jueves, 16 de agosto de 2012

EL PROPÓSITO DE SER ÍNTIMOS CON JESÚS

El propósito de la intimidad con Jesús es tener una revelación del Padre. Si sus ojos no se abren hacia el Padre, usted no ha entrado en la plenitud de la intimidad con Cristo.

Jesús les dijo a sus discípulos: "Ustedes necesitan la revelación de quién es Su Padre. Deben ser capaces de enseñar a otros, que ahora mismo son como ovejas sin pastor. Ellos piensan que a nadie le importan, que son como hijos ilegítimos, así que Ustedes deben trabajar como yo he trabajado y hablar como yo he hablado; ellos necesitan saber que tienen un Padre amoroso en el cielo." (Juan 14:6-9).

Amados, nosotros necesitamos también esa revelación. Debemos ser capaces de decir al mundo: "Miren mi vida. Escuchen lo que digo. Vean las obras que yo hago. Todo es acerca de mi Padre celestial."

Me imagino a Jesús diciéndoles lo siguiente: "¿Así que quieren que les muestre al Padre? Solamente recuerden las bodas de Canaán, convertir el agua en vino fue una expresión de mi Padre, estaba mostrando su preocupación por las más pequeñas e insignificantes necesidades de sus hijos. Él estaba mostrando que tiene cuidado de la familia, el matrimonio y los alimentos de sus hijos. ¡Ese era el Padre en acción! nunca he hecho nada por mi propia cuenta, sino sólo lo que Él me ha dicho que haga." (Juan 14:10-11).

Y continúa: "¿Se acuerdan de la alimentación de los cuatro mil, y después de los cinco mil? Esas personas habían estado sin comida durante casi tres días. Ustedes vieron cuán hambrientos estaban y preguntaron: "¿Cómo vamos a darles de comer?” Así que partí los panes y los peces y los repartimos; ustedes vieron cómo la gente tomó con abundancia los alimentos. ¿Se acuerdan de todas las canastas de sobras?"

¿Por qué Jesús dice que el Espíritu Santo traerá todas las cosas a nuestra memoria? Porque es así como podemos tener una revelación del Padre. Es así como podemos repetir en nuestras mentes todos los milagros que ha hecho en nuestras vidas: cada liberación y cada obra maravillosa. Jesús decía a través de todo lo que hacia: "¡Todo lo que hago por ti es una expresión del Padre celestial, quién es Él y lo que Él quiere ser para ti!"