jueves, 31 de enero de 2013

SANTIFICAR EL SABBAT

Cuando la Palabra de Dios habla de reposo, incluye el descanso físico. Pero el santo descanso del Señor comienza en el alma: "Por tanto, queda un reposo para el pueblo de Dios" (Hebreos 4:9). ¿Qué es este descanso? Se trata de poner todos nuestros pecados-cargas en Cristo.

Jesús mismo dice: "Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar" (Mateo 11:28). Él está diciendo, "Por la fe, debes entrar en el descanso del Padre, en su Sabbat. Niégate a llevar tus cargas desde y hacia tu casa por más tiempo, en cambio, ponlas todas en Mí. Yo soy el Señor del día de reposo y soy el único que puede soportar tu carga."

Permítame preguntarle: ¿Por qué tantos cristianos rechazan la oferta de Jesús? Yo creo que si Jeremías viviera hoy, estaría atónito por todos los cristianos que siguen llevando sus propias cargas de pecado y sus batallas con la tentación. Probablemente gritaría: "¿Por qué estás soportando todas estas cargas en un glorioso día de reposo ¿No te dijo Jesús lo que le dije a Israel:" No traigas ninguna carga a tu casa "¿Por qué sigues llevando esas cargas? ¡No lleves cargas en el Sabbat, porque es un día santo para el Señor! "

El punto aquí es que el día de reposo significa que debemos dejar nuestras obras, nuestro propio esfuerzo humano para merecer la salvación de Dios: "Ni saquéis cargas de vuestras casas en día de reposo, ni hagáis trabajo alguno, sino santificad el día de reposo, como mandé a vuestros padres "(Jeremías 17:22).

Aquí está el secreto de cómo hemos de santificar el día de reposo: Hemos de dar todas nuestras cargas a Jesús y confiar en Su Espíritu Santo para que nos dé fuerza para toda la vida. ¡Eso es! Honramos el sábado dejando de lado todo auto-esfuerzo para tratar de hacer nuestro propio camino a través del pecado y la tentación.

Debemos observar que ésta orden no sólo es para el domingo sino para todos los días.

miércoles, 30 de enero de 2013

NO PASE LA PUERTA CON CARGAS

"Sin embargo, si ustedes me obedecen, y en el día de reposo no meten ninguna carga por las puertas de esta ciudad, sino que el día de reposo lo santifican y no hacen ningún trabajo en él, Palabra del Señor, los reyes y los príncipes que ocupan el trono de David entrarán por las puertas de esta ciudad en carros y en caballos, lo mismo que sus príncipes, los varones de Judá y los habitantes de Jerusalén. Y esta ciudad será habitada para siempre."(Jeremías 17:24-25). Creo que este pasaje es profético acerca Cristo y de su iglesia.

Sabemos que Cristo es la simiente de David. Y sabemos que Él se sienta como rey en el trono de David. Pero ¿quiénes son los reyes y príncipes que Jeremías describe aquí, y los habitantes de Jerusalén montando a caballo y en carros?

Nosotros somos esa gente y se nos ha dado una increíble promesa: Dejando todas nuestras cargas sobre aquel que las debe cargar, viviremos en paz para siempre, libres de toda esclavitud. En efecto, el mandato de Jesús acerca de poner nuestras cargas sobre Él, no es una opción. Tenemos que hacerlo como un asunto de confianza en Él.

"Sin embargo, si no me escuchan y se niegan a guardar como sagrado el día de descanso, y si ese día pasan mercadería por las puertas de Jerusalén como si fuera cualquier otro, entonces quemaré estas puertas. El fuego se extenderá a los palacios y nadie podrá apagar las llamas rugientes" (versículo 27).

El profeta está diciendo: "Si no obedeces el mandato de Dios de dejar de llevar tus cargas, terminarás siendo consumido por ellas." Trágicamente, esto describe muchos creyentes hoy en día. Algunos casi no pueden dormir por la noche porque nunca dejan de pensar en sus problemas. Reviven las cosas una y otra vez en su mente, preguntándose: "¿Qué hice mal? ¿Cómo puedo hacer las cosas bien?"

Cuando despiertan, sus mentes van directamente a sus cargas, en la ducha, mientras se visten y, luego en la mesa del desayuno. En el momento en que salen por la puerta principal, están tan agobiados que ni siquiera pueden sonreír.

¡Tales cristianos no conocen ni una hora de reposo en Jesús… ese descanso que Él da libremente!

martes, 29 de enero de 2013

JUICIO FIRMADO

Creo que Dios nos ha dado una promesa muy específica para los tiempos difíciles que se avecinan. Se la dio a Abraham y a su descendencia como un juramento.

"Así lo juró a Abraham nuestro padre: nos concedió que fuéramos libres del temor, al rescatarnos del poder de nuestros enemigos, para que le sirviéramos con santidad y justicia, viviendo en su presencia todos nuestros días." ( Lucas 1:73-75).

Dios ha jurado que nos librará de todo enemigo y toda cosa que nos infunda temor para que podamos servirle todos los días de nuestra vida sin miedo. Amado, el hambre es un enemigo. La desnudez y la pobreza son enemigos.

Este juramento de Dios debe ser el fundamento de nuestra confianza en todos los momentos de crisis, desastres y temor. ¡Memorícelo! Y deje que sea su santo argumento ante el trono de la gracia.

En el Salmo 121 David nos ha proporcionado uno de los argumentos más poderosos que El Santo Espíritu haya dado alguna vez al hombre. El salmo completo nos dice que toda nuestra ayuda viene solo del Señor. El Salmo 124 es otro santo argumento, una promesa específica para usted que le permita construir especial confianza.

Ahora América está bajo un "juicio firmado" de Dios. Los juicios firmados llevan una marca especial de Dios en cuanto que reflejan los pecados cometidos en su contra. Como estos juicios tienen lugar ante nuestros propios ojos, nuestra única respuesta es tener a Jesús como escudo. Apresúrese hoy para encontrarse con Jesús en su lugar secreto de oración, eche raíces profundas en Él y sepa que Él le sostendrá en toda circunstancia.

Eche mano también de las siguientes promesas especiales para estar listo en cualquier situación y toda calamidad que pudiera enfrentar:
“Para los justos la luz brilla en las tinieblas... No temerá recibir malas noticias su corazón estará firme, confiado en el Señor. Su corazón estará seguro, no tendrá temor." (Salmo 112:4, 7-8).

“Juzgará al mundo con justicia... El Señor es un refugio para los oprimidos, un lugar seguro en tiempos difíciles. Los que conocen tu nombre confían en ti, porque tú, oh Señor, no abandonas a los que te buscan."(Salmo 9:8-10).

lunes, 28 de enero de 2013

LA PROVISIÓN DE NUESTRO PADRE

Nunca en mi vida había hablado con tantas personas asustadas como lo hice en los últimos tres meses. ¡América está absolutamente aterrorizada!

Constructores, profesionales de Wall Street, minoristas, ejecutivos, abogados, propietarios de pequeñas empresas están diciendo lo mismo: “Esta peor de lo que la mayoría de la gente piensa. Y se va a poner aun peor. Estamos en una carrera hacia tiempos muy duros”.

A nadie le gusta escuchar este tipo de noticias, de hecho, puede ser muy deprimente. Pero los puritanos tenían un dicho: "Nuestros afectos sobornan a nuestro discernimiento". Nos gusta vivir en América y nos gusta nuestra forma de vida, pero si no nos enfrentamos a la verdad de que tiempos difíciles están viniendo sobre nuestras naciones y de hecho, están sobre nosotros, nunca vamos a tener la confianza que vamos a necesitar.

Tenga la seguridad de que nada está tomando a Jesús por sorpresa. Él ve todo lo que va a venir. El que ha contado los cabellos de la cabeza de cada persona y ha contado cada gorrión caído, sabe de antemano lo que sus seguidores enfrentarán en los últimos días.

Él sabe a donde va a ir cada dólar en el presupuesto federal y Él sabe que su arriendo y los impuestos están aumentando. El sabe de cada despido laboral al que Sus hijos se están enfrentando y sabe todo acerca de sus cuentas por pagar. Él sabe que usted tiene hijos y cuantos son. No hay una sola cosa que nuestro bendito Salvador no supiera cuando nos dijo muy específicamente en Mateo 6:25-33: "Esas cosas dominan el pensamiento de los incrédulos, pero su Padre celestial ya conoce todas sus necesidades"

Usted se pregunta cómo un cristiano necesitado puede no pensar en su estado físico, yo le digo que no podemos rehuir la promesa que Jesús nos dio, Sus palabras son eternas: "Yo os digo..." De hecho, usted puede tomar esas mismas palabras delante del trono de Dios y decir a Jesús: "Estas son las palabras en letras rojas: ‘¡Yo digo que no pienses en tus necesidades!’"

No importa cuántos bancos quiebran o que tanto crecen las filas de desempleados, ¡nuestro Señor alimentará a las aves del cielo, vestirá los lirios del campo y proveerá para las necesidades diarias de un océano lleno de peces! "Vuestro Padre celestial los alimenta" (Mateo 6:26). Ni una sola criatura sufrirá sin que nuestro Señor lo sepa.
Los tiempos duros nunca detendrán la provisión de nuestro Padre: "¿No son ustedes mucho más que ellas? . . . ¿No hará mucho más por vosotros?"(Mateo 6:26, 30).

domingo, 27 de enero de 2013

FAVOR PARA TODA LA VIDA by Gary Wilkerson

¿Da Dios su favor y pródiga su gracia al hambriento corazón que espera en Él?, ¿Le da Dios su bendición abundante? La respuesta es sí, y nos encontramos con esta muestra en el primer capítulo de Lucas.

Un ángel se le apareció a María para anunciar los eventos sorprendentes que tendrían lugar en su vida: "Dios mandó al ángel Gabriel a Nazaret, un pueblo de la región de Galilea. El ángel llevaba un mensaje para una joven llamada María. Ella estaba comprometida para casarse con José, quien era descendiente del rey David. El ángel entró a donde estaba María, la saludó y le dijo: ¡Dios te ha bendecido de manera especial! El Señor está contigo. María se sorprendió mucho al oír un saludo tan extraño, y se preguntaba qué significaba eso."(Lucas 1:26-29).

Eruditos de la Biblia dicen que María era muy joven, probablemente un adolescente. Imagínese lo extraño que este encuentro debió ser para ella. He aquí una chica sencilla de una familia y aldea humilde, y un ángel se aparece ante ella diciendo « No tengas miedo, María; Dios te ha concedido su favor. Quedarás encinta y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. "(Lucas 1:30-31, NVI).

María no estaba segura de lo que estaba oyendo, lo cual es fácil de entender: Viviendo en una cultura dominada por los hombres, ella tenía muy poca influencia y probablemente muy pocas expectativas para su vida. Ella tendría todos los privilegios de ser una buena esposa y madre, pero nada más.

Muchos de nosotros somos como María. Nos gustaría ver nuestras circunstancias transformadas. Queremos ver que nuestro familiar enfermo es sanado; anhelamos que nuestro hijo con problemas encuentre un propósito en Cristo o que nuestro matrimonio con dificultades sea restaurado a su antiguo gozo. Al igual que María, pensamos: “Señor, mi vida no refleja en absoluto tu favor. ¡Por favor trae tu luz a mi vida!”. ¿Cómo nos sentiríamos si escuchamos una voz del cielo que nos dice: "Tú tienes el favor de Dio "?

¡Anímese! realmente Dios está cuidándole para favorecerle, especialmente si usted clama como María: "¡Señor, quiero verte glorificado en mi vida!"

jueves, 24 de enero de 2013

NO RELAJES TU VIGILIA DE ORACIÓN

Dios quiere asegurarse de que tu corazón está dispuesto a perseverar, no importa el tiempo que tarde Su respuesta. Jesús nos dio una parábola para demostrar que Él espera que nosotros estemos determinados a no rendirnos. Es la parábola de la viuda afligida que repetidamente se presentaba al juez pidiendo justicia (vea Lucas 18:2-8). El juez finalmente concedió la petición de la viuda solamente porque no quería ser molestado por su constante ruego. “Sin embargo, porque esta viuda me es molesta, le haré justicia, no sea que viniendo de continuo, me agote la paciencia” (versículo 5). Jesús añadió: “¿Y acaso Dios no hará justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche? ¿Se tardará en responderles? Os digo que pronto les hará justicia” (versículos 7-8).

Tú dices: "Pero ¿No parece que Jesús habla en paradoja en este pasaje? Primero dice que Dios ‘se tardará en respondernos’ y luego dice que ‘pronto nos hará justicia’".

Muchos de nosotros malinterpretamos este pasaje completamente. Jesús no está hablando de demorar por mucho tiempo, para nada! Él dice que Dios desea responder rápidamente, pero Dios esta "demorando algo" que necesita paciencia de Su parte. Él está diciendo, "Voy a tolerar esto que veo en tu corazón, voy a soportarlo contigo hasta que estés dispuesto a esperar por la respuesta como es debido"

Al mirar atrás algunas de las cosas por las que he perseverado en oración, veo al Señor diciéndome: "Estoy sosteniendo esta solicitud tuya como un espejo. Y a través de ella, te voy a mostrar lo que hay en lo profundo de tu corazón"

He visto duda…temor…incredulidad…cosas que han hecho que me tire a los pies de Jesús y clame: "¡Oh, Señor, ya no estoy interesado en las respuestas, sólo quiero sacar este espíritu de mí, no quiero dudar de Ti!"

La parte más difícil de la fe es la última media hora. Cuando parece como que Dios no responderá, nos damos por vencidos y pasamos a otra cosa. Al hacer esto, pensamos que nos estamos entregando a la providencia de Dios, dependiendo de Su voluntad soberana. Decimos: "Bueno, Dios, quizás no querías eso después de todo"

ESTÁS SIENDO PROBADO

Ten la seguridad de que si estás tratando de andar rectamente ante el Señor, estás siendo probado. De hecho, mientras más íntimamente camines con Cristo, más intensa será la prueba. Las Escrituras dejan esto bien claro:

“El pueblo que conoce a su Dios se esforzará y actuará…y en su caída serán ayudados de pequeño socorro…También algunos de los sabios caerán para ser depurados y limpiados y emblanquecidos, hasta el tiempo determinado; porque aun para esto hay plazo.” (Daniel 11:32-35)

Un gran tiempo de prueba que viene sobre "algunos de los sabios". ¿Y quiénes son los que van a ser probados? Son los justos, aquellos que hacen las obras del Señor, que caminan con Dios y tienen la sabiduría de Cristo.

En estos momentos te preguntarás: “¿Por qué estoy siendo probado? ¿Por qué me está pasando esto a mí?”

¿Recuerdas tus días de estudiante? Cuando dabas un examen en la escuela, éste revelaba cuánto habías aprendido de lo que te habían enseñado. Sin embargo, Pablo hablaba de una escuela diferente, una donde estamos "aprendiendo a Cristo" y donde estamos "siendo enseñados por Él, conforme a la verdad que está en Jesús" (vea Efesios 4:20-21). Si perteneces a Jesús, estás en Su escuela. Puedes haber pensado que ya te habías graduado, pero eso no sucederá hasta que estés en la gloria.

Cuando estaba en la escuela, odiaba las "pruebas sorpresa". Sin embargo, el Señor nos ha dicho que estemos listos para ser probados en cualquier momento, y que estas pruebas continuarán hasta que Jesús regrese. Todos los que aman al Señor van a pasar por el fuego de las pruebas y serán purificados de todo aquello que no es como Cristo, en preparación para las bodas del Cordero.



David hablaba a menudo de que estaba siendo probado y escudriñado: “Yo sé, Dios mío, que tú escudriñas los corazones, y que la rectitud te agrada” (1 Crónicas 29:17). “Tú has probado mi corazón, me has visitado de noche; Me has puesto a prueba, y nada inicuo hallaste; He resuelto que mi boca no haga transgresión” (Salmo 17:3).

martes, 22 de enero de 2013

¡JUSTO A TIEMPO!

Hace años, después de haber caminado por las calles de Nueva York, agotado, cansado en alma y cuerpo, desarrollé mononucleosis. Terminé en el hospital por un periodo de seis semanas y desarrollé un bulto en la garganta. No podía tragar y a veces ni siquiera podía recuperar el aliento. Mi peso se redujo a poco menos de 52 kilos. Como no podía viajar, todos los ingresos del ministerio rápidamente se agotaron y parecía que había llegado el fin de Teen Challenge.

Recuerdo la noche en que clamé en desesperación: “¡Señor, me rindo! Teen Challenge es todo Tuyo. Simplemente voy a confiar en Ti. Si quieres que las puertas del ministerio se cierren, es Tu negocio. Pero por favor, Dios, ¡Saca esta cosa de mi garganta!”. Al cabo de una hora escupí un bulto carnoso del tamaño de una nuez grande.

Salí del hospital en un día o dos, y pronto volvieron mis fuerzas. Y descubrí que mientras yo estaba fuera, Teen Challenge había sobrevivido! No sé cómo lo hizo el Señor, pero mientras estaba enfermo, el personal comenzó a confiar en el Señor en lugar de mirarme a mí. ¡Y eso era lo que Dios estaba tratando de lograr!

Amado, tus problemas no son accidentes imprevistos. No importa lo que estés pasando, no importa cuan profundo sea tu dolor, Dios da justo en el blanco y siempre a tiempo.

Podrías pensar que el diablo entró e interrumpió el plan de Dios para tu vida, diciendo: “Déjamelo a mí”, pero no, ese no es el caso. No importa si hiciste algo estúpido o descuidado. Si te has arrepentido, el Señor puede utilizar todo lo malo para tu bien.

No te concentres en tus errores pasados, quita tus ojos de esos monstruos. Dios prometió restaurar todos los años que el pulgón ha comido. Anímate con estas palabras y deja que se conviertan en tu vida y esperanza: “Mi Dios puede hacer cualquier cosa, Él no se ha olvidado de mí, nadie puede cambiar Sus planes, no importa lo mal que parezcan las cosas, ¡Él tiene todo bajo control!”.

lunes, 21 de enero de 2013

LLUEVE SOBRE JUSTOS E INJUSTOS

Mentiría si te dijera que los cristianos observarán la tristeza, la angustia, el desempleo y la depresión en todos los lados, mientras que ellos mismos permanecen a salvo dentro de un capullo acogedor de salud y riqueza. La Biblia dice que Dios hace llover sobre justos e injustos (Mateo 5:45). Job fue santo y sin embargo sufrió, pero así como Dios sacó a Job de su aflicción, así Él nos sacará a pesar de que nosotros, también pasaremos por el fuego.

Cientos de ministros se reúnen para orar en diferentes ciudades, y la misma confesión se escucha: “Nunca han habido tantos tan profundamente probados. Satanás ha venido como inundación, con problemas, dificultades, profunda tristeza y dolor que aquejan a los santos”.

Satanás era el perturbador de Job, y él es tu perturbador. ¿Será que de nuevo se puso de pie ante Dios y emitió una gran acusación en contra de la iglesia de estos tiempos? Puede que haya desafiado a Dios diciéndole: "Esta es la última hora, pero no tienes una verdadera iglesia, no tienes novia sin mancha, no hay vírgenes prudentes, de hecho, la mayoría de ellos están dormidos. Míralos: materialistas, egocéntricos, codiciosos por las riquezas y la buena vida. Escucha a sus maestros diciéndoles que no es necesario sufrir, que todas las cosas son suyas con sólo pedirlo.

“¡Haz caer el muro de protección, Dios! Déjame ponerlos a prueba y ni siquiera quedará un remanente santo. Les quitaré su empleo, los castigaré con penas, derramaré un espíritu de temor y desaliento, y los inundaré con tentaciones. Verás que esta última generación mimada fracasa. ¡Son unos debiluchos espirituales!”

Amados, esta es la razón por la cual la Escritura dice: “¡Ay de los moradores de la tierra y del mar! porque el diablo ha descendido a vosotros con gran ira, sabiendo que tiene poco tiempo” (Apocalipsis 12: 12).

En el medio de la prueba, algunos de ustedes ya han adoptado el lenguaje desesperado de Job. Tu corazón clama: "Dios, ¿qué he hecho mal? Yo no entiendo por qué esta calamidad ha caído sobre mí cuando yo más te amaba, mi caminar era santo, mi corazón puro y mi espíritu te anhelaba. Me parece que cuanto más me acerco a ti, más profundo caigo en problemas y vienen más tristezas".

No nos damos cuenta de lo importante que es para Dios que confiemos en Él a través de todas las inundaciones de problemas que vengan sobre nosotros desde el infierno. Verás, el diablo no puede tocarte ni probarte a menos que Dios primero derribe la cerca de protección y lo permita.

domingo, 20 de enero de 2013

¿ES ÉSTA LA GENERACIÓN?

El mundo entero está asustado, perplejo y confundido. Incluso el cristiano más espiritual debe estarse preguntando acerca de todos los eventos proféticos que se desencadenan rápidamente. Sé que los cristianos de todo el mundo se están haciendo una pregunta que yo también estoy pensando: ¿Será que estamos en la última década de la historia de la humanidad? Yo no lo sé, pero una cosa es segura: Hemos visto una aceleración de los acontecimientos mundiales. De repente, sin previo aviso, la Cortina de Hierro calló y casi de la noche a la mañana, Europa del Este era libre. De repente como un relámpago, el Imperio Soviético, que una vez amenazaba a los Estados Unidos, fue llevado al borde de la desintegración y confusión total.

¿Podría ser que en la misma forma repentina, el líder mundial llamado anticristo sea revelado? ¿Podría ser también que Dios ha llegado al límite de su paciencia con los pecados de Norteamérica, como sucedió con Sodoma y Gomorra?

Quiebras espantosas en nuestras organizaciones de ahorro y crédito, aumento de la deuda nacional, enfermedades y plagas a nivel nacional… ¿Son todas estas señales que nuestro país está entrando en la ruta de una maldición divina conforme a lo escrito en Deuteronomio 28? Lee lo que Dios hace a las naciones que pecan contra la luz y podrás ver lo que está aconteciendo ahora mismo.

¿Estaremos ya en las primeras etapas de la mayor depresión de nuestra historia? La Gran Depresión de la década de 1930 ha sido considerada como la peor de todos los tiempos, pero muchos economistas creen que estamos al borde de una depresión que hará que la peor que hayamos tenido, palidezca en comparación a esta.

¿Estará Dios comenzando a cortar nuestro suministro de pan? ¿Estará trayendo la ruina sobre nosotros, como lo hizo en Jerusalén y en Judá a causa de sus pecados? En Isaías 3:1-6, se dará cuenta de que Dios realmente corta el suministro de pan, lo que resulta en desempleo masivo. Cuando el juicio vino sobre Sión, no había "paga de hombre ni paga de bestia" (Zacarías 8:10). ¿Habrá desempleo masivo cuando Dios juzgue los pecados de Estados Unidos?

Hay una sensación de peligro en el aire, todo parece inestable. Da la impresión de que el mundo está en una trayectoria de la cual no hay vuelta atrás. Hay rumores de guerras, guerras entre razas, guerras santas. Israel se está preparando fervorosamente para la guerra como nunca antes, preparándose para un conflicto final.

¿Es este el día en que Jesús predijo que los corazones de los hombres desfallecerán abrumados por el temor abrumador al contemplar las cosas terribles aconteciendo en la tierra? ¿Podría ser que realmente somos la generación que contemplará la venida del Señor Jesucristo? ¿Habremos llegado a tal punto en la historia humana en que se puede decir: “Esta generación no pasará hasta que todo esto acontezca”? ¿Será que esto sucederá en nuestro tiempo?

jueves, 17 de enero de 2013

ENTREGUE SUS CARGAS

Dejar sus cargas requiere un poderoso acto de determinación y un tipo de cirugía espiritual que sólo el Espíritu Santo puede realizar.

Esto lo vemos ilustrado en el libro de Nehemías. En ese momento, los israelitas fielmente y con diligencia habían reconstruido las puertas de Jerusalén. Pero una vez que las puertas estaban de vuelta en su lugar, la gente completamente pasó por alto la observancia de sábado. Cada semana, largas filas de cargados animales pasaron por las puertas de Jerusalén yendo y viniendo al mercado de la ciudad lleno de mercancías.

Nehemías se enojó cuando vio toda esta actividad en el día de reposo (véase 15). Él advirtió a la gente para que entregaran todas sus cargas y honraran el Sabbat de Dios, pero cuando ellos no escucharon, subió el nivel de su advertencia: "Entonces reprendí a los señores de Judá y les dije: ¿Qué mala cosa es esta que vosotros hacéis, profanando así el día de reposo?” (Versículo 17). Él estaba diciendo, "los reprendí, les prediqué, les advertí. Pero nada funcionó."

Finalmente, Nehemías había tenido suficiente, así que tomó medidas drásticas: " Antes del día de reposo, cuando ya empezaba a oscurecer y las puertas de Jerusalén todavía estaban abiertas, ordené cerrarlas y no volver a abrirlas hasta que el día de reposo hubiera pasado. Y para impedir la entrada de cualquier tipo de carga, puse como guardias a algunos de mis siervos."(Versículo 19).

Nehemías puso centinelas en las puertas. Pero incluso entonces la gente que llevaba las cargas no sería disuadida. Ellos acamparon durante toda la noche, llevando sus cargas alrededor mientras esperaban que las puertas se abrieran. (Ver versículo 20).

Amados, sus cargas estarán siempre acampando fuera de su mente, esperando una oportunidad para entrar de nuevo exactamente como hacían antes. Usted puede dejarlas en la noche, pero por la mañana van a estar allí, las preocupaciones e inquietudes de siempre esperando que usted las recoja de nuevo.

Entonces, ¿qué hizo Nehemías para detener todo el transporta de carga? Él dijo: "Entonces los llamé y les advertí: “¿Por qué se quedan fuera de la muralla? Si vuelven a hacerlo, los voy a encarcelar.” Y desde entonces dejaron de venir en día de reposo." (versículo 21).

Cuando Nehemías llegó al extremo de su resistencia, amenazó con la fuerza. Y, amado, eso es lo que debemos hacer para mantener todas las cargas fuera de las puertas de nuestras mentes. Al igual que Nehemías, tenemos que gritar desde nuestra alma: "¡Esto no es a la manera de Dios! Yo vivo en el día de reposo, El Sabbat, pero mi alma esta de cualquier modo menos en reposo. Todo lo que me afecta y mis preocupaciones entran y salen cuando les place. ¡Yo debo tomar dominio sobre estas cargas, a toda costa! "

miércoles, 16 de enero de 2013

NO SE IRRITA FÁCILMENTE

La más clara evidencia de que Cristo vive en ti es si usted posee este fruto: "La caridad... no se irrita fácilmente" (1 Corintios 13:4-5).

La palabra griega para irritar es "paraxuno", que viene de una raíz que significa "ácido" y "rápido y repentino". Esta raíz también tiene un significado adicional: "uno cerca de." En su conjunto, estos significados se vuelven muy importantes: Ser provocado es perder los estribos con comentarios ácidos, tener una rabieta y apuntar a alguien que está cerca de ti.

En resumen, la Biblia dice: "Si usted está en Cristo, amando incondicionalmente, ya no será fácilmente provocado y sus mayores pruebas vendrán de las personas más cercanas a usted: Su cónyuge, sus hijos, sus amigos"

Yo le pregunto: ¿Fácilmente se enoja? ¿Con qué facilidad tiene su llamarada de mal genio? Si usted está en Cristo, una voz se levantará dentro de usted cuando esté enojado, gritando: "¡Señor, ayúdame! Espíritu Santo, ¡ayúdame a calmar!"

Sólo unos días antes de escribir este mensaje, tuve que practicar lo que predico. Mi esposa, Gwen, dijo algo que inconscientemente apretó un botón dentro de mí. Ella no lo dijo con esa intención, pero lo tomé de tal manera que me puso en marcha. Rápidamente el calor me inundo bajo el cuello y mi boca vomitó un torrente de comentarios ácidos, palabras acaloradas, enojadas, cada una mas baja que la anterior.

Gwen trató de disculparse (por algo que no había hecho), pero di la espalda y me fui a mi estudio. Me senté durante una hora en la oscuridad, quejándome ante el Señor: "Dios, ella me golpeó donde soy sensible y me dolió, ¡tenía que responder!"

Sin embargo, mientras trataba de orar, los cielos se hacían como de bronce. A la mañana siguiente, cuando saqué mi Biblia para comenzar mi estudio diario, la página se abrió en 1 Corintios y mis ojos se posaron sobre este versículo: "El amor... no se irrita fácilmente".

De repente, yo estaba mirando en el espejo de la Palabra de Dios y ¡vi la cara de un predicador que fue provocado fácilmente! Mi corazón fue golpeado y grité: "¡Oh, Señor, soy yo. Dios mío, perdóname!"

Inmediatamente llamé a Gwen a mi oficina. Cuando entró, un poco desconcertada, yo sólo podía apuntar al pasaje y le dije: "Cariño, lee esto. ¿Esto me describe, verdad? Fácilmente soy provocado. Gwen, por favor, ¡perdóname!"

martes, 15 de enero de 2013

ANHELANDO LA VENIDA DEL SEÑOR

¿Usted ha estado esperando y anhelando la venida del Señor? ¿Usted anhela el día en que va a aparecer?

"Aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo" (Tito 2:13). "Por lo demás está guardada para mí una corona de justicia que el Señor, juez justo, me dará en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida" (2 Timoteo 4:8).

Este mundo no es nuestro hogar. Pero le pregunto: ¿Está echando raíces o está arrancando raíces y orando que Jesús mantenga su corazón despierto?

¿Son los enemigos de Dios sus enemigos? ¿Esta usted comprometido en la batalla contra los enemigos de Dios? ¿Se ha levantado usted a luchar contra la carne, el mundo y el diablo?

Sí, Jesús dijo que debemos amar a nuestros enemigos, pero ¿qué pasa con Sus enemigos, los que le odian, niegan su gracia y misericordia, aquellos que difaman su nombre y se arrastran a través de la inmundicia? No debemos odiar a los hombres sino que debemos odiar el pecado que hay en sus corazones y los poderes demoníacos que los gobiernan. ¡Debemos odiar la maldad que hay en el mundo!

¿Es para usted un hábito abandonar la casa de Dios? "No dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, como veis que aquel día se acerca" (Hebreos 10:25).

No es un accidente que el siguiente versículo en este pasaje se refiera al "pecado voluntario" después de que la verdad ha sido revelada. “Porque si continuamos pecando deliberadamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda sacrificio alguno por los pecados" (Hebreos 10:26).

Es un hecho probado históricamente: La gente se vuelve más descuidada y negligente justo antes de la sentencia y la calamidad.

Si usted se ha juzgado a sí mismo y se queda corto, entonces ore esto desde su corazón:

"Jesús, te necesito. Tengo que ser perdonado y amado por Ti. Confieso todos mis pecados y mi obstinación. Te he olvidado, Señor. No te he puesto primero y desde este día en adelante, te hago a Ti mi vida, mi todo.

ALEGRÍA Y CONFIANZA EN EL DÍA DEL JUICIO

“y todas las naciones serán reunidas ante él. Entonces él apartará a los unos de los otros, como aparta el pastor a las ovejas de los cabritos. Pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda, y entonces el Rey dirá a los de su derecha: “Vengan, benditos de mi Padre, y hereden el reino preparado para ustedes desde la fundación del mundo."(Mateo 25:32-34).

En el día del juicio, lo primero en la agenda del Juez será separar las ovejas de los cabritos. Él no permitirá que Sus justos sean contados entre los transgresores.
La Biblia es muy clara que aquellos que han permanecido en Cristo y esperan su venida tendrán audacia y confianza en ese día:

“Y ahora, hijitos, permanezcan en él para que, cuando se manifieste, tengamos confianza, y cuando venga no nos alejemos de él avergonzados." (1 Juan 2:28). "En esto se perfecciona el amor en nosotros: para que tengamos confianza en el día del juicio, pues como él es, así somos nosotros en este mundo." (1 Juan 4:17).

¿Cómo puede usted tener esa audacia, esa alegría y esa confianza en el día del juicio? Viene sólo a través del conocimiento del juez como su amigo, hermano, pariente redentor, sumo sacerdote, abogado, intercesor, Señor. ¡el amor de su corazón, su misma vida!

Si usted sabe en su corazón que no está listo para presentarse ante Jesús - y ese momento viene muy pronto - entonces usted tiene que responder por lo que he escrito aquí. Este mismo mensaje es suficiente para condenarle al infierno eterno si lo rechaza. Se levantará como un testigo en el juicio final.

¿Tienen sus intereses su trabajo, sus posesiones o incluso su ministerio más importancia para usted que los intereses del Señor? ¿Ha descuidado a su familia? ¿Está satisfecho porque va a la iglesia el domingo y dice: "Yo he hecho mi parte por Dios"? La Palabra de Dios para usted es clara: 
¡No es suficiente! 

Si usted se ha juzgado a sí mismo y se queda corto, entonces ore esto desde su corazón:
"Jesús, te necesito. Tengo que ser perdonado y amado por Ti. Confieso todos mis pecados y mi obstinación. Te he olvidado, Señor. No te he puesto primero y desde este día en adelante, te hago a Ti mi vida, mi todo.

domingo, 13 de enero de 2013

DESALIENTO by Gary Wilkerson

El desánimo puede dificultar, pero nunca puede detener el plan de Dios para la victoria.

Gedeón luchó contra 100.000 soldados enemigos con su grupo de 300 y obtuvo una victoria tan enorme que sólo quedaron 15.000 de los enemigos. Después de la victoria algunos de sus hermanos le preguntaron: “‘¿Qué es esto que has hecho con nosotros, no nos llame cuando fuiste a pelear contra Madián? ’ Y ellos le acusaron ferozmente” (Jueces 8:1, NVI).

La gente de la propia nación de Gedeón cuestionó su liderazgo, sus decisiones, sus motivos y sus acciones. Algunos de nuestros mayores desalentadores, aquellos que luchan hasta desgarrarnos el alma, a menudo no están en el campo de batalla de la vida, sino en la comunidad de los creyentes. A veces, nuestros propios hermanos y hermanas lanzan acusaciones contra nosotros y parecen encontrar mucho de qué quejarse. Esperamos que ese tipo de cosas de nuestros enemigos, pero podemos ser atrapado con la guardia baja y sorprendidos cuando uno de nuestros propios hermanos ferozmente nos acusa.

Gedeón no se desanimó, no se distrajo ni disminuyó en su fe; al contrario, cuando él fue cuestionado, ¡Se quedó en la batalla! Me encanta lo que hizo: "Y él les dijo: '¿Qué he hecho yo en comparación con vosotros?'"(8:2). Gedeón estaba diciendo a sus acusadores: "¿Cuáles son mis victorias en comparación con la suya?" En lugar de enojarse y pelear con ellos,

Gedeón hizo lo que Nehemías había hecho cuando estaba construyendo el muro y sus enemigos le dijeron: "¡Baja de ahí. Tenemos que hablar de lo que estás haciendo "Nehemías respondió a sus enemigos," No tengo tiempo para hablar de lo que estoy haciendo. Estoy muy ocupado haciendo."(Nehemías 6:1-9).

La Biblia dice que Gedeón y sus 300 hombres ". . . llegaron al Jordán y lo cruzaron. . . cansados, mas continuando la persecución."(Jueces 8:4). Gedeón eligió volver a la guerra contra el enemigo. Él cruzó al otro lado del río y volvió a la batalla que Dios lo había llamado a luchar. Cuando usted vive la misión a la que Dios le ha llamado, cuando usted no es desalentado y disuadido por lo que los otros dicen sobre usted; cuando es su santa ambición hacer lo que Dios le ha llamado a hacer, esto se convierte en su victoria.
Concéntrese en su batalla, manténgase concentrado en su llamado y ¡Dios le dará la victoria!

jueves, 10 de enero de 2013

EL SIERVO INÚTIL

El “siervo inútil” es el que “escondió” su talento. Demasiado flojo como para invertir su vida y tiempo en los intereses de Dios, se convirtió en un “perezoso” en las cosas de Dios. Estos son el típico hombre o mujer, siempre ocupados, que vienen a la casa de Dios una vez por semana para mantener la apariencia de religión.

Sin embargo, esto es lo que el Señor dirá de ese descuidado y desganado servicio para Él:

“Siervo malo y negligente, sabías que siego donde no sembré…Por tanto, debías haber dado mi dinero a los banqueros, y al venir yo, hubiera recibido lo que es mío con los intereses… Y al siervo inútil echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes” [Mateo 25:26-27,30].

Cuánto llorará y lamentará el siervo inútil en el momento que se abra su libro. El Juez mostrará al mundo cuanto tiempo y esfuerzo utilizó para hacer dinero, buscando seguridad personal, haciendo crecer sus cuentas bancarias, en preocupaciones, ignorando a su familia, olvidando a Dios y abandonando la reunión de los creyentes.

En ese día Dios expondrá el registro de cada una de las veces que descuidó las reuniones de la iglesia, y de toda actividad perezosa y centrada en sí mismo. Entonces, ante los ojos de este siervo aparecerá todo aquello que estuvo acumulando durante toda su vida: casas, automóviles, muebles, botes, ropa, joyas y valores.

Una chispa de los ojos del Juez prenderá fuego a todo como una bomba de hidrógeno. Un ángel estará de pie ante el Juez y en sus manos recogerá un puñado de polvo. El Señor volteará hacia el siervo inútil y dirá: “Este es el valor total de los negocios que hiciste durante toda tu vida. Yo te necesitaba y te llamaba, pero tú fuiste negligente. Me diste tan poco de tu tiempo que al final me sacaste de tu vida completamente. ¡Desperdiciaste tu vida por un puñado de polvo, a pesar de que fuiste advertido que todo se quemaría como paja en el horno!”¡Oh, cómo se arrepentirá en aquel día el que no tuvo tiempo para Dios! El que asiste al servicio obligatorio del domingo por la mañana con su esposa e hijos, porque “es la costumbre”, pero no tiene un corazón para Dios!

TESTIGOS

En el día del Juicio el Juez, Jesucristo, llamará a Sus testigos y ellos testificarán ya sea a favor o en contra tuya.

El primer testigo es la Palabra de Dios misma: “El que me rechaza, y no recibe Mis palabras, tiene quien le juzgue; la Palabra que he hablado, ella le juzgará en el día postrero.” [Juan 12:48]

Habrá que dar cuentas de cada sermón o canto evangelístico escuchado; de cada versículo de la Biblia o folleto leído. Jesús dice: “Cada palabra que he hablado te juzgará en ese día. ¡Mi Palabra será testigo!”. Se levantarán testigos tales como los hombres de Nínive, los hombres de Sodoma y la reina de Sabá.

Jesús dice: “Los hombres de Nínive se levantarán en el juicio con esta generación, y la condenarán; porque ellos se arrepintieron a la predicación de Jonás, y he aquí más que Jonás en este lugar. La reina del Sur se levantará en el juicio con esta generación, y la condenará”. [Mateo 12:41-42]

Cuando estés ante el Juez y su libro sea abierto, la vasta multitud de ninivitas darán un paso al frente, los que murieron en el holocausto de Sodoma y Gomorra vendrán al frente, así como los de Tiro y Sidón. Los malvados te rodearán, asombrados de la gran lista de oportunidades que tuviste de recibir la Palabra de Dios: Biblias, radio, televisión, maestros, testigos, amigos, familia.

Ellos clamarán: “El juicio de éste hombre debe ser peor que el nuestro. ¿Cómo pudo rechazar tantas oportunidades y negar tan poderosa luz?. Nosotros no tuvimos Biblia, ni recordatorios constantes, ninguna segunda oportunidad. ¡Pero él tuvo todo esto!”

Jesús dice que Sodoma se hubiera arrepentido si hubiera escuchado una pequeña parte de la predicación del evangelio que tú has escuchado: “Porque si en Sodoma se hubieran hecho los milagros que han sido hechos en ti, habría permanecido hasta el día de hoy” [Mateo 11:23].

Predicadores y pastores serán llamados como testigos: “Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones” [Mateo 24:14]

Nosotros los pastores tendremos que ponernos de pie y pasar a testificar que tú asistías a la casa de Dios, que escuchaste la predicación del Evangelio y confirmar ante el Juez de toda la tierra de cada verdad que escuchaste, sea esto a favor o en contra tuya.

martes, 8 de enero de 2013

EL LIBRO DE LA VIDA

Dios ha registrado cada pasión y motivo de toda persona, cada uno de sus pensamientos, palabras y obras. Los motivos del cristiano están en un “libro de memoria”, el cual es Libro de la Vida y en el día del Juicio, Cristo recordará a todos los que están en ese libro:

“Entonces los que temían a Jehová hablaron cada uno a su compañero; y Jehová… oyó, y fue escrito libro de memoria delante de él para los que temen a Jehová …Y serán para mí especial tesoro, ha dicho Jehová de los ejércitos, en el día en que yo actúe; y los perdonaré, como el hombre que perdona a su hijo que le sirve”. [Malaquías 3:16-17]

Si amas a Jesús con todo tu corazón y estás purificado por Su sangre, entonces tu nombre está inscrito en el Libro de la Vida. Este mensaje no debiese producir temor; de hecho, debería traer gran regocijo a tu corazón cuando ves todo lo que Dios tiene planeado para aquellos que le aman!

Existen libros pero también existe “El Libro”. La Biblia dice que cada persona tiene su propio libro, un registro de todo su tiempo de vida aquí en la tierra:

“Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo…Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos…y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras. Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras”. [Apocalipsis 20:11-13]

Los malvados e inicuos serán juzgados por todo lo que está escrito en esos libros, uno por uno, ante el Juez de toda la tierra!

Las Escrituras dicen que cada persona tendrá un cuerpo resucitado en ese tiempo. Los pecadores tendrán un cuerpo “preparado para destrucción” [Romanos 9:22], pero a los santos les será dado un cuerpo nuevo, como el del Señor! Y cuando el Juicio termine, el Cordero se levantará de Su trono y guiará a Su rebaño al paraíso eterno.

UN FIEL SERVIDOR

El apóstol Pablo fue uno de los más fieles servidores de Dios. Yo creo que había tres motivaciones importantes detrás de la fidelidad de Pablo: la esperanza, el amor y el temor.

Pablo tenía una bendita esperanza de vida eterna que lo motivaba a ser fiel y también tenía un gran amor por Cristo. En 2da de Corintios 5:14 dice, "El amor de Cristo nos constriñe", dando a entender que lo impulsaba a permanecer fiel a Dios. Pero la fidelidad de Pablo también estaba motivada por algo más: el temor reverente que le producía pensar en aquel momento cuando se pondría de pie ante el Juez del mundo en el Día del Juicio!

Hoy en día, la gran mayoría de los cristianos sólo poseen las dos primeras motivaciones. Prácticamente todos los creyentes dicen tener la esperanza de la vida eterna. Y muchos dicen con toda sinceridad: "Sé que amo a Jesús con todo mi corazón."

Sin embargo, la verdad de que viene un día de juicio es precisamente lo que produce creyentes sobrios y piadosos. Aquellos que lo sacan de su mente suelen ser fríos, descuidados e indulgentes. Pero el hecho es que, un día muy pronto, toda persona que haya vivido será reunida en el lugar del juicio para ser juzgada por Jesucristo: " Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo" (2 Corintios 5:10). "De manera que cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí." (Romanos 14:12).

En este mismo momento, las legiones de ángeles están listos esperando el mandato de Jesús para reunir desde los confines de la tierra, tanto los impíos como a los justos: " Enviará el Hijo del Hombre a sus ángeles, y recogerán de su reino a todos los que sirven de tropiezo, y a los que hacen iniquidad"(Mateo 13:41).

Todos los ricos, famosos y poderosos de todas las épocas serán llevados a comparecer ante Él: " Y los reyes de la tierra, y los grandes, los ricos, los capitanes, los poderosos…se escondieron en las cuevas y entre las peñas de los montes; y decían a los montes y a las peñas: Caed sobre nosotros, y escondednos del rostro de aquel que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero; porque el gran día de su ira ha llegado; ¿y quién podrá sostenerse en pie? " (Apocalipsis 6:15-17).

lunes, 7 de enero de 2013

UN EVANGELIO DE PODER by Gary Wilkerson

El evangelio de Jesucristo no se trata solamente de evangelismo sino que de santificación. El poder que nos salva es el mismo poder que nos guarda y necesitamos ocuparnos en eso con temor y temblor. Necesitamos aprender el manejo de las armas de nuestra milicia y comenzar a crecer y madurar.

Digo todo esto, pero también tengo buenas noticias para ti: ¡Hay un poder disponible, una obra del Espíritu que es profunda, gloriosa y dinámica! Cuando el Espíritu de Dios entra a los corazones de los creyentes que se mantienen firmes en su fundamento y fe, crecen en madurez. Una liberación de poder que los sana por dentro viene a ellos y cierra la puerta al exterior. Me encanta lo que Nehemías (el cual es una figura del Espíritu Santo) le dice a los que tratan de lograr la entrada a Jerusalén:

“Y les amonesté y les dije: ¿Por qué os quedáis vosotros delante del muro? Si lo hacéis otra vez, os echaré mano. (Nehemías 13:21)

¡Me imagino a Jesús estando en pie a la puerta de mi vida! Cuando Satanás viene para zarandearme, Jesús está de pie entre mí y el enemigo, y le dice: “Te lo advertí una vez: ¡Retrocede! Estás en el lugar equivocado. Comenzaste algo que no puedes terminar. Estas lidiando con alguien más grande que tu”.

Me imagino el poder de Dios en la pared de mi vida. Por dentro estoy limpio, pero oigo esas cosas que reclaman en el exterior gritando: “No puedes mantenerte limpio”.

Pero yo puedo mantenerme limpio porque tengo a Jesús en la pared de mi vida diciendo: “¿Quién te crees que eres, Satanás? ¿Qué tienes que ver con mi hijo, mi hija, quienes están cubiertos por la sangre del Cordero, limpiados, santificados y hechos santos? ¿Quién eres tú para decir estas cosas viles?

“En todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó”. (Romanos 8:37)

¡Jesús ha hecho que todos seamos vencedores en Él!

jueves, 3 de enero de 2013

PROMESAS ESPECÍFICAS PARA DETERMINADOS MOMENTOS

Todos los cristianos tienen una confianza general en el Señor. Nos sostenemos en unas cuantas promesas que se aplican a todo el cuerpo de Cristo, tales como:

"Nunca te dejaré ni te abandonaré" (Hebreos 13:5).

"Todas las cosas ayudan a bien a los que aman a Dios, a los que son llamados conforme a su propósito" (Romanos 8:28).

"Porque Dios el Señor nos alumbra y nos protege; el Señor ama y honra a los que viven sin tacha, y nada bueno les niega." (Salmo 84:11).
Estas conocidas promesas han traído gran consuelo y bendición para la gente de Dios en todo el mundo durante muchos siglos. Sin embargo, más allá de estas promesas generales, Dios nos da promesas específicas para tiempos especiales, tiempos duros. Debemos conocerlas y llevarlas con nosotros cuando venimos confiadamente a Su trono de gracia.

Los puritanos, quienes fueron bendecidos poderosamente por Dios, decían que todas las promesas del Señor son un argumento santo.

Ellos creían que un cristiano no debe venir ante el Señor sólo con una fe general.

Cuando Dios le dice que venga confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y gracia en tiempo de necesidad, usted no puede tener sólo una idea general de por qué está ahí. No puede simplemente decir: "Está bien, Señor, Tú conoces mi corazón. Dame lo que te parezca mejor.”

Eso puede sonar bien, pero Dios tiene promesas específicas para determinados momentos de nuestra vida. Él quiere que nos aferremos a estas promesas con todo nuestro corazón para que podamos estar fuertes y seguros a medida que razonamos con Él. ¡Él quiere que nos pongamos de pie delante de su trono con un consuelo perfecto, con absoluta seguridad y sin dudas de ningún tipo!

Tal vez la razón por la que usted no está escuchando de Dios es que le está presentando una fe general, sin ser más especifico con Él. Dios dice: "Ven, trae delante de mi tus pruebas más fuertes (ver Isaías 41:21). ¿Por qué debo hacer esto para ti? ¿Por qué debería bendecirte?" por supuesto Él sabe por qué, pero ¡El también quiere que usted sepa por qué!

miércoles, 2 de enero de 2013

YO LOS RESTITUIRÉ

"Yo os restituiré los años que comió la langosta" (Joel 2:25). La Nueva Versión Americana Estándar dice: "Voy a compensarte por los años. . . comido”.

¡Esta promesa es increíble! ¡Nosotros queremos recuperar esos años perdidos cuando no lo seguíamos a Él, reparar todo daño y pagarle! Pero Él dice, "¡Error! No me puedes pagar ni por una hora desperdiciada. Ahora anda delante de mí en justicia y conviértete de tus pecados, y Yo te compensaré por todas las pérdidas sean tuyas, de tu familia o la mía!"

A los pecadores arrepentidos, el Señor declara: "No temas... alégrate y gózate, porque Jehová hará grandes cosas" (Joel 2:21). Usted no tiene por qué avergonzarse de sus años perdidos. Dios va a quitar ese malvado ejército y usted va a comer y estar satisfecho. Nunca más será avergonzado (ver Joel 2:19-20, 26-27).

Usted nació para Sus propósitos eternos, Él planeó para usted una vida de satisfacción, alegría y utilidad en su Reino. Pero, entonces entró el pecado, y el plan de Dios para su vida se interrumpió; el devorador se hizo presente y muchos años fueron en vano, perdidos.

Pero ahora, en Cristo, ¡todo es nuevo!, ¡incluso el calendario! El Señor se remonta hasta el día en que la langosta vino, y Él quita todos esos años perdidos y empieza a contar de nuevo desde el momento en que se arrepiente. Todas esas bendiciones que usted no logró ver, fueron almacenadas. Toda la alegría, la paz, la revelación y la utilidad que usted pensó estaban muertas y se habían ido para siempre, en realidad fueron guardadas por el Señor.

En el infierno, el condenado puede ser atormentado con una visión de lo que la vida podría haber sido. Algunos pueden ver lo que perdieron. Pero esto no es así para los arrepentidos. Todo será restaurado. Ellos no tendrán que decir nunca más: "Oh, lo que perdí. Lo que podría haber sido. Dios tenía mucho para mí, pero metí la pata". ¡No! Dios puede restaurar todas las bendiciones perdidas.

El Señor quiere derramar sobre nosotros todas las bendiciones y alegrías en Él, todo lo que nosotros habíamos perdimos antes. Sin embargo, Él no lo hace todo de un solo golpe. ¡Es un flujo desbordante! "Y las eras se llenarán de trigo, y los lagares rebosarán de vino y aceite" (Joel 2:24).

Hay tal poder en el arrepentimiento, que trae de vuelta para nosotros todo lo que el pulgón había destruido. ¡Dios resucita todo!

MUCHOS ESTÁN SUFRIENDO HOY

Sé que mi familia y yo no somos los únicos que sufren y soportar grandes aflicciones. Recibo muchas cartas desgarradoras de los cristianos piadosos que están pasando por la mayor prueba que hayan conocido.

Nunca tantos se han venido abajo con el cáncer. Nunca ha habido tantos heridos por el divorcio, con sus compañeros abandonando la casa y renunciando al matrimonio. Nunca tantos han sido agobiados por los problemas financieros. Nunca ha habido un momento igual de tanta prueba, confusión, dolor y profundas heridas. Los más queridos hijos de Dios están pasando por el fuego de refinación. Si bien es cierto que "muchas son las aflicciones del justo", también es cierto que "el Señor lo librará de todas ellas" (Salmo 34:19).

He estado orando, "Dios, Tú nos dijiste que nos acerquemos confiadamente a Tu trono de la gracia para alcanzar misericordia para ayudarnos en nuestro tiempo de necesidad. Necesitamos desesperadamente tu misericordia".

¿Hay esperanza para alguno de nosotros en estos tiempos difíciles sin la misericordia del Señor? ¿Qué es lo que hacemos como creyentes cuando el enemigo viene como una inundación? ¿Por qué aquellos que están tan profundamente dedicados a Cristo tienen que soportar pruebas tan inusuales?

No tengo todas las respuestas. Sé que el justo sufre y sé que muchas personas piadosas leyendo este mensaje están heridas y pueden preguntarse por qué tienen que soportar tanto dolor. También sé que cuando usted toma su lugar en el Santo de los Santos usted descubre pruebas desconocidas para los que están en el patio exterior.

Las noticias diarias están llenas de horror y de violencia, pero ni por un momento deje que eso estropee su visión de la iglesia gloriosa que se levanta en medio de la ruina y la confusión para tomar dominio y autoridad.

Un cuerpo santo, perdonado y descansado, sosteniendo a Cristo, la cabeza; se está revelando en clara medida. Este victorioso cuerpo se esta poniendo a punto, con una vista bien definida, fuerte y ejercitando su músculo espiritual, pone en peligro los mismísimos poderes de Satanás.

¡El pronóstico para el cuerpo de Cristo es increíblemente glorioso y nada en este mundo impío puede afectarle de manera adversa o cambiar su propósito!