lunes, 16 de marzo de 2015

NO ESTÉS ANSIOSO by Gary Wilkerson

Déjame hacerte una simple pregunta: ¿Has sido libertado? Probablemente pienses: "¡Por supuesto! Yo fui redimido y santificado por Jesús y vivo para Él. Ese es el testimonio de todo creyente".

Ahora toca la siguiente pregunta: ¿Tu vida diaria refleja la libertad gloriosa que acabas de describir? ¿O eres como las multitudes de cristianos que sirven, los cuales están en un círculo vicioso espiritual? ¿Tu caminar cristiano está en constantes subidas y bajadas, luciendo espiritual un momento y carnal al siguiente momento?

Aceptamos por fe las grandes verdades teológicas sobre la obra de Jesús para nosotros: la salvación, la redención, la santificación y la liberación. Sin embargo, para la mayoría de nosotros, éstas son "verdades espirituales" de otro mundo. Cantamos y nos regocijamos en la Iglesia por lo que Jesús hizo por nosotros, pero Su regalo de libertad, ¿es una realidad en nuestro diario vivir?

En ocasiones, todos luchamos por mantenernos puros en nuestros pensamientos y acciones. Cada vez que fallamos en nuestro caminar, lo cual es frecuente, nos preguntamos: "¿En verdad Dios me hizo libre?" Si tu respuesta a ello es "no", si te sientes atrapado en una vida que sube y baja, quizás te preocupa tu posición en Dios. Probablemente, en ocasiones, hasta cuestionas tu propia salvación. Amigo, eso no es libertad. Entonces, ¿qué significa verdaderamente haber sido hecho libre en Cristo?

La primera evidencia de esto, viene de Jesús, quien dice: "¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo?...Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia y todas estas cosas os serán añadidas" (Mateo 6:27,33).

Últimamente, me he puesto ansioso por algo muy real: ¡Mi edad! En mi década de los veinte años, veía a mi papá en sus cincuentas y pensaba: "Él es tan anciano". Ahora que yo estoy en mis cincuentas, y hace tiempo estoy en la segunda mitad de mi vida, me estoy comenzando a aterrar. ¿Qué me dice Jesús en mis preocupaciones?: "Gary, ¿puedes acaso añadir siquiera una hora a tu tiempo de vida? No estés ansioso".

Cristo nos ofrece las mismas palabras a todos los que estamos preocupados por nuestras vidas espirituales: No estés ansioso. A pesar de cuán quebrantado y tambaleante te sientas acerca de caminar con Él, Él declara: "Eres una nueva criatura". En el momento en que elegiste seguir a Jesús, Él te hizo nuevo, y eso nunca cambia, aun cuando pienses que te has apartado demasiado, Jesús dice lo contrario: "No estés ansioso. Yo te he provisto de todo lo que necesitas para tener comunión conmigo".