miércoles, 16 de abril de 2008

Cuatro Expectavitas

Dios es un “creador” de promesas y un “cumplidor” de promesas, y me ha hablado al corazón respecto a cuatro asuntos en los que el pueblo de Dios debe confiar en Él. Estas expectativas se basan en las promesas que Dios nos ha hecho.

1. Esté expectante de ser galardonado, mientras busca diligentemente al Señor. “Dios…es galardonador de los que le buscan” (Hebreos 11:6).

Por fe, usted puede pedir que Dios lo toque, para que sea animado y su confianza se reavive. Dios siempre llega a tiempo y sabe que usted necesita un rayo de esperanza y buenas nuevas en medio de su prueba. Espere que Él cumpla su promesa de galardonarlo ahora mismo, que es cuando se encuentra en su mayor necesidad. Dios no puede mentir. El dice que El galardona a lo que le buscan. Búsquelo diariamente y crea que este año será su año de gran bendición espiritual.

2. Esté expectante de ver evidencia de un milagro progresivo en su vida. “Todas las cosas son posibles para Dios” (Marcos 10:27).

Yo creo en los milagros, en los instantáneos y en los progresivos. El comienzo de un milagro progresivo no es visible, ni ruidoso y se va desplegando poco a poco, de pequeña misericordia en pequeña misericordia. Espere ver a Dios obrando de maneras misteriosas, invisibles al ojo humano.

3. Esté expectante de entrar al lugar de reposo prometido por Dios. “Por tanto, queda un reposo para el pueblo de Dios…procuremos…entrar en aquel reposo” Hebreos (4:9,11).

En los últimos años, hemos visto una increíble avalancha de calamidades, problemas y pruebas. En medio de esto, el Señor desea que usted crea que Él lo llevará a su lugar de reposo. Dios nunca deseó que sus hijos vivan en temor y desconcierto. Necesitamos una fe inquebrantable y confiar en Dios al enfrentar el miedo, los problemas y aun la muerte misma.

4. Esté expectante de que el Espíritu Santo esté siempre en su templo. “¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo?” (1 Corintios 6:19).

El Espíritu Santo mora en el corazón del creyente. Él es omnipresente, a lo largo de todo el mundo. Puedo afrontar el diario vivir, sabiendo que Él esta acá, en su templo para consolarme, guiarme, alentarme, ungirme y revelarme la gloria de Jesús, dándome una revelación siempre creciente. Él desea que usted espere que Él haga notoria su presencia a usted, haciéndola más notoria con el paso de los días. Él quiere llevarlo a tener una fe inconmovible, tal como lo hizo con sus discípulos.

¡Crea estas promesas! Agárrese de estas expectativas y verá a Dios hacer cosas maravillosas.