viernes, 24 de marzo de 2017

¿TE HAN HERIDO?

Durante mi tiempo de oración, el Espíritu Santo me guió al Salmo 56. Esta palabra es para aquellos que han sido heridos, ya sea por la familia, por los amigos, o por las palabras y acciones de los impíos.
Tambien es una palabra para aquellos que aman al Señor, pero que derraman lágrimas y llevan cargas que parecen ser cada vez más pesadas a medida que pasan los días. Algunos creyentes se despiertan cada mañana bajo una nube de temor y desesperación. Los problemas financieros pueden aplastarlos y atemorizarlos. Otros enfrentan serias batallas de salud y dolor insoportable. Algunos se duelen por miembros de la familia que están en problemas profundos, tal vez en rebelión contra el Señor.
Escucha la bendita Palabra de Dios dirigida a ti en tu hora de necesidad:
Salmos 56:3: “En el día que temo, yo en ti confío”  [No tendré miedo].
Salmos 56:4: “En Dios alabaré su palabra; en Dios he confiado; no temeré; ¿Qué puede hacerme el hombre?”
Salmos 56:8: “Mis huidas tú has contado; pon mis lágrimas en tu redoma [botella]; ¿No están ellas en tu libro?”
Salmos 56:9: “Serán luego vueltos atrás mis enemigos, el día en que yo clamare; Esto sé, que Dios está por mí”.
Salmos 56:13: “Porque has librado mi alma de la muerte, y mis pies de caída, para que ande delante de Dios en la luz de los que viven.”
Estas son palabras ungidas del Espíritu de Dios. Te animo a orar por cada versículo y a reclamarlo por fe. El Señor sabe todo sobre tus luchas y dolor. Él conoce todos los detalles de su situación, y Él escucha incluso el clamor silencioso de tu corazón roto.

jueves, 23 de marzo de 2017

VERDADERO REFRIGERIO

En Hechos 3:19 Pedro habla de “tiempos de refigerio” que vendrían como resultado de estar en la presencia del Señor. Estoy convencido de que incluso ahora, en medio de los tiempos de turbulencia mundial, la Iglesia está experimentando tal tiempo de refrigerio. Es un evento en el cual Jesús está manifestando Su presencia en todo el mundo.
Sí, hay mucha muerte espiritual y sequedad en muchas iglesias. Multitudes de creyentes son transigentes en su andar con Jesús, mientras que otros se han ido tras los placeres mundanos como locos.
Pero algo glorioso está sucediendo en todo el mundo, incluso en las naciones islámicas. Hay evidencia innegable de que el Espíritu Santo está posándose sobre las naciones, y la impresionante presencia de Cristo se está manifestando poderosamente. Está sucediendo por toda Rusia, China, América del Sur, África, Asia y casi todas las naciones de la tierra. Dios está moviendo los corazones de las personas en  Mongolia y en los antiguos estados soviéticos. En la India el Espíritu de Dios está trabajando poderosamente.
He oído que esos momentos de refrigerio están tocando a varios pueblos y ciudades en los Estados Unidos. Los pastores están comenzando a sentir una desesperación por una verdadera manifestación de la presencia de Dios en sus iglesias.
Este tiempo de refrigerio de la presencia de Cristo es el resultado de exaltarlo solamente a Él - no a las señales, ni a las maravillas, ni a los dones espirituales, ni a los llamados “avivamientos” que pronto se desvanecen. Esta es una revelación de la gloria y el poder de Cristo de los últimos tiempos. Muchos me escriben contándome que van a la iglesia anhelando experimentar la presencia real de Jesús. Quieren oír palabra de un pastor que ha estado encerrado con el Señor. No quieren más entretenimiento, dotes teatrales ni métodos vacíos. Ellos claman: “Quiero a Cristo. Quiero la tierna, asombrosa y sanadora presencia de Jesús”.
Que este sea el clamor de corazón de todo el pueblo de Dios en estos días.

miércoles, 22 de marzo de 2017

DIOS ES MUY PACIENTE

Me siento profundamente bendecido por el mensaje de Dios a Su pueblo en el Salmo 37. Te recomiendo que leas este Salmo antes de que el día termine. Es uno de los pasajes más valiosos y alentadores de la Palabra de Dios. No importa lo que estés pasando, no importa cuan difícil sea tu situación, este Salmo será una fuente de gran fortaleza y aliento para ti.
El versículo 7 es de especial interés para mí a la luz de lo que está sucediendo en la comunidad gay. Los estados están aprobando leyes que allanan el camino para los matrimonios gays y cientos de homosexuales se han casado. Yo estaba tan profundamente afligido por esta iniquidad y burla del verdadero matrimonio ordenado por Dios, que clamé: “Oh, Señor, están robando a nuestra nación. Se están burlando de tu Santa Palabra. América está ahora complaciéndose en un pecado que ni siquiera era visto en Sodoma y Gomorra. No hay registro bíblico de homosexuales que se hayan casado en esas malvadas sociedades”.
Luego leo el versículo 7: “No te alteres con motivo del que prospera en su camino, por el hombre que hace maldades.”. En otras palabras: “No dejes que eso se meta en tu espíritu. No te molestes por eso. Dios oye los profundos gemidos interiores de Su pueblo, y Él es muy paciente”.
Que ningún malvado piense por un momento que Dios va a pasar por alto la descarada desobediencia y burla de Su Palabra. A través de la Biblia, vemos al Señor enviando juicio cuando la rebeldía envuelve a una sociedad.
Ora por nuestra nación en medio de estos tiempos. ¡Dios escucha las oraciones de Su pueblo!

martes, 21 de marzo de 2017

DERRAMAR EL CORAZÓN

La siguiente palabra que me fue dada por el Espíritu Santo, es para aquellos que necesitan una respuesta a la oración, que necesitan ayuda en tiempo de problemas, y que están listos y deseosos de mover el corazón de Dios de acuerdo a su Palabra:
 Aprópiate de la promesa del pacto en el Salmo 46:1: “Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones”.
La frase pronto auxilio significa “siempre dispuesto, accesible inmediatamente”. La fe debe de descansar en la seguridad de que el Espíritu de Dios mora en nosotros a cada hora del día y de la noche, continuamente. Y porque él habita dentro de nosotros, escucha cada clamor y oración devoto. Podemos estar seguros de que si nos escucha, él concederá nuestras peticiones. De hecho, el Espíritu Santo moverá cielo y tierra por cada hijo de Dios que se da tiempo para derramar su corazón ante el Padre. 
Lee y cree el Salmo 62:5-7. Esta es la oración de David que tocó el corazón de Dios. David dijo, en esencia: “¡Solamente espera en Dios! No esperes ayuda de ninguna otra fuente. Sólo él debe de ser tu provisión, tu única esperanza y defensa. Sólo él puede suplirte con las fuerzas para continuar hasta que llegue su respuesta.”
Aquí está el corazón de todo, el secreto de la oración que prevalece y que todo santo ha conocido a través de los siglos: derramar el corazón delante de Dios. “Esperad en él en todo tiempo, oh pueblos; Derramad delante de él vuestro corazón; Dios es nuestro refugio” (Salmo 62:8). Ana es nuestro ejemplo, pues ella hizo esto. Cuando estaba desesperada por tener un hijo, “derramó” su alma al Señor (Ver 1 Samuel 1:15). Y la Escritura dice: “Y no estuvo más triste” (1:18).

lunes, 20 de marzo de 2017

¿PARA QUÉ SOMOS BENDECIDOS? - Gary Wilkerson

Dios quiere bendecirte y favorecerte. Él anhela enriquecer tu vida, tu matrimonio y tu vida espiritual. Quiere darte sabiduría, entendimiento y discernimiento para que tus decisiones lleven bendición a tu vida.
Una vez que recibimos las bendiciones de Dios, debemos tener cuidado de no convertirlas en algo egoísta.
Lucas 12:16 nos habla de un hombre que fue bendecido. “También les refirió una parábola, diciendo: La heredad de un hombre rico había producido mucho”.
Dios es generoso y le encanta dar regalos a sus hijos. Pero esta historia rápidamente da un giro equivocado, cuando vemos que este hombre “pensaba dentro de sí, diciendo: ¿Qué haré, porque no tengo dónde guardar mis frutos?” (Versículo 17).
Ahora, ¿De quién eran esos frutos? Todo le pertenece a Dios, por lo que este hombre estaba revelando su naturaleza egoísta. Comenzó a ver todos sus talentos, sus relaciones y sus muchos dones de Dios como cosas para ser usadas para su propio beneficio. Ese egoísmo comenzó a penetrar en la misma fibra de lo que era.
“Y dijo: …derribaré mis graneros, y los edificaré mayores, y allí guardaré todos mis frutos y mis bienes; y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate” (Versículos 18-19).
Dios ama bendecir a sus hijos, pero a él también le preocupa lo que hagas con esas bendiciones. ¿Cuál es su propósito al bendecirte? ¿Es simplemente para que amontones bienes para ti mismo y puedas crear el perfecto capullo de comodidad que siempre has querido? ¡No! Como vemos desde el mismo comienzo de su pacto con la humanidad… ¡Eres  bendecido para ser de bendición para los demás!

sábado, 18 de marzo de 2017

BUENAS NOTICIAS PARA TODOS - Nicky Cruz

Hace varios años atrás, en la noche de apertura de una cruzada en Londres, Inglaterra, se había reunido una multitud diversa: hippies, rockeros punk, adictos, góticos, prostitutas y vagabundos, entre otros. Dondequiera que miraba había chicos con el pelo morado, verde y naranja. La mayoría llevaba ropas negras estampadas con símbolos satánicos y sus cuerpos estaban perforados en casi todos los lugares imaginables. Nunca había visto tantos jóvenes confundidos y heridos.
Mi esposa, Gloria, tenía un asiento en la primera fila del auditorio. Mientras me preparaba para subir al escenario, miré hacia donde estaba ella y vi a un joven sentarse en el asiento de al lado. Parecía atemorizante: ¡Un gótico con todos los adornos! Cuando se movió hacia un lado, noté algo trepándose en su regazo. Miré atentamente y me di cuenta que era una rata negra con una pequeña correa.
Gloria le tiene terror a las ratas y al principio no se dio cuenta; y yo esperaba que continuara así. Pero cuando el joven dio vuelta su cabeza hacia otro lado, noté que ella dio un vistazo en dirección al joven, justo a tiempo de ver a la rata trepándose en su regazo.
Gloria sabe que la amo y que nunca permitiría que nada malo le suceda, pero yo no podría expulsar a una persona de una cruzada, especialmente alguien tan obviamente necesitado de Jesús. Así que cuando pude captar su atención, le hice un gesto para que se quedara tranquila. No estoy seguro de que haya recibido el mensaje, pero permaneció en su asiento, tiesa como un palo a lo largo de todo el servicio, como una verdadera soldado.
Más tarde, durante el llamado al altar, este joven fue el primero en dar un paso adelante para recibir a Cristo. Se paró frente al altar con su rata en la mano y la cabeza inclinada. Cuando un obrero voluntario le impuso las manos y oró con él para que recibiera a Cristo, las lágrimas rodaban por sus mejillas.
 “Entonces les dijo: ‘Vayan por todo el mundo y prediquen la Buena Noticia a todos’” (Marcos 16:15, NTV).

Nicky Cruz, evangelista internacionalmente conocido y prolífico autor, se volvió a Jesucristo de una vida de violencia y crimen después de encontrarse con David Wilkerson en la ciudad de Nueva York en 1958 La historia de su dramática conversión fue contada por primera vez en el libro “La Cruz y el Puñal” escrito por David Wilkerson y más tarde en su propio best seller “Corre, Nicky, Corre”.

viernes, 17 de marzo de 2017

EQUIPO PROTECTOR

Cuando Moisés oyó la voz de Dios que venía de la zarza ardiente, se sorprendió de lo que Dios le pidió que hiciera: “Quita tu calzado de tus pies, porque el lugar en que tú estás, tierra santa es” (Éxodo 3:5). Dios le dice a cada cristiano hoy lo mismo que le dijo a Moisés: “Sólo hay una tierra sobre la cual puedes acercarte a Mí, y ésta es tierra santa. No puedes confiar en tu carne, porque ninguna carne estará de pie en Mi presencia”.
¿Por qué se enfocó Dios en el calzado, en el pasaje de Éxodo? ¿Qué tiene eso que ver con despojar la carne? Nuestros pies son partes blandas de nuestro cuerpo y los zapatos son una protección para nuestra carne. Nos protegen de los elementos, de las piedras, de las serpientes, de la suciedad y el polvo, del pavimento caliente.
Así que para con Moisés, Dios estaba usando una cosa cotidiana y ordinaria para enseñar una lección espiritual, al igual que Jesús usó, más tarde, monedas, perlas, camellos y semillas de mostaza. Dios estaba diciendo: “Moisés, usas equipo protector para impedir que tu carne tenga un daño, pero ninguna cantidad de protección carnal podrá protegerte. Donde estoy a punto de enviarte, necesitarás un milagro de liberación”.
¿A dónde estaba enviando Dios a Moisés? A Egipto, al foso de iniquidad, a hacer frente a un dictador endurecido. Moisés tuvo que dejar de lado toda confianza en su carne: su mansedumbre, celo y humildad. Todas sus habilidades carecerían de valor, a no ser que Dios las santifique. Moisés tuvo que poner su confianza total en el nombre y el poder de Dios.
De hecho, Moisés se enfrentó a todo tipo de pruebas y desafíos. Estaba por llevar a unas tres millones de personas al desierto, donde no había lugar para comprar comida ni lugar para obtener agua. ¡Él tendría que depender completamente de Dios para todo!
Dios nos haría la misma pregunta, que le preguntó a Moisés. ¿Estamos dispuestos a rendir nuestras propias capacidades y ambiciones y confiaremos completamente en Él? ¿Pondremos toda nuestra confianza en Él, en vez de en nuestros propios dones y planes?