lunes, 26 de enero de 2009

CONOCIENDO A DIOS COMO ÉL DESEA SER CONOCIDO

Jesús dijo, “El que me ha visto a mí ha visto al Padre” (Juan 14:9). No debemos ver a Jesús como lo enseñan los hombres, sino como el Espíritu lo revela a nosotros – ¡como Dios quiere que lo conozcamos y lo veamos! Tenemos que adquirir la visión de Dios y el testimonio de Cristo – ¡entonces conoceremos a Dios como él desea ser conocido!

Yo creo que Dios quiere que nosotros veamos a su Hijo así: “Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación” (Santiago 1:17).

¡Jesús era un regalo! Dios envolvió todos sus atributos en Jesús – “ha dado a su Hijo unigénito…” (Juan 3:16). ¡Cristo es el don perfecto de Dios para nosotros, que vino enviado por el Padre! ¿Ve usted a Jesús como el regalo perfecto de Dios para usted? ¿Lo ve a él como todo lo que usted necesita para vivir gozosamente, victoriosamente, en justicia, lleno de paz y descanso?

Muchos siglos atrás, antes de que usted fuese creado, Dios vio cuáles serían sus penas y necesidades. El sabía con anticipación lo que usted necesitaría para resolver sus problemas. El no envolvió sus respuestas y se las envió a usted en un libro de reglas ni como un ejército de “soldados con respuestas”. No – él nos dio a todos nosotros una solución a todas nuestras crisis y necesidades – un Hombre, un Camino, una Respuesta a todo lo que necesitamos: ¡Jesucristo!

Dios le dice a usted, “¡Yo no quiero que vivas para el mañana! Mirarás y verás que hoy día pudo haber sido el mejor tiempo de tu vida. Jesús no podrá ser mejor ni más fuerte para ti de lo que él es ahora mismo. ¿Por qué no dejas que hoy día yo sea tu Dios?”