lunes, 22 de agosto de 2011

LA SALIDA

Hiciste un camino en el mar; te abriste paso entre las aguas, pero nadie vio jamás tus huellas. (Salmo 77:19).

Dios ha prometido
hacer una vía de escape
de la tentación-
Un camino que conduce al mar,
un camino hacia las aguas profundas.
Me quejé
Y mi espíritu se angustiaba.
¿Una vía de escape?
¿Hacia el mar?
¿Grandes y profundas aguas?
Conversé íntimamente con mi propio corazón
Y busqué diligentemente.
Las aguas profundas me rodean;
Nado en un mar de pruebas
¿El Señor me desechado?
¿Acaso ya no manifiesta su favor hacia mí?
¿Su misericordia se ha ido para siempre?
¿Ha olvidado Dios tener misericordia?
¿En la ira me ha alejado
en un mar de confusión?
Entonces recordé,
Tú guiaste a tu pueblo como un rebaño
de la mano de Moisés
hacia las muchas aguas.
Las aguas te vieron, oh Dios,
Y tuvieron temor.
Las profundidades. . . estaban atribuladas;
ellas obedecieron
y las aguas se separaron.
Yo también caminaré por fe
hacia las muchas aguas,
Y si no puedo escuchar tus pasos detrás de mí,
Voy a caminar.
Voy a recordar
Como él dividió el mar
Y… apiló las aguas.
Pasaré en medio
de ellas.