sábado, 23 de julio de 2016

FE QUE TIENDE LA MANO - Claude Houde

Abraham era un hombre cuya vida fue consumida por una fe que tiende la mano. El sabía que la fe sin obras es muerta (Ver Santiago 2:17). Génesis 14:11-16 utiliza palabras sencillas y claras para revelar el alcance y la belleza de su decisión cuando supo que Lot y su familia habían sido llevados cautivos y habían perdido todo. “Oyó Abram que su pariente estaba prisionero, y armó a sus criados...trescientos dieciocho, y los siguió…y recobró…a Lot su pariente y sus bienes, y a las mujeres y demás gente.”(14:14-16).

Es importante releer cada palabra para comprender plenamente la profundidad de lo que se dice aquí. "Oyó Abraham…", no se hizo esperar, no buscó excusas ni lo dejó para el día siguiente. No se ocultó detrás de la falta de recursos ni de lo que no tenía. El Apóstol Pablo nos llama a tomar una decisión cuando recuerda a los corintios que cuando las intenciones son sinceras, no se demuestran por lo que no tenemos, o esperamos tener algún día, sino por lo que tenemos disponible actualmente. "Lo que sea que des es aceptable si se da con entusiasmo; y se da de acuerdo a lo que se tiene, no a lo que no tiene" (Ver 2 Corintios 8:12). Ayuda a alguien hoy con lo que tienes. La fe que tiende la mano simplemente se niega a continuar diciendo: "¡No!"

Abram…armó a sus criados…trescientos dieciocho”. Es interesante notar aquí que se menciona el número exacto. Creo profundamente que Dios no solo conoce a cada creyente que ayuda a aquellos que sufren, sino también cada creyente o iglesia que opta por hacer nada. Hay varios momentos específicos de la Escritura donde Dios parece que quiere que sepamos con precisión infinita que cada persona cuenta. Por ejemplo, en Nehemías 3 vemos la lista meticulosa de los que milagrosamente reconstruyeron los muros que habían sido derribados.

Estimado lector, esta es la fe que tiende la mano. Este tipo de sacrificio abre los cielos y produce lo sobrenatural. Leemos estas palabras en la historia de Abraham como una promesa profética para todos los que ayudan a alguien que está haciendo sufriendo, que está en cautividad o en necesidad: Después de estos acontecimientos: “Vino la palabra de Jehová a Abram en visión, diciendo: No temas, Abram; yo soy tu escudo, y tu galardón será sobremanera grande” (Génesis 15: 1).


Claude Houde es el pastor principal de la Iglesia de la Nueva Vida (Eglise Nouvelle Vie) en Montreal, Canadá.Bajo su liderazgo la Iglesia de la Nueva Vida se ha incrementado de ser un puñado de personas, a más de 3500 miembros, en una parte de Canadá donde pocas iglesias protestantes han alcanzado éxito.