viernes, 30 de diciembre de 2016

UN PUEBLO LLENO DE FE

“Antes que fuese traspuesto, tuvo testimonio de haber agradado a Dios. Pero sin fe es imposible agradar a Dios” (Hebreos 11:5-6). ¿Qué era lo que tenía Enoc que agradaba tanto a Dios? Era que su andar con Dios produjo en él el tipo de fe que Dios ama.
A través de la Biblia y de toda la historia, aquellos que caminaron con Dios se volvieron hombres y mujeres de fe. Si la Iglesia camina diariamente de la mano de Dios, en comunión continua con Él, el resultado será un pueblo lleno de fe.
Algunos llevan a cabo seminarios de fe, distribuyen grabaciones y citan escrituras acerca de la fe, todas son acciones que tratan de producir fe. Y es verdad que "la fe viene por el oír, y el oír por la palabra de Dios" (Romanos 10:17). Pero Jesús es la Palabra. "La letra mata", dice la Escritura en 2 Corintios 3:6. Sin intimidad con Jesús, la letra produce una emoción muerta, egoísta y exigente que no es fe en absoluto, y Dios odia aquello. La fe viene por oír Su Palabra y caminar cerca de Él. ¡No por predicar sin practicar! Este caminar íntimo con Dios es lo que falta en la Iglesia hoy. La fe es conocer realmente quién es Dios, familiarizarse con Su gloria y majestad. Aquellos que le conocen mejor, confían más en Él.
Muéstrame un pueblo que camina cerca de Él, que odia el pecado, que se está desprendiendo de este mundo y llegando a conocer Su voz, y verás a un pueblo que no necesitará mucha predicación y enseñanza acerca de la fe.
El caminar de Enoc con Dios no habría valido la pena a menos que produjera una fe correspondiente en constante crecimiento . "Por la fe Enoc fue traspuesto" (Hebreos 11:5). ¡Qué verdad tan increíble! Toda su fe estaba centrada en el gran deseo de su corazón: ¡Estar con el Señor!

jueves, 29 de diciembre de 2016

NO ERA DE ESTE MUNDO

Elías y Enoc, los únicos dos profetas que fueron traspuestos, tenían algo en común. Ambos eran enemigos del pecado y clamaban contra él. Ambos caminaban tan cerca de Dios que no podían dejar de compartir su odio por la impiedad.
El efecto innegable en todos los que caminan con Dios es un creciente odio hacia el pecado, y no sólo el odio, sino la separación de él. Si todavía amas este mundo y estás a gusto con los impíos - si eres amigo de los que lo maldicen - no estás caminando con el Señor, sino sentado en la cerca, exponiéndolo a vergüenza pública.
"Caminó, pues, Enoc con Dios, y desapareció, porque le llevó Dios"(Génesis 5:24). Sabemos por Hebreos que esto habla de la trasposición de Enoc, del hecho que no probó la muerte. Pero también significa algo más profundo que eso: "Desapareció", como se define en Génesis 5 también significa: "Él no era de este mundo".
En su espíritu, en sus sentidos, Enoc no era parte de este mundo perverso. Fue llevado en su espíritu a un reino celestial. Como Pablo, moría diariamente a este mundo mientras cuidaba de su familia, trabajaba, ministraba y estaba ocupado. Pero "desapareció", ¡No estaba atado a la tierra! Solo pensaba en estar con el Señor. Cada momento su mente volvía a pensar en Él. Su corazón estaba unido a Dios como con una enorme banda de goma, que cuanto más se estira, más rápido vuelve cuando la sueltas. El corazón de Enoc siempre "regresaba" al Señor.
A medida que la humanidad a su alrededor se volvía cada vez más impía, a medida que los hombres se transformaban en bestias salvajes llenas de lujuria, dureza y sensualidad, Enoc se hacía cada vez más parecido a Aquel con quien caminaba.

miércoles, 28 de diciembre de 2016

¿DE QUÉ LADO ESTÁS?

Hoy en día, muchos cristianos corren a las montañas para esconderse de las calamidades. Los llamados “profetas” están diciendole a la gente que busquen refugio. A los judíos cristianos se les está advirtiendo que deben regresar a Israel para escapar del colapso financiero que viene a los Estados Unidos.
Yo sé dónde quiero estar cuando todo se derrumbe. Cuando colapse el mercado financiero, yo quiero volver a Wall Street, donde estuve en la última crisis el 19 de octubre 1987. Quiero estar ahí, como un Enoc de nuestros días, caminando y hablando con Dios, sin temor -un testigo pacífico, que no teme y predica de Jesús a todos aquéllos cuyo mundo ha colapsado.
Jesús no nos dijo que nos escondamos, él nos dijo: "¡Id!". Yo quiero estar donde el Espíritu Santo está y tú puedes estar seguro de que él estará allí en el frente de batalla, atrayendo a los afligidos y temerosos hacia él.
Enoc vio que su propia sociedad era maligna, y a medida que él repasaba la historia de sus días recientes, todo lo que él podía decir era: "¡Impuro!” Enoc, séptimo desde Adán, también profetizó de esto al decir: “He aquí, vino el Señor con sus santas decenas de millares, para hacer juicio contra todos, y dejar convictos a todos los impíos de todas sus obras impías que han hecho impíamente, y de todas las cosas duras que los pecadores impíos han hablado contra él” (Judas 14-15).
¿Estás caminando con el Señor? Entonces debes ver el mundo como lo vio Enoc: Impuro y repleto del espíritu del anticristo. ¿Cómo puedes ser parte de un mundo tan inmundo? ¿Cómo puedes asociarte con aquéllos a quienes Él vendrá a juzgar? Dios viene con decenas de miles de Sus santos para juzgar a un mundo pecaminoso y perdido. ¿De qué lado estás?

martes, 27 de diciembre de 2016

CONVERSANDO CONTINUAMENTE CON DIOS

“Por la fe Enoc fue traspuesto para no ver muerte, y no fue hallado, porque lo traspuso Dios; y antes que fuese traspuesto, tuvo testimonio de haber agradado a Dios. Pero sin fe es imposible agradar a Dios” (Hebreos 11:5-6)
“Y Enoc caminó con Dios”. El significado original de la palabra hebrea caminar implica que Enoc conversaba continuamente con Dios. Vivió 365 años, o sea ¡un "año" de años! Él nos muestra una nueva clase de creyente, pues es un tipo de creyente dedicado a Cristo.
Enoc aprendió a caminar con Dios en medio de una sociedad corrupta, no era un hermitaño escondido en una cueva.  Era un hombre de familia común y corriente con las mismas responsabilidades y problemas que tenemos nosotros, que llevaba una vida cotidiana, tenía una esposa, y responsabilidades con los hijos y en su casa.
Aquellos que caminan con Dios están más allá del alcance de Satanás, fuera de su reino de tinieblas y dentro del reino de luz de Cristo. "El cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo" (Colosenses 1:13). Somos trasladados ahora mismo fuera del alcance de las trampas del diablo hacia el corazón mismo de Jesús.
La palabra griega utilizada para trasladar aquí, sugiere que Cristo viene personalmente, nos saca del poder del diablo y nos establece en un lugar celestial. Pero Dios sólo traslada a los que caminan cerca de Él, como lo hizo Enoc. Los que están cautivos a voluntad de Satanás no pueden ser tomados y librados de la oscuridad. No eres realmente salvo, hasta que estés decidido firmemente a caminar con Dios.

lunes, 26 de diciembre de 2016

LO QUE LA LEY NOS MUESTRA - Gary Wilkerson

Pablo instaba a Timoteo a permanecer en Éfeso, aunque daba la impresion de que él no quería quedarse. (Ver 1 Timoteo 1:3-4). Creemos que la razón quizás era debido a los problemas que la iglesia de Éfeso estaba enfrentando. Al parecer la iglesia estaba viviendo según su propia justicia, tratando de parecer justos. Cuando alguien vive en justicia propia, a menudo esa persona es engañada y esto la puede llevar a ser codiciosa y ambiciosa, e inclusive comenzar a acaparar cosas.
En aquel tiempo había una hambruna en Macedonia y también en Jerusalén, y como resultado de ello había una pobreza extrema. Mientras Macedonia y Jerusalén estaban padeciendo, la economía en Éfeso era buena, tenían una gran cantidad de recursos, pero ellos se aferraban a estos recursos.
Pablo dice en 1 Timoteo 6:17-18: "Manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos. Que hagan bien, que sean ricos en buenas obras, dadivosos, generosos".
La primera palabra que usa Pablo: “Manda”, significa “ordena o da órdenes estrictas". En algunas traducciones dice: "Ordena los que son ricos en este tiempo que sean generosos".
¿Por qué diría Pablo que le ordene a la gente a ser generosa y ya no aferrarse a las cosas? Suena legalista y lo es -porque es la Ley. La Ley nos muestra dónde estamos fuera de la gracia, dónde nos equivocamos. El mandato que Pablo le dijo a Timoteo que debía dar a los efesios no era solamente para lograr que den una ofrenda, sino para hacerles ver que algo de la gracia les hacía falta en sus vidas.

sábado, 24 de diciembre de 2016

ESCRITOS POR EL ESPÍRITU SANTO - Claude Houde

En el Nuevo Testamento, Cristo es el Cordero perfecto de Dios que es ofrecido por los pecados del mundo. Su sangre es derramada en la cruz y constituye una Pascua sobrenatural para cada uno de nosotros. Somos salvos de la muerte y encontramos la protección eterna y la paz en él. Todo aquel que, por fe, se cubre en la sangre de Cristo, escapa de la muerte eterna y encuentra la salvación.
Cincuenta días más tarde, es Pentecostés, el comienzo de la Iglesia, en donde la promesa del gran derramamiento del Espíritu Santo es poderosa y personal. Las leyes, deseos, propósitos, planes y promesas de Dios ya no están escritos en tablas de piedra, pero pueden ser escritos por el Espíritu Santo cada día en las tablas de nuestros corazones. Es una de las manifestaciones más verdaderas y extraordinarias del Espíritu Santo disponibles para los seres humanos.
Ezequiel, el hombre de Dios y escritor bíblico, recibió una imagen profética. Es una promesa para cada creyente que ora "Señor, aumenta nuestra fe". Ezequiel describió profeticamente lo que sucede de forma sobrenatural cuando alguien pide sinceramente a Dios que se le permita recibir su resolución por él y para él.
"Les daré un corazón nuevo y pondré un espíritu nuevo dentro de ustedes. Les quitaré el corazón de piedra (impenetrable) y les daré un corazón de carne (sobre el cual Dios puede dejar su huella, una analogía moderna sería como cemento húmedo). Pondré mi Espíritu en ustedes y les haré conocer y obedecer mis ordenanzas. Escribiré mis leyes en sus corazones, y andarán en mis mandamientos" (Ver Ezequiel 36:26-27).
¡Qué seguridad, qué confianza! Dios promete que por su Espíritu, nueva pasión, valores, cambios, convicciones y compromisos son posibles.

Claude Houde es el pastor principal de la Iglesia de la Nueva Vida (Eglise Nouvelle Vie) en Montreal, Canadá. Bajo su liderazgo la Iglesia de la Nueva Vida se ha incrementado de ser un puñado de personas, a más de 3500 miembros, en una parte de Canadá donde pocas iglesias protestantes han alcanzado éxito.

viernes, 23 de diciembre de 2016

LA PRESENCIA DE DIOS

El Antiguo Testamento está repleto de relatos sobre las maravillosas bendiciones que venían sobre aquellos que caminaban en la presencia de Dios.
La presencia de Dios era tan evidente en la vida de Abraham, que hasta los impíos alrededor de él reconocían la diferencia entre sus vidas y la de él: “Habló Abimelec…a Abraham, diciendo: Dios está contigo en todo cuanto haces” (Génesis 21:22). Este rey pagano estaba diciendo: “Hay algo diferente acerca de ti. Abraham, Dios está contigo donde sea que vayas”.
Dios le prometió a Josué que ningún enemigo podría hacerle frente cuando Su presencia estuviera con él: “Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida; como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré, ni te desampararé. Esfuérzate y sé valiente” (Josué 1:5–6). Cuando el Espíritu de Dios está presente con nosotros, podemos ser fuertes y valientes porque confiamos en Sus promesas.
Dios le habló a Isaías acerca de una promesa especial que Él hace a los que ama: “No temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú. Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti. Porque yo Jehová, Dios tuyo…yo te amé…No temas, porque yo estoy contigo” (Isaías 43:1–5, énfasis añadido).
Cuuando la presencia de Dios permanece en ti, tú puedes atravesar cualquier fuego y no solamente sobrevivirás, sino que serás guardado y protegido a lo largo de todo el proceso.
Estos relatos del Antiguo Testamento no son solamente meras historias. Estan ahí para alentarnos a confiar en que la presencia de Dios estará en nuestras propias vidas.

jueves, 22 de diciembre de 2016

LA LUZ DE SU MISERICORDIA

“Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor” (2 Corintios 3:18).
Si Jesucristo es tu Señor, Él ha ordenado que la luz de Su misericordia resplandezca en tu alma.
Esta gloria de Cristo, esta tierna misericordia que alumbra en nuestros corazones mientras oramos y escudriñamos Su Palabra, nos cambia “de gloria en gloria” a la imagen de Cristo. Y la revelación de amor, compasión y cuidado que recibimos de Él debe resplandecer desde nosotros hacia los demás.
Esta revelación incrementa diariamente dentro nuestro “por el Espíritu del Señor”. En efecto, es el Espíritu Santo quien nos conduce a la gloria de Cristo. El Espíritu alumbra en nuestras vidas y nos cambia a a través de toda circunstancia. Finalmente, Él nos muestra cómo alumbrar Su misericordia y cuidado a otras personas en necesidad.
Yo te pregunto: ¿Qué están haciéndote a ti y en ti tus circunstancias presentes?¿Hay una dulzura de Cristo alumbrando a través de ti?¿Le pides al Espíritu Santo que te dé ojos para ver los dolores y necesidades de otros? Ese es el cambio que Pablo dice que toma lugar en nosotros por el Espíritu de Dios.
Sólo los que están en reposo en la voluntad perfecta de Dios, pueden confiar que “todas las cosas obran para bien” en la peor de las circunstancias. Así que, amado santo, levanta tu cabeza y testifícate a ti mismo, al cielo y a tus circunstancias: “Estoy viviendo en la voluntad perfecta de Dios, pase lo que pase”.

miércoles, 21 de diciembre de 2016

LA GLORIA DE CRISTO

“Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria; no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas” (2 Corintios 4:17–18).
Pablo nos está diciendo: “Saca tus ojos de tus problemas. No te enfoques en las cosas que vendrán sobre la Tierra, porque todas pasarán. Tus problemas son nada a la luz de la gloria eterna que espera a los hijos de Dios. Despues de un momento en el paraíso con Él, ¡no recordarás nada de ello!
Está escrito de Cristo: “Por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio” (Hebreos 12:2). Jesús mismo dijo: “Cuando vean estas cosas suceder, ¡levanten sus cabezas y regocíjence! Todo esto quiere decir que el día de su redención se ha acercado” (ver Lucas 21:28).
Según Pablo, cuando las tinieblas y la incertidumbre se acercan, Dios ordena que una luz maravillosa alumbre en nuestros corazones.
Pablo se refiere acá a una manifestación gloriosa del conocimiento de la gloria de Cristo que llega a nosotros en nuestras pruebas:
“Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo” (2 Corintios 4:6). Pablo está describiendo nada menos que una revelación fresca de la gloria de Dios en la persona de Cristo.
Cuando Pablo recibió esta revelación, él estaba en la prisión y sin un centavo. Aunque él subsistía con la pobre comida de la prisión, él era vivificado por la revelación fresca de la gloria de Cristo que recibía diariamente.

martes, 20 de diciembre de 2016

NUESTRA MAYOR BATALLA

Los cristianos luchamos duramente para hallar la voluntad de Dios para nuestras vidas. Y entonces, cuando creemos haber hallado Su voluntad, trabajamos duramente hasta verla cumplida.
Estoy convencido de que esta lucha por encontrar la voluntad de Dios, por vivir en ella, por andar en ella y por verla cumplida, puede convertirse en nuestra mayor batalla. Y la batalla se intensifica cuando nos encontramos en circunstancias terribles.
Muchos cristianos, simplemente no pueden aceptar el lugar en el que están en este momento. Sus vidas han sido oprimidas por serios problemas. Para algunos, la carga es una enfermedad agobiante. Para otros, se trata de un ser querido que no es salvo. Y ahora, para una creciente multitud, la batalla es una crisis económica. Muy pocos cristianos aceptan que dichas cargas podrían ser posiblemente, parte de la voluntad perfecta de Dios para sus vidas.
Como predicador del Evangelio, yo sé que toda fe y esperanza sustentadora debe tener una verdad fundamental sobre la cual pueda crecer. ¿Cuál es esta verdad fundamental? Simplemente esta: Yo debo saber y creer que estoy en la perfecta voluntad de Dios, en este momento, justo donde estoy, en este tiempo y lugar presentes.
Dicho de manera simple, no importa en qué condición me encuentre; sea en pobreza o riqueza, en enfermedad o salud, en prisión o libertad, debo creer que estoy en el centro de la voluntad perfecta de Dios para mi vida. Apruebo que mis pasos han sido ordenados por el Señor.
Personalmente, yo me identifico con Pablo: “He aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación” (ver Filipenses 4:11).
Le doy gracias a Dios por el ejemplo de Pablo. Este apóstol fiel sabía cómo abundar en bendiciones y al mismo tiempo regocijarse en los tiempos de adversidad. Sin importar su condición externa, sin importar cuánto presionaban sus circunstancias, Pablo siempre sabía que estaba en el centro de la perfecta voluntad de Dios.

lunes, 19 de diciembre de 2016

ELLA TOCÓ EL BORDE DE SU MANTO - Gary Wilkerson

xHay ocasiones en la vida cuando las cosas se ven muy mal, pero podemos decirle a Dios: “Estoy poniendo toda mi fe en Ti, porque, aunque mi situación pareciera no tener esperanza, contigo nada es imposible” (ver Lucas 18:27).
En Marcos 5 leemos que Jesús estaba en camino a la casa de un hombre llamado Jairo y una gran multitud Le seguía.
“Una mujer que desde hacía doce años padecía de flujo de sangre, y había sufrido mucho de muchos médicos, y gastado todo lo que tenía, y nada había aprovechado, antes le iba peor, cuando oyó hablar de Jesús, vino por detrás entre la multitud, y tocó su manto” (Marcos 5:25-27).
La versión Reina Valera dice que ella tocó Su manto. Y aunque su condición iba de mal en peor, ella pensó dentro de sí: “Si tocare tan solamente su manto, seré salva” (versículo 28).
Su fe estaba diciendo: “Yo puedo hacer esto” y entonces: “Jesús hará la otra parte”. Ella miraba lo imposible y afirmaba que Jesús podía lograrlo.
Me encanta la fe de esta mujer. Ella no tenía razón alguna para tener fe porque nada de lo que ella había intentado, había funcionado. Pero finalmente, ella se agarró de esta última esperanza, de este último deseo. Ella se dijo a sí misma: “Tocaré tan sólo el borde de Su manto. ¡Me agarraré de Jesús!”
Ella se abrió camino a través de la multitud y tocó el borde de Su manto; y “...en seguida la fuente de su sangre se secó; y sintió en el cuerpo que estaba sana de aquel azote” (Marcos 5:29).

sábado, 17 de diciembre de 2016

EL TIEMPO PERFECTO - Nicky Cruz

En cierta ocasión, Jesús viajó de Judea a Galilea, y el apóstol Juan registró que "le era necesario pasar por Samaria" (Juan 4:4). El hecho es que, Jesús no tenía que pasar por Samaria para llegar a Galilea, desde el punto de vista geográfico. De hecho, debido a que los judios odiaban a los samaritanos, regularmente tomaban el camino más largo con el fin de evitar pasar por esa región. Pero Jesús se sintió obligado a pasar por Samaria porque ahí era donde el Espíritu lo llevaba ahora - no por razones geográficas, sino por una misión, debido a su obediencia a la guianza del Espíritu.
Cuando Jesús llegó a Samaria envió a sus discípulos delante de él, y se sentó junto al pozo de Jacob. Allí esperó hasta tener su encuentro divino con la samaritana, y sobrenaturalmente pudo discernir todo sobre su vida. Esa conversación cambió para siempre la vida de esta mujer, quien se convirtió en la primera mujer evangelista del mundo, testificando de Jesús a las personas de su ciudad. Jesús se quedó con los samaritanos por dos días más y pudo traer salvación a muchos otros antes de continuar su viaje. Este encuentro nunca hubiese pasado si Jesús no hubiese seguido la dirección del Espíritu Santo.
Más tarde, en Galilea, a medida que se acercaba el tiempo de la fiesta judía de los Tabernáculos en Jerusalén, los hermanos de Jesús le instaban a viajar allí “para que también tus discípulos vean las obras que haces. Porque ninguno que procura darse a conocer hace algo en secreto. Si estas cosas haces, manifiéstate al mundo” (Juan 7: 3-4).
Pero Jesús tenía un propósito diferente. Les respondió: "Subid vosotros a la fiesta; yo no subo todavía a esa fiesta, porque mi tiempo aún no se ha cumplido" (Juan 7:8).
Una vez más, Jesús estaba esperando la autorización del Espíritu Santo para seguir su marcha. Estaba esperando el momento adecuado para hacer su entrada a la fiesta y para revelar su sabiduría y sus enseñanzas al pueblo en Jerusalén. El sabía, de hecho, que él era la verdadera fiesta - el Mesías al que habían estado esperando. Él mismo era la razon de su celebración, a pesar de que ellos no se daban cuenta.

Nicky Cruz, evangelista internacionalmente conocido y prolífico autor, se volvió a Jesucristo de una vida de violencia y crimen después de encontrarse con David Wilkerson en la ciudad de Nueva York en 1958 La historia de su dramática conversión fue contada por primera vez en el libro “La Cruz y el Puñal” escrito por David Wilkerson y más tarde en su propio best seller “Corre, Nicky, Corre”.

viernes, 16 de diciembre de 2016

LA GLORIA DE CRISTO

En las últimas semanas he buscado al Señor para que me dé una palabra que brinde paz en medio de todas las desconcertantes malas noticias.
Oí al Espíritu Santo susurrar: "David, contempla la gloria de Cristo. Eso es lo que te mantendrá anclado en paz".
"Gracias Señor", oré. "Pero, ¿Que significa realmente la gloria de Cristo?"
Para mí, su gloria se resume en algo que necesito y comprendo: misericordia. Esto es algo más que la bondad de Cristo. Es su misericordia, y luego su amorosa misericordia.
Puede que este sea sólo uno de los aspectos de su gloria, pero es cómo necesitamos ver a Cristo: la semejanza exacta del Padre celestial, cuidadoso, amoroso, cariñoso y amable para con sus hijos.
Pablo contemplaba la gloria de Cristo cada mañana. Este siervo de Dios tan afligido despertaba muchas veces con grandes problemas. Hubo innumerables ocasiones en las que se sentía derribado y perplejo. Pero Pablo alentaba su alma a mirar hacia arriba para poder contemplar la gloria de Cristo, es decir, la misericordia y la bondad de la persona de Cristo. A medida que Pablo hacía esto, el Espíritu Santo le renovaba sus fuerzas para enfrentar cada día.
Jeremías escribió esta profecía: "Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy Jehová, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra; porque estas cosas quiero, dice Jehová" (Jeremías 9:24).
Ten en cuenta el primer elemento de la lista de cosas en las que se complace Dios: misericordia. Su mensaje a nosotros es claro: Estamos llamados a gloriarnos en su misericordia.
David testificó en los Salmos: "Todas tus ondas y tus olas han pasado sobre mí. Pero de día mandará Jehová su misericordia, y de noche su cántico estará conmigo, y mi oración al Dios de mi vida" (Salmo 42:7-8, cursivas añadidas).

jueves, 15 de diciembre de 2016

LES AYUDAN A BIEN

Pablo escribe: “que estamos atribulados en todo…en apuros…perseguidos… derribados, pero no destruidos” (2 Corintios 4:8-9).
"Atribulados en todo". ¿Puedes identificarte con esta frase? Tal vez estás enfrentando dolor físico, dificultades matrimoniales, problemas financieros o relacionados con tus hijos. La vida puede ser muy abrumadora a veces.
El hecho es que, es posible estar en la perfecta voluntad de Dios y aun así sentirnos derribados a veces. Podemos caminar en el centro de su voluntad y aun así estar perplejos, tener problemas y ser perseguidos.
Algunos cristianos han enfrentado problemas de todos lados por tanto tiempo que piensan: "Esto no puede ser de Dios. Es demasiado para soportarlo. Mi sufrimiento se ha prolongado durante demasiado tiempo y me siento totalmente abandonado. El Señor quizás me está castigando por mis pecados pasados. No hay otra explicación".
Pablo expone ante nosotros la maravillosa verdad que lo guardó de la desesperación:
"Aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día" (2 Corintios 4:16).
Oye la verdad que Pablo nos está declarando:
"Sí, es verdad que todos estos problemas y pruebas han desgastado mi cuerpo, mi carne va decayendo, pero al mismo tiempo, algo maravilloso está sucediendo en mi alma. Todas estas cosas están obrando para bien en mí, y estoy creciendo en mi conocimiento del Señor y sus caminos".
Pablo sabía que estaba viviendo en la perfecta voluntad de Dios. Se daba cuenta de que todas sus pruebas no estaban sucediendo porque estaba bajo la ira. Por el contrario, Pablo sabía más profundamente que nunca que era muy amado por el Señor.
En resumen, Pablo había aceptado su situación y estaba aprendiendo la paciencia: "Porque os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa" (Hebreos 10:36).

miércoles, 14 de diciembre de 2016

DAR GRACIAS EN TODO

Hace un tiempo atrás, un maravilloso joven cristiano descargó su gran ansiedad sobre mí.
"Siento un llamado del Señor a trabajar con jóvenes y niños, pero todas las puertas al ministerio se me cierran. Mi oración es que se abran otras puertas, pero parece que Dios no oye mi clamor. Me siento tan inútil”.
"El único ministerio que tengo ahora es ayudar a evangelizar un barrio pobre una vez a la semana. Mi papel es ser como un hermano mayor para el hijo de un predicador que está muy enfermo. Pero eso es todo lo que estoy haciendo. Tengo que creer que Dios tiene algo más para mí”.
Cuando oí esto, le dije al joven: "Quiero que entiendas algo. Lo que estás haciendo en este momento es más precioso para el Señor que si estuvieras predicando a miles de personas en un estadio. Ser útil para él no tiene nada que ver con números.”
"Estás jugando una parte importante en salvar al hijo de ese predicador. Ve y hazte amigo de aquellos pocos niños de ese barrio marginal que Dios te ha dado. Puedes encontrar satisfacción en este tiempo y lugar, y comprender que estás viviendo en la perfecta voluntad de Dios porque estás siendo fiel en las pequeñas cosas”.
Dime, hermano en Cristo, ¿Estás en paz con tu situación actual? ¿Puedes confiar que Dios está perfeccionando su obra en ti a través de cada circunstancia? Si no puedes, te volverás impaciente, estarás desesperanzado y con el tiempo te enojarás con Dios. Te volverás amargado y endurecido.
Pedro escribe: “De modo que los que padecen según la voluntad de Dios, encomienden sus almas al fiel Creador, y hagan el bien” (1 Pedro 4:19). Del mismo modo, Pablo instruye: " Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús" (1 Tesalonicenses 5:18).

martes, 13 de diciembre de 2016

UN PRISIONERO DE CRISTO

Pablo escribió muchas de sus epístolas a las iglesias, mientras estaba encerrado en una pequeña celda - atado, despreciado, desconectado de los creyentes y aparentemente de todo su ministerio. Estamos hablando de condiciones dolorosas. Sin embargo, Pablo nunca habló de ser un prisionero de sus circunstancias; en lugar de eso, se llamó a sí mismo un "prisionero de Cristo" (Ver Efesios 3:1).
En su Epístola a los Colosenses, Pablo expresó su deseo para con todos los santos que sufren: "Que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual, para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios; fortalecidos con todo poder, conforme a la potencia de su gloria, para toda paciencia y longanimidad; "(Colosenses 1:9-11).
Sorprendentemente, las palabras de esperanza y exhortación de Pablo eran producto de su largo encarcelamiento, probablemente en Cesarea. Cuando Pablo escribió estas palabras no tenía esperanza de ser liberado. Por lo que él sabía, iba a estar allí por años, posiblemente por el resto de sus días. Está claro que él estaba en paz con sus dolorosas circunstancias.
En ninguna parte de esta epístola hallamos a Pablo cuestionando al Señor. El apóstol había entrado en una plena comprensión espiritual de la voluntad de Dios y aceptaba sus circunstancias como la voluntad del Señor para su vida en ese momento. Por lo tanto, Pablo escribió de modo triunfal a los Colosenses: "Oh, que ustedes también entraran en esta comprensión espiritual plena de la voluntad de Dios para sus vidas".
¿Se lo imaginan? Aquí estaba Pablo en total cautiverio, carente de libertades de cualquier tipo. Sin embargo, hablaba de “andar como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios”.

lunes, 12 de diciembre de 2016

LLAMADOS A SER DIFERENTES - Gary Wilkerson

Dios nos ha llamado a ser diferentes del mundo — notablemente diferentes.
"Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente" (1 Corintios 2:14).
Esa diferencia es exactamente lo que el mundo necesita. Como dice Pablo: "Pero si todos profetizan, y entra algún incrédulo o indocto, por todos es convencido, por todos es juzgado; lo oculto de su corazón se hace manifiesto; y así, postrándose sobre el rostro, adorará a Dios, declarando que verdaderamente Dios está entre vosotros" (1 Corintios 14:24-25).
Nuestra primera tarea es detener el hambre de la Palabra de Dios entre nosotros. Un encuentro con su Palabra nos librará de "lo mismo de siempre" como cristianos. Nos enfrentará con nuestra sequedad, frialdad y despreocupación en el camino del Señor, y nos enviará a nuestras rodillas en oración dependiente para que Dios traiga cambio.
¡La oración cambia las cosas! Cambia nuestros corazones, nuestras familias, nuestras iglesias y en última instancia, nuestro mundo. Te pido que te unas a mí para comprometerte a hacer tres cosas:
Orar para que la Palabra de Dios haga una obra en nuestros corazones
Permanecer en integridad para ser una voz de su Palabra
Orar para que el Señor haga cambios que sólo él puede hacer
Mi oración es que veamos a Dios manifestarse, como lo ha hecho en tantos avivamientos y movimientos que han cambiado las culturas. Sólo él puede detener la marea del mal que se está desencadenando y traer reverencia otra vez a una cultura que ha perdido su rumbo. Sólo él puede revivir la iglesia, hacer que volvamos al arrepentimiento y traer despertar espiritual a nuestra sociedad.
Volvamos al Señor con todo nuestro corazón. Busquemos su rostro y clamemos al cielo para ver una nueva y gran obra en nuestro país.

sábado, 10 de diciembre de 2016

LOS OJOS DEL CORAZÓN - Jim Cymbala

Es posible encontrar un creyente relativamente nuevo en las montañas del Perú que entienda más sobre la Biblia que un doctorado en teología. De hecho, ese peruano sin educación puede no sólo saber más acerca de la Biblia, sino que también puede conocer al Señor de una manera que el erudito griego o hebreo no le conoce.
Recuerda, fue Jesús quien se alegró y dijo:
“Yo te alabo, oh Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y entendidos, y las has revelado a los niños” (Lucas 10:21, cursivas añadidas).
ORAR ANTES DE LEER LA PALABRA
Es fácil para muchos de nosotros acercarnos a la Palabra de Dios diariamente con poca dependencia del Espíritu Santo. A menudo, no oramos antes de leer la Biblia incluso aunque necesitamos la ayuda de Dios para entenderla. Cuanto más inteligentes y educados somos, más difícil es para nosotros venir como niños, confiando en el Espíritu para hacer la Palabra real. Debemos tener la ayuda del Espíritu, y si le pedimos con fe, Él nos ayudará.
El salmista oraba:
“Abre mis ojos, y miraré las maravillas de tu ley” (Salmos 119:18)
Note que la oración no pide ojos abiertos para "leer tu ley" o incluso para "entender tu ley". No, la oración del salmista pide a Dios algo en lo que rara vez pensamos cuando abrimos la Palabra: “Abre mis ojos que pueda ver cosas maravillosas en tu ley”. Él no estaba hablando de sus ojos físicos, estaba hablando de los ojos de su corazón.
REVELACIÓN CONSTANTE
Todos tenemos dos pares de ojos. Tenemos los ojos de nuestra cabeza, y tenemos los ojos del corazón, a los que la Biblia se refiere en muchas ocasiones (por ejemplo, Efesios 1:18). El proceso de ver las cosas espirituales a través de los ojos del corazón, no sólo de la mente, se llama "revelación". Esto no es una locura salvaje, confusa y que depende solo de manifestaciones. Es un trabajo cotidiano del Espíritu Santo en todos los que lo desean.

Jim Cymbala comenzó la iglesia Brooklyn Tabernacle con menos de veinte miembros en un pequeño y deteriorado edificio en una parte difícil de la ciudad. Nacido en Brooklyn, es un viejo amigo de David y Gary Wilkerson.

viernes, 9 de diciembre de 2016

NO TE HAN OLVIDADO

Tanta angustia. Tanta aflicción. Tanta pena causada por enfermedades, dolencias y desastres. Tantos creyentes dolidos. Tantas personas pasando por crisis financieras.
La Biblia nos dice, “Muchas son las aflicciones del justo” (salmos 34:19). Sin embargo, la segunda parte de este verso cambia enteramente el significado: “Pero de todas ellas le librará Jehová”.
David clamó, “Acuérdate, oh Jehová, de David, y de toda su aflicción” (Salmo 132:1). Este hombre devoto enfrentó muchos problemas. Su oración fue: “Señor, tú has librado a otros de sus aflicciones. ¡No te olvides de mí! Ayúdame, líbrame”.
El apóstol Pablo también soportó muchas aflicciones. El escribió: “El Espíritu Santo por todas las ciudades me da testimonio, diciendo que me esperan prisiones y tribulaciones” (Hechos 20:23). Pablo añadió: “que nadie se inquiete por estas tribulaciones” (1 Tesalonicenses 3:3). Él estaba diciendo: “Amados santos, no cuestionen por qué tengo que enfrentar tan grandes aflicciones. Estas cosas no hacen que yo cuestione a Dios”.
“Antes bien, nos recomendamos en todo como ministros de Dios, en mucha paciencia, en tribulaciones, en necesidades, en angustias” (2 Corintios 6:4). Nota el énfasis de Pablo aquí: “en mucha paciencia”. ¿Has estado perdiendo la paciencia en tu aflicción? ¿Te has desanimado hasta el punto de dejar a un lado tu fe?
Agárrate de las Escrituras y deja que la fe se levante en tu corazón. ¡Dios no se ha olvidado de ti!

jueves, 8 de diciembre de 2016

EN SU PRESENCIA

Mientras reflexiones continuamente en la Escritura y tengas comunión con Él en oración y adoración, serás cada vez más como Jesús. Y mientras veas cuán amoroso y misericordioso es Él para contigo, confiarás más y más en que Él te hará atravesar todas tus pruebas. Su Palabra lo dice claramente: “Los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar su poder a favor de los que tienen corazón perfecto para con él” (2 Crónicas 16:9).
Búscale con todo tu corazón y desea Su presencia diariamente en tu vida. Entonces conocerás y experimentarás Su increíble gloria.
No puedo imaginar cómo podrían los inconversos encontrar paz alguna en estos tiempos peligrosos fuera de la presencia y seguridad de Jesús. El temor y la angustia reposan ahora sobra la humanidad como una nube negra.
En una reciente reunión de algunos de los hombres más ricos sobre la tierra, un orador dijo en un tono agonizante: “Todos estamos en medio del peor lío posible. Nosotros lo provocamos y no sabemos cómo salir de él”.
Le doy gracias a Dios por la proximidad y cercanía de Jesús en esta terrible hora. Estoy llevando todos mis temores y preocupaciones de ansiedad a un calmado lugar de oración, en donde simplemente amo a Jesús. Silenciosamente le adoro ahí, dándole gracias y entregándole todos mis dolores, tensiones y preocupaciones familiares a Él. A diario canto aquella antigua canción:
Encerrado con Dios en un lugar secreto,
Ahí en Su presencia, contemplando Su rostro,
Obteniendo nuevas fuerzas para correr la carrera,
Anhelo estar encerrado con Dios.
Amado, Jesús va a caminar contigo a través de tus problemas. Él se regocija sobre ti. Lo vas a lograr, querido vencedor. 

miércoles, 7 de diciembre de 2016

LA REVELACIÓN DE LA GLORIA DE CRISTO

Quizás te preguntes por qué Moisés buscó con tanta desesperación una visión de la gloria de Dios. Yo creo que la razón se encuentra en este versículo: 
“Allí me reuniré con los hijos de Israel; y el lugar será santificado con mi gloria” (Éxodo 29:43, énfasis añadido).
La palabra “santificado” significa “hecho limpio”. Dios estaba diciendo: “Mientras tú me adores, me reuniré contigo y te daré Mi presencia. Y cuando estés en Mi presencia, te revelaré Mi gloria. Ésta te levantará por encima de todas tus circunstancias”.
Entonces, ¿dónde podemos encontrar esta revelación de Cristo? La encontramos solamente cuando venimos a la oración, confiando la Palabra de Dios. Pablo dice que mientras permitimos que la Escritura refleje en nosotros una revelación creciente de Jesús, seremos transformados de gloria en gloria:
“Nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor” (2 Corintios 3:18).
Esta revelación de la gloria de Cristo nos proveerá de un poder protector: “Sobre toda gloria habrá un dosel” (Isaías 4:5, énfasis añadido). En otras palabras, Su gloria nos mantendrá con una mente celestial en la peor hora de nuestra vida.
Lo que Dios nos está diciendo aquí es que apartemos un tiempo para conocer a Su Hijo. Debemos escudriñar la Palabra y entregarnos diariamente a la oración. Entonces, mientras habitamos en su presencia, nuestros ojos comenzarán abrirse a Su gloria. Todo está revelado en Cristo. Jesús es la revelación plena de Su amor, gracia, misericordia y bondad.

martes, 6 de diciembre de 2016

DIOS QUIERE ABRIR NUESTROS OJOS

Algunos pueden preguntar: “¿Qué de la increíble experiencia de los discípulos en el Monte de la Transfiguración? ¿No fue esa una manifestación de la gloria de Dios? Hubo una luz imponente y la aparición milagrosa de Moisés y Elías”.
En ese momento increíble, la gloria de Dios no estaba en Moisés o Elías, ni en la luz espectacular. Más bien, su gloria radiante estaba en Jesús:
“Resplandeció su rostro como el sol, y sus vestidos se hicieron blancos como la luz…he aquí una voz desde la nube, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia; a él oíd” (Mateo 17:2,5, énfasis añadido).
Acá tenemos la gloria de Dios, ¡personificada en Cristo! Jesús es la revelación de todo lo que Dios dijo que Él era para Moisés: lleno de gracia, misericordioso, paciente, abundante en bondad y verdad, que tiene misericordia a millares y perdonador de pecados. En el Monte de la Transfiguración, Dios reveló una imagen viviente de Su propia gloria: “Ahora, todo está personificado en mi hijo
Amado, Dios quiere abrir nuestros ojos a “las riquezas de la gloria de su herencia en los santos” (Efesios 1:18). Esto simplemente significa que toda la gloria revelada a Moisés está personificada en el hijo de Dios. Y ahora hemos recibido a Cristo como nuestra herencia.
“En él [Cristo Jesús, nuestro Señor] habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad” (Colosenses 2:9, mi paráfrasis).

sábado, 3 de diciembre de 2016

ARREGLANDO LAS COSAS CON DIOS - Carter Conlon

Hoy te suplico -como pastor, como padre, como hermano- que te acerques a Dios. A veces me siento como Noé, parado afuera de un lugar de total seguridad mientras la gente pasa indiferente. En los días de Noé, muchos de los que lo escuchaban podrían incluso haber estado de acuerdo con él, pero aún así se negaron a apartarse de sus propios caminos y seguir a Dios. Sin embargo, tú y yo debemos darnos cuenta de que no seremos capaces de permanecer firmes en los días que vienen si no nos comprometemos plenamente a obedecer al Señor. Como dice la Escritura:
"Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan" (Hechos 17:30).
En otras palabras, el Señor nos manda tener un cambio de corazón; a estar de acuerdo con él y apartarse de lo que está mal.
ESCUCHA LA VOZ DE DIOS
Últimamente, he estado orando: "Señor Jesús, ayúdame a ver si hay algo en mi vida que pueda desviarme y, si es así, dame la gracia para dejar aquello". A lo largo de mi vida, Dios ha puesto su dedo en actitudes que yo aceptaba y que pensaba que eran aceptables, pero que en realidad estaban por debajo del estándar de Dios. Algunas prácticas eran obvias, otras no. Pero creo que la única cosa que me ha mantenido hasta este punto de mi vida es que mi corazón ha estado abierto para que el Señor me hable y me reprenda si es necesario.
Así que te pregunto otra vez; ¿Puede Dios hablar contigo? ¿Puede Dios ir a ese asunto del corazón, a esa práctica en tu vida, a ese sentido de justicia propia? ¿O rechazarás su consejo y terminarás bloqueando su poder?
ELIGE A HUMILLARTE A TI MISMO
Si continuamente eliges ir a él en humildad de corazón y con la voluntad de estar de acuerdo con su Palabra, Dios derribará las montañas y elevará los valles. ¡Él creará un camino claro entre tu y él, y encontrarás que él promete no sólo guardarte sino también darte poder, gozo y victoria en los días venideros.

Carter Conlon se unió al equipo pastoral de la Iglesia Times Square en 1994, por invitación del pastor fundador David Wilkerson, y fue nombrado para el cargo de Pastor Principal en 2001.

viernes, 2 de diciembre de 2016

UNA REVELACION DE SU GLORIA

Es algo maravilloso pasar tiempo de calidad con el Señor. Dios promete que a medida que buscas tener más intimidad con él, su presencia brillará en tu vida, obrando su orden divino a tu alrededor. Sin embargo, algo aún mayor sucederá: La búsqueda continua de la presencia de Dios te llevará a una revelación de la gloria de Cristo.
Moisés buscaba a Dios porque quería una manifestación de la presencia del Señor: “…para que te conozca…” (Éxodo 33:13). Y Dios le contesto así: “…Mi presencia irá contigo, y te daré descanso.” (33:14).
Para la mayoría de los cristianos la petición de Moisés sería más que suficiente. ¿Quién de nosotros no quiere tener el descanso y la paz prometidos? ¿Qué más podría desear un creyente? Sin embargo, tener la seguridad de la presencia de Dios no era suficiente para Moisés. Él sabía que había algo más, y clamaba: “Te ruego que me muestres tu gloria.” (Éxodo 33:18).
¡Y Dios le mostró su gloria a Moisés!
La gloria del Señor no apareció en alguna nube luminosa ni en una demostración de poder que haya hecho temblar la tierra. En lugar de eso, Dios expreso su gloria en una revelación sencilla de su naturaleza: “Y pasando Jehová por delante de él, proclamó: ¡Jehová! ¡Jehová! fuerte, misericordioso y piadoso; tardo para la ira, y grande en misericordia y verdad; que guarda misericordia a millares, que perdona la iniquidad, la rebelión y el pecado” (34:6-7). ¡Lo ves? ¡La gloria de Dios fue una revelación de su bondad, misericordia, amor y compasión!

jueves, 1 de diciembre de 2016

LA PRESENCIA DE DIOS EN EL DESIERTO

Cuando falta la presencia de Dios, todo se desajusta, sin ley, sin dirección y sin enseñanza piadosa. Cada uno vive en su propia ley, haciendo como le parece. Esta es una imagen de muchos hogares cristianos en la actualidad: todo está fuera de orden, sin paz y sin descanso, cada uno hace lo que le place. El Señor en su misericordia se duele al ver tal desorden.
Sin embargo, no tiene porqué ser así. Las promesas de Dios no cambian y su palabra promete: “Si continúas buscándome, por el resto de tu vida yo estaré contigo. Cada vez que clames a mí, siempre seré hallado por ti” (Ver Jeremías 29:13)
Esta no es una teología complicada. Cualquiera puede tener la presencia del Señor, si sencillamente le busca en fe. Se nos promete que: “…Jehová estará con vosotros, si vosotros estuviereis con él….” (2 Crónicas 15:2). La palabra hebrea para “estar” o buscar aquí significa, “su presencia que viene a capacitar, a bendecir”. En otras palabras: “Busca al Señor con todo tu corazón, y él manifestará su presencia. Será un poder que te capacitará para estar firme y ser valiente”. Solamente cuando la presencia de Dios está sobre nosotros podemos contemplar y comprender su gloria.
Cuando Israel estaba en el desierto, Dios manifestaba su presencia a través de una nube. Esta nube era una manifestación física de la promesa de Dios de estar con su pueblo. Cubría el tabernáculo día y noche, y actuaba como guía en cada misión. Cuando la nube se movía, ellos se movían, y cuando se quedaba, ellos se quedaban. El pueblo no necesitaba descifrar su dirección o futuro. Ellos ponían su confianza en la nube visible de la presencia de Dios.

miércoles, 30 de noviembre de 2016

TU TIEMPO CON ÉL

El rey Asa había dirigido los ejércitos de Judá a una victoria milagrosa contra el ejército de un millón de hombres de Etiopía. Luego testificó que fue la presencia de Dios la que dispersó al enemigo:
“Y clamó Asa… ¡Oh Jehová, para ti no hay diferencia alguna en dar ayuda al poderoso o al que no tiene fuerzas! Ayúdanos…porque en ti nos apoyamos, y en tu nombre venimos contra este ejército…Y Jehová deshizo a los etíopes delante de Asa” (2 Crónicas 14:11-12).
Mientras Asa iba de regreso a Jerusalén con su ejército triunfante, el profeta Azarías los encontró a la entrada de la ciudad con este mensaje: “Oídme…Jehová estará con vosotros, si vosotros estuviereis con él; y si le buscareis, será hallado de vosotros; mas si le dejareis, él también os dejará. Muchos días ha estado Israel sin verdadero Dios…pero cuando en su tribulación se convirtieron a Jehová Dios de Israel, y le buscaron, él fue hallado de ellos.” (2 Crónicas 15:1-4).
Este es el secreto de obtener y mantener la presencia de Dios en tu vida. El Señor le recordó a Asa, claramente y sin rodeos: “Asa, nunca olvides cómo conseguiste esta victoria. Me buscaste con todo tu corazón cuando estabas en problemas. Recuérdalo, fue mi presencia la que te trajo victoria
En la actualidad, la nube de su presencia ronda sobre tu habitación secreta de oración. Te guiará, te dará poder y te guardará en el descanso de Dios, dándote dirección para tu hogar, para tu trabajo y tus relaciones. Puedes entrar en esta comunión en donde quieras, ya sea en el bus de camino a tu trabajo o cuando vas a estudiar. Puedes cerrar todo lo demás y decir: “Señor, tengo media hora ahora mismo y deseo hablar contigo. Ese momento se transforma en un “tiempo a solas” con Él.

martes, 29 de noviembre de 2016

UN DESCANSO TRANQUILO Y CONFIADO

Moisés estaba convencido que sin la presencia de Dios en su vida, era inútil intentar cualquier cosa. Cuando habló cara a cara con el Señor, le dijo valientemente: Si tu presencia no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí” (Éxodo 33:15). Él estaba diciendo: “Señor, si no vas con nosotros, no lo lograremos. ¡No daremos un solo paso hasta que estemos seguros de tu presencia!”
Moisés sabía que lo que los distinguía de otras naciones era la presencia de Dios en medio de ellos, y lo mismo es cierto para la iglesia de Dios hoy en día. La presencia de Dios “con nosotros” nos dirige, nos guía y obra su voluntad en y a través de nosotros. Su presencia también echa fuera el temor y la confusión.
La actitud de Moisés era: “Nosotros operamos con un solo principio: La única forma en que podemos ser guiados o gobernados, hacer batalla y sobrevivir en estos tiempos, es teniendo la presencia de Dios con nosotros. Cuando su presencia está en nuestro medio, nadie nos puede destruir. Pero sin él, quedamos indefensos, reducidos a nada. Que todas las naciones de este mundo confíen en sus ejércitos poderosos, en sus carros de hierro y sus soldados adiestrados. Nosotros confiaremos en la presencia manifiesta de nuestro Dios”.
Dios respondió la audaz declaración de Moisés así: “Mi presencia irá contigo, y te daré descanso” (Éxodo 33:14). La palabra hebrea para “descanso” aquí significa “un descanso tranquilo y confortable.” Dios estaba diciendo: “¡No importa las batallas o pruebas que enfrentes, siempre podrás encontrar un descanso tranquilo y confiado en mí!”

lunes, 28 de noviembre de 2016

SIGUIENDO EL EJEMPLO DE JESÚS - Gary Wilkerson

Hasta apenas hace unas décadas, si un líder nacional era atrapado en cualquier tipo de escándalo, renunciaba inmediatamente. Sin embargo, hoy en día hay poca vergüenza por actos así. Pienso en las palabras que el Señor le dijo a Jeremías: “¿Se han avergonzado de haber hecho abominación? Ciertamente no se han avergonzado en lo más mínimo, ni supieron avergonzarse; caerán, por tanto, entre los que caigan; cuando los castigue caerán, dice Jehová”(Jeremías 8:12).
Como cristianos sabemos que nuestra esperanza no está puesta en este mundo. Siempre que hemos puesto nuestras esperanzas en un líder o institución, hemos sido decepcionados. Sin embargo, el pecado abierto que se ha acumulado en los últimos veinte años se ha convertido en una atrocidad, y como Dios le dijo a Jeremías, Él no permanecerá en silencio.
En tan solo unos años, la homosexualidad se ha convertido en algo normal, cuando la Biblia enseña claramente contra eso. Como cristianos amamos a los homosexuales y a cualquier otra persona que batalle con un pecado sexual. Sin embargo, no importa cómo se mire, la práctica sexual entre personas del mismo sexo no puede ser aceptada a la luz de las Escrituras. (Algunas iglesias dicen que puede serlo, pero al tratar de hacerlo, comprometen seriamente la autoridad de Dios).
A medida que seguimos el ejemplo de Jesús de amar sacrificialmente a todas las personas, incluyendo a los homosexuales, se nos etiqueta como enemigos y fanáticos. Pero no hay ningún discurso de odio en la Biblia - sólo un discurso incómodo sobre el pecado. En la actualidad la sociedad básicamente nos está mandando a extraer los pasajes que hablan de la homosexualidad como pecaminosa. Se me rompe el corazón con esto, porque a los homosexuales se les está vendiendo una mentira. No importa quiénes somos; si no le damos la espalda al pecado, nuestra relación con Dios se desvía horriblemente.

sábado, 26 de noviembre de 2016

BAJA DE LA MONTAÑA - Carter Conlon

“El pueblo se juntó alrededor del tabernáculo de reunión. Ellos murmuraron en contra de Moisés y Aarón e incluso se culpaban unos a otros diciendo: ‘Es tu culpa’. La plaga había comenzado y multitudes morían. Aarón tomó el incensario desde el altar de Dios y corrió en medio de la congregación. Mientras estaba allí, entre los vivos y los muertos, a favor del pueblo, la mortandad se detuvo” (Ver Números 16:41-48).
Vemos en este pasaje una imagen poderosa e importante de gran parte de la Iglesia moderna de hoy -y de nosotros mismos- buscando perpetuamente permanecer dentro, en el “tabernáculo de reunión”, encerrados en una mentalidad de “nuestras necesidades son tan grandes y la gente de afuera, los paganos, los que 'no son salvos' son tan malvados.”
CRISTIANOS EGOCÉNTRICOS
La congregación egocéntrica se queda dentro, sin tiempo, energía o pasión para llevarla hacia afuera debido a las batallas que se desarrollan dentro de las cuatro paredes de la iglesia. El ritual religioso le ha puesto el pie en el cuello a cualquier iniciativa redentora y la iglesia se está muriendo. Los clichpés han reemplazado a la pasión. El racionalismo ha ahogado a la revelación. Hay una jerarquía religiosa, pero no hay verdaderos héroes.
Los discípulos estaban en el Monte de la Transfiguración de pie en la presencia de Jesús. La gloria de Dios los rodeó en medio de una revelación profética asombrosa. Pedro anunció triunfalmente lo que tristemente se convirtió en el clamor de la congregación, el himno para cientos de miles de creyentes modernos: “Es bueno que nos quedemos aquí. Construyamos tres tabernáculos para morar y permanecer aquí.”
SE UN HÉROE PARA DIOS
El pueblo quería permanecer en “el tabernáculo de reunión” y Pedro quería morar en el Monte de la Transfiguración. Sin embargo, al pie de la montaña, hay un hombre atormentado y cautivo, desesperado y abandonado por todos, que necesita que un héroe descienda de la montaña para traerle liberación.

Claude Houde es el pastor principal de la Iglesia de la Nueva Vida (Eglise Nouvelle Vie) en Montreal, Canadá; y es un orador frecuente en conferencias para pastores y líderes dirigidas por World Challenge en todo el mundo. Bajo su liderazgo la Iglesia de la Nueva Vida se ha incrementado de ser un puñado de personas, a más de 3500 miembros, en una parte de Canadá donde pocas iglesias protestantes han alcanzado éxito.

viernes, 25 de noviembre de 2016

PROMESA MARAVILLOSA

Sabemos que a través de los siglos los que han confiado en Jesús han sufrido mucho. Desde el tiempo de la cruz, éstos han sido martirizados, algunos malévolamente. Algunos creyentes del Nuevo Testamento perdieron sus casas y sus tierras y vivieron en cuevas.
Amado, ningún verdadero predicador de la Palabra de Dios jamás prometerá que no sufrirás, que no perderás propiedades, que tu estilo de vida estará protegido. Pero hay una "gran nube de testigos" en el cielo que diría a todos los que amamos a Jesús:
“Es verdad que en Cristo estábamos seguros: Eternamente seguros. Su gracia era suficiente para cada crisis. Sí, hubo temporadas de dolor, sufrimiento y tiempos difíciles. Pero ninguna prueba puede sacarte de Cristo, el Arca de la seguridad”
Quiero que te aferres a esta maravillosa promesa de 1 Pedro 1:3-9:
“Según su grande misericordia [Él] nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos, para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros, que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero”.
“En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas, para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo, a quien amáis sin haberle visto, en quien creyendo, aunque ahora no lo veáis, os alegráis con gozo inefable y glorioso; obteniendo el fin de vuestra fe, que es la salvación de vuestras almas”.

jueves, 24 de noviembre de 2016

EL ARCA DE LA SEGURIDAD

Si he de vivir por mi fe, debo hacer lo que hizo Noé y construir un arca para sobreponerme a la tormenta.
“Por la fe Noé…con temor preparó el arca en que su casa se salvase” (Hebreos 11:7).
El arca que Noé construyó representa a Jesucristo; y no hay otro lugar seguro en la tierra.
Cuando Isaías profetizó sobre un rey que vendría a reinar en justicia, estaba describiendo claramente a Cristo:
“Y será aquel varón como escondedero contra el viento, y como refugio contra el turbión; como arroyos de aguas en tierra de sequedad, como sombra de gran peñasco en tierra calurosa” (Isaías 32:2).
En todo el mundo la gente está buscando desesperadamente un lugar seguro para esconder su dinero. Multitudes están comprando armas para proteger a sus familias durante lo que creen será un tiempo oscuro de "cada cual para sí mismo". Éstos incluyen cristianos que creen en la Biblia.
Sin embargo, no hay lugar de seguridad garantizada en la tierra, excepto permanecer en Jesús. No digo esto como una teología vacía que los cristianos suelen decir sin pensar. Por más de dos mil años, aquellos que han confiado en Jesús como su seguridad han demostrado la fidelidad de la Palabra de Dios.
“Torre fuerte es el nombre de Jehová; a él correrá el justo, y será levantado” (Proverbios 18:10).
“Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fortaleza mía, en él confiaré” (Salmos 18:2).

miércoles, 23 de noviembre de 2016

LA MAJESTAD Y EL PODER DE DIOS

En este momento, creo que la Iglesia necesita un curso de actualización sobre la majestad y el poder de Dios, al igual que lo llevó Job. El Señor le dijo a Job, en esencia:
“¿Qué es esta oscura y desesperada charla que escucho de ti? Levántate y escúchame. Yo puse los cimientos de la tierra; Yo hice la luz y la oscuridad; Yo creé la lluvia, la nieve, el hielo y el viento; Yo les di alas a los pájaros y alimento a las bestias del campo. Yo controlo toda la naturaleza.
Dime, Job, ¿quién puede hacer tronar su voz como Yo? ¿Quién puede mirar el corazón de cada hombre y ver su condición? ¿Quién puede identificar a los arrogantes, localizarlos y luego derribarlos?” (ver Job 38).
Amado, el mismo Dios que conoce el nombre y la dirección de cada persona orgullosa también sabe tu nombre, tu dirección, tu condición. Y Él te guardará en Su corazón todos tus días, a través de toda calamidad. Aceptar esto es vivir por fe.
Si vivo por fe, no tendré temor del futuro del pueblo de Dios ni de la Iglesia en tiempos de calamidad.
“Sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella” (Mateo 16:18).
Esta declaración de Jesús ha fortalecido la fe de las generaciones. Y está destinado a sostenernos ahora en nuestra calamidad global actual.