jueves, 18 de junio de 2015

OBTENIENDO AUTORIDAD ESPIRITUAL

Cuando los discípulos no tenían poder contra el enemigo, Jesús les dijo que el poder sobre Satanás sólo viene orando y ayunando. ¿Por qué? Yo creo que es porque el Señor necesita tiempo para trabajar en nuestro hombre interior. Él desea que nuestro corazón esté completamente en armonía con Él. Simplemente no podemos obtener ninguna autoridad sin tener comunión habitual con Jesús.

¿Cómo podríamos esperar echar a Satanás de nuestras iglesias, de nuestros hogares y de nuestros hijos oprimidos, si no oramos? ¿Cómo pueden los padres esperar que Dios los dote con poder espiritual cuando discuten, pelean y chismean delante de sus hijos? ¿Cómo pueden esperar poseer autoridad cuando salen a beber y después se enfurecen cuando descubren que sus hijos fuman mariguana?

Jesús con toda razón dice: “porque viene el príncipe de este mundo y él nada tiene en mí.” (Juan 14:30). Si usted no puede decir esto también, permanecerá impotente y Satanás correrá libre por su casa.

Pedro nos da una clave de la autoridad espiritual cuando escribe, "Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos; para que también los que no creen a la palabra, sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposas"(1 Pedro 3:1). Cuando dice “sin palabras” se refiere a un estilo de vida o comportamiento. Creo que Pedro habla de la novia de Cristo, y la imagen aquí es de una esposa que posee una autoridad espiritual verdadera.

Esta mujer se somete a su marido porque la Biblia lo manda y porque ella permite ser gobernada por la palabra de Dios, su “hombre interior” está siendo conformado a su imagen divina. Pedro dice que tal mujer no tiene que reprender, amonestar o predicar a su marido. Ella será capaz de ganarlo para Cristo sin decir una sola palabra. ¿Cómo? Su testimonio está en la elocuencia silenciosa y el poder de su vida piadosa.

El marido de esta mujer puede ser odioso y autoritario. Quizás ella tenga que morder su lengua una vez tras otra. Pero debido a que ella está en sumisión - a la palabra de Dios, y debido a eso, a su marido - ella está obteniendo autoridad espiritual día tras día. Un gran poder está siendo liberado en ella y está aumentando su autoridad sobre la resistencia que el enemigo tiene sobre su marido.