miércoles, 28 de septiembre de 2016

FIJA TUS PENSAMIENTOS EN JESÚS

La Escritura dice claramente que debemos prestar oído a todo mensaje profético dado por hombres de Dios y confirmado en la Escritura. Debemos reunir todo el conocimiento posible sobre las tormentas venideras, para poder preparar nuestros corazones para cualquier cosa que vayamos a enfrentar.
Pero no debemos dejar que el temor o la ansiedad consuman nuestros pensamientos o tome el control de nuestros corazones. Las tinieblas, ciertamente están llegando y el juicio está a las puertas. Pero como pueblo de Dios, no podemos permitir que ninguna nube de tinieblas oculte la gran luz de Sus promesas de amor y misericordia para con Su pueblo. 
NO DEJES QUE SATANÁS TE ROBE LA ESPERANZA
Debemos estar bien informados por la Palabra de Dios y Sus profetas, pero no debemos morar en el conocimiento profético tanto que tome el control de nuestras vidas. Al diablo le encantaría que esto suceda. Él sabe que no puede hacernos dudar de la Palabra de Dios respecto al juicio, así que intenta llevarnos al otro extremo y conducirnos a una obsesión temerosa por los tiempos peligrosos.
Dicho de una manera simple, Satanás quiere robarnos toda esperanza, al consumirnos con pensamientos de presagios. Pero no podemos descifrar el futuro preocupándonos por éste. En realidad, tú puedes terminar atrapado y sometido al miedo y a la obsesión acerca de eventos aterradores.
FIJA TUS PENSAMIENTOS EN JESÚS
El apóstol Pablo, nos confirma con la siguiente instrucción:
“Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad (Filipenses 4:8, énfasis mío).
En otras palabras: “Ustedes han oído todas las advertencias. Ahora, oigan lo que la Palabra de Dios revela y oigan lo que sus atalayas están diciendo. Y finalmente, fijen sus pensamientos en Jesús y en su bondad”.

martes, 27 de septiembre de 2016

DESCANSANDO EN EL AMOR DEL PADRE

Durante años, he venido fielmente advirtiendo sobre un holocausto financiero mundial. Ahora mismo, estamos viendo esto suceder en todo el mundo. Advertí que los cristianos iban a sufrir, que iba a haber gran pérdida y mucha dificultad, y esto ya está sucediendo. Multitudes de santos preciosos por todo el mundo están ahora pasando por gran estrés económico y mental.
EL ESTILO DE VIDA CAMBIA
Por más horribles que se vean estas cosas, ninguna de ellas debiera ser el enfoque de nuestras energías y ministerio. Por el contrario, debemos seguir proclamando el amor de Dios Padre y la tierna misericordia de nuestro Salvador.
Conozco el estilo de vida norteamericano, de hecho, el estilo de vida de todos los países prósperos está a punto de cambiar permanentemente. Sé que todo está sacudiéndose y temblando. Pero, cuando me levanto en la mañana, no me preocupo respecto a: “¿Qué comeremos? ¿Qué vestiremos? ¿Qué acerca del gas, la luz y la seguridad?” Jesús nos advirtió que no lo hagamos.
PERFECTA PAZ
Yo descanso en el amor de mi Padre. El hecho es que yo sé que yo no soy Dios y que sólo Él está en control de todas estas cosas. Simplemente hago lo que el profeta Isaías hizo: Puso su mente en reposo al confiar plenamente en su Señor.
“Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado” (Isaías 26:3).
Isaías el profeta declaró esta verdad a los creyentes de todas las edades; ¡y Dios no puede mentir!

lunes, 26 de septiembre de 2016

DESDE AHORA - Gary Wilkerson

“Entonces el ángel le dijo: María, no temas, porque has hallado gracia delante de Dios. Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS” (Lucas 1:30-31).
El favor de Dios produjo, literalmente, un cambio circunstancial en la vida de María; un giro de 180 grados. De acuerdo con la Biblia, ella concibió. Cuando el favor de Dios está en tu vida, Él no sólo dice: "Las cosas van a funcionar; sólo trata de tener pensamientos felices" No, Dios cambia tu mundo; Él pone las cosas al revés.
UN NACIMIENTO DE ALGO NUEVO
¡María concibió! Cuando tú recibes el favor de Dios, Él producirá una concepción, un nacimiento de algo nuevo en tu vida. Hay necesidades en tu vida, un clamor en tu alma. Y a medida que vienes a Dios y recibes Su favor, las bendiciones serán derramadas sobre ti y tu vida será transformada.
María entendió esto y comenzó a cantar:
“Engrandece mi alma al Señor;
Y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador.
Porque ha mirado la bajeza de su sierva;
Pues he aquí, desde ahora me dirán
bienaventurada todas las generaciones”
 (Lucas 1:46-48).
LAS COSAS SERÁN DIFERENTES
Me encanta esta frase: “Pues he aquí, desde ahora”. Desde ahora, algo será diferente; y yo quiero agarrarme de ello. Quiero que te apropies de esa verdad en tu alma, en tu espíritu y en tu mente hoy.
“Desde ahora”, una transición está aconteciendo en ti. Estás pasando de vivir para tus propios deseos y anhelos a una vida totalmente entregada a Él, dándote cuenta de que n tú no puedes hacer nada en tu propio orgullo. Decide que confiarás en Jesús y sólo en Jesús.

sábado, 24 de septiembre de 2016

TRANSFORMADO - Claude Houde

Una familia de nuestra iglesia tiene un testimonio poderoso. El padre fue abusado, violado y golpeado por una persona religiosa cuando era joven, por lo cual tenía un odio ardiente contra la religión durante toda su vida.

Cuando perdió su trabajo hace algunos años, su esposa comenzó a recibir la ayuda de varios servicios que ofrecemos a las familias de nuestra ciudad. Más tarde, en Navidad, se hizo voluntaria, y luego se hizo de amistades, y poco a poco, comenzó a asistir a la iglesia regularmente.
NUNCA PONDRÉ UN PIE EN UNA IGLESIA DE NUEVO
Un año más tarde, cuando ella nuevamente estaba haciendo trabajo voluntario durante el evento de distribución de Navidad, su marido le advirtió: “¡Eres libre de ir, pero no te iré a buscar! ¡Nunca voy a poner un pie en una iglesia de nuevo!"
Al final de su último día de trabajo voluntario, llamó a su marido y le dijo: "Cariño, estoy tan cansada. Por favor, ven a buscarme a la iglesia.” Por alguna razón, él aceptó de mala gana. Más de una hora después, todavía no aparecía así que ella empezó a preocuparse por su bienestar. Mirando alrededor de la iglesia… ¡lo encontró en el santuario llevando una caja de alimentos!
"¿Qué estás haciendo?", le preguntó.
"Bueno, decidí entrar y ver todo esto por mí mismo. Ellos necesitaban ayuda, así que voy a quedarme un rato mas, si no te molesta".
BAJÓ LA CABEZA Y SOLLOZÓ
Dos horas más tarde, la pareja entró a su automóvil en el estacionamiento de la iglesia después de ver a cientos de familias -los más pobres entre los pobres- llegar a la iglesia y recibir sus cestas y regalos. El marido ya no pudo contenerse y bajó la cabeza en el volante y sollozó. Su esposa nunca lo había visto así.
Años de abuso a manos de hombres "religiosos" que supuestamente representaban a Dios corrían por sus mejillas en esas lágrimas. Finalmente fue capaz de decir a su esposa: "Cuando era un niño pequeño, me encantaba escuchar a la gente hablar de Jesús, y quería ayudar a los demás como Él lo hizo."
Este año toda su familia se ofreció para ayudar en Navidad. Se han convertido en piedras vivas, epístolas vivas de su gracia, leídas por todos los hombres, por el poder sobrenatural de la fe.

Claude Houde es el pastor principal de la Iglesia de la Nueva Vida (Eglise Nouvelle Vie) en Montreal, Canadá; y es un orador frecuente en conferencias para pastores y líderes dirigidas por World Challenge en todo el mundo. Bajo su liderazgo la Iglesia de la Nueva Vida se ha incrementado de ser un puñado de personas, a más de 3500 miembros, en una parte de Canadá donde pocas iglesias protestantes han alcanzado éxito.

viernes, 23 de septiembre de 2016

PERMITIENDO QUE LA MISERICORDIA FLUYA

En Pentecostés, El Espíritu Santo cayó sobre personas que se habían preparado, y que “estaban todos unánimes juntos (eran de un mismo sentir)” (Hechos 2:1). Así que, ¿qué quiere decir que las personas eran de un mismo sentir? En palabras simples, la misericordia estaba fluyendo a través de ellos. Déjame explicar.
Considera a aquellos que estaban en la escena de Pentecostés, aquellos que ahora admiramos como los padres de la iglesia. Algunos de ellos habían pecado gravemente contra el Señor y contra sus hermanos. Todos ellos tenían que haber sido perdonados y cubiertos sus pecados, o si no, la iglesia no podría haber seguido adelante con el trabajo que el Espíritu Santo iba a hacer.
PECADOS GRAVES
Considera a Pedro. Había blasfemado horriblemente, hiriendo a Jesús, al igual que a los otros discípulos. La iglesia perdonó a Pedro, y lo protegió para que su pasado no pueda ser usado contra él. Considera a Jacobo y a Juan los “hijos del trueno”. Ellos también habían pecado gravemente ofendiendo a sus hermanos discípulos cuando proclamaron ser más grandes que el resto de los discípulos. Ellos también fueron perdonados y su pecado fue cubierto.
En verdad, cualquiera de las personas que estaban presentes pudo haber dicho: “Espera un momento, Pedro. ¿Quién te ha hecho líder aquí? Tú negaste a Cristo.” Ninguno hizo eso, porque sus corazones habían sido preparados a través la misericordia, y estaban listos para recibir al Espíritu Santo cuando vino en el gran derramamiento de Pentecostés.
COSAS DEL CORAZÓN
Amados, es por esto que el enfoque de las epístolas de Pedro está en las cosas del corazón. Él sabía personalmente que estas cosas tenían que ser removidas y perdonadas, para que no haya ningún impedimento de la carne para el trabajo del Espíritu. Lo mismo es cierto para la iglesia de Cristo de hoy en día, para nosotros, los que vamos a recibir la poderosa lluvia para la cosecha.
¿Impediremos ese trabajo del Espíritu Santo al no perdonar? ¿O estaremos preparados al permitir que la misericordia fluya a través de nosotros hacia otros?

jueves, 22 de septiembre de 2016

LA GLORIA DE LA CASA POSTRERA

El diablo  sabe lo que está escrito en la Palabra de Dios y está empeñado en estorbar la gran cosecha que viene. Ha desatado un ataque furioso contra la iglesia, usando cada arma que puede para quitar la paz de los hijos de Dios.
La penumbra y miedo que se ciernen sobre cada nación han hecho que las personas se sientan impotentes. En América, las cortes han hecho leyes que alaban las perversiones, yendo en contra de la voluntad de las personas. El resultado es el estrés y la desesperación, que debilitan al espíritu y aun causan enfermedad física.
AMINORANDO AL PECADO
En la casa de Dios, el pecado ha sido aminorado y se ha eliminado el infierno. Denominaciones enteras se están dividiendo a causa del matrimonio gay. Mientras tanto, los evangélicos – aquellos que se supone que son los que llevan la antorcha de la Palabra de Dios – están poniendo sus esfuerzos en movimientos que no están centrados en Cristo.
Los Israelitas en los días de Hageo estaban desanimados sobre el nuevo templo que estaban construyendo. Su trabajo parecía tan insignificante comparado con la magnificencia del antiguo templo. Mientras reflexionaban en todas las glorias de Dios en el pasado, lloraban en desánimo al ver la modesta casa que tenían en frente. Hageo le preguntó al pueblo: “¿Quién ha quedado entre vosotros que haya visto esta casa en su gloria primera, y cómo la veis ahora? ¿No es ella como nada delante de vuestros ojos?” (Hageo 2:3).
NO COMPARES
Amados, la misma pregunta se aplica al día de hoy. Puede que recuerdes grandes avivamientos del pasado, donde el Espíritu cayó poderosamente y multitudes se salvaron. Dime, ¿Ves la vida de la iglesia de hoy como nada comparada con aquellos tiempos pasados?
Te digo, la palabra que Dios le dio a Hageo para su iglesia, también fue dada para nosotros hoy día: “Mi espíritu estará en medio de vosotros…La gloria postrera de esta casa será mayor que la primera, ha dicho Jehová de los ejércitos; y daré paz en este lugar” (2:5,9).

miércoles, 21 de septiembre de 2016

LA LLUVIA DE LA COSECHA

Los profetas – desde Isaías, Jeremías, y Ezequiel hasta los profetas menores – revelan que en los últimos días el Espíritu de Dios caerá una vez más sobre las personas que estén preparadas. Este evento se conoce como “la lluvia de la cosecha”. Promete ser más grande que la “lluvia temprana” que fue el gran derramamiento del Espíritu en Pentecostés.
Esta profecía de la “última lluvia” se refiere a las dos lluvias que caen anualmente en Israel. Las estaciones de Israel son opuestas a las nuestras. La lluvia temprana (o primera) llega en el otoño, y riega el cultivo recién plantado. Esto tipifica lo que sucedió en Pentecostés, cuando la “primera lluvia” cayó en un gran derramamiento del Espíritu de Dios. Esa lluvia regó la semilla de la Palabra de Dios, y creció y se expandió para llegar a ser la iglesia mundial que vemos hoy.
NO HAY COSECHA SIN LLUVIA
La “ultima lluvia” de Israel llegaba en la primavera, madurando los cultivos justo antes de la cosecha. Zacarías se refiere a esta última lluvia, un derramamiento del Espíritu Santo en los últimos días. (Ver Zacarías 10:1)
Moisés dijo que simplemente no podría haber cosecha sin la otra lluvia. El Señor le dijo a Israel a través de él, “Si obedeciereis cuidadosamente a mis mandamientos…yo daré la lluvia de vuestra tierra a su tiempo, la temprana y la tardía; y recogerás tu grano, tu vino y tu aceite” (Deuteronomio 11:13-14).
¡DESPIERTA IGLESIA!
Finalmente, Joel 2:21-27 nos da una imagen vibrante de cómo es cuando esta lluvia de la cosecha llega, diciendo en efecto: “¡Despierta, iglesia! Mira a tu alrededor. Lo que ves que está sucediendo ha sido profetizado. Está comenzando a llover, y el Señor ha hecho que las nubes estén brillantes y llenas de agua. El Espíritu está preparando todas las cosas para la gran cosecha final.”