miércoles, 18 de julio de 2012

LLENO DE ESPERANZA

Josué y Caleb se encontraban entre los doce espías que fueron enviados a la Tierra Prometida. Ellos no derramaron lágrimas a pesar de las condiciones que encontraron. En su lugar, ellos se regocijaron tras haber recorrido la tierra y regresaron llenos de esperanza, fe y visión.

¿Conoce usted a cristianos como estos? Ellos siempre están regocijándose. Usted sabe que están pasando por terribles pruebas y aún ellos parecen saber cómo agarrarse de Dios en medio de su situación.

¿Qué pasa con usted? ¿Está usted siempre cabizbajo y quejándose? Tal vez sus problemas personales o su situación lo han poseído y devorado su alma. Amado, no importa lo que usted esté pasando, usted es preciado para Dios. Si usted viene a Él con un corazón arrepentido y con un alma hambrienta, Él le dará Su visión y esperanza.

Josué y Caleb tuvieron una revelación de su valor frente a Dios y ellos vieron que Israel era especial para el Señor. Esa fue la clave para contar con un espíritu de esperanza y victoria. Josué dijo, “Si Jehová se agrada de nosotros, él nos llevará a esta tierra y nos la entregará; es una tierra que fluye leche y miel.” (Números 14:8). En otras palabras, “Porque Él se deleita en nosotros, estamos tan bien como si estuviéramos ya en esa tierra.”

Esta es la misma revelación que David tuvo: “Y me hizo sacar del pozo de la despesperación y se deleitó en mí.” De la misma manera, hoy todo cristiano victorioso tiene la misma revelación de su Padre celestial: “¡No podemos fallar! Todos nuestros enemigos son pan para nosotros pues somos preciados para el Señor. Él se deleita en nosotros.”

Permítame revelarle a usted la gran misericordia de Dios en la predicación de Josué y Caleb. Israel había pasado la noche en rebelión, batallando con incredulidad, sollozando como si Dios los hubiera abandonado, y finalmente diciéndole al capitán que los regresara a Egipto. Aún así, el Señor les envió a Josué y a Caleb quienes le dijeron a l pueblo, “En lugar de su noche de confusión - en lugar de su miseria y quejas - Dios se deleita en usted. Él los guiará hacia adelante. No teman, usted son preciados para Él.”(ver Números 14:9).