sábado, 22 de abril de 2017

ACÉRCATE A ÉL CON CONFIANZA - Nicky Cruz

Para poder ser guiado por Espíritu y ser sensible a todos sus desvíos, primero debemos tener un corazón abierto, que ora y permanece conectado con Dios. Jesús es nuestro mayor ejemplo en esto.
Ningún aspecto de la vida de Jesús brilla más que su dependencia de la oración y la comunión con su Padre celestial. Es la característica que define su ministerio, la fuerza detrás de todo lo que dijo e hizo. Jesús oraba constantemente, en cada oportunidad. Oraba por los pecadores, por sus discípulos, por sabiduría y dirección, por alimento y agua, oraba por todo; y a menudo se apartaba para estar solo y así poder escuchar la voz del Espíritu sin distracción.
La oración es el portal a través del cual el Espíritu Santo tiene acceso a nuestros corazones y mentes, y cualquier pregunta importante sobre la guía y dirección de Dios debe comenzar con este simple acto de comunicación.
Cuando oramos, debemos ser completamente honestos. Jesús conoce nuestros corazones, motivaciones, pensamientos, pecados y luchas. Comprende plenamente nuestro dolor y nuestra tentación: “Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.”(Hebreos 4:15-16).
Jesús nos entiende mucho mejor de lo que nos entendemos a nosotros mismos. Él nos hizo y vivió entre nosotros. Él sabe lo que estamos pasando y para ser un instrumento efectivo para Cristo es necesario que estemos dispuestos a abrir nuestros corazones y almas a Él, permitiéndole compartir con nosotros en nuestros éxitos y fracasos.
Nicky Cruz, evangelista internacionalmente conocido y prolífico autor, se volvió a Jesucristo de una vida de violencia y crimen después de encontrarse con David Wilkerson en la ciudad de Nueva York en 1958 La historia de su dramática conversión fue contada por primera vez en el libro “La Cruz y el Puñal” escrito por David Wilkerson y más tarde en su propio best seller “Corre, Nicky, Corre”.

viernes, 21 de abril de 2017

¡CREEMOS!

Era la noche anterior a la crucifixión de Cristo. Jesús había reunido a sus discípulos en un aposento alto para prepararlos para su partida de la tierra. Después de compartir la cena con ellos, el Señor tomó una toalla y procedió a lavar los pies de los hombres.
Esa noche, Jesús les dijo a estos devotos seguidores que iba a ser “levantado” (es decir, crucificado) a manos de hombres malvados. Cuando les dijo esto, les estaba anunciando lo que estaba por suceder.
Jesús terminó Su mensaje diciéndoles: “Salí del Padre, y he venido al mundo; otra vez dejo el mundo, y voy al Padre” (Juan 16:28).
A esto, los discípulos respondieron: “He aquí ahora hablas claramente, y ninguna alegoría dices. Ahora entendemos que sabes todas las cosas…por esto creemos que has salido de Dios.”(16:29-30).
Los discípulos estaban haciéndole saber a Jesús que entendían claramente lo que les había dicho. Sin embargo, más importante aún, tome nota de sus palabras en el último versículo: “Ahora entendemos…creemos”.
Al parecer una gran fe se había apoderado de sus almas. Estos hombres estaban declarando a Jesús: “¡Ahora lo vemos, Jesús! Ahora lo entendemos. Ahora creemos”.

jueves, 20 de abril de 2017

MISERICORDIA, PAZ Y ALEGRÍA

“La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo” (Juan 14:27).
En la cruz, la misericordia y la paz tomaron el rostro de Jesucristo. A lo largo de la historia, cada vez que un hijo de Dios ha confiado plenamente en el poder purificador y sanador de la sangre de Cristo, se le ha prometido la paz. Es la paz de Cristo, la mismísima paz que gobierna el paraíso.
Las palabras del apóstol Pablo sobre este tema están destinadas a ayudar a cada creyente a aplicar esta verdad en su propio andar:
Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos.” (Colosenses 3:15, cursivas añadidas).
Querido santo, esta es nuestra esperanza en todas nuestras batallas: Que la paz de Dios gobierne en nuestros corazones al descansar en las promesas de Dios. “Y el mismo Señor de paz os dé siempre paz en toda manera. El Señor sea con todos vosotros” (2 Tesalonicenses 3:16).
Que la siguiente oración de Pablo se haga nuestra también en estos días de incertidumbre:
“Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo” (Romanos 15:13).
¡Gracias a Dios por su gozo y paz!

miércoles, 19 de abril de 2017

¿ESTÁ DIOS ENOJADO CONTIGO?

“Porque el Señor al que ama, disciplina, y azota a todo el que recibe por hijo. Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina?” (Hebreos 12:6-7).
Nunca eres más amado que cuando estas siendo castigado o corregido por el Señor. De hecho, todo el proceso de castigo tiene que ver con lo que Dios desea para ti. Todo está destinado a llevarte al conocimiento y a la gloria de Él mismo. Recuerda que Dios nunca castiga a Sus hijos en ira.
Sin embargo, no hay que equivocarse. La Biblia dice que estos tiempos de castigo son dolorosos. No son alegres en ninguna manera. “Ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo” (12:11). Sin embargo, se nos dice: “pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados” (Mismo versículo).
A lo largo de los años he tenido que apagar muchos dardos y mentiras de Satanás, así que hoy proclamo con certeza: “Dios no está enojado conmigo”. Y, querido seguidor de Jesús, Él tampoco está enojado contigo. Por lo tanto, ¡Apaga todo lo que el diablo te dice para tratar de convencerte de lo contrario! "
Esta es la victoria de la cruz: Paz con Dios y la paz de Dios.

martes, 18 de abril de 2017

LA INSONDABLE MISERICORDIA DE DIOS

La escena del Calvario no parecía una victoria. Pero ese día estaba gestándose algo que Satanás no sabía. Era algo que él nunca entendería acerca de nuestro bendito Salvador. ¡Estoy hablando de la misericordia insondable de Dios en Cristo!
Algo increíble sucede cuando una persona recibe a Jesús como Señor. Una vez que abandonan el mundo y le siguen, están unidos por siempre al Señor con cuerdas de amor irrompibles. Considera la descripción de Pablo de esta misericordia profunda e inescrutable:
“¿Quién nos separará del amor de Cristo?... ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro” (Romanos 8:35, 38-39).
A pesar del vergonzoso fracaso de los discípulos, la misericordia de Dios estaba trabajando plenamente en ellos a través del Espíritu Santo. Y esa misericordia determinó su victoria después del oscuro día de la cruz. La semilla de la fe había sido implantada en los seguidores de Jesús, y sus casas habían sido construidas sobre una roca. Sus casas fueron sacudidas, por supuesto, cuando las tormentas satánicas golpearon las paredes y las poderosas olas azotaron los cimientos. Pero cuando pasaron las tormentas, era obvio que esas casas habían superado la prueba.

lunes, 17 de abril de 2017

EL BOTÓN DE ACTUALIZACIÓN DE DIOS - Gary Wilkerson

Todos tenemos distracciones en la vida, pero seamos realistas: los hombres son los peores cuando se trata de los deportes. No me refiero a jugar algún deporte, porque en realidad eso sería bueno para un montón de adictos a la televisión, sino a estar pendiente de los deportes. Los teléfonos inteligentes y las aplicaciones como ESPN, han convertido a los que solían ser atentos maridos, en dependientes de la pantalla. Todo lo que uno tiene que hacer es presionar silenciosamente el botón de actualización y docenas de resultados de juegos aparecen al instante. Cada noche en que hay juegos está el peligro de constantes miradas debajo de la mesa.
Ahora permítanme alabar al botón de actualización del reino de Dios. Con solo un toque de Su gracia asombrosa, todo lo viejo queda en el olvido y la vida se renueva completamente. Hay momentos en todas nuestras vidas cuando esto tiene que suceder y, por supuesto, el único que puede traer ese renuevo es Jesús. “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas” (2 Corintios 5:17).
Al igual que una aplicación en tu pantalla, nada en nuestra vida cambia, todo permanece congelado, pegado, hasta que se pulsa el botón de actualización. ¿Estás atascado el patrón de tu antigua manera de vivir, manera que te impide probar la frescura de la vida en Cristo?
¡Jesús tiene el poder de cambiarlo todo! Y al igual que la mujer que fue sanada al tocar Su manto, tú puedes ser sanado y renovado con sólo un toque de Él.

domingo, 16 de abril de 2017

CRISTO NUESTRO SEÑOR RESUCITADO E INTERCESOR

"Por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos" (Hebreos 7:25).
¿Qué quiere decir la Escritura cuando dice que Jesús intercede por nosotros? Yo creo que este asunto es tan profundo, majestuoso e inalcanzable al entendimiento humano, que tiemblo tan sólo al mencionarlo. Los maestros bíblicos tienen distintas perspectivas sobre su significado. Pero ningún libro ni comentario ha saciado mi búsqueda.
Sin embargo, a través de la oración y la dirección del Espíritu Santo, he comenzado a comprender sólo un poquito de este increíble tema. Orando con mucha simpleza: “Señor, ¿cómo es que tu intercesión en el cielo afecta mi vida? Tu Palabra dice que Tú te presentas delante del Padre en favor mío. ¿Qué significa esto en mi caminar diario contigo? Yo no necesito saber lo que los grandes teólogos han aprendido. Sólo muéstrame una simple verdad que yo pueda entender y apropiármela en mi vida”.
El punto de vista popular evangélico sobre la intercesión de Cristo es que Jesús volvió al cielo para ser un sumo sacerdote en favor nuestro. No hay duda de ello. La Biblia claramente declara: “Porque no entró Cristo en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el cielo mismo” (Heb. 9:24)
Yo creo que Jesús intercede hoy para preservar a su pueblo, librándonos del pecado y guardándonos en el amor de Dios. Él no permitirá que nada; ni el temor, ni una caída personal, ni una acusación de Satanás, nos aparte del Padre. En resumen, Él ora por nosotros tal como oró por su discípulo Pedro: “que tu fe no falte" (Lucas 22:32).
Nuestro Salvador está vivo en gloria, ahora mismo. Y Él es ambas cosas: completamente Dios y completamente hombre, con manos, pies, ojos, cabello. Él también tiene las cicatrices de los clavos en sus manos y pies, la herida en su costado. Él nunca desechó su humanidad; Él sigue siendo un hombre en gloria. Y en este momento, nuestro hombre en la eternidad está obrando para asegurarse de que nadie, nunca nos robe la paz que Él nos dio cuando se fue. Él está ministrando como nuestro sumo sacerdote, envuelto activamente en mantener a su cuerpo en la tierra, lleno de su paz. Y cuando vuelva otra vez, Él va a querer que nosotros seamos “hallados por él…en paz" (2 Pedro 3:14).
Que esta Pascua sea un día en el cual puedas celebrar que Él ha resucitado y la paz ha sido derramada sobre nosotros a causa de ello.