martes, 31 de enero de 2017

EL CORAZÓN COMPASIVO DEL PADRE

El Señor me condujo a leer el capítulo dos de Nehemías y observé algo que nunca antes había visto. Este capítulo contiene una historia alentadora para todos aquellos que vienen ante el Señor con un corazón cargado.
Nehemías era copero del rey Artajerjes de Persia. Esto quería decir que él degustaba los
vinos antes que éstos fueran traídos a la mesa del rey para asegurarse de que no estuvieran envenenados. Con el paso del tiempo, Nehemías llegó a ser un siervo de confianza del rey.
Nehemías recibió un reporte de su hermano que Jerusalén estaba en ruinas. La población había sido diezmada, estaban en una terrible situación y las condiciones empeoraban cada día. Esto quebrantó el corazón de Nehemías. Él amaba a Judá y a Jerusalén, y su dolor empezaba a tomar control de él.
“Sucedió... que…tomé el vino y lo serví al rey. Y como yo no había estado antes triste
en su presencia, me dijo el rey: ¿Por qué está triste tu rostro?, pues no estás enfermo. No es esto sino quebranto de corazón. Entonces tuve un gran temor” (Nehemías 2:1-2).
Comprende que la gente tenía prohibido venir ante la presencia del rey con tristeza, especialmente si eran empleados de la corte. Nehemías sabía que esto le podría costar la vida y tuvo mucho miedo. Pero el rey fue lleno de compasión, al ver el dolor de Nehemías. Las Escrituras nos dicen que él le dió a su alicaído siervo, una carta de crédito, que le abría el tesoro real. Y entonces, le concedió a Nehemías el deseo de su corazón: Permiso para ir a Jerusalén a reconstruir el templo y los muros de la ciudad.
Este es el punto que el Señor hizo real en mí: Si Nehemías pudo entrar a la presencia de un rey pagano con un rostro triste, un semblante pesado y aun así obtener favor, compasión y bendiciones más allá de su imaginación, ¿cuánto más mostrará el Rey Jesús compasión y derramará bendiciones a cada uno de nosotros, Sus hijos, en nuestra tristeza? ¿Acaso un rey pagano mostrará más misericordia a un siervo desanimado que nuestro Rey todopoderoso? ¡Ciertamente no! El corazón del Padre siempre se mueve con compasión hacia Sus hijos.

lunes, 30 de enero de 2017

EL ALIENTO DE VIDA - Gary Wilkerson

Eliseo heredó de Elías el rol de profeta en la tierra. En 2 Reyes 4, vemos donde él enfrentó una de sus primeras grandes pruebas. El hijo de una pareja sunamita había muerto y en desesperación, la esposa le dijo a Eliseo: “Yo he orado y ayunado, pero no he recibido nada de parte del Señor. No entiendo lo que Dios está haciendo y esto es más de lo que puedo soportar. Yo no tengo la fuerza para seguir adelante”.
Eliseo respondió haciendo algo inusual: “Entonces dijo él a Giezi [su siervo]: Ciñe tus lomos”. En otras palabras: “Ciñe tus entrañas” (2 Reyes 4:29). Entonces él continuó: “toma mi báculo en tu mano, y ve; si alguno te encontrare, no lo saludes, y si alguno te saludare, no le respondas; y pondrás mi báculo sobre el rostro del niño”. 
Giezi obedeció a Eliseo, pero cuando puso el báculo sobre el rostro del niño muerto, no pasó nada. Todavía no había señal de vida, por tanto Giezi regresó donde Eliseo y le dijo: “El niño no despierta”.
Te pregunto: ¿Qué haces cuando todo lo que has intentado no da un resultado aparente? ¿Hacia dónde te diriges cuando todo tu esfuerzo no logra lo que esperabas?
¡Hay momentos cuando nuestro único recurso es Jesús! Sólo Él es nuestra solución. En esta
historia, Eliseo es un tipo de Cristo. Él fue con la familia sunamita y literalmente se tendió sobre el cuerpo del niño. Cuando su rostro estaba sobre el rostro del niño, sus pies sobre los del niño, sus manos sobre las manos del niño, él le infundió aliento.
¿Y luego? Las Escrituras dicen que el niño estornudó siete veces y abrió sus ojos. ¡Él estaba vivo
¿Qué produjo este milagro? Jesús mismo sopló vida en esta situación. Cuando nosotros no tenemos esperanza, recursos ni habilidades, Cristo respira Su vida sobrenatural en nuestras circunstancias.
Haz tuya esta oración: “Señor, no tengo nada; Tú lo tienes todo. Nada en este mundo puede compararse a Ti y a Tu poder; y te necesito ahora. Yo no puedo soplar vida en mi situación, pero Tú puedes, Señor”.

sábado, 28 de enero de 2017

UN PECADO DEVASTADOR - Claude Houde

“Sin fe es imposible agradar a Dios”. Creo profundamente que el pecado de incredulidad es uno de los más devastadores del cristianismo moderno. La incredulidad nos corta espiritualmente la garganta y nos ciega. Nos hace adormecernos y nos ata poco a poco, inexorablemente, año tras año, hasta que llegamos a aceptar lo inaceptable.
El reino de Dios en todo el mundo está experimentando actualmente el mayor avivamiento espiritual en la historia de la humanidad. Sin embargo, en el mismo período de tiempo, más del 90 por ciento de las iglesias evangélicas en toda América del Norte y Europa no muestran ningún crecimiento significativo. Se reducen a recordar sus avivamientos pasados, o se aferran desesperadamente a la última moda que promete un impresionante e instantáneo avance en algún lugar del futuro desconocido.
Quiero que me entiendas que estoy profundamente agradecido por lo que Dios hizo ayer, así como por lo que está haciendo hoy en todo el mundo. Lo alabo por ello. ¡Pero yo estoy aquí, hoy! Debo arrepentirme (arrepentirme esencialmente significa cambiar de rumbo) por la incredulidad y mediocridad de mi fe que me llevado a tolerar lo intolerable.
La incredulidad es inmensamente más seria y devastadora de lo que podemos entender o dimensionar. Rodeado por un mundo lleno de inmoralidad, decadencia, idolatría y rituales religiosos demoníacos – de repugnante crueldad y totalmente carentes de vida espiritual o verdadero significado espiritual - Jesús se mantuvo fuerte y firme. Pero lloró ante la incredulidad. La incredulidad literalmente lo desgarró.
Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos y no hay favoritismos con nuestro Dios. Él es inmutable - nunca cambia; es omnipotente - todo poderoso; es absolutamente justo; y está totalmente comprometido a hacer en tu ciudad, tu iglesia y tu país lo que está realizando majestuosamente y sobrenaturalmente en todo el mundo, incluso mientras lees estas palabras.
Entre nosotros y la grandeza ilimitada de su poder está el abismo de la incredulidad. Esa es la razón por la que no podemos vivir otro día sin clamar: “¡Señor, aumenta nuestra fe!”.

Claude Houde es el pastor principal de la Iglesia de la Nueva Vida (Eglise Nouvelle Vie) en Montreal, Canadá; y es un orador frecuente en conferencias para pastores y líderes dirigidas por World Challenge en todo el mundo. Bajo su liderazgo la Iglesia de la Nueva Vida se ha incrementado de ser un puñado de personas, a más de 3500 miembros, en una parte de Canadá donde pocas iglesias protestantes han alcanzado éxito.

jueves, 26 de enero de 2017

TU TRANQUILA CONFIANZA

“Bendito el varón que confía en Jehová, y cuya confianza es Jehová. Porque será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto.”(Jeremías 17:7-8).
Vemos en el versículo ocho que el que confía en Dios durante tiempos difíciles está “plantado”. Está profundamente arraigado, es estable y fructífero y siempre reverdece con vida fresca. Cuando las cosas en su vida se vuelven áridas y problemáticas, no tendrá miedo.
Esta persona dice: “Jesús, renuncio a mirar a alguna persona para salir de esta prueba. ¡Me vuelvo hacia ti solamente! Tú eres mi único guardador, mi única esperanza y vuelvo mi mirada a ti para mantenerme fuerte y sacarme en victoria”.
El Señor desea este tipo de fe de nosotros en nuestra vida cotidiana. Puedes decir: “Pero, hermano David, todavía estoy sin trabajo y las cosas están muy difíciles”. Sin embargo, tengo que creer lo que leemos en la Palabra de Dios: “Confía en mí y serás bendecido”.
Puede que respondas: “Pero no sé lo que voy a hacer. La tormenta sopla fuerte a mi alrededor y parece que no hay esperanza. No veo ninguna señal de ayuda o liberación”. Y en todo esto Dios todavía dice: “Confía en mi, hijo mio, y serás bendecido”.
Tu prueba puede ser con tu familia, tu negocio o tu provisión. Pero si continúas confiando totalmente en su palabra y su fidelidad, Dios promete bendecirte. ¡Y Él no puede mentir!
Cuando venga el calor, no te molestará y cuando el viento sople, te mantendrás fuerte. ¿Por qué? Porque habrás aprendido a confiar en él a pesar de todas tus desconcertantes circunstancias. Serás un árbol verde que llevará el abundante fruto de la confianza, y todos los que te rodean recibirán esperanza y ánimo al observar tu tranquila confianza.

ABANDONA TU LUCHA

"Cuando le maldecían, no respondía con maldición; cuando padecía, no amenazaba” (1 Pedro 2:23).
Una asombrosa verdad relacionada con el sufrimiento de Cristo es que nunca se defendió contra quienes lo maltrataron. No castigó a nadie y jamás tomó represalias de ninguna forma.
¡Qué diferente de nosotros! Cuando nuestro sufrimiento se vuelve insoportable, nos defendemos, protegiendo nuestros derechos y reputación. A veces incluso amenazamos a Dios sin siquiera saber lo que estamos haciendo. Pero cuando nuestras oraciones no son respondidas o el desastre nos golpea y parece que el Señor nos ha decepcionado, nos alejamos de Él. Cuando tenemos dolor o nos sentimos solos y tristes, empezamos a decaer. Nos volvemos flojos en nuestra lectura de la Biblia y nuestra oración y nuestra fe se empiezan a adormecer y apagar.
Cada vez que dejamos de buscar al Señor de todo nuestro corazón, lo estamos amenazando. De cierta manera le estamos diciendo: “Señor, hice lo mejor que pude y tú me decepcionaste”. Él nos ama tanto y tiene infinita paciencia con nosotros aún cuando estemos dolidos. Nos espera amorosamente hasta que volvamos a su cuidado tierno.
Debemos tener cuidado de no permitir que nuestras actitudes nos alejen de Él. Si nos negamos a despertar y renovar nuestra fe y esperanza en Él, podemos desilusionarnos tanto que cedamos a nuestras concupiscencias y pasiones. Decimos: “¿De qué sirve? Lo intento con tanta fuerza pero parece que no puedo permanecer en victoria. Clamo a Dios por ayuda y liberación, pero nunca sucede nada”.
Cuando nos permitimos hacer esto, estamos amenazando a Dios. Es nuestra manera de “desquitarnos” con Él por no contestar la oración en nuestro tiempo.
Sólo el Señor es nuestro guardador y no permitirá que sus hijos caigan. Hagamos lo que Cristo hizo cuando “encomendaba la causa al que juzga justamente” (1 Pedro 2:23). Encomendar significa poner tu vida completamente en Sus manos.
¡Amados, hay esperanza! ¡Abandona tu lucha de querer lograr algo en tu propia fuerza y encomienda el cuidado de tu cuerpo y alma al Señor de los ejércitos!

miércoles, 25 de enero de 2017

NO TE COMPARES CON OTROS

“Sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte” (1 Corintios 1:27).
Dios todavía elige a los débiles para mostrar su fuerza. ¿Alguna vez te has sentido insignificante, frágil e inútil para Dios? ¿Alguna vez has mirado a otros que parecen tan fuertes, tan perfectos, y has pensado que tu eres demasiado pecador, demasiado poco interesante para ser usado por Dios? ¡No te compares! Dios no está buscando gigantes espirituales, sino santos comunes y corrientes con la fe de un niño que hayan perdido toda confianza en la carne.
Dios avergonzará a los fuertes y sabios al ungir como sus instrumentos a aquellos que son considerados frágiles y necios. El Señor va a ignorar a aquellos que se apoyan en el brazo de la carne, es decir, a aquellos que confían en sus talentos, sus conocimientos, su experiencia y su reputación familiar. Levantará a los quebrantados de corazón, a los débiles y a los cansados. Derramará sobre ellos un espíritu de alabanza y un bautismo de amor. Les mostrará su grandeza, su fidelidad, sus pactos, y ellos se fortalecerán en el Señor y en el poder de Su fuerza.
¿Sientes un llamado a renovar tu fe y confianza en Dios? ¡Si es así, se agradecido! Ese es el llamado de Jesucristo el Señor. Mira algunas de las grandes y preciosas promesas de Dios para nosotros:
“¡Cuán grande es tu bondad, que has guardado para los que te temen, que has mostrado a los que esperan en ti, delante de los hijos de los hombres! En lo secreto de tu presencia los esconderás de la conspiración del hombre; los pondrás en un tabernáculo a cubierto de contención de lenguas” (Salmo 31:19-20).
“Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman. Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios” (1 Corintios 2: 9-10).

martes, 24 de enero de 2017

MAJESTAD MANCHADA

Cuando Moisés bajó de la montaña con los Diez Mandamientos en sus manos, oyó que la gente gritaba y los vio bailando y celebrando ebrios.
“Viendo Moisés que el pueblo estaba desenfrenado, porque Aarón lo había permitido, para vergüenza entre sus enemigos” (Éxodo 32:25). La palabra hebrea usada aquí como desenfrenado es para', que significa “desnudo, desatado, expuesto, que se olvida de toda restricción”. También insinúa un “nuevo principio”.
Los israelitas estaban diciendo: “Las cosas no sucedieron como deberían haber sucedido. Estamos cansados de esta batalla, cansados de esperar en Dios, así que ahora vamos a disfrutar. ¡Fuera con lo viejo! ¡Queremos una nueva libertad, un nuevo comienzo - y lo queremos ahora!”.
Desenfreno [o desnudez] en la Biblia también tiene que ver con no tener su escudo para la batalla. Cada hombre que no tenía su escudo era considerado como desnudo. Verdaderamente, estos israelitas estaban literalmente desnudos -desvestidos y bailando ante el becerro de oro- y también habían bajado la guardia.
¿Puedes imaginar a sus enemigos, los amalecitas, escondidos en las montanas mirando esta loca escena? Los amalecitas que una vez habían temblado ante la sola vista de Israel, porque Dios había puesto un verdadero pavor hacia su pueblo, ahora veían a Israel sacando sus armaduras y despojándose de sus vestimentas.
Los amalecitas comenzaron a reírse y a burlarse de ellos: “Mírenlos. ¡Son como nosotros! El Dios de ellos no tiene poder y obviamente no confían en Él. ¿Lo ves? Echaron a un lado todas sus normas estrictas. Desean lujuria, fiesta y juego tal como nosotros. ¡Algo de santidad! Que hipocresía”.
En ese solo acto de desenfreno, Israel denigró a su Dios ante los ojos de los impíos. Hicieron que el Señor pareciera sin corazón, cruel, insensible e inútil. Mancharon su honor, su majestad y su omnipotencia. Dejaron de ser ejemplos para el mundo.
Y eso es exactamente lo que nosotros hacemos cuando nos despojamos de nuestras ropas de fe y dejamos de confiar en Dios. Al no tener confianza en Dios como niños, el cristiano se para desnudo ante el mundo - expuesto a todas las dudas, temores, e incredulidad.

lunes, 23 de enero de 2017

SU FOCO DE ATENCIÓN - Gary Wilkerson

Si sientes que Dios está hablando a tu corazón acerca de algo que ha preparado para ti -quizás un camino que nunca has recorrido antes o el cumplimiento de una promesa de hace mucho tiempo- te puedo decir con autoridad: “Prepárate para examinar tu corazón”.
Quizas has experimentado grandes bendiciones y tienes fe que no importa cuán buenas sean las cosas, lo mejor está por venir. Este es tu hablar de fe -el tipo de fe que dice que la visión de Dios es siempre más grande que nuestros sueños. Cuando Dios nos llamó a comenzar la iglesia que ahora pastoreo, no teníamos idea de cómo nos usaría, pero no ha pasado una semana sin que alguien entregue su vida a Jesús. Siempre que distribuimos comida a los pobres, la gente nos pregunta: "¿Por qué están haciendo esto?" Nosotros les respondemos: "Es por causa de Jesús", y muchos entregan su vida a Él.
Todo esto sucede milagrosamente. La gente está encontrando a Jesús y luego maduran rápidamente para convertirse en fieles discípulos, que crecen en su conocimiento de Dios. ¡Es increíble verlo! Y creo que cosas grandes aún están por venir. Estoy convencido de que Dios se revelará aún más poderosamente -no sólo salvando, sino también en el evangelismo, ayudando a los pobres e impactando a la ciudad.
Pero aquí está la parte difícil: A menudo, justo cuando estamos al borde de la mayor obra de Dios en nuestras vidas, Él nos pide que examinemos nuestros corazones y reflexionemos sobre lo que El quiere hacer en nosotros. Nos volvemos aún más conscientes de que nuestra justicia es como trapos de inmundicia y que necesitamos de su gracia.
No quiero que nada en mi vida obstaculice lo que Él desea para mí y estoy seguro de que tu sientes lo mismo. Examina tu corazón hoy y deja que Él encienda Su foco de atencion que causa convicción en cualquier área que le desagrade. ¡Arrepiéntete y recibe Su gracia y luego regocíjate mientras ves las maravillas que Él hará en y por ti!

sábado, 21 de enero de 2017

MI MENSAJE MÁS IMPORTANTE - Nicky Cruz

Mi primer libro, Corre Nicky Corre, es la historia de cómo Dios me salvó de una vida de odio y violencia en las pandillas callejeras de Nueva York. El libro continúa vendiéndose bien, ministrando consistentemente a los más indefensos y heridos en nuestra sociedad.
Después de Corre Nicky Corre escribí otros libros tratando de exponer la ira, la violencia y la desesperanza de la vida en la ciudad. Cada uno ofreció soluciones concretas para resolver estos problemas, y el Señor ha bendecido esos esfuerzos con su gracia. Hemos podido llegar a millones con nuestro mensaje de esperanza.
En los últimos meses, Dios ha plantado en mi corazón un nuevo mensaje de esperanza, así como una carga profunda por compartirlo. Este mensaje es acerca de la libertad y la abundancia espiritual; acerca de vivir una vida en completa comunión con Jesús; acerca de romper nuestras limitaciones terrenales y hacer un impacto poderoso en el mundo que nos rodea. Se trata de que tú y yo finalmente encontremos nuestro lugar dentro del magnífico reino de Dios en la tierra. Se trata de ver a la gente de la manera en que Dios la ve. Y sobre todo, se trata de aprender de una vez por todas a abrazar la fuerza sobrenatural del Espíritu Santo y permitirle liberar Su sabiduría y poder dentro de nosotros. Qué transformación experimentaremos a medida que descubrimos y abrazamos el poder incomparable e inconfundible de Dios en nuestras vidas.
“Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia” (Juan 10:10).
El mundo de hoy ya no acepta un sistema de creencias arraigado en la tradición y la complacencia -hacer iglesia como siempre lo hemos hecho. O la próxima generación verá el poder de Dios trabajando en sus vidas de forma real y tangible; o nuestro mensaje será inútil y no tendrán ningún interés en seguir a nuestro Salvador. Ellos necesitan ver una consistencia entre nuestra vida y nuestra fe. Si no lo hacen, nos rechazarán, tanto a nosotros como a nuestro Señor.

Nicky Cruz, evangelista internacionalmente conocido y prolífico autor, se volvió a Jesucristo de una vida de violencia y crimen después de encontrarse con David Wilkerson en la ciudad de Nueva York en 1958 La historia de su dramática conversión fue contada por primera vez en el libro “La Cruz y el Puñal” escrito por David Wilkerson y más tarde en su propio best seller “Corre, Nicky, Corre”.

viernes, 20 de enero de 2017

ASUNTOS PENDIENTES

La Biblia se dirige a nuestros esfuerzos de agradarle a Él, en nuestra carne: “Porque ignorando la justicia de Dios, y procurando establecer la suya propia, no se han sujetado a la justicia de Dios” (Romanos 10:3). ¡Tratar de establecer nuestra propia justicia es, en realidad, nuestra carne obrando!
Intentar agradar a Dios en nuestra fuerza humana, nos roba nuestro gozo y paz con Él. Cualquier victoria será corta en vida y caeremos nuevamente en la tentación. El enemigo seguirá acosándonos y una conversación con él, sería más o menos así:
Satanás susurra: “¿Qué acerca de ese pecado que cometiste tan sólo ayer? ¡Eres culpable!” 
“No”, respondes, “yo ya pedí perdón por ello. Todo está bajo la sangre y le he pedido a Dios que me haga aborrecer ese pecado, para ya no hacerlo vez tras vez”.
“Pero sigues siendo tentado”.
“Es cierto, pero Jesús ha hecho un camino de escape para mí. Su palabra dice que seré capaz de soportar la tentación y Él me librará” (ver 1 Corintios 10:13).
Satanás persiste: “Todavía quedan asuntos pendientes en tu vida”.
Cuándo el acusador traiga a la memoria "asuntos pendientes, alguna guerra que aún se agita dentro de ti, tú puedes contestar con este pasaje de la Escritura: "Y a vosotros también, que erais en otro tiempo extraños y enemigos en vuestra mente, haciendo malas obras, ahora os ha reconciliado en su cuerpo de carne, por medio de la muerte, para presentaros santos y sin mancha e irreprensibles delante de él”. (Colosenses 1:21-22).
Aun cuando le fallamos, Dios nos ama; Él nos busca y nos reconcilia con Él mismo. Él nos ama inclusive cuando luchamos y a través de Cristo, Él hace que estemos en paz con Él.

jueves, 19 de enero de 2017

LUCHA INÚTIL

Todos podemos decir: “Soy redimido por la sangre de mi Salvador, pero aún no lo he alcanzado completamente”. Cantamos y gritamos alabanzas a nuestro Dios y aun así muchos de nosotros continuamos luchando para agradarle.
Ocasionalmente, puedes ganar una victoria ¡y sentirte tan bien al respecto! Te dices a ti mismo: “Lo hice. Sabía que si ponía mi mente y mi corazón en este asunto, obtendría la victoria”. Tienes una tendencia a sentirte orgulloso acerca de lo que has logrado y luego vas por ahí juzgando a otros que no son victoriosos.
Cuándo yo era más joven, si necesitaba tener victoria sobre algo, me convencía a mí mismo: “Haré esto aunque me muera” ¡Y parecía que moriría! Pasaba un mes o dos y yo pensaba: “Esos pensamientos codiciosos ya se fueron. ¡Soy libre!” Pero siempre resultaba ser una victoria parcial y volvía el desánimo.
“Oh, Dios” clamaba yo, “te he rogado que me libertes, pero no lo has hecho. Estos sentimientos siguen en mí”. Y entonces, culpaba a Dios.
¿Qué estaba sucediendo? Yo estaba tan ocupado luchando en la carne para ser justo, que perdí mi comprensión de la verdadera justificación, la única justificación que el Padre acepta es la de Su Hijo, Jesucristo. Cuando estamos de pie delante del Padre, Él nos acepta sólo a través de Cristo, a través de Su justificación y victoria.
Quizás te preguntas: “Qué debo hacer” Primero, no escuches las mentiras del diablo. Segundo, ponte sobre tus pies espirituales y comienza a declarar: “Por mi fe en la sangre de Jesús, yo recibo la justificación de Cristo” Luego, regocíjate.
“En quien tenemos redención por su Sangre, el perdón de pecados” (Colosenses 1:14).
La redención significa simplemente “ser puesto en libertad” y nosotros hemos sido puestos en libertad por la preciosa sangre de Jesús. Podemos pararnos contra toda acusación y decir: “Satanás, esta fue la última vez que me acusaste. Mi Biblia dice que soy redimido porque creo en lo que Jesús hizo por mí en la cruz”.

miércoles, 18 de enero de 2017

NO PUEDES HACERTE APTO A TI MISMO

Cuando Satanás trata de convencerte de que eres indigno de caminar con el Señor y de servirle, tú sabes que esto no es cierto. Sin embargo, quizás te sea difícil estar completamente seguro de que Él te ha hecho limpio y digno de estar de pie delante de Él y de servirle fielmente. ¡Pero la Palabra de Dios dice que Él lo hizo!
“Para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en conocimiento de Dios; fortalecidos con todo poder, conforme a la potencia de su gloria, para toda paciencia y longanimidad; con gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz; el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo, en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados” (Colosenses 1:10-14).
La versión griega de Colosenses 1:20-14 es: “El Padre nos ha hecho justos, dignos, calificados en carácter, suficientemente buenos para ser participantes de la herencia de los santos en luz”.
Lo que Jesús hizo en la cruz, te calificó para la herencia eterna y si Dios te ha calificado para la vida eterna, entonces Él te ha hecho apto en carácter, también. Puedes apartarte del ministerio o del servicio por un tiempo, intentando hacerte apto para Él, pero nunca lo lograrás. Dios no acepta la justificación de nadie, excepto la la de Su propio Hijo, Jesucristo.
Nunca podrás obtener la justificación de Cristo, por obras, así que sólo cree y confía en Dios para ello. Viene a ti por fe. Como ves, no sólo eres salvo por fe, sino que también eres santificado por fe, justificado por fe, sanado por fe, guardado por fe.
Todo esto acontece al creer en lo que Jesús ha hecho por ti.

martes, 17 de enero de 2017

“NO ERES DIGNO” — LA MENTIRA DEL DIABLO

¿Quién te dice que eres indigno, bueno para nada, inútil, inservible para Dios? ¿Quién te sigue recordando que eres débil, impotente, un fracaso total? ¿Quién te dice que nunca llegarás a la medida de Dios?
¿Quién les dice a los miembros del equipo de adoración que no son dignos de cantar alabanzas en la casa de Dios o a los músicos que no son dignos de tocar instrumentos durante la adoración? ¿Quién les dice a los ujieres, ancianos, maestros de la escuela dominical, voluntarios, personas en las bancas que son indignos? 
Esto no es ningún misterio, todos sabemos de dónde viene esta voz: del mismo diablo. Él quiere que vivas convencido de que Dios está enojado contigo.
El diablo, el acusador de los hermanos, te hace recordar cada uno de tus pecados y fallas. Él te dice: “Dios no puede usarte hasta que pongas las cosas en orden y te sientas digno”. No creas en esta mentira que viene del fondo del infierno.
Muchas personas que están leyendo este mensaje han sido convencidas por el diablo de que nunca serán dignas de ser usadas por Dios. ¿Te describe esto a ti? Incluso, puedes sentirte indigno  de ser llamado hijo del Señor. Miras tu vida y ves inconsistencia y fracaso. 
Permíteme confesarte algo: Jamás, ni una sola vez, me sentí digno de mi alto llamamiento como predicador. A través de mis años de servicio al Señor, he sido bombardeado por acusaciones de que soy indigno de hablar por Dios, de predicar, de enseñar a otros, de ser un líder.
Así que, la verdad es que yo no soy digno de escribir este mensaje y tú no eres digno de levantar tus manos en alabanza a Dios. Como puedes ver, nadie es digno; ¡no en nuestra fuerza o poder humano! Pero Jesús nos dijo: “Yo te he hecho digno”.
“Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos” (Romanos 5:19). 

lunes, 16 de enero de 2017

EN TIERRA SECA - Gary Wilkerson

Dios le dijo a Moisés, cuando los hijos de Israel estaban en Egipto: “Di a los hijos de Israel que den la vuelta y acampen delante de Pi-hahirot, entre Migdol y el mar hacia Baal-zefón; delante de él acamparéis junto al mar” (Éxodo 14:2). Dios estaba anunciando que Él iba a llevarlos a un nuevo lugar.
Dios los guió a través de áreas muy rocosas y mientras los conducía, ellos podían ver el Mar Rojo a la distancia. Pero cuando llegaron a la playa, se dieron cuenta de que estaban atascados en un espacio muy pequeño con rocas a un lado y agua al otro.
Faraón vio donde estaban y dijo con júbilo: “Están encerrados, con la espalda contra la pared”. Dios los había guiado allí, pero los israelitas ciertamente no estaban contentos al respecto.
¿Alguna vez te llamó Dios a un lugar que consideras el último lugar en la tierra en donde quieres estar? Moisés, que no era un líder militar fuerte hasta este punto y había estado en sólo unas cuantas batallas, era lo suficientemente inteligente como para reconocer su precaria posición: “No estoy seguro de que estemos en un buen lugar para una defensa militar. ¡De hecho, estamos atrapados!”
Sí, Moisés y los israelitas estaban en un lugar difícil, pero Dios estaba a punto de obtener la gloria de dicha situación. A menudo, Dios nos permite entrar en lugares desafiantes porque Él tiene un gran plan para nosotros. Cuando pensamos que estamos atrapados con la espalda contra la pared, Dios está diciendo: “Esto va a dar un resultado para Mi gloria”.
¿Te sientes encerrado, abrumado, desesperado? En este difícil lugar, da un paso de fe y di: “Dios, te obedeceré sin importar el costo”. Cuando eso suceda, estarás al borde de ver a Dios moverse poderosamente en tu favor.
Tú conoces el resto de la historia de Moisés y los israelitas: Dios hizo que el Mar Rojo se dividiera y Sus hijos marcharon por tierra seca. ¡Fue una tremenda victoria!

sábado, 14 de enero de 2017

RIOS DE AGUA VIVA - Jim Cymbala

En el Antiguo Testamento, donde no había agua, no había vida. La gente moría durante las sequías. Del mismo modo, a menos que el agua viva del Espíritu fluya en nosotros, nosotros y nuestras iglesias tendremos ausencia de vida espiritual y poca vitalidad. Al igual que en el Desierto de Mojave, que no haya agua equivale a que no haya vida, ni crecimiento, ni fruto. Podemos asistir a la iglesia con regularidad y tener una doctrina perfecta, pero sin el Espíritu Santo proveyéndonos agua, nos marchitaremos y moriremos.
Jesús habló abiertamente sobre las propiedades vivificantes del Espíritu. "En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva” (Juan 7:37-38). Al decir “ríos de agua viva”, Jesús se refería al Espíritu que los creyentes recibirían más tarde.
Cuando el Espíritu de Dios viene, tenemos nueva vida. Sin el Espíritu de Dios, tenemos que luchar con nuestro esfuerzo propio, que está plagado de debilidad moral y tendencias pecaminosas. Pero cuando viene el Espíritu, tenemos gozo, esperanza y poder. Nota que Jesús no se refiere a una gota de agua sino a “ríos de agua viva”. Como un río, el Espíritu fluye, una fuerza de poder que entra en nosotros y luego fluye para que podamos ser de bendición para los demás.
Dios usa el agua como un símbolo del Espíritu Santo de una manera ligeramente diferente cuando dice: “Yo seré a Israel como rocío; él florecerá como lirio” (Oseas 14:5). Todos hemos presenciado la hierba y las flores que brillan con diminutas gotas de refrescante agua. Al usar esta metáfora, Dios está diciendo que Él será como el rocío, que se deposita en silencio por la noche y cubre el suelo por la mañana. El rocío no puede formarse cuando las condiciones del tiempo son demasiado calurosas o cuando el viento es demasiado fuerte. Del mismo modo, no podemos ser refrescados por Dios cuando estamos demasiado ocupados corriendo para todos lados.

Jim Cymbala comenzó la iglesia Brooklyn Tabernacle con menos de veinte miembros en un pequeño y deteriorado edificio en una parte difícil de la ciudad. Nacido en Brooklyn, es un viejo amigo de David y Gary Wilkerson.

viernes, 13 de enero de 2017

DIOS NUNCA TE ABANDONARÁ

Dios se describe así: "Yo con todo eso enseñaba a andar al mismo Efraín [Israel], tomándole de los brazos; y no conoció que yo le cuidaba" (Oseas 11:3).
En el idioma original, este versículo dice: “Llegué a ellos en su desesperación y los cuidé tiernamente en lugares sucios y difíciles. ¡Los sostuve en mis brazos como alguien que les cuidaba!" Pero el versículo 7 dice: "Mi pueblo está adherido a la rebelión contra mí". La palabra adherido aquí significa "pendiendo en suspenso, pendiendo de la duda".
Israel no estaba seguro del amor y la ternura del Señor y Dios le estaba diciendo a Oseas: “Mi pueblo está dudando de Mi amor por ellos porque no me conocen realmente".
¡Y era cierto! Israel no podía creer que Dios todavía los amara. Eran idólatras, descarriados  y escépticos y probablemente estaban pensando: "Trajimos la desaprobación de Dios sobre nosotros mismos al pecar voluntariamente y de seguro nos juzgará". Pero Dios dijo, "¿Cómo puedo abandonarlos? Mi corazón se conmueve dentro de mí y se inflama mi compasión" (Ver versículo 8).
Puede que estes pasando por aguas profundas en este momento. No me refiero a pruebas o tentaciones necesariamente, sino a eventos abrumadores que no puedes entender. Vientos y olas de todo tipo te están inundando, cosas que van más allá de tu comprensión, y él quiere ayudarte a pasar a través de todo y restaurarte a salud espiritual. Si todo lo que puedes creer ahora es que él te ama a pesar de todos tus caminos obstinados, ¡eso es suficiente!
Escucha su palabra de consuelo y sanidad para ti: "Porque no contenderé para siempre, ni para siempre me enojaré; pues decaería ante mí el espíritu, y las almas que yo he creado" (Isaías 57:16). El Señor estaba diciendo: "Si todo lo que ves en mí es ira, tu espíritu fracasaría; sería demasiado para soportarlo”. No, él continúa diciendo: " He visto sus caminos; pero le sanaré, y le pastorearé, y le daré consuelo a él "(Versículo 18).
¡Estas son las palabras de un Dios que nunca abandonará a su pueblo!

jueves, 12 de enero de 2017

CONFIA EN SU AMOR Y MISERICORDIA

Si quieres que la paz de Dios reine en tu vida, debes renunciar a varias cosas:
  • Deja de intentar averiguar cómo Dios resolverá las cosas
  • Deja de estar ansioso y preocupado (Filipenses 4:6: “Por nada estéis afanosos”)
  • Dejar de decirle a Dios lo que es lo correcto para ti
  • Deja de pensar que eres un fracaso y no puedes agradar a Dios
Una de las trampas más eficaces de Satanás para robar a los cristianos de su paz es convencerlos de que deben esforzarse en la carne para agradar a Dios. ¡Él me recuerda esto todo el tiempo!
A veces cuando necesito un lugar tranquilo para orar, manejo hacia las colinas. Estaba allí hace no mucho tiempo, mirando los verdes campos y bosques y disfrutando de la presencia del Señor. De la nada, se me ocurrió el pensamiento de que no estoy haciendo nada por el Señor.
"Señor", clamé, "no estoy logrando mucho por tu reino. Todo lo que hago es orar, recibir mensajes para dar sermones, e ir a la iglesia y predicar. Todo el mundo se va al infierno y no estoy haciendo nada por ti".
¿Se te han ocurrido cosas como esas? Haces todo lo que sabes para agradar al Señor y aun asi no te sientes santo. Sé que no me sentía santo. De hecho, casi nunca me siento santo. . . incluso en mis mejores tiempos. Incluso cuando estoy predicando bajo la unción del Espíritu Santo.
Te puedes preguntar: "¿Usted, hermano David? ¿A veces no siente que está haciendo mucho por Dios?" ¡Sí! El diablo llega y nos hace sentirnos indignos, insatisfechos, y perdemos nuestra paz al ceder a esos terribles sentimientos.
Escucha la oración de Pablo por nosotros: “Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo” (Romanos 15:13).
Confía en su bondad. Cree en Su amor y misericordia, y no lo acuses de estar enojado o molesto contigo o de no hablar contigo. Que su paz habite en tu corazón y en toda tu vida.

miércoles, 11 de enero de 2017

PAZ: UN REGALO DE DIOS

“Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.” (Philippians 4:6-7).
Cuando volví a leer este pasaje recientemente, fui sorprendido por algo que no había visto antes. Pablo nos está enseñando a dejar de preocuparnos e ir a Dios en oración y súplica; y luego debemos darle gracias por la respuesta. Pero Pablo no dice nada acerca de recibir liberación, una palabra de dirección, milagros o sanidad. En lugar de eso, dice que recibimos un regalo. . . la paz de Dios.
Dios responde a todas nuestras peticiones y súplicas con el don de su paz: "La paz de Dios guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos". En otras palabras, ¡la primera respuesta de Dios a nuestras oraciones y al clamor de nuestro corazón es Su paz!
Todas las personas que oran tienen una cosa en común: No importa lo mal que nos sintamos al entrar en nuestro aposento secreto de oración, salimos llenos de su paz. Dios se ha limitado a su propio gobierno y es conocido como la providencia de Dios. Él hace cosas aquí y allá, preparando los corazones de las personas y disponiendo acontecimientos, pero hasta el momento en que su providencia obre la respuesta a nuestra oración, nos dice: “No voy a darte lo que crees que necesitas, pero lo que  que necesitas: Paz en tus pensamientos y en tu corazón".
Muchos de nosotros luchamos con el Señor en oración. Presentamos nuestras peticiones con muchas lágrimas; tocamos las puertas del cielo y reclamamos cada promesa. Pero a medida que pasan los días, las semanas y los meses, empezamos a preguntarnos: "¿Por qué no me oyes, Señor? ¿Qué está bloqueando mi oración? ¿Qué he hecho para contristarte o disgustarte?
El hecho es que Dios ya nos ha dicho: "¡Aquí! Aquí está Mi paz y sobrepasa todo entendimiento. Tómala y deja que gobierne tu corazón mientras yo hago que todas las cosas te ayuden a bien. "

lunes, 9 de enero de 2017

FAVOR PARA TODA LA VIDA - Gary Wilkerson

¿Da Dios su favor, bedice abundantemente y  derrama su gracia al corazón hambriento que espera en Él? La respuesta es sí, y nos encontramos con esta ilustración en la historia del nacimiento de Cristo.
Un ángel se le apareció a María para anunciar los eventos sorprendentes que tendrían lugar en su vida: “Al sexto mes el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un varón que se llamaba José, de la casa de David; y el nombre de la virgen era María. Y entrando el ángel en donde ella estaba, dijo: ¡Salve, muy favorecida! El Señor es contigo; bendita tú entre las mujeres. Mas ella, cuando le vio, se turbó por sus palabras, y pensaba qué salutación sería esta”. (Lucas 1:26-29, énfasis añadido).
Eruditos de la Biblia dicen que María era muy joven, probablemente un adolescente. Imagínate lo extraño que este encuentro debió ser para ella. He aquí una chica sencilla de una familia y aldea humilde, y un ángel muy imponente se aparece ante ella diciendo “¡Salve, muy favorecida!”
Entonces le anunció algo increíble: “María, no temas, porque has hallado gracia delante de Dios. Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS. Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo (1:30-32, énfasis añadido)
A menudo la gente temblaba de miedo cuando se les aparecia un ángel, pero María no tuvo miedo aunque si “se turbó” por lo que el ángel le dijo acerca de ser favorecida. Ella vivía en una cultura dominada por los hombres, y en su vida no había evidencia real de ser muy favorecida, sin embargo, ¡una transformación estaba a punto de suceder en su vida y en el mundo!
Quizas te gustaría ver tus circunstancias transformadas. Puede que estes enfrentando enfermedad, dificultades en tu matrimonio o una necesidad financiera apremiante. Al igual que María, puedes recibir el favor de Dios, y testificar como lo hizo ella en un canto de alabanza “Soy bendecida del Señor porque él me ve en todo tiempo, en todas mis circunstancias. Él puede concebir cosas que yo nunca podría imaginar”.
“Y su misericordia es de generación en generación a los que le temen.” (Lucas 1:50) ¡Eso te incluye a ti!

sábado, 7 de enero de 2017

AVIVA EL DON DE DIOS - Carter Conlon

Pablo le dijo a Timoteo: “Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos.” (2 Timoteo 1:6).
Mi palabra hoy para ti es la misma: Aviva el don de Dios. Cuando Dios puso su mano sobre tí, puso algo de su vida dentro de ti: la habilidad de hacer lo sobrenatural.
Entonces, ¿Cómo avivar el don de Dios? Comienza diciendo: “¡Señor, lo quiero! Quiero que mi vida sea lo que tú has llamado a ser. No quiero simplemente pasar desapercibido en esta sociedad y al final no hacer ninguna diferencia. Quiero el poder para sobresalir como un seguidor de Jesucristo”.
Esa ha sido mi oración en el transcurso de toda mi vida cristiana: “Señor, avívame. Llévame a otro lugar: no dejes que me estanque. No me dejes vivir de la gracia y las victorias de ayer. Hoy es un nuevo día; me voy a encontrar con gente nueva. Mueve mi corazón a compasión. Que mis ojos vean a la gente de la forma en que los ves tú, no dejes que tenga miedo de sus rostros. Tú estás vivo dentro de mí; me diste tu Espíritu Santo y me dejaste en la tierra con un propósito, asi que ¡ayúdame a encontrar la razón por la que estoy vivo en esta generación!”
Recuerda, la única cosa que detiene al verdadero hijo de Dios es la incredulidad. Así debemos pedirle a Dios la gracia de honrarle y hacer pleno uso de todo lo que él nos ha dado. Así es como las almas serán tocadas, ¡al ver la realidad de Jesucristo viviendo en nosotros!

Carter Conlon se unió al equipo pastoral de la Iglesia Times Square en 1994, por invitación del pastor fundador David Wilkerson, y fue nombrado para el cargo de Pastor Principal en 2001.

viernes, 6 de enero de 2017

DIOS HABLA EN SERIO

¿Te expones a una fuerte predicación que amorosamente descubre tu pecado? Si es así, ¿permites que esa palabra te convenza de pecado? o ¿regresas a tu pecado sin dolor en absoluto?

Si estás rechazando las advertencias de la restricción del Espíritu Santo, desobedeciendo a Dios una y otra vez, entonces estás siendo reclutado para la secta del Anticristo. El diablo está, silenciosamente, iniciándote en su “misterio de iniquidad", y cuando el prometedor y milagroso Anticristo venga, ¡serás barrido por sus mentiras y entregado a un engaño!

Escucha lo que Pablo dice sobre los creyentes transigentes, que ceden su principios y rehúsan amar y obedecer la Santa Palabra de Dios: "A fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia" (2 Tesalonicenses 2:12).

Estos son los resultados ominosos de no creer ni actuar en la verdad de Dios: 
1. El corazón se endurece por el engaño del pecado. 

2. Satanás obra en el corazón endurecido, para justificarlo a sí mismo; y así quitarle todo temor a la penalidad. 

3. El creyente llega a ser cegado por la mentira que dice que no hay paga del pecado, ni día del juicio. 

4. El creyente cae presa de doctrinas de demonios, pensando que lo malo es bueno y lo bueno es malo. 

5. Eventualmente se aleja tanto de Cristo y de la verdad, que se vuelve ciego a quién es el Anticristo; y acaba por adorarle y servirle como a un dios 

6. En el Día del Juicio, Dios le dirá a tal persona: "¡Apártate de mí, hacedor de maldad!” 

Amado, no tiene por qué ser así. Dios ha hecho una promesa de pacto de eliminar todo engaño de nosotros y darnos la victoria sobre el pecado. Y todo lo Él que pide es que le declaremos la guerra a nuestro pecado, diciendo: "Me rehúso a hacer la paz con este hábito. ¡Líbrame, Padre!" Cuando Él escucha esta oración, enviará tal poder del Espíritu Santo y gloria desde el cielo, que el diablo no va a tener ni una oportunidad.

Ora ahora mismo para que Dios implante en ti una gran reverencia por Su Palabra. Pídele que te ayude a ser disciplinado en tu lectura de las Escrituras. Y pídele al Espíritu Santo que te ayude a tomar en serio lo que lees; a creer que Dios habla en serio.

jueves, 5 de enero de 2017

PARA AQUELLOS QUE NO OBEDECEN

A lo largo de las Escrituras, Dios nos da una idea clara de lo importante que es obedecer Su Palabra. Vemos un ejemplo así, en la vida del rey Saúl, a quien Dios le dio instrucciones claras y específicas a través del profeta Samuel: "Ve, pues, y hiere a Amalec, y destruye todo lo que tiene, y no te apiades de él; mata a hombres, mujeres, niños, y aun los de pecho, vacas, ovejas, camellos y asnos" (1 Samuel 15:3).

Dios había hablado a Saúl en términos clarísimos, y aun así, después de ir a la batalla, él obedeció al Señor sólo en parte. En lugar de destruir todo y a todos, él perdonó al rey Agag y conservó incluso algunos de los despojos de la batalla (ver 15:7-9).

El dolor por esto golpeó fuertemente a Samuel. Le dijo a Saúl: "Y Jehová te envió en misión y dijo: Ve, destruye a los pecadores de Amalec, y hazles guerra hasta que los acabes. ¿Por qué, pues, no has oído la voz de Jehová, sino que vuelto al botín has hecho lo malo ante los ojos de Jehová?" (15:18-19).

En este punto, la Escritura nos da una Palabra dolorosa, escalofriante: "Y vino palabra de Jehová a Samuel, diciendo: Me pesa haber puesto por rey a Saúl, porque se ha vuelto de en pos de mí, y no ha cumplido mis palabras" (versículos 10-11).

¿Describe esto tu vida? ¿Te ha dicho Dios sin lugar a duda que trates con cierto hábito en tu vida, y sin embargo sigues aferrado a él, negándote a renunciar a él? En este instante, Su Espíritu puede estar hablándote, con una voz suave, amorosa, diciéndote: "Tu pecado se interpone entre nosotros, interrumpiendo nuestra comunión. Ya no puedo bendecirte mientras persistas en ello. Confía que Mi Espíritu te ayudará, hijo mío".

Dios nos está diciendo: "Yo quiero todo tu corazón, todo tu amor; ¡no sólo una obediencia a medias!"

miércoles, 4 de enero de 2017

COQUETEANDO CON EL PECADO

Los impíos siempre han estado destituidos de la verdad, despreciándola, pisoteándola, burlándose de ella con desprecio. Vi un ejemplo de esto en el diario “The New York Post”, cuando un escritor declaró con confianza: "La ciencia ha reemplazado ahora a la fe".

La mayor preocupación de Pablo siempre fue por aquéllos que conocieron el camino de la verdad, confesaron su fe en Cristo, y aun así, continuaron coqueteando con el pecado. "Cambiaron la verdad de Dios por la mentira…por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas" (Romanos 1:25-26).

Otros, reducidos a esclavitud por sus placeres lujuriosos, se tornaron a los falsos maestros para tratar de hallar paz. Terminaron aceptando "herejías destructoras…Y muchos seguirán sus disoluciones, por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado" (2 Pedro 2:1-2).

Todos los mensajes de Pablo sobre la apostasía y el Anticristo apuntaban a tales cristianos carnales. No eran para los idólatras de Roma, los ateos de Grecia o las tribus paganas en lugares desconocidos. No, él lo hizo para que sean leídos en las iglesias, ¡directamente a los creyentes!

Como puedes ver, Pablo estaba llamando al pueblo de Dios en todas partes a amar la verdad, a buscarla, a estudiarla y a obedecerla. En esencia, escribió: "¡Que la verdad sea su guía! Pídanle al Espíritu Santo que les dé ojos para verla, oídos para oírla y corazón para amarla. De lo contrario, se abrirán al engaño y terminarán creyendo una mentira. ¡Satanás será capaz de iniciarlos en el culto del Anticristo!"

La Biblia dice que en los días previos a la venida de Jesús, Satanás intentará engañar aun a los escogidos, si eso fuera posible. No importará cuánto tiempo un cristiano haya caminado con Jesús, enfrentará tentaciones que nunca tuvo en su vida. Incluso el creyente más fuerte será tentado a dudar de la fidelidad de Dios y a desconfiar de Su Santa Palabra.

"Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos " (Mateo 24:24).

martes, 3 de enero de 2017

EL ESPÍRITU DE ANARQUÍA

“Porque ya está en acción el misterio de la iniquidad” (2 Tesalonicenses 2:7).

La palabra griega que Pablo usa para “iniquidad” en este pasaje, significa literalmente, "anarquía". Por lo tanto, es un misterio de anarquía, actuar sin restricción o ley.

Sin embargo, esta anarquía no es simplemente una rebelión contra el gobierno del hombre. No se trata de una rebelión contra la autoridad civil o cometer algún crimen violento. Estas cosas sí provocan la ira de Dios, pero el misterio de iniquidad es mucho más profundo. Es un rechazo total de la verdad que está en Cristo, un rechazo a la Santa Palabra de Dios y a Sus mandamientos.

Este espíritu de anarquía está muy extendido en nuestra nación hoy en día. Es el poder detrás de la ley que busca eliminar a Dios de nuestra sociedad; el mismo espíritu que Satanás utilizó para engañar a Eva cuando le dijo, en tantas palabras: "Dios no te castigará por desobedecer. ¡Tú puedes comer el fruto y no tendrás que pagar por ello!"

Satanás está usando hoy, esta misma mentira: día tras día, convence a las masas de creyentes de que pueden pecar sin pagar ninguna penalidad. Es una artimaña demoníaca para pervertir el Evangelio de la gracia de Cristo.
Trágicamente, muchos cristianos tibios están sucumbiendo a este espíritu de anarquía. Pablo dice que el Anticristo llegará al poder porque la gente estará cegada y engañada por su propio pecado (ver 2 Tesalonicenses 2:9-10).

Satanás engañará a las masas de personas, como lo hizo con Eva, convenciéndolas de una sutil pero poderosa mentira: "¡Dios no castiga por el pecado!"

Pablo dice que este engaño vendrá "por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos" (versículo 10). Luego añade: "Por esto [motivo] Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira" (versículo 11).

El apóstol está diciendo: "Aquellos que se niegan a obedecer o respetar la Palabra de Dios caerán bajo un poder engañoso. Al principio, le sonreirán a su pecado y lo justificarán. Pero pronto, buscarán activamente un mensaje de gracia fácil. De hecho, inventarán una gracia que está muy alejada de lo que Dios pretendió. ¡Su gracia nunca conduce al libertinaje y siempre lleva al arrepentimiento!".

lunes, 2 de enero de 2017

BOTAS DE VAQUERO

"El que siembra generosamente, generosamente también segará" (2 Corintios 9:6).
Un confundido indigente llegó a mi oficina cuando yo estaba sirviendo como pastor asistente en la Iglesia Times Square en Nueva York, años atrás. Él no estaba interesado en tener conversación alguna, hasta que bajó la mirada hacia mis finas y genuinas botas de vaquero tejanas.
"No sé por qué estoy aquí", dijo. "Ustedes, los predicadores, son todos iguales, gastando su dinero en grandes edificios y autos lujosos. ¡Y mira esas botas!
Después de hacer esa exclamación, él miró hacia abajo, hacia sus gastados y rotos zapatos de tela y movió sus pies conscientemente.
"¿Te gustan estas botas?" pregunté. Y antes de que pudiera responder, me quité las botas y se las di. Y, sí, volví descalzo a casa. Luego, olvidé el incidente.
Unos seis meses después, me llamó un pastor amigo de Greensboro, Carolina del Norte.
"Gary, no vas a creer esto, pero hay un tipo en mi oficina que dice que tú le diste un par de botas de vaquero. Él ha estado pidiendo aventones por todo el país y dice que cada vez que mira esas botas, él piensa en Jesús".
Este joven entró en la iglesia de mi amigo (obviamente guiado por el Espíritu Santo) y le dijo que quería conocer más de Jesús. ¡Imagina el gozo que esto trajo a mi amigo pastor! Pero Steve fue franco con él.
"Durante seis meses el Espíritu Santo ha estado detrás de ti. ¿Estás listo para darle tu vida a Cristo?"
"¡Es por eso que estoy aquí!” Y ahí mismo nació de nuevo.
Quiero animarte a que busques oportunidades, incluso si sientes como si estuvieras en una hambruna. ¿Está tu matrimonio en una hambruna? Busca una oportunidad de servir, de amar, de bendecir a tu cónyuge.
¿Estás en una hambruna con tus hijos? ¿Hay división y tensión? Busca una oportunidad de amar, de servir, de ordenar tu casa según los caminos del Señor.
¿Tienes dificultades económicas? Busca la manera de ser de bendición a otros en medio de la hambruna y verás abrirse las ventanas de los cielos.
Dios derrama ricas bendiciones sobre los que dan, con alegría.