domingo, 25 de noviembre de 2012

UN ESPÍRITU DIFERENTE by Gary Wilkerson

“Solamente mi siervo Caleb ha tenido un espíritu diferente. . .” (Números 14:24, DHH).

¿Qué era lo que había en Caleb que hizo que la Biblia dijera que él tenía un espíritu diferente?

¿Eres tú un hombre o mujer que tiene hambre y sed y clama a Dios: “Hazme un hombre o mujer con un espíritu diferente”? ¿O eres un cristiano mediocre, dispuesto a vagar en el desierto, dispuesto a pasarte la vida en mediocridad?

¿Qué era lo que había dentro de Caleb y Josué que los diferenciaba? ¿Por qué tenían un espíritu diferente? ¿Qué distingue a un hombre o mujer que tiene un espíritu diferente? ¿Por qué ellos no parecen ser comunes? ¿Qué es lo que tienen ellos y porqué algunos de nosotros no lo tenemos? ¿Cómo es que estos hombres y mujeres obtienen este espíritu diferente? Y la pregunta más importante ¿Cómo puedo obtenerlo?

Un hombre joven en nuestra iglesia se determinó con firmeza a seguir a Jesús. Cuando estoy con él me digo a mi mismo: “Jesús, yo quiero el tipo de espíritu desesperado que este joven tiene. Quiero más de ese fuego y esa unción, de esa pureza y santidad”.

Este joven dice: “Estoy decidido a seguir a Jesús, no en mi propia fuerza sino en el poder del Espíritu Santo”. El corazón de este joven me dice: “Estoy decidido a caminar con manos limpias y corazón puro”. En una época de mediocridad, él ha decidido poner sus ojos en Jesús. Cuando otros alrededor de él están dispuestos a presentar un show de luces con mucho ruido y pocas nueces para acercar a una gran multitud, él está clamando: “Señor, yo no quiero eso. Sí, yo quiero tener miles de almas salvadas, pero yo tengo hambre de algo más de ti”

Cuando estoy alrededor de este hombre joven con un espíritu diferente, me causa celos. ¡Que el Espíritu Santo permita que estemos celosos o envidiosos de alguien que tiene más de Jesús!