jueves, 29 de septiembre de 2011

¡LA INCREDULIDAD INTERRUMPE NUESTRA INTIMIDAD CON DIOS!

“Pero sin fe es imposible agradar a Dios, porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que él existe y que recompensa a los que lo buscan.” (Hebreos 11:6).

¡Toda la oración del mundo no le hará nada de bien hasta que usted la mezcle con fe! Usted puede ayunar y orar por tres días, o tres semanas, pero sin fe, usted no agradará a Dios. Todas las horas de oración, todas sus peticiones, todas las veces que “usted acude a Él” no tendrán provecho a menos de que ¡usted ancle su corazón a la fe!

“Pero pida con fe, no dudando nada, porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor...” (Santiago 1:6-7).

Si usted pasa dos horas en la presencia de Dios sin creer que Él le contestará, entonces ¡usted lo está avergonzando durante esas dos horas! Posiblemente usted se sienta bien después de haber orado por ese tiempo o se sienta santo, pero en realidad ¡usted está perdiendo su tiempo! Usted le está dando a Dios dos horas de incredulidad y dudas.

Yo conozco a cristianos que oran diariamente, e incluso sollozan delante del Señor, pero nada sucede. Ellos continúan agobiados y deprimidos. Sus vidas están bajo confusión, todo esto porque ellos han avergonzado al Señor al venir a Su presencia sin estar completamente persuadidos de que Él hará lo que ha prometido!

“Por tanto, os digo que todo lo que pidáis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.” (Marcos 11:24).

“Y todo lo que pidáis en oración, creyendo, lo recibiréis.” (Mateo 21:22).

Muchas personas del pueblo de Dios viven como indigentes espirituales porque algo les sucedió que los llevó a cuestionar el amor de Dios. Ellos dicen, “¿Cómo puedo confiar en Dios cuando no comprendo por qué Él permitió que esta situación me aconteciera?”

No hay respuesta humana ante su confusión. Pero Dios sabe el principio y el final, y solamente cuando estemos en el cielo podremos entender por qué algunos de esos vientos y mareas nos golpearon y por qué Dios lo permitió.

Isaías presentó una respuesta y creo que es todo lo que necesitamos saber: “«¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre?...yo nunca me olvidaré de ti! He aquí que en las palmas de las manos te tengo esculpida...” (Isaías 49:15-16).

Dios nos ha dado Su Palabra: “Tú eres Mi hijo. Estás escrito en la palma de Mi mano. Por tanto confía en mí!”

miércoles, 28 de septiembre de 2011

¡LA INCREDULIDAD EXPONE A DIOS COMO MENTIROSO!

“El que cree en el Hijo de Dios tiene el testimonio en sí mismo; el que no cree a Dios, lo ha hecho mentiroso, porque no ha creído en el testimonio que Dios ha dado acerca de su Hijo.” (1 Juan 5:10).

Considere todos los terribles pecados de Israel cometidos en el desierto, murmuraciones, reclamos, idolatría, ingratitud, rebelión, sensualidad. Sin embargo ninguno de ellos provocó la ira de Dios. ¡Fue su incredulidad la que enojó a Dios! “Y Jehová dijo a Moisés: ¿Hasta cuándo me ha de irritar este pueblo? ¿Hasta cuándo no me creerán, con todas las señales que he hecho en medio de ellos?” (Números 14:11).

Dios le dijo a Moisés, “Este pueblo crea mentiras después de todo lo que he hecho por ellos! He realizado milagros tras milagros, los he librado vez tras vez. ¿Cuándo finalmente confiarán y descansarán en mí?”

Deténgase por un momento y medite en todas las cosas que Dios ha hecho por usted: Él lo ha guardado, ha contestado oración tras oración. Él lo ha acompañado en todas sus crisis. Él lo ha sacado de todas sus pruebas, lo ha alimentado con maná del cielo, ha hecho por usted cosas que van más allá de milagros.

Durante 38 largos años, Israel olvidó la Palabra de Dios y sus milagros. Y debido a que cayeron en murmuraciones e incredulidad, Dios exclamó, “...los heriré de mortandad y los destruiré...” (v. 12). Él le dijo a Moisés, “¡Me rindo con mi pueblo porque éste nunca llegará a confiar en mi!” Cuando Israel se encontraba en el lado victorioso del Jordán, Moisés hizo una declaración solemne: “Mira, Jehová, tu Dios, te ha entregado la tierra: sube y toma posesión de ella, como Jehová, el Dios de tus padres, te ha dicho. No temas ni desmayes...No temáis ni tengáis miedo de ellos. Jehová, vuestro Dios, el cual va delante de vosotros, peleará por vosotros....Pero ni aun así creísteis a Jehová, vuestro Dios...Cuando Jehová oyó la voz de vuestras palabras, se enojó e hizo este juramento: "Ni un solo hombre de esta mala generación verá la buena tierra que juré que había de dar a vuestros padres..." (Deuteronomio 1:21, 29-30,32, 34-35).

Dios magnifica Su Palabra por encima de Su nombre. Él ejecuta cada palabra que pronuncia, y todas las cosas que le dijo a Irael son las mismas cosas que nos dice a nosotros. Yo te pregunto: ¿acaso no incurriremos en Su ira si actuamos con incredulidad?

Leemos Su Palabra y escuchamos todas Sus promesas desde el púlpito pero después nos paramos en un rincón y nos preocupammos porque no los vemos actuar inmediatamente como quisiéramos. Cuando no permitimos que su Palabra se ancle a nuestras almas, cuando escuchamos sus preciadas promesas y después actuamos como si hubiéramos sido abandonados, ¡exponemos a Dios como mentiroso!

martes, 27 de septiembre de 2011

LA MADRE DE TODOS LOS PECADOS

Yo podría mencionar una lista completa de pecados cometidos por cristianos, pero ninguno de ellos se acerca al pecado del que le voy a hablar. La madre de todos los pecados - el que da origen a todos los demás - ¡es el pecado de la incredulidad!

No me refiero a la incredulidad de aquel pecador endurecido. La incredulidad del réprobo, de los agnósticos y ateos no mueve en lo absoluto a Dios. No, aquéllo que enoja a Dios más que nada es ¡la incredulidad y las dudas que aquejan a aquéllos que se llaman a sí mismos posesión suya! ¡Sus hijos, quienes dicen “Yo soy de Jesús” y aún abrazan la duda, el miedo y la incredulidad en sus corazones, son los que aflijen al Señor más que los demás!

¡Cuán seriamente toma Dios en cuenta el pecado de la incredulidad! Judas advirtió a la iglesia con las siguientes palabras: “Quiero recordaros, ya que una vez lo habéis sabido, que el Señor, habiendo salvado al pueblo sacándolo de Egipto, después destruyó a los que no creyeron.” (Judas 5).

¡Judas les recuerda a los creyentes la actitud de Dios ante la incredulidad! Él está diciendo, “Te recuerdo el odio absoluto de Dios hacia la incredulidad entre su pueblo salvo. Tras haber salvado a su pueblo, ¡Él destruyó a aquéllos que no creyeron!”

Amado, ¡yo creo que Dios me ha llamado a recordarle la misma cosa a la iglesia! “Todas estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, que vivimos en estos tiempos finales.” (1 Corintios 10:11). Dios posiblemente no destruya físicamente a su pueblo como lo hizo en el Antiguo Testamento, pero hoy día sus juicios por nuestra incredulidad son espirituales e igualmente severos.

La incredulidad es justamente tan destructiva hoy como nunca antes. Posiblemente no nos convitarmos en un pilar de sal, pero ¡sí llegamos a ser endurecidos y amargados! El abismo no se abre para devorarnos, pero sí nos absorbe con dificultades, estrés y problemas familiares. Fuego no cae sobre nosotros y nos consume, pero nuestra vida espiritual es destruida.

Muchos de nosotros somos culpables de la madre de todos los pecados y no tenemos temor de ello. No tomamos en cuenta nuestra incredulidad con seriedad, inclusive vivimos como si Dios le guiñara el ojo. No obstante, éste es uno de los pecados que abre nuestro cuerpo y espíritu a todos los demás pecados conocidos por el hombre.

lunes, 26 de septiembre de 2011

¿DONDE SE HALLA LA SABIDURIA?

“Mas, ¿dónde se halla la sabiduría?¿Dónde se encuentra el lugar de la inteligencia? No conoce su valor el hombre, ni se halla en la tierra de los seres vivientes.” (Job 28:12-13).

Sabiduría,
¿Quién puede hallarla?
¿Dónde?
El abismo dice: "No está en mí"
El mar: "Tampoco está conmigo".
No se dará a cambio de oro
ni su precio será a peso de plata
No puede ser pagada..... ónice precioso
o. . .safiro.
No puede intercambiarse por joyas,
¿Y qué decir del coral o de las perlas?
La sabiduría vale más
que las piedras preciosas
¿De dónde, pues, procede la sabiduría
y dónde se encuentra el lugar de la inteligencia?
Dios es quien conoce el camino de ella
y sabe dónde está su lugar.
El que observa hasta los confines de la tierra
y le da peso al viento,
Dijo al hombre:
"El temor del Señor es la sabiduría, y el apartarse del mal, la inteligencia.”
El temor del Señor es el principio
De toda sabiduría.
Aquél que obtiene sabiduría,
En amor
Teme a Dios
Y sus pecados son perdonados.”

domingo, 25 de septiembre de 2011

Él ABRIRA LAS VENTANAS DE LOS CIELOS

El Nuevo Testamento está lleno de promesas que muestran cuánto Dios ama responder sobre abundantemente a las oraciones de Su pueblo.

Una de las promesas más conocidas es la de Efesios 3:20. Todos la conocemos bien sin embargo pocos vivimos como si creyéramos en ella. “Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros.”

Dios es capaz de responder a nuestras oraciones pero ¡Él quiere hacer algo por nosotros que va más allá de lo que podemos imaginar! Él quiere contestar no conforme a nuestras peticiones endebles sino con base en Sus riquezas y poderío.

La Biblia nos dice que Él es proclive a contestarnos en abundancia: “Dad y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo...” (Lucas 6:38).

“Antes bien, como está escrito: «Cosas que ojo no vio ni oído oyó ni han subido al corazón del hombre, son las que Dios ha preparado para los que lo aman». Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu...” (1 Corintios 2:9-10).

“...por medio de estas cosas nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas lleguéis a ser participantes de la naturaleza divina,habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de las pasiones.” (2 Pedro 1:4).

“[Confía]... en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos.” (1 Timoteo 6:17).

¡Dios está prácticamente suplicándonos que le pidamos grandes cosas!

A nosotros nos gusta llamarle a nuestro Señor “nuestro Rey” pero ¿realizamos oraciones a la medida de la grandeza de nuestro Rey? Un rey tiene la obligación de cuidad a sus súbditos, y su gente lo honra al pedirle extensivamente, creyendo que él tiene todo lo que ellos necesitan y que él les proverá abundantemente. Amado, ¡usted no puede llamar a Dios “rey” y después acusarlo de permitir que uno de sus súbidtos siga en necesidad!

¿Ha usted avergonzado a Dios con sus peticiones endebles? “Probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, a ver si no os abro las ventanas de los cielos y derramo sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.” (Malaquías 3:10).

jueves, 22 de septiembre de 2011

VICTORIA TOTAL

“Los hijos de Amón pasaron el Jordán para hacer también guerra contra Judá, contra Benjamín y contra la casa de Efraín, y sufrió Israel gran aflicción.” (Jueces 10:9)

Amón había sido utilizado por Dios para corregir los pecados de Israel (ver Jueces 10:6-8). ¡Y ahora su ejército esta marchando hacia Israel! El pueblo de Dios estaba perplejo y decaído, y empezó a confesar sus pecados: “Los hijos de Israel respondieron a Jehová: Hemos pecado; haz con nosotros como bien te parezca. Solo te rogamos que nos libres en este día.” (Jueces 10:15).

La gente estaba muy abrumada por su pecado, y no podía concebir pedirle a Dios algo más que su liberación. Su oración más simple fue: “¡Señor, líbranos solamente por esta vez! No nos permitas ser vencidos o invadidos por nuestros enemigos!”

Ellos oraron por un sola victoria pero Dios tenía algo más en mente. ¡Él respondió su oración sobre abundante y poderosamente! No solamente Israel obtuvo protección sino que recibió ayuda de lo Alto! ¡Ellos derrotaron por completo a los amonitas!

“Jefté fue a pelear contra los hijos de Amón, y Jehová los entregó en sus manos.Desde Aroer y hasta llegar a Minit conquistó veinte ciudades, y hasta la Vega de las viñas los derrotó con gran estrago. Así fueron sometidos los amonitas por los hijos de Israel.(Jueces 11:32-33).

Dios no solamente libró a Israel, sino que también ¡les dió la valentía y la dirección para derrotar a los amonitas! ¡Desde ese momento Israel los venció y nunca más volvieron a tener problemas con ellos! ¡Ellos obtuvieron victoria total!

¡Es justamente así como Dios quiere contestar en sobre abundancia las oraciones de su pueblo hoy día! La mayoría de los cristianos oran, “Señor, solamente dame la victoria sobre esta batalla.” Pero el Señor responde, “ Yo te daré lo que pides, y aún tengo más cosas preparadas para tí. Quiero vencer a tu enemigo pero no quiero darte una victoria a la vez. Quiero que tengas la victoria total!”

Amado, ¡Él quiere darle el poder no solamente para vencer, sino para derrotar a cada enemigo! Él quiere que usted no solamente conquiste su pecado sino que sea más que vencedor. Él quiere que usted no solamente tenga vida, sino vida en abundancia. Él quiere que usted no solamente tenga gozo sino gozo inexplicable y gloria total. Él quiere que usted no solamente sea libre del temor por un día, semana o mes- ¡sino durante todos los días de su vida!

miércoles, 21 de septiembre de 2011

¡DIOS RESPONDE LA ORACION CON MAS DE LO ESPERADO!

Una de las frases más escuchadas en la iglesia es “¡Dios responde la oración!” Sin embargo ésta es un verdad a medias. La verdad es que “Dios responde la oración con más de lo esperado!

Oseas profetizó a Israel “Ustedes que han caído por su pecado pero aún son pueblo de Dios” (ver Oseas 14:1). “Llevad con vosotros palabras de súplica, volved a Jehová y decidle: «Quita toda iniquidad, acepta lo bueno, te ofreceremos la ofrenda de nuestros labios.” (Oseas 14:2).

La oración de Israel fue simple. Todo lo que ellos le pidieron a Dios fue que quitara su pecado y que los recibiera con gracia. “¡Señor ten misericordia! Limpianos y recíbenos bajo Tu gracia.” ¡Dios no solamente los limpió y recibió con gracia sino que Él también añadió bendiciones que fueron más allá de su imaginación!

“Yo los sanaré de su rebelión, los amaré de pura gracia, porque mi ira se apartó de ellos.Yo seré a Israel como rocío: él florecerá como lirio y hundirá sus raíces como el Líbano. Se extenderán sus ramas, su gloria será como la del olivo y perfumará como el Líbano. Volverán a sentarse a su sombra; serán vivificados como el trigo y florecerán como la vid; su olor será como de vino del Líbano” (Oseas 14:4-7).

El rocío del cielo (14:5) es la presencia del Señor. Hasta ese momento había sequía y todo estaba desvaneciendo porque el favor del Señor se había apartado. Pero ahora, debido al arrepentimiento verdadero y a la oración proveniente de un corazón honesto, Dios dijo que Él traería vida a todo lugar. ¡Israel no solamente fue perdonado sino también revivido! Ellos ahora estarían bien cimentados, expandidos y prosperados!

Todo lo que ellos pidieron fue misericordia, perdón y aceptación. En su lugar, ¡Dios abrió las ventanas de los cielos y derramó sobre ellos bendiciones que ellos nunca esperaron recibir! ¡Dios respondió su oración sobreabundantemente!

¡Dios ha hecho lo mismo por usted! Cuando usted se arrepintió, todo lo que le pidió a Dios fue un corazón limpio, perdón y paz. Sin embargo, observe cómo Él ha contestado su oración rebasando sus peticiones: Él le dió un corazón hambriento -¡hambre por más de Jesús! Él le dió ojos para ver y oídos para escuchar. Él lo ha protegido del diablo malvado y ha inundado su alma con esperanza, gozo y felicidad!

¡Usted solamente pidió ser salvo y limpio, y Dios ha derramado sobre usted bendición tras bendición! ¡Él le ha contestado sobreabundantemente!

martes, 20 de septiembre de 2011

LA BATALLA DE JACOB FUE CON EL SEÑOR

Una de las lecciones más grandes que nosotros podemos aprender es que nuestra batalla nunca es con la gente. Ésta no es contra compañeros de trabajo, vecinos, o seres queridos que no han sido salvos - sino con Dios.

Si usted alínea todas las áreas de su vida con Dios, todo lo demás se acomodará en su lugar. Cuando usted se encuentra en rectictud con Él- cubierto con la sangre de Cristo, sin pecado en su vida, y en oración constante- entonces ¡todos los demonios del infierno no pueden afectar lo que Dios quiere hacer! Él quiere que usted posea fortaleza divina.

Oseas dijo, “Pleito tiene Jehová con Judá (Su pueblo)” (Oseas 12:2). ¿Cuál es la controversia que Dios tiene con Su iglesia? ¡La pereza espiritual! Nosotros queremos milagros, bendiciones, liberación a ningún costo y sin ningún esfuerzo!

¿Quiénes en el pueblo de Dios hoy en día oran toda la noche, luchan, sollozan, claman al Señor como lo hizo Jacob? ¿Quién está tan determinado por agradar a Dios que se encuentra desesperado por ser librado de todo hábito, de toda lujuria- y clama y pelea con Dios hasta que Él rompa todas las cadenas?

Oseas le dijo a Israel, “¡Todo lo que tú quieres es prosperidad y seguridad! Tú no estás dispuesto a tomar tu posición. ¡Tú no quieres vivir complaciendo a Jehová, sino a tí mismo!”

Jacob era un guerrero desde el día en que nació. Él prevaleció “por su fortaleza” (ver Génesis 25:26) y ¡lo mismo debemos hacer usted y yo! ¡Nosotros tenemos Su fortaleza pero no la utilizamos !“Fortalecidos con todo poder, conforme a la potencia de su gloria, obtendréis fortaleza y paciencia.” (Colosenses 1:11).

“...para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu...” (Efesios 3:16).

¡La iglesia de Cristo Jesús nunca va a poder ver lo que Dios tiene preparado hasta que Él vea que le buscamos diligentemente! “La oración eficaz del justo puede mucho.” (Santiago 5:16).

Dios quiere que usted se acerque a Él pues le ama! Él le está diciendo, “¡Aquí está. Si tú lo quieres, ven y tómalo!” ¡Él quiere hacer de usted un soldado fuerte y preparado para formar parte de Su ejército!

lunes, 19 de septiembre de 2011

DIOS ME FAVORECE

“Clamaré al Dios altísimo, al Dios que me favorece.” (Salmo 57:2, RV1995).

Creo en un Dios que actúa,
Quién puede librar mis pies de caída
Y sostenerme durante cada calamidad.
Cuando yo tema confiaré en Él.
Él librará mi alma con paz
De la batalla levantada en contra mía.

Yo clamaré a Dios
Y El me salvará.
Él guardará mis lágrimas
Y dirigirá mis pasos.
Cuando clame a Él,
Mis enemigos serán derrotados
Porque Dios me favorece.
En Él yo deposito mi confianza.
No temeré de lo que él hombre pueda hacerme;
Mi corazón está dispuesto.
Cantaré y entonaré salmos;
Mi alma estará satisfecha.

Él me pasará por fuego y ríos
para llegar a un anhelado remanso de paz.
Su rostro brillará sobre mí.
Y diariamente me llenará de sus beneficios.
Su rostro no esconderá de mí.
Sino me escuchará prontamente.
Él nunca me traerá confusión,
Pues Él ha pronunciado como mandamiento salvarme—
Porque Dios me favorece.

domingo, 18 de septiembre de 2011

¡JACOB ESTABA EN CRISIS -DE NUEVO!

Jacob estaba nuevamente en medio de una terrible crisis y no sabía qué hacer. La Biblia dice: "Entonces Dios dijo a Jacob: "Levántate, sube a Betel y quédate allí"…Y dijo Jacob… "Pongámonos de pie y subamos a Betel, y haré allí un altar a Dios, quien me respondió en el día de mi angustia, y que me ha acompañado por dondequiera que he andado" (Génesis 35:1-3).

¡Betel es un lugar donde podemos ir en nuestro tiempo de angustia! La lección para Israel y para nosotros hoy es la siguiente: Cuando Jacob estaba en peligro o dificultad, -cuando las cosas se vislumbraban sin esperanza- ¡sabía a dónde ir y qué hacer!

Dios le estaba diciendo a Jacob: "Sabes dónde te hablaré, dónde oirás mi voz. ¡Vuelve a Betel! Ve al altar donde te conocí. ¡Póstrate delante de mí y limpia tu casa de toda idolatría!"

Jacob llamó a sus hijos para sacar a todos sus ídolos y los enterró debajo de un roble. Luego dirigió a su familia a Betel y allí erigió un altar delante de Dios. Una vez más Dios le dijo a Jacob: "Yo estoy con vosotros" (Génesis 35:9-13). La Escritura dice: "El terror de Dios fue sobre las ciudades que estaban a su alrededor, y no persiguieron a los hijos de Jacob" (Génesis 35:5). Las ciudades vecinas tenían miedo de Jacob – el pequeño clan judío- porque ¡Dios había puesto temor en ellos!

¡El Señor sigue siendo el Dios de Betel! Y Él nos está diciendo: "Id a Betel, ¡porque voy a encontrarte ahí! Cada vez que te encuentres en problemas o angustia ¡corre hacia el altar! ¡Clama y permanece a solas conmigo!" ¡Él está esperando que nos encontremos con Él en el armario secreto de oración!

¡Jacob sabía a dónde ir para obtener una Palabra clara de parte de Dios! ¡Fue a Betel, al altar! ¡Se encerró con Dios en el armario secreto! Creo que Dios habla con nosotros, creo que nos da Palabra. Pero, ¡esto ocurre cuando estamos de rodillas! ¡Ahí es donde Dios dice que se reunirá con nosotros!

Dios le está llamando hoy para que quite sus ojos de todas las circunstancias, para que no juzgue nada con base en su condición actual. No trate de entender lo que está ocurriendo. No deje que el miedo le abata. ¡Dios se encontrará con usted en oración!

jueves, 15 de septiembre de 2011

¡NO ESTÁ LISTO PARA LUCHAR!

Supongamos que un entrenador de boxeo lleva a su luchador a un campo de entrenamiento aislado y pasa toda la sesión de entrenamiento preparando psicológicamente a su hombre para la gran pelea. Él le dice: "Yo estaré contigo en primera fila, Nunca dejaré de estar a tu lado. Aquí está una lista de los grandes boxeadores del pasado, estudia todos sus movimientos. No tienes que sufrir entrenamientos duros. ¡Te dije que eres un ganador y mi palabra es todo lo que necesitas! Yo te daré algunos diagramas sobre cómo derrotar al hombre monstruo cuando subas al ring para pelear contra él! "

¿Qué clase de entrenador hace esto? ¡Absolutamente absurdo! ¿Qué haría un buen entrenador? El encontraría al mejor boxeador y ¡subiría a su hombre al ring para pelear con él!

Amado, ¿cuántos cristianos se llaman a sí mismos guerreros sin haber sido jamás probados o capacitados? Oímos mucho acerca de los muchos guerreros en esta nación. Pero la triste verdad es que la gran mayoría de ellos ¡nunca han estado en la batalla! ¡Ellos no han sido entrenados y no están listos para luchar!

Hace poco le pregunté al Señor por qué muchos de los verdaderos creyentes están pasando por tiempos tan pesados, tan duros. ¿Por qué estos sufrimientos tan profundos? Le pregunté, "¿Por qué muchos están siendo probados hasta el límite?"

Dios sabe que Satanás será desatado en la tierra para su última hora de batalla. Y el Señor va a necesitar guerreros bien entrenados que prevalecerán sobre todos los poderes del infierno. En este momento, Él está haciendo una obra rápida en su remanente -se llama ¡entrenamiento de crisis!

Estos sufrimientos y pruebas profundas de los santos están formando a los capitanes de Su ejército de los últimos días. Dios está poniendo en ellos el Espíritu Santo guerrero y Él está sacando soldados que han sido probados porque han luchado con Dios. ¡Cuanto más sufren y más intensa es la prueba mayor es la obra que Él tiene preparada para ellos!

Este tipo de entrenamiento demanda disciplina física y espiritual. Jacob lanzó todo su cuerpo a la batalla, toda su capacidad humana. Un espíritu de lucha se había levantado dentro de él y la Escritura dice: "En su fuerza él luchó con Dios" (Oseas 12:3).

Este versículo tiene un gran significado para todos los que quieren prevalecer en la oración. Dice que Jacob ganó la batalla "en su fuerza." Querido Amado, si usted va a prevalecer en estos últimos días ¡usted va a tener que poner todo su cuerpo y fuerza en ello!

miércoles, 14 de septiembre de 2011

EN ÁNIMO DE LUCHA

Esaú saldría primero del vientre de su madre -un bebé cubierto de pelo (su nombre significa "velludo”). Sin embargo, Jacob, su hermano gemelo, tomó su talón mientras todavía estaba en el vientre. ¡Qué sorpresa debe haber tenido la partera cuando vio venir a Esaú con una pequeña mano agarrándole el talón!

“En el seno materno agarró a su hermano por el talón, y cuando creció luchó con un ángel y logró vencerlo. Luego lloró, y cuando lo encontró en Betel le rogó. Allí él habló con nosotros;"(Oseas 12:3-4).

¡En este pasaje muy breve acerca de Jacob, el profeta Oseas resume la manera de vencer y prevalecer con Dios!

El mensaje de Oseas fue: "¡Aquí estaba un hombre ávido de Dios, con hambre de todo lo que Dios tenía para él!" Jacob salió de la matriz con espíritu de lucha, ¡anhelando las bendiciones de Dios! Había algo así como un instinto divino en este niño. Era como si le dijera a Esaú: "Hermano, si usted no quiere la plenitud de Dios, Yo sí. ¡Fuera de mi camino! ¡No me voy a quedar atrás de las bendiciones de Dios!"

La primogenitura y la bendición que Jacob deseó a lo largo de su vida ¡representan todas las bendiciones que están en Cristo Jesús! Sin embargo, Jacob no iba detrás de la doble porción de la riqueza de su padre, ni tampoco detrás de la promesa de la tierra. No, Jacob quería algo más. Él quería la bendición de Dios para que ¡él pudiera estar en el linaje del Mesías! Él quería la bendición del sacerdocio. Esto significa no sólo ser sacerdote del clan, sino también ¡ser capaz de bendecir a otros!

Vemos este ministerio sacerdotal a través de Génesis 27, cuando Isaac impuso sus manos sobre Jacob y lo bendijo: "… que tu alma me bendiga "(Génesis 27:19); esto significaba el gran honor de tener la mano de Dios sobre él y ¡poder para bendecir a otros!

Amados, ¡esto es lo que se requiere de los creyentes en estos últimos días! Dios quiere levantar a un pueblo que no se preocupe sólo de su propio sustento, de tener una casa o de conducir un buen auto. Él está buscando a aquellos que están ávidos de las bendiciones de Dios, no para su propio beneficio ¡sino para que sean usadas por Él para bendecir a otros!

martes, 13 de septiembre de 2011

EL PODER DE LA FRESCA UNCIÓN

Dios permite que usted pase por esta prueba porque Él quiere hacerlo a usted ¡"a prueba de diablo"! Esto no quiere decir que usted no será atacado de nuevo. Sin embargo, ¡usted será entrenado para mantenerse firme! Todo esto forma parte de su preparación para un mayor servicio, una mayor unción y para expandir su participación en Su Reino.

Además, el Señor está tratando de fortalecerle contra las artimañas del diablo. Él está levantando a un cuerpo de creyentes que se han enfrentado al diablo, que se han visto fortalecidos al pelear en su contra, y quienes conocen cómo opera éste y ¡no le tienen miedo! Dios está diciendo: "¡Una vez que entiendas por qué estás pasando por esto, recuperarás todo el terreno que has perdido. Por el poder del Espíritu Santo tendrás nuevamente las cosas bajo control!"

Una vez que la prueba de Elías había terminado (ver 1 Reyes 19) él nunca huiría otra vez. Ahora tenía sentido de dirección y se encontraba afirmado en su espíritu. ¡Dios estaba a punto de enviarlo a las naciones para levantar reyes, líderes y profetas!

Dios le dijo a Elías: "Ve, vuélvete por tu camino… ungirás a Jazael por rey de Siria… ungirás a Jehú… como rey sobre Israel. Y a Eliseo… ungirás para que sea profeta en tu lugar " (1 Reyes 19:15-16). A Elías le había sido dado el poder de la fresca unción. ¡Él tenía el control otra vez!

"Así que se fue de allí" (versículo 19) ¡Elías salió de la cueva para hacer la voluntad de Dios! Él no tuvo que derramar ríos de lágrimas. No, ¡él simplemente había escuchado la Palabra del Señor!

Amado, el diablo únicamente lo puede tener atado a través de miedo. ¡Y en fe, usted tiene que quitárselo de encima! Tiene que decir: "¡Yo no voy en declive. Dios me va a dar una unción fresca del cielo, Él me va a usar! "

¿Cree usted que Dios no ha terminado con usted, que Él está enseñándole y entrenándole para mejores cosas? Él quiere hablarle en su cueva de desesperación. Él quiere decirle qué hacer y a dónde ir. ¡tÉl quiere sacarlo de su dificultad!

Entonces, ¡levántese de su desesperación y sacúdase la esclavitud del miedo y de la depresión! Salga de su cueva. Usted descubrirá que en el momento en que se levante y salga, ¡la unción fluirá!

lunes, 12 de septiembre de 2011

EL LENGUAJE DE LA REVOLUCIÓN

"Hay hombres cuyas palabras son como golpes de espada, pero la lengua de los sabios es medicina." (Proverbios 12:18, RV1995).

Con grandes y dolorosas palabras
hablan los revolucionarios.
Como la penetración de una espada,
ellos azotan con sus lenguas
el orden establecido del día.
El hombre maligno excava maldad
Y en sus labios hay un fuego ardiente,
El fuego permanente del infierno.
Pero el hombre impío será atrapado
Por la transgresión de sus propios labios.
El que guarda su boca,
Guarda su vida,
Pero el que mucho abre su boca
Padecerá calamidad.
Los hombres justos odian los labios mentirosos
Y los labios que no traen sanidad.
La lámpara de los impíos será apagada
Y sus labios sellados;
El lenguaje perverso
Será destruido
Y la lengua de los sabios
Traerán sanidad.

domingo, 11 de septiembre de 2011

EL PODER DE UNA VIDA LIMPIA E INTACHABLE

Cuando usted establece su corazón en caminar intachablemente delante de Dios -viviendo de una manera que sea agradable al Señor- será temido y despreciado por aquellos que han perdido el favor y la bendición de Dios. ¡Cristianos tibios o en peligro serán absolutamente perturbados y rechazarán su vida!

Vemos esto claramente ilustrado en 1 Samuel: "Saúl ya vivía temeroso, porque era claro que el Señor ayudaba a David y se había apartado de Saúl… Y David se conducía prudentemente en todos sus caminos, y el Señor estaba con él. Y al ver Saúl que David se comportaba inteligentemente, más temor tenía de él." (1 Samuel 18:12-15).

¡La conducta intachable de David infundió temor en el corazón de Saúl! Cuando Saúl estaba cerca de David, recordaba los tiempos en que había gozado del favor de Dios y la alta estima de los hombres. Pero la desobediencia, la envidia, el orgullo y su propia voluntad le costaron a Saúl cada porción del poder de Dios y le robaron todo el respeto del pueblo.

Ahora, Saúl se había encontrado cara a cara con un hombre más joven, con menos experiencia, probablemente menos elocuente, pero con un hombre que emanaba el poder y la integridad de la santidad. Él era de corazón puro, lleno del Espíritu Santo ¡y Saúl le tenía miedo!
Tenga en cuenta que no era un idólatra pagano el que estaba temeroso de David. No, ¡Saúl era un hombre que había conocido el poder del Espíritu Santo; una vez fue el ungido de Dios, un poderoso hombre elegido por Dios!

David simplemente vivía una vida limpia ¡y Dios derramaba gracia sobre él! "Pero todo Israel y Judá amaba a David, pues salía y entraba a la cabeza de ellos." (1 Samuel 18:16).

Saúl no quería estar cerca de David. La Escritura dice: "Por lo tanto, Saúl lo alejó de su presencia" (1 Samuel 18:13). Lamentablemente, Saúl representa a la iglesia transigida de hoy, los cristianos que han cedido y han perdido la unción de Dios. Él es el tipo de creyente que una vez fue lleno del Espíritu Santo, bautizado en el fuego de Dios, pero fue privado de todo lo que una vez conoció de Dios por su desobediencia, orgullo y lujuria.

No hay nada más aterrador para los cristianos que han cedido que una vida santa e intachable. Y cuanto más alineada esté su vida a la voluntad del Señor y a su santidad, más rechazado será usted por los creyentes que han transigido.

jueves, 8 de septiembre de 2011

VIVIENDO EN EL FAVOR DE DIOS

Dios promete un maravilloso favor al creyente intachable. "Guarda mis mandamientos... No te apartes de la misericordia y la verdad; átalas alrededor de tu cuello, escríbelas en la tabla de tu corazón. Así contarás con el favor de Dios, y con una buena opinión ante los hombres." (Proverbios 3:1-4). Dios está diciendo que si usted fija su mirada en caminar intachablemente delante de Él, usted andará en su favor y lo agradará a Él.

Pero eso no es todo. ¡El favor de Dios también incluye poder! Pablo dijo: "Pues nuestro evangelio no llegó a ustedes solamente en palabras, sino también en poder, en el Espíritu Santo y con plena convicción." (1 Tesalonicenses 1:5) Su favor trae el poder del Espíritu Santo a todo lo que usted dice y hace. Sus palabras no caerán al suelo porque tendrán el poder del Espíritu Santo.

Pablo exclamó aquellas palabras llenas del poder del Espíritu Santo y las cuales producen grandes resultados: "Ustedes se hicieron imitadores nuestros y del Señor cuando, a pesar de mucho sufrimiento, recibieron el mensaje con la alegría que infunde el Espíritu Santo." (1:6).

¿Por qué fueron las palabras de Pablo tan poderosas y efectivas? Porque dijo, "[Nosotros] nos hicimos ejemplo a todos. . . los que creen" (v. 7). No fue la predicación de Pablo ni su oración lo que ganó personas para El Señor. ¡Fue su vida ejemplar! Dios había encontrado en Pablo un corazón limpio que ¡Él podría favorecer con el poder del Espíritu Santo!

El favor divino de Dios también trae gran estima entre los hombres. Sobre David está escrito que: "David se comportó con más sabiduría que todos los siervos de Saúl, por lo que su nombre se hizo sumamente estimado." (1 Samuel 18:30).

¡Al hombre que protege el nombre de Jesús con una vida santa delante de los demás Dios mismo le dará un buen nombre ante ellos!

Algunos cristianos dicen, "No me preocupa mi nombre. No me importa lo que la gente piense de mí. Yo sólo quiero ser un desconocido, un don nadie y dejar que el Señor reciba toda la gloria." Eso puede parecer humilde, pero de acuerdo con la Escritura,"Vale más la buena fama que las muchas riquezas, y más que oro y plata, la buena reputación." (Proverbios 22:1). ¡Dios da a los justos un buen nombre para que lo puedan utilizar para glorificarlo en mayor medida!

miércoles, 7 de septiembre de 2011

¿QUÉ ES UNA VIDA INTACHABLE?

Aquí presento el comportamiento del creyente intachable según el apóstol Pablo:

1. Ser intachable es no tener engaño de ninguna clase. "Porque nuestra exhortación no procedía de engaño ni de impureza, ni fue por engaño" (1 Tesalonicenses 2:3). Un cristiano intachable es alguien sin ningún tipo de engaño en su corazón. Pablo estaba diciendo,"¡Yo no fui un fraude predicando una cosa y viviendo otra. Mi comportamiento fue un libro abierto!"

2. Ser intachable es no tocar nada impuro. "Porque nuestra exhortación no provino de. ...impureza" (1 Tesalonicenses 2:3).

Aquí el énfasis de Pablo es acerca de la sensualidad y la lujuria. Él está diciendo, "Ninguna palabra sucia salió de mi boca. Mi conversación fue pura, salió de un corazón limpio.” Pablo tenía su cuerpo bajo control. Ninguna pasión carnal lo condujo. Ningún espíritu de lujuria o fornicación poseyó su mente. ¡Él era un hombre libre!

Un creyente que dice bromas sucias, insinuaciones sexuales, o tiene ojos errantes ¡es una persona cuyo corazón aún no ha sido limpiado! Dios dice: "¡Si vas a caminar intachablemente delante de mí, debes tener oídos limpios, corazón limpio y lengua limpia!"

3. Para ser intachable no debe haber engaño. "Nuestra exhortación no procedía del engaño" (versículo 3).

El cristiano sin engaño no trata de ser inteligente, astuto o manipulador. Él no tiene una agenda oculta, sino que es totalmente abierto y honesto. Pablo dijo: "Yo no los he manipulado en el reino de Dios, no usé palabras inteligentes ni traté de aprovecharme de sus sentimientos. ¡Les di el evangelio directamente!"

Pablo nunca utilizó juegos de palabras, ni psicología para agradarle a la gente. Pablo dijo: "Antes fuimos tiernos entre vosotros, como una madre cuida con ternura a sus propios hijos" (2:7). Pero cuando el pecado entró, ¡lo reprendió con el trueno del cielo! No deseó o necesitó de la aprobación de los hombres, sin embargo, él amaba a la gente con todo su corazón. "Como saben, nunca hemos recurrido a las adulaciones ni a las excusas para obtener dinero; Dios es testigo. Tampoco hemos buscado honores de nadie; ni de ustedes ni de otros." (Versículos 5-6).

Pablo siempre estuvo consciente de que Dios lo estaba observando y examinando sus motivos. Él se abstuvo de "toda forma de maldad" (1 Tesalonicenses 5:22) ¡y vivió como si Jesús regresara dentro de una hora!

martes, 6 de septiembre de 2011

EL PODER DE LA UNA VIDA INTACHABLE

"Vosotros sois testigos, y Dios también, de cuán santa, justa e irreprensiblemente nos comportamos con vosotros los creyentes" (1 Tesalonicenses 2:10).

Esa es una declaración poderosa, ¡el invocar a Dios como testigo de su santidad! Sin embargo, sin pestañear, Pablo se jactó ante los creyentes de Tesalónica: "¡Mis compañeros de trabajo y yo hemos vivido intachablemente delante de vosotros y ante Dios; nuestra conducta fue justa y pura. Dios es testigo de nuestra conducta santa y también vosotros daréis testimonio. Ya habéis visto que caminamos santos e irreprochables ante Dios y los hombres!"

Pablo era un predicador eficaz y sabía que el secreto de su eficacia era encaminar a las personas hacia Dios. Pablo podía presentarse audazmente ante todo ser viviente, ante todo principado y declarar: "¡Yo vivo diariamente bajo la mirada de un Dios santo; camino siempre como si sus santos ojos estuvieran sobre mí. Y todos ustedes son testigos de mi vida intachable! "

El apóstol deseaba que cada creyente tuviera el mismo poder que él tenía para conducir a las personas hacia Dios. Oraba día y noche para que todos los hijos de Dios fueran establecidos santos e irreprensibles delante de Dios: "para que se fortalezca su corazón y sean ustedes santos e irreprensibles delante de nuestro Dios y Padre, cuando venga nuestro Señor Jesucristo con todos sus santos." (1 Tesalonicenses 3:13).

El joven rico que se acercó a Jesús había sido bueno desde su juventud y ganó el amor y respeto de Jesús (ver Mateo 19:16-20). Pero algo estaba faltando, ¡y ésta era la única cosa que hace toda la diferencia! Amado, si usted no tiene ese mismo propósito operando en todo lo que dice y hace, usted nunca podrá estar sin mancha delante de Dios y del hombre: "Que el nombre de nuestro Señor Jesucristo sea glorificado en vosotros" (2 Tesalonicenses 1:12).

Esto es lo que motivó a Pablo a vivir una vida intachable: ¡el celo por la gloria y el nombre de Jesús! Él sabía que todo tenía que ser construido sobre esa base, porque ¡toda la bondad humana es como trapo de inmundicia! Lo que distingue a un caminar intachable es el ardiente deseo de honrar el nombre de Jesús ante los hombres.

lunes, 5 de septiembre de 2011

PODER SOBRE EL MIEDO

En el día que temo, yo en ti confío (Salmo 56:3).

Tengo miedo.
Temor y temblor vinieron sobre mi;
Los terrores de la muerte han caído sobre mi.

MIEDO
Debido a que hay más maldad que bien en mí,
Mentira más que justicia,
Debilidad en lugar de fuerza.
Soy como un árbol de olivo inmaduro
Sin fruto.
Oh, que tuviese alas como una paloma,
volaría
y estaría en reposo.
Me apresuraría a escapar
De la tormenta del viento
Y de la tempestad.

MIEDO
Dios me puede desechar
Y maldecir este árbol inmaduro,
Porque Él vino a buscar fruto
Y no lo halló.

MIEDO
Por tanto solamente puedo confiar en Él.
Le llamaré
Y Él me salvará.
Él oirá mi voz
Y librará mi alma en paz
De la batalla
en contra mía.
Él conservará mis lágrimas.
Dios está a mi favor.
El guardará mis pies de caer,
Y voy a caminar delante de Él
EN LA LUZ DE LA VIDA.

domingo, 4 de septiembre de 2011

¿POR QUÉ DIOS RESPONDIÓ A LA ORACIÓN DE DAVID?

David nos dice por qué Dios respondió a su oración: " Me sacó a lugar espacioso; me libró, porque se agradó de mí." (Salmo 18:19, RV1995).

En este versículo la palabra “agradar” significa "placer o alegría." David estaba diciendo, "Dios halla placer en mi. ¡Me libró simplemente porque Él se deleita en mí! "Y, amados, ¡Él también se complace en usted y en mí!

Observe, nosotros, los que confiamos en el Señor, somos su santa Sión, su santo remanente. Remanente significa simplemente, "los que invocan al Señor con un corazón puro." Los que han salido de una cristiandad perezosa y están dedicados plenamente a Jesús.

A la elegida de Sión, Dios le dice: " Y serás corona de gloria en la mano de Jehová y diadema de realeza en la mano del Dios tuyo...Nunca más te llamarán "Desamparada", ni tu tierra se dirá más "Desolada"; sino que serás llamada Hefzi-bá, «Deleite mío», y tu tierra, Beula «Esposa mía»; porque el amor de Jehová estará contigo y tu tierra será desposada."(Isaías 62:3 - 4, RV).

¿Por qué Dios viene a mi rescate tan dispuesto a liberarme? ¡Porque se deleita en mí! Soy un placer para Él, y ¡Él disfruta de mi amistad!
Un precioso joven me dijo: "Nunca he estado realmente convencido de que he sido aceptado por el Señor. Rara vez me siento lo suficientemente bueno para Dios, como si simplemente no diera la talla. Sigo tratando de apaciguarle haciendo algo bueno por los demás".

¡Muchos cristianos se sienten de esta manera! A través del tiempo he conocido a muchas personas con años en el cristianismo que nunca han sentido seguridad en el Señor. Se sienten indignos, sucios, no amados. Nunca creyeron que eran el deleite del corazón de Dios, por lo que siempre trataron de hacer algo para agradarle. Cuando fallan en un área, hacen tres cosas en otra para tratar de hacer feliz a Dios.

Amados, ¡esto no puede ser! Cuando Usted viene a Jesús, no puede hacer nada por Él. No, Él hizo todo por usted, ¡porque esto es quien Él es! Él dice: "Yo os restituiré los años que comió la oruga, el saltón, el revoltón y la langosta, mi gran ejército que enviéc contra vosotros."(Joel 2:25, RV1995).

No importa cuál sea su fracaso o defecto, ¡Dios hace todo por usted!

jueves, 1 de septiembre de 2011

¿ESTA DIOS DISPUESTO A AYUDARME?

¿Cree que Dios está dispuesto a acudir rápidamente a resolver su problema?

Aquí es donde muchos cristianos fallan. Ellos saben que Dios es todo lo que necesitan, admiten que Él tiene cuidado de ellos pero no están convencidos de que Él esté dispuesto a llegar rápidamente a ayudarles.

Cuando Dios no responde a su clamor de inmediato, se imaginan los obstáculos y bloqueos internos per se. Piensan en todo tipo de razones por las cuales el Señor no debe estar dispuesto a acudir a su ayuda.

En el monte Carmelo, Elías acusó al dios pagano Baal de abandonar a sus hijos:

Ellos... invocaron el nombre de Baal desde la mañana hasta el mediodía. Decían: «¡Baal, respóndenos!» Pero no se escuchó ninguna voz, ni hubo quien respondiera... "(1 Reyes 18:26, RV1995).

"Hacia el mediodía, Elías se burlaba de ellos diciendo: «Gritad con voz más fuerte, porque es un dios. Quizá está meditando o tiene algún trabajo o se ha ido de viaje. ¡Tal vez duerme y haya que despertarlo!» Seguían ellos clamando a gritos, y se hacían cortes, conforme a su costumbre... hasta que les chorreaba la sangre...pero no se escuchó ninguna voz, ni hubo quien respondiera ni escuchara."(1 Reyes 18:27-29, RV1995).

Escuche estas palabras de nuevo: "No había voz. . . no hay respuesta. . . nadie les prestó atención."

¡Así es exactamente como acusamos a Dios de abandonar a sus hijos! Le pedimos, clamamos a Dios en voz alta, pero nos vamos por nuestro camino y ¡no creemos que Él nos haya escuchado! Salimos de la presencia del Señor, salimos de la iglesia, salimos del lugar secreto preguntándonos incluso si nos ha prestado atención.

El Señor está siempre dispuesto a escuchar y responder a nuestra petición de ayuda. Me encanta lo que David dijo de Él: "tú, Señor,eres bueno y perdonador, y grande en misericordiapara con todos los que te invocan. En el día de mi angustia te llamaré, porque tú me respondes."(Salmo 86:5, 7, RV1995).

David dijo: "¡Mi Dios está listo y dispuesto a responder en el mismo momento en que clamo a Él! No me detengo a contemplar mi problema. No me lamento sobre ello o tratar de resolverlo. Voy a mi Señor y clamo: "¡Socorro! '"

Eso es todo por lo que Dios espera: el grito de su corazón quebrantado, ¡con la absoluta fe de un niño!