lunes, 11 de febrero de 2013

DE AHORA EN ADELANTE by Gary Wilkerson

Tras el anuncio del ángel: "Has hallado gracia delante de Dios. . . "(Lucas 1:30), la Biblia dice que María" concibió. "Esto es lo que nos sucede cuando nos encontramos con el favor de Dios, Él hace nacer algo nuevo en nuestras vidas. Si usted tiene niños, sabe que una vez que llegan, nada es lo mismo, su mundo está completamente al revés. Y lo mismo ocurre cuando el favor de Dios cae en nuestras vidas.

María comprendió esto. Ella vio que las cosas iban a ser diferentes, sin importar qué problemas podrían venir; el ángel le dijo que su hijo iba a liberar a los cautivos, el alma de María se conmovió y ella rompió a cantar:

“Entonces María dijo: «Mi alma glorifica al Señor, y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador. Pues se ha dignado mirar a su humilde sierva, y desde ahora me llamarán dichosa por todas las generaciones. Grandes cosas ha hecho en mí el Poderoso; ¡Santo es su nombre! La misericordia de Dios es eterna para aquellos que le temen."(Lucas 1:46-50, NVI, énfasis mío).

Quiero centrarme en las dos frases que resalté del canto de María. Primero: " Pues se ha dignado mirar a su humilde sierva." María se dio cuenta que Dios había visto su situación, su corazón, sus miedos, esperanzas y sueños. Y Dios "mira en, por y a" ti de la misma manera, Él ve directamente nuestras necesidades, anhelos y temores y eso incluye nuestra idea de que: "Mi vida es demasiado imposible de arreglar, incluso para Dios. Nada va a cambiar."

Con el favor de Dios, podemos testificar como María: "Estoy bendecido por el Señor, porque Él me ve en todas mis circunstancias. Él puede hacer cambios en mi vida en cualquier momento y concebir las cosas que yo nunca podría imaginar."

En la segunda frase de la canción de María, al darse cuenta que Dios estaba haciendo una transición en su vida, ella declaró: "De ahora en adelante, yo camino en el favor de Dios. Dejo a un lado todos mis esfuerzos por lograr estabilidad y seguridad, y entrego todas mis necesidades y deseos a Él".

Este es el momento decisivo que el favor de Dios trae a nuestras vidas. La declaración: "De ahora en adelante," marca un cambio de 180 grados en nuestra dirección. Cualquier persona que camina en el favor de Dios puede decir: "A partir de ahora, mis adicciones no pueden mantenerse sobre mí. Mi matrimonio difícil será transformado por el amor de Dios. Mi hijo que está huyendo de Dios volverá contrito a Su amor".