miércoles, 29 de junio de 2016

TOMA UNA POSICIÓN

Oigo de muchos creyentes que han bebido de la copa de la desesperación. Han enfrentado tantos traumas y han soportado tantas crisis que ahora están exhaustos. Están tan abrumados que piensan que una preocupación más, un temor más, y quedarán destruidos sin esperanza. Han llegado al límite de sus fuerzas, al final de sí mismos.

¿Qué dice Dios a un pueblo tan atemorizado que se estremece por la ansiedad? ¿Cuál es su solución para aquellos cuyos corazones están llenos de miedo, cuyos ojos están fijos en las calamidades que vienen sobre ellos? Él les da a esta palabra: “¡Despierta! ¡Levántate!” (Ver Isaías 51:17). Esta es la condición que Dios nos pone para que Él pueda quitar la copa de estremecimiento de nuestros labios: "¡Levántate! ¡Toma una posición! "

Amado, con todo lo que viene, con hombres malos que se vuelven cada vez más viles y malvados, con crisis económicas que continúan aumentando, el pueblo de Dios necesita más que mensajes alentadores. Necesita más que solo sermones que reactiven una fe de corta duración. Un hombre me escribió: “Sus mensajes recientes parecen repetitivos. Mensaje tras mensaje tratando de animar a los creyentes desesperados. Suena como que pocos saben cómo echar mano de una fe que no tiene que estar siendo constantemente reactivada. ¿Es que acaso no conocen su Biblia?”

Esta misma preocupación tenia Dios por Israel. ¿Cuál fue la respuesta del Señor a su acusación? Él le dijo: “¿Quién eres tú para que tengas temor del hombre, que es mortal, y del hijo de hombre, que es como heno?” (Isaías 51:12). En otras palabras: "He puesto mis palabras en tu boca, te he cubierto con mi mano, he dado mi palabra de que son mi pueblo, pero todavía no te convences de que seré fiel en llevar a cabo la palabra que he hablado. Todavía le temes a hombres que se desvanecen como la hierba”.

Pablo predicó que: “Dios repartió a cada uno una medida de fe” (Ver Romanos 12:3). A todos los creyentes se les da una porción o grado de fe, y esa porción debe desarrollarse en una fe inquebrantable y firme. ¿Como sucede esto? A medida que crece la fe, se fortalece de una sola manera: por el oír y confiar en la palabra de Dios.

martes, 28 de junio de 2016

UNA COPA DE ESTREMECIMIENTO

El Señor nunca tuvo la intención de que su pueblo viva en pánico o temblando de miedo. Incluso en el Antiguo Testamento, el Señor tenía un pueblo que confiaba en sus promesas y que permanecía inalterable aun en medio del caos a su alrededor. Vemos esto en la vida del profeta Habacuc, un hombre a quien le fue dada una visión acerca de “el fin" (Habacuc 2:3).

Habacuc vio a un pueblo en los últimos días que quedaría exhausto por dedicarse a la avaricia y la codicia. De acuerdo con su visión, un espíritu terrible de terror prevalecería en aquel tiempo (Ver 1:9). Habacuc dijo de todo esto: “El cáliz de la mano derecha de Jehová vendrá hasta ti, y vómito de afrenta sobre tu gloria” (2:16).

Sabemos que un profeta siempre habla a su propia generación primero. Sin embargo, según el propio Habacuc, esta palabra profética es también para nuestra generación. Él nos dice: “Aunque la visión tardará aún por un tiempo, mas se apresura hacia el fin, y no mentirá” (2:3, itálicas añadidas). Habacuc estaba viendo una copa de estremecimiento: “Oí, y se conmovieron mis entrañas...y dentro de mí me estremecí” (3:16).

Aquí había un profeta santo que oraba, que por un tiempo estaba tan abrumado por los acontecimientos terribles que incluso se estremecía. Pero el Espíritu vino sobre Habacuc, causando que comience a profetizar: “Aunque la higuera no florezca, ni en las vides haya frutos, aunque falte el producto del olivo, y los labrados no den mantenimiento, y las ovejas sean quitadas de la majada, y no haya vacas en los corrales; con todo, yo me alegraré en Jehová, y me gozaré en el Dios de mi salvación. Jehová el Señor es mi fortaleza, el cual hace mis pies como de ciervas, y en mis alturas me hace andar” (3:17-19).

Dios quitó la copa de estremecimiento que estaba sobre su siervo Habacuc y Él hará lo mismo con todos sus fieles hoy.

lunes, 27 de junio de 2016

EL DIOS QUE INTERVIENE - Gary Wilkerson

“Cierta vez que él estaba en la sinagoga, un hombre poseído por un demonio, un espíritu maligno, comenzó a gritarle a Jesús: -¡Vete! ¿Por qué intervienes…?” (Lucas 4:33-34, traducción de la version en inglés NLT).

Me encanta esta palabra: “intervenir”, que aparece en esta traducción.

Puede que quieras subrayarla en tu Biblia si tienes una traducción que utiliza la palabra "interviene" o, si no, escribirlo entus notas. El Dios que interviene, que mira a tu crisis, tu necesidad, y que en lugar de mantenerse al margen preocupado y ansioso, interviene en los problemas que tienes en tu vida.

Jesús interviene los planes satánicos que se forman en tu contra. Si no fuera por la intervención de Jesús, Satanás tendría acceso libre a ti. El poder del pecado, la enfermedad y la tribulación tendrían tal libertad en tu vida que no serías capaz de soportarlo. Pero Jesús te ama, Jesús se preocupa por ti, y cuando Satanás viene con sus planes destinados derribarte, Él interviene.

"No", él dice. "¡No, esto no va a suceder! Voy a hacer que este hermano, esta hermana permanezca en pie".

Cuando tienes miedo, cuando sientes como si fueras a fallar, cuando las malas intenciones del maligno vienen a ti de todos lados, ten la seguridad de que Jesús va a intervenir y va a acabar con todo ello.

Jesús intervino con este hombre endemoniado, y hay tantas areas de tu vida en la que el quiere intervenir. Tal vez estáscaminando en deliberada desobediencia y rebelión a Dios. Su gracia va a intervenir y va a llamarte de vuelta. Tal vez tehas vuelto tibio y tienes una fe a medias. Jesús quiere intervenir en eso y sacarte de ahi. Tal vez te preocupas por un miembro de la familia y sientes que no hay esperanza; no ves ninguna solución posible. Jesús interviene en todas estas cosas.

Así que Satanás vendrá a ti, tal como leemos de Jesús al lado del acantilado, con la intención de lanzarlo. Hay un plan previsto por Satanás en contra de tu vida y Jesús viene e interfiere con él. Puedes decir: "Alabado sea Dios" por esto, si quieres, porque esa es una noticia extremadamente buena.

sábado, 25 de junio de 2016

¿ESTAMOS CANTANDO MAS FUERTE? - Claude Houde

Al orar: "Señor, aumenta nuestra fe", te pido que permitas que Dios encienda una llama en tu corazón. Abraham, nuestro modelo de fe, fue a rescatar a las personas que habían sido capturadas por un enemigo implacable (Ver Génesis 14:11-16). El texto nos habla de "conquistadores despiadados que tomaron todo para sí mismos". Pero uno de los sobrevivientes, una víctima, cayó a los pies de Abraham y lo obligó a tomar una decisión.

No importa donde te encuentres, aquellos que sufren están llamando a la puerta de la iglesia. Hay una iglesia moderna que ha optado por cerrar los ojos ante el sufrimiento que la rodea. Esta indiferencia es una afrenta a la naturaleza misma de Dios. Esta Iglesia está obsesionada con sus propias bendiciones, sus necesidades, su adoración, sus servicios, su teología y su experiencia con Dios, y tiene una fuerte tendencia a permanecer "entre los nuestros, entre los cristianos."

En uno de sus libros, Dietrich Bonhoeffer, pastor y teólogo alemán, contó esta historia que me conmocionó profundamente, porque es una imagen fiel de la Iglesia moderna. Bonhoeffer era pastor durante la Segunda Guerra Mundial, cuando el holocausto nazi cobró la vida de seis millones de judios. La historia demuestra que la mayoría de los pastores y sacerdotes alemanes toleraron o trataron de ignorar la locura nazi y el racismo asesino que finalmente condujo al genocidio. La Iglesia finalmente despertó cuando ya era demasiado tarde. El pastor Bonhoeffer, que manifestó su oposición al régimen del Tercer Reich, fue echado a la cárcel, y finalmente fue ejecutado por su valor y convicciones.

Bonhoeffer escribió acerca de una conversación que tuvo con otro pastor poco antes de ser detenido.El pastor le confesó: "Fue horrible. Nuestra iglesia está justo al lado de las vías del ferrocarril, donde podemos oír pasar los trenes llevando judios hacia los campos de concentración. Al principio era raro, pero ahora pasan varias veces al día. Un domingo, hace varias semanas, algo terriblemente embarazoso sucedió. Estábamos justo en medio de nuestro servicio y el ruido de los trenes era ensordecedor. Entonces, justo cuando estábamos cantando canciones de adoración, oímos gente gritando: '¡Ayúdennos! ¡Ayúdennos!'".

Bonhoeffer, horrorizado, le preguntó: "Bueno, ¿qué hiciste?" El pastor respondió: "Por un momento no estaba seguro sobre qué hacer, pero luego le dije a la congregación de la iglesia: '¡Hermanos y hermanas, cantemos más fuerte! ' ".

¿Estamos también nosotros "cantando más fuerte" de manera que no vamos a escuchar los gritos de auxilio tan cercanos a nosotros?

__________
Claude Houde es el pastor principal de la Iglesia de la Nueva Vida (Eglise Nouvelle Vie) en Montreal, Canadá; y es un orador frecuente en conferencias para pastores y líderes dirigidas por World Challenge en todo el mundo. Bajo su liderazgo la Iglesia de la Nueva Vida se ha incrementado de ser un puñado de personas, a más de 3500 miembros, en una parte de Canadá donde pocas iglesias protestantes han alcanzado éxito.

viernes, 24 de junio de 2016

EN SUEÑOS Y VISIONES

En naciones por todas partes, Cristo se está revelando a multitudes en sueños y visiones. Personas en naciones árabes, China e India están reportando sus experiencias con Jesús en sueños. Hasta aquí, en la ciudad de Nueva York está sucediendo.

Uno de nuestros hombres de seguridad, acá en la iglesia “Times Square”, fue alguna vez el sumo sacerdote, tercero en rango, de la adoración diabólica de la Santería. Su territorio era el Bronx y su apartamento estaba lleno de huesos humanos. Él se había vendido, cuerpo y alma a Satanás. Pero el corazón de este hombre fue conmovido por el Espíritu Santo y se puso inquieto. Una noche, él desafió a Jesús: “Si Tú eres más poderoso que el diablo al que yo sirvo, muéstramelo en sueños esta noche”.

Esa noche en un sueño, el hombre se vio a sí mismo en un tren rumbo al infierno. Pasaba por un túnel y al otro lado estaba Satanás. El diablo le dijo al hombre: “Tú me has sido fiel. Ahora te llevo a tu lugar de descanso eterno”. Entonces repentinamente, apareció una cruz. En ese momento, el hombre despertó.

¡Él salió de esta experiencia encendido por Jesús! Sacó cada indicio de maldad de su apartamento, dedicó su vida al Señor. Hoy, él es un dulce y devoto hombre de Dios, activo en nuestra iglesia. Lo detuve recientemente y le dije: “Veo a Jesús en ti”. Él contestó: “Hermano David, usted no sabe lo que esas palabras significan para mí después de veinticinco años sirviendo al diablo”. Su nueva vida milagrosa salió de ese sueño dado por Dios.

Querido santo, el día viene cuando el mundo entero verá a Jesús. El apóstol Juan vio “una gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas las naciones y tribus y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas, y con palmas en las manos; y clamaban a gran voz, diciendo: La salvación pertenece a nuestro Dios que está sentado en el trono, y al Cordero” (Apocalipsis 7:9-10).

Este no es un pequeño remanente, sino una innumerable multitud y todos ellos están adorando al Señor. ¡Alabado sea Dios por ese día prometido!

jueves, 23 de junio de 2016

UN LLAMADO A DESPERTAR PARA LA IGLESIA

¿Cómo va a suceder este último avivamiento? Requiere de algo poderoso, algo que sacuda al mundo para apresurarlo. Isaías nos dice que este sacudir sucederá en un día. En el capítulo 47, Él dice que el espíritu de Babilonia debe ser tratado. A través de las Escrituras, Babilonia siempre representó un espíritu de prosperidad, comodidad y placer y el espíritu babilónico es el mismo en cada edad.

En resumen, Isaías dice que no puede haber ningún esparcimiento de avivamiento en los últimos días hasta que el espíritu de avaricia y falsa seguridad sea derribado. Podemos orar por avivamiento, podemos clamar a Dios que derrame Su Espíritu, pero es imposible a menos que el Señor primero sacuda todas las cosas: “Oye, pues, ahora esto, mujer voluptuosa, tú que estás sentada confiadamente, tú que dices en tu corazón: Yo soy, y fuera de mí no hay más…Vendrá, pues, sobre ti mal, cuyo nacimiento no sabrás; caerá sobre ti quebrantamiento, el cual no podrás remediar; y destrucción que no sepas vendrá de repente sobre ti” (Isaías 47:8,11, itálicas mías).

Dios no va a pasar por alto el pecado, sino que fulminará las fortalezas del diablo. Él va a sonar un llamado de despertar a Su iglesia con una “destrucción repentina”. Ciertamente, este será un gran acto de amor de parte del Señor. El ama tanto a Su iglesia que se niega a permitir que la comodidad, el placer y la apostasía cieguen y arruinen el objeto de Su amor.

“Se mostrará piedad al malvado, y no aprenderá justicia; en tierra de rectitud hará iniquidad, y no mirará a la majestad de Jehová” (Isaías 26:10). Esta es la prueba de que el avivamiento es imposible en tiempo de comodidad y prosperidad. Isaías dice en términos claros: “En tiempos de bendición, el pueblo no se volverá” Nada va a suceder hasta que la cartera sea afectada. Solo cuando “hay juicios tuyos en la tierra, los moradores del mundo aprenden justicia” (Isaías 26:9).

miércoles, 22 de junio de 2016

SU PRESENCIA MANIFIESTA

Muchos están familiarizados con el pasaje donde Pablo iguala el matrimonio a la relación entre Dios y la iglesia: “Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne. Grande es este misterio; mas yo digo esto respecto de Cristo y de la iglesia” (Efesios 5:31-32).

Ahora nota lo que dice Isaías: “Porque tu marido es tu Hacedor; Jehová de los ejércitos es su nombre; y tu Redentor, el Santo de Israel; Dios de toda la tierra será llamado” (Isaías 54:5). ¿Quién es el Hacedor aquí? Es Cristo, el creador del cielo y la tierra. E Isaías nos dice que Él es nuestro esposo. Sin embargo, la esposa se ha separado de su esposo: “Vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír” (Isaías 59:2).

¿Dónde vemos esta separación hoy entre la iglesia y Dios? La veo más obviamente en las principales iglesias famosas. Pero también la veo en el evangelio de “pedal suave” de las iglesias post modernas. Es evidente que ha habido una separación de la presencia manifiesta de Dios. Ciertamente, ha sucedido justo como Jesús y Pablo profetizaron. Muchos se han convertido en amantes de placeres más que de Dios, teniendo una forma de religión sin poder, despreciando el Evangelio de sus padres, echando abajo las antiguas señales de moral, cambiando la Palabra infalible de Dios para moldearla a los tiempos.

Te desafío a ir a cualquier ciudad, de iglesia en iglesia de cualquier convicción evangélica. Trata de encontrar una donde reconoces la temible y manifiesta presencia de Jesús, donde encuentras Su convicción que derrite corazones. Cuando el Señor está verdaderamente presente, lo reconoces, sea en los cánticos, la predica o la coinonía. Algo conmueve tu alma y produce asombro y reverencia. En mi experiencia, esto es rara vez encontrado.

No estoy condenando a las iglesias modernas de hoy en día; Dios me libre. Pero que el Señor nos ayude si no tenemos Su presencia manifiesta en estos últimos días. Y a causa de la falta de determinación de tales iglesias, Él ha tenido que esconder Su presencia de ellos por un tiempo.