miércoles, 30 de julio de 2014

DIOS QUIERE OBRAR LO IMPOSIBLE

No es suficiente creer en Dios simplemente como creador, el hacedor de todas las cosas. También debemos creer que Él es un Dios que ansía hacer lo imposible en nuestras vidas. La Biblia lo dice claro: Si no creemos esto de Él, no confiamos en Él en absoluto.

En mi opinión, una gran cantidad de consejería no sirve de nada si la persona duda de que Dios puede hacer un milagro. No me mal interpretes, no estoy en contra de la consejería cristiana, pero es inútil aconsejar a alguien que no está completamente convencido que Dios puede arreglar su problema, no importa cual sea.

Como pastor que aconseja, yo sé que no puedo ofrecerle nada a una pareja casada que no cree que Dios pueda salvar su relación. Las cosas pueden parecer absolutamente desesperanzadoras para ellos, quizás tienen años de resentimiento y amargura, pero tienen que estar convencidos que Dios puede hacer lo imposible.

Les digo a tales parejas inmediatamente: “Sí, los aconsejaré. Pero primero tengo que preguntar: ¿Realmente creen que Dios puede arreglar su matrimonio? ¿Tienen fe que no importa cuán imposible se vean las cosas, que Él tiene el poder de restaurar su relación?” Jesús ha dicho claramente a cada uno de sus hijos: “...lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios.” (Lucas 18:27).

Por toda esta nación, los cristianos se están dando por vencidos en sus matrimonios. Hasta algunos de mis amigos ministros se están divorciando. Cuando hablo con ellos acerca de su situación, me doy cuenta que no piensan que su matrimonio pueda ser sanado. Simplemente no confían en que Dios haga lo imposible para ellos.

Muchos cónyuges que vienen a verme por consejería ya han tomado la decisión en sus mentes de abandonar la relación. La única razón por la cual vienen es para buscar mi aprobación en la dirección que ya han determinado previamente.

Amado, ningún consejero en el mundo te puede ayudar a no ser que creas absolutamente la Palabra de Dios de que nada en tu vida es muy difícil de arreglar para Dios. De lo contrario tu cristianismo es en vano, porque crees en Dios sólo hasta cierto punto. No crees verdaderamente que Él es el Dios de lo imposible.