domingo, 24 de abril de 2011

CONFIANDO EN DIOS ANTE LAS DIFICULTADES

Nada honra más a Dios que confiar en Él frente a las dificultades. Cuan rápido olvidamos de los milagros y las bendiciones pasadas.

En el Salmo 106 vemos a Israel contemplando un milagro increíble, esto es, el Mar Rojo cayendo sobre en el ejército egipcio, ahogando a cada soldado. "Cuando ellos vieron a los egipcios caer en el mar delante de ellos, entonces ellos creyeron en Dios, y cantaron sus alabanzas." Y las palabras siguientes son: "Pronto olvidaron sus obras" (v. 13).

No podemos basar nuestra fe en las experiencias pasadas, somos muy olvidadizos y la memoria es demasiado frágil. La experiencia por sí sola no será suficiente para fortalecernos en las dificultades actuales. Necesitamos una fe fresca, anclada en el suministro diario de la Palabra de Dios, en la Palabra fresca de Dios.

Confíe en Dios cuando enfrente dificultades y Dios le confiará más de su gracia, plenitud y fortaleza.

Confiar en Dios ante extremas dificultades requiere una fe arriesgada -poniendo todo en sus cuidadosas manos. Es el momento en que debemos lanzarnos mar adentro y echar toda carga sobre Él. Esta fe que se aventura es de gran agrado para Dios.

La fe es nuestra única esperanza, nuestra única manera de salir de las dificultades. Así que demos un paso adelante y encomendemos todo a Él.