sábado, 22 de abril de 2017

ACÉRCATE A ÉL CON CONFIANZA - Nicky Cruz

Para poder ser guiado por Espíritu y ser sensible a todos sus desvíos, primero debemos tener un corazón abierto, que ora y permanece conectado con Dios. Jesús es nuestro mayor ejemplo en esto.
Ningún aspecto de la vida de Jesús brilla más que su dependencia de la oración y la comunión con su Padre celestial. Es la característica que define su ministerio, la fuerza detrás de todo lo que dijo e hizo. Jesús oraba constantemente, en cada oportunidad. Oraba por los pecadores, por sus discípulos, por sabiduría y dirección, por alimento y agua, oraba por todo; y a menudo se apartaba para estar solo y así poder escuchar la voz del Espíritu sin distracción.
La oración es el portal a través del cual el Espíritu Santo tiene acceso a nuestros corazones y mentes, y cualquier pregunta importante sobre la guía y dirección de Dios debe comenzar con este simple acto de comunicación.
Cuando oramos, debemos ser completamente honestos. Jesús conoce nuestros corazones, motivaciones, pensamientos, pecados y luchas. Comprende plenamente nuestro dolor y nuestra tentación: “Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.”(Hebreos 4:15-16).
Jesús nos entiende mucho mejor de lo que nos entendemos a nosotros mismos. Él nos hizo y vivió entre nosotros. Él sabe lo que estamos pasando y para ser un instrumento efectivo para Cristo es necesario que estemos dispuestos a abrir nuestros corazones y almas a Él, permitiéndole compartir con nosotros en nuestros éxitos y fracasos.
Nicky Cruz, evangelista internacionalmente conocido y prolífico autor, se volvió a Jesucristo de una vida de violencia y crimen después de encontrarse con David Wilkerson en la ciudad de Nueva York en 1958 La historia de su dramática conversión fue contada por primera vez en el libro “La Cruz y el Puñal” escrito por David Wilkerson y más tarde en su propio best seller “Corre, Nicky, Corre”.

viernes, 21 de abril de 2017

¡CREEMOS!

Era la noche anterior a la crucifixión de Cristo. Jesús había reunido a sus discípulos en un aposento alto para prepararlos para su partida de la tierra. Después de compartir la cena con ellos, el Señor tomó una toalla y procedió a lavar los pies de los hombres.
Esa noche, Jesús les dijo a estos devotos seguidores que iba a ser “levantado” (es decir, crucificado) a manos de hombres malvados. Cuando les dijo esto, les estaba anunciando lo que estaba por suceder.
Jesús terminó Su mensaje diciéndoles: “Salí del Padre, y he venido al mundo; otra vez dejo el mundo, y voy al Padre” (Juan 16:28).
A esto, los discípulos respondieron: “He aquí ahora hablas claramente, y ninguna alegoría dices. Ahora entendemos que sabes todas las cosas…por esto creemos que has salido de Dios.”(16:29-30).
Los discípulos estaban haciéndole saber a Jesús que entendían claramente lo que les había dicho. Sin embargo, más importante aún, tome nota de sus palabras en el último versículo: “Ahora entendemos…creemos”.
Al parecer una gran fe se había apoderado de sus almas. Estos hombres estaban declarando a Jesús: “¡Ahora lo vemos, Jesús! Ahora lo entendemos. Ahora creemos”.

jueves, 20 de abril de 2017

MISERICORDIA, PAZ Y ALEGRÍA

“La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo” (Juan 14:27).
En la cruz, la misericordia y la paz tomaron el rostro de Jesucristo. A lo largo de la historia, cada vez que un hijo de Dios ha confiado plenamente en el poder purificador y sanador de la sangre de Cristo, se le ha prometido la paz. Es la paz de Cristo, la mismísima paz que gobierna el paraíso.
Las palabras del apóstol Pablo sobre este tema están destinadas a ayudar a cada creyente a aplicar esta verdad en su propio andar:
Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos.” (Colosenses 3:15, cursivas añadidas).
Querido santo, esta es nuestra esperanza en todas nuestras batallas: Que la paz de Dios gobierne en nuestros corazones al descansar en las promesas de Dios. “Y el mismo Señor de paz os dé siempre paz en toda manera. El Señor sea con todos vosotros” (2 Tesalonicenses 3:16).
Que la siguiente oración de Pablo se haga nuestra también en estos días de incertidumbre:
“Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo” (Romanos 15:13).
¡Gracias a Dios por su gozo y paz!

miércoles, 19 de abril de 2017

¿ESTÁ DIOS ENOJADO CONTIGO?

“Porque el Señor al que ama, disciplina, y azota a todo el que recibe por hijo. Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina?” (Hebreos 12:6-7).
Nunca eres más amado que cuando estas siendo castigado o corregido por el Señor. De hecho, todo el proceso de castigo tiene que ver con lo que Dios desea para ti. Todo está destinado a llevarte al conocimiento y a la gloria de Él mismo. Recuerda que Dios nunca castiga a Sus hijos en ira.
Sin embargo, no hay que equivocarse. La Biblia dice que estos tiempos de castigo son dolorosos. No son alegres en ninguna manera. “Ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo” (12:11). Sin embargo, se nos dice: “pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados” (Mismo versículo).
A lo largo de los años he tenido que apagar muchos dardos y mentiras de Satanás, así que hoy proclamo con certeza: “Dios no está enojado conmigo”. Y, querido seguidor de Jesús, Él tampoco está enojado contigo. Por lo tanto, ¡Apaga todo lo que el diablo te dice para tratar de convencerte de lo contrario! "
Esta es la victoria de la cruz: Paz con Dios y la paz de Dios.

martes, 18 de abril de 2017

LA INSONDABLE MISERICORDIA DE DIOS

La escena del Calvario no parecía una victoria. Pero ese día estaba gestándose algo que Satanás no sabía. Era algo que él nunca entendería acerca de nuestro bendito Salvador. ¡Estoy hablando de la misericordia insondable de Dios en Cristo!
Algo increíble sucede cuando una persona recibe a Jesús como Señor. Una vez que abandonan el mundo y le siguen, están unidos por siempre al Señor con cuerdas de amor irrompibles. Considera la descripción de Pablo de esta misericordia profunda e inescrutable:
“¿Quién nos separará del amor de Cristo?... ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro” (Romanos 8:35, 38-39).
A pesar del vergonzoso fracaso de los discípulos, la misericordia de Dios estaba trabajando plenamente en ellos a través del Espíritu Santo. Y esa misericordia determinó su victoria después del oscuro día de la cruz. La semilla de la fe había sido implantada en los seguidores de Jesús, y sus casas habían sido construidas sobre una roca. Sus casas fueron sacudidas, por supuesto, cuando las tormentas satánicas golpearon las paredes y las poderosas olas azotaron los cimientos. Pero cuando pasaron las tormentas, era obvio que esas casas habían superado la prueba.

lunes, 17 de abril de 2017

EL BOTÓN DE ACTUALIZACIÓN DE DIOS - Gary Wilkerson

Todos tenemos distracciones en la vida, pero seamos realistas: los hombres son los peores cuando se trata de los deportes. No me refiero a jugar algún deporte, porque en realidad eso sería bueno para un montón de adictos a la televisión, sino a estar pendiente de los deportes. Los teléfonos inteligentes y las aplicaciones como ESPN, han convertido a los que solían ser atentos maridos, en dependientes de la pantalla. Todo lo que uno tiene que hacer es presionar silenciosamente el botón de actualización y docenas de resultados de juegos aparecen al instante. Cada noche en que hay juegos está el peligro de constantes miradas debajo de la mesa.
Ahora permítanme alabar al botón de actualización del reino de Dios. Con solo un toque de Su gracia asombrosa, todo lo viejo queda en el olvido y la vida se renueva completamente. Hay momentos en todas nuestras vidas cuando esto tiene que suceder y, por supuesto, el único que puede traer ese renuevo es Jesús. “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas” (2 Corintios 5:17).
Al igual que una aplicación en tu pantalla, nada en nuestra vida cambia, todo permanece congelado, pegado, hasta que se pulsa el botón de actualización. ¿Estás atascado el patrón de tu antigua manera de vivir, manera que te impide probar la frescura de la vida en Cristo?
¡Jesús tiene el poder de cambiarlo todo! Y al igual que la mujer que fue sanada al tocar Su manto, tú puedes ser sanado y renovado con sólo un toque de Él.

domingo, 16 de abril de 2017

CRISTO NUESTRO SEÑOR RESUCITADO E INTERCESOR

"Por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos" (Hebreos 7:25).
¿Qué quiere decir la Escritura cuando dice que Jesús intercede por nosotros? Yo creo que este asunto es tan profundo, majestuoso e inalcanzable al entendimiento humano, que tiemblo tan sólo al mencionarlo. Los maestros bíblicos tienen distintas perspectivas sobre su significado. Pero ningún libro ni comentario ha saciado mi búsqueda.
Sin embargo, a través de la oración y la dirección del Espíritu Santo, he comenzado a comprender sólo un poquito de este increíble tema. Orando con mucha simpleza: “Señor, ¿cómo es que tu intercesión en el cielo afecta mi vida? Tu Palabra dice que Tú te presentas delante del Padre en favor mío. ¿Qué significa esto en mi caminar diario contigo? Yo no necesito saber lo que los grandes teólogos han aprendido. Sólo muéstrame una simple verdad que yo pueda entender y apropiármela en mi vida”.
El punto de vista popular evangélico sobre la intercesión de Cristo es que Jesús volvió al cielo para ser un sumo sacerdote en favor nuestro. No hay duda de ello. La Biblia claramente declara: “Porque no entró Cristo en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el cielo mismo” (Heb. 9:24)
Yo creo que Jesús intercede hoy para preservar a su pueblo, librándonos del pecado y guardándonos en el amor de Dios. Él no permitirá que nada; ni el temor, ni una caída personal, ni una acusación de Satanás, nos aparte del Padre. En resumen, Él ora por nosotros tal como oró por su discípulo Pedro: “que tu fe no falte" (Lucas 22:32).
Nuestro Salvador está vivo en gloria, ahora mismo. Y Él es ambas cosas: completamente Dios y completamente hombre, con manos, pies, ojos, cabello. Él también tiene las cicatrices de los clavos en sus manos y pies, la herida en su costado. Él nunca desechó su humanidad; Él sigue siendo un hombre en gloria. Y en este momento, nuestro hombre en la eternidad está obrando para asegurarse de que nadie, nunca nos robe la paz que Él nos dio cuando se fue. Él está ministrando como nuestro sumo sacerdote, envuelto activamente en mantener a su cuerpo en la tierra, lleno de su paz. Y cuando vuelva otra vez, Él va a querer que nosotros seamos “hallados por él…en paz" (2 Pedro 3:14).
Que esta Pascua sea un día en el cual puedas celebrar que Él ha resucitado y la paz ha sido derramada sobre nosotros a causa de ello.

sábado, 15 de abril de 2017

LA GENEROSIDAD DE NUESTRO PADRE - Carter Conlon

Recuerdo que hace unos años atras cuando llevaba a mi hijo a casa de vuelta de un partido de hockey,  él andaba acompañado de un par de jugadores que estaban muy hambrientos, así que pasamos a un McDonald's. Yo estaba en la fila tras de ellos, y observaba a los muchachos buscando el poco de dinero que tenían. De repente vi que mi hijo le dijo a sus amigos: “Guarden su dinero, chicos, ¡Mi papá paga todo!”
Ahora, por aquellos días, yo era pastor en una pequeña ciudad rural y apenas tenía lo suficiente como para pagar la cuenta de luz de nuestra casa. Observé a los muchachos haciendo sus pedidos; todo era: “yo quiero doble, super extra grande”. Sin embargo, no me importaba si hubiese tenido que ocupar el fondo de gasolina que correspondía a la semana siguiente; en mi corazón estaba decidido que de ninguna manera iba a avergonzar a mi hijo.
La Escritura nos dice: “Pues si ustedes saben dar buenos regalos a sus hijos, ¿cuánto más nuestro Padre celestial dará buenas cosas a los que se lo pidan?” (Ver Lucas 11:13).
Tú y yo debemos estar dispuestos a jactarnos de la generosidad de nuestro Padre, tal como lo hizo mi hijo. Pero para jactarse de ello, tenemos que conocerlo y experimentarlo personalmente. No sólo debemos abrir nuestros corazones a Él, sino que también debemos estar dispuestos a caminar con Él.
La generosidad del Padre no es dada a los que eligen sentarse en el sofá viendo televisión todo el día. Debes levantarte y caminar con Él, y cuando lo hagas, la compuerta del cielo se abrirá y todos los recursos que Cristo ganó para nosotros estarán disponibles repentinamente.
Carter Conlon se unió al equipo pastoral de la Iglesia Times Square en 1994, por invitación del pastor fundador David Wilkerson, y fue nombrado para el cargo de Pastor Principal en 2001.

viernes, 14 de abril de 2017

ÉL ERA FUERTE EN LA FE

“Tampoco dudó [Abraham], por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios, plenamente convencido de que era también poderoso para hacer todo lo que había prometido” (Romanos 4:20-21, énfasis añadido). Por su fe, Abraham “dio gloria a Dios”. Y, al igual que Abraham, nosotros damos gloria a Dios cuando abrazamos plenamente cada una de Sus promesas.
Cuando todo en la vida está yendo bien, nos es fácil testificar: “¡Dios puede hacer cualquier cosa!” Podemos asegurar a otros fácilmente, que Dios contestará sus oraciones y podemos declarar confiadamente que el Señor siempre mantiene Su Palabra. Pero cuando todo alrededor nuestro comienza a conspirar en contra del cumplimiento de las promesas de Dios; cuando toda la evidencia física parece más la ira de Dios que Su recompensa, el Espíritu Santo se levanta en nosotros con palabras verdaderas de consuelo: “Resiste. ¡Confía en Él! Tú no estás separado del amor de Dios. Él está trabajando en tu situación, así que no flaquees. En lugar de eso, levántate y pelea la buena batalla de la fe”.
Te dejo con este poderoso pasaje del apóstol Pablo. Él nos recuerda la fidelidad inagotable de Dios en cada circunstancia, en cada momento de nuestra prueba:
“¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; somos contados como ovejas de matadero. Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro” (Romanos 8:35-39).

jueves, 13 de abril de 2017

ON ODMĚŇUJE

"... bez víry si přece jeho oblibu nikdo nezíská. Kdo přichází k Bohu, musí věřit, že Bůh je a že odměňuje ty, kdo jej hledají." (Židům 11:6). 
Všichni toužíme po Božích zaslíbeních, ne jen pro naše vlastní požehnání nebo útěchu, ale také proto, abychom se Bohu líbili. Chceme víru, která Mu bude přinášet slávu, ale přesto máme mnohokrát problém takovou víru si udržet.
Často propadáme skepsi, když na své modlitby nedostáváme odpověď a začneme o své víře pochybovat. Ptáme se, "Je má víra moc slabá? Zdráhám se důvěřovat? Proč se zdá nebe zavřené před mými modlitbami? Nejsem dost horlivý? Mám snad někde v srdci kořen nevíry?"
Tak moc se snažíme věřit, tak moc se snažíme Boha potěšit tou správnou vírou, že si ji sami kazíme zbytečnými soudy. Teď, po mnoha desetiletích služby Bohu, bych vám chtěl říct, co znamená víra pro mě:
  • Znamená držet se pevně Božích zaslíbení, i když nevidím žádný fyzický důkaz, že se naplňují.
  • Znamená důvěřovat Duchu Svatému, že zachová v mé duši klid a přesvědčení, že Bůh povede všechno k dobrému.
  • Znamená spočinout ve víře v Pavlově prohlášení, že "Víme, že těm, kdo milují Boha, všechno napomáhá k dobrému - totiž těm, které povolal podle svého záměru." (Římanům 8:28)

ÉL ES GALARDONADOR

“Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan” (Hebreos 11:6).
Todos deseamos apropiarnos de las promesas de Dios, no sólo para nuestro bienestar y bendición, sino también para agradarle a Él. Queremos una fe que le dé gloria a Él, pero hay tiempos cuando muchos de nosotros tenemos dificultades en comprender dicha fe.
A menudo nos turbamos cuando nuestras oraciones no son contestadas y empezamos a cuestionar nuestra fe, preguntándonos: “¿Será que mi confianza en el Señor es muy débil? ¿Soy tardo para creer? ¿Por qué los cielos parecen haberse cerrado a mis oraciones? ¿Habré dudado? ¿Tal vez no soy tan ferviente? ¿Habrá alguna raíz malvada de incredulidad alojada en algún lugar de mi corazón?”
Estamos  tratando tan fuertemente de creer, luchando tan duramente por agradar al Señor con el tipo correcto de fe, que a veces frustramos nuestra propia fe con nuestro juicio. Ahora, después de muchas décadas de servir a Dios, quiero decirles lo que para mí es la fe correcta:
  • Significa estar agarrado de las promesas de Dios cuando no hay evidencia física de que Sus promesas se estén cumpliendo.
  • Significa confiar que el Espíritu Santo mantendrá mi alma en reposo, convencido de que Dios está trabajando todas las cosas para mi bien.
  • Significa descansar en esta declaración de Pablo: “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados” (Romanos 8:28).

miércoles, 12 de abril de 2017

SOLDADOS ESPIRITUALES DE DIOS

En cada época, Dios ha colocado intercesores en los frentes de batallas, para enfrentar los principados y potestades de Satanás. Hoy, estos soldados espirituales pueden ser hallados en cada nación; y hay una razón por la que se los conoce como “guerreros de oración”. Muchos de los que escriben a nuestro ministerio, describen la lucha espiritual intensa en sus propias vidas.
Un intercesor de 91 años de edad escribió lo siguiente: “Me siento agotado, habiendo servido [al Señor por tanto tiempo] y con todo lo que he tenido que soportar. Mi cuerpo está débil después de tantos años de sufrimiento, pero todavía tengo todas las cargas y problemas de otros, constantemente delante de mí…Desde que tenía 4 años de edad, he amado y he orado por otros. He sido un intercesor todos estos años. Yo recupero el terreno que Satanás trata de arrebatarme orando en el Espíritu y recibo nuevas fuerzas”.
Por toda una vida, este santo ha tomado muy en serio la exhortación de Judas: “Pero vosotros, amados, edificándoos sobre vuestra santísima fe, orando en el Espíritu Santo, conservaos en el amor de Dios (Judas 20-21). El mensaje para aquellos en la lucha espiritual es claro: “Edifíquense en la fe. Manténganse en el amor de Dios”. Nota que Judas califica sus palabras con la amonestación de orar en el Espíritu Santo.
Es absolutamente imposible edificar nuestra fe a través de habilidades o esfuerzo humano. Sin el Espíritu Santo, no somos capaces de mantenernos en el conocimiento y seguridad del amor que Dios tiene por nosotros. ¡Nosotros solos no podemos ser adversarios para los poderes de las tinieblas! No podemos ni siquiera tomar el escudo de la fe para apagar los dardos ardientes del infierno, con tan sólo decidir hacerlo, en nuestras mentes. Necesitamos que el Espíritu de Dios nos dé poder en todas las cosas.

martes, 11 de abril de 2017

COMPLETAMENTE SEGUROS DEL AMOR DE DIOS

“Porque yo sé a quién he creído, y estoy seguro que es poderoso para guardar mi depósito para aquel día” (2 Timoteo 1:12, énfasis añadido). Estas son las palabras de un hombre que está muriendo. El apóstol Pablo se estaba dirigiendo a su pupilo, a Timoteo, el ministro joven al cual estaba entrenando. Más adelante, en la misma carta, Pablo le confía a Timoteo estas difíciles palabras: “Porque yo ya estoy para ser sacrificado, y el tiempo de mi partida está cercano. He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe” (4:6-7).
Aunque Pablo dirigió estas palabras a Timoteo, su mensaje habla a todo siervo de Cristo que esté pasando por grandes aflicciones. Considera el contexto: En lo más fuerte de sus propias pruebas insoportables; al estar a punto de morir, Pablo estaba completamente seguro del amor de Dios hacia él. Es más, él estaba convencido de la habilidad del Señor para “guardar mi depósito” aun a pesar de toda la evidencia en contra.
Amados, el consejo de Pablo aquí, es para todos los que están siendo abofeteados diariamente por las fuerzas satánicas, que se encuentran en una lucha espiritual feroz, soportando grandes pruebas como buenos soldados. ¿Cómo podía Pablo hablar con tanta confianza de la fidelidad de Dios a través de cada prueba? ¿De qué estaba exactamente seguro acerca del Señor, de modo de engendrar tal fe?
Pablo no nos deletrea las cosas que había “depositado (en Dios) para aquel día”. Sólo podemos especular respecto a lo que eran esas cosas. Pero, así como Pablo, nosotros también debemos de estar completamente seguros de la fidelidad de Dios para guardar aquellas cosas que le hemos confiado a Él. De hecho, para encarar nuestras pruebas durante estos días difíciles, debemos estar completamente seguros de que Jesús es nuestro Señor y Salvador.

lunes, 10 de abril de 2017

CAMINANDO EN SANA DOCTRINA - Gary Wilkerson

Pablo dice que debemos hacer tres cosas, mientras estemos en la tierra, antes de la venida de Cristo.
Esta  es la primera: “Retenedor de la palabra fiel tal como ha sido enseñada, para que también pueda exhortar con sana enseñanza” (Tito 1:9). La palabra “sana” aquí significa algo inconmovible, indiscutible, sólido como una roca. Dios diseñó la doctrina para que nosotros fundamentemos nuestras vidas confiadamente sobre ella. Eso significa que no puede ser algo frívolo ni algo que simplemente emocione nuestros oídos. Esa clase de doctrina se levanta hoy aquí y luego desaparece por los vientos de antojos carnales al día siguiente. Para algunos en la iglesia, el adquirir sana doctrina, va a requerir que se deje de lado el último libro cristiano de mayor venta y tomar la Palabra de Dios, la cual Él ha provisto para nuestro beneficio eterno.
Segundo, somos llamados a vivir con un testimonio santo. “Palabra fiel es esta, y en estas cosas quiero que insistas con firmeza, para que los que creen en Dios procuren ocuparse en buenas obras. Estas cosas son buenas y útiles a los hombres” (3:8).
Y tercero, somos llamados a compartir el evangelio en palabra y en obras: “Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres” (2:11).
Te pregunto, como luces vivientes de Dios en una cultura llena de tinieblas; como Su sal puesta en este mundo para preservación de vida, ¿estamos practicando estas cosas? ¿O hemos perdido nuestra sazón santa? ¿Hemos reducido Su palabra a consejos para vivir mejor, o seguimos creyendo que ésta tiene el poder para resucitar vidas?
Si de verdad creemos que el evangelio de Cristo es Buenas Nuevas; que Él murió por los pecadores, se lo contaremos a otros sin excusas. Y ellos conocerán su poder por el testimonio que nosotros vivimos.

sábado, 8 de abril de 2017

FUEGO CONSUMIDOR - Jim Cymbala

Jesús nunca bautizó a nadie en agua. ¿Por qué? Porque el bautismo que iba a administrar era el bautismo en Espíritu Santo y fuego (Ver Lucas 3:16). No hay que confundirse, pues estas palabras no estaban indicando dos bautismos, uno del Espíritu y otro de fuego. En lugar de eso, Lucas estaba usando una ilustración –el fuego como un símbolo que representaba al Espíritu- para describir un bautismo. Jesús bautiza en el fuego consumidor del Espíritu Santo.
Si enciendes un fósforo y haces arder un palo de leña, el fuego penetrará la madera. Eso es lo que hace el Espíritu Santo en nuestras vidas. Va más allá de las apariencias superficiales hasta la raíz de nuestro ser. El Espíritu no pone vendas sobre nada - Él va a la raíz de nuestros problemas para proporcionar ayuda. De la misma forma, la predicación que es ungida por el Espíritu Santo es una predicación ardiente. Eso no significa que golpee a la gente o la condene; más bien, significa que ese ministerio penetra el corazón, revela el pecado, y muestra vívidamente la necesidad de Jesucristo. Sin el fuego del Espíritu Santo, la predicación puede descender a mero entretenimiento o demostración de oratoria.
Cuando Pedro predicó el primer sermón de la era cristiana, esas palabras sin elocuencia pero ardientes, causaron profunda convicción y la respuesta a ellas fue: “¿Qué haremos?” (Hechos 2:37). Los recursos de enseñanza que ayudan a los predicadores a comunicarse son útiles, pero sin el fuego del Espíritu, los corazones nunca serán humillados y quebrantados ante el Señor.
En Jeremías, Dios preguntó: “¿No es mi palabra como fuego…?” (Jeremías 23:29, énfasis añadido). La Palabra predicada con el fuego del Espíritu atraviesa el desastre y trata en forma directa con la condición problemática de nuestros corazones. Muchas personas probablemente tienen poco interés en experimentar la ardiente palabra de Dios; prefieren servicios entretenidos y sermones que no son confrontacionales. Pero el fuego del Espíritu siempre va directo al grano y trata con los obstáculos que nos apartan de la bendición de Dios.
Jim Cymbala comenzó la iglesia Brooklyn Tabernacle con menos de veinte miembros en un pequeño y deteriorado edificio en una parte difícil de la ciudad. Nacido en Brooklyn, es un viejo amigo de David y Gary Wilkerson.

viernes, 7 de abril de 2017

UN EJEMPLO DE ESPERANZA

Nuestra fe en tiempos difíciles nos otorga la evidencia de “un buen testimonio”.
“Porque por ella [por su fe] alcanzaron buen testimonio los antiguos” (Hebreos 11:2). La palabra griega para “alcanzaron” aquí significa “atestiguar”. Nuestros antepasados en el Señor tenían una fe establecida y anclada, y su fe inquebrantable se convirtió en un testimonio al mundo de la fidelidad de Dios en medio de tiempos difíciles.
Piensa en lo que nuestros antepasados soportaron: inundaciones, burlas, ataduras, prisión, fuego, tortura, guerra y cuevas de leones. A través de todo esto, su confianza en el Señor nunca vaciló. ¿Por qué? Porque tenían un testimonio interior de que Dios estaba complacido con ellos. Nuestros antepasados sabían que Dios les estaba sonriendo, y les decía: “¡Bien hecho! Tú has creído y has confiado en Mí”.
“Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.” (Hebreos 11:6). Cada vez que mantenemos nuestra posición de fe en tiempos difíciles, recibimos la misma afirmación del Espíritu Santo: “¡Bien hecho! Tú eres el amado testimonio de Dios”.
Mientras descansas en Él a través de las tormentas, manteniendo tu posición de fe, estás obteniendo un “buen testimonio”, y estás sirviendo como un ejemplo de esperanza a los que te rodean. Aquellos que observan tu vida - en tu casa, en el trabajo, en tu vecindario- están dándose cuenta que la esperanza está disponible para ellos. Cuando te observan en tu hora de crisis, se dan cuenta: “Aquí hay alguien que no ha perdido su fe en Dios. No tiene ningún miedo. ¿Qué es lo que le permite confiar en tiempos tan turbulentos?”
Nuestro Dios nos ha provisto de todo lo necesario para sostener nuestra fe, aunque las calamidades aumenten. Se nos ha dado el testimonio del Espíritu Santo, que habita en nosotros, y la Palabra plenamente revelada de Dios en las Escrituras. Estos nos sostendrán, obteniendo para nosotros la evidencia de un buen testimonio, aun cuando el mundo esté conmocionado.

jueves, 6 de abril de 2017

NUESTRA GRAN PROTECCIÓN

Cuando estés en medio de una batalla, Satanás te enviará acusaciones. Te recordará cada pecado pasado, cada momento oscuro y cada tontería que hayas hecho. No es de extrañar que Pablo llame a tales acusaciones flechas en llamas o “dardos de fuego” (Ver Efesios 6:16). La traducción es “furia enardecida”. Muchos santos conocen el dolor de las palabras maliciosas e hirientes que vienen de aquellos que les rodean. Tales acusaciones irreflexivas son verdaderas flechas ardientes de furia enardecida.
A veces puedes pensar que eres el único que sufre un ataque tan severo. En esos tiempos te sientes solo y aislado en tu sufrimiento. Incluso aquellos que más se preocupan por ti parecen no entender todo lo que estás pasando.
El apóstol Pedro nos recuerda: “Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciese, sino gozaos por cuanto sois participantes de los padecimientos de Cristo, para que también en la revelación de su gloria os gocéis con gran alegría” (1 Pedro 4:12-13).
Finalmente, Pablo nos instruye: “Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar [extinguir] todos los dardos de fuego del maligno.” (Efesios 6:16).
¿Qué es exactamente el escudo de la fe? Es una armadura impenetrable construida por las promesas de Dios y bruñida con nuestra fe. Este escudo es nuestra gran protección contra toda palabra diabólica e hiriente que se habla en nuestra contra. Sostenerlo contra el ataque del enemigo es extinguir toda voz de miedo e incredulidad. Es una defensa que afirma con confianza: “Diablo, no soy ignorante de sus maquinaciones. Nada –ni el intenso dolor, ni las finanzas inestables, ni el caos mundial- pueden separarme del amor de Dios”.

miércoles, 5 de abril de 2017

FLECHAS ARDIENTES DESDE EL INFIERNO

Pablo aconseja: “Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno” (Efesios 6:16). Pablo explica en detalle la forma en que debemos luchar contra el enemigo, que envía pensamientos atormentadores de miedo.
“Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes” (Efesios 6:11-12).
Amados, el conflicto en el que estamos no es una lucha humana que pueda ser combatida en una esfera terrenal. Esta batalla tiene lugar en el reino sobrenatural. La verdad es que, si estás en Cristo, entonces enfrentas la ira de Satanás. No confundas esta ira demoníaca con el juicio de Dios. La ira contra la que te enfrentas es la de un demonio enloquecido porque sabe que su tiempo para hacerle guerra al pueblo de Dios es corto.
Los ataques de Satanás están dirigidos especialmente a aquellos que se han comprometido a caminar fielmente en el Señor. Una y otra vez, el Salmista se gloría: “Me refugio en el Señor”. Aquí hay un ejemplo de un santo justo que confía plenamente en Dios. Sin embargo, debido a este mismo testimonio de confianza, se convierte en el blanco de Satanás. Su fe inquebrantable es la razón por la cual le son enviadas flechas ardientes desde el infierno. “Porque he aquí, los malos [Satanás y sus subordinados] tienden el arco…para asaetear en oculto a los rectos de corazón” (Salmo 11:2).
Entonces, ¿Cuáles son las flechas ardientes del infierno que están dirigidas a ti y a mí? Son pensamientos terribles y perturbadores sobre nuestro futuro y sobre el cuidado de Dios por nosotros. El diablo es un mentiroso y un acusador, y cada ataque está dirigido directamente hacia nuestra fe.

martes, 4 de abril de 2017

EL LUGAR DE TRANQUILIDAD DE DIOS

Cuando estás angustiado, cuando te sientes abrumado por el temor, abatido por una gran aflicción o agobiado con las preocupaciones por tu futuro; Dios te dice que hay un refugio secreto. Es un lugar de consuelo donde encontramos la calma para nuestras almas.
¿Dónde se encuentra este escondite secreto? Está en un lugar en tu mente que Isaías describe de esta manera: “Tú [Señor] guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado.” (Isaías 26:3, cursivas añadidas).
Cuando Dios nos dice: “Cierra las puertas”, esto es lo que Él quiere decir. Nos está mostrando la necesidad de cerrar las muchas voces preocupantes en nuestra cabeza. Debemos cerrar la puerta a todos los pensamientos sobre el mañana y sobre los acontecimientos mundiales. Jesús nos dijo: “Así que no se preocupen por el mañana, porque el día de mañana traerá sus propias preocupaciones” (Mateo 6:34 NTV). El Señor que fielmente nos ha traído hasta aquí, no nos fallará en los días venideros.
Considera el clamor del salmista:
“Ten misericordia de mí, oh Dios…porque en ti ha confiado mi alma, y en la sombra de tus alas me ampararé hasta que pasen los quebrantos. Clamaré al Dios Altísimo, al Dios que me favorece. El enviará desde los cielos, y me salvará de la infamia del que me acosa; Dios enviará su misericordia y su verdad” (Salmo 57: 1-3, cursivas añadidas).
“Cuando me acuerde de ti en mi lecho, cuando medite en ti en las vigilias de la noche. Porque has sido mi socorro, y así en la sombra de tus alas me regocijaré. Está mi alma apegada a ti; tu diestra me ha sostenido” (63:6-8).

lunes, 3 de abril de 2017

TODO EL MINISTERIO DE LA IGLESIA DE CRISTO - Gary Wilkerson

Esta es la definición del ministerio del evangelio, de acuerdo al apóstol Pablo: “Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina. Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas. Pero tú sé sobrio en todo, soporta las aflicciones, haz obra de evangelista, cumple tu ministerio” (2 Timoteo 4:1-5).
Pablo es muy claro con Timoteo: “Te pido encarecidamente como ministro de Dios: redarguye, reprende, exhorta. ¡Eso es cumplir tu ministerio!”
Te pregunto con toda honestidad: ¿Se cumple hoy en día todo el ministerio de la iglesia de Cristo? ¿O nos hemos conformado con una iglesia de comodidad y placer? Les prometo que -si los pastores comienzan realmente a ser pastores, si los líderes de la adoración comienzan a pasar la misma cantidad de tiempo en oración como lo hacen en los ensayos y pruebas de sonido, si la gente comienza a buscar la verdad bíblica en lugar de simplemente el consuelo de la carne- entonces nuestro gozo volverá. Volverá nuestro propósito, y nuestra misión será clara.
Cuando eso suceda, testificaremos junto al profeta Jeremías: “Fueron halladas tus palabras, y yo las comí; y tu palabra me fue por gozo y por alegría de mi corazón” (Jeremías 15:16). Entonces, cuando un extraño entre por la puerta de nuestra iglesia, se postrará sobre su rostro con temor santo. Se dará cuenta que ha encontrado la respuesta que ha buscado con ansias durante toda su vida. Y clamará: “¡Ciertamente Dios está en este lugar!” ¡Amén! Que así sea, Señor Jesús.

sábado, 1 de abril de 2017

EL IMPRESIONANTE PODER DEL NOMBRE DE JESÚS - Nicky Cruz

Jesús iba viajando en bote con sus discípulos (Marcos 5:1-18), y los llevó a través del mar de Galilea a la región de los gadarenos, una tierra habitada por gentiles. Cuando Jesús salió de la barca, un hombre endemoniado corrió y se arrodilló delante de él. Los demonios le gritaron a Jesús, “¿Qué quieres conmigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo?” Y le suplicaron que tuviera misericordia de ellos.
Jesús le preguntó al hombre: “¿Cómo te llamas?” Pero la respuesta de nuevo vino de los demonios que tenía dentro de él: “Legión me llamo, porque somos muchos”.
Un hato de cerdos estaba paciendo cerca, y los demonios le rogaron a Jesús que les permitiera entrar en los animales. Los demonios sabían que no tenían autoridad ni poder en presencia de la gloria de Dios. A Satanás le encanta burlarse y ridiculizar a las personas indefensas, pero cuando Jesús aparece, el diablo rápidamente se convierte en el perdedor débil y patético que realmente es.
Ese es otro aspecto de la vida que no ha cambiado. Sólo que hoy, Satanás se ve obligado a acobardarse y esconderse no sólo al ver a Jesús, sino a cualquier seguidor de Cristo. ¡El nombre de Jesús en la boca de un creyente tiene un poder impresionante!
Dar a los demonios permiso para entrar en el cuerpo de un montón de sucios cerdos fue una ironía apropiada, y Jesús dejó que lo hicieran. De inmediato los cerdos se precipitaron hacia un despeñadero y murieron. Para mí, esto siempre ha sido un presagio perfecto de lo que le espera a Satanás y sus demonios en el Día del Juicio.
Nicky Cruz, evangelista internacionalmente conocido y prolífico autor, se volvió a Jesucristo de una vida de violencia y crimen después de encontrarse con David Wilkerson en la ciudad de Nueva York en 1958 La historia de su dramática conversión fue contada por primera vez en el libro “La Cruz y el Puñal” escrito por David Wilkerson y más tarde en su propio best seller “Corre, Nicky, Corre”.