jueves, 13 de junio de 2013

BAJO SU CONTROL

“Desfalleciendo los hombres por el temor y la expectación de las cosas que sobrevendrán en la tierra” (Lucas 21:26). Incluso cristianos devotos están siendo atrapados en esta ola de temor y ansiedad sobre el futuro. La gente tiene miedo de que el barco se hunda. La humanidad está anhelando seguridad.

¿Te suena aterrador todo esto? Ciertamente, todo parece estar cayendo a pedazos, hasta donde el ojo natural puede discernir. En su momento más honesto, incluso el escéptico debe admitir que algo apocalíptico está teniendo lugar en el mundo.

En conjunto con una visión de calamidades, Dios me ha dado un mensaje muy especial de esperanza para todos los verdaderos creyentes. Le cuestioné desesperadamente a Dios acerca de todas las cosas que vi que vendrían. Le pedí que me mostrara cómo los cristianos podrían hacer todo lo que tienen que hacer, en un tiempo tan limitado, cuando muchos se están escondiendo. ¿Cómo pueden los cristianos mantener fuera de su corazón el miedo? ¿Cómo pueden enfrentar todos los reportes noticiosos y esperar todas las calamidades y desastres sin tener miedo por sus casas y sus niños? ¿Renuncian y le dejan este viejo mundo al diablo para que se salga con la suya? ¿Pagan todas sus deudas, colocan algunas reservas en el banco, y a continuación, sólo tratan de aguantar la crisis con la esperanza de que vendrán días mejores? ¿Compran una granja o un pedazo de tierra y huyen al campo, con la esperanza de poder escapar de las tragedias que vengan? ¿Dejan que muera su motivación y se rinden al miedo? ¿Abandonan todos sus sueños y ambiciones y se vuelven como ermitaños?

Estimado amigo, oye lo que el Espíritu Santo me habló, solo cinco pequeñas palabras, pero tan poderosas que despertaron en mí una nueva esperanza y fe gloriosas. Estas cinco pequeñas palabras son: “Dios tiene todo bajo control”.

¡Eso es, todo está bajo control! Tú y yo, y todo lo que nos concierne, está bajo Su control. No importa cómo se vean las cosas en este mundo corrompido, todas las cosas todavía están obrando para el bien de todos los que aman a Dios y son llamados conforme a su propósito (ver Romanos 8:28).

El futuro parece fatídico y perturbador, pero David dijo: “Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo” (Salmos 23:4) El mensaje para los creyentes de hoy en día, es que el futuro está bajo el control de Dios, así que no hay que temer.