jueves, 15 de noviembre de 2012

AVANZAR HACIA LA PLENITUD EN DIOS

Lot hubiese muerto en Sodoma si Dios no hubiese tomado el asunto en sus propias manos. El Señor literalmente agarró a Lot y su familia y los sacó de la ciudad: “Y deteniéndose él, los varones [ángeles] asieron de su mano, y de la mano de su mujer y de las manos de sus dos hijas, según la misericordia de Jehová para con él; y lo sacaron y lo pusieron fuera de la ciudad” (Génesis 19:16)

¡Qué gloriosa imagen de gracia! Mientras Lot se detenía al borde de la destrucción, sin fuerza o voluntad para liberarse a sí mismo, Dios guió de la mano a este hombre que estaba confundido, engañado y atado al pecado, a un lugar seguro. Dios estaba diciendo en esencia a Lot: “Yo te amo y no voy a permitir que mueras en este holocausto. Tú eres un hombre justo, Lot, y yo te he advertido ¡ahora ven!”

“Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos” (Romanos 5:6). El significado literal de “éramos débiles” aquí es “sin capacidad o voluntad”. Dios dice que Él está dispuesto a actuar en nuestro favor porque nosotros no tenemos nada que ofrecer.

El Señor tenía una directiva más para Lot: “Escapa por tu vida; no mires tras ti…escapa al monte, no sea que perezcas” (Génesis 19:17). La montaña aquí representa la presencia de Dios, un lugar a solas con Él. Vemos que esta imagen se repite a través de las escrituras: Fue en una montaña que Moisés fue tocado por la gloria de Dios…que Cristo fue transfigurado ante sus discípulos….que Jesús buscó a su padre en oración. Todas estas cosas ocurrieron en una montaña.

“Grande es Jehová, y digno de ser en gran manera alabado en la ciudad de nuestro Dios, en su monte santo” (Salmos 48:1). “Venid, y subamos al monte de Jehová, a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará sus caminos, y caminaremos por sus sendas” (Isaías 2:3). El mensaje aquí es: “Cuando Dios te libera por la fe en Sus promesas, ¡Corre directamente a Su monte santo!”

Aun así, Lot no estaba dispuesto a correr a la presencia de Dios, en lugar de ello, le pidió a Dios que le permitiera tomar un desvío a Zoar. Le dijo: “Mas yo no podré escapar al monte, no sea que me alcance el mal, y muera” (Génesis 19:19).

Dios se lo permitió, pero con el tiempo Lot terminó en la montaña, pero una vez que estuvo allí, le pasó algo peor que lo de Sodoma. Lot se embriagó y fue seducido por sus dos hijas, quienes dieron a luz hijos de actos incestuosos. ¡Qué cuadro más trágico! Y todo esto pasó porque Lot, pese a haber sido liberado, no avanzó hacia la plenitud en Dios.