miércoles, 22 de septiembre de 2010

APRENDA A PONERSE DE PIÉ Y PELEAR USTED MISMO

Usted tiene que aprender a pelear sus propias batallas. ¡Usted no puede depender de otros para que lo liberen!

Tal vez usted tiene un amigo de oración al que puede llamar y decirle, “Estoy en una batalla. ¿Puedes orar por mí? ¡Yo sé que tienes poder con Dios!” Eso está de acuerdo con las Escrituras – ¡pero no es la voluntad completa de Dios para usted! ¡Dios quiere que usted sea un guerrero! El quiere que usted pueda hacerle frente al diablo.

Dios le prometió a Gedeón, “Ciertamente yo estaré contigo, y tú derrotarás a los madianitas como a un solo hombre” (Jueces 6:16) Dios le dijo, “¡Yo te he mandado – yo estaré contigo!”

Pero entonces la gente del pueblo vinieron buscando al que había derribado sus ídolos (ver Jueces 6:28-30). ¿Dónde estaba Gedeón? El estaba escondido – todavía inseguro de las promesas de Dios, todavía preguntándose si Dios estaba con él. Gedeón dijo: “Si Jehová está con nosotros, ¿por qué nos ha sobrevenido todo esto? ¿Dónde están todas esas maravillas que nuestros padres nos han contado…?” (verso 13). ¡Y así es con muchos de nosotros! Jesús nos ha prometido, “Yo estoy con vosotros todos los días” (Mateo 28:20). ¡Y todavía no hemos aprendido a confiar en su Palabra y pelear!

Las cosas comenzarán a cambiar – en el momento que usted esté completamente persuadido que Dios está con usted. ¡Que él le habla y le mostrará todo lo que necesita saber!

¡Usted es más fuerte de lo que piensa! Como Gedeón, usted puede preguntarse, “¿Cómo puedo pelear? Soy tan débil, tan inexperto”. Pero Dios le dijo a Gedeón, “Ve con esta tu fuerza” (6:14). “¿Qué fuerza?” puede usted preguntar. La fuerza de Gedeón estaba amarrada en la palabra que Dios le dio: “Ciertamente yo estaré contigo”.

Amado, ¡la misma palabra – “Yo estoy contigo” – es su fuerza! ¡Y usted recibirá esa fuerza creyendo que esa palabra es verdad – y actuando en ella!