jueves, 1 de septiembre de 2016

TU SERVICIO EN LA ETERNIDAD

Quiero ofrecer una palabra especial a todos los que han llegado a través de muchas inundaciones y hornos de fuego de la aflicción. Creo que es posible que tu tiempo de prueba no tenga nada que ver con la disciplina. Más bien, es algo eterno, algo que tiene que ver con su vida en el nuevo mundo por venir.
La batalla que estás soportando ahora no es de este mundo, no se trata de la carne, ni sobre el diablo. Esta guerra es la preparación para el servicio eterno en la gloria. Tú estás siendo preparado para el servicio en el otro lado.
PREPARACIÓN DIVINA
Piensa en esto: El mismo día que te comprometiste a confiar en Dios, Él sabía que tu prueba actual vendría. Él sabía entonces que tú Le amarías a través de todo lo que venga hacia ti y serías un vencedor.
Estoy convencido de que en este momento todo lo que enfrentas apunta a la Nueva Jerusalén. El apóstol Juan escribe sobre ese tiempo venidero:
  • “No habrá más maldición; y el trono de Dios y del Cordero estará en ella, y sus siervos le servirán” (Apocalipsis 22:3).
  • “No habrá allí más noche. . . y reinarán por los siglos de los siglos” (22:5).
  • “Nos has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra” (5:10).
Todo esto habla de actividad. Sugiere que Dios nos está preparando ahora para lo que Él quiere confiarnos en el nuevo mundo. En pocas palabras, Él tiene planes para nosotros más allá de nuestra comprensión.
Pablo habla de esto cuando dice vamos a servir a Dios continuamente, con todo gozo:
“Juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús” (Efesios 2:6–7, las cursivas son mías).