lunes, 2 de mayo de 2016

AMARSE UNOS A OTROS

Si tuvieras que nombrar el pináculo de la enseñanza de Jesús, ¿Qué dirías que es? Nos hacemos una idea al observar su última noche con sus discípulos antes de ir a la cruz. Le quedaban sólo unas cuantas horas con sus amigos más cercanos, así que concentró todo lo que les había enseñado en una sola palabra: amor. “Este es mi mandamiento: Que os améis unos a otros, como yo os he amado” (Juan 15:12).

Cuando hablamos de amor en la Iglesia -de hecho, cuando leemos este versículo- nuestras mentes van en direcciones moderadas. Pensamos en la bondad, la generosidad, en hacer bien a los demás, y de hecho, el Nuevo Testamento dice mucho acerca de este tipo de amor. Se usa la frase "unos a otros" unas cincuenta veces, con mandamientos de tratar a los demás con paciencia, ánimo y generosidad. El libro de Efesios utiliza la palabra "juntos" a menudo, haciendo hincapié en el gran mandamiento de Cristo de amar en la comunidad.

Los discípulos no tendrían ningún problema con este mandamiento; de hecho, es probable que pensaran que ya eran bastante buenos en ello. Ya habían pasado tres años en el ministerio a tiempo completo con su Maestro, aprendiendo a hacer lo que él les enseñó.

Pero en esta escena, Jesús habla del amor en un contexto muy diferente. Se pone de manifiesto en su frase siguiente: “Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos” (Juan 15:13). Ahora este es un tipo de amor serio. Me imagino a los discípulos mirándose el uno al otro y preguntándose: "¿Yo podría morir por el tipo que está a mi lado? A veces realmente me irrita”. Quizás no se amaban unos a otros tanto como pensaban que lo hacían.

Mi punto es que cuando Jesús nos manda a amar como Él ama, no es una cosa ligera. No es una idea fantasiosa basada en sentimientos o ideales. Lo que ordena de nosotros es amor verdadero, amor poderoso, incondicional, y de sacrificio que tiene sus raíces en la cruz de Cristo. Jesús estaba a punto de demostrar a sus seguidores el acto más poderoso de amor que alguna persona podría experimentar al ir a la cruz por nuestros pecados. Al hacer eso, él mostraría cómo este amor se aplica incluso a nuestros enemigos, porque Él dio su vida por ellos, también.

viernes, 29 de abril de 2016

ORACIÓN EN EL LUGAR SECRETO

La oración en el closet sucede cuando estás solo, en el secreto. “Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público” (Mateo 6:6).

Pero hay mucho más que todo esto. La palabra griega para “aposento” en este versículo quiere decir: “un cuarto privado, un lugar secreto”. Esto era claro para los oidores de Jesús, pues en su cultura las casas tenían una pequeña habitación que les servía como una especie de cuarto de depósito. El mandato de Jesús era ir a esa habitación secreta y cerrar la puerta. Este es un mandato a los individuos, porque este no es el tipo de oración que puede llevarse a cabo en una iglesia o con un compañero de oración.

Jesús marcó el ejemplo de esto, pues iba a lugares privados a orar. Vez tras vez la Escritura nos dice que Él se “apartaba” para pasar tiempo en oración. Nadie tenía una vida más ocupada, pues Él constantemente era presionado por las necesidades de los que estaban alrededor de Él, y tenía tan poco tiempo para Sí mismo. Sin embargo, se nos dice, “Levantándose muy de mañana, siendo aún muy oscuro, salió y se fue a un lugar desierto, y allí oraba” (Marcos 1:35). “Despedida la multitud, subió al monte a orar aparte; y cuando llegó la noche, estaba allí solo” (Mateo 14:23).

Consideremos la orden que le fue dada a Saulo en Hechos. Cuando Cristo aprehendió a este perseguidor de la iglesia, Saulo no fue enviado a una reunión de iglesia o a Ananías, el gran guerrero de oración. No, Saulo debió pasar tres días sólo y apartado, orando y conociendo a Jesús.

Todos tenemos excusas del por qué no oramos en el secreto, en un lugar especial, solos. Decimos que no tenemos tal lugar privado o que no tenemos tiempo para hacerlo. Thomas Manton, un escritor puritano piadoso, dice esto respecto a este asunto: “Decimos que no tenemos tiempo para orar en el secreto. Pero sí tenemos tiempo para todo lo demás, tiempo para comer, beber, para los hijos, pero no hay tiempo para lo que sostiene todo esto. Decimos que no tenemos un lugar privado, pero Jesús halló una montaña; Pedro, una azotea; los profetas, el desierto. Si amas alguien, encontrarás un lugar para estar solo”.

jueves, 28 de abril de 2016

UN LUGAR DE ORACIÓN

¡Nuestros hogares deben ser lugares de oración!

“Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos” (Mateo 18:19). Algunos cristianos llaman a esto “oraciones de común acuerdo”. Tú serás grandemente bendecido si tienes un hermano o hermana devoto/a con quien orar. De seguro, los intercesores más poderosos que conozco vienen de a dos o de a tres. Si Dios me ha bendecido en algo en esta vida, si me ha usado para Su gloria, sé que es porque algunos poderosos intercesores interceden por mí diariamente.

El lugar donde este tipo de oración es más poderoso, es en el hogar. Mi esposa Gwen y yo oramos juntos diariamente y sé que esto mantiene nuestra familia unida. Siempre orábamos por cada uno de nuestros hijos durante sus años de crecimiento para que ninguno de ellos se pierda. Orábamos por sus amistades y sus relaciones con los demás. También orábamos por sus futuros cónyuges y ahora hacemos lo mismo por nuestros nietos.

Tristemente, muy pocas familias cristianas toman tiempo para orar en casa. Personalmente puedo testificar que estoy aún en el ministerio por el poder de la oración en familia. Cada día, no importando lo que mis hermanos y yo estuviéramos jugando, en el patio de enfrente o cruzando la calle, mi madre alzaba su voz desde la puerta de nuestra casa: “¡David, Jerry, Juanita, Ruth, es tiempo de orar! (mi pequeño hermano Don aún no había nacido).

Todo el vecindario sabía acerca de nuestro tiempo de oración familiar. Algunas veces odiaba escuchar ese llamado, y me enojaba y renegaba. Pero algo cierto sucedía en esos tiempos de oración, mientras el Espíritu se movía entre nosotros y tocaba nuestra alma.

Quizás no puedas verte teniendo oración familiar. Quizás tengas una esposa que no es cooperativa o un hijo en rebeldía. Amado, no importa quien elija no estar involucrado en ese tiempo. Tú puedes llegar a la mesa de la cocina e inclinar tu cabeza y orar. Eso servirá como tiempo de oración del hogar, y cada miembro de tu familia lo sabrá.

miércoles, 27 de abril de 2016

TOCAD TROMPETA EN SIÓN

¿Cómo es que debemos orar exactamente, en estos tiempos?

Aquí está el consejo de Joel para Israel en el día de oscuridad y espanto: “Tocad trompeta en Sion, proclamad ayuno, convocad asamblea. Reunid al pueblo, santificad la reunión, juntad a los ancianos, congregad a los niños…Entre la entrada y el altar lloren los sacerdotes ministros de Jehová, y digan: Perdona, oh Jehová, a tu pueblo, y no entregues al oprobio tu heredad, para que las naciones se enseñoreen de ella. ¿Por qué han de decir entre los pueblos: Dónde está su Dios?” (Joel 2:15-17).

Este fue el llamado a la iglesia: “No te desanimes ni te entregues a la desesperación. No debes creerle a las mentiras del diablo que no hay esperanza para un despertar”. Por el contrario, de acuerdo a Joel, el clamor del pueblo debía ser: “Señor, detén este reproche en Tu nombre. No permitas que Tu iglesia continúe siendo motivo de burla. Detén a los impíos de enseñorearse sobre nosotros y cuestionarnos, preguntando: ´¿Dónde está tu Dios?´”.

Tú puedes pensar: “Lo que Dios promete aquí es sólo una posibilidad. Él dice que podría detener Sus juicios. Esto no es más que un “quizá” o una “puede ser”. Todo lo que Él pide de Su pueblo podría ser en vano”.

Yo no creo que Dios juegue con Su iglesia. Y Él no enviará a Su pueblo en una misión inútil. Cuando Abraham oró para que Dios perdonara a Sodoma (donde vivía su sobrino Lot), el corazón de Dios fue movido a salvar dicha ciudad aún si tan sólo hubiera diez justos ahí. ¡Y Abraham pidió esto mientras los ángeles que traían el juicio ya estaban entrando a la ciudad! Estoy convencido de que el pueblo de Dios hoy en día debe orar al Señor de la misma manera.

La profecía de Joel referente al derramamiento del Espíritu Santo se halla en Joel 2:28-32 y el apóstol Pedro la repite en su sermón en Hechos 2:17-21. La profecía comienza así: “Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne”.

martes, 26 de abril de 2016

CONVERTÍOS A MÍ

“Por eso…dice Jehová, convertíos a mí con todo vuestro corazón, con ayuno y lloro y lamento. Rasgad vuestro corazón, y no vuestros vestidos, y convertíos a Jehová vuestro Dios; porque misericordioso es y clemente, tardo para la ira y grande en misericordia” (Joel 2:12-13).

Al leer este pasaje, quedo muy impresionado por las palabras: “Convertíos a mí” (en inglés: “Convertíos, aún ahora, a Mí). Mientras una densa oscuridad caía sobre Israel, Dios apela a Su pueblo: “Aún ahora, cuando ustedes me han sacado de su sociedad, cuando obtener misericordia pareciera imposible, cuando la humanidad se ha burlado de Mis advertencias, cuando el temor y las tinieblas han cubierto la tierra, les ruego que regresen a Mí. Soy lento para la ira y soy conocido por detener Mis juicios por un tiempo, como lo hice con Josías”.

¿Puede ver, en esto, el mensaje de Dios hacia nosotros? Como Sus hijos, podemos suplicar en oración y Él nos oirá y nos responderá la sincera, efectiva, y ferviente oración de Sus santos.

Tengo una palabra de advertencia para la iglesia en este momento: ¡Cuidado! Satanás viene precisamente en la hora más oscura cuando los desastres nucleares amenazan la tierra, cuando los impíos se levantan y aterrorizan las naciones. El diablo sabe que somos vulnerables, y envía esta mentira: “¿Qué de bueno puedes hacer tú? ¿Por qué intentar evangelizar a los musulmanes si ellos te quieren matar? Tú no puedes cambiar nada. Mejor es que renuncies a cambiar este mundo saturado de pecado. No sirve de nada orar por un derramamiento del Espíritu. ¡Todo tu arrepentimiento es en vano!”

Pero Dios nos habla hoy con esta palabra a través de Joel: “Hay esperanza y misericordia, ¡aún ahora! Soy manso y tardo para el enojo. Y ahora es el tiempo para que te vuelvas a Mí en oración. Puede ser que detenga Mis juicios e inclusive traiga bendición a tu vida”.

Aún ahora, en medio del tiempo del Islamismo homicida y extremista, en medio de la militancia homosexual, cuando nuestra nación ha perdido su ritmo moral, cuando las cortes están sacando a Dios de la sociedad, cuando el temor amenaza a toda la tierra, es tiempo de volver al Señor en oración.

lunes, 25 de abril de 2016

ENTRA EN EL RÍO - Gary Wilkerson

Los escépticos le dijeron a Josué: "Si cruzamos el río Jordán, vamos a enfrentar enemigos como nunca antes. Ya conoces los reportes. Hay treinta y un reyes diferentes en la tierra donde vamos y cada uno de ellos nos quiere enfrentar. ¿Sabes cuántos reyes hemos derrotado en los últimos cuarenta años? Exactamente dos. ¿Qué está pasando por tu mente? ¿Cómo puede ser esto lo que Dios quiere?"

Josué sabía que sería difícil; de hecho, imposible. Pero él también sabía que sólo había una forma en la que Israel iría: hacia adelante. Iban a cruzar y lo harían en fe, confiando que Dios tenía sus mejores intereses en el corazón.

Todos sabemos que al final, Josué e Israel poseyeron la tierra y fueron bendecidos.

Los sacerdotes que llevaban el arca entraron en el río caudaloso y tan pronto como sumergieron sus dedos de los pies, Dios sobrenaturalmente dividió el agua. Después de eso, todo lo malo que los escépticos predijeron se convirtió en bueno para el pueblo de Dios.

Las personas llegaron a una gran ciudad fortificada ocupada por el enemigo. Cuando dieron vuelta alrededor de ella, las paredes impenetrables se desplomaron. Un puñado de reyes que Israel pensó que sería hostil, en lugar de eso, se unió a ellos y el tamaño de su ejército se duplicó.

¿Todo esto hizo super-santos a Josué e Israel? En lo absoluto. En un momento dado, Josué no obedeció a Dios, pero debido a que él se arrepintió rápidamente, el Señor usó la experiencia para fortalecerlo.

¿Estás dispuesto a entrar en el río? Dios puede estar diciendo: "Si sólo te comprometes a poner tu dedo del pie, me verás separar las olas para ti. No importa cuántos enemigos y fortalezas enfrentes, te llevaré hasta el otro lado. Yo ya he preparado mis planes para ti y voy a ver cómo llegan al cumplimiento, todo para Mi gloria".

Te exhorto: Confía en que Dios te llevará a través de tu Jordán. Deja que Él silencie la voz de todo escéptico. Su "Plan A" para ti no será derrotado. Él es fiel, ¡y Él te dará la victoria!

“Jehová dijo a Josué…como estuve con Moisés, así estaré contigo” (Josué 3:7).

sábado, 23 de abril de 2016

EL LLAMADO DE FE - Claude Houde

El comienzo de la vida pública de David es el gigantesco momento en que mata a un gigante llamado Goliat. David venía de lo que hoy probablemente se llamaría una "familia disfuncional". Fue cruelmente ignorado y descuidado. En su adolescencia lo dejaron a cargo de atender a las ovejas en las montañas, un trabajo solitario y peligroso.

Cuando un hombre de Dios estaba buscando un candidato para reemplazar a Saúl y convertirse en rey, el padre de David, Jesse, mostró a todos sus hijos, pero ignoró a David. Era como si David no existiera. Sus hermanos lo menospreciaron, lo degradaron, y cuestionarion y se burlaron maliciosamente aun de sus mas nobles ambiciones.

Cuando David, a pesar de ellos, mató al enemigo y salió victorioso en su lucha contra Goliat, salió de su casa, porque el rey Saúl lo acogió bajo su cuidado.

Saúl era un líder atormentado y en decadencia, y rápidamente se volvió terriblemente celoso de David. Saúl se sentía amenazado por el favor de Dios que estaba sobre David y por cuánto las personas lo amaban. Después de tener un padre que parecía ignorarlo, David sufrió aún más bajo una “figura de padre adoptivo” que, siendo irracional en sus inseguridades, finalmente trató de matarlo.

Fue en esos días de sus primeros y vacilantes pasos de ministerio público que David experimentó sus primeras victorias. Era fuerte y lleno de potencial, y aunque fue llamado sobrenaturalmente, también estaba terriblemente solo y era extremadamente vulnerable. David dijo de sí mismo durante ese período: “Todavía soy débil, aunque se me ha ungido para ser rey" (Ver 2 Samuel 3:39).

Entonces Dios le envió a Jonatán, quien respondió al llamado de fe con amistad, apoyo desinteresado, y humildad por una causa mayor. Este es un llamado que impulsa a uno para dar y ayudar a otra persona sin ninguna expectativa o promesa de alguna cosa a cambio. No puedes imaginar el flujo de bendición divina que tal decisión de parte tuya puede desatar en tu propia vida. Esta revelación puede tocar y cambiar un matrimonio, una familia, una iglesia e incluso una nación. “E hicieron pacto Jonatán y David, porque él le amaba como a sí mismo. Y Jonatán se quitó el manto que llevaba, y se lo dio a David, y otras ropas suyas, hasta su espada, su arco y su talabarte” (1 Samuel 18:3-4)

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Claude Houde es el pastor principal de la Iglesia de la Nueva Vida (Eglise Nouvelle Vie) en Montreal, Canadá; y es un orador frecuente en conferencias para pastores y líderes dirigidas por World Challenge en todo el mundo. Bajo su liderazgo la Iglesia de la Nueva Vida se ha incrementado de ser un puñado de personas, a más de 3500 miembros, en una parte de Canadá donde pocas iglesias protestantes han alcanzado éxito.