miércoles, 20 de agosto de 2014

UN TEMBLOR SOBRENATURAL

Según Hebreos, la única razón por la cual Jesús derramará Su Espíritu en estos últimos días es para sacudir la casa de Dios. Todo lo que sea profano, inmundo o de la carne será sacudido, barrido y borrado.

Nuestro ministerio recibe cartas desgarradoras de preciosos santos que se duelen al ver lo que está sucediendo en sus iglesias. Hay un clamor constante por “nuevas obras” y diariamente, cosas horrendas son introducidas; manifestaciones de la carne, prácticas necias. Una persona escribió que cada semana su iglesia ofrece conciertos de música punk, con artistas que se ven y se conducen exactamente igual a los del mundo, grupos con influencia satánica. Otros escriben acerca de una predicación seca, vacía, que permite todo.

Les digo que todo está a punto de cambiar. El Señor va a hablar poderosamente, exponiendo todo lo que sea falso. ¿Cómo sucederá este temblor y exposición? Ocurrirá a través de un hombre: ¡Jesús! Él promete hablar a todos los que están viviendo en pecado, en desobediencia, aferrándose a cosas que Su Palabra ha condenado. Y Su voz será indiscutiblemente clara.

Primero Él hablará tiernamente a todo descarriado que se ha alejado, diciendo: “¿Por qué no has oído Mi ruego para que vuelvas? ¿Por qué has puesto oído sordo a Mi llamado a arrepentirte y ser restaurado? Vuelve a Mí ahora, antes que tu vida sea sacudida desde sus cimientos”.

Jesús también hablará a hombres y mujeres piadosos que siguen la verdad, la pureza y la santidad. Inclusive ahora mismo, Él está levantando un pueblo cuyo corazón ha recibido Su Palabra, una que sacude y trae convicción de pecado. Ellos están encerrados con el Señor y Él les va a dar poder para hablar por Él.

Así que, ¿cómo te hablará el Señor? ¿Te está sacudiendo Su Palabra, permitiendo que ésta obre en tu corazón? ¿O estás viviendo una doble vida, todavía siendo indulgente con la fornicación, odio y amargura? Si tú dices: “Jesús es mi Señor”, y aún tienes pecado oculto en tu vida, ten por seguro que Le oirás decirte: "¿Por qué no has retornado a Mi gracia? ¿Por qué la has rechazado continuamente? Has oído Mi amoroso llamado y has gustado mi misericordia, pero continúas en tus caminos. ¿Por qué?"

Esta es la buena noticia: Este temblor supernatural de limpieza en la casa de Dios, tanto en la nación como en la iglesia, terminará en un fundamento inconmovible. Producirá una iglesia santa y podada, que se gloría en un remanente de santos que caminará en el temor de Dios y la justicia de Cristo.