sábado, 25 de octubre de 2014

EL DESEO DETERMINA EL DESTINO by Claude Houde

Soy el pastor de la Iglesia Nueva Vida en la costa sur de Montreal en Canadá. Comenzamos nuestra iglesia con un puñado de personas en una pequeña habitación en un edificio que alquilamos de un consejo escolar. Hoy en día, más de 3.500 personas vienen a la iglesia cada semana, algo que nunca había sucedido antes en Quebec. Menos del dos por ciento de la población es evangélica. La iglesia evangélica típica en nuestra nación ha existido por más de cincuenta años, con una asistencia media de menos de ochenta personas.

¿Cómo podemos explicar esta cosecha inusual? ¿Por qué hemos sido bendecidos con más de veinte años consecutivos de crecimiento en uno de los ambientes más hostiles y seculares en América del Norte? No llevamos a cabo esfuerzos de evangelización y no hemos probado los últimos métodos “de vanguardia” y las estrategias de los gurús del crecimiento de la iglesia moderna. Hemos pasado de un programa de construcción a otro; tenemos múltiples servicios el domingo; y crecemos más y más de forma exponencial año tras año. ¿Por qué? Simplemente porque hombres y mujeres de todas las edades y de todos los posibles trasfondos étnicos y sociales están experimentando el poder transformador de la fe con una resolución. ¡Cientos son bautizados cada año mientras se ponen de pie y cuentan historias de gracia, coraje y redención, historias hermosas y milagrosas que no tienen otra explicación que ser “un acto de Dios”! Ellos invitan a sus amigos, vecinos, familiares, colegas del trabajo o amigos de la universidad para que “Prueben y vean que el Señor es bueno; dichosos los que en Él se refugian.” (Salmo 34: 8, NVI). Y Dios multiplica la iglesia.

Tanto en la moderna, secular, y cínica Quebec francesa, como en todo el mundo, la fe con una resolución está encendiendo fuegos de avivamiento y cambiando vidas. Miles del tipo “Daniel” están experimentando logros y liberaciones que son irrefutables. No hay un “sistema estrella”, no hay misterios extraños, ni profesionalismo pulido, ni ningún artilugio. Sólo hay modernos “Daniel”, hombres y mujeres que viven cada día en la luz y la libertad, en el poder y las posibilidades de la fe con una resolución. Ellos entienden que el deseo determina el destino y que aunque esto es imposible para los hombres, con Dios todo es posible.

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Claude Houde es el pastor principal de la Iglesia de la Nueva Vida (Eglise Nouvelle Vie) en Montreal, Canadá; y es un orador frecuente en conferencias para pastores y líderes dirigidas por World Challenge en todo el mundo. Bajo su liderazgo la Iglesia de la Nueva Vida se ha incrementado de ser un puñado de personas, a más de 3500 miembros, en una parte de Canadá donde pocas iglesias protestantes han alcanzado éxito.

viernes, 24 de octubre de 2014

¡JESUS ​​VIENE CON VOZ DE MANDO!

“Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras.” (1 Tesalonicenses 4:16-18)

En griego, la expresión “voz de mando” significa incitar con palabras a despertar, entusiasmar, estimular a la acción. La voz del arcángel será oída por todos los vencedores. “¡Él está a la puerta! ¡Ven, amada! Aquel a quien amas ha venido a llevarte”. Esto no es una venida discreta, que se hace silenciosamente en un rincón. ¡No! Jesús viene con sonar de trompeta, con ejércitos de ángeles, con voz de mando, con voz de arcángel. Los muertos en Cristo resucitarán primero para encontrarse con Él en el aire. Ellos lo van a abrazar primero. ¿Crees que van a estar silenciosos? ¿Con los nuevos cuerpos? ¿Eternamente redimidos y por fin yendo a casa con Jesús? ¡Amados, habrá un regocijo atronador! Y mientras ellos se regocijan, Él enviará a sus ángeles por todo el mundo y reunirá a Sus hijos. ¡Qué bienvenida que será aquella!

Pero aquí está el significado de Su venida, condensada en pocas palabras: “y así estaremos siempre con el Señor.” (1 Tesalonicenses 4:17). Qué absurdo es ponernos a discutir si es que vamos a vivir en la tierra o en el cielo. El cielo será dondequiera que esté Jesús. Algunos están tan convencidos de que nunca dejaremos esta tierra, que Jesús vendrá a nosotros y va a establecer un reino mundial. Todo lo que quiero es esto: “Así estaremos siempre con el Señor.”

¿Deseas estar siempre con el Señor? ¿Sabías que también es Su deseo estar con nosotros? “Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, también ellos estén conmigo, para que vean mi gloria” (Juan 17:24). Deja los tiempos y las épocas en las manos del Padre y vive cada día de tu vida como si Cristo viniera dentro de una hora. Pero recuerda, hasta que Él venga hay mucho trabajo por hacer.

jueves, 23 de octubre de 2014

SU VENIDA SERÁ UNA GRAN FIESTA

Para nosotros que formamos la novia del Señor, no debe haber ningún temor cuando Él se manifieste: “sino gozaos por cuanto sois participantes de los padecimientos de Cristo, para que también en la revelación de su gloria os gocéis con gran alegría” (1 Pedro 4:13).

Nunca olvides que Él no va a tomar por sorpresa a los que le esperan, quienes están “esperando y apresurándoos para la venida del día de Dios” (2 Pedro 3:12). Los que están buscando y esperando Su venida están “aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos” (Efesios 5:16). ¡No están sentados delante de la televisión, envueltos en sueños egoístas y ambiciones insensatas! Ellos están ocupados preparándose como una novia ataviada, ocupándose hasta que Él venga. Ese día no va a “sorprender” a los que están preparados. ¡Él no vendrá como un ladrón en la noche para los que están expectantes!

También será el día del gozo del Señor, porque Él está ansioso por estar con Su novia: “Yo soy de mi amado, y conmigo tiene su contentamiento.” (Cantar de los Cantares 7:10). Nos olvidamos de Su entusiasmo, Su gozo, Su expectación. ¡Sí, Él anhela a Su novia! Se regocijó cuando los discípulos regresaron de echar fuera demonios (Véase Lucas 10:17-22). ¡Él es el hombre glorificado, el que participa de todos nuestros sentimientos, que se llena de gozosa anticipación de tener a Su novia, de recogerla y de acercarla a Sí mismo!

Él ha prometido mostrarse a Sí mismo a aquellos que buscan su venida. “Aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan” (Hebreos 9:28). Esta vez Él no viene para expiar el pecado, sino para revelar Su gloria a Su novia. Esa manifestación ya ha comenzado pues Él está mostrando Su poder y gloria a Su santo remanente. Ellos serán atrapados por su atracción magnética. No es un embaucador; sino que, Él está cortejando, limpiando, llamando, y acercándonos más a Él.