domingo, 26 de diciembre de 2010

¿SE HA SENTIDO COMO QUE QUIERE RENDIRSE ÚLTIMAMENTE?

Un número de ministros me han escrito para expresarme su preocupación de los muchos feligreses que simplemente se están rindiendo. “Cristianos buenos y honestos están tan agobiados con culpabilidad y condenación que causa desesperación. Cuando no pueden vivir de acuerdo a sus expectaciones, cuando caen de vuelta en pecado, ellos deciden rendirse…”

Un número creciente de Cristianos están al punto de quiebre. Unos cuantos Cristianos no se atreverían a entretener pensamientos de abandonar su amor por Jesús, pero en desesperación ellos consideran rendirse y ya no seguir tratando.

Algunos ministerios hoy día continuamente predican sólo un mensaje positivo. Según ellos, cada Cristiano está recibiendo milagros, cada uno está recibiendo respuestas instantáneas a sus oraciones; cada uno está sintiéndose bien, viviendo bien, y todo el mundo está resplandeciente y rosado. Me encanta escuchar esa clase de prédica porque yo realmente deseo todas esas cosas buenas y saludables para el pueblo de Dios. Pero las cosas no son así para un gran número de Cristianos muy honestos y sinceros.

Por eso nuestros jóvenes se rinden derrotados. No pueden vivir de acuerdo a la imagen, creada por la religión, de un Cristiano sin problemas, rico, exitoso, siempre pensando positivamente. Su mundo no es así de ideal; ellos viven con corazones rotos, crisis cada hora, y con problemas familiares.

Pablo habló sobre los problemas: “…tribulación que nos sobrevino…fuimos abrumados en gran manera más allá de nuestras fuerzas, de tal modo que aun perdimos la esperanza de conservar la vida” (ver 2 Corintios 1:8).

Pensamientos positivos no harán que estos problemas desaparezcan y “confesar” que estos problemas no existen realmente, no cambian nada. ¿Cuál es la cura? Hay dos absolutos que me han traído gran alivio y ayuda.

• Dios me ama. Él es un Padre amoroso que sólo quiere levantarnos de nuestras debilidades.
• Es mi fe lo que lo complace más. El quiere que yo confíe en él.