lunes, 31 de octubre de 2016

LA ROCA ERA CRISTO - Gary Wilkerson

Conocer a Dios era suficiente para Moisés. En vez de entrar a la tierra prometida, le pidió a Dios: “Te ruego que me muestres tu gloria” (Éxodo 33:18). Puedo imaginar cuanto se deleitó Dios al escuchar esto. Cada padre terrenal conoce el suplicar de las voces de sus hijos cuando piden cosas, pero nada enternece más corazón de un padre como el escuchar a su hijo decir: “Papi, te amo por ser quien eres”.
Dios estaba tan complacido con el deseo de Moisés que le concedió su petición, tanto como podía permitirlo. “Dijo más: No podrás ver mi rostro; porque no me verá hombre, y vivirá” (Éxodo 33:20).
LA LUZ INTENSA DE DIOS
La incomparable luz de Dios es demasiado fuerte para que los humanos puedan experimentarla en su totalidad; su santidad lo consume todo: "No sea que te consuma en el camino" (33:3). Pero Él quería que Moisés experimentara una parte de su gloria. El Señor le dijo, en efecto: "No puedo mostrarte mi cara, pero puedo mostrarte los efectos de mi presencia y el sendero de bondad que dejo tras de mí" (Ver 33: 21-23).
"Y cuando pase mi gloria, yo te pondré en una hendidura de la peña…hasta que haya pasado" (33:22, énfasis añadido).
Dios le dijo esto a Moisés para protegerlo. Este verso nos dice todo acerca de la maravillosa gracia de Dios en el Antiguo Testamento. Incluso antes de la cruz - antes de que Cristo derramara su sangre por nuestra salvación - Dios ocultó Moisés en su gracia, en la hendidura de una roca, como Pablo explica: "la roca era Cristo" (1 Corintios 10:4).
LA GLORIA TRANSFORMADORA DE DIOS
La Escritura dice que el rostro de Moisés fue transformado por la gloria de Dios - un cambio tan poderoso que tenía que "[ponerse] un velo sobre su rostro, para que los hijos de Israel no fijaran la vista en el fin" (2 Corintios 3:13).
Cualquier persona que se encuentra con Jesús experimenta la misma transformación - un cambio tan profundo que todo el mundo lo ve y queda asombrado.

viernes, 28 de octubre de 2016

CANTA Y REGOCÍJATE

Hay tantas malas noticias, tanta división y distorsión en todos lados. Los reportes de depravación, de terror, de odio y la agitación política parecen sobrecargar nuestros sentidos.
En medio de esta agitación y desorden, yo oigo la Palabra de Dios que me dice que me regocije grandemente y me alegre.  
“Regocíjense los santos por su gloria, y canten aun sobre sus camas” (Salmos 149:5).
¿Cuándo fue la última vez que cantaste con alegría, en voz alta en tu cama, antes de retirarte?
“Alégrese Israel en su Hacedor; los hijos de Sion se gocen en su Rey” (Salmos 149:2).
Cuando puedes cantar y regocijarte en un momento de gran agitación, realmente posees fe.
NO PIERDAS TU PAZ
Si escuchamos a los llamados expertos en los medios de comunicación, podríamos abrirnos a un espíritu de ansiedad e ira. Podríamos quedar atrapados en asuntos que no son eternos, sino que pronto pasarán. Me niego a ser atrapado en la presente furia política. Iré a la cabina de votación y echaré mi voto, no de acuerdo a mis sentimientos, sino en base a la verdad bíblica. Voy a votar con calma, sin perder mi paz o mi amor por la humanidad perdida
Por encima de todo, obedeceré la Palabra eterna de Dios y me gozaré y alegraré, sin importar cuán feroces sean las tormentas alrededor de mí. Se nos dice que cantemos y nos regocijemos; y debemos hacerlo, sabiendo que nuestro Dios ha prometido guiarnos y protegernos a través de todo ello.
“Tú eres mi refugio; me guardarás de la angustia; con cánticos de liberación me rodearás” (Salmos 32:7).

jueves, 27 de octubre de 2016

DIOS RECOMPENSA A LOS QUE CONFÍAN EN ÉL

Cuando comencé a preparar este mensaje, el periódico Wall Street Journal reportaba que el mundo entero estaba cubierto bajo una gran nube de miedo. Inmediatamente, mis pensamientos se tornaron hacia nuestros feligreses de la Iglesia de Times Square. Ellos no muestran dicho miedo. En lugar de ello, mientras todos nosotros tenemos una gran sobriedad acerca de estos tiempos, también tenemos un gozo profundo y permanente.
Fui guiado al Salmo 37, escrito por David:
“Conoce Jehová los días de los perfectos, y la heredad de ellos será para siempre. No serán avergonzados en el mal [catastrófico] tiempo, y en los días de hambre serán saciados” (Salmo 37:18-19, énfasis añadido).
El Salmo 37 nos dice que el Señor actúa contra aquellas sociedades cuyos pecados han afrentado al cielo.
“Los brazos [el poder] de los impíos serán quebrados” (37:17).
La asombrosa profecía de David para el pueblo de Dios está cumpliéndose ante nuestros ojos. Sin embargo, este mismo salmo es también uno de mucha esperanza. Contiene una promesa increíble para aquellos que ponen su confianza plenamente en el Señor.
TIEMPO DE RECUPERACIÓN
Llegará el momento el cual Isaías describe como “día de venganza de Jehová, año de retribuciones (recuperación) en el pleito de Sión” (Isaías 34:8).
“Extendí mis manos todo el día a pueblo rebelde, el cual anda por camino no bueno, en pos de sus pensamientos; pueblo que en mi rostro me provoca de continuo a ira…no callaré, sino recompensaré” (Isaías 65:2–3, 6).
Sabemos que nuestro Dios no está dormido. Lo que vemos que le está sucediendo a nuestra economía no es sólo la venganza de Dios, sino que tiene que ver con el mismísimo honor y gloria del Dios Todopoderoso. Él no se quedará mirando sin hacer nada mientras Sus caminos son calumniados por los impíos.
Al mismo tiempo que el Señor está pagando al impío, Él recompensará a los que confían en Él.

miércoles, 26 de octubre de 2016

CONFIANDO EN DIOS

Considera el testimonio que hemos dado acerca de nuestro glorioso Señor. Hemos dicho que Él proveerá, llamándolo Jehová Jireh. Hemos declarado Sus promesas acerca de suplir para Sus hijos. Él nos promete:
“Actué a causa de mi nombre, para que no se infamase a la vista de las naciones ante cuyos ojos los había sacado [a Israel]” (Ezequiel 20:14).
En esencia, Él está diciendo: “Cuando libré a Israel, no lo hice en un rincón escondido. Yo obré milagros para ellos, delante de los ojos de todo el mundo. Ahora, quiero hacer lo mismo en tu generación”.
Amado santo, ¿estás enfrentando una situación que aún no has encomendado a Dios? ¿Estás siendo llamado a poner tu fe en un lugar desconocido y distante? ¿Has llegado a la conclusión de que “sólo un milagro del Señor puede salvarme”?
EL PUEBLO DE DIOS NO SERÁ AVERGONZADO
Tal vez no podemos imaginarnos cómo es que Dios nos librará; nadie en la Biblia lo supo tampoco. Pero sí sabemos esto: Que tan sólo uno de Sus ángeles puede hacer huir a multitudes. ¡El Señor nunca dejará que Su pueblo sea avergonzado!
Ahora mismo, él nos está diciendo de la misma manera que le dijo a Israel: “Yo te rescaté de tus pecados. Y te he puesto a la vista de todos alrededor de ti para glorificar Mi nombre. Fui Yo quien te llamó y yo te libraré delante de los impíos, por amor de Mi nombre”. Así que, ¿caminarás, de ahora en adelante, en lo que predicas y dices creer? ¿Comprometerás a Dios con Su Palabra para que Su nombre sea glorificado delante de las multitudes?
Que todos podamos adoptar la oración de David para estos tiempos:
“Y tú, Jehová, Señor mío, favoréceme por amor de tu nombre;
Líbrame, porque tu misericordia es buena” (Salmos 109:21, énfasis añadido).
Dios nunca avergonzará a los que confían en Él. Él cumplirá Su Palabra para contigo porque Su propio honor está en juego.

martes, 25 de octubre de 2016

LEVÁNTATE Y ANDA

Mientras Pedro y Juan caminaban hacia el templo, se encontraron con un pordiosero que era cojo de nacimiento. Probablemente, Pedro y Juan se habían encontrado antes con este hombre muchas veces, pero en esta ocasión se detuvieron. Las personas alrededor debieron haber escuchado a Pedro decirle al pordiosero: “Míranos…en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda” (Hechos 3:4, 6).
Pedro estaba llamando al Señor para que actuara, poniendo en juego la mismísima gloria de Dios. La muchedumbre debió de haber comentado entre ellos: “¡Qué predicador tan tonto! Le está pidiendo a un hombre que ha estado lisiado toda su vida que se ponga de pie y camine”. Yo creo que esas personas estaban listas para burlarse de Pedro y Juan, y ponerlos en ridículo.
SALTANDO Y ALABANDO A DIOS
Entonces el cojo sintió una sensación extraña que comenzaba por sus pies. Primero, movió su tobillo. Luego, la sensación subió a sus piernas y muslos. Se alzó para apoyarse en una camilla y lentamente se levantó y se puso de pie. Para asombro de la multitud, el hombre comenzó a saltar y a alabar a Dios.
Yo te pregunto: “¿Qué hubiera pasado si Dios no hubiese intervenido?” Eso nunca fue una preocupación para Pedro, el cual comprometió alegremente a su Dios para que lo hiciera. ¡El Señor nunca avergonzará a los que confían en Él!
Hoy, también somos llamados a poner en juego el honor, la gloria, y la reputación de Dios.
LOS PLANES DE DIOS SOBREVIVEN
Piensa en los episodios bíblicos que leemos en Hechos. En cada uno, todo aquello por lo que Cristo vino a la tierra y aquello por lo que murió, estaba en juego. Sin embargo, a través de todo el Antiguo y el Nuevo Testamento, el plan, el propósito y el pueblo de Dios, sobrevivieron. Y en cada caso, Dios no solamente llamó a Sus hijos a confiar en Él, sino a creer que Él hará milagros.
Dime, ¿demandaría el Señor menos que eso de nuestra generación?

lunes, 24 de octubre de 2016

BUSCANDO A DIOS - Gary Wilkerson

Aún después de que el Señor los bendijera poderosamente, los israelitas se tornaron a los ídolos. Mientras Moisés tenía comunión con Dios en el monte, el pueblo fundía sus joyas para hacer un becerro de oro. No podemos comparar esto con nada en el presente, pero el punto es este: Cuando tú buscas las bendiciones de Dios sin buscar a Dios mismo, terminas en idolatría, porque el enfoque de tu búsqueda es algo terrenal. Como dice Pablo:
“Cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos” (Romanos 1:25).
¿CUÁLES SON NUESTROS  ÍDOLOS?
Gracias a Dios, hoy, la mayoría de nosotros no tiene que rogar por agua o pan. Tan sólo debemos abrir el grifo o ir al mercado. Pero tenemos nuestros propios ídolos dorados, cosas que buscamos fuera de Dios: Éxito en el trabajo, seguridad financiera, comodidad material. Estas cosas no son malas, pero si las deseamos más de lo que deseamos a Dios, si se vuelven el enfoque de nuestra búsqueda en la vida, hemos construido un ídolo. Y Dios nos dirá: “Anda tras ello, Disfrútalo. Pero Yo no estaré presente en ello”.
Me encanta la respuesta de Moisés: “Dios, mátame en el desierto, antes de guiarme a un lugar en donde Tú no estés”.
Oro para que éste sea también el clamor de la iglesia: “Señor, mi vida ha sido tan bendecida, que he perdido el rumbo. Mis ojos han estado puestos en Tu favor sin límites y en las bendiciones que das. Quiero algo distinto. Que mi vida sea definida por tener el mayor de tus favores: Conocerte por quien Tú eres”.
¿ES DIOS SUFICIENTE?
Quiero preguntarte: ¿Es Dios suficiente parte ti? ¿Conocerle a Él te satisface? ¿Hay algo que te aleja de Él, algún ídolo que hayas puesto antes que Él? Su primer mandamiento es: “No tendrás dioses ajenos delante de mí” (Éxodo 20:3).

sábado, 22 de octubre de 2016

¡DESPIERTEN, VALIENTES! - Claude Houde

Proclamad esto entre las naciones, proclamad guerra, despertad a los valientes, acérquense…diga el débil: Fuerte soy. Despiértense las naciones, y suban al valle de Josafat” (Ver Joel 3:9-12).
Les ruego que oren conmigo: "Señor, aumenta nuestra fe", pero también les desafío a tomar la decisión de ser un valiente para Dios. Utilizo deliberadamente la expresión "rogar" porque creo que es apropiada y proporcional a nuestra causa y la importancia de los tiempos.
UNA ARDIENTE PASIÓN POR DIOS
El apóstol Pablo tenía un fuego que lo consumía. Le dijo a los corintios: "El amor de Cristo me constriñe [presiona]" (Ver 2 Corintios 5:14). Los asuntos del reino eterno que estaban en juego eran tan reales y hacían tanta presión sobre él, que dejó escapar un clamor con una intensidad que viaja como una flecha directa a nuestro corazón, trascendiendo los siglos y las culturas:
"Les ruego, en el nombre de Cristo, reconcíliense con Dios" (Ver 2 Corintios 5:20).
La realidad de esta ardiente pasión me consume hoy. Les ruego, reconcíliense con los anhelos y propósitos que Dios ha preparado para ustedes.
FE RENACIENTE
Hay una fe que renace y revive a los valientes. A menudo he pensado que si, por una fracción de segundo, el cielo se abriera para dar a conocer el alcance de la inmensidad e intensidad de los anhelos, amor e intención de Dios hacia la humanidad, la vida cristiana monótona tendría que dejarse de lado. No podríamos sentarnos de nuevo en otro servicio de iglesia, estando distraídos y desinteresados, con todas las películas y los reality shows sin sentido que se muestran en televisión.
Estimado lector, la voz de Dios se escucha en los corazones de millones de creyentes en todo el mundo: "¡Que despierten y revivan los valientes!"

Claude Houde es el pastor principal de la Iglesia de la Nueva Vida (Eglise Nouvelle Vie) en Montreal, Canadá. Bajo su liderazgo la Iglesia de la Nueva Vida se ha incrementado de ser un puñado de personas, a más de 3500 miembros, en una parte de Canadá donde pocas iglesias protestantes han alcanzado éxito.

viernes, 21 de octubre de 2016

DIOS DEFIENDE A SU PUEBLO

Las Escrituras dicen que el Rey Ezequías era temeroso de Dios: “Siguió [se aferró] a Jehová” (2 Reyes 18:6).
Durante el reinado de Ezequías, Jerusalén fue sitiada por los asirios, el imperio más poderoso del mundo en aquellos días. Este vasto ejército ya había capturado Samaria y las ciudades de Judá, y ahora habían rodeado Jerusalén. Su capitán, burlándose, les dijo: “Hemos vencido a los dioses de todas las naciones. ¿Cómo esperan que su Dios los libre?"
DIOS ES PUESTO A PRUEBA
Aquí vemos que el Señor estaba siendo puesto a prueba. Su fidelidad estaba siendo cuestionada delante de todo el imperio, ante los enemigos de Israel e incluso ante el mismo pueblo de Dios. ¿Qué tal si él no actúa?
Mientras la crisis se acrecentaba, Isaías estaba de pie, observándolo todo. Él había recibido una palabra del Señor y confiaba en ella completamente. Ahora él comprometía a Dios a cumplir esa palabra, poniendo la reputación del Señor en juego. Él oró, básicamente, así: “Dios, mi honor no importa. Si tú no nos libras, puedo esconderme en el desierto, pero es tu honor el que está en juego”.
Con eso, Isaías tranquilamente le dijo a Ezequías acerca del capitán asirio:
“No entrará en esta ciudad, ni echará saeta en ella; ni vendrá delante de ella con escudo, ni levantará contra ella un baluarte. Por el mismo camino que vino, volverá, y no entrará en esta ciudad, dice Jehová. Porque yo ampararé esta ciudad para salvarla, por amor a mí mismo” (2 Reyes 19:32-34, cursivas añadidas).
Dios nunca dejará avergonzados a aquellos que confían en él, y esa noche él hizo un milagro poderoso. Las Escrituras dicen que 185,000 soldados asirios murieron misteriosamente, causando tal pánico, que el poderoso ejército huyó. Una vez más, Dios defendió a su pueblo por amor de sí mismo.

jueves, 20 de octubre de 2016

EL FUEGO NO PUDO DAÑARLOS

Sadrac. Mesac y Aded-nego, a quienes a menudo se les llama “los tres jóvenes hebreos”, rehusaron postrarse en adoración ante el ídolo de oro de 30 metros de alto que Nabucodonosor había hecho. Ellos se mantuvieron firmes aún cuando fueron condenados a morir en un horno de fuego ardiendo. Mientras el perverso rey les preguntó sarcásticamente: “¿Qué Dios será aquel que os libre de mis manos?” (Daniel 3:15), los jóvenes comprometieron al Señor a cumplir sus promesas:
“No es necesario que te respondamos sobre este asunto. [No titubeamos en nuestra respuesta]. He aquí nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiendo…Y si no, sepas, oh rey, que no serviremos a tus dioses ni tampoco adoraremos la estatua que has levantado” (3:16-18).
CONFIANZA TOTAL EN DIOS
Ellos estaban tan confiados que Dios honraría su propio nombre, que se enfrentaron con disposición a una muerte segura.
Los líderes prominentes de toda la nación se juntaron para la ejecución: príncipes, gobernadores, jueces y jefes de las provincias cercanas. Nabucodonosor ordenó que el horno se calentase siete veces más de lo acostumbrado, generando un calor tan espantoso que mató a los sirvientes encargados de atizar el fuego.
La multitud estaba en shock, exclamando: “¡Esos hombres no pueden sobrevivir! Caerán muertos antes de que se acerquen a ese horno. Ningún Dios puede librarlos de ese destino.”
SALIERON CAMINANDO DEL FUEGO
Una vez más, el nombre del Señor estaba en juego. Si él no intervenía, su nombre sería difamado en todas las naciones.
¡Pero el Señor nunca deja avergonzados a los que confían plenamente en él! Las Escrituras dicen que Jesús mismo se apareció en ese horno para proteger y confortar a sus siervos. Y los tres jóvenes salieron caminando del horno sin siquiera tener olor a humo.

miércoles, 19 de octubre de 2016

LA FIDELIDAD DE DIOS

Hay momentos que parecen como que Dios no se mostrara, momentos en que su pueblo ha quedado avergonzado y desesperado, pero la historia aún no había terminado. (La cruz fue uno de esos momentos). De lo que no nos damos cuenta cuando estamos en medio de la crisis es que el propio honor de Dios está en juego.
A través de toda la Biblia vemos que él tuvo gente cuya fe, firme como una roca, probó su fidelidad aún en las circunstancias más difíciles. Esos siervos sin ninguna vergüenza comprometieron al Señor a actuar, poniendo Su honor en juego mientras confiaban en que él los libraría.
¡SIGUE HACIA ADELANTE!
Considera el ejemplo de Moisés en el Mar Rojo, una situación humanamente imposible. Israel estaba escapando del ejército egipcio, encerrados de un lado por el mar y del otro por las montañas. Moisés ya había profetizado que Dios guiaría a Israel a la Tierra Prometida y ahora, la reputación del Señor estaba en juego ante todos.
¿Cuál fue la reacción de Moisés ante esta crisis? Con el vasto mar frente a él, exclamó: “¡Hacia adelante!” Moisés, tenía tanta fe en el cuidado de Dios, y tanta confianza en su palabra de guiar a Israel a su promesa, que declaró: “Yo sé que el Señor es fiel y voy a actuar de acuerdo a su palabra”.
DISPUESTO A HACER EL LOCO
Piensa en las consecuencias de tal fe. Si el Mar rojo no se hubiera abierto milagrosamente, Moisés hubiese sido tomado como un loco. Los Israelitas habrían vuelto a la esclavitud, y Dios nunca más habría sido digno de confiar. Sin embargo todos sabemos lo que ocurrió: Cuando Moisés extendió su mano, las aguas se dividieron, y el pueblo cruzó sobre tierra seca. Yo te aseguro que ninguno que confía plenamente en Dios será avergonzado. Dios traerá liberación en sus promesas por amor de su nombre.
Oh Jehová, Dios de los ejércitos, ¿Quién como tú? Poderoso eres, Jehová, y tu fidelidad te rodea” (Salmo 89:8).

martes, 18 de octubre de 2016

DIOS MANTIENE SU PALABRA

“El que sostiene a los justos es Jehová…No serán avergonzados en el mal tiempo [en el tiempo de calamidad]” (Salmo 37:17, 19, cursivas añadidas).
Puedes preguntarte: “¿Qué significa esto exactamente?” Significa simplemente lo siguiente: Dios es fiel no solamente en dar pago a las maldades, sino también en cumplir sus promesas. En efecto, David está diciendo: “Mira a tu alrededor y ve cómo Dios cumple su Palabra. Sus advertencias ahora están siendo manifestadas en los encabezados de los periódicos, sus acciones están en todos los medios de comunicación. ¿Acaso no mantendrá también Dios su Palabra de preservar a sus escogidos?”.
NOTICIAS ATEMORIZANTES
Piensa en esto: No importa lo que suceda en el mundo, no importa cuán espantosas sean las noticias, cuán severamente se sacuda el mundo, o qué tan al borde del colapso puedan estar las economías; el pueblo de Dios no será avergonzado. De hecho, Dios trabajará con nuestra fe para cumplir su Palabra en nosotros. Puede que suframos, pero él ayudará a todos aquellos que confían plenamente en él. El mundo nunca nos podrá decir: “Su Dios no mantuvo su Palabra”.
TESTIMONIOS A UN MUNDO INSENSIBLE
No te equivoques, vamos a enfrentar situaciones imposibles en los días que vienen. Pero nuestro Dios dice que él es Dios de lo imposible, que hace milagros donde no hay solución humana. De hecho, por su propia voluntad pone su reputación en las manos de su pueblo, invitándonos a comprometerlo a su Palabra. Puede que pienses: “Pero Dios puede defender su propio nombre. Él no me necesita.” ¡No es así! Dios ha escogido a su pueblo para que sean el testimonio a un mundo adormecido e insensible, y él nos llama a comprometerlo abiertamente a hacer lo que él ha prometido.

lunes, 17 de octubre de 2016

EL FAVOR MAYOR - Gary Wilkerson

Si tu presencia no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí” (Éxodo 33:15).
Moisés sabía que algo de Dios superaba a Sus bendiciones y aún a Sus obras sobrenaturales. Él sabía que más allá del favor ilimitado de Dios había un favor mayor, un favor que no se encuentra en las cosas que Él hace, sino sólo en Quien Él es.
UN CIELO SIN LA PRESENCIA DE DIOS
Un famoso escritor cristiano planteó la siguiente pregunta: "¿Qué pasaría si el cielo fuera un lugar donde pudieras tener todo lo que has deseado -donde todos tus sueños y deseos se hagan realidad- pero Dios no estuviera allí? ¿Querrías ir?”. Es una pregunta legítima para cualquier cristiano. ¿Deseamos tener las bendiciones de Dios sin conocerlo a Él, el Dador de todo bien? ¿O como Moisés, preferiríamos ser despojados de toda bendicion en lugar de perder la presencia de Dios?
Yo no tomo las bendiciones de Dios a la ligera, y tampoco lo hace su Palabra. Casi no hay libro de la Biblia que no mencione la preocupación de Dios por los pobres. La pobreza afecta a todos los ámbitos de la vida, y tenemos que dar alimento a los hambrientos, esperanza a los abatidos y sanidad a los quebrantados de corazón. Pero para aquellos de nosotros que conocemos las bendiciones abundantes de Dios, Moisés transmite algo importante: Incluso el pan de cada día palidece en comparación con conocer a Dios.
SIN JESÚS NADA TENEMOS
No es que los cristianos de hoy no sean agradecidos por las bendiciones de Dios. Nuestro problema es que nos detenemos allí. Decimos: "Señor, tu gracia ilimitada es suficiente para mí." Pero eso no es suficiente. Podemos tener el mejor matrimonio, el hogar mas hermoso, el trabajo más satisfactorio, y los mejores hijos, pero si Jesús no está en medio de todo, nada tenemos.
¿Estamos dispuestos a declarar junto con Moisés: "Señor, si Tú no estás aquí, yo no sigo"? Si es así, Dios nos va a responder de la manera en que lo hizo con Moisés: "Mi presencia irá contigo, y te daré descanso" (Éxodo 33:14).

sábado, 15 de octubre de 2016

VIVIENDO EN LA BENDICIÓN - Nicky Cruz

Después de haber cometido su gran pecado, David oró:
Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia; conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones. Lávame más y más de mi maldad, y límpiame de mi pecado. Porque yo reconozco mis rebeliones, y mi pecado está siempre delante de mí. Esconde tu rostro de mis pecados, y borra todas mis maldades. Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí. ”(Salmo 51: 1-3, 9-10).
El pecado de David lo llevó mas lejos del rostro de Dios de lo que jamás hubiera imaginado. El tiempo mas doloroso de su vida ocurrió durante su tiempo fuera de la mano de bendición y favor de Dios. No podía soportar la idea de perder su relación con Aquel a quien amaba mas que a nadie.
"No me eches de delante de ti, y no quites de mí tu santo Espíritu. Vuélveme el gozo de tu salvación, y espíritu noble me sustente"(Versículos 11 y 12).
BUSCANDO EL PROPÓSITO DE DIOS
David pagó un alto precio por su pecado, pero no dejó que ello lo definiera. Cuando volvió en sí clamó a Dios por el perdón y Dios lo recibió a brazos abiertos; sin embargo, eso no borró las consecuencias que trajo su pecado.
Si supiéramos las consecuencias de nuestro pecado antes de caer en la tentación, ¿Cuántos de nosotros podríamos tirarnos al vacío? Si tan sólo pudiéramos ver de antemano el daño que nuestros pecados finalmente traen.
El vivir en la bendición de Dios exige que busquemos el propósito que Él ha puesto ante nosotros, mirando hacia el futuro y calculando el costo de cada decisión que tomamos. Debemos mantener nuestros ojos fijos firmemente en su camino y mantenernos enfocados y fieles.

Nicky Cruz, evangelista internacionalmente conocido y prolífico autor, se volvió a Jesucristo de una vida de violencia y crimen después de encontrarse con David Wilkerson en la ciudad de Nueva York en 1958 La historia de su dramática conversión fue contada por primera vez en el libro “La Cruz y el Puñal” escrito por David Wilkerson y más tarde en su propio best seller “Corre, Nicky, Corre”.

viernes, 14 de octubre de 2016

RECUPERÁNDOLO TODO DESPUÉS DE LA PÉRDIDA

Cuando David buscó la dirección de Dios después de la catástrofe en Siclag (ver 1 Samuel 30:1-6), creo que oyó una voz detrás de él susurrando: "Este es el camino, camina en él”. Y, amados, lo mismo es cierto para nosotros hoy.
Hay una antigua canción de estilo “gospel”, titulada: "Él hará un camino", y nuestro Señor hace precisamente eso. Verás, Él siempre ha tenido un plan listo para nosotros y ese plan está todavía en ejecución incluso ahora a través de cualquier dificultad que enfrentamos.
¿QUÉ ES LO QUE REALMENTE IMPORTA?
Estoy convencido de que la palabra de Dios que David repetía una y otra vez en su mente era: "Vaa recuperarlo todo" (ver 1 Samuel 30:8). David sabía muy bien que no recuperaría su casa en Siclag ni tampoco sus soldados recuperarían sus casas, ni sus jardines, ni sus posesiones. Todas esas cosas materiales se habían ido, quemadas y destruidas. No, el todoque iban a recuperar era la seguridad de sus familias.
Todo lo que a David y a sus seiscientos hombres leales les importaba era que sus familias, todo lo que realmente importaba, iban a estar a salvo. Es posible que ellos hayan tenido que vivir en tiendas con sus esposas e hijos después de eso. Pero Dios les había asegurado que iban a estar a salvo.
OLVIDA LOS “BUENOS TIEMPOS DEL PASADO
¿Ves los paralelos con nuestro propio tiempo? Estos hombres no estaban a punto de recuperar un estilo de vida del pasado. No estaban a punto de regresar a los mismos días tranquilos que habían sido tan pacíficos antes. Esos "buenos tiempos del pasado" eran historia, pero ellos "recuperaron todo" lo que en realidad era importante.
 “Y libró David todo lo que los amalecitas habían tomado” (1 Samuel 30:18).

jueves, 13 de octubre de 2016

¡PELEA!

Cada creyente es desafiado a permanecer en las Escrituras hasta que el Espíritu Santo haga que las promesas de Dios parecieran saltar de las páginas hacia él o ella personalmente. Podemos saber cuándo sucede eso porque vamos a escuchar la voz suave y apacible del Espíritu, susurrando: "Esta promesa es tuya. Es la Palabra de Dios dada sólo para ti, para que atravieses los tiempos difíciles”. Estoy convencido de que no se puede luchar la batalla de la fe sin oír la se fura y firme voz del Señor para ti.
SU PALABRA PERSONAL
Cuando David cayó en derrota, se alentó a sí mismo, volvió a su lucha e inmediatamente actuó en fe. Cuando regresó a su espíritu de lucha, mandó traer algo conocido como el efod. Este era un tipo de prenda que incluía dos piedras guardados en el pectoral del sacerdote. De vez en cuando Dios hablaba a través del efod y David estaba determinado a obtener una palabra de dirección del Señor.
“Y dijo David al sacerdote Abiatar…Yo te ruego que me acerques el efod.Y Abiatar acercó el efod a David. Y David consultó a Jehová, diciendo: ¿Perseguiré a estos merodeadores? ¿Los podré alcanzar?” (1 Samuel 30:7–8, cursivas añadidas).
RECIBIENDO LA DIRECCIÓN DE DIOS
Considera lo que David hizo aquí. Después de haber llorado, y después de haber recuperado su lucha, este hombre fue directamente a sus rodillas. El Señor le dio la palabra de dirección que necesitaba:
“Él le dijo: Síguelos, porque ciertamente los alcanzarás, y de cierto librarás a los cautivos” (30:8, cursivas añadidas).
La dirección de Dios para David fue: "Anda. Serás victorioso". En otras palabras: “¡Lucha!”

miércoles, 12 de octubre de 2016

VINO PALABRA DE JEHOVÁ

Si los sermones de tu pastor son ungidos, van a producir vida en ti. La predicación de la Palabra de Dios siempre alentará a Sus santos. Del mismo modo, la adoración corporal te levantará por una temporada. Sin embargo, cuan rápido olvidamos ese ánimo al terminar el servicio dominical! A medida que pasa el lunes y el martes, y las noticias empiezan a ponerse feas, a menudo recaemos en ataques de ansiedad y miedo.
CONSEJOS PIADOSOS
En tiempos normales, soy capaz de tomar consejo de mi piadosa esposa, Gwen. Ella siempre está ahí para darme una buena palabra, justo la que necesito. Siento por ella, lo mismo que David, cuando le dijo a Abigail, mujer de Nabal: "Mira que he oído tu voz" (1 Samuel 25:35). Pero las cosas pueden ser diferentes en tiempos calamitosos. Cuando nuestra fe está siendo amenazada; en efecto, cuando nuestras vidas están siendo amenazadas, el consejo de los cónyuges, pastores y amigos sabios sólo nos podrán llevar hasta cierto punto.
Hoy, estamos viviendo en tiempos atemorizantes, y la verdad es que solamente una palabra personal del Señor nos podrá guiar a través de tales tiempos con la esperanza perdurable que necesitamos. A lo largo de la historia, Dios siempre ha sido fiel en proveer una palabra a Su pueblo.
ÉL TODAVÍA HABLA HOY
En el Antiguo Testamento leemos esta frase una y otra vez: "Vino palabra de Jehová".
  • La Escritura dice de Abraham: “Después de estas cosas vino la palabra de Jehová a Abram” (Genesis 15:1).
  • Leemos de Josué: “Conforme a la palabra de Jehová que le había mandado a Josué” (Josué 8:27).
Y así fue con David y también con los profetas. En cuanto al pueblo de Dios hoy, tenemos el Espíritu Santo presente, para hablarnos una palabra del cielo. Por medio de él, la palabra reconfortante, sanadora e instructiva del Señor está disponible para todos los que confían.

martes, 11 de octubre de 2016

EL ALIENTO DEL SEÑOR

David y su banda de hombres estaban huyendo del rey Saúl, que había estado tratando de matarlo. En un momento el pequeño ejército acampó en un pueblo llamado Siclag, donde se establecieron sus familias. Desde ahí salían a la batalla, dejando a sus mujeres y niños con seguridad detrás.
Después de una batalla, David y su ejército estaban haciendo un viaje de tres días de vuelta a casa cuando su pueblo fue repentinamente atacado por los amalecitas. Este feroz enemigo secuestró a la familia de David y las de sus hombres y quemó toda la ciudad.
“Vino, pues, David con los suyos a la ciudad, y he aquí que estaba quemada, y sus mujeres y sus hijos e hijas habían sido llevados cautivos” (1 Samuel 30:3).
HACIENDO UN RECUENTO DE LAS BENDICIONES
La respuesta de David a esta calamidad fue que él "se fortaleció en Jehová su Dios" (30:6). Creo que él lo hizo al recordar las liberaciones pasadas de Dios. En su corta vida, él había matado un oso, un león y derribado al gigante Goliat. Ahora, mientras agonizaba por su pérdida, él hizo un recuento de esas batallas y las muchas otras que había ganado.
SÓLO UNPALABRA PERSONAL
David estaba diciendo: "Necesito una palabra del Señor". Él sabía que nadie le podría alentar: ni los muy sabios capitanes a su cargo, y de hecho, ni siquiera algún consejero. David tenía que tener una palabra personal directamente de Aquél que lo había librado de toda situación desesperada que alguna vez hubiera enfrentado.
Amado, lo mismo es cierto para ti y para mí hoy. Simplemente no hay nadie en la tierra que pueda levantar el alma de la desesperación o mantener tu espíritu alentado a lo largo de tu crisis. Todos debemos tener nuestra propia palabra del Señor. Al igual que David, somos llamados a fortalecernos a nosotros mismos, al recordar las liberaciones pasadas de Dios en nuestras vidas. Y también debemos recordar aquellos momentos en los que Dios ha manifestado frutos en las generaciones pasadas.

lunes, 10 de octubre de 2016

LAS BENDICIONES TERRENALES DE DIOS - Gary Wilkerson

Moisés sabía lo importante que eran las bendiciones de Dios para Israel. Sus obras sobrenaturales habían salvado sus vidas; maná desde el cielo cuando enfrentaban la inanición y agua de una roca cuando sus cuerpos se resecaban más allá de sus límites.
Pero Moisés reconoció que el punto de estas experiencias, más allá de una provisión milagrosa, era conocer y confiar en el Dios compasivo y amoroso que se los había concedido. La siguiente declaración de Moisés no es ninguna sorpresa:
“Te ruego que me muestres ahora tu camino, para que te conozca, y halle gracia en tus ojos” (Éxodo 33:13).
Moisés sabía que, en última instancia, el favor de Dios no estaba en las bendiciones que Él proveía, sino en conocer al Señor mismo.
A TRAVÉS DE LOS OJOS DE UN PASTOR
Doy gracias a Dios por todas sus bendiciones terrenales. Como pastor, tengo la oportunidad de ver Su asombrosa obra en la vida de la gente todo el tiempo. Él restaura matrimonios que se han roto a pedazos. Él provee para los que atraviesan crisis económicas. Él trae sanidad a los cuerpos enfermos y quebrantados de las personas.
Mientras escribo esto, pienso en un niño llamado Isaías, que no se esperaba que viviese más de diez días cuando nació. Después de sobrevivir el primer año, los médicos dijeron que nunca caminaría. ¡Recientemente, su madre me envió un video del joven Isaías bailando con una niña en una boda!
EL ALIENTO DE VIDA DE DIOS
Tales cosas hablan del favor ilimitado de Dios; Su capacidad para dar vida a cualquier soledad del desierto. Todos experimentamos Su favor en maneras demasiado grandes para medir: nuestras relaciones, nuestra salud, nuestro trabajo, nuestra escuela. Cuando luchamos en cualquier área de nuestras vidas, o nuestras circunstancias se tornan demasiado difíciles, Él nos sostiene con su presencia apaciguadora. Dios ha hecho cosas en nuestras vidas que nunca podríamos imaginar que sucedieran. Su favor ilimitado no conoce fronteras.

sábado, 8 de octubre de 2016

EL MINISTERIO DE ENSEÑANZA DEL ESPÍRITU SANTO - Jim Cymbala

Al igual que cualquier ministro de la actualidad, Jesús predicaba usando solamente su voz, y tal como cualquier congregación hoy escucha un sermón, los discípulos podían escuchar sus palabras y procesarlas en sus mentes. Pero la verdad de Dios es diferente a las matemáticas o a las leyes de la ciencia. Puede ser entendida y apropiada en nuestras vidas solamente cuando es revelada a lo mas íntimo de nuestro ser: allí es donde su poder para cambiar vidas actúa (Ver Mateo 13:18-23).
MEROS HECHOS EN NUESTRAS NEURONAS
Un libro divino debe tener un maestro divino para que su mensaje pueda ser revelado a nivel espiritual. De otro modo, el mensaje solo se almacena como hechos que residen únicamente en nuestras neuronas. Es un hecho que Jesus nació en Belén, pero entender el glorioso significado de Emanuel, Dios con nosotros, y la importancia de su estadía en un establo, requiere enseñanza divina. Así que es absolutamente necesario que el Espíritu Santo sea nuestro maestro si realmente se quiere comprender la Biblia. El Espíritu Santo puede superar las limitaciones humanas de la voz, los oídos y el cerebro, porque Él enseña en el aula del corazón.
¡BUM! SE VUELVE VIVA
Esa es la razón por la que podemos oír una porción de las escrituras por años y de pronto cuando la leemos de nuevo, ¡Bum! ¡Cobra vida! La entendemos de una forma completamente nueva y nos preguntamos: ¿Por qué no vi esto antes? Ese es el ministerio de enseñanza del Espíritu Santo.
Por supuesto que los maestros juegan un papel importante, tal como los apóstoles, evangelistas, profetas y pastores; pero incluso cuando los maestros hacen su mejor esfuerzo, la única manera en que finalmente podemos ser bendecidos por la palabra es a través de la enseñanza íntima del Espíritu Santo. El Espíritu Santo es fiel en ayudarnos a distinguir el bien del mal y guardarnos de falsedades satánicas. Pero para que todo eso suceda, debemos llegar con corazones humildes y dispuestos a aprender.

Jim Cymbala comenzó la iglesia Brooklyn Tabernacle con menos de veinte miembros en un pequeño y deteriorado edificio en una parte difícil de la ciudad. Nacido en Brooklyn, es un viejo amigo de David y Gary Wilkerson.

viernes, 7 de octubre de 2016

LUCHA POR TU FE

Llega un momento cuando todo el llanto debe terminar. Es entonces cuando el pueblo de Dios se eleva por sobre la aflicción, por encima de todo presagio funesto, y vuelve a su lucha.
En el Nuevo Testamento, Hebreos se hace eco de las palabras de Isaías:
Por lo cual, levantad las manos caídas y las rodillas paralizadas; y haced sendas derechas para vuestros pies, para que lo cojo no se salga del camino, sino que sea sanado” (Hebrews 12:12–13).
El significado aquí es, en efecto: "No te quedes derribado. Levántate y lucha por tu fe. No cedas ante las rodillas que tiemblan o están adoloridas; en lugar de ello, sigue corriendo. Si sucumbes ante el miedo y la preocupación, tu fe puede acabar paralizada".
¡Después de soportar un período de llanto, llega el momento de luchar!
ECHAR LA CULPA
Considera la devastadora respuesta del ejército de David a su calamidad en Siclag. Después que estos hombres poderosos terminaron de llorar, se indignaron y culparon a David por haber permitido el desastre. Estaban tan amargados por su terrible desgracia que comenzaron a recoger piedras para matarlo (Leer el relato en 1 Samuel 30:1-6).
En mi opinión, esto es exactamente lo que la mayoría de la gente está haciendo en este momento por estado actual de las cosas en el mundo. Están yendo de aquí para allá, preguntando: "¿Quién tiene la culpa de esta calamidad? Todo es un desastre".
DÉJALO Y PELEA
Insto a cada seguidor de Jesús: Olvídate de cómo llegamos aquí. Olvídate de quién es el responsable. Por encima de todo, olvídate de tus propios "qué pasaría si"..."Si tan sólo hubiera hecho esto o aquello, mis finanzas estarían bien, mi vida sería mejor". Si te aferras a tales pensamientos, tu miedo se convertirá en rabia o en algún otro espíritu destructivo y paralizante. El Señor desea que le des una dirección diferente a todas tus energías. Su Palabra nos dice: "¡Ahora es el momento de luchar por tu fe!"

jueves, 6 de octubre de 2016

UNA PALABRA DE SEGURIDAD

Creo que a través de todos los eventos cambiantes y caóticos que pasan en el mundo de hoy, Dios está derribando la avaricia, la codicia y el orgullo. Estoy convencido de que ya no podía permitir que las perversiones sexuales destruyan el alma de toda una generación, y creo que los matrimonios del mismo sexo se han convertido en el detonante de la venganza de Dios.
Isaías describe un período de la historia que estaba lleno de llanto, temor y temblor. Sin embargo, el Señor le dio a Isaías una palabra de seguridad para su pueblo:
Fortaleced las manos cansadas, afirmad las rodillas endebles. Decid a los de corazón apocado: Esforzaos, no temáis; he aquí que vuestro Dios viene con retribución, con pago; Dios mismo vendrá, y os salvará.” (Isaías 35: 3-4, cursivas añadidas).
El Señor estaba diciendo, en esencia: "Fortalece al agotado. Levanta a los que son débiles entre ustedes. Anima a todos los que tienen miedo y están llenos de ansiedad. Diles: ‘No teman. Todo esto es obra del Señor, y a pesar de todo, Él va a preservar a su pueblo. Él está haciendo esto para salvarlos '".
INCLUSO EL PIADOSO TEMBLARÁ
Amado, incluso el más piadoso entre nosotros experimenta un temblor de corazón, una repentina oleada de miedo, cuando una crisis terrible llega. En esos momentos, no es pecado tener un momento de profunda ansiedad.
De hecho, cuando el Señor le dio esta palabra a Isaías, se quería asegurar de que todos los que se sentían abrumados por la situación aterradora no fuesen aplastados por ella. Él quería que todos los corazones cansados y atribulados oyeran "¡No temas! Ten ánimo, porque el Señor es el Salvador para su pueblo".

miércoles, 5 de octubre de 2016

ÉL CUIDA DE TI

El Señor dice tanto a ricos como a pobres: “No te inquietes por sus posesiones terrenales. Dame tiempo de calidad y confía en mí. Yo cuidaré de todas sus necesidades futuras y te supliré de todo lo esencial para vivir”.
Esta es una lección que todo creyente debe aprender y practicar.
En este momento, los eventos mundiales se suceden tan rápidamente que nadie puede seguirle el paso. Estamos rodeados de violencia y las barreras morales han sido derribadas. Las implicaciones de tales cosas son demasiado profundas y complejas de entender.
LUZ EN LA OSCURIDAD
Nuestra fe está anclada en esto: Nuestro Padre Celestial nos conoce – Él sabe exactamente lo que necesitamos y cuándo lo necesitamos – y el solo hecho de que lo sepa, es prueba suficiente de que estamos bajo su cuidado. Él se deleita en nosotros, y nosotros estamos escondidos en su regazo, seguros y firmes.
Daniel dijo del Señor:
“Conoce lo que está en tinieblas, y con él mora la luz” (Daniel 2:22).
Dios conoce todo con respecto a los oscuros días que vendrán, y sabe que ni siquiera esta oscuridad puede esconder su rostro de nosotros.
CONFÍA EN SU GRAN AMOR
De hecho, nuestro camino de escape en medio de los tiempos difíciles será hallado sólo confiando en el Señor. Él nos llama hoy a tener la confianza simple de un niño en su fidelidad.
¡Mantengamos los ojos en Jesús! Confiemos en su gran amor y cuidado para con nosotros. “Echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros” (1 Pedro 5:7).

martes, 4 de octubre de 2016

DIOS LO SABE, Y ESO ES TODO LO QUE IMPORTA

Jesús habla de la hierba que hoy es abundante y está verde pero mañana es cortada. Él quiere que recordemos que Él le dio vida y la cuida.
Y si así viste Dios la hierba que hoy está en el campo, y mañana es echada al horno, ¿cuánto más a vosotros, hombres de poca fe?” (Lucas 12:28)
No nos atrevamos a pensar que Él se preocupa menos por nuestras necesidades, que por la hierba. Él conoce perfectamente bien lo que necesitamos, sea comida, dinero o vestimenta.
LA GRAN PROMESA DE NUESTRO PADRE
Todas estas cosas buscan las gentes del mundo; pero vuestro Padre sabe que tenéis necesidad de estas cosas” (Lucas 12:30).
Otra vez, Cristo nos recuerda: “Esto es todo lo que deben saber: Vuestro Padre celestial sabe cuáles son vuestras necesidades. Él ya las ha enumerado”.
Jesús promete: “Mas buscad el reino de Dios, y todas estas cosas os serán añadidas. No temáis, manada pequeña” (Lucas 12:31-32). Si nosotros simplemente confiáramos en Él, nuestro Señor nos bendecirá con todo lo que necesitamos.
DIOS NUNCA ABANDONARÁ A SU “MANADA PEQUEÑA”
Si estás preocupado por el bienestar de tu familia en los días venideros, tengo buenas noticias para ti: Tus hijos son hijos de Dios, y Él se preocupa por tus seres queridos más de lo que lo haces tú. Jesús sabe exactamente lo que todos necesitan para sobrevivir.
Él conoce tu necesidad de tener un techo sobre tu cabeza. Él conoce exactamente cuanto debes pagar de renta o hipoteca cada mes. Él sabe cuantas bocas debes alimentar y cuanta comida queda en tu despensa. Puedes confiar plenamente en que Él suplirá todas estas necesidades, porque Él ha prometido hacerlo.

sábado, 1 de octubre de 2016

LA VOZ DE UN NIÑO - Carter Conlon

En el libro de Lucas, vemos otra vez que la sociedad estaba en total conmoción. 
El pueblo reclamaba porque la influencia, la autoridad y el lugar donde el testimonio de Dios habitó físicamente, estaba siendo dominado por una potencia extranjera.
Estoy seguro de que hubo reuniones de oración y la gente estaba clamando a Dios, porque había religiosos y devotos en esa generación. Sin embargo, mientras que todo el mundo tenía una imagen mental de cómo debía ser el poder de Dios, de repente apareció en escena algo que no fue entendido.
EL SUSURRO EN UN PESEBRE
Nadie esperaba que Dios mostrara su poder y diera a su pueblo la fuerza para seguir adelante de la forma en que lo hizo. En medio de todas las voces y el canto de los religiosos, apareció el poder de Dios – ¡y fue la voz de un niño! No fue el viento, ni el fuego, ni un terremoto - fue un susurro en un pesebre. Sin embargo, ¿Quién fue capaz de oírlo?
Los religiosos no pudieron oírlo. La gente de influencia no pudo oírlo. Las personas centradas en sí mismas no pudieron oírlo; Tampoco pudieron los romanos, que tenían la intención de dominar con su poderío. Y por eso Dios se dirigió a unos pastores en un campo, rasgó el velo del tiempo y la eternidad, y envió ángeles de los cuales brotó el canto: "Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres" (Lucas 2:13-14). En otras palabras: "Todo aquello que has deseado ha llegado".
ESTAR EN SILENCIO PARA PODER ESCUCHAR
Aquellos pastores se levantaron y fueron al pesebre, tan sólo para encontrar nada más que el susurro de un bebé. Debe haber sido una voz tan quieta que cada uno tenía que estar en silencio a fin de oírla. Sin embargo, al final: "los pastores [volvieron] glorificando y alabando a Dios por todas las cosas que habían oído y visto, como se les había dicho" (Lucas 2:20).
¡En lo natural, esto habría sido considerado como locura! Pero la pequeña voz era el poder de Dios dándose a conocer al hombre, una vez más.

Carter Conlon se unió al equipo pastoral de la Iglesia Times Square en 1994, por invitación del pastor fundador David Wilkerson, y fue nombrado para el cargo de Pastor Principal en 2001.