miércoles, 19 de agosto de 2009

DIAS EMOCIONANTES

Dios, en su amor y misericordia, permite que los desastres azoten la tierra para advertir a todos los que oyen, que Jesús vuelve pronto, que es tiempo de estar preparados. Él ama tanto a sus hijos que no desea que su Reino Nuevo pase inadvertido. Él sabe que a la humanidad le cuesta oír y que se requieren ciertos desastres para captar su atención. Estos desastres son una especie de cuenta regresiva, demasiado doloroso para ignorar, permitidas por Dios para establecer el escenario de los últimos tiempos. Estos dolores de parto serán más frecuentes e intensos cuanto más nos acerquemos a la hora final. “Cuando estas cosas comiencen a suceder, erguíos y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca” (Lucas 21:28).

 

¿Suena aterrador? ¿Es la verdad, algo aterrador? ¿Es realmente posible que el fin del mundo esté a las puertas? ¿Es éste el punto preciso de la historia que todos los profetas de la Biblia predijeron que vendría? ¿Podría acaso el cristiano más devoto entender cuán terriblemente cerca está la Tierra de llegar a la medianoche? Una cosa es segura: Todo parece estar desmoronándose, al menos, como lo puede discernir un ojo natural.

 

Querido amigo, escuche lo que el Espíritu Santo me habló respecto a estos días. Solamente cinco pequeñas palabras, pero tan poderosas que despertaron en mí una nueva y gloriosa esperanza y fe. Esas cinco pequeñas palabras son: Dios tiene todo bajo control. Si usted confía en Dios, puede ver todo desastre delante de su rostro y proclamar con confianza: “Mi Dios esta hablándole a este universo y su poder está siendo demostrado. Estaré quieto y veré la salvación del Señor”.

 

Dios tiene todo bajo control, y nosotros estamos bajo su control. El mensaje de Dios para esta hora es: “Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio” (2 Timoteo 1:7).