martes, 22 de noviembre de 2016

EL JUSTO VIVIRÁ POR FE

“He aquí que aquel cuya alma no es recta, se enorgullece; mas el justo por su fe vivirá” (Habacuc 2:4, énfasis añadido).
La frase que enfatizo aquí es familiar a los cristianos en todo el mundo. Durante siglos "vivir por fe" ha motivado las decisiones diarias de los creyentes en cada generación.
"Por fe" es la única manera en la que el pueblo de Dios podrá enfrentar una calamidad o una aflicción. Fue la única manera en los días de Habacuc, fue la única manera en cada generación del Antiguo Testamento y fue la única manera en tiempos del Nuevo Testamento. Ahora, en nuestros días, la misma verdad fundamental permanece: "El justo por su fe vivirá".
Sin embargo, ¿qué significa esto de vivir por su propia fe? La Palabra de Dios nos muestra que significa más que simplemente creer. Vivir por la fe de uno es ver la mano de Dios y Su santidad en todas las calamidades:
“Jehová se ha hecho conocer en el juicio que ejecutó” (Salmos 9:16).
“Jehová, tu mano está alzada, pero ellos [los impíos] no ven” (Isaías 26:11).
SÍ, LA MANO DE DIOS ESTÁ EN TODO
El mundo no ve a Dios levantando su mano para traer disciplina. Pero los que viven por fe reconocen fácilmente: "Lo que estamos viendo es la mano de Dios en acción. Esta es Su santidad siendo establecida. Él está cumpliendo Su Palabra".
Si hemos de vivir por fe, debemos tener un temor reverencial del poder de Dios. Y es imposible no ver Su asombroso poder obrando en el mundo de hoy.