viernes, 1 de julio de 2016

DIOS ES NUESTRO REFUGIO

En este momento, el mundo se dirige hacia una gran turbulencia. Habrán eventos y caos que, naturalmente, traen miedo. Pero Dios nos ha dicho: "Mi Palabra está en ti. Estás cubierto bajo la sombra de mi mano y tú eres mi hijo”. Ha llegado el momento de ajustar nuestros cinturones de seguridad, abrir nuestra Biblia y hablar con nuestro Padre a través de todo esto. Él ha dicho que no vamos a derrumbarnos: “Veía al Señor siempre delante de mí; porque está a mi diestra, no seré conmovido.” (Hechos 2:25).

Te insto a apropiarte de esta poderosa palabra de Isaías:

“Levantad en alto vuestros ojos, y mirad quién creó estas cosas; él saca y cuenta su ejército; a todas llama por sus nombres; ninguna faltará; tal es la grandeza de su fuerza, y el poder de su dominio.”

“¿Por qué dices, oh Jacob, y hablas tú, Israel: Mi camino está escondido de Jehová, y de mi Dios pasó mi juicio? ¿No has sabido, no has oído que el Dios eterno es Jehová, el cual creó los confines de la tierra? No desfallece, ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance.”

“El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas. Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen; pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.” (Isaías 40:26-31).

Nuestra comunión con Él da a luz confianza. Al derramar ante el Señor nuestras necesidades y preocupaciones, salimos con su reposo y seguridad. “Esperad en él en todo tiempo, oh pueblos; derramad delante de él vuestro corazón; Dios es nuestro refugio” (Salmo 62:8).