miércoles, 29 de febrero de 2012

DESOBEDIENCIA A LA PALABRA DE DIOS

“Algunos moraban en tinieblas y en sombra de muerte, aprisionados en aflicción y en hierros, por cuanto fueron rebeldes a las palabras de Jehová...Por eso con el trabajo quebrantó sus corazones; cayeron, y no hubo quien los ayudara. (Salmo 107:10-12).

Ellos estaban atados a la aflicción porque se rebelaron en contra de Dios y rehusaron su consejo (ver versículo 11) Amado, ¿puede este ser usted? Usted se ha sentado bajo predicación santa y el Espíritu Santo le ha dado convicción pero usted todavía se siente miserable y continúa en pecado.

Cuando una persona voluntariamente desobedece la Palabra de Dios, su tendencia es ocultarse y encogerse de miedo. Él puede sentir que todo se ha acabado y piensa, “Dios no me puede usar.” Cuando usted se encuentra en esa condición, el diablo le suspirará, “No hay liberación para tí. Tu eres una de esas personas que nunca cambia. Dios ya tuvo suficiente contigo - tu pecado a causado que Él oculte su rostro.”

Satanás lo bombardeará con Escrituras, malinterpretándolas todas. Cuando usted se siente en la iglesia, escuchará solamente juicio, no la misericordia de Dios -porque usted está bajo mucha culpa, condenación y temor.

Yo no me estoy refiriendo a gente que se oculta de Dios porque ama su pecado. Por el contrario, yo estoy hablando acerca de los cristiano que han caído pero aún tienen arrepentimiento y odian su pecado. Algo dentro de ellos clama, “Yo he lastimado a Dios.”

A este cristiano, la Palabra de Dios promete: “ Luego que clamaron a Jehová en su angustia, los libró de sus aflicciones; los sacó de las tinieblas y de la sombra de muerte, y rompió sus prisiones. ¡Alaben la misericordia de Jehová y sus maravillas... porque quebrantó las puertas de bronce y desmenuzó los cerrojos de hierro.” (Salmo 107:13-16).

Dios nunca ha ocultado ni ocultará su rostro de uno de sus hijos en llanto. No importa cuan lejos usted haya caído o cuantas promesas usted le haya hecho a Dios y las haya roto, Él siempre escuchará su clamor por ayuda y lo traerá a una relación cercana con Él .

martes, 28 de febrero de 2012

EL INSENSATO QUE TRAE PROBLEMAS SOBRE SI MISMO

“Fueron afligidos los insensatos a causa del camino de su rebelión y a causa de sus maldades; su alma rechazó todo alimento y llegaron hasta las puertas de la muerte.” (Salmo 107:17-18).

De acuerdo con el diccionario, un insensato es quien carece de juicio y sentido común, alguien que hace cosas tontas sin pensar en las consecuencias.

¿Qué será más insensato e impensable que satisfacer una actividad sexual con una persona desconocida? El mundo entero sabe que el SIDA es un problema internacional y aún gente alrededor del mundo lo sigue contrayendo. Las personas simplemente rehúsan a ser alarmados. Mujeres arriesgan sus vidas y hombres intercambian su futuro por una hora de placer carnal.

Muchos están sufriendo serias consecuencias por sus actos absolutamente insensatos. Ellos hablan sobre el terror que sintieron cuando sintieron por primera vez algo extraño en su cuerpo. Ellos sabían que algo no estaba bien y de repente, una memoria cazadora vino a ellos -un recuerdo de un acto insensato del pasado, ya sea sexual o relacionado con drogas. Sucedió cuando ellos estaban viviendo en pecado, jugando a lo tonto.

“Fueron afligidos los insensatos a causa del camino de su rebelión y a causa de sus maldades” (versículo 17). La desesperanza de muchos de estos cristianos es indescriptible. Ellos se sienten impotentes, al borde de darse por vencidos. Un hombre dijo, “Yo siento que mi vida está acabada. No hay nada que yo pueda hacer. Yo sólo espero la muerte.”

“....y llegaron hasta las puertas de la muerte.” (versículo 18). Amado, usted no tiene que vivir sin esperanza. ¡Dios le ha dado a usted su Palabra de que Él no hace a un lado a insensatos!

“Pero clamaron a Jehová en su angustia y los libró de sus aflicciones. Envió su palabra y los sanó; los libró de su ruina.” (Salmo 107:19-20).

El Señor conoce que hay cosas que nosotros no podemos cambiar, palabras que hemos hablado que nosotros no podemos borrar. Sin embargo, Él no nos está pidiendo hacer penitencias o promesas. Todo lo que Él pide es que nosotros clamemos a Él en nuestra desesperación. Él quiere sanar, prolongar vida y proveer gracia supernatural.

lunes, 27 de febrero de 2012

¡VE A MIS HERMANOS Y DILES !

Cuando Jesús se le apareció a María Magdalena en el jardín donde se encontraba el sepulcro, ella suposo que Él era el jardinero. Su corazón estaba pesado y ella clamó, “Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo lo llevaré.” (Juan 20:15).

“Jesús le dijo: —¡María!Volviéndose ella, le dijo: —¡Raboni! —que significa: «Maestro»” (versículo 16). Jesús sabe los nombres de aquéllos que lo aman - y Él llamó a María por su nombre.

Jesús entonces le dijo a ella, “Suéltame” (versículo 17). Jesús sabía que María no lo dejaría ir. Su corazón estaba clamando, “¡Ya te perdí una vez, pero nunca más voy a volverte a perder!”

Debió haberle tomado mucho valor a María hacerle caso a las palabras de Jesús. Usted observa que Él le dijo a ella que Él iba a partir por un tiempo y que ella debía ir con los otros y “...diles: Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios.”(versículo 17).

María rápidamente fue con los discípulos quienes habían regresado a casa después de ver que Jesús no estaba más en el sepulcro. Estos simples pescadores estaban reunidos en un cuarto, tal vez limpiando su equipo de pescar. Ellos no eran teólogos pero ellos habían sido entrenados durante tres años a los pies del Maestro.

¡Fue María, sin embargo, quien tuvo la revelación! Estos hombres tuvieron que sentarse y escuchar a una mujer que había escuchado de parte de Jesús. ¿Puede usted imaginar esta escena? “¿Qué dijo Él? ¿Qué apariencia tenía?” María simplemente contestó, “Todo lo que yo sé es que yo lo ví a Él. ¡Y Él me dijo que viniera aquí y les dijera algo!”

Yo amo escuchar a hombres y mujeres devotas de Dios decir las palabras que María dijo: “¡Yo he escuchado de parte de Él y tengo algo que decir!” El clamor de mi corazón todo el tiempo que preparo una predicación es, “Señor, si tú no me vas a hablar, ¡yo no voy a hablarles a ellos!” Como María Magdalena, nosotros todos debiéramos tener un corazón tan entregados al Señor que Él nos da su mente y dice, “¡Ve a mis hermanos y diles!”

domingo, 26 de febrero de 2012

UNIDAD

Yo creo que cuando Jesús lavó los pies de los discípulos, Él estaba enseñando una profunda lección acerca de cómo lograr unidad en el cuerpo de Cristo.

Al acercarse Jesús a Pedro para lavarle sus pies, el discípulo se alejó y le preguntó con asombro, “Señor, ¿tú me lavarás los pies?...No me lavarás los pies jamás.” (ver Juan 13:6,8). Jesús le respondió, “Si no te lavo, no tendrás parte conmigo.” (versículo 8) En esencia, Jesús estaba diciendo, “Pedro, si yo lavo tus pies, nosotros tenemos terreno para una preciada camaradería, una base para verdadera unidad.”

Después de que Jesús lavó los pies de los discípulos, Él les preguntó, “Entienden lo que yo he hecho” Si ellos hubieran comprendido la significancia espiritual de lo que justo Él había realizado -quitado toda mancha y culpa por su pecado - esto hubiera producido una profunda gratitud en ellos.

¿Qué hizo Jesús en usted cuando Él lo limpió? Él quitó toda su culpa y lo hizo a usted limpio y completo. Él puso gozo en su alma y lo llenó con tal amor por Él que usted lo seguiría a cualquier lado y haría lo que fuera por Él.

Amado, este es el secreto de la unidad. Cuando usted toma su manto de misericordia para dárselo a un hermano que se encuentra en dolor, que ha caído, usted lo exhorta al abrazarlo en su pena. Al lavar los pies de esa persona, usted construye un cimiento firme para un compañerismo glorioso y de verdadera unidad. Ustedes son hechos uno por su experiencia en común.

Este mensaje es para mí más que para nadie más. Recientemente yo he llegado a este convincente conocimiento acerca del verdadero significado del lavado de pies. Y por la gracia de Dios, yo tomaré mi manto de misericordia, junto con otros, y buscaré a aquéllos que están en dolor y cuyos pies necesitan ser limpiados.

Jesús dijo, “ Pues si yo, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros...Si sabéis estas cosas, bienaventurados sois si las hacéis.” (Juan 13:14, 17).

Ahora que nosotros, “sabéis estas cosas”, como Jesús dijo, nosotros podemos hacerlas. Yo le pregunto: ¿Está usted dispuesto y listo a tomar su manto por amor?”

jueves, 23 de febrero de 2012

AMABLE Y PACIENTE

“Antes sed bondadosos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.” (Efesios 4:32).

Si usted quiere ser misericordioso -tomar su manto para restaurar a su hermano o hermana -usted no necesita saber detalles de cómo la persona se “ensució.” Jesús no le preguntó a Sus discípulos, “¿Cómo se ensuciaron ustedes los pies?” Él solamente quería quitar de ellos el polvo. Su amor por ellos fue incondicional.

De la misma manera, aquéllos que caminan en la plenitud de Jesucristo deben de tener una actitud de amor hacia las personas con pies sucios. No estamos para preguntar detalles. En su lugar, nosotros debemos decir, “Déjame lavar tus pies.”

Muy seguido cristianos quieren ahondar en todos los detalles morbosos de una situación. Ellos vienen a un creyente que tiene pies sucios diciéndole, “Yo quiero lavar tus pies. Pero dime, ¿qué sucedió? ¿cómo te ensuciaste?”

En cierto punto de la historia de fracaso, el curioso consolador se percata, “¡Oh, esto es peor de lo que pensaba. Yo no puedo resolver esto.” Y después de unos pocos detalles, él llega al límite de su endeble misericordia humana. Él juzga a la persona como muy malvada, más allá de ser auxiliada, y tira el manto y se aleja.

Amado, usted no puede lavar pies portando un manto de juez. Usted tiene que quitarse sus mantos de rectitud antes de que pueda hacer cualquier limpieza. Pablo dice que nosostros debemos de ser amables y pacientes con toda la gente: “porque el siervo del Señor no debe ser amigo de contiendas, sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido. Debe corregir con mansedumbre a los que se oponen, por si quizá Dios les conceda que se arrepientan para conocer la verdad.” (2 Timoteo 2:24-25)

Pablo está diciendo, “Tú debes ser misericordioso con todos, deseoso de lavarles los pies. Dios tendrá misericordia de ellos y los librará de su pecado.”

miércoles, 22 de febrero de 2012

DEVOTO A JESUS

Permítame compartir con usted lo que yo llamo “la vida devota para gente que viaja diariamente a su trabajo y para personas que viajan en metro.” Es una forma simple de guiar a cristianos ocupados a que tengan una vida devota, práctica y profunda, sin nada de misticidad.

La devoción a Jesús significa confiar en Él solamente para suplir cada necesidad de nuestro cuerpo, alma y espíritu. Esto significa renunciar a cualquier persona o recurso para que supla esas necesidades. Mucha gente soltera dice, “Yo estoy cansado de estar solo. Necesito a una pareja. ¡Si solamente Dios pudiera darme a alguien!”

No, una pareja nunca será capaz de suplir tal necesidad. De hecho, una pareja posiblemente podría hacerle doblemente miserable pues ¡usted no solamente tendrá sus propios dolores de cabeza sino tambiénlos de él (o ella)! Hasta que Jesús sea su enfoque, hasta que usted lo vea a Él como su única verdadera satisfacción, usted se hundirá más y más profundo en desesperación.

Hasta cierto punto, Jesús quería probar a Sus discípulos que Él estaba por encima de cualquier situación. Por tanto, Él llamó a Pedro a que saliera del bote y caminara sobre el agua para encontrarse con Él. Pedro obedeció - y mientras él permaneció enfocado en Jesús, él estaba por encima de todo, inclusive, ¡caminando sobre agua! Pero cuando el discípulo empezó a enfocarse en su entorno, él empezó a hundirse. (ver Mateo 14:28-31).

La lección aquí es elemental. Sin embargo, yo le pregunto: ¿qué hace usted cuando siente que se va a hundir? ¿llama usted a un amigo por ayuda? ¿o mantiene sus ojos enfocados en Jesús y clama, “Señor, sálvame”?

La novia de Cristo será constatada por aquéllos que han renunciado a buscar ayuda, consuelo o satisfacción en cualquier cosa en esta tierra. Ellos han aprendido a depender totalmente en Aquél que ellos aman para satisfacer toda su hambre y sed.

¿Tiene usted esta experiencia con Jesús? Yo le insto a que mantenga sus ojos enfocados en su Novio. Espere Su venida en cualquier momento y no busque en nadie o nada que lo llene.

martes, 21 de febrero de 2012

DIOS NO LO ABANDONARA

El Salmo 107 ha sido llamado “el festín del amor del Antiguo Testamento.” Es uno de los pasajes más esperanzadores en toda la Palabra de Dios, es para aquellos con necesidad de perdón, liberación o restoración. El último versículo promete al lector un entendimiento de quién Dios verdaderamente es: “Quien sea sabio y guarde estas cosas, entenderá las misericordias de Jehová.” (Salmo 107:43).

“Alabad a Jehová, porque él es bueno, porque para siempre es su misericordia. Díganlo los redimidos de Jehová, los que ha redimido del poder del enemigo y los ha congregado de las tierras, del oriente y del occidente, del norte y del sur. Anduvieron perdidos por el desierto, por soledad sin camino, sin hallar ciudad en donde vivir. Hambrientos y sedientos, su alma desfallecía en ellos.” (Salmo 107:1-5).

Aquí se encuentra una clasificación de gente que alguna vez ha conocido la plenitud del Señor y que en cierto punto de su vida, descubrió gloriosa liberación. Ahora, aunque ellos están en un desierto solitario, deambulando solos, ellos no pueden encontrar la ciudad.

“La ciudad” en el Antiguo Testamento siempre es Sión, que representa a la verdadera iglesia de Dios. Actualmente, ésta significa el verdadero cuerpo de Cristo, aquéllos que alaban en espíritu y verdad pero que parece no pueden encontrar “la ciudad.” Ellos no asisten más a la iglesia, se rehúsan a alabar con el cuerpo de creyentes - porque encuentran poca o ninguna realidad espiritual.

Inclusive, hoy en día existen multitudes de cristianos hambrientos que van de iglesia a iglesia tratando de encontrar su lugar. Al final, incluso ellos se rinden a buscar una buena iglesia porque concluyen que ésta no existe. Tal vez usted dice, “Hermano Dave, yo no puedo encontrar en mi zona una iglesia centrada en Cristo, que busque la santidad. Yo no puedo encontrar la ciudad.”

Amado, Dios ha provisto una solución. “Entonces clamaron a Jehová en su angustia y los libró de sus aflicciones. Los dirigió por camino derecho, para que llegaran a ciudad habitable.” (Salmo 107:6-7).

Dios dice, “Yo te enseñaré el cuerpo - yo te guiaré directamente hacia ellos.” Descanse confiado, Jesús tiene a Su cuerpo de creyentes alrededor del mundo y si usted clama a Él, Jesús milagrosamente le traerá cristianos que piensen como usted.

lunes, 20 de febrero de 2012

MARIA MAGDALENA

María Magdalena epitomiza a la novia cuyo corazón está completamente entregado a Cristo. La vida de esta mujer está marcada por su amor y afecto por Jesús.

María Magdalena no fue un gran teólogo. Cuando los discípulos se juntaron para discutir asuntos profundos acerca de la cruz, ella probablemente permaneció en silencio, pues las mujeres en ese tiempo rara vez hablaban en público sobre cuestiones espirituales en la presencia de los hombres. Sin embargo, ella tenía algo que ellos no poseían - ¡ella tuvo una revelación!

“El primer día de la semana, María Magdalena fue de mañana, siendo aún oscuro, al sepulcro, y vio quitada la piedra del sepulcro.” (Juan 20:1). María vino a la tumba mientras otros todavía dormían. Cuando ella encontró la piedra removida y el cuerpo de Jesús desaparecido, ella corrió para encontrar a Pedro y a Juan.

Cuando los discípulos llegaron al sepulcro, ellos entraron y vieron los lienzos bien doblados - pero no el cuerpo. Ellos comprendieron claramente que Jesús no estaba allí. Entonces, la Biblia dice de los dos discípulos “...vio, y creyó” (versículo 8) Ellos recordaron las palabras de Jesús hacia ellos acerca de Su resurrección en el tercer día. Dos versículos adelante leemos, “Y volvieron los discípulos a los suyos.” (versículo 10) Ellos estuvieron satisfechos al saber que Jesús ya no estaba más allí, por tanto regresaron a sus labores diarias.

¿Acaso no es esta la iglesia de hoy? Muchos cristianos dicen, “Yo he visto el poder del evangelio, entonces, por supuesto que yo creo.” Ellos identifican su relación presente con Jesús por mero conocimiento mental. ¡No sucedió eso con María! Conocimiento no fue suficiente para ella. Ella quería a Jesús mismo y ella no se iba a mover “Pero María estaba fuera llorando junto al sepulcro; mientras lloraba, se inclinó para mirar dentro del sepulcro” (versículo 11).

El espíritu de María estaba clamando, “Este mundo es intolerable sin Él. No me puedo ir a casa.” Ella simplemente amaba al Señor y tenía la determinación de pararse en esa tumba hasta que su quebrantado corazón encontrara respuestas. Pronto, el corazón devoto de María le trajo una visitación divina.

“...mientras lloraba, se inclinó para mirar dentro del sepulcro, y vio a dos ángeles con vestiduras blancas, que estaban sentados el uno a la cabecera y el otro a los pies, donde el cuerpo de Jesús había sido puesto.” (versículos 11-12).

Mientras los otros discípulos regresaron a su casa, María estaba viendo lo que nadie más pudo haber visto -porque su corazon estaba entregado a Jesús.

domingo, 19 de febrero de 2012

ESPERANDO SU VENIDA

En Mateo 24:44 Jesús dice, “Por tanto, también vosotros estad preparados, porque el Hijo del hombre vendrá a la hora que no pensáis.”

Una característica de la novia de Cristo es la expectación a Su pronta venida. La novia de Jesús vive con una expectación continua y gozosa ante Su inmimente regreso -porque Él
puede regresar en cualquier momento.

Sin embargo, Jesús advirtió que en los últimos días ministros malvados infiltrarán en la iglesia con el propósito de poner a domir a la novia. Ellos interarán robar su corazón lleno de amor por el novio argumentando, “Mi señor tarda en venir” (versículo 48). Este evangelio es predicado por aquellos que no quieren pagar el precio para obedecer los mandamientos de Cristo. Ellos realmente no quieren que Jesús regrese porque ellos tienen hábitos pecaminosos y llevan una doble vida. De hecho, ellos han preparado una doctrina para justificar su continuidad en el pecado. ¿Cuál es el resultado de esta falsa enseñanza? Primero, ésta termina en mundanidad porque aquéllos que creen en ella quieren disfrutar del éxito y prosperidad del mundo.

¡Amado, no ceda a esta doctrina de retraso! Si usted es parte de la novia de Jesús, usted estará tan enferma de amor por su Señor que no será capaz de caer en dicha doctrina. En su lugar, usted gritará, “Mi Señor dijo que yo debo estar lista en todo momento para Su regreso. Yo sé que Él
está cerca - yo lo puedo sentir. Mi corazón clama dentro de mí ‘¡He aquí, el novio está por llegar!’”

La primer iglesia estaba ampliamente despierta, presta de atención a las palabras de Jesús. Sus lámparas estaban en buena condición y flameantes; y ellas tenían un buen abastecimiento de aceite. Pedro resumió el espíritu de la primer iglesia de esta manera: “esperando y apresurándoos para la venida del día de Dios..., Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva” (2 Pedro 3:12-13). De igual forma, Pablo dice: “...de tal manera que nada os falta en ningún don mientras esperáis la manifestación de nuestro Señor Jesucristo” (1 Corintios 1:7).

jueves, 16 de febrero de 2012

¡PIES SUCIOS!

“Pues si yo, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros,” (Juan 13:14).

Los discípulos fueron doce hombres amados por Dios -preciados ante Sus ojos, llenos de amor por Su hijo, puros de corazón, en completa comunión con Jesús. Y aún así, ¡ellos tenían pies sucios!

En esencia, Jesús, les estaba diciendo a estos hombres, “Sus corazones y manos están limpias pero sus pies no. Estos se han ensuciado durante su camino diario conmigo. Ustedes no necesitan lavar todo su cuerpo, solamente sus pies.” La suciedad que Jesús menciona nada tiene que ver con la suciedad natural. Se trata del pecado- de nuestras faltas, fallas, de nuestra caída en tentaciones.

No importa cuán sucias y empolvadas hayan estado las veredas de Jerusalén, ninguna época ha estado tan sucia como la nuestra. Me pregunto, cuántos de ustedes que se encuentran leyendo ahora mismo este mensaje tienen alguna suciedad colgando. Tal vez esta semana pasada usted cayó en tentación o le falló a Dios de cierta forma. No se trata de que usted le haya dado la espalda a Dios. Por el contrario, usted ama al Salvador más apasionadamente que nunca, pero usted falló y ahora está lamentándose porque sus pies están sucios.

Las Escrituras nos dicen: “Hermanos, si alguno es sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradlo con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado.” (Gálatas 6:1). Aquí la palabra griega para falta significa “una caída, un pecado.” Nosotros debemos restaurar a todo cristiano que cae en pecado si éste cuenta con un corazón arrepentido.

El lavar los pies, en su significado más profundo, tiene que ver con nuestra actitud ante la suciedad que vemos en nuestro hermano o hermana. Entonces le pregunto: ¿qué hace usted cuando se encuentra cara a cara con alguien que ha caído en pecado o transgresión?

Debemos tomar el manto de la misericordia de Dios y dirigirnos hacia la persona herida. En el amor especial de Jesús no debemos juzgarle, ni exponerle, ni darle un sermón o tratar de encontrar su falta. En su lugar, nosotros debemos de comprometernos a ser su amigo. Nosotros debemos conducirle a la salvación al compartirle sobre la guianza, la sanidad, la limpieza y el consuelo que nos ofrece la Palabra de Dios.

miércoles, 15 de febrero de 2012

QUITARSE EL MANTO

En un conocido pasaje de Juan 13, Jesús toma su manto, una vasija y le limpia los pies a sus discípulos. Él les dice a ellos, “Pues si yo, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros, porque ejemplo os he dado para que, como yo os he hecho, vosotros también hagáis.” (Juan 13:14-15).

Algunos cristianos devotos han tomado literalmente este versículo. Ellos han hecho como costumbre el ofrecer el servicio de “lavar los pies.” Esto es loable, pero se queda como un mero ritual y se pierde el verdadero significado de lavar los pies.

Después de que Jesús lavó los pies de los discípulos, Él se puso de nuevo su manto, se sentó y les preguntó, ¿Saben lo que yo he hecho por ustedes?” En otras palabras, “¿Comprenden el significado espiritual de lavar los pies?”

Yo creo que la pregunta del Señor es para nosotros también. ¿Comprendemos nosotros la profundidad de lo que Él hizo al lavarles los pies a sus discípulos? Sobre todo, algo muy poderoso y profundo está sucediendo. Cristo les estaba enseñando a su iglesia una de las lecciones más importantes.

Jesús no estaba instituyendo una regla que debía cumplirse por la iglesia durante siglos, como la santa cena o el bautismo en agua. De ser así, Él lo habría instituído desde el principio del entrenamiento de los discípulos. Él mismo se habría sometido al lavado de pies como lo hizo con el bautismo en agua. Yo creo que Jesús nos estaba dando un ejemplo de manifestación física de lo que Él más desea, “quitarse el manto.”

Yo creo que si nosotros comprendemos lo que Jesús hizo al lavarles los pies a los discípulos, entonces comprenderemos los conceptos de servicio y sumisión. Lo anterior nos permite observar que el servirnos los unos a los otros en amor y sumisión, y con temor de Dios significa mucho más que recibir órdenes o rendir cuentas a una autoridad mayor. Estas verdades gloriosas son expuestas solamente en el contexto de “quitarnos el manto.”

martes, 14 de febrero de 2012

PIEDRAS PRECIOSAS

Lea esta profecía de Isaías:

“«¡Pobrecita, fatigada con tempestad, sin consuelo!
He aquí que yo cimentaré tus piedras sobre carbunclo
y sobre zafiros te fundaré.
Tus ventanas haré de piedras preciosas;
tus puertas, de piedras de carbunclo,
y toda tu muralla, de piedras preciosas.
Todos tus hijos serán enseñados por Jehová,
y se multiplicará la paz de tus hijos.
Con justicia serás adornada;
estarás lejos de la opresión, porque no temerás,
y lejos del temor, porque no se acercará a ti.
(Isaías 54:11-14).

¡Qué maravillosa profecía! Las “piedras sobre carbunclo” mencionadas en el versículo 11 son joyas. Si usted tiene conocimiento sobre joyas, sabe que en algún momento el diamante fue una pieza de carbón que fue trabajada durante años por elementos químicos . La Palabra de Dios nos está diciendo: “¡Tus aflicciones te van a transformar en algo hermoso -algo preciado para mí!”

Las “ventanas de piedras preciosas” mencionadas aquí, son un tipo de cuarzo hecho cristalino por el fuego. El aspecto de las “ventanas” tiene que ver con los ojos o visión. Dios nos está diciendo que al confiar en Él durante nuestras aflicciones, Él nos dará una clara visión y discernimiento. Las aflicciones nos permitirán ver lo invisible tan claro como un cristal transparente.

Muchos eruditos creen que la frase “puertas de cristal” se puede interpretar mejor como “puertas de perlas.” Las perlas son formadas de un grano de arena que se ubica en el vientre de una ostra. El grano es inyectado con fluído, después es rallado e irritado hasta convertirse en una perla.

Medite en todo el proceso de rallado y de irritante fricción en su vida. ¿Qué es lo que Dios está haciendo? ¡Él está creando una perla! Toda perla es un recuerdo de sufrimiento, dolor y fricción.

Yo creo que en este pasaje Isaías está hablando de la belleza de Jesucristo. En otras palabras, cuando la presencia de aflicción es permitida con el objeto de alcanzar un propósito, ésta hace que la gente sea transformada a semejanza del bello carácter de Cristo. La aflicción nos hace más y más como Jesús.

lunes, 13 de febrero de 2012

TU LIBERACION ESTA A LA PUERTA

Dios le había dado a Moisés y a Israel promesas inquebrantables acerca de su liberación. Por tanto. Moisés fue con el pueblo para darle las buenas nuevas. Él hizo señales frente a ellos y las Escrituras nos dicen que ellos creyeron: “Fueron, pues, Moisés y Aarón, y reunieron a todos los ancianos de los hijos de Israel. Aarón les contó todas las cosas que Jehová había dicho a Moisés, e hizo las señales delante de los ojos del pueblo. El pueblo creyó, y al oír que Jehová había visitado a los hijos de Israel y que había visto su aflicción, se inclinaron y adoraron.” ( Éxodo 4:29-31).

Era un tiempo de esperanza y regocijo. Todos gritaron, “¡Aleluya¡ ¡Finalmente estamos libres! Dios ha escuchado nuestro clamor y nuestra esclavitud ha llegado a su fin. ¡Alabado sea Él!”

Sin embargo, ¿qué sucedió después? Cosas peores. La esclavitud de Israel se volvió insoportable. No se les daría más paja para hacer ladrillos, lo que implicaría una labor extenuante para ellos. Inclusive, Faraón les gritaba a los líderes de Israel, “¡Aléjense de mi vista! ¡Regresen a trabajar!”

Moisés no podía creer el cambio tan terrible de las circunstancias. Él clamó, “Dios, ¿por qué estás tratando a tu pueblo de esta manera? Tú no nos ha liberado. De hecho las cosas parecen haber empeorado como nunca antes. No has guardado tu Palabra y tu promesa no está aconteciendo.”

Usted debe comprender que el diablo sabía que la liberación de Israel estaba a la puerta. Entonces, ¿piensa usted que él se iba a quedar sentado y no iba a hacer un último atentado para agotar al pueblo de Dios? El empeoramiento de la condición de Israel no estaba vinculada con lo que Dios estaba haciendo, sino más bien con el enfurecido Satanás que se apuró a obrar antes de que la liberación del pueblo arribara. De la misma manera, cuando el diablo lo ve a usted postrado, Él sabe que su deliberación está por llegar y ¡él no se va a quedar quieto durante esos momentos previos a la victoria! Por el contrario, él va a intensificar sus tentaciones. Él hará que gente se levante en contra suya y enviará espíritus de mentira para realizar acusaciones en su contra. Él le mentirá al decirle que Dios ha apartado a su Espíritu Santo de usted como pago por sus pecados pasados. Él vendrá con todo tipo de sentimientos de culpa y condenación.

Si usted está orando, pero las cosas parecen empeorarse, ¡empiece a regocijarse porque su liberación está a la puerta!

domingo, 12 de febrero de 2012

DIOS ESCUCHA NUESTRO CLAMOR

Las aflicciones nos enseñan a postrarnos y a clamar al Señor cuando nos encontramos en problemas y dificultades.

“Conozco, Jehová, que tus juicios son justos y que conforme a tu fidelidad me afligiste.” (Salmo 119:75). David está diciendo, “Señor, yo sé por qué tú me afligiste. Tú viste que cuando todo marchaba bien, yo me alejé, empecé a perder interés, y por tanto, permitiste que tribulación viniera a mí. Tú sabías que ésta doblegaría mis rodillas y me quebrantaría. ¡Mi aflicción fue evidencia de tu fidelidad para conmigo!”

Conozco a mucha gente que ha tenido que pelear contra terribles ataduras en sus vidas—drogas, alcohol, tabaco -y tentaciones diarias. Sin embargo, yo le digo a toda esta gente: “Dios tiene cuidado de usted. Él sabe la miseria por la que usted está pasandoy solamente Él puede librarlo.”

El Señor no le dice a usted constantemente, “Eres miserable por lo que has hecho. Me has fallado y ahora estás pagando el precio.” ¡No! Usted no le sirve a un Dios como ese. Usted le sirve a un padre amoroso que siente su dolor desde el primer momento en que usted se afligió. No importa cómo usted inició su aflicción, Dios se duele con usted y quiere librarlo.

Usted puede pensar que Dios no lo está ayudando para nada, pero desde el primer momento en el que Él escuchó su clamor, Dios entró en acción. Deje mostrarle lo anterior:

"Dios oyó el gemido de ellos y se acordó de su pacto con Abraham, Isaac y Jacob. Y miró Dios a los hijos de Israel, y conoció su condición.” (Éxodo 2:24-25). Aquí la palabra conoció significa, “Él empezó a actuar.” Dios escuchó su clamor y empezó a tomar acción en su lugar.

"Claman los justos, y Jehová oye y los libra de todas sus angustias.” (Salmo 34:17). Toda vez que usted se postra sobre sus rodillas, Dios inmediatamente obra en su lugar.

jueves, 9 de febrero de 2012

LA BATALLA ES DEL SEÑOR

No importa cuál sea su problema en estos momentos, usted simplemente no puede salir de él en sus propias fuerzas.

Para poder comprender cómo el Señor nos libra de nuestras aflicciones, debemos estudiar cómo Él libró a Israel de su esclavitud. La Biblia dice: “Todas estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, que vivimos en estos tiempos finales.” (1 Corintios 10:11).

Todo lo que le sucedió a Israel -su esclavitud, sus pruebas, y liberación de Egipto -son testimonios y ejemplos para nosotros hoy día.

El Señor le dijo a Moisés, “Bien he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído su clamor a causa de sus opresores, pues he conocido sus angustias. Por eso he descendido para librarlos . . .” (Éxodo 3:7-8).

La Palabra de Dios dice claramente, “he conocido sus angustias.” Amado, si esto no le da consuelo en su aflicción, nada lo hará. El Señor está diciendo, “Yo sé por lo que tú estás pasando, pero no es tu batalla. ¡El diablo, es demasiado para tí, así que yo he venido para librarte!”

“Yo soy Jehová. Yo os sacaré de debajo de las pesadas tareas de Egipto, os libraré de su servidumbre y os redimiré con brazo extendido y con gran justicia. Os tomaré como mi pueblo y seré vuestro Dios. Así sabréis que yo soy Jehová, vuestro Dios, que os sacó de debajo de las pesadas tareas de Egipto. Os meteré en la tierra por la cual alcé mi mano jurando que la daría a Abraham, a Isaac y a Jacob. Yo os la daré por heredad. Yo soy Jehová.” (Éxodo 6:6-8).

Intente con todas sus fuerzas librarse a sí mismo -sueñe, planee, manipule - pero al final, Dios dice, “¡Este es Mi trabajo!”

Cuando David vino en contra del gigante, él dijo: “Y toda esta congregación sabrá que Jehová no salva con espada ni con lanza, porque de Jehová es la batalla y él os entregará en nuestras manos.” (1 Samuel 17:47).

David no tomó este asunto con sus propias manos y dijo, “Yo voy a levantar el arma y pelear esta batalla con mis propias fuerzas.” ¡No! Él sabía que ésta era la batalla del Señor.

miércoles, 8 de febrero de 2012

¡APRENDIENDO A TRAVES DE LAS AFLICCIONES!

El salmista escribe, “Bueno me es haber sido humillado, para que aprenda tus estatutos.” (Salmo 119:71). Usted. como yo, se preguntará, “¿Qué clase de teología es ésta? ¿Acaso es bueno ser humillado?”

En este contexto, la palabra hebrea referente a aflicción significa “rebajado, escarmentado, humillado, debilitado, deprimido.” Cuando usted coloca estos significados en el versículo anterior, usted lee: “Es bueno para mí ser rebajado, escarmentado, humillado, debilitado, deprimido - para que pueda aprender los estatutos del Señor.” La palabra estatuto significa, “ley grabada.” El salmista está diciendo, “Es bueno que yo haya pasado por estos problemas porque en el proceso, Dios estaba grabando Sus leyes y caminos en mi corazón.”

El Señor permite que tribulaciones lleguen a nosotros para probarnos, pero éste no es el propósito primordial. Por el contrario, nuestras aflicciones nos enseñan a caminar rectamente delante de Él. La Biblia nos dice: “Muchas son las aflicciones del justo,. . .” (Salmo 34:19). De acuerdo con el salmista, la finalidad de nuestras aflicciones es aprender de ellas.

Una de nuestras parejas misioneras nos escribió acerca de la situación que vive una nación de Africa donde ellos están ministrando. Este es uno de los países más pobres de la tierra. Su situación ha empeorado grandemente gracias a la guerra civil.

Misioneros recientemente transitaron por dicho país en un camión junto con otros cristianos de un país aledaño. Ellos estaban entregando recursos de abastecimiento y planeaban asistir a una reunión por la noche en la zona fronteriza. Apróximadamente cinco millas de la frontera, el camión empezó a pararse. El conductor continuaba presionando el pedal del auto pero éste se movía lentamente. El grupo de misioneros estaba desalentado al ver que el auto frente a ellos empezaba a alejarse. Finalmente, ellos arribaron a la frontera e instáneamente la máquina del auto murió. Simplemente dejó de moverse. Todos se preguntaron, “Señor, ¿qué está pasando?” De repente, los guardias fronterizos empezaron a gritar, “¡Hubo una explosión en la frontera, no lejos de aquí! Una de las facciones en guerra explotó un carro que acababa de pasar por aquí.” El grupo de misioneros se dio cuenta que el carro que había sido atacado era justamente el que se encontraba frente a ellos. Si el carro de los misioreros hubiera funcionado correctamente, ellos hubieran sido atacados.

A la mañana siguiente, el conductor del grupo misionero trató de encender el auto - y éste arrancó de inmediado. De hecho, funcionó perfectamente durante el resto del viaje. Ellos reconocieron que los propósitos de Dios habían sido cumplidos a través de un aparente percance.

martes, 7 de febrero de 2012

EL ESPIRITU DEL ANTICRISTO

Hoy nuestro Salvador existe como un hombre glorificado. Él es una persona viviente -de carne, hueso, cabello, ojos - aunque Él es Dios. A pesar de encontrarnos en la tierra, Su Espíritu habita en nosotros: “Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: «¡Abba, Padre!»” (Gálatas 4:6).

Existe otro espíritu en el mundo - el espíritu del antricristo. Así como Cristo nos ha dado Su Espíritu, también existe el espíritu del anticristo en el mundo preparando corazones para la venida del Hombre de Pecado.

“...y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido en carne, no es de Dios; y éste es el espíritu del Anticristo, el cual vosotros habéis oído que viene, y que ahora ya está en el mundo." (1 Juan 4:3). Aquí Juan está diciendo, “Tú has escuchado acerca de la venida del anticristo. Esto ha sido predicado y enseñado, y tú esperas su llegada. Pero, ¡amado, despierta porque el espíritu del antricristo ya está en acción!”

Comprenda que el anticristo no aparecerá repentinamente en escena y abrumará a la humanidad. Por el contrario, su espíritu está misteriosamente obrando ahora mismo, estableciendo su reino, y haciendo que corazones se enfríen. Cuando finalmente el antricristo aparezca, ¡él será públicamente revelado al mundo, el cual ya ha sido preparado para él y revelado a corazones que él ya posee!

Ahora mismo nosotros vemos un creciente sentir del anticristo, pero pronto éste se convertirá en un fluir, y eventualmente, en un vasto oceáno. Inclusive el espíritu del anticristo ya está invadiendo los corazones de muchos cristianos apóstatas. “Pero, ¿ahora?, ¿por qué ciertos cristanos se tornarán al anticristo?” usted se pregunta. Porque ellos cuentan con la misma manera de pensar que él.

Juan escribe: “No améis al mundo ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él, porque nada de lo que hay en el mundo —los deseos de la carne, los deseos de los ojos y la vanagloria de la vida— proviene del Padre, sino del mundo. ...Hijitos, ya es el último tiempo. Según vosotros oísteis que el Anticristo viene, así ahora han surgido muchos anticristos; por esto conocemos que es el último tiempo.” (1 Juan 2:15-18).

Juan nos está alertando que aquéllos que aún aman las cosas de este mundo se han expuesto a ellos mismos al espíritu del anticristo. Él nos está diciendo, “¡Tú sabes que éstos son los últimos días porque muchos están llenos de codicia, del espíritu del anticristo!”

lunes, 6 de febrero de 2012

Él SE DELEITA EN LA MISERICORDIA

“Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que por medio de ella han sido ejercitados.” (Hebreos 12:11).

Aquí Dios está hablando acerca de su propio corazón así como del nuestro. Para Dios, el disciplinarnos no le produce gozo sino tristeza y dolor. Sin embargo, cuando Él juega el rol de juez, Él permanece a lado de sus hijos mientras los disciplina. Inclusive Él espera la más mínima señal de arrepentimiento para terminar con su juicio y disciplina. Él anhela decir, “Suficiente - no más. Me duele mucho corregirte.”

Amado, usted debe estar de acuerdo con este asunto sobre el dolor de Dios. Cuando otros tratan de lastimarlo, usted debe traer sus pensamiento cautivos, y decir, “¡O Dios, déjame orar por mis enemigos, por aquéllos que están tratando de herirme.”

Dios ama al más malvado, al pecador más vil que vive en la calle, y si Él ama a esa persona, ¿cuánto más Él ama al cristiano que lo hiere a usted y que se ha hecho su enemigo?

Tal vez usted ya tiene idea de cuan lejos estamos del corazón de Dios. Todavía tenemos mucho que aprender sobre Su corazón. No, Él no se deleita en enjuiciar. Él no encuentra placer en la destrucción del malvado, ni en la corrección de Sus hijos. Por el contrario, el hacer esto le provoca un terrible dolor.

Déjeme decirle a usted en lo que el Señor se deleita:

"¿Qué Dios hay como tú, que perdona la maldad y olvida el pecado del remanente de su heredad? No retuvo para siempre su enojo, porque se deleita en la misericordia. Él volverá a tener misericordia de nosotros; sepultará nuestras iniquidades y echará a lo profundo del mar todos nuestros pecados.” (Miqueas 7:18-19).

Gracias a Dios por su gran compasión disponible para todos. ¡Él se deleita en la misericordia!

domingo, 5 de febrero de 2012

AMANDO LA VERDAD

Pablo le agradece a Dios por un pueblo que permanece firme en los tiempos de dificultad. Este remanente santo se levantará en contra del espíritu del anticristo y se mantendrá firme. Dicho remanente nunca será vencido. Por el contrario, ¡es pueblo que vencerá al mundo, a la carne y al maligno!

“Pero nosotros debemos dar siempre gracias a Dios respecto a vosotros... de que Dios os haya escogido desde el principio para salvación... Así que, hermanos, estad firmes y retened la doctrina que habéis aprendido...Y el mismo Jesucristo Señor nuestro, y Dios nuestro Padre, el cual nos amó y nos dio consolación eterna y buena esperanza por gracia, conforte vuestros corazones y os confirme en toda buena palabra y obra.” (2 Tesalonicenses 2:13-17).

Este remanente santo ama la verdad y no tiene miedo a ser desaprobado. Ellos se examinan a sí mismos a la luz de la Palabra de Dios, dejando que ésta los perfore hasta lo más profundo. Amado, si usted mantiene su corazón abierto a la verdad- si usted continúa enamorándose de la Palabra de Dios - el Señor se establecerá en usted.

“Los que confían en Jehová son como el monte Sión, que no se mueve, sino que permanece para siempre. Como Jerusalén tiene montes alrededor de ella, así Jehová está alrededor de su pueblo desde ahora y para siempre. No reposará la vara de la impiedad sobre la heredad de los justos; no sea que extiendan los justos sus manos a la maldad.” (Salmo 125:1-3).

El espíritu del anticristo tiene una vara que simboliza autoridad. Pero su poder y dominio no estarán sobre usted porque es parte del remanente santo de Dios.

“Os he escrito a vosotros, porque sois fuertes y la palabra de Dios permanece en vosotros, y habéis vencido al maligno." (1 Juan 2:14).

“...porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y ésta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe.” (1 Juan 5:4).

Deje que el espíritu del anticristo venga. Usted no será movido porque se encontrará firmemente establecido en la verdad de la Palabra de Dios. Usted será encontrado en la casa de Dios, alabándole con un corazón puro, y su fe vencerá todo lo que el enemigo atente contra usted.

jueves, 2 de febrero de 2012

¡UNA PENA DOBLE!

La primera parte de la “pena doble” de Dios se refiere a cuando nosotros pecamos en su presencia en contra de su luz y amor. El pecado por sí mismo no le afecta a Dios, pero sí el hecho de que Él conoce sus consecuencias. Dios sabe que nuestro pecado nos producen dolor y miseria.

La segunda parte de la “pena doble” de Dios se refiere a que nuestro pecado hace que Él tenga que cumplir Su Palabra sobre la necesidad de juzgarnos. Dios se para frente a nosotros como un padre amoroso y escucha nuestro clamor angustiante, al mismo tiempo que nos corrige -todo esto con el propósito de producir en nosotros un carácter santo.

En alguna ocasión yo tuve una profunda crisis. Calumnias fueron dichas acerca de mí y mientras éstas se esparcieron por algun tiempo, yo empecé a recordar la Palabra de Dios:

  • “El testigo falso no quedará sin castigo, y el que dice mentiras perecerá.” (Proverbios19:9).
  • “El malo presta atención al labio inicuo y el mentiroso escucha la lengua detractora.”(17:4).

Después de un tiempo, yo clamé en desesperación: “¡Oh Dios, por cuánto tiempo permitirás que esta situación continúe! Las mentiras siguen cambiando. Ni siquiera sé de qué se tratan éstas ahora. Tú eres mi defensor, Señor, y tú dices que tomas la venganza de tu pueblo. Pero yo no veo que tú estés ejerciendo ninguna justicia.”

Mientras pensaba en todas las calumnias que venían en mi contra, recordé las batallas peleadas por otros pastores y siervos. Hasta la fecha, ellos son gente recta que ha soportado pruebas terribles, pues palabras malvadas han sido proclamadas en su contra.

“¿ Por qué Señor?” oré. ¿Por qué permites que tu pueblo se duela?”

El Señor me contestó, “David, yo soy misericordioso, piadoso y tardo para la ira porque me duele tener que ejercer mi justicia. Si tú pudieras sentir mi pena, tú, nunca, jamás, desearías ver mi juicio caer. Tú comprenderías por qué yo espero extensamente para ejercutarlo. Tú sabes cuán doloroso es disciplinar a tus hijos. Lo mismo sucede conmigo. Me duele corregir a quienes amo!”

miércoles, 1 de febrero de 2012

VISLUMBRE DEL DOLOR DE DIOS

“Entonces Jehová dijo a Moisés: —Anda, desciende, porque tu pueblo, el que sacaste de la tierra de Egipto, se ha corrompido...se han hecho un becerro de fundición, lo han adorado, le han ofrecido sacrificios... —Yo he visto a este pueblo, que por cierto es un pueblo muy terco. Ahora, pues, déjame que se encienda mi ira contra ellos y los consuma... (Éxodo 32:7-10).

“Entonces Moisés oró en presencia de Jehová, su Dios, y dijo: —¿Por qué, Jehová, se encenderá tu furor contra tu pueblo, el que tú sacaste de la tierra de Egipto con gran poder y con mano fuerte?...Vuélvete del ardor de tu ira y arrepiéntete de este mal contra tu pueblo. Entonces Jehová se arrepintió del mal que dijo habría de hacer a su pueblo.” (versículos 11-14).

Al leer este pasaje, muchos cristianos erróneamente le atribuyen más gracia y misericordia a Moisés que a Dios. Ellos piensan, “Moisés está suplicándole a Dios tener una misericordia mayor sobre Israel mientras que Dios se encuentra listo para destruirlos.” Nada podría estar más lejos de la verdad. La única razón por la cual Moisés podía orar como lo hizo, fue porque él conocía el corazón misericordioso de Dios.

La justicia de Dios demandaba que la gente fuera consumida, pero Moisés sabía que Dios se dolería mucho al destruir a Sus hijos. Por lo tanto, él le suplicó a Dios, “Yo sé que tu justicia está clamando ser ejercida y que este pueblo terco debiera ser destruído. Pero también sé que tú no serás capaz de manejar el dolor provocado si lo destruyes. Dios, yo conozco tu corazón, y sé que tú no puedes destruir a Israel -porque le amas."

La Biblia dice que Dios se “arrepintió,” lo que significa que Él cambió su mente referente a cómo juzgar a Israel. Él no la iba a destruir, en su lugar, la gente sería echada al desierto. A pesar de que durante los siguientes treinta y ocho años Israel continuaría provocando dolor en el corazón de Dios por su incredulidad, Él aún los protegería, guiaría, alimentaría, vestiría hasta el día de su muerte.