miércoles, 30 de septiembre de 2009

LAS MISERICORDIAS DE JEHOVA

En la antigua Israel, el arca del pacto representaba la misericordia de Jehová, una poderosa verdad que posteriormente fue personificada por Jesús. Debemos recibir su misericordia, confiando en la sangre salvadora de su misericordia y ser salvos por toda la eternidad. Es decir, usted puede ridiculizar la ley, burlarse de la santidad de Dios y echar por tierra todo lo que Dios hable. Pero cuando usted se burla o ridiculiza la misericordia de Dios, el juicio viene, y muy pronto. Si usted pisotea su sangre misericordiosa, enfrenta su horrenda ira.

 

Eso es exactamente lo que les sucedió a los filisteos cuando robaron el arca. Una destrucción mortal vino sobre ellos hasta que tuvieron que admitir: “Esto no es simple casualidad o coincidencia. La mano de Dios está claramente en contra nuestra”. Considere lo que sucedió cuando fue llevada al templo pagano de Dagón, para burlarse y desafiar al Dios de Israel. En medio de la noche, el lugar de misericordia que era el arca, se convirtió en una vara de juicio. Al día siguiente, Dagón, el ídolo, fue hallado derribado rostro a tierra delante del arca, decapitado y cortadas sus manos (ver 1 Samuel 5:2-5).

 

Amados, así es como debería estar Estados Unidos. Hace mucho tiempo que deberíamos haber sido juzgados. A todos los que se burlan y desafían la misericordia de Dios, les digo: “Sigan, traten con todas su fuerzas de traer a la iglesia de Cristo bajo el poder del secularismo o el agnosticismo. Pero si se burlan de la misericordia de Cristo, Dios echará todo poder y autoridad que tengan, al suelo. Jeremías dijo: “Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias” (Lamentaciones 3:22). Sin embargo, cuando los hombres hacen burla de tan grande misericordia, que es Cristo, el juicio es seguro.

 

Es sólo a causa de la misericordia del Señor que el juicio tarda. Y ahora mismo, Estados Unidos se está beneficiando de dicha misericordia. Increíblemente, todo el país se encuentra en una carrera junto al resto del mundo, para eliminar a Dios y a Cristo de la sociedad. No obstante el Señor no va a ser burlado; sus misericordias son para siempre, y Él ama esta nación. Yo creo que por ello es que Él sigue derramando sus bendiciones sobre nosotros. Su deseo es que dicha bondad nos lleve al arrepentimiento (ver Romanos 2:4).

 

No debemos desesperarnos a causa de la situación actual de los Estados Unidos. Nos duele la horrenda corrupción, burla y pecado, pero tenemos esperanza, sabiendo que Dios está en control completo. Sabemos que las misericordias de Dios son para siempre.