lunes, 13 de febrero de 2017

¡CORRE PARA GANAR! - Gary Wilkerson

Jezreel era una ciudad que sobresalía en cuestiones de guerra por su gran flota de carros. Los carros representan la fortaleza del hombre y significan el poder para avanzar con gran agilidad y poder.
Actualmente existe un estilo de vida de “carro de guerra”; uno de confort y facilidad en donde todas nuestras necesidades son satisfechas. Y si queremos hacer algo, sólo vamos y lo hacemos.
El estilo de vida de carro de guerra puede ser muy atractivo para los cristianos que tienen estos estándares de éxito: Riqueza material, seguridad y confort. Pero, el verdadero siervo de Dios no busca primordialmente estas cosas; en lugar de ello, él busca obedecer la voz de su Amo y conseguir lo que le concierne a Su reino. Este seguidor aprende desde el inicio de su fe que, al buscar al Señor primero, “todas estas cosas os serán añadidas” (Mateo 6:33).
Elías sabía que esto iba más allá de buscar los recursos del mundo. Imagínate la escena donde él se presenta ante el Rey Acab, apostado ahí, en su brillante carro de guerra, observando desde lo alto al pequeño profeta. Sí, Elías le habló firmemente a Acab: “Unce tu carro y desciende, para que la lluvia no te ataje” (1 Reyes 18:44). Pero, posteriormente leemos: “Y la mano de Jehová estuvo sobre Elías, el cual ciñó sus lomos, y corrió delante de Acab hasta…Jezreel” (versículo 46). ¡El hombre de Dios dejó atrás por muchas millas a un carro de guerra! ¿Cómo logró Elías esto? La frase: “ciñó sus lomos” significa que él se preparó para la carrera.
Cuando Pedro dice: “ceñid los lomos de vuestro entendimiento” en 1 Pedro 1:13, él está diciendo que necesitamos prepararnos a nosotros mismos para la competición, reforzando nuestra creencia y confianza en el Señor. Y el apóstol Pablo usó el correr la carrera como una figura de nuestra vida cristiana. En su epístola final, él dijo: “He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe” (2 Timoteo 4:7).
Nosotros, también, podemos correr con fuerza y ganar el premio, si nos preparamos apropiadamente para la carrera.