lunes, 13 de octubre de 2014

JESÚS ES SUPERIOR by Gary Wilkerson

"Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo; el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder" (Hebreos 1:1-3).

El primer capítulo de la Epístola a los Hebreos repite una verdad que todo cristiano sabe, pero pocos realmente captan: "Jesús es superior". El escritor está tan enfocado en este tema que no se da el tiempo para ofrecer un saludo. Ni da instrucción alguna a sus lectores, como vemos en algunas epístolas; en cambio, él tiene una cosa en su mente: "¡Jesús es superior!" Él está enamorado de Cristo, impactado y abrumado por Él.

"¿Jesús es superior a qué?", podrías preguntar. En Hebreos 1 encontramos la respuesta: Él es superior a todos los profetas, sacerdotes, reyes y ángeles. Menciona cualquier cosa y Él es superior a ello. Esto no es novedad para nosotros, los que conocemos a Cristo como nuestro Salvador viviente. Sí, Él estuvo presente en la creación, y Él está gobernando eternamente como Rey. Sí, Él es superior a todo lo que podamos imaginar.

Sin embargo, muchos cristianos tropiezan con una simple verdad, cuando se trata de saber que "Jesús es superior": El problema es el siguiente: Jesús es superior a las obras de la ley, pero vivimos como si nuestras obras valieran más que la gracia salvadora de Cristo. Decimos que somos salvos por Su gracia, pero cuando fallamos, volvemos a caer en las obras con el fin de ser restaurados. Esta es una mentalidad del Antiguo Pacto, una que conduce a la esclavitud; sin embargo, pocos de nosotros nos damos cuenta de que caemos en ella.

Leyendo más en Hebreos, vemos el "mejor pacto" que Dios hizo con nosotros: "Pero ahora tanto mejor ministerio es el suyo [de Cristo], cuanto es mediador de un mejor pacto, establecido sobre mejores promesas. ‘He aquí vienen días, dice el Señor, En que estableceré…un nuevo pacto’"(Hebreos 8:6,8).

¡Jesús es superior!