lunes, 18 de julio de 2016

JESÚS VINO A DESTRUIR LAS OBRAS DEL DIABLO - Gary Wilkerson

Tras ser atacado verbalmente por un hombre con un demonio, Jesús le dijo al demonio: "Cállate, y sal de él" (Lucas 4:35). En ese momento, el demonio derribó al hombre y salió de él sin hacerle más daño.

¿Cómo sería, hoy, si tuvieras la fe para creer que tu matrimonio ya no pudiera dañarse más? ¿Cómo sería si creyeras que tus hijos que se han alejado de Dios pudieran volver al Señor y conocerle?

He visto que lo que está escrito en este texto es una realidad y quiero decirte que lo mismo puede sucederte a ti. Yo estaba en el mismo borde y todo se trataba de mi hijo pródigo. Se fue de casa, se metió en las drogas y vivía en la calle. No era más que un niño salvaje pero tenía un buen corazón y yo sabía que Dios tenía un llamado en su vida.

Empecé a orar así: "Espíritu Santo, interfiere con mi hijo pródigo, Elliott. Oh, Espíritu Santo, donde quiera que esté en este momento, trunca los planes del enemigo, porque sé que él ha sido llamado a tener victoria tras victoria. Y entonces, Señor, destruye las obras del enemigo".

¡El hijo pródigo ha vuelto a casa! Jesús interfirió con su vida y mi hijo es un hombre cambiado. Él está sirviendo a Dios. ¡Él es totalmente diferente! Tiene gozo, confianza, seguridad. Y tiene visión para su futuro. ¿Por qué? Debido a que Jesús se involucra, Jesús trunca y Jesús destruye.

La buena noticia es que Jesús quiere tomar lo que ha sido planeado en tu contra y destruirlo para que ya no te pueda dañar más. ¡Él puede hacerlo por ti, ahora!