martes, 30 de septiembre de 2014

ELLOS TRASTORNARON EL MUNDO ENTERO

"Estos que trastornan el mundo entero también han venido" (Hechos 17:6). ¿El mundo de quién está trastornado? El del círculo religioso en el que nadie toma en serio el señorío de Cristo.

La esposa de un ministro aquí en Nueva York me dijo: "¡La Iglesia “Times Square” ha irritado casi a todas las iglesias carismáticas en la ciudad!, Ud. lo sabe ¿no es así?". Yo no lo sabía. De hecho, no sé no siquiera si es verdad. Pero si lo es, y si es a causa de la arrogancia de este púlpito o de personas que van por ahí diciendo que esta es la única iglesia que predica la verdadera santidad, ¡entonces estaríamos cometiendo un grave error! Pero, por otro lado, si los ministros y las congregaciones están "trastornándose" porque predicamos el incondicional señorío de Cristo, si la gente se está saliendo de dichas iglesias porque ven que su pecado no es expuesto ni son desafiados, si la gente va de acá, siendo más como Jesús, caminado en Su pureza, ¡entonces la gente se está molestando por las razones correctas!

Les puedo asegurar, por la Palabra de Dios, que nada altera o irrita más a las iglesias y predicadores muertos y sin convicciones que alguien que ande en la plenitud de Cristo, alguien que viva y predique el evangelio exigente de santidad como lo hizo Pablo. ¡Es una reprobación! En cada iglesia encontraremos unos pocos cristianos "devotos", como Pablo los llamaba. Pero el día en que digas como Pablo: "Estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús" (Filipenses 3:8) ¡será el día en el que serás señalado como un alborotador!

“Los hermanos enviaron de noche a Pablo y a Silas" (Hechos 17:10). Una vez más pareciera que Satanás había ganado la batalla dado que Pablo y Silas tuvieron que salir de la ciudad a hurtadillas en la oscuridad de la noche. Tan sólo imagínate los comentarios orgullosos de la gente en el siguiente día de reposo: "¿Qué tipo de avivamiento fue este? Nosotros estuvimos aquí antes de que ellos vinieran y todavía estamos aquí ahora que ya se han ido. ¡A la gente no le gusta ese tipo de predicación por estos lugares! Continuemos con Dios sin la interrupción de estos alborotadores de santidad". Pero Pablo y Silas habían hecho que la mirada de los conversos esté tan puesta en Jesús y no en ellos mismos, que podían irse del pueblo y aun así el cuerpo florecería ahí. En persecución, la iglesia de Tesalónica se volvió tan fuerte en la fe que se convirtió en un poderoso testimonio para toda Asia. ¡Y llegaron a ser el gozo del corazón de Pablo!