lunes, 26 de diciembre de 2016

LO QUE LA LEY NOS MUESTRA - Gary Wilkerson

Pablo instaba a Timoteo a permanecer en Éfeso, aunque daba la impresion de que él no quería quedarse. (Ver 1 Timoteo 1:3-4). Creemos que la razón quizás era debido a los problemas que la iglesia de Éfeso estaba enfrentando. Al parecer la iglesia estaba viviendo según su propia justicia, tratando de parecer justos. Cuando alguien vive en justicia propia, a menudo esa persona es engañada y esto la puede llevar a ser codiciosa y ambiciosa, e inclusive comenzar a acaparar cosas.
En aquel tiempo había una hambruna en Macedonia y también en Jerusalén, y como resultado de ello había una pobreza extrema. Mientras Macedonia y Jerusalén estaban padeciendo, la economía en Éfeso era buena, tenían una gran cantidad de recursos, pero ellos se aferraban a estos recursos.
Pablo dice en 1 Timoteo 6:17-18: "Manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos. Que hagan bien, que sean ricos en buenas obras, dadivosos, generosos".
La primera palabra que usa Pablo: “Manda”, significa “ordena o da órdenes estrictas". En algunas traducciones dice: "Ordena los que son ricos en este tiempo que sean generosos".
¿Por qué diría Pablo que le ordene a la gente a ser generosa y ya no aferrarse a las cosas? Suena legalista y lo es -porque es la Ley. La Ley nos muestra dónde estamos fuera de la gracia, dónde nos equivocamos. El mandato que Pablo le dijo a Timoteo que debía dar a los efesios no era solamente para lograr que den una ofrenda, sino para hacerles ver que algo de la gracia les hacía falta en sus vidas.