martes, 21 de junio de 2016

NO SERÁS CONMOVIDO

Dondequiera que nos volvamos en los últimos días, veremos la gloria de Dios saliendo adelante en un avivamiento final. La iglesia de Cristo se extenderá más allá que las limitaciones pasadas, para llevar las buenas nuevas.

“Ensancha el sitio de tu tienda y las cortinas de tus habitaciones sean extendidas; no seas escasa; alarga tus cuerdas, y refuerza tus estacas. Porque te extenderás a la mano derecha y a la mano izquierda; y tu descendencia heredará naciones, y habitará las ciudades asoladas” (Isaías 54:2-3). Sencillamente, la iglesia aumentará sus fuerzas y levantará multitudes en Cristo.

Mientras miramos la profecía de Isaías más de cerca, vemos que ésta no está dirigida solamente al cuerpo eclesiástico sino también a individuos. Yo conozco a siervos piadosos, amigos míos, quienes han echado mano de esta profecía como una palabra personal del Espíritu Santo. Y han aumentado su fe por sus promesas: “No temas, pues no serás confundida; y no te avergüences, porque no serás afrentada, sino que te olvidarás de la vergüenza de tu juventud, y de la afrenta de tu viudez no tendrás más memoria” (Isaías 54:4). Isaías aclara en este versículo: La iglesia de Dios no será avergonzada.

Pero sólo unos versículos más abajo, leemos esta advertencia a la iglesia de los últimos días: “Pobrecita, fatigada con tempestad, sin consuelo; he aquí que yo cimentaré tus piedras sobre carbunclo, y sobre zafiros te fundaré” (Isaías 54:11). Se nos dice que seremos afligidos, golpeados por la tempestad. Pero también se nos promete un fundamento de zafiros. ¿Qué significa esto, exactamente?

Cuando Dios declara: “Sobre zafiros te fundaré”, Su mensaje es: “Cuando todo en el mundo es sacudido, tú no te moverás. El fundamento que yo estoy echando debajo de ti es tan sólido como estas piedras. Lo que yo estoy haciendo en ti no puede ser sacudido”.

Estos zafiros representan conocimiento y sabiduría espiritual, aspectos del interior mismo del corazón de Dios. Sabemos que aquellos que soportan el sufrimiento, salen armados con un mayor entendimiento de la misericordia de Dios. Tu puedes ser tentado, lanzado de un lado a otro, afligido y en soledad, pero a través de todo ello, Él está formando debajo de ti un fundamento de roca sólida. Todo esto es para que tú puedas consolar a otros en sus pruebas.