jueves, 7 de mayo de 2009

A DIOS SEA TODA LA ALABANZA Y GLORIA

Mientras estaba sentado en mi escritorio preguntándole al Señor cómo podía bendecirlo a usted, fui motivado a darle a usted simplemente algo de la palabra de él.

 

Le ofrezco las siguientes Escrituras, confiando que por lo menos una de ellas será una palabra que es sólo para usted. Sé que Dios es fiel para enviarnos una palabra especial cuando la necesitamos tanto. Y creo que aquí hay algo especialmente para usted.

 

1.         Salmo 32:6-8: “Por esto orará a ti todo santo en el tiempo en que puedas ser hallado; ciertamente en la inundación de muchas aguas no llegarán éstas a él. Tú eres mi refugio; me guardarás de la angustia; con cánticos de liberación me rodearás. Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar; sobre ti fijaré mis ojos.”

 

2.         Salmo 31:6-8: “Aborrezco a los que esperan en vanidades ilusorias; mas yo en Jehová he esperado. Me gozaré y alegraré en tu misericordia, porque has visto mi aflicción; has conocido mi alma en las angustias. No me entregaste en mano del enemigo; pusiste mis pies en lugar espacioso.”

 

3.         Salmo 41:1-3: “Bienaventurado el que piensa en el pobre; en el día malo lo librará Jehová. Jehová lo guardará, y le dará vida; será bienaventurado en la tierra, y no lo entregarás a la voluntad de sus enemigos. Jehová lo sustentará sobre el lecho del dolor; Mullirás toda su cama en su enfermedad.”

 

4.         Salmo 31:1, 5: “En ti, oh Jehová, he confiado; no sea yo confundido jamás; líbrame en tu justicia… En tu mano encomiendo mi espíritu; tú me has redimido, oh Jehová, Dios de verdad.”

 

5.         Salmo 56:8, 9, 11: “Mis huídas tú has contado; pon mis lágrimas en tu redoma; ¿no están ellas en tu libro? Serán luego vueltos atrás mis enemigos, el día en que yo clamare; esto sé, que Dios está por mí. En Dios he confiado.; no temeré; ¿qué puede hacerme el hombre?”

 

6.         Salmo 86:17: “Haz conmigo señal para bien, y véanla los que me aborrecen, y sean avergonzados; porque tú Jehová, me ayudaste y me consolaste.”

 

7.         Salmo 88:1-3: “Oh Jehová, Dios de mi salvación, día y noche clamo delante de ti. Llegue mi oración a tu presencia; inclina tu oído a mi clamor. Porque mi alma está hastiada de males, y mi vida cercana al Seol.”

 

Por favor subraye la porción de Escritura que el Espíritu le testifica que es de usted. ¡Créala! Dios se la ha enviado hoy día.