viernes, 22 de mayo de 2015

LOS PLANES DE DIOS PARA TI

Mientras se estaba haciendo el Nuevo Pacto, el Padre celestial y su Hijo vieron de antemano que muchos descuidarían a Cristo. Estas personas se pondrían tibias o frías, hasta que eventualmente caerían. Así que el Padre y el Hijo hicieron un acuerdo: si alguna oveja se perdiera o se descarriara, Jesús iría tras ella y le traería de vuelta al rebaño.

La verdad es que la humanidad muerta puede volver a la vida mediante un flujo fresco de aguas sanadoras. "Estas aguas…entrarán en el mar; y entradas en el mar, recibirán sanidad las aguas." (Ezequiel 47:8). Cuando las aguas sanadoras de Dios comienzan a fluir, comienzan a retoñar cosas verdes alrededor nuestro: una yerba aquí, una plantita allá...y pronto todo un jardín está floreciendo.

Querido santo, Dios todavía te anhela y todavía tiene planes para ti. De hecho, puedes comenzar tu vida de nuevo hoy. Él promete restaurar todo lo que ha sido devorado y desperdiciado de tu vida, sin importar cuanto tiempo haya pasado. "Y os restituiré los años que comió la oruga." (Joel 2:25).

Todavía puedes ser su morada, aprender sus secretos y recibir sus revelaciones. Esta es la forma de volver: Reconoce que le has descuidado. Admite que has estado ocupado, con tiempo para todo excepto para Él. Confiesa que no le has escuchado cuando Él te ha llamado. "Despiértate, tú que duermes, y levántate de los muertos, y te alumbrará Cristo." (Efesios 5:14).

Clama a Él ahora: "Oh, Dios, sáname. Despierta mi alma. Sácame de este sueño. Quiero cambiar. Sé que tú tienes que hacer la obra en mi, Señor, anhelo tu toque fresco."

Jeremías nos muestra el corazón de Dios hacia un pueblo que le descuidó y que se olvidó de él: "Vuélvete, oh rebelde Israel…no haré caer mi ira sobre ti, porque misericordioso soy yo, dice Jehová…Reconoce, pues, tu maldad…Convertíos, hijos rebeldes, dice Jehová, porque yo soy vuestro esposo…y sanaré vuestras rebeliones." Jeremías 3:12-14,22).

Dios te está diciendo: "Hijo mío, por un tiempo estuve enojado contigo. Dejé que te entregues a tu vacío y tu soledad, pero ahora te voy a restaurar todo lo que el enemigo ha destruido”.