domingo, 20 de junio de 2010

MIENTRAS LOS CIMIENTOS SE SACUDEN

Mientras todos los cimientos del mundo se están sacudiendo y Satanás ruge como un león enojado, y en todos lados hay confusión, violencia, e incertidumbre, aquéllos que confían en el Señor, que están seguros en él, estarán firmes para ver la salvación de Dios con sus corazones y mentes en paz. Ellos pueden disfrutar descanso y dulces sueños, sin temor de las condiciones alrededor de ellos.

Les doy algunas gloriosas promesas de Dios para todos los que confían en él durante estos tiempos peligrosos.

  • • "El camino de Dios es perfecto y acrisolada la palabra de Jehová. Escudo es a todos los que en él esperan…" (2 Samuel 22:31).
  • "Muestra tus maravillosas misericordias, tú que salvas a los que se refugian a tu diestra de los que se levantan contra ellos" (Salmo 17:7).
  • "¡Cuán grande es tu bondad, que has guardado para los que te temen, que has mostrado a los que esperan en ti, delante de los hijos de los hombres!" (Salmo 31:19).
  • "En lo secreto de tu presencia los esconderás de la conspiración del hombre; los pondrás en tu Tabernáculo a cubierto de lenguas contenciosas" (Salmo 31:20).
  • "Esforzaos todos vosotros, los que esperáis en Jehová, y tome aliento vuestro corazón" (Salmo 31:24).
  • "Encomienda a Jehová tu camino, confía en él y él hará" (Salmo 37:5).
  • "Pero la salvación de los justos es de Jehová y él es su fortaleza en el tiempo de angustia. Jehová los ayudará y los librará; los librará de los impíos y los salvará, por cuanto en él esperaron" (Salmo 37:39-40).
  • "En Dios, cuya palabra alabo, en Dios he confiado. No temeré. ¿Qué puede hacerme el hombre?" (Salmo 56:4).
  • "Pueblos, ¡esperad en él en todo tiempo! ¡Derramad delante de él vuestro corazón! ¡Dios es nuestro refugio!" (Salmo 62:8).
  • "Los que confían en Jehová son como el monte de Sión, que no se mueve, sino que permanece para siempre" (Salmo 125:1)
  • "El que confía en Jehová está a salvo" (Proverbios 29:25).

La única salvaguardia contra las mentiras y artimañas de Satanás es enfrentarlo con las promesas de Dios. La Palabra de Dios sigue siendo todopoderosa y el diablo todavía tiembla cuando nosotros estamos de pié firmes con esta Espada en la mano.

Hoy – ahora – asuma esa postura.