sábado, 22 de octubre de 2016

¡DESPIERTEN, VALIENTES! - Claude Houde

Proclamad esto entre las naciones, proclamad guerra, despertad a los valientes, acérquense…diga el débil: Fuerte soy. Despiértense las naciones, y suban al valle de Josafat” (Ver Joel 3:9-12).
Les ruego que oren conmigo: "Señor, aumenta nuestra fe", pero también les desafío a tomar la decisión de ser un valiente para Dios. Utilizo deliberadamente la expresión "rogar" porque creo que es apropiada y proporcional a nuestra causa y la importancia de los tiempos.
UNA ARDIENTE PASIÓN POR DIOS
El apóstol Pablo tenía un fuego que lo consumía. Le dijo a los corintios: "El amor de Cristo me constriñe [presiona]" (Ver 2 Corintios 5:14). Los asuntos del reino eterno que estaban en juego eran tan reales y hacían tanta presión sobre él, que dejó escapar un clamor con una intensidad que viaja como una flecha directa a nuestro corazón, trascendiendo los siglos y las culturas:
"Les ruego, en el nombre de Cristo, reconcíliense con Dios" (Ver 2 Corintios 5:20).
La realidad de esta ardiente pasión me consume hoy. Les ruego, reconcíliense con los anhelos y propósitos que Dios ha preparado para ustedes.
FE RENACIENTE
Hay una fe que renace y revive a los valientes. A menudo he pensado que si, por una fracción de segundo, el cielo se abriera para dar a conocer el alcance de la inmensidad e intensidad de los anhelos, amor e intención de Dios hacia la humanidad, la vida cristiana monótona tendría que dejarse de lado. No podríamos sentarnos de nuevo en otro servicio de iglesia, estando distraídos y desinteresados, con todas las películas y los reality shows sin sentido que se muestran en televisión.
Estimado lector, la voz de Dios se escucha en los corazones de millones de creyentes en todo el mundo: "¡Que despierten y revivan los valientes!"

Claude Houde es el pastor principal de la Iglesia de la Nueva Vida (Eglise Nouvelle Vie) en Montreal, Canadá. Bajo su liderazgo la Iglesia de la Nueva Vida se ha incrementado de ser un puñado de personas, a más de 3500 miembros, en una parte de Canadá donde pocas iglesias protestantes han alcanzado éxito.