miércoles, 31 de agosto de 2011

¿VE DIOS LO QUE ESTOY ATRAVESANDO…Y LE INTERESA?

Dios le pregunta: "¿Realmente crees que yo veo exactamente lo que estás padeciendo en este momento?" Tal vez al leer esto, usted está pasando por algo que lo lleva a clamar a Él para que actúe en su lugar. La naturaleza misma de su problema requiere una respuesta.

Amado, ¿Cree que Dios controla todos sus movimientos como un padre con su hijo recién nacido? ¿Sabe usted en su corazón que Él interpreta cada uno de sus pensamientos? ¿Cree que Él está trabajando –guardando todas sus lágrimas, cada uno de sus suspiros- cubriéndole con amor y cuidado?

¡La Biblia describe como Él precisamente hace todo esto!

"Los ojos de Jehová están sobre los justos y atentos sus oídos al clamor de ellos. Claman los justos, y Jehová oye y los libra de todas sus angustias." (Salmo 34:15, 17, RV1995).

"Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar su poder a favor de los que tienen un corazón perfecto para con él." (2 Crónicas 16:9, RV1995).

¿Cree usted que Dios está absoluta y totalmente consciente de cada uno de sus pensamientos, de su dolor, pena, pruebas, problemas financieros, familiares, y que Él quiere verlo a usted superar cada uno de estos obstáculos?

El salmista nos dice: "Como el padre se compadece de los hijos,se compadece Jehová de los que lo temen..."(Salmo 103:13, RV1995).

Aquí la palabra hebrea para “compadecer” significa "acariciar, mimar, amar, ser compasivo." La Escritura nos dice que el Señor abraza afectuosamente, en sus propios brazos, a los que le temen. Dios pone sus brazos alrededor de usted, acaricia sus mejillas, Él le sostiene. Él dice: "¡Yo conozco tus pensamientos, tus preocupaciones, todas las batallas que enfrentas y tengo cuidado de ti!" No importa lo que usted esté pasando, no importa cómo se sienta, ¡El Señor lo ve todo! Él siente los sentimientos mismos de sus enfermedades. Él conoce cada movimiento que usted hace, todo lo que dice y hace.

Ahora mismo Dios no está enojado con usted. ¡No! Él está pensando preciosos, tiernos y amorosos pensamientos sobre usted. ¡Él sabe cómo se siente y le cuida! Él está diciendo, "Sí, estás pasando por una gran prueba, estás siendo tentado y sacudido. Pero tú eres mi hijo y nunca voy a permitir que el enemigo te atrape. Voy a llevarte hasta el otro lado."

martes, 30 de agosto de 2011

¿POR QUÉ DIOS RESPONDIÓ A LA ORACIÓN DE DAVID?

David nos dice por qué Dios respondió a su oración: " Me sacó a lugar espacioso; me libró, porque se agradó de mí." (Salmo 18:19, RV1995).

En este versículo la palabra “agradar” significa "placer o alegría." David estaba diciendo, "Dios halla placer en mi. ¡Me libró simplemente porque Él se deleita en mí! "Y, amados, ¡Él también se complace en usted y en mí!

Observe, nosotros, los que confiamos en el Señor, somos su santa Sión, su santo remanente. Remanente significa simplemente, "los que invocan al Señor con un corazón puro." Los que han salido de una cristiandad perezosa y están dedicados plenamente a Jesús.

A la elegida de Sión, Dios le dice: " Y serás corona de gloria en la mano de Jehová y diadema de realeza en la mano del Dios tuyo...Nunca más te llamarán "Desamparada", ni tu tierra se dirá más "Desolada"; sino que serás llamada Hefzi-bá, «Deleite mío», y tu tierra, Beula «Esposa mía»; porque el amor de Jehová estará contigo y tu tierra será desposada."(Isaías 62:3 - 4, RV).

¿Por qué Dios viene a mi rescate tan dispuesto a liberarme? ¡Porque se deleita en mí! Soy un placer para Él, y ¡Él disfruta de mi amistad!
Un precioso joven me dijo: "Nunca he estado realmente convencido de que he sido aceptado por el Señor. Rara vez me siento lo suficientemente bueno para Dios, como si simplemente no diera la talla. Sigo tratando de apaciguarle haciendo algo bueno por los demás".

¡Muchos cristianos se sienten de esta manera! A través del tiempo he conocido a muchas personas con años en el cristianismo que nunca han sentido seguridad en el Señor. Se sienten indignos, sucios, no amados. Nunca creyeron que eran el deleite del corazón de Dios, por lo que siempre trataron de hacer algo para agradarle. Cuando fallan en un área, hacen tres cosas en otra para tratar de hacer feliz a Dios.

Amados, ¡esto no puede ser! Cuando Usted viene a Jesús, no puede hacer nada por Él. No, Él hizo todo por usted, ¡porque esto es quien Él es! Él dice: "Yo os restituiré los años que comió la oruga, el saltón, el revoltón y la langosta, mi gran ejército que enviéc contra vosotros."(Joel 2:25, RV1995).

No importa cuál sea su fracaso o defecto, ¡Dios hace todo por usted!

lunes, 29 de agosto de 2011

EL ESTRUENDO DE SU PODER

¡Y estas cosas no son más que los bordes del camino, apenas el leve susurro que oímos de él! Pero el trueno de su poder,¿quién podrá comprenderlo?" (Job 26:14, Reina Valera 1995).

El hombre necesita poder
para ayudar a aquellos que no lo tienen,
para fortalecer a los débiles,
para aconsejar al que no tiene sabiduría,
para declarar las cosas como realmente son,
para renovar espíritus muertos,
para cubrir la descubierta destrucción del infierno.
Dios tiene todo el poder
para prolongar el universo
sobre lugares vacíos,
sostiene a la tierra sobre la nada.
Él ata la humedad en densas nubes,
colocando límite a las aguas.
El divide el mar con su poder
y desecha al orgulloso.
Por su espíritu Él adorna los cielos.
Él incluso creó la serpiente tortuosa,
Pero éstos son apenas destellos de su poder…
sólo una pequeña parte de Él que es escuchada.
Él ha prometido poder a todos los hombres.
Una vez que el Espíritu Santo
Venga sobre ellos
habrá un estruendo en ese poder
estruendo contra la injusticia,
la inmoralidad y el delito,
estruendo contra la hipocresía
y la tiranía de las pequeñas cosas,
estruendo en contra del materialismo
y el odio.
Pero más profundo todavía:
el amor
es el estruendo de poder.

domingo, 28 de agosto de 2011

¡LOS HIJOS DE DIOS ESTÁN TATUADOS EN LA PALMA DE SU MANO!

Esta es una de mis escrituras favoritas:

"Ustedes, los cielos, ¡canten alabanzas! Y tú, tierra, ¡canta de alegría! ¡Que prorrumpan los montes en alabanzas! ¡El Señor ha consolado a su pueblo, y se ha compadecido de sus pobres! Sión dice: «El Señor me ha abandonado. El Señor se olvidó de mí.» ¿Pero acaso se olvida la mujer del hijo que dio a luz? ¿Acaso deja de compadecerse del hijo de su vientre? Tal vez ella lo olvide, pero yo nunca me olvidaré de ti. Yo te llevo grabada en las palmas de mis manos; siempre tengo presentes tus murallas"(Isaías 49:13-16).

¡Dios dice que estoy grabado en la misma palma de su mano! La palabra hebrea que significa "tatuado", quiere decir “indeleble, imborrable.” ¡Él no puede extender su mano sin recordarme!

Mi amado, quiero asegurarle lo siguiente: usted puede pasar por pruebas y sufrimientos. Usted puede estar muy lejos de lo que usted desearía estar en el Señor. Pero sobre todo sepa una cosa: ¡Usted es el deleite de Él!

Me dirijo a usted con la confianza y el conocimiento en mi corazón de que, a pesar de haber llegado, Él me ha hecho parte de su remanente. Yo creo con todo mi corazón que soy una corona real, una diadema en su mano, una delicia a su alma. Él no está enojado conmigo, ¡Él se deleita en mí!

Escuche esta maravillosa promesa:

"Me alegro y me regocijo en tu amor, porque tú has visto mi aflicción y conoces las angustias de mi alma. No me entregaste al enemigo, sino que me pusiste en lugar espacioso. . . . ¡Oh, qué grande es tu bondad, que has guardado para los que te temen, que has preparado para aquellos que confían en ti, en presencia de los hijos de los hombres "(Salmo 31:7-8, 19).

Dios le ha dado todo lo que necesita para ser libre y victorioso. Él ve su condición y le cuida. Él le abraza cuando usted le llama y está listo para venir a ayudarle en este momento.

jueves, 25 de agosto de 2011

PLENO ACCESO

Cada cuatro años, en enero, Estados Unidos inaugura a un nuevo presidente a lo que se le denomina "el cargo más poderoso del mundo." Su firma es ley. Él dirige al ejército más poderoso del mundo. Y puede simplemente apretar un botón y traer destrucción a naciones enteras. Pero ¡el poder que él tiene por nada puede compararse con el poder que Jesús le ha dado a usted y a mí!

Observe, nosotros tenemos acceso absoluto a la presencia del Dios vivo, y también ¡para que Él venga a nosotros! "Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesús, por un camino nuevo y vivo. . . acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe "(Hebreos 10:19-22).

Este acceso se produjo sólo después de que Jesús fue crucificado, muerto y resucitado. Llegó en el momento en que el velo del templo se rasgó en dos. Cuando eso sucedió, eso significaba que el hombre podía entrar y Dios podía salir, y que ¡Él se reuniría con nosotros!
La palabra “libertad” en este versículo significa "con abierta, no disimulada publicidad" Amados, esta "publicidad" ¡es contra el diablo! Esto significa que podemos decir a todos los demonios del infierno, "¡tengo derecho por la sangre de Jesucristo, a caminar en la presencia de Dios y hablar con Él y Él conmigo!"

¿Cree usted que tiene este derecho, que Dios está dispuesto a salir y encontrarse con usted? ¡Acerquémonos a Él con un corazón confiado plenamente en la fe! No venimos por la sangre de un pájaro, de una cabra, o un toro, sino por la sangre de nuestro Señor Jesucristo. " Y no por medio de la sangre de machos cabríos ni de becerros, sino por medio de su propia sangre. Entró una sola vez y para siempre en el Lugar Santísimo, y así obtuvo para nosotros la redención eterna. Si la sangre de los toros y de los machos cabríos, y las cenizas de la becerra rociadas sobre los impuros, santifican para la purificación de la carne, ¡cuánto más la sangre de Cristo, que por medio del Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará de obras muertas nuestra conciencia, para que sirvamos al Dios vivo! "(Hebreos 9:12-14).

Nada emociona más el corazón de Dios que cuando sus hijos acuden a Él con audacia y sin timidez. Él quiere que nosotros vengamos a Él diciendo: "Tengo derecho a estar aquí. Y aunque mi corazón me condena, ¡Dios es más grande que mi corazón!” (Ver 1 Juan 3:20).

miércoles, 24 de agosto de 2011

¡DIOS QUIERE HABLARLE!

Dios desea hablar con usted como si estuviera sentado cenando con Él. Él quiere conversar con usted sobre todo, sobre cualquier asunto, de corazón a corazón. La Biblia dice: "He aquí, yo estoy a la puerta y llamo. Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo "(Apocalipsis 3:20).

Este versículo a menudo se ha utilizado para referirse a los inconversos. Hablamos de Jesús parado a la puerta del corazón del pecador, buscando entrar. Pero no, aquí ¡Cristo les está hablando a los creyentes!

El contexto muestra que Cristo les está hablando a aquellos que están vestidos de ropas blancas (la justicia), que han comprado oro probado en el fuego, cuyos ojos están ungidos (tienen una revelación), que son amados, reprobados y castigados (ver Apocalipsis 3:15-19). Éstas son personas arrepentidas, ¡gente santa que quiere conocer la voz de Dios!

Al leer y releer el versículo 20 en este pasaje, tres palabras me resaltaban: "¡Abre la puerta! ¡Abre la puerta!" Y el Espíritu de Dios habló claramente a mi corazón:"¡David, la razón por la cual no me has oído como quiero ser escuchado es porque no estás totalmente abierto en tu espíritu para escuchar!"

Desde mi perspectiva, esta puerta representa un compromiso -que muchos cristianos aún no han hecho por completo- La mayoría de los creyentes oran: "Señor, todo lo que necesito es un pequeño consejo, unas palabras de dirección, un recordatorio de que me amas. Sólo déjame saber si estoy haciendo bien o mal. ¡Ve delante de mí y abre las puertas!"

Pero Jesús nos responde: "Si todo lo que quieres de mí es dirección, puedo enviarte un profeta. Si sólo quieres saber a dónde ir y qué hacer, puedo enviar a alguien que haga las veces de guía. Pero ¡me estás perdiendo!"

Jesús quiere su cercanía, sus emociones más profundas, su lugar secreto. Quiere sentarse con usted y compartir todo lo que está en Su corazón, hablar con usted cara a cara. Apocalipsis 3 es un cuadro maravilloso de esto. Habla del amor y de la intimidad, de compartir secretos con entonaciones suaves y tiernas.

Cuando Jesús entra, trae alimento y pan, en otras palabras, Él mismo ingresa. Cuando se alimente de Él ¡usted estará satisfecho por completo!

martes, 23 de agosto de 2011

ARRAIGADOS Y CIMENTADOS EN AMOR

"Para que por la fe Cristo habite en sus corazones, y para que, arraigados y cimentados en amor, sean ustedes plenamente capaces de comprender, con todos los santos, cuál es la anchura, la longitud, la profundidad y la altura del amor de Cristo; en fin, que conozcan ese amor, que excede a todo conocimiento, para que sean llenos de toda la plenitud de Dios. "(Efesios 3:17-19).

En este versículo “arraigados y cimentados” significa "construir en virtud de un cimiento profundo y estable de conocimiento y comprensión del amor de Dios hacia usted." En otras palabras, ¡el conocimiento del amor de Dios hacia usted es la verdad fundamental sobre la cual todas las otras verdades deben ser construídas!

Por ejemplo, el temor de Dios está basado en esta verdad. El santo temor de Dios no es sentir terror de que él esté listo para abatirle si lo descubre cometiendo alguna pequeña falta. Más bien, es el temor de su santidad contra la rebelión y de lo que él hace a los que aman más las tinieblas que a la luz.

Los cristianos que viven en culpa, miedo y condenación no están "arraigados y cimentados" en el amor de Dios. Nuestro Padre celestial envió a su Hijo a morir por nuestros pecados y debilidades. Y sin conocer plenamente y comprender completamente este tipo de amor, usted ¡nunca tendrá un cimiento estable o permanente!

"[Que Usted]. . . puede ser capaz de comprender. . . el amor de Cristo "(Efesios 3:18-19). Aquí la palabra griega para “comprender” indica "apoderarse con avidez o echar mano de." El apóstol Pablo da los medios para que usted aproveche esta verdad y la convierta en el fundamento de su vida cristiana. Pablo lo exhorta a que saque sus manos espirituales y diga: "¡Voy a echar mano de esto!"

Tal vez usted es asaltado por una tentación que no puede quitarse de encima. O quizá usted tiene una sensación de no ser suficiente, una sensación de indignidad, o miedo a que el diablo lo engañe y usted llegue a fallarle Dios.

¡Este es el día para que despierte al amor de Dios hacia usted! Oro para que mientras usted lee este mensaje, algo golpee profundo en su corazón, y usted sea capaz de decir: "Tiene razón, hermano David. Ese soy yo y ¡no quiero vivir de esta manera!" Ruego para que usted se apodere de esta verdad que le abrirá los ojos y le ayudará a entrar por completo en un nuevo reino de alegría y paz en su diario caminar con Él.

lunes, 22 de agosto de 2011

LA SALIDA

Hiciste un camino en el mar; te abriste paso entre las aguas, pero nadie vio jamás tus huellas. (Salmo 77:19).

Dios ha prometido
hacer una vía de escape
de la tentación-
Un camino que conduce al mar,
un camino hacia las aguas profundas.
Me quejé
Y mi espíritu se angustiaba.
¿Una vía de escape?
¿Hacia el mar?
¿Grandes y profundas aguas?
Conversé íntimamente con mi propio corazón
Y busqué diligentemente.
Las aguas profundas me rodean;
Nado en un mar de pruebas
¿El Señor me desechado?
¿Acaso ya no manifiesta su favor hacia mí?
¿Su misericordia se ha ido para siempre?
¿Ha olvidado Dios tener misericordia?
¿En la ira me ha alejado
en un mar de confusión?
Entonces recordé,
Tú guiaste a tu pueblo como un rebaño
de la mano de Moisés
hacia las muchas aguas.
Las aguas te vieron, oh Dios,
Y tuvieron temor.
Las profundidades. . . estaban atribuladas;
ellas obedecieron
y las aguas se separaron.
Yo también caminaré por fe
hacia las muchas aguas,
Y si no puedo escuchar tus pasos detrás de mí,
Voy a caminar.
Voy a recordar
Como él dividió el mar
Y… apiló las aguas.
Pasaré en medio
de ellas.

domingo, 21 de agosto de 2011

OBEDECIENDO LA VOZ DEL SEÑOR

Si usted quiere dirección, si piensa que está listo para hacer lo que Él pide, entonces déjeme preguntarle: ¿Está listo para recibir una palabra inquietante, una misión de dificultad y rechazo, una vida de fe sin garantía de comodidades excepto las del Espíritu Santo?

¡Eso es exactamente lo que le sucedió a Isaías! El profeta se ofreció: "Envíame, Señor," y ¡Dios le envió a una misión dura y difícil!

"Dijo entonces: Ve y dile a este pueblo: “Oigan bien, pero no entiendan; vean bien, pero no comprendan.” Entorpece el corazón de este pueblo. Cierra sus oídos, y ciega sus ojos. Que no vea con sus ojos ni oiga con sus oídos, ni entienda con su corazón, para que no se convierta ni sea sanado."(Isaías 6:9-10)

¡La palabra que oyó Isaías no era halagadora! Por el contrario, lo haría odiado e impopular. El Señor le dijo: "¡Ve, endurece a aquellos que se niegan a oírme hablar! Cierra los ojos y los oídos. ¡Termina de endurecer su corazón!"

Si desea conocer la voz de Dios, entonces usted debe estar dispuesto a escuchar todo lo que Él dice. Dios nunca dirá: "¡Ve!" Hasta que Él primero pregunte: "¿Quién irá?" Él vendrá a cuestionarle, "¿Estás dispuesto a hacer cualquier cosa que te digo y ha hacerlo a mi manera? ¿Estás dispuesto a dar tu vida?"

Cuando años atrás oraba por dirección, el Señor me dijo claramente: "Vuelve a Nueva York." ¡Esta fue una palabra muy incómoda para mí! Yo me encontraba listo para jubilarme. Tenía pensado escribir libros y predicar en lugares específicos. Yo pensé: "Señor, ya he pasado mis mejores años allí. ¡Dame descanso!"

Sí, queremos escuchar la voz de Dios, pero deseamos oírla cómodamente. No ansiamos que ésta nos sacuda. Sin embargo, ¿por qué Dios nos daría su voz de dirección si no está seguro de que le obedeceremos?

Abraham aprendió en primer lugar a oír la voz de Dios obedeciendo prontamente lo que en su momento había escuchado. La palabra de Dios para él era sacrificar a su hijo, Isaac (Génesis 22:2). Abraham actuó conforme a esa palabra y su obediencia se convirtió en un aroma perfumado que tocó el mundo entero: "En tu simiente todas las naciones de la tierra serán bendecidas, porque obedeciste mi voz" (Génesis 22:18).

jueves, 18 de agosto de 2011

ESCUCHANDO Y CONOCIENDO SU VOZ

Pedro advierte a los creyentes de los últimos días que Satanás vendrá a ellos en alta voz, tratando de incitarles miedo. "Sed sobrios y velad, porque vuestro adversario el diablo anda como león rugiente, buscando a quien devorar" (1 Pedro 5:8).

Esta es mi observación al respecto: Si Satanás está haciendo conocer su voz en estos últimos días, y está mostrando su poder a las masas de almas perdidas, ¿cuánto más importante es para el pueblo de Dios conocer la voz de su Padre? ¿Cree usted que el Señor podría estar sentado permaneciendo en silencio mientras que Satanás ruge en el mundo? ¡Nunca! Isaías dijo: " Y el Señor hará oír su potente voz," (Isaías 30:30).

Desde los tiempos de Adán y Eva, Dios ha estado hablando con el hombre. "Se escuchó el sonido del Señor Dios" (Génesis 3:8). Adán dijo: "Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo" (Génesis 3:10).

Desde el Génesis hasta el final del Nuevo Testamento, Dios hizo conocer su voz a su pueblo. En los libros de los profetas vemos esta frase repetirse una y otra vez, "Y dijo Dios. . . " La voz de Dios era conocida y comprendida.

Jesús confirmó lo anterior en el Nuevo Testamento al presentar el ejemplo del Buen Pastor. "Las ovejas oyen su voz. . . las ovejas le siguen, porque conocen su voz "(Juan 10:3-4).

Adán se escondió de la voz de Dios a causa de la culpa y la vergüenza de su pecado. Y es ahí exactamente donde muchos del pueblo de Dios se encuentran hoy en día, escondidos y con miedo de escuchar a Dios hablar.

Si desea escuchar la voz de Dios, debe estar listo para tener su alma purificada y limpia. "Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad" (1 Juan 1:9).

miércoles, 17 de agosto de 2011

YO SOY TU DIOS

"No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios. Que te esfuerzo, sí, yo te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia "(Isaías 41:10).

El Dios de Abraham, Isaac y Jacob
Es tu Dios
Para liberarte y fortalecerte
Como lo hizo con tus padres
Para ayudarte,
sostenerte
guardarte
No temas, no desmayes.
Los que lo conocen como su Dios
harán proezas
serán fuertes.
Él aquietará a tus enemigos y vengadores.
Él hará su fortaleza perfecta
En tu debilidad,
Porque en su mano está todo el poderío y la fuerza
Para obrar por ti, extremadamente más y muy por encima de todo
lo que podrías pedir o pensar.
El te dice:
"Yo estoy contigo,
Yo soy tu Dios,
Yo te ayudaré"

martes, 16 de agosto de 2011

¡VAYA AL ALMACÉN!

Aquí encontramos cómo usted puede recurrir al almacén de Dios y obtener lo que necesita:

1. Acérquese confiadamente a Su trono y pida extensivamente toda la gracia y la misericordia que usted necesita para enfrentar todas las tentaciones y pruebas. El diablo tiene un millón de maneras de hacerle sentir culpable, temeroso, condenado y confundido, inclusive le dirá: "¡Te sientes así porque tienes basura en tu corazón!" Sin embargo, le puedo decir que yo dejé de ver mi corazón desde hace mucho tiempo porque siempre está negro. ¡Pero para mi Padre mi corazón es de color blanco pues está cubierto con la sangre del Cordero! No importa cómo se sienta, busque en la Palabra de Dios lo que Jesús ha hecho. ¡Él le ha dado borrón y cuenta nueva!

2. Recuérdele a Dios que fue Su idea invitarle a entrar. Usted no recurrió al Señor diciendo: "¡Padre, quiero todo lo que tienes!" Él le ha invitado al decirle: "Todo lo mío es tuyo. ¡Ven y tómalo!"

3. ¡Tómele a Dios su Palabra! La Biblia dice que todo lo que Él tiene para nosotros se obtiene por la fe. Usted solo tiene que decir por fe: "Señor Jesús, inúndame con tu paz, pues has dicho que es mía. Yo reclamo descanso para mi alma." No tiene que trabajar para ello, ni cantar ni alabar. Esto viene por estar arraigado y cimentado en una revelación del amor de Dios hacia usted. Esto no proviene de un sentimiento, sino más bien de la Palabra que Él mismo ha dicho: "¡En mi casa hay pan de sobra!"

4. ¡Tome la Palabra de Dios y destruya con un martillo todo su miedo, culpa y condenación en mil pedazos! ¡Rechace todo lo que no es de Dios! Usted puede decir: "Si el diablo viene a mí con sus mentiras, mi Padre ya lo sabe todo y Él me ha perdonado y me ha limpiado. No hay culpabilidad o condenación contra mí. ¡Soy libre!"

Amado, yo creo que si ahora mismo usted le pide al Espíritu que le ayude a agarrar esta verdad para mantenerse arraigado y cimentado en Él, los próximos días serán los más grandes que haya tenido. Usted puede decir: "Señor Jesús, sé que voy a cometer errores, pero nada me va a mover, porque sé que tienes todo lo que yo necesito para alcanzar la victoria y para vivir en ella."

¡Entre a Su almacén y reclame todo lo que es suyo por parte de su Padre amoroso!

lunes, 15 de agosto de 2011

DEJE DE VIVIR COMO UN MENDIGO

¿Está cansado de vivir como un mendigo cuando todo lo que necesita le ha sido provisto? Tal vez su enfoque es erróneo. ¿Tiende a hablar extensamente de sus debilidades, tentaciones y fracasos del pasado? ¿Al mirar dentro de su propio corazón lo que ve le desanima? ¿Ha permitido que la culpa se filtre en usted?

¡Amado, debe mirar a Jesús, el autor y consumador de la fe! Cuando Satanás viene y apunta a cierta debilidad en su corazón, usted tiene todo el derecho a responder: "¡Dios sabe todo de mí y aún me ama! Él me ha dado todo lo que necesito para alcanzar y mantener la victoria."

"Porque si nuestro corazón nos condena, Dios es más grande que nuestro corazón y conoce todas las cosas" (1 Juan 3:20). Él sabe todo sobre usted y todavía le ama lo suficiente como para decir: "Ven y obtén todo lo que necesitas. ¡El almacén está abierto!"

Las puertas de su bodega están abiertas y sus riquezas están llenas a rebosar. Dios le está instando a: "acerquémonos confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro" (Hebreos 4:16).

¿Cuántos años ha usted estado afuera? Usted tiene un padre que ha desplegado un gran tesoro de provisión para usted, y el cual aún no ha reclamado.

La parábola del hijo pródigo nos muestra que por entrar y disfrutar del tesoro de su padre, el hijo pródigo lo obtuvo en dos sentidos. Él podía vivir su vida terrenal con el perdón abundante, la alegría, la paz y el descanso que le pertenecían, y cuando la muerte lo llevara a su herencia eterna, podría plenamente disfrutar de lo que había conocido ya en la tierra.

De hecho, el pecado más grande fue cometido por el hermano mayor, el que se quedó en casa, quien caminó obedientemente y quien nunca dejó a su padre. Sí, es un pecado perder la esencia del Padre en una vida sensual y un espíritu fuera de control, pero es un pecado aún mayor rechazar el gran amor de Dios y dejar sin reclamar los abundantes recursos que nos dio pagando un alto precio.

El hijo pródigo no fue castigado, reprochado o recordado de su pecado porque Dios no permitiría al pecado ser el foco de la restauración. Hubo verdadero arrepentimiento y dolor devoto. Ahora era momento de pasar a la mesa del banquete de la fiesta. El padre dijo al hijo mayor, "se había perdido, pero ahora está nuevamente en casa. ¡Es perdonado y es momento de alegrarse y ser feliz!"

domingo, 14 de agosto de 2011

EL BANQUETE

"Me llevó a la casa del banquete, Y su bandera sobre mí fue amor" (Cantar de los Cantares 2:4). En la parábola del hijo pródigo la felicidad del padre no podía estar completa hasta que estuvo sentado en el salón de banquetes con su hijo. Tenía que asegurarse de que el muchacho sabía que había sido perdonado y su pecado borrado. ¡Ellos tenían que sentarse a la mesa y celebrar con el cordero!

Si usted hubiera mirado por una la ventana ese preciso momento, usted habría visto a un joven que acababa de entrar a una verdadera revelación del amor de Dios: ¡Él estaba bailando! Había música. É reía y estaba feliz. ¡Su padre estaba contento por él, le sonreía! (Lucas 15:25)

El hijo no estaba bajo una nube de temor. Él no estaba escuchando las viejas mentiras del enemigo: "¡Vas derecho hacia el chiquero! No eres digno de amor…". No, él aceptó el perdón de su padre y obedeció sus palabras referentes a venir y tomar para sí todo lo que necesitara.

El hijo escuchó el susurro del padre para él y para su hermano mayor: "Todo lo mío es tuyo. No hay necesidad alguna de tener hambre otra vez. No necesitas estar solo, pobre o aislado de mi provisión "(Lucas 15:31).

Amados, aquí esta la plenitud del amor de Dios, ¡el corazón mismo de todo esto! Con ello me refiero a que incluso, en nuestros momentos más oscuros, Dios no sólo nos abraza y nos trae de nuevo, sino que también nos dice: "Sacad el ternero cebado, y comamos y celebremos! En mi casa hay banquete, hay un derroche de abundancia para mi amado! "(Lucas 15:22-24).

Hoy tenemos una promesa aún mejor: " que conozcan ese amor, que excede a todo conocimiento, para que sean llenos de toda la plenitud de Dios. Y a Aquel que es poderoso para hacer que todas las cosas excedan a lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros," (Efesios 3:19-20).

Aquí está el amor de Dios que nos ha sido prometido: "Te ofrezco excesiva, abundante, plena provisión para toda crisis, y alegría a lo largo de toda tu vida. ¡Puedes venir a mi almacén y reclamarlo todo! "

jueves, 11 de agosto de 2011

LA PROVISIÓN DE DIOS Y SU AMOR INCONDICIONAL

La parábola del hijo pródigo se trata de dos hijos, uno que llega al final de sus propios recursos, y otro que no reclama los recursos de su padre. Esta parábola también habla sobre el amor incondicional del padre y de la provisión en su casa.

El hijo menor se dirigió a su padre y le dijo: "Dame la parte de la hacienda que me corresponde" (Lucas 15:12). La parte que recibió y luego perdió, representa sus propios intereses: sus talentos, sus capacidades, todas las cosas que utilizamos para enfrentar la vida y todos sus problemas. Él dijo, "tengo inteligencia, buen ingenio y buen antecedente. ¡Puedo salir y vivir por mi cuenta! "

La actitud del hijo menor describe a los cristianos de hoy en día. Sin embargo, cuando las cosas se ponen difíciles, ¡cuán pronto llegamos al final de nuestros propios recursos! ¡Cuan rápido gastamos todo lo que tenemos dentro de nosotros mismos! ¡Podemos calcular nuestra salida de algunos problemas y encontrar la fuerza interior para algunas pruebas, pero llega un tiempo cuándo el hambre golpea el alma!

Usted llega al final de sí mismo sin saber qué camino tomar. Sus amigos no pueden ayudarle, queda vacío, sufriendo, sin nada ni nadie a quien pueda acudir. Usted está agotado y sus ganas de luchar se han acabado. Todo lo que le queda es miedo, depresión, vacío y desesperanza.

¿Sigue dando vueltas en la pocilga del diablo, revolcándose en el vacío, muriendo de hambre? Eso es lo que pasó con el hijo pródigo. ¡No quedaba nada en él que pudiera aprovechar! Había agotado todos sus recursos y se dio cuenta hasta dónde le había llevado su independencia. Pero, ¿qué ocurrió para que finalmente volviera en sí? ¡Se acordó de toda la abundante provisión en casa de su padre! Él dijo, "me muero de hambre aquí. Pero en casa de mi padre ¡el pan sobra!". Decidió entonces regresar y tomar la abundante y generosa provisión de su padre.

No hay ni una sola palabra en esta parábola que indique el hijo pródigo volvió por amor a su padre. Es cierto que se arrepintió, de hecho, cayó de rodillas, llorando: "Padre, ¡lo siento! He pecado contra ti y contra Dios. Yo no soy digno de entrar en su casa,” pero él nunca dijo: " ¡Padre, he vuelto porque te quiero!"

Lo anterior nos revela que el amor de Dios para con nosotros es sin condiciones, no depende de nuestro amor por Él. La verdad es que Él nos amó aún cuando nuestros corazones estaban lejos de Él. ¡Este es el amor incondicional!

miércoles, 10 de agosto de 2011

¡TESOROS EN GLORIA!

Usted no puede separar la provisión de Dios de su amor, el cual tiene que ver con la abundante riqueza guardada en la gloria para que nosotros hagamos uso de ella. Él nos ha dado la provisión que necesitamos para afrontar cada crisis en la vida, y así ¡ayudarnos a vivir victoriosamente en cualquier momento!

Durante semanas yo había orado: "Señor, yo quiero conocer tu corazón. No puedo tener una revelación de tu amor por mí a partir de los libros de mi biblioteca, o incluso de los hombres más santos de todos los tiempos. Sólo puede venir de ti. ¡Quiero mi propia revelación de tu amor proveniente directamente de tu corazón! Quiero verla con tanta claridad que cambie mi caminar contigo y la forma en que ministro."

Mientras oraba, yo no sabía qué esperar. ¿Sería una revelación de su amor que viene corriendo a mi alma como un río de gloria? ¿Podría aparecer como la comprensión de algo grande que me dejaría sin aliento? ¿Sería una sensación de ser muy especial para Él, o un toque de su mano sobre mí tan real que me cambiaría para siempre?

No, Dios me habló a través de un corto y simple versículo: "Porque tanto amó Dios. . . que ha dado. . . "(Juan 3:16). Su amor está ligado a sus riquezas en gloria… ¡abundante provisión para nosotros!

La Biblia dice que nuestro amor por el Señor se demuestra en la obediencia a Él. Pero su amor por nosotros se manifiesta de otra manera ¡por su dar! No se le puede conocer como un Dios de amor hasta que se le ve como un Dios dador. Dios nos amó tanto, que invirtió en su Hijo Jesús todos los tesoros, la gloria y las recompensas del Padre, y luego nos lo dio a nosotros. Cristo es un regalo de Dios para nosotros.

"Por cuanto agradó al Padre que en él habitase toda plenitud" (Colosenses 1:19). "Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad. Y vosotros estáis completos en él "(2:9-10). En otras palabras, "En Él, usted tiene toda la provisión, ¡todo lo que necesita!"

Muy pocos cristianos se toman el tiempo para apropiarse de lo que Dios ha ofrecido gratuitamente. Nosotros no vamos tras ello ni tomamos posesión. De ahí que los tesoros de Cristo a menudo se encuentren en la gloria, sin ser reclamados.

¡Qué sorpresa nos vamos a llevar cuando lleguemos a la gloria! En ese momento, Dios nos mostrará toda la riqueza que su amor había provisto y la forma en que no hicimos uso de ella.

martes, 9 de agosto de 2011

CREER EN EL AMOR DE DIOS

El Espíritu Santo me ha estado dirigiendo a orar por una mayor comprensión del amor de Dios. Después de leer 1 Juan 4:16, me di cuenta de lo poco que sé acerca de vivir y caminar en el amor de Dios. "Nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor, y el que permanece en amor permanece en Dios, y Dios en él”.

Creo que muchos cristianos sólo saben teológicamente sobre el amor de Dios hacia ellos. En las Escrituras, ellos han aprendido sobre el amor y han escuchado predicaciones al respecto, sin embargo su comprensión se limita a este verso de una alabanza para niños: " Sí, Cristo me ama, pues la Biblia dice así."

Creemos que Dios nos ama, ama al mundo y a los perdidos, pero desde una fe abstracta. No muchos cristianos pueden decir con autoridad: "Sí, sé que Jesús me ama, porque tengo una comprensión de lo que es su amor. Este es el fundamento de mi diario caminar."

El caminar diario de muchos cristianos, no se centra en creer en el amor de Dios sino que viven bajo una nube de culpa, temor y condenación. Dios no le salvó para vivir en condenación. Jesús dijo: " De cierto, de cierto les digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no será condenado, sino que ha pasado de muerte a vida." (Juan 5:24 ).

“Por tanto, no hay ninguna condenación para los que están unidos a Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu," (Romanos 8:1). Toda la culpa y la condenación son claramente del diablo. Uno de los significados de la palabra condena es ira. Es decir, usted no estará bajo el juicio de Dios. Usted será libre de la ira de Dios que será manifestada en el Día del Juicio. Pero la condenación también significa "la sensación de no estar a la altura de los estándares." Al respecto, la Palabra nos enseña que quienes creemos, no estamos bajo la sensación de ser medidos más alto.

“Para que por la fe Cristo habite en sus corazones, y para que, arraigados y cimentados en amor, sean ustedes plenamente capaces de comprender, con todos los santos, cuál es la anchura, la longitud, la profundidad y la altura del amor de Cristo; en fin, que conozcan ese amor, que excede a todo conocimiento, para que sean llenos de toda la plenitud de Dios. "(Efesios 3:17-19)

En estos versículos, estar “arraigados y cimentados” significan "construir en virtud de una cimiento profundo y estable del conocimiento y comprensión del amor de Dios para con usted." En otras palabras, el conocimiento del amor de Dios hacia usted es la verdad fundamental sobre la cual todas las demás verdades son construidas.

¡Dios le ama!

lunes, 8 de agosto de 2011

REVÍSTEME, JESÚS

"Pónganse toda la armadura de Dios para que puedan hacer frente a las artimañas del diablo" (Efesios 6:11).

Querido Jesús,

Tú me dices que resista al diablo y él huirá de mí,
Pero no tengo ningún poder de resistencia.
Tú tienes todo el poder y la resistencia que pueda necesitar,
Así que dame el poder para resistir.
Tú dijiste que podía mover montañas
Si yo tuviera fe inclusive del tamaño de un grano de mostaza;
Sin embargo, mi montaña no se moverá
A pesar de que mi fe en ti es tan grande
Como la puedo concebir.
Tú hiciste los cielos y la tierra;
Por favor, mueve mi montaña.
Tu dijiste: "Huid del mal!"
Así que corrí a toda prisa,
Pero el pecado me alcanzó
En mi mejor momento de esfuerzo.
Tú tienes el poder
Sobre todo el poder del enemigo
Con milagros, señales y prodigios.
Líbrame de la trampa de Satanás.
Aún no tengo la fuerza para ponerme toda la armadura,
Así que por favor, cual escudero, ¡vísteme!
Haz por mí lo que yo sé que no puedo hacer por mí mismo.

domingo, 7 de agosto de 2011

JOSÉ RESPONDIÓ AL LLAMADO DEL ESPÍRITU

El Espíritu de Dios siempre ha estado llamando a la humanidad hacia sí mismo -a la santidad, a la pureza de corazón, a la vida consagrada- y en cada generación un remanente responde a este llamado. José respondió al llamado de Dios a una edad muy temprana. Sus diez hermanos mayores recibieron el mismo llamado a la entrega y a caminar en rectitud pero ellos eligieron permanecer en el mundo.

Por lo menos en dos ocasiones todos los hijos de Jacob recibieron el llamado del Espíritu con toda claridad. La primera fue cuando Jacob erigió un altar al Dios de Israel (Génesis 33:18-20). Jacob llamó a sus hijos hasta el altar para adorar con él, arrodillarse ante el Señor y seguirlo, pero en lugar de ello, los hermanos de José se tornaron a la venganza y al derramamiento de sangre.

La segunda vez que Dios claramente llamó a estos diez, estaban en Betel. Jacob sabía que sus hijos estaban atados a la idolatría y que se encontraban rechazando el llamado de Dios a la pureza y a la justicia, por lo que él les advirtió: "Quitad los dioses ajenos que están entre vosotros, y sean limpios, cambien su ropa y levantémonos, vayamos a Betel, allí haré un altar a Dios "(Génesis 35:2-3).

¡Este es uno de los más claros llamados en toda la Palabra de Dios! La frase "cambiar de ropa" en hebreo significa una purificación moral y espiritual de la mente y el corazón. En apariencia, los hijos de Jacob se rindieron: "Así dieron a Jacob todos los dioses ajenos que había en su mano, y los zarcillos" (versículo 4). Pero su arrepentimiento fue solo superficial, ellos nunca tuvieron un verdadero cambio de corazón ¡Regresaron a su rebelión, odio, envidia y contienda!

José era diferente a sus hermanos: su arrepentimiento había sido desde el corazón. Respondió al llamado del Espíritu y se dispuso por completo a seguir al Señor. En medio de un ambiente malo, perverso; José mantiene las manos limpias y el corazón puro.

José fue enviado a los campos para ayudar a sus hermanos en el cuidado de los rebaños de la familia. ¡Pero pronto se entristeció porque sus hermanos hablaban y vivían como los paganos! Su corazón puro fue aplastado por la maldad de su propia familia.

"Y José trajo a su padre malos informes sobre ellos" (37:2), José descargó su corazón a su padre: "No vas a creer la forma en que viven, ellos hablan en contra de tu Dios, ¡ellos lo afligen...!"

Una marca de la Compañía José es que se lamentan por el pecado. Han abandonado los ídolos y se enamoran de Jesús ¡Su corazón está encendido con santidad! Ellos ven el pecado en la tierra, pero sobre todo se entristecen por el pecado en la iglesia. Ellos gritan desde su alma: "¡Oh, Padre, mira lo que está pasando entre tus hijos!" Si usted se hace parte de esta compañía de los últimos tiempos, no puede pasar por alto el pecado. Más bien, algo tiene que levantarse dentro de usted que dice: "¡Oh, Dios, no puedo soportar lo que ellos hacen en tu nombre!" Entonces, usted orará -no contra las personas- sino contra la incursión de los poderes demoníacos en la iglesia de Jesucristo.

jueves, 4 de agosto de 2011

¡LA MAYOR PRUEBA DE JOSÉ FUE LA PALABRA DE DIOS!

“Egli mandò davanti a loro un uomo, Giuseppe, che fu venduto come schiavo.. La parola dell’Eterno lo mise alla prova, finché si adempì ciò che egli aveva detto” (Salmo 105:17,19). Giuseppe fu messo alla prova in molti modi, ma la prova più grande che subì fu la parola che aveva ricevuto!

Considera tutto ciò che Giuseppe dovette sopportare. A soli diciassette anni, fu spogliato e gettato in un pozzo per morirvi di fame. I suoi fratelli, che avevano il cuore di pietra, nonostante lui li implorasse lo vendettero a dei commercianti ismaeliti che lo portarono con le loro carovane in un mercato egiziano, dove fu venduto come uno schiavo qualunque.

Eppure la più grande prova di Giuseppe non fu il rigetto dei fratelli né la meschinità di essere diventato schiavo o gettato in prigione. No; ciò che confuse e mise alla prova lo spirito di Giuseppe fu la parola ben chiara che aveva udito da Dio!

Dio aveva rivelato a Giuseppe tramite dei sogni, che avrebbe ricevuto grande autorità e che sarebbe stato usato per la gloria di Dio. I suoi fratelli si sarebbero inchinati davanti a lui e lui sarebbe diventato un grande liberatore per molte persone.

Non credo che tutte queste promesse abbiano alimentato l’egoismo di Giuseppe. Il suo cuore era così affidato a Dio da sentire un profondo ed umile sentimento di eternità: “Signore, tu hai messo su di me la tua mano ed io faccio parte del tuo grande ed eterno piano”. Giuseppe era benedetto dal semplice fatto di riconoscere il suo ruolo nella volontà di Dio! Ma le circostanze nella vita di Giuseppe furono esattamente il contrario di quello che Dio gli aveva messo in cuore. Lui divenne servo; dovette inchinarsi! Chi avrebbe mai creduto che un giorno avrebbe liberato moltitudini, quando lui stesso era uno schiavo? Avrà pensato: “Tutto questo non ha senso. Come può Dio mandarmi in prigione, dimenticarsi di me? Dio aveva detto che sarei stato benedetto ma non mi aveva detto che mi sarebbe accaduto tutto questo!”.

Per dieci anni Giuseppe servì fedelmente nella casa di Potifar ma alla fine fu frainteso e dissero delle bugie sul suo conto. La sua vittoria sulla tentazione con la moglie di Potifar finì per buttarlo in prigione. Durante quei momenti, si sarà posto la domanda spinosa: “Ma ho sentito bene? Il mio orgoglio ha forse inventato quei sogni? Forse i miei fratelli avevano ragione? Forse tutte queste cose mi stanno succedendo come disciplina contro l’orgoglio o i sentimenti egoistici”.

Carissimo, ci sono stati momenti in cui Dio mi ha mostrato quello che voleva per me – nel ministero, nel servizio – eppure le circostanze mi mostravano l’esatto contrario. A volte ho pensato: “O Dio, non puoi essere stato tu a parlarmi; forse è stata la mia carne”. Sono stato provato dalla parola di Dio, ma Dio ci ha dato le Sue promesse e noi possiamo fidarci di ciascuna di esse.

miércoles, 3 de agosto de 2011

CADA PALABRA Y PROMESA SE CUMPLIÓ

José estaba en una de sus horas más oscuras, solo, abatido, a punto de renunciar a sus sueños, poniendo en duda su lugar en Dios. De repente, llegó la llamada de uno de los guardias del rey: "¡José, prepárese, Faraón le llama!"

En ese momento, creo que el Espíritu de Dios vino sobre José y su corazón saltaba de emoción. ¡Estaba a punto de entender de lo que se trataba todo esto!

Una vez que José se afeitó y arregló su cabello, probablemente pensó, "Este es el comienzo de lo que Dios me prometió. ¡Ahora sé que le oí! El diablo no ha tenido el control y mi vida no ha sido en vano. ¡Dios ha dirigido todo, todo el tiempo!"

En cuestión de minutos, José estaba de pie delante de Faraón, escuchó acerca de sus sueños, dio la interpretación de la hambruna que venía y dijo al Faraón que tenía que recoger y almacenar el grano de la nación: "Alguien debe estar a cargo de los almacenes. Tienes que encontrar a un hombre que este lleno de sabiduría para supervisar todo esto". (ver Génesis 41).

Faraón miró a su alrededor y luego se volvió hacia José: "¡Tú, José! Te nombro segundo gobernante. Sólo yo voy a tener más poder que tú en el reino. Te encargarás de supervisar todo".

¡Cuan rápido las cosas habían cambiado! Llegó el día en que José se paró frente a sus hermanos y fue capaz de decir: " Es verdad que ustedes pensaron hacerme mal, pero Dios transformó ese mal en bien para lograr lo que hoy estamos viendo: salvar la vida de mucha gente. "(Génesis 50:20).

"Dios me envió delante de ustedes: para salvarles la vida de manera extraordinaria y de ese modo asegurarles descendencia sobre la tierra. Fue Dios quien me envió aquí, y no ustedes. Él me ha puesto como asesor del faraón y administrador de su casa, y como gobernador de todo Egipto."(45:7-8).

Querido santo, muy pronto va a entender sus actuales pruebas de fuego. Dios lo traerá a la promesa que le dio, y de repente todo tendrá sentido. Verá que Dios nunca le ha abandonado. El le ha traído por este camino porque ha estado entrenándole, preparándole y enseñándole a confiar en Él para todo. ¡Dios ha planeado un tiempo para usarle y este tiempo está justo frente a usted!

martes, 2 de agosto de 2011

JOSÉ Y EL FAVOR DE DIOS

¿Favorece nuestro Padre celestial a algunos de sus hijos? ¿Dice la Biblia que Dios no hace acepción de personas? Cuando se trata de la salvación y de sus maravillosas promesas, Dios trata a todos por igual, pero también Dios pone su especial favor sobre aquellos que responden sin reservas a su llamado y le entregan sus vidas por completo.

Job dijo: "Me diste vida y me favoreciste con tu amor" (Job 10:12). David dijo: " Tú, Señor, bendices al hombre justo; tu favor lo rodea, como un escudo." (Salmo 5:12).

Nuestro Padre celestial pone una prenda especial sobre aquellos que le entregan su corazón por completo: "me gozaré en Jehová, mi alma se alegrará en mi Dios, porque él me vistió con vestiduras de salvación, me ha cubierto con el manto de la justicia "(Isaías 61:10).

José respondió al llamado del Espíritu entregando todo, y como un favor de parte de su padre, él recibió una túnica que lo distinguía de los demás. Pero, ¡el favor de su padre fue muy costoso! Le costó sus relaciones personales y trajo rechazo, incomprensión y burla: "Todos sus hermanos… lo odiaban..." (Génesis 37:4).

¿Por qué los hermanos de José estaban contra él? La clave está en el versículo 11: "Sus hermanos le tenían envidia." Al ver la túnica que José llevaba, ellos sabían que ésta representaba favor y rectitud. Sus hermanos lo odiaban pues José les recordaba el llamado del Espíritu que ellos habían rechazado. ¡José era un reproche a su mediocre estilo de vida!

Los hermanos de José holgazaneaban complaciéndose en chismorreos y charlas egocéntricas. Sus corazones estaban ocupados en las tierras, posesiones, el futuro, pero José estaba en otra parte. Él hablaba de las cosas de Dios, de las cosas sobrenaturales. Dios le había dado sueños que, en aquel tiempo, eran sinónimo de escuchar la voz de Dios.

Creyentes tibios alrededor suyo querrán hablar de sus autos, casas y empleo, pero usted preferirá hablar de las cosas eternas, acerca de lo que Dios está diciendo. Pronto usted se convertirá en un reproche a su indiferencia. Ellos le envidiarán porque usted representa el llamado del Espíritu Santo que ellos apagaron.

Sí, José vestía una túnica diferente y esa diferencia hizo que fuera odiado y envidiado entre sus hermanos. Amado, ¡lo mismo le pasará si usted le pertenece por completo a Jesús!

lunes, 1 de agosto de 2011

LA COMPAÑÍA JOSÉ

Déjeme mostrarle la Compañía José, conformada en los últimos días por un cuerpo de creyentes completamente entregados al Señor. Ellos tienen comunión con Dios a diario y son guiados por el Espíritu en cada detalle de sus vidas. En este momento, ellos están saliendo de grandes pruebas para entrar en un lugar de revelación, sabiduría y de mucho fruto. Dios está obrando en ellos dándoles verdad y conocimiento, y muy pronto Él va a recurrir a ellos como lo hizo con José.

En su mayor parte, la iglesia de hoy está experimentando gran hambruna espiritual: sermones superficiales, oyentes muertos, adoración "avivada" que no está respaldada por una vida de rectitud.

Dios siempre ha trabajado muy por adelantado en vísperas de cada hambruna espiritual que enfrenta su iglesia ¡En cada generación Él ha obrado anticipadamente con el objetivo de preparar una salida a su pueblo!

Los setenta y cinco miembros del clan de Jacob habrían muerto en la gran hambruna mundial (y la promesa de Israel habría sido destruida,) si Dios no hubiera estado trabajando con antelación. De hecho, veinte años antes de que llegara el hambre, Dios ya estaba poniendo en marcha un plan para salvar a su pueblo de la destrucción.

¡Dios envió primero a José a Egipto! Durante veinte años Dios trabajó en este hombre en aislamiento, tratándolo y preparándolo para un lugar de autoridad, pues José se convirtió en el salvavidas de los elegidos de Dios. Él evitó que José estuviera en una posición privilegiada con el fin de que éste pudiera estar listo para un día de caos y muerte.

Amados, así como Dios aisló a José, hoy Él cuenta con la compañía José que está oculta a la vista de todos. Sus miembros se encuentran en el horno de la aflicción,en las prisiones de la prueba, en los campos de batalla de problemas y tentaciones. Ellos están muriendo a este mundo, no quieren nada de fama, honor, dinero o placer. Están creciendo con hambre de más intimidad con Cristo para conocer su corazón y su voz.

Puede que usted no comprenda todas las misteriosas pruebas, tribulaciones y problemas de su vida, pero si su corazón está totalmente determinado en seguir a Cristo, usted puede descansar seguro de que Dios tiene un propósito en todo esto: ¡Él quiere incluirlo en la Compañia José!