jueves, 23 de agosto de 2012

ÉL SERÁ UN PADRE PARA TI

Mi padre terrenal me reprendía con amor cada vez que me portaba mal. Pero, cada vez que me castigaba, me hacia abrazarlo después. Aun cuando no quería abrazarlo, nunca olvidaré que ponía mi cabeza en su hombro y derramaba mis lágrimas. Él siempre me decía: “Te amo, David. Dios tiene Su mano sobre ti, y yo no permitiré que el diablo te tenga”

Asimismo, en la segunda carta de Pablo a los Corintios, escuchamos una amorosa reprensión de nuestro Padre Celestial. Él advierte: “Mantente tan alejado como puedas del pecado y del mundo. ¡Huye de la maldad!”.

“Por lo cual, salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, y no toquéis lo inmundo; y yo os recibiré, y seré para vosotros por Padre, y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso” (2 Corintios 6:17-18).

Dios nos está diciendo aquí: “Los he elegido para ser Su Padre y no compartiré mi rol con el diablo. Si te vas a mezclar con el mundo o vas a mantener alguna cosa inmunda en tu vida, entonces nuestra comunión no funcionará. Si Yo voy a ser tu único Padre, entonces debes renunciar al mundo y sus placeres: deja de lado tu pecado, no puedes mantener ninguna cosa inmunda en tu vida.”

Y agrega: “Quiero dirigirte y guiarte. Quiero favorecerte como solo Yo puedo favorecer a mis hijos. Por tanto, no permitiré que vengas a Mí con manos que hayan estado tocando alguna cosa inmunda. Sepárate de todo eso y entonces te recibiré como un hijo, como una hija. ¡Yo anhelo ser un Padre para ti!”.

Si quieres seguir a Jesús, no vengas a Él hasta la mitad del camino. Sal completamente del mundo. Tu Padre dice: “Si confías en Mi como tu Padre para liberarte, yo enviaré el Espíritu Santo y te daré poder y autoridad. Yo te daré esperanza mientras estas en la lucha, y Yo te rescataré”.