ellos" (Juan 17:10). "El amor con que me has amado esté en ellos y yo en ellos" (versículo 26).

Jesús deja muy claro: Cuando somos uno con Él, disfrutamos del mismo amor del Padre que Él disfruta. Dios se deleita en nosotros tanto como lo hace en su propio Hijo.

La Biblia también nos dice que Dios es nuestro Padre, como Él es el Padre de Cristo. Jesús testificó: "Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios" (Juan 20:17).

Entonces, ¿Qué tanto se esfuerza usted por agradar a Dios? ¿Tiene temporadas en las que siente que lo está deleitando y después tiene "bajas" estaciones cuando siente que le desagrada?

Amado, Usted tiene que poner los hechos por delante de los sentimientos. Y el hecho es que el deleite de Dios en Usted no tiene nada que ver con sus esfuerzos, intensidad, buenas intenciones o acciones. No, todo tiene que ver con su fe.

Yo creo que Dios quiere que tengamos lo que yo llamo una "fe enfocada", esto significa que "Toda su fe puede centrarse en el principio de que si Usted desea permanecer santo delante de Dios, tienes que venir a Él en Cristo."

El escritor de Hebreos advierte en contra de tener "...un corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo" (Hebreos 3:12). ¡Esta es una cuestión de fe! Cuando nos alejamos de la doctrina fundamental de ser aceptado por Dios por medio de Cristo, ¡volvemos de nuevo a la ley, la carne y la esclavitud espiritual!

“Pero los que creímos hemos entrado en el reposo... Porque el que ha entrado en su reposo, también ha reposado de sus obras, como Dios de las suyas" (4:3,10). La Escritura deja absolutamente claro que: la evidencia de la fe es el reposo.

La única manera de traer su alma atormentada, su esfuerzo y su sudor a la paz es convencerse a si mismo: "Yo estoy en Cristo y soy aceptado por Dios. Él se deleita en mí, independientemente de si estoy arriba o abajo. No importa lo que siento, ¡sé mi posición en Cristo: Él me hizo sentar en lugares celestiales!"

martes, 18 de diciembre de 2012

DE PIE ANTE UN DIOS SANTO

« ¿Con qué me presentaré ante el Señor? ¿Cómo adoraré al Dios Altísimo? ¿Debo presentarme ante él con holocaustos, o con becerros de un año? ¿Le agradará al Señor recibir millares de carneros, o diez mil ríos de aceite? ¿Debo darle mi primogénito a cambio de mi rebelión? ¿Le daré el fruto de mis entrañas por los pecados que he cometido?» (Miqueas 6:6-7).

En este pasaje los israelitas estaban haciendo una buena pregunta: "¿Cómo puede un humano acercarse a un Dios santo ¿Cómo podemos agradarle y ser aceptados por Él. ¿Qué clase de sacrificio quiere de nosotros? ¿Nuestra sangre, nuestros cuerpos, nuestros hijos?"

La respuesta de Dios aparece a lo largo de las Escrituras: "No quiero tus sacrificios, tus buenas obras, tus promesas ni tus acciones morales. Ninguna de estas cosas carnales es aceptable delante de mis ojos, nada puede agradarme o deleitarme excepto Mi Hijo y que todos los que están reunidos en Él."

Piense en la persona más Íntegra que conoce, incluso esa persona no es aceptada en la presencia de Dios fuera de Cristo. Todas las obras buenas de esa persona, su naturaleza amable y su generosidad son trapos de inmundicia a los ojos de Dios.

Entonces, ¿cómo seremos aceptados por Dios? Pablo escribe: "Él nos hizo aceptos en el Amado" (Efesios 1:6). Nuestras buenas obras vienen como resultado de estar en Él.

Si usted ha entregado completamente su corazón a Jesús, es probable que haya expresado las mismas preguntas que Israel preguntó: "Oh, Dios, ¿cómo puedo complacerte ¿Cómo puedo ser un deleite para ti? He hecho promesas y he tratado de dar lo mejor de mí, pero cada vez que pienso que estoy progresando, doy dos pasos hacia atrás. ¿Debería leer más de la Biblia? ¿Debería pasar más tiempo en oración? ¿Debo testificar más? Señor, ¿qué quieres de mí?"

Dios nos responde como lo hizo a Israel: "Yo no quiero ninguno de tus sacrificios o buenas obras. Yo sólo reconozco la obra de mi hijo quien me deleita y me complace. Te elegí desde antes de la fundación del mundo para casarte con Mi Hijo. Te he cortejado y te he convencido, y a través de mi Espíritu te traje a Él. ¡Yo no puedo odiar a mi propio cuerpo!"

lunes, 17 de diciembre de 2012

DIOS SE DELEITA EN SU HIJO

Dios le habló a Isaías de un cierto siervo que deleita su corazón: "He aquí mi siervo, yo le sostendré; mi escogido, en quien mi alma tiene contentamiento" (Isaías 42:1). ¿Quién es Aquel a quien Dios sostiene y defiende, vigilando cada uno de sus pasos? ¿Quién es su escogido, su elegido, Aquel en quien Él se deleita así?

La respuesta la encontramos en el evangelio de Mateo: " Después de ser bautizado, Jesús salió del agua. Entonces los cielos se abrieron y él vio al Espíritu de Dios, que descendía como paloma y se posaba sobre él. Desde los cielos se oyó entonces una voz, que decía: «Éste es mi Hijo amado, en quien me complazco »"(Mateo 3:16-17).

Aquí la palabra hebrea para “me complazco” es "deleite". Dios estaba diciendo: "¡Mi alma se deleita en Mi Hijo, Jesucristo!"

A lo largo del Antiguo Testamento, un número incalculable de ovejas y ganado fueron ofrecidos al Señor como sacrificio. Ríos de sangre de animales fluyó durante siglos. Sin embargo, la Biblia dice que ninguno de estos sacrificios trajo al Señor ningún placer: "porque la sangre de los toros y de los machos cabríos no puede quitar los pecados... en holocaustos y sacrificios por el pecado no te has complacido." (Hebreos 10:4, 6).

En el siguiente versículo leemos estas maravillosas palabras de Jesús: "Entonces dije: He aquí, yo vengo... para hacer tu voluntad, oh Dios" (versículo 7). Cristo vino al mundo para hacer lo que ningún sacrificio animal podía hacer.

"Por lo cual, entrando en el mundo dice: Sacrificio y ofrenda no quisiste, pero me has preparado un cuerpo" (v. 5). Dios había preparado un cuerpo físico para Jesús aquí en la tierra, un cuerpo que proporcionaría el sacrificio final, perfecto.

En pocas palabras, Dios se humilló por nosotros recubriéndose a sí mismo en una matriz humana, Él asumió nuestra naturaleza. Él renunció a las riquezas del cielo para convertirse en pobre, dando su vida para rescatarnos.

domingo, 16 de diciembre de 2012

PREND TOUT DE MOI, JESUS by Gary Wilkerson

En los años 1800, después de una visita a una pareja y sus ocho hijos, una joven mujer escribió una ungida canción. Todos los miembros de la familia asistían a la iglesia, pero durante los cinco días que pasó con ellos, ella sintió la frialdad en su corazón hacia las cosas de Dios. Ellos parecían carecer de fervor espiritual y no había temor de Dios.

Profundamente cargada, la joven oró con fervor por sus anfitriones durante todo el tiempo que estuvo con ellos, creyendo que Dios trataría con sus corazones. También habló la verdad en el amor y con valor les advirtió. Antes de que ella se marchara, un avivamiento había estallado en esa casa de diez personas. ¡Ellos lloraron durante horas mientras se regocijaron en lo que el Espíritu Santo estaba logrando en sus vidas!

La compositora de la canción, Frances Havergal, dijo: "Yo estaba demasiado feliz como para dormir y pasé la mayor parte de la noche en alabanza y renovando mi propia consagración. Estas pequeñas coplas se formaron solas y replicaron en mi corazón una tras otra hasta finalizar en “¡Por siempre, SOLAMENTE TODO para Ti!"

HIMNO DE CONSAGRACIÓN

Toma mi vida, y deja que sea consagrada, Señor, para Ti.
Toma mis momentos y mis días, déjalos fluir en incesante alabanza.
Toma mis manos y déjalas mover por el impulso de tu amor.
Toma mis pies y déjalos ser rápidos y hermosos para ti.

Toma mi voz y déjame cantar siempre, solo, para mi Rey.
Toma mis labios y deja que sean llenos de tus mensajes.
Toma mi plata y mi oro que yo no retenga ni un poquito.
Toma mi intelecto y usa cada capacidad como tú hayas elegido.

Toma mi voluntad y hazla Tuya, no será más mía.
Toma mi corazón, es el Tuyo propio, será tu trono real.
Toma mi amor, mi Señor, pongo a tus pies todo lo que es precioso para mí.
Tómame y yo seré, por siempre, solamente, toda para ti.

¿Quiere Usted pedirle a Dios que le llene de nuevo con el poder del Espíritu Santo? Le invito a orar: "¡Toma todo de mí, Jesús. Quiero que mi vida sea totalmente consagrada a Ti! "

jueves, 13 de diciembre de 2012

REGRESANDO AL CANTO DE VICTORIA

El Rey David cometió adulterio y luego hizo arreglos para que un fiel soldado fuera asesinado y así él pudiera reclamar a su joven esposa. Él trajo vergüenza a Israel y al nombre de su Padre Celestial. Él escondió esta horrible oscuridad por un año completo y llegó al borde de la ruina total. Sin embargo, incluso después de todo esto, Dios llamó a David un “varón conforme a Su corazón” (Vea Hechos 13:22). ¿Cómo puede ser esto? El secreto es que justo antes de que David estuviera a punto de caer, se humilló a sí mismo y se arrepintió.

“…Confesaré mi maldad, y me contristaré por mi pecado” (Salmos 38:18). Contra ti, contra ti solo he pecado, y he hecho lo malo delante de tus ojos; Para que seas reconocido justo en tu palabra, y tenido por puro en tu juicio” (Salmos 51:4). “Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio…y no quites de mí tu Santo Espíritu” (Salmos 51:10-11)

¿Estás preocupado y afligido por el pecado que te asedia? ¿Sientes que estás a punto de caer bajo la pesada carga de todo esto? Si es así, entonces estás en camino a la sanidad y liberación. Verás, cuando David se arrepintió, finalmente fue capaz de divisar la luz al final del túnel.

“Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Dije: Confesaré mis transgresiones a Jehová; y tú perdonaste la maldad de mi pecado. ..Tú eres mi refugio; me guardarás de la angustia; con cánticos de liberación me rodearás” (Salmos 32: 5, 7)

Querido hermano, puedes regresar a tu alegría, simplemente confiesa y abandona tu pecado y el Señor te perdonará y te liberará. Él está listo para besar tu cuello, vestirte con un manto de justicia y ofrecer una gran fiesta delante de ti. Entonces serás capaz de testificar junto con David:

“Muchos dolores habrá para el impío; mas al que espera en Jehová, le rodea la misericordia. Alegraos en Jehová y gozaos, justos; y cantad con júbilo todos vosotros los rectos de corazón” (Salmos 32:10-11)

miércoles, 12 de diciembre de 2012

TOMANDO EL PECADO LIGERAMENTE

El Profeta Ezequiel nos ofrece una vívida ilustración de lo que le pasa a la gente que toma su pecado ligeramente. En esta explicación, los setenta ancianos de Judá vinieron a Ezequiel para recibir una palabra del Señor. Todos estos hombres estaban en el servicio del templo, y cuando se reunieron con el profeta para adorar, a Ezequiel le fue dada una visión asombrosa:

“…estaba yo sentado en mi casa, y los ancianos de Judá estaban sentados delante de mí, y allí se posó sobre mí la mano de Jehová el Señor. Y miré, y he aquí una figura que parecía de hombre; desde sus lomos para abajo, fuego…parecía resplandor, el aspecto de bronce refulgente. Y aquella figura extendió la mano, y me tomó por las guedejas de mi cabeza; y el Espíritu me alzó entre el cielo y la tierra, y me llevó en visiones de Dios a Jerusalén…” (Ezequiel 8:1-3)

El Espíritu Santo cayó sobre esa reunión, y el santo fuego de Dios llenó el lugar de luz: “Y he aquí, allí estaba la gloria del Dios de Israel…” (Verso 4). Cada vez que la ardiente presencia de Dios se manifiesta en una reunión, el pecado siempre es expuesto. Repentinamente, el profeta vio que las mentes de estos hombres estaban llenas con “…toda forma de reptiles y bestias abominables” (Verso 10). Él estaba describiendo fortalezas demoniacas, seres diabólicos. ¡Y éstos se habían infiltrado en la casa de Dios a través del ministerio!

Allí estaban sentados los setenta ancianos, calmados y plácidos, parecían adoradores buscando la dirección del Señor. En realidad, sin embargo, estaban cubriendo el pecado oculto. Ellos habían estado realizando las prácticas de adoración externa en el ministerio del templo, pero en realidad pertenecían a una sociedad secreta de adoradores del sol. Ellos empleaban prostitutas en el templo como parte de ritual de adoración, estos ancianos supuestamente piadosos tomaban parte en la fornicación.

Lo peor de todo, es que estos hombres no estaban convencidos de su horrible idolatría. Ellos se habían convencido a sí mismos que Dios pasaba por alto su idolatría. David estuvo terriblemente apesadumbrado por su pecado pero estos setenta ancianos no sentían ninguna flecha de convicción, ninguna pérdida de fuerza física, ningún dolor emocional. En lugar de eso, fueron engañados por lo que Moisés llamó una “falsa paz”.

“Y suceda que al oír las palabras de esta maldición, él se bendiga en su corazón, diciendo: Tendré paz, aunque ande en la dureza de mi corazón, a fin de que con la embriaguez quite la sed. (Deuteronomio 29:19)

En otras palabras: “Una persona engañada es como un borracho que ha perdido toda habilidad de discernir. No puede ni siquiera distinguir entre la sed y la embriaguez”

martes, 11 de diciembre de 2012

LA CARGA DE PECADO SECRETO

La carga de pecado secreto que el Rey David llevó durante un año entero lo costó caro. Quebrantó su salud, afligió su mente e hirió su espíritu. Hizo estragos en su casa, desilusionó al pueblo de Dios, fue la burla de los impíos. Finalmente, él clamó, "Pero yo estoy a punto de caer, y mi dolor está delante de mí continuamente " (Salmo 38:17). La palabra hebrea para "caer" aquí toma énfasis. Él estaba diciendo: "Yo estoy a punto de caer por esta pesada carga de dolor"

Algunos cristianos podrían mirar a David en su época de confusión y pensar, "Qué tragedia fue capaz de traer Satanás sobre David. ¿Cómo pudo el una vez sensible salmista llegar al borde de una caída? Dios debe haber estado muy enfadado con él."

¡No! No fue el diablo quien hizo que el pecado de David fuera tan pesado, fue Dios. En su gran misericordia, Dios le permitió a este hombre hundirse hasta el fondo, porque quería que él viera la magnitud de su pecado. Dios hizo que el pecado no confesado de David fuera tan pesado, que ya no podía soportarlo y así fue conducido al arrepentimiento.

La verdad es que, sólo un hombre justo como David podía ser tan fuertemente afectado por su pecado. Como ves, su conciencia aún permanecía sensible y él sentía los agudos dolores de cada flecha de convicción que Dios clavaba en su corazón. Es por esto que David podía decir; "...mi dolor está delante de mí continuamente" (mismo verso).

Y ése es el secreto de toda esta historia: David tenía un dolor piadoso, un profundo y precioso temor de Dios. Él pudo admitir: "Veo la mano disciplinadora del Señor en esto, presionándome a arrodillarme y reconocer que mi pecado merece Su ira".

El escritor de Lamentaciones dice: "Yo soy el hombre que ha visto aflicción bajo el látigo de su enojo. Me guió y me llevó en tinieblas, y no en luz…quebrantó mis huesos; Edificó baluartes contra mí…Me dejó en oscuridad, como los ya muertos de mucho tiempo. Me cercó por todos lados, y no puedo salir; ha hecho más pesadas mis cadenas…Cercó mis caminos con piedra labrada, torció mis senderos" (Lamentaciones 3:1-9).

El punto del escritor está claro: Cuando vivimos con pecado oculto, Dios mismo hace nuestras cadenas tan pesadas, caóticas y aterradoras, que somos dirigidos a franca confesión y arrepentimiento profundo.

LA IGLESIA DE ÉFESO

Los cristianos de la iglesia de Éfeso habían caminado muy cerca del Señor. Cuando leo la carta de Pablo a los Efesios, me maravillo del evangelio que estas personas escuchaban y vivían. De hecho, Pablo los elogia extensamente. Se dirige a ellos como “...los fieles en Cristo Jesús... benditos... con toda bendición espiritual en lugares celestiales en Cristo... escogidos... antes de la fundación del mundo...predestinados... adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad. (Efesios 1:1-5).

¡Qué descripción de un pueblo bendito y santo! Jesús también elogia a los cristianos de Éfeso en el libro de Apocalipsis: “Yo conozco tus obras, y tu arduo trabajo y paciencia” (Apocalipsis 2:2). En otras palabras: “Yo conozco todas las cosas buenas que están tomando lugar en tu vida. Pacientemente has trabajado para mí sin quejarte y harás cualquier cosa por los demás. Eres diligente en tus buenas obras y eso es muy loable”

Jesús señala otra cosa en los corazones de los Efesios, algo que Él nota está profundamente mal. Él dice: “Veo todas tus obras, tu odio hacia el pecado, tu amor por la verdad, tu valentía justa. Y sin embargo, de alguna forma en medio de todas tus obras, has permitido que tu primer amor se marchite. Tu afecto por Mí está muriendo”.

“Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor” (Verso 4). Amado, he leído y releído este verso y he concluido que su seriedad no se puede pasar por alto. Las palabras “tengo contra ti” indican algo que no puede ser tomado ligeramente. ¡La misma traducción aparece en el texto griego!

Me gustaría pensar que soy un cristiano tipo efesio, alguien que es un obrero fiel. Quiero creer que mi sufrimiento es por Jesús, que mis obras son para glorificarle a Él, que vivo una vida santa, que estoy sentado en lugares celestiales con Él. Pero cuando leo sobre Jesús caminando entre creyentes tan bien enseñados como los efesios y diciéndoles a ellos: “tengo contra ti”, atrapa la atención de mi alma. Tengo que preguntarle a mi Señor: “Jesús, ¿Tienes algo contra mí? ¿He perdido también mi afecto por Ti?

lunes, 10 de diciembre de 2012

PUEDES TENER TANTO DE JESÚS COMO QUIERAS by Gary Wilkerson

Mi padre, David Wilkerson, me enseñó una lección cuando era niño y creo que es la lección más importante que he aprendido en toda mi vida. “Gary”, me dijo, “puedes tener tanto de Jesús como quieras”.

¡Cada uno de ustedes que está leyendo este artículo puede tener tanto de Jesús como quiera! Dios no dice al azahar: “Te escojo a ti, y no a ti”.

“Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.”(Mateo 5:6). Este verso está hablando del hombre o la mujer que dice: “Quiero todo lo que Jesús tiene para ofrecer. Voy a ser insaciable en mi hambre espiritual para obtener todo lo que Él tiene para dar”.

La Biblia dice que Dios está buscando hombres y mujeres cuyos corazones son completamente Suyos para que Él pueda mostrar su poder. “Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar su poder a favor de los que tienen corazón perfecto para con él” (2 Crónicas 16:9)

Dios no quiere que el 10 ó el 75 por ciento de Su iglesia estén consagrados y vivan una vida separada y santa. El quiere que el 100 por ciento de Su cuerpo, Sus creyentes, esté comprometido incondicionalmente.

No es Dios quien está reteniendo la unción de Su Espíritu, sino nuestra falta de respuesta a lo que Él está derramando. Dios ha rasgado los cielos, ha bajado y ha manifestado Su Santo Espíritu en estos últimos días. El hombre o la mujer que responda a lo que Dios está dispuesto a dar se levantará y dirá: “En estos tiempos finales elijo vivir una vida consagrada. No seré disuadido de esto, ni seré retenido. Nada puede impedir el destino que Dios tiene para mí de estar ardiendo por Él, totalmente lleno de Su Espíritu”.

jueves, 6 de diciembre de 2012

¿ESTA VIVO TU AMOR?

Si usted puede continuar su vida diaria enfrentando todo tipo de interrupciones y exigencias sin pasar ni diez minutos en la presencia de Dios, su amor se está muriendo.

Piense en esto: Si ama a alguien exclusivamente por encima de todo lo demás, hará que esa persona sienta que es el ser más importante de todo el mundo. Todo lo demás palidece en comparación con él.

¿No es así como amó al comienzo a su pareja cuando estaban en cortejo? Si ella llamó mientras usted estaba ocupado, usted cortó todo sólo para hablar con ella. Si alguien se entrometía en su tiempo a solas, usted se molestaba. Todo lo demás quedaba en segundo lugar en su esfuerzo por desarrollar el amor entre los dos.

Muchos cristianos hoy en día pasan semanas, incluso meses, sin tener sin pasar tiempo de calidad con Jesús. ¿Cómo pueden ellos amar a Jesús con todo el corazón cuando lo descuidan durante días y días?

En el Cantar de los Cantares, la novia no podía dormir porque su amado "... se había marchado..." (Cantares 5:6). Esta mujer se levantó en medio de la noche, diciendo: " Se me desplomó el corazón... lo busqué, pero no pude encontrarlo, yo lo llamé, pero no tuve ninguna respuesta" (mismo versículo). Así que rápidamente corrió a la calle, buscando por todas partes a su amado, gritando: "¿Has visto a mi amado?"

¿Por qué era un asunto tan serio para ella? Porque, como ella dijo: "Este es mi amado, tal es mi amigo" (versículo 16). "Estoy enferma de amor [desfallezco de deseo por él]" (versículo 8). No podía estar sin su amado.

¿Cómo se siente Jesús cuando Él pone la mesa y espera ansiosamente nuestra compañía y sin embargo, nunca nos presentamos? La Biblia nos llama su novia, su amada, su único gran amor. Se dice que fuimos creados para tener comunión con Él. Entonces, ¿qué tipo de rechazo debe sentir cuando continuamente ponemos a otros primero que a Él?

miércoles, 5 de diciembre de 2012

¿QUE GUARDA SU CORAZÓN?

¿Qué guarda su corazón en este momento? ¿Su alma anhela a Jesús, o las cosas de este mundo?

Una mujer en nuestra lista de correo escribió esta nota inquietante: "Mi esposo tuvo una vez el fuego de Dios. Durante años se entregó fielmente a la obra del Señor, pero hoy está completamente envuelto en una nueva búsqueda. Él ya no tiene tiempo para el Señor. Me preocupo por él, porque ha aumentado demasiado el frío."

Jesús contó una parábola acerca de este, muy legítimo, tipo de búsqueda. Un hombre rico mandó a su sirviente a invitar a todos sus amigos a una gran fiesta. Sin embargo, la Escritura dice que los amigos del hombre "todos a una comenzaron a excusarse" (Lucas 14:18).

Un amigo le dijo a su siervo: "Acabo de comprar un pedazo de tierra sin haberlo visto y tengo que inspeccionarlo. Por favor, dile a tu amo que no podre ir." El siguiente amigo le dijo al criado: "Acabo de comprar un par de bueyes y no he tenido tiempo para probarlos. Dile a tu amo que no puedo ir porque tengo que ir al campo a arar con ellos." Y otro amigo más le dijo al siervo: "Acabo de casarme y estoy a punto de tomar mi luna de miel, no tengo tiempo para ir a la fiesta."

Este hombre había invitado a todos sus amigos para disfrutar de un momento íntimo de comunión con ellos. Había hecho todos los arreglos para su comodidad y conveniencia. La mesa estaba puesta y todo estaba preparado, pero nadie vino. Todo el mundo estaba demasiado ocupado o preocupado.

Cada persona tenía una buena y legítima razón para no venir. Después de todo, ellos no estaban evitando a su amigo para ir a otra fiesta o a algún bar. Por el contrario, la Biblia elogia todo lo que estas personas estaban haciendo: Comprar y vender puede garantizar la seguridad de la familia, y probar una compra importante es una práctica empresarial. Por último, el matrimonio es una bendición que las Escrituras animan.

Sin embargo, ¿cómo reaccionó el hombre rico? La Escritura dice: "El señor dijo al siervo: Ve por los caminos y por los vallados, y oblígalos a entrar para que mi casa se llene. Porque yo os digo que ninguno de aquellos hombres que fueron convidados, gustará mi cena "(versículos 23-24).

Jesús deja muy claro el punto de esta parábola: Cada una de esas cosas buenas y legítimas se convierten en pecado cuando tienen prioridad sobre el Señor.

martes, 4 de diciembre de 2012

JESÚS Y LA IGLESIA DE ÉFESO

En la asombrosa visión de Juan, registrada en los primeros tres capítulos de Apocalipsis, él ve a Jesús andar en medio de las siete iglesias del Nuevo Testamento de Asia. Los ojos de Cristo están en llamas, y Él lleva la ropa sacerdotal. Es claro que Él ha de venir a juzgar a estas iglesias en la justicia.

Pedro escribe: "Ya es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios" (1 Pedro 4:17). Y ahora, cuando Jesús aparece entre las siete iglesias, Él comienza a juzgarlas de acuerdo con lo bueno y lo malo que contempla. Estos juicios aparecen en Apocalipsis 2 y 3, dos capítulos de letras rojas, esto significa que cada palabra viene directamente de los labios de Jesús.

Ahora bien, estas siete iglesias eran congregaciones reales en localidades reales: Éfeso, Esmirna, Laodicea, y así sucesivamente. Sin embargo, Juan oye la voz de Dios que habla no sólo a estas iglesias particulares, sino a la Iglesia universal, de hecho, a todo creyente que espera el pronto regreso de Jesús.

Jesús comienza sus juicios, haciendo una lista de las muchas cosas buenas acerca de las iglesias que lo bendicen y elogia a cada iglesia por estas cosas. Pero Él también ve varias cosas que le afligen profundamente y Él emite una advertencia a cada iglesia.
Su primer mensaje es para los cristianos de Éfeso, una iglesia fundada en la enseñanza divina del apóstol Pablo. El juicio de Jesús a los efesios es: "Tú has dejado tu primer amor" (Apocalipsis 2:4).

Cuando Jesús usa aquí las palabras “primer amor”, Él no está hablando del amor inmaduro que experimentamos cuando al comienzo fuimos salvos. Más bien, Él está hablando de amor exclusivo: "Una vez ocupé el primer lugar en tu corazón, pero ahora has perdido la exclusividad de tu amor por Mí, has permitido que otras cosas tomen mi lugar."

Es significativo que de todos los pecados, Jesús señala en estas siete iglesias - el adulterio, la codicia, la tibieza, las falsas enseñanzas, Jezabel en la autoridad, la adoración muerta y la ceguera espiritual - el primer pecado que Él menciona es el que más le duele: la pérdida de afecto por Él. Nuestro Dios es un amante celoso y Él no permitirá que nada se interponga a nuestro amor por Él.

lunes, 3 de diciembre de 2012

DE VUELTA AL PRIMER AMOR

"Pero tengo contra ti que has dejado tu primer amor" (Apocalipsis 2:4).

Creo que esta advertencia a la iglesia de Éfeso es para todos los cristianos que viven en estos últimos tiempos. En pocas palabras, el Señor nos está diciendo: "No es suficiente que seas cuidadoso, generoso y un siervo diligente que se lamenta por el pecado y predica la verdad. No es suficiente que defiendas las normas morales y soportes el sufrimiento por mi causa o incluso el ser quemado en la hoguera por la fe. Todo eso es parte de llevar mi cruz."

"Puedes hacer todas estas cosas en mi nombre, pero si tu afecto por mí no aumenta en el proceso de realizarlas, si no soy el gran deleite de tu corazón, entonces has dejado tu primer amor. Si para ti, tu afecto por mí ya no es un asunto de gran preocupación, entonces, tengo algo contra ti."

Considere las palabras de David: ¿A quién tengo en el cielo sino a ti? Te deseo más que cualquier cosa en la tierra." (Salmo 73:25). Estas son palabras fuertes, pero David no está diciendo: "Yo no tengo el amor humano". Más bien, él está diciendo: "No hay nadie a quien yo ame exclusivamente en mi corazón como amo a mi Señor. Yo le deseo por encima de todo los demás."

David también escribió: "Oh Dios... mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela, en tierra seca y árida donde no hay aguas" (63:1). "Como el ciervo [venado] brama por las corrientes de las agua, así mi alma clama por ti, oh Dios. Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo" (42:1-2).

David dice: "Tengo profunda sed por el Señor, de la misma forma que un ciervo sediento después de haber sido perseguido. Un ciervo va más allá del punto de agotamiento para encontrar el agua que busca".

Del mismo modo, Jesús les dice a los cristianos de Éfeso: "Tú ya no me buscas como el ciervo busca. Ya no soy el principal objeto de tu deseo. Puedes estar dispuesto a hacer cosas por mí ¡pero ya no estoy en el centro de tu corazón!"

Vuelva hoy a su primer amor. ¡Pídale a Jesús la gracia y la fortaleza para comenzar otra vez a guardar su afecto para Él!

domingo, 2 de diciembre de 2012

BERNABÉ, HIJO DE CONSOLACIÓN by Gary Wilkerson

Tengo un gran respeto por Bernabé, un hombre gentil y afectuoso cuyo nombre significaba aliento o consolador. Bernabé había estado viajando con Pablo evangelizando y plantando iglesias pero surgió un conflicto. Leemos en Hechos 15:36-41 que Pablo y Bernabé dejaron de trabajar juntos a causa de un joven llamado Juan Marcos.

Pablo sintió que Juan Marcos había afectado el ministerio al marcharse inesperadamente dejándolos escasos de ayudantes. Bernabé quería ser amable con Juan Marcos y darle otra oportunidad, pero Pablo dijo que no.

Bernabé era un hombre de un espíritu diferente. Cuando todo el mundo estaba dispuesto a rechazar a alguien que parecía un fracaso, él no reaccionaba de esa manera. Bernabé se enfrentó a Pablo y le dijo: "No voy a rechazar a ese joven." Eso es valentía ¡eso es tener un espíritu diferente!

Cuando Saulo difundía acusaciones contra la Iglesia y encarcelaba a los seguidores de Cristo y para que fueran condenados a muerte, ¿quién fue a él? Y cuando Saulo tuvo una experiencia celestial (Hechos 9), ¿quién fue a él? Fue Bernabé, el Hijo de consolación. Bernabé tuvo la audacia en el corazón y el espíritu diferente dentro de él para decir: "No me importa si se trata de un falso rumor, vale la pena el riesgo por ver si Saulo realmente fue salvo."

Bernabé es ejemplo de un hombre con un espíritu diferente. Este espíritu no tiene nada que ver con si usted es o no un tipo A de personalidad. Usted puede ser una persona tranquila, suave y calmada, y aun así tener lo que Bernabé tenía; sobre todo, puede tener lo que Jesús tenia.

No importa si es joven o viejo, hombre o mujer porque Dios no hace acepción de personas. El Espíritu Santo está deseando venir sobre usted. Ahora, puede usted estar leyendo esto hoy y en su interior estar diciendo: "¿De qué está hablando, tener un espíritu diferente? Mi espíritu es un espíritu de alcohol o drogas y mi espíritu es un espíritu de desesperación. ¡Estoy perdido!"

Debe saber que Dios tiene Sus ojos puestos sobre usted. Dios ha ordenado que lea esto porque Él le está llamando a levantarse y ser una persona con un espíritu diferente. No es el espíritu de este mundo, no el espíritu del pecado, no el espíritu del alcoholismo o las drogas, sino el Espíritu de Dios. El espíritu de Cristo, el Hijo de Dios que puede transformar su vida y convertirle en una persona con un espíritu diferente.

jueves, 29 de noviembre de 2012

ESTAR EN CRISTO

Los cristianos en la actualidad vivimos en una época de gran luz. El Espíritu Santo nos ha revelado el significado de la obra poderosa de Jesús en la cruz y las increíbles bendiciones de Su sacrificio. Sin embargo, hubo un periodo conocido como Los Tiempos Oscuros, cuando la maravillosa obra de Cristo estaba oculta para el mundo.

La mayoría de los sermones durante Los Tiempos Oscuros se enfocaban en la condenación y la ira de Dios. Los papas y sacerdotes predicaban un evangelio de las obras y la gente llevaba a cabo una variedad de acciones tratando de conseguir paz con Dios. Viajaban kilómetros para reverenciar una capilla, se arrodillaban en adoración ante símbolos de piedra y repetían largas oraciones acariciando rosarios. Sin embargo, todas estas cosas solamente incrementaban su esclavitud y traían una oscuridad más profunda a sus almas.

Las personas de ese entonces no tenían conocimiento de los beneficios y bendiciones disponibles a través de la vitoria de Cristo en el Calvario. Incluso hoy en día, con toda la enseñanza disponible acerca del tema, la mayoría de los cristianos todavía no entiende muchos aspectos importantes de la obra de Cristo para nosotros, es decir, lo que significa estar “en Cristo”.

Como pastor del rebaño del Señor, ocasionalmente predico acerca de temas como el infierno, la condenación y la ira de Dios, pero estoy cada vez más convencido de que la única manera en que puedo guiar al pueblo de Dios a una vida victoriosa es predicándoles las bendiciones y beneficios de “estar en Cristo”.

El hecho es que, estar en Cristo es el único fundamento sobre el cual la verdadera santidad y justicia pueden ser edificadas. Sin este fundamento, confiaremos en nuestra carne para tratar de producir una forma de santidad en nosotros mismos. Pero la verdadera santidad es obtenida solamente a través de conocer las riquezas de Dios en Cristo Jesús.

“Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente” (Tito 2:11.12) Solamente la gracia de Dios puede enseñarnos el tipo de teología que conduce a la santidad, y las obras jamás pueden producir eso.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

CONOCIENDO EL ALEGRE SONIDO

La razón por la que muchos cristianos de hoy en día viven en temor y confusión es porque no comprenden el alegre sonido de aclamación del Jubileo. Sí, ellos saben que Jesús murió y resucitó, y que Su sangre tiene poder para salvar, pero todavía no han comprendido el alegre sonido de aclamación de todo lo que Él ha provisto para que puedan vivir en libertad.

“Bienaventurado el pueblo que sabe aclamarte” (Salmos 89:15). La aclamación que hoy escuchamos es la trompeta de Dios proclamando nuestra liberación, a través de la sangre de Jesucristo.

Aquí están las otras bendiciones del alegre sonido de aclamación del Jubileo:
“Bienaventurado el pueblo que sabe aclamarte; andará, oh Jehová, a la luz de tu rostro” (mismo versículo). El significado en hebreo aquí sugiere: “Caminar en alegría, seguro en las promesas de Dios, tranquilo en su presencia”. En simples palabras, no tenemos que caminar en tinieblas o confusión nunca más, porque contemplaremos la luz de Su rostro.
“En tu nombre se alegrará todo el día, y en tu justicia será enaltecido” (verso 16). Sabemos que nuestra propia justicia es como trapos de inmundicia, así que tenemos que cobrar ánimo a través de regocijarnos en Su justicia, que es nuestra solamente por la fe.
“Porque tú eres la gloria de su potencia, y por tu buena voluntad acrecentarás nuestro poder”(verso 17). Sabemos que solamente Cristo es la fuente de toda nuestra fuerza y que no tenemos que vivir más bajo el dominio diablo. Todo lo que tenemos que hacer es mirar la espalda de Satanás, donde veremos la marca del talón de nuestro Salvador. ¡Jesús aplastó a nuestro enemigo!
“Porque Jehová es nuestro escudo, y nuestro rey es el Santo de Israel” (verso 18). Estamos completamente indefensos en nuestra propia carne y tenemos que confiar totalmente en la victoria de la cruz de Jesús. Él nos defiende contra cualquier enemigo.

CRISTO ASCENDIÓ PARA INTERCEDER

Tal como el sumo sacerdote ascendía por las escaleras hacia el lugar santo en el día de la expiación, nuestro Sumo Sacerdote ascendió al tabernáculo celestial, “…más amplio y más perfecto tabernáculo, no hecho de manos” (Hebreos 9:11). Jesús ascendió no simplemente para disfrutar la gloria de la que es digno, sino que también para hacer una obra a nuestro favor.

El escritor de Hebreos nos recuerda que la obra de Jesús en el cielo es para todos nosotros: “viviendo siempre para interceder por [nosotros]” (7:25). ¡Cristo hace todo esto por nosotros! ¿Qué significa exactamente que “Él vive para hacer intercesión por nosotros”? Creo que Jesús intercede por nosotros de tres formas:

En primer lugar, alguno de nosotros se imagina a Jesús de pie ante el Padre, suplicando que tenga misericordia de nosotros cuando fallamos. Pero ese no es el caso. La intercesión de Cristo por nosotros tiene que ver con las acusaciones de Satanás en contra nuestra. Verás, el diablo viene ante el trono de Dios para acusarnos de cada falla y transgresión. El clama: “Quiero justicia. Y si eres un Dios justo, condenarás y destruirás a esta persona. Se lo merece.”

Pero entonces, Jesús interviene. Él no tiene que persuadir al Padre de nada. En lugar de eso, Él simplemente declara la victoria de Su cruz. Entonces se vuelve a Satanás y le dice: “¿No oíste el sonido de trompeta? No tienes derecho sobre este hijo Mío. ¡Mantén tus manos lejos de Mi propiedad!"

En segundo lugar, la intercesión de Cristo por nosotros significa que Él asegura que obtengamos y disfrutemos todos los beneficios de la cruz provistos por el Jubileo. Así como los Levitas hicieron cumplir la ley que proveía a cada hombre su bendición, Jesús hoy hace cumplir los privilegios del Jubileo a favor nuestro. Él se asegura que sepamos que somos legalmente libres.

Y en tercer lugar, Jesús intercede en nuestros propios corazones, reconciliándonos con el Padre. Él continuamente contesta nuestras dudas y temores recordándonos que estamos perdonados. Podemos confiar en la fidelidad de Dios para proveernos de todo el poder y la fuerza que necesitamos.

martes, 27 de noviembre de 2012

UNA VARA DE HIERRO

El apóstol Pablo escribe acerca de la ascensión de Cristo al cielo: “Y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz” (Colosenses 2:15). ¡Eso es! Tambaleándose tras la triunfante procesión de nuestro Señor estaba el mismísimo príncipe de las tinieblas, encadenado. Y tras el diablo derrotado -bajo las ruedas de los ejércitos celestiales- estaban todos los poderes de las tinieblas, atados y vencidos. Fueron expuestos a vergüenza pública delante de todos aquellos que habían muerto en fe antes de la cruz.

“Y las regirá con vara de hierro, y serán quebradas como vaso de alfarero; como yo también la he recibido de mi Padre” (Apocalipsis 2:27). Jesús entro por las puertas llevando en Su mano un cetro de justicia, Su “vara de hierro” con la cual rige a todas las naciones. Entonces, después de Su entrada triunfal, tomó Su legítimo lugar en el trono, en posesión total de todo poder, autoridad y dominio.

¡Qué gloriosa imagen! Satanás no está en control. El ateísmo no está en control. NO, los enemigos de Cristo solamente existen bajo Su permiso. Y ahora mismo ellos solamente continúan llenando sus copas de iniquidad. Jesús está en control de todas las cosas y un día, cuando esté listo “los quebrantará con vara de hierro; como vasija de alfarero los desmenuzará” (Salmos 2:29).

Amado, nuestra comprensión de la victoria de Cristo sobre Satanás y el dominio del pecado no puede ser una vaga y confusa teoría. Debemos saber y entender que Satanás está totalmente derrotado, no puede mantenernos prisioneros y Cristo nos ha hecho libres de toda esclavitud por Su sangre. Ahora se sienta en Su trono con todo el poder y autoridad, ofreciéndonos paz, gozo y libertad.

domingo, 25 de noviembre de 2012

UN ESPÍRITU DIFERENTE by Gary Wilkerson

“Solamente mi siervo Caleb ha tenido un espíritu diferente. . .” (Números 14:24, DHH).

¿Qué era lo que había en Caleb que hizo que la Biblia dijera que él tenía un espíritu diferente?

¿Eres tú un hombre o mujer que tiene hambre y sed y clama a Dios: “Hazme un hombre o mujer con un espíritu diferente”? ¿O eres un cristiano mediocre, dispuesto a vagar en el desierto, dispuesto a pasarte la vida en mediocridad?

¿Qué era lo que había dentro de Caleb y Josué que los diferenciaba? ¿Por qué tenían un espíritu diferente? ¿Qué distingue a un hombre o mujer que tiene un espíritu diferente? ¿Por qué ellos no parecen ser comunes? ¿Qué es lo que tienen ellos y porqué algunos de nosotros no lo tenemos? ¿Cómo es que estos hombres y mujeres obtienen este espíritu diferente? Y la pregunta más importante ¿Cómo puedo obtenerlo?

Un hombre joven en nuestra iglesia se determinó con firmeza a seguir a Jesús. Cuando estoy con él me digo a mi mismo: “Jesús, yo quiero el tipo de espíritu desesperado que este joven tiene. Quiero más de ese fuego y esa unción, de esa pureza y santidad”.

Este joven dice: “Estoy decidido a seguir a Jesús, no en mi propia fuerza sino en el poder del Espíritu Santo”. El corazón de este joven me dice: “Estoy decidido a caminar con manos limpias y corazón puro”. En una época de mediocridad, él ha decidido poner sus ojos en Jesús. Cuando otros alrededor de él están dispuestos a presentar un show de luces con mucho ruido y pocas nueces para acercar a una gran multitud, él está clamando: “Señor, yo no quiero eso. Sí, yo quiero tener miles de almas salvadas, pero yo tengo hambre de algo más de ti”

Cuando estoy alrededor de este hombre joven con un espíritu diferente, me causa celos. ¡Que el Espíritu Santo permita que estemos celosos o envidiosos de alguien que tiene más de Jesús!

viernes, 23 de noviembre de 2012

¡JESÚS ES NUESTRO JUBILEO!

“El Espíritu del Señor omnipotente está sobre mí, por cuanto me ha ungido para anunciar buenas nuevas a los pobres. Me ha enviado a sanar los corazones heridos, a proclamar liberación a los cautivos y libertad a los prisioneros, a pregonar el año del favor del Señor y el día de la venganza de nuestro Dios, a consolar a todos los que están de duelo, y a confortar a los dolientes de Sión. Me ha enviado a darles una corona en vez de cenizas, aceite de alegría en vez de luto, traje de fiesta en vez de espíritu de desaliento. Serán llamados robles de justicia, plantío del Señor, para mostrar su gloria."(Isaías 61:1-3).

Estamos familiarizados con este pasaje como una proclamación de la victoria de Cristo sobre la muerte y el pecado. Sin embargo, Isaías está usando el lenguaje del Jubileo aquí. Él está diciendo: "¡Dejen que el estallido de trompetas anuncie el año alegre y gozoso de libertad que nuestro Salvador nos ha dado!"

Este pasaje se refiere también a la escena de la ascensión de Cristo en gloria. El Padre celestial, después de contemplar los sufrimientos terribles de su Hijo bendito, preparó una entrada gloriosa para Jesús al cielo. De hecho, mientras Cristo hizo su ascensión, fue escoltado por un ejército de ángeles y multitud de carros: "Los carros de guerra de Dios se cuentan por millares; del Sinaí vino en ellos el Señor para entrar en su santuario. Cuando tú, Dios y Señor, ascendiste a las alturas,"(Salmo 68:17-18a).

Nuestras mentes finitas no pueden alcanzar a concebir este evento glorioso. Mientras Cristo se acercaba a la ciudad eterna de Dios, montado en su caballo blanco, fue escoltado por esa gran procesión. Y al entrar en las puertas, las trompetas de Dios comenzaron a sonar: "Subió Dios con júbilo, Jehová con sonido de trompeta" (Salmo 47:5).

Este fue el alegre sonido de trompetas, a todo volumen, ¡anunciando a los creyentes el año de jubileo! El sonido proclamado a toda la humanidad: "He hecho provisión para que puedas salir de la cárcel, para que sea restaurada tu familia, y tengas todo lo necesario para una vida plena. Tienes la libertad para vivir sin temor a ningún enemigo. ¡Entra ahora en mi gozo!"

jueves, 22 de noviembre de 2012

EL GOZOSO SONIDO DE LA LIBERTAD

Cuando el año de Jubileo vino, cada deuda fue borrada. Todo leasing de arrendamiento y posesiones volvieron de nuevo al propietario original, lo que significa que el agricultor tendría su tierra y su familia de nuevo. Lea acerca de esto en Levítico 25.

Se puede imaginar la alegría que tuvo lugar en Israel y Judá cuando sonaron las trompetas. En ese momento, en el décimo día del séptimo mes, mientras que el sumo sacerdote hacía expiación, cada siervo que había sido vendido como esclavo fue liberado. Y a cada persona que había perdido su propiedad le fue devuelto todo. Las familias se reunieron. Las casas fueron restauradas ¡Fue un tiempo de libertad, rescate y liberación!

Me imagino a los agricultores indigentes parados a lo largo de las líneas de demarcación de su antigua propiedad, a la espera de pasar por encima tan pronto como sonaran las trompetas. Ellos habían estado esperando diez años. . . después cinco años. . . luego uno. . . y ahora contaba los minutos para escuchar ese sonido alegre. Ellos debían estar pensado: "Voy a tener de vuelta todo lo que perdí. ¡Es mío otra vez, porque este es el año del Jubileo!"

No iba a haber ninguna siembra o cosecha durante el año del Jubileo. En cambio, el tiempo iba a ser dedicado al regocijo. Jubileo era un año entero de Navidad todos los días para alabar a Dios por su gracia, su provisión y la libertad.

Por favor, comprenda, la libertad proclamada en el Jubileo no fue una idea nebulosa fundada en la fe. Era la ley de la tierra, todo lo que un deudor tenía que hacer para que la ley se cumpliera era pararse sobre ella. Los levitas actuaron como monitores o alguaciles para que todo el mundo tuviera asegurada la justicia.

De vez en cuando, un amo pudo decirle a su siervo, "¡No te irás, tú sigues siendo mi sirviente, vuelve al trabajo!". Pero aquel siervo podía reírse en la cara del amo y decir: "Los dos sabemos lo que significa el sonido de la trompeta. Es el sonido alegre de mi libertad. Usted no tiene derechos legales sobre mí. ¡Soy libre!"

Cuanto debió la gente esperar y desear oír ese sonido alegre. Significaba tener la libertad de decir: "Nada de mi pasado se levanta contra mí. He sido liberado y nadie puede robarme mi herencia." Sin embargo, la persona en esclavitud tenía que actuar con el fin de tomar posesión de su libertad o de su propiedad perdida. Podía bailar y vociferar en la sinagoga todo lo que quisiera, gritando: "¡Soy libre, Todo me ha sido restaurado!" Pero hasta que saliera y reclamara sus derechos, no podía disfrutar de nada de eso. ¿Ve usted lo importante aquí? La mayoría de los cristianos no han cobrado el Jubileo que Jesucristo les ha dado. Muchos piensan que el "sonido alegre" hoy no es más que palmas o bailar en un momento emotivo de la alabanza. Pero es mucho más. Dios nos llama a apropiarnos de la libertad, la paz y la gloria que Él nos ha dado a través del perdón de los pecados. ¡Tenemos que salir y reclamarlo!

miércoles, 21 de noviembre de 2012

CUANDO DIOS DICE: "CONFÍA EN MÍ", ¡LO DICE EN SERIO!

Piense por un momento acerca de todas las maneras que Dios ha satisfecho las necesidades de su pueblo a lo largo de la historia.

Cuando Israel estaba en el desierto, no había supermercados o tiendas de comestibles. No había ni siquiera una brizna de hierba a la vista. Pero Dios hizo llover maná del cielo para que el pueblo tuviera pan, y Él hizo que las aves cayeran desde el cielo para que tuvieran carne; Él hizo que el agua brotara a borbotones de una roca, Y Él, sobrenaturalmente, mantuvo sus zapatos y ropa intacta para que no se desgastara en cuarenta años de uso.

En el Antiguo Testamento, leemos que un profeta hambriento fue alimentado por un cuervo. Un barril de comida y una botella de aceite se mantuvieron abastecidos sobrenaturalmente y un ejército enemigo huyó al oír un ruido extraño dejando detrás suficientes suministros para alimentar a toda una ciudad de israelitas muertos de hambre.

En el Nuevo Testamento, leemos que el agua se convirtió en vino. El dinero fue encontrado en la boca de un pez para pagar impuestos. Y cinco mil personas fueron alimentadas con sólo cinco panes y dos peces.
Todos estos milagros de provisión nos gritan: "¡Dios es fiel. Puedes confiar en Él!" Y en Levítico 25, leemos de otro fenómeno sobrenatural: una cosecha especialmente oportuna en el año anterior al año de reposo para la tierra.

Luego, Dios mandó que el pueblo observar siete ciclos consecutivos de días de reposo para la tierra: " Siete veces contarás siete años sabáticos, de modo que los siete años sabáticos sumen cuarenta y nueve años,"(versículo 8). En otras palabras: "Tú vas a celebrar este año sabático cada siete años, durante un período de cuarenta y nueve años, siete veces siete años sabáticos".

En términos bíblicos, el plazo de cuarenta y nueve años abarcaría toda una generación. La implicación aquí es que tal plazo daría tiempo suficiente para que toda una generación aprendiera a confiar en el Señor. Durante ese tiempo, los padres y abuelos construirían una historia de fe, para poderle decir a sus hijos: "¡Sí, es verdad! Dios suministró todo lo que necesitábamos los primeros seis años, pero cuando el séptimo año llegó, muchos de nosotros teníamos miedo; sin embargo, la provisión de Dios nos alcanzó hasta el octavo año y hasta el noveno. A veces era aterrador, pero siempre había suficiente. Nadie murió de hambre y nadie tuvo que mendigar. Cada necesidad fue provista. ¡Dios puso a prueba nuestra fe y Él se mantuvo fiel!"

El punto es que cuando Dios dice: "Confía en mí", ¡lo dice en serio!

martes, 20 de noviembre de 2012

LA FIESTA DEL JUBILEO

La historia de la fiesta judía del Jubileo se encuentra en Levítico 25. Esta celebración comienza con el mandamiento del Señor para que Israel le permita descansar a las tierras de cultivo cada siete años. El séptimo año iba a ser un año sabático en el que la tierra reposaría en barbecho. Durante ese año, la gente no sembraría, cosecharía ni recolectaría frutos de ningún tipo: " Durante seis años sembrarás tus campos, podarás tus viñas y cosecharás sus productos; pero llegado el séptimo año la tierra gozará de un año de reposo en honor al Señor. No sembrarás tus campos ni podarás tus viñas"(Levítico 25:3-4).

Dios estaba literalmente clausurando toda actividad agrícola por todo un año. Eso significaba que Israel tendría que vivir durante ese período sin ningún medio visible de apoyo; tendrían que poner sus vidas por completo en las manos de Dios, confiando en Él para todo su provisión.

Por supuesto, eso requiere mucha fe, piense en esto: Durante un año no habría cultivos para la alimentación, ninguna cosecha de granos para alimentar al ganado, no habría trabajo para los agricultores ni para los encargados del viñedo. Hoy la mayoría de cristianos entrarían en pánico después de sólo una semana de esto, y ¡que tal un año! De hecho, los israelitas se preguntaban: "¿Qué vamos a hacer para la comida durante el séptimo año, ¿Cómo vamos a alimentar a nuestras familias y nuestro ganado? Consumiremos todo lo que tenemos en el sexto año, justo antes del año sabático. ¿Se supone que debemos quedarnos de brazos cruzados mientras nuestros hijos pasan hambre? ¿Dios realmente espera que nosotros veamos podrir las uvas en la vid?"

Sin embargo, Dios tenía un propósito claro al ordenar un año sabático para la tierra. Se suponía que debía revelar su fidelidad a su pueblo. "Si acaso se preguntan: “¿Qué comeremos en el séptimo año, si no plantamos ni cosechamos nuestros productos?”, déjenme decirles que en el sexto año les enviaré una bendición tan grande que la tierra producirá como para tres años" (versículos 20-21).

¡Qué increíble promesa! Dios garantizaba a Israel una cosecha triple (ver versículo 22) "Si solamente te paras en fe y confías en mí, yo te dará una cosecha durante el sexto año que te proporcionará suficientes provisiones para tres años"

Creo que el Señor está diciendo algo importante aquí. Y es que, no importa cuáles sean nuestras circunstancias, Él siempre provee para aquellos que confían y obedecen.

lunes, 19 de noviembre de 2012

DIOS ESTÁ TRABAJANDO A NOMBRE SUYO by Gary Wilkerson

Las murallas de Jerusalén estaban siendo reconstruidas, pero Nehemías vio el pecado, la esclavitud y el desaliento que comenzaba a cautivar los corazones de las personas.
"Tan pronto como empezó a oscurecer. . . ordené que cerraran las puertas de Jerusalén al caer la tarde, antes de que comenzara el sábado, y que no las abrieran hasta después de ese día. "(Nehemías 13:19, NVI).

En este pasaje Nehemías es un tipo del Espíritu Santo y el Espíritu de Dios está diciendo, "Sé de su tendencia y sus impulsos. Sé que la tentación será la de tomar el día de reposo para hacer lo impuro. . . y olvidarse de mi". Así que incluso antes de que estuviera oscuro, Nehemías cerró las puertas.

Su Padre celestial se está moviendo en su vida para resolver su problema, incluso antes de que usted sepa que tiene un problema. Dios se está moviendo a su favor incluso antes de que el pecado se establezca, y antes de que se afiance ¡Dios está trabajando! Los antiguos puritanos lo llamaban “gracia preventiva”; la gracia en acción antes de que venga la tentación. Incluso antes de que Adán y Eva salieran del Jardín y antes de que el pecado comenzara a tomar fuerza en el fruto, Dios dijo a la serpiente: "Porque el Hijo (Él estaba hablando de Su Hijo, Cristo Jesús) te herirá en la cabeza" (Génesis 3:15, mi paráfrasis). Después de engañar a Adán y Eva, antes de que Satanás se deslizara y comenzara a moverse por todo el mundo para engañar a los hijos de Adán y Eva, Dios dijo: "Tengo un plan en acción."

Dios no está parado al margen de su situación diciendo: "Si te encuentras en ese pecado, ven a mí, arrepiéntete y te perdono de nuevo." Sí, Él hace eso, pero es mucho más. Dios está obrando a nombre suyo, incluso antes de que la tentación venga Él construye un muro en su vida, levantando gracia y madurez en usted, dirigiéndole a través de un proceso espiritual para su crecimiento donde usted necesita ser fortalecido, línea por línea, precepto por precepto.
¡Dios ya ha planeado su victoria!

viernes, 16 de noviembre de 2012

LIBERACIÓN DE SODOMA

La mayoría de nosotros pensamos en Sodoma como tipo de ciudad perversa de los tiempos modernos tales como San Francisco, Nueva York o Nueva Orleans. Pero la verdad es que solamente necesitamos mirar nuestros propios corazones para encontrar a Sodoma. Todos hemos nacido con una naturaleza Sodomita, un corazón extremadamente malvado, lleno de cada cosa mala. “Antes en el corazón maquináis iniquidades; hacéis pesar la violencia de vuestras manos en la tierra” (Salmos 58:2)

Yo creo que el siguiente pasaje revela como Dios nos libera de Sodoma:

“Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia, por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia” (2da Pedro 1:3-4)

Dios viene a nosotros en nuestra condición engañosa y atada, con poderosas promesas de total y completa liberación. El dice: “Prometo liberarte y guardarte de iniquidad. Te daré un corazón que me obedezca, ahora permite que Mis promesas sean tu sostenimiento”.

Que maravillosa y liberadora verdad. Somos sacados de nuestro pecado cuando nos aferramos a las promesas de Dios. Piensa en esto por un momento. Pedro dice que los creyentes a quienes se dirige en esta epístola habían “huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia” (Verso 4). ¿Cómo escaparon del pecado estos cristianos? Les fue dado un poder divino, vida y piedad, a través de su fe en las promesas de Dios.

Amado, tu Padre quiere que conozcas la plenitud del gozo en Cristo. Ese gozo estallará solamente cuando seas libre del poder del pecado. Así que, permite que el Espíritu Santo entre a la matriz de tus concupiscencias y quite todo lo que no es a semejanza de Cristo. Ora al Señor ahora mismo:

“Oh, Padre, estoy de acuerdo contigo acerca de mi pecado. El hedor de mi transigencia ha alcanzado el cielo y yo sé que se tiene que ir inmediatamente. Señor, recibo tu amoroso divino ultimátum y rindo todo a ti. Quema todo lo malo en mí y permite que Tus promesas sostengan mi corazón. Guíame a tu monte santo”.

jueves, 15 de noviembre de 2012

AVANZAR HACIA LA PLENITUD EN DIOS

Lot hubiese muerto en Sodoma si Dios no hubiese tomado el asunto en sus propias manos. El Señor literalmente agarró a Lot y su familia y los sacó de la ciudad: “Y deteniéndose él, los varones [ángeles] asieron de su mano, y de la mano de su mujer y de las manos de sus dos hijas, según la misericordia de Jehová para con él; y lo sacaron y lo pusieron fuera de la ciudad” (Génesis 19:16)

¡Qué gloriosa imagen de gracia! Mientras Lot se detenía al borde de la destrucción, sin fuerza o voluntad para liberarse a sí mismo, Dios guió de la mano a este hombre que estaba confundido, engañado y atado al pecado, a un lugar seguro. Dios estaba diciendo en esencia a Lot: “Yo te amo y no voy a permitir que mueras en este holocausto. Tú eres un hombre justo, Lot, y yo te he advertido ¡ahora ven!”

“Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos” (Romanos 5:6). El significado literal de “éramos débiles” aquí es “sin capacidad o voluntad”. Dios dice que Él está dispuesto a actuar en nuestro favor porque nosotros no tenemos nada que ofrecer.

El Señor tenía una directiva más para Lot: “Escapa por tu vida; no mires tras ti…escapa al monte, no sea que perezcas” (Génesis 19:17). La montaña aquí representa la presencia de Dios, un lugar a solas con Él. Vemos que esta imagen se repite a través de las escrituras: Fue en una montaña que Moisés fue tocado por la gloria de Dios…que Cristo fue transfigurado ante sus discípulos….que Jesús buscó a su padre en oración. Todas estas cosas ocurrieron en una montaña.

“Grande es Jehová, y digno de ser en gran manera alabado en la ciudad de nuestro Dios, en su monte santo” (Salmos 48:1). “Venid, y subamos al monte de Jehová, a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará sus caminos, y caminaremos por sus sendas” (Isaías 2:3). El mensaje aquí es: “Cuando Dios te libera por la fe en Sus promesas, ¡Corre directamente a Su monte santo!”

Aun así, Lot no estaba dispuesto a correr a la presencia de Dios, en lugar de ello, le pidió a Dios que le permitiera tomar un desvío a Zoar. Le dijo: “Mas yo no podré escapar al monte, no sea que me alcance el mal, y muera” (Génesis 19:19).

Dios se lo permitió, pero con el tiempo Lot terminó en la montaña, pero una vez que estuvo allí, le pasó algo peor que lo de Sodoma. Lot se embriagó y fue seducido por sus dos hijas, quienes dieron a luz hijos de actos incestuosos. ¡Qué cuadro más trágico! Y todo esto pasó porque Lot, pese a haber sido liberado, no avanzó hacia la plenitud en Dios.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

DEJA DE HACER LAS PACES CON TU PECADO

“Y llamaron a Lot… ¿Dónde están los varones que vinieron a ti esta noche? Sácalos, para que los conozcamos” (Génesis 19:5). El día de cuentas finalmente llegó para Lot. Una turba salvaje de hombres sodomitas rodeó su casa, aporreando la puerta y gritando obscenidades. Ellos demandaban que Lot mandara afuera a los dos ángeles que estaban quedándose allí para que pudieran violarlos.

¡Qué horripilante escena! Y aun así la reacción de Lot era tratar de llegar a un acuerdo con los hombres. Al parecer Lot era un juez en Sodoma, porque se sentaba a las puertas de la ciudad. Tenía la reputación de proteger, entonces trató de razonar con la turba. Incluso fue tan lejos que los llamó “hermanos” – lo que prueba que él había tomado el pecado de Sodoma demasiado ligeramente.

“Os ruego, hermanos míos, que no hagáis tal maldad. He aquí ahora yo tengo dos hijas que no han conocido varón; os las sacaré fuera, y haced de ellas como bien os pareciere; solamente que a estos varones no hagáis nada” (Versos 7-8).

Un teólogo escribió que Lot sabía que sus hijas no estaban en peligro pues estos hombres eran homosexuales. Quizás Lot razono consigo mismo: “Estos hombres son homosexuales en fiesta, buscando satisfacer sus lujurias perversas. No son una amenaza para mujeres. Si envío mis hijas afuera, ellas volverán mañana por la mañana sin daño alguno.”

¡Qué imprudente! Incluso si eso fuera cierto, Lot habría tratado de reemplazar un pecado por otro. ¡Es imposible negociar con la lujuria!

Lot es un ejemplo de lo que un pecado escondido puede hacerle a un hombre justo. Él estaba claramente engañado. Su pecado había producido en él una condicion tan peligrosa que él hubiese renunciado a todo, incluyendo a su amada familia, para guardar las apariencias.

Este hombre no estaba listo para enfrentar la realidad. El estaba posponiendo su momento de juicio, aun haciendo tejes y manejes, tratando de retrasar la liberación de Dios en su vida. Y, amados, esa es la actitud de muchos cristianos hoy en día. Ellos se convencen a sí mismos: “Mi Dios es un Dios de misericordia. Él me liberó de mi pecado antes y lo hará de nuevo”.

¡No! Dios está diciéndote a través de este pasaje: “No más negociaciones. No más transar un pecado más ligero por uno más pesado. ¡Todo se tiene que ir!”

martes, 13 de noviembre de 2012

DEBEMOS ACEPTAR LA PALABRA DE DIOS

"Entonces Jehová le dijo: … el clamor contra Sodoma y Gomorra se aumenta… y el pecado de ellos se ha agravado en extremo” (Génesis 18:20). A nosotros nos encanta oír hablar de la misericordia, gracia y paciencia de Dios. Pero no queremos enfrentar el hecho que algún día cercano Él vendrá contra todo lo que es de Sodoma.

Dios reveló su naturaleza a Moisés de esta manera: “Y pasando Jehová por delante de él, proclamó: !Jehová! !Jehová! fuerte, misericordioso y piadoso; tardo para la ira, y grande en misericordia y verdad; que guarda misericordia a millares, que perdona la iniquidad, la rebelión y el pecado”(Éxodo 34:6-7). Pero en la siguiente frase, Dios añade: “y que de ningún modo tendrá por inocente al malvado” (Verso 7).

El Señor estaba diciendo: ¡Yo no voy a pasar por alto el pecado! Sí, yo soy misericordioso y paciente, pero el tiempo viene cuando mi paciencia con tu pecado terminará. ¡Y ahí es cuando Sodoma será quemada!

Dos ángeles vinieron a Lot diciendo: “Levántate, toma tu mujer, y tus dos hijas que se hallan aquí, para que no perezcas en el castigo de la ciudad” (Génesis 19:15).

Aparentemente Lot no tomó esta advertencia en serio porque durmió tan profundamente que a la mañana siguiente los ángeles tuvieron que despertarlo. Sus yernos debieron haber pensado: “Si él de verdad creyó la advertencia, ya estaría escapando de aquí en este momento. Si él no la cree, entonces ¿Porqué debemos creerla nosotros?” Esto debería ser una lección para todos nosotros. Necesitamos vivir como si Cristo estuviera a punto de volver para que así los demás escuchen nuestro testimonio.

Yo creo en lo que se llama “ultimátum divino” que es el tiempo cuando el Espíritu Santo sabe que tu pecado está a punto de causarte la ruina. El Señor viene a ti y te dice: “Yo soy el Dios de gracia y quiero librarte de esto. Ahora, vuélvete de tu pecado y obedece mi palabra”

Estos ultimátums pueden ser encontrados a través de toda la Biblia. Por ejemplo, Hechos nos dice que Ananías y Safira fueron advertidos de no contristar al Espíritu Santo mintiendo. Pero ellos desobedecieron y mintieron, y cayeron muertos al instante (Vea Hechos 5).

No importa lo mucho que ores o ayunes, o cuan fiel eres trabajando en la obra de Dios, si no crees que Dios tratará seriamente con tu pecado, ¡Estás engañado!

lunes, 12 de noviembre de 2012

LIBRE DE ESCLAVITUD by Gary Wilkerson

Quiero hablar contigo acerca de cómo mantenerse libre de la esclavitud y el cautiverio. ¿Cómo podemos permanecer en victoria? ¿Cómo podemos caminar en un fluir constante de no tener que volver a las cosas que una vez nos asolaron? I no estoy hablando solamente de pecado. A veces la carga emocional con la que crecimos puede llevarnos a tener ciertos patrones de vida. Por ejemplo, algunos pueden haber experimentado una serie de decepciones contra las que debieron luchar.

¿Hay alguna manera no solo de liberarse sino que de mantenerse libre? ¿Hay alguna manera de no solamente obtener la victoria sino que de mantenerse en victoria? ¿Hay alguna manera en la que encontremos una victoria gloriosa, triunfante, sostenible, poderosa y de por vida en Cristo?

Podrías pensar que te llevará 10 años de consejería obtener la victoria, o 20 años para que el proceso de maduración tome lugar en tu vida, pero Jesús puede entrar y hacerte libre en un instante. El no solo te hará libre sino que te mantendrá caminando en esa libertad.

Cuando Nehemías fue a Jerusalén para supervisar la reconstrucción de los muros, todos parecían pensar que iba a ser un largo proceso. Las personas que acompañaban a Nehemías, en su mayoría esclavos y sirvientes, no tenían muchos recursos, pero se enfocaron en trabajar. Tenían pasión en sus almas por las cosas de Dios y reconstruyeron los muros de la ciudad en solamente 52 días. Nosotros necesitamos tener el mismo tipo de pasión, el tipo de actitud que dice: “No se trata de mí, es todo acerca de Jesús. No se trata de mis propósitos, planes y ambiciones, es todo acerca de Él”

Pon tus ojos en Jesús y Él te establecerá y hará que prosperes. El hará que seas levantado y puesto en libertad y Él posibilitará que te mantengas libre en las cosas de Dios.

“Somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.” (Romanos 8:37)

jueves, 8 de noviembre de 2012

¿SIGUE SIENDO RELEVANTE EL ANTIGUO TESTAMENTO?

Una vez escuché a un ministro decir a una audiencia, "El Antiguo Testamento no es relevante para nuestro tiempo así que no hay necesidad de estudiarlo más."

¡Qué equivocado estaba! Una razón por la que me encanta leer el Antiguo Testamento es porque explica el Nuevo Testamento en términos claros y sencillos. En el Antiguo Testamento, por ejemplo, Israel es un tipo de la iglesia y Egipto representa el mundo. El viaje de Israel por el desierto representa nuestro trabajo espiritual como cristianos. Además, el árbol que sanó las aguas de Mara es un tipo de la cruz de Cristo y la roca que produjo agua en el desierto es un tipo de nuestro Salvador.

La Escritura deja claro que todas las batallas físicas de Israel reflejan nuestras batallas espirituales de hoy: " Todo eso les sucedió para servir de ejemplo, y quedó escrito para advertencia nuestra, pues a nosotros nos ha llegado el fin de los tiempos." (1 Corintios 10:11). Incluso el tabernáculo y su mobiliario son ejemplos de las cosas celestiales: "los cuales sirven a lo que es copia y sombra de las cosas celestiales, tal como Moisés fue advertido por Dios cuando estaba a punto de erigir el tabernáculo; pues, dice El: Mira, haz todas las cosas conforme al modelo que te fue mostrado en el monte"(Hebreos 8:5).

Todos estos ejemplos del Antiguo Testamento tienen la intención de no dejarnos caer en la incredulidad, como hizo Israel. El autor de Hebreos escribe: "Procuremos, pues, entrar en aquel reposo, para que ninguno caiga en semejante ejemplo de desobediencia" (4:11). En otras palabras, "¡Estudia el Antiguo Testamento y aprende del ejemplo de Israel. No cometas los mismos errores que ellos!"

Cuando no entiendo una verdad del Nuevo Testamento, me dirijo al Antiguo Testamento para encontrar que ha sido ilustrada de alguna manera. Por ejemplo, digamos que quiero aprender a derribar muros espirituales que el diablo pueda haber acumulado en mi vida. Entonces, voy a la historia de Josué para ver cómo los muros de Jericó se derrumbaron. La batalla física entre Israel y los muros me proporciona una imagen y un modelo que me ayuda a entender cómo puedo derribar todos los muros que me impiden alcanzar la plenitud en Cristo.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

ELLOS NUNCA OBEDECIERON

A los hijos de Israel le encantaba oír la poderosa predicación de Ezequiel, pero ellos nunca la obedecieron. "Y se acercan a ti en grupo, y delante de ti se sientan, como pueblo mío, para escuchar tus palabras, ¡pero no las ponen en práctica! Al contrario, se deshacen en elogios, pero su corazón sólo busca satisfacer su codicia. Para ellos, tú no eres más que un trovador romántico, de melodiosa voz y bien entonado. Oyen tus palabras, pero no las practican. "(Ezequiel 33:31-32).

Muchas personas se han acercado a mí después de un servicio, me abrazan y dicen: "Pastor, fue una palabra poderosa la que usted predicó". Pero a medida que se han alejado, el Espíritu Santo me ha susurrado: "¡Ellos no oyeron ni una palabra de lo que dijiste!"

El libro de Hebreos nos da una poderosa advertencia: "Como dice el Espíritu Santo, si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones como en la provocación, en el día de la tentación en el desierto" (Hebreos 3:7 - 8). "¿Y quiénes fueron los que lo provocaron [rebelaron], aun después de haberlo oído?" (Versículo 16). Estos pasajes muestran claramente que la dureza no está conectado al ateísmo, el comunismo o cualquier otro "ismo", sino, más bien, a oír y luego no hacer la Palabra de Dios.

Israel gusto escuchar la poderosa predicación del profeta Isaías, sin embargo, continuamente justificaban sus pecados, invocando lo malo dicen bueno ya lo bueno. Así que Dios instruyó a Isaías: «Ve y dile a este pueblo: “Oigan bien, pero no entiendan; vean bien, pero no comprendan.” Entorpece el corazón de este pueblo. Cierra sus oídos, y ciega sus ojos. Que no vea con sus ojos ni oiga con sus oídos, ni entienda con su corazón, para que no se convierta ni sea sanado.» (Isaías 6:9-10).

Dios sabía que los israelitas no estaban dispuestos a entregar los pecados que les asediaban, ellos amaban demasiado sus placeres carnales y sus impías compañías. Entonces el Señor le dijo a Isaías: "Estas personas nunca van a cambiar sus corazones y de ahora en adelante, no voy a decir ni una palabra. En cambio, quiero que los apresures hacia su dureza, Isaías. ¡De esa manera, tal vez alguno oirá antes de que sea demasiado tarde!"

En pocas palabras, Dios estaba llamando a una entrega total de su pueblo. Doy gracias a Dios por las multitudes de cristianos que comenzaron su caminar con Jesús de la manera correcta, amando la verdad y la obediencia a Su Palabra. Al abandonar los caminos de su carne, se enamoraron del Señor y Su Palabra se hizo para ellos una lámpara de dirección.

martes, 6 de noviembre de 2012

ESTO ES UN TEST

Tome esta prueba para ver si ha dado ya los primeros pasos hacia la dureza de corazón.

1. ¿Cuántas veces has escuchado mensajes sobre el peligro de descuidar la oración diaria y la lectura de la Biblia?

Si descuida su lugar secreto en casa y si piensa que la oración en la iglesia se encarga de todas sus necesidades, usted nunca va a sobrevivir los futuros tiempos difíciles. Si no presta atención a la Palabra que tiene la intención de sanarle y fortalecerle en los buenos tiempos, ¿cómo vas a encontrar el poder para vencer en los días difíciles por venir? ¡Tener un conocimiento personal de su Padre celestial es la única forma de prepararse para lo que viene!

2. ¿Cuántas veces has sido advertido de las terribles consecuencias del chisme?

A veces, las advertencias sobre el tema del chisme han sido tomadas a la ligera, suavemente; y en otras ocasiones, han sido como trueno. Una y otra vez a los israelitas se les advirtió de los peligros de este pecado, pero ellos insistían en desobedecer al Señor, esto les llevó a una vida de miseria en un desierto infestado de serpientes. El chisme y la murmuración le costo todo a Israel.

¿Ha dicho algo contra un hermano o una hermana durante la última semana, algo que usted no debía repetir? ¿O ha escuchado algún chisme acerca de esa persona? Si es así, ¿permitió usted que la semilla de la duda hacia esa persona fuera plantada en su alma? Si usted continúa chismeando a pesar de todas las advertencias que ha oído, usted ha comenzado el camino hacia la dureza de corazón.

3. ¿Cuántas advertencias ha oído en contra de albergar un pecado secreto?

¿Qué pasa con ese pecado secreto, ese del que El Espíritu de Dios continuamente le ha hablado? A través de los años he escrito muchas advertencias sobre los peligros de coquetear con un pecado consentido. Más aun, no sólo he predicado contra el pecado sino que he enseñado del poder de resurrección de Dios, he predicado que el Señor nos dota con el poder de su Espíritu para vencer y pone una voluntad en nuestros corazones para hacer bien.

La persona que se atreve a sentarse bajo la amorosa reprensión semana tras semana y todavía sigue pecando va por el camino de la dureza de corazón. ¡No sea esa persona!

lunes, 5 de noviembre de 2012

DUREZA DE CORAZÓN

"El hombre que reprendido endurece la cerviz, de repente será quebrantado, y no habrá remedio" (Proverbios 29:1).

La palabra hebrea para reprendido en este versículo se refiere a la enseñanza correctiva y las palabras para decir sin remedio significan "sin cura, sin posibilidad de liberación." Este versículo nos dice, en primer lugar, que la dureza de corazón es el resultado de rechazar repetidas advertencias y hacer a un lado todo el galanteo de la verdad. En segundo lugar, nos dice que con el tiempo tal dureza se hace imposible de curar. Entonces, ¿quiénes son las personas que más a menudo escuchan estas advertencias? Supuestamente ellos son cristianos; son quienes se sientan en la casa de Dios cada semana a escuchar los sermones de reprensión.

Usted puede preguntar, "¿Qué es exactamente un corazón duro?" Es uno que determinadamente se resiste a obedecer la Palabra de Dios, es imposible de mover e inmune a la reprensión y advertencias del Espíritu Santo.

La trágica verdad es que a pesar de escuchar los mensajes de fuego enviados desde el cielo, multitudes de cristianos no practican lo que oyen. Se niegan a permitir la entrada de Dios en ciertas áreas de su vida y mientras continúan oyendo sin escuchar la dureza empieza a arraigarse.

Por el contrario, hay muchos pecadores cuya dureza de corazón ha sido curada. Al principio maldijeron a Cristo y enojados sacudieron el puño en la cara de Dios. Pero cuando oyeron el evangelio y sintieron el reproche puro y amoroso del Espíritu Santo, sus corazones se derritieron. Ellos se arrepintieron y se volvieron a Jesús.

La vida del hijo de Madalyn Murray O'Hair ilustra esto. Había sido criado probablemente, en el hogar más ateo en América y más tarde trabajó para su madre, en cruzadas contra Dios y la religión. Pero al oír el evangelio, fue gloriosamente salvo y se convirtió en un ministro, predicando a Cristo en vez de maldecirlo. La dureza de este hombre fue curable también porque él no se había sentado bajo sermones de reprensión para continuamente rechazarlos.

En mi experiencia, el más duro corazón, la especie de los incurables o irremediables, siempre han estado al alcance de la voz de la predicación ungida por El Espíritu Santo. Tal dureza no existe en frío, en iglesias muertas o formales donde el evangelio ha sido corrompido por generaciones. No, siempre se encuentra donde una palabra pura se predica desde el púlpito y es rechazada en las bancas.

domingo, 4 de noviembre de 2012

¡SABER QUE DIOS ES BUENO! by Gary Wilkerson

Dios es bueno en su vida, El le cuida y le protege. No hay una sola cosa en su vida, ningún hábito, pecado o dificultad emocional que usted enfrente sobre la que Jesús no tenga el poder.

Cuando Nehemías llegó a Jerusalén y vio la terrible y devastada condición de la ciudad él lideró al pueblo judío que vivía allí a una gran avanzada espiritual y a un tiempo de reconstrucción (ver el libro de Nehemías). Puedo decirle hoy, tal como Nehemías dijo a su pueblo en aquel entonces, que si usted confía en Jesús y vuelve a Él con todo su corazón su energía y su vida, Satanás y sus enemigos serán aplastados, conquistados y derrotados completamente. Ningún de los enemigos que profundamente se ha interpuesto contra usted tras cualquier puerta se podrá proteger, esos enemigos tendrán que retirarse, serán obligados a huir.

Viejos hábitos, antiguos miedos y viejas adicciones acechan afligiéndonos y, a veces nos volvemos de nuevo a ellos. Pero Dios nos está diciendo: "¡Fija tus ojos en mí! Si me dejas ser tu victoria, veremos el final de esto." ¡Escuche lo que Dios está diciendo!

Si dejamos que Él sea nuestra victoria entonces hemos visto lo último de nuestro enemigo. Oh, el enemigo aún nos abofeteará tal como lo hizo Jesús cuando lo dejó después de las tentaciones en el desierto. Pero si usted mantiene a Jesús en el muro de su corazón, en el muro de su vida, Él erradicará todas esas dificultades emocionales.

Usted puede estar viviendo con temor a patrones habituales de pecado, cosas a las que usted podría regresar. Usted sabe que ha sido limpiado de todo ello pero, están tan cerca que siente que en cualquier momento puede ser llevado nuevamente a la esclavitud y tiene miedo.

Estoy aquí hoy para llamarle a un lugar de protección y seguridad en Cristo Jesús cuando confíe en Él con todo su corazón.

"Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo" (1 Corintios 15:57).

viernes, 2 de noviembre de 2012

VIVIFICANDO EL CORAZÓN

¿Te acercaste primero al Señor sólo porque querías algo de él? ¿Te volviste a Dios para poder dejar el hábito de las drogas, para que tu matrimonio sea restaurado o para ser liberado de un problema financiero?

La verdad es que Cristo obrará milagros para ti. Él hará lo imposible en tu vida. Pero si sólo vienes a Él para conseguir algo - sólo para ser librado de tus problemas - nunca crecerás un centímetro en madurez. Por el contrario, solo te endurecerás más.

Vuelve al día de tu conversión. ¿Ocurrió después de que alguna langosta se había comido todo? ¿Tu salud estaba debilitada? ¿Algún hijo tuyo estaba en problemas? ¿Estabas devastado, con la muerte y la ruina sobre ti?

Por favor, no me malinterpretes. Por supuesto que Dios ama a salvar a la gente que termina en ruinas. Cuando todo está perdido, Él siempre está cerca y es fiel para librarte. Mas, oh amado, no puedes ir a Jesús sólo para recibir alivio. Debes ir a Él porque Él es Dios y Él merece tu vida, tu adoración, tu obediencia.

Ahora mismo puedes estar diciendo: "Sí, admito que he estado descuidando la Palabra de Dios y todavía estoy atado por un pecado que me asedia. ¿Estaré demasiado lejos para recibir el toque de sanidad del Señor?"

¡Por supuesto que no! Si comienzas a clamar al Señor hoy, en medio de tu necesidad, él le traerá tiempos de refrigerio. Cada vez que traigas a Él un corazón verdaderamente arrepentido, Él actuará como tu mediador e intercesor, no como tu juez.

¿Quieres alcanzar la madurez en Cristo? ¿Quieres que el Señor te siga reprendiendo en amor guiándote hacia la santidad? Entonces invócale hoy. ¡Un corazón contrito y humillado, más que cualquier otra cosa, será lo que te mantendrá en el camino que Él ha previsto para ti!

"Porque así dijo el Alto y Sublime, el que habita la eternidad, y cuyo nombre es el Santo: Yo habito en la altura y la santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para hacer vivir el espíritu de los humildes, y para vivificar el corazón de los quebrantados."(Isaías 57:15).

miércoles, 31 de octubre de 2012

LA MISIÓN IMPOSIBLE

"Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido” (Lucas 19:10). Cristo dijo: "Yo vine a este mundo por una razón: Alcanzar y salvar a las almas perdidas" Pero esta no era sólo la misión de Jesús, Él la hizo nuestra misión también: "Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura" (Marcos 16:15).

Jesús estaba hablando aquí a un pequeño grupo de creyentes, alrededor de 120 personas que se habían reunido en el aposento alto. ¡Y qué imposible tarea colocó ante ellos!

"Vayan a las naciones extranjeras, vivan con la gente y estudien sus idiomas. Pongan sus manos sobre los enfermos, echen fuera demonios, proclamen las buenas nuevas. Vayan al mismo asiento de Satanás y prediquen el poder y la victoria del Salvador resucitado."

Debemos darnos cuenta que Jesús estaba hablando a hombres y mujeres ordinarios, insignificantes y sin educación. Él estaba poniendo el mismísimo futuro de Su Iglesia en sus hombros. Deben haberse sentido abrumados.

¿Puedes imaginar la conversación que debió haber tenido lugar una vez que su Maestro ascendió al cielo?: "¿Lo escuché bien? ¿Cómo podríamos nosotros empezar una revolución mundial? No tenemos ni un centavo y los romanos nos están golpeando y matando. ¿Si somos tratados de esta manera aquí en Jerusalén, cómo vamos a ser tratados cuando lleguemos a Roma testificando y predicando?"

Otro podría haber dicho: "¿Cómo espera nuestro Señor que vayamos por todo el mundo con el evangelio, cuando ni siquiera tenemos suficiente dinero para ir a Jericó? ¿Cómo vamos a aprender otros idiomas cuando no hemos sido educados para ello? Todo esto es imposible."

Era verdaderamente una misión imposible. ¡Sin embargo, nuestro desafío hoy es igual de desalentador!

Si todos los que leen este mensaje permitieran que el Espíritu Santo haga esta palabra verdadera en ellos –buscarlo para obtener su carga y dirección- no sería posible expresar el tipo de cosecha que el Espíritu Santo podría traer. La verdad es que los trabajos más grandes para la eternidad no se hacen en cruzadas masivas, sino que con un santo que alcanza un alma perdida.

SU PODER PARA LIBRARNOS

El ejército Asirio había rodeado Jerusalén. En este punto, el rey Ezequías decidió: “No vamos a apoyarnos en el brazo de carne esta vez. ¡Vamos a hacerlo todo a la manera de Dios!”

El rey se humilló a sí mismo y buscó a Dios en oración: “Aconteció, pues, que cuando el rey Ezequías oyó esto, rasgó sus vestidos, y cubierto de cilicio vino a la casa de Jehová” (Isaías 37:1). Ezequías confesó: "Señor, yo sé que no tengo nada para darte excepto mi fe. Estoy indefenso en mis propias fuerzas para luchar contra Senaquerib. Estamos rodeados por nuestros enemigos. ¡Por favor, danos tu dirección!"

Ezequías sabía que Isaías tendría palabra de Dios para guiarlos, así que esta vez mandó a sus emisarios al profeta. Estos hombres dijeron a Isaías: "Porque los hijos han llegado hasta el punto de nacer, y la que da a luz no tiene fuerzas" (Versículo 3). En otras palabras: "Esta vez queremos hacerlo a la manera de Dios, pero no nos quedan fuerzas ¿Qué debemos hacer?"

Isaías tenia la palabra de Dios para ellos: "No temas por las palabras que has oído... Yo haré que [Senaquerib] perezca a espada" (versículos 6-7). Dios estaba diciendo: "Cualquier enemigo tuyo es enemigo mío ahora, ¡Porque me has entregado tu batalla! Si alguien habla tu contra, te hiere o abusa de ti, es un ataque contra Mí. ¡Y Yo me haré cargo de ese enemigo, ya sea humano o sea demoníaco!".

"No entrará en esta ciudad, ni arrojará saeta en ella; no vendrá delante de ella con escudo, ni levantará contra ella baluarte" (Versículo 33). Dios dice: "Otros pueden estar cayendo a tu alrededor, pero eso no significa nada. Tú estás caminando en pacto conmigo y Yo he prometido hacer batalla contra cualquier enemigo que te ataque".