miércoles, 31 de agosto de 2016

LA PRUEBA DE ABRAHAM


En Génesis 22:2 Dios le dijo a Abraham: “Toma ahora tu hijo, tu único, Isaac, a quien amas, y vete a tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto”
Tú conoces la historia. Dios libró a Abraham, proveyendo un carnero para el sacrificio. Y el Señor le dijo a Abraham:
 “Ya conozco que temes a Dios, por cuanto no me rehusaste tu hijo, tu único… por cuanto has hecho esto… te bendeciré… tu descendencia poseerá las puertas de sus enemigos. En tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra, por cuanto obedeciste a mi voz” (Génesis 22:12, 16-22).
ÉL NO SE LO NEGÓ
En efecto, Dios le dijo a Abraham: “Yo sé ahora que tú nunca me negarás nada, ni aún tu preciado hijo. Y porque has probado esto, te voy a bendecir”.
Escucha lo que el Espíritu Santo está diciendo en este pasaje:
“Otras personas tal vez nunca sabrán de tus muchas pruebas de fe. Tal vez sufrirás solo, apartado, sin que nadie se beneficie de tu testimonio de fe y perseverancia. De hecho, tal vez serás juzgado por tu sufrimiento cuando otros piensen: “¿Por qué le está pasando todo esto? No veo propósito en ello. Me pregunto en qué habrá fallado en su vida”.
DIOS EMBOTELLA NUESTRAS LÁGRIMAS
Sin embargo, tú puedes saber que el Dios que te llevó a tu prueba de fe sabe lo que significa esta prueba para ti. Todas tus lágrimas han sido embotelladas por Él, cada dolor ha sido sentido en Su corazón. Y el Señor te asegura: "Esto va a terminar en bendición. Impactará poderosamente a todos tus familiares".
Abraham ya estaba en la gloria cuando estas promesas fueron cumplidas por el Señor. Pero su familia, la nación de Israel y eventualmente toda la humanidad se beneficiarían de su fe.

martes, 30 de agosto de 2016

UNA FE PROBADA

Cuando leemos por primera vez sobre Abraham, Dios le pide que tome a su familia y viaje hacia un destino no revelado (ver Génesis 12:1). Esta debió haber sido una prueba increíble para Abraham, y también para sus seres queridos. Pero por fe, Abraham obedeció. Fue por fe que él vivió rodeado de personas desconocidas en tierras extrañas, y no fue dañado y fue bendecido; y librado de cada crisis, a través de sueños y visiones sobrenaturales dadas por el Señor.
MIRA LAS ESTRELLAS
En una ocasión, Dios le pidió a Abraham que mirara al cielo lleno de estrellas, y le dijo: “Mira ahora los cielos y cuenta las estrellas, si es que las puedes contar…así será tu descendencia” (Génesis 15:5). En otras palabras: “Abraham, ésta es la cantidad de hijos, nietos y descendientes que tendrás. Serán tan numerosos como las estrellas”.
¡Qué promesa tan increíble! Esta palabra para Abraham estaba más allá de la comprensión de cualquier ser humano. Y, ¿cuál fue la respuesta de Abraham a esta promesa? “Abraham creyó a Jehová” (15:6).
LA RECOMPENSA DE UNA CONFIANZA INCONMOVIBLE
¿Cuál fue el resultado de la fe de Abraham? y, ¿qué significó a los ojos de Dios esta confianza profunda y perdurable? Encontramos la respuesta en un solo verso:
“Y creyó a Jehová, y le fue contado por justicia” (Génesis 15:6, las cursivas son mías).
Una y otra vez Abraham puso su fe en Dios, y fue considerado justo a los ojos del Señor.
Para cuando Abraham cumplió 100 años de edad, él había soportado toda una vida de pruebas y había atravesado de todo. Las Escrituras dicen que él confió en Dios. Y ahora Dios decía lo siguiente sobre este hombre obediente:
“Porque yo sé que mandará a sus hijos y a su casa después de sí, que guarden el camino de Jehová, haciendo justicia y juicio” (18:19).
¿Ves lo que Dios mismo dijo de este hombre? El declaró: “Yo confío en Abraham. Él tiene una fe probada”.

lunes, 29 de agosto de 2016

LO QUE ÉL HIZO POR NOSOTROS - Gary Wilkerson

Gary Wilkerson
August 29, 2016
Jesús pasó treinta y tres años en la Tierra. ¿Fue acaso eso para que pudiera obtener la edad suficiente para morir en una cruz? ¿Lo fue para poder tener algunas experiencias sobre las cuales escribir? No,  claro que no.
Durante treinta y tres años que Jesús hizo algo que nadie ha sido capaz de hacer. Tomó todas las reglas, las leyes y los principios de la Biblia, cada pensamiento que Dios tenía sobre cómo debería ser una vida justa, santa, pura y totalmente obediente a Dios; y Él cumplió todos y cada uno de ellos.
Es por eso que Él fue capaz de decir: "No he venido para abrogar [la ley], sino para cumplir [la]" (ver Mateo 5:17) . Lo que está diciendo aquí es que Él, y sólo Él, guardó la ley perfectamente.
EL PLACER DE DIOS
Dios dijo: "Tengo placer en Él porque Él guardó perfectamente todos los principios que he tenido para la humanidad. Él los cumplió todos".
La justificación no es sólo que Él te limpió de tu pecado, que Él perdonó tu pecado pasado, presente y futuro, sino que Él imputójusticia sobre ti. En otras palabras, Él dio y Él puso sobre ti, la justicia que es de Él. En la cruz, Él tomó tu pecado, dolor y sufrimiento; y se deshizo de ello.
Y luego hizo algo más de lo que muchos cristianos no se dan cuenta. Él tomó lo que hizo en la cruz y lo convirtió en una victoria final. Cuando dijo: "Consumado es", no sólo había muerto por nuestros pecados, sino que Él había muerto por nuestra justicia. Ahora, a pesar de que no tenemos justicia en nosotros mismos, Él nos da Su justicia.

sábado, 27 de agosto de 2016

SIRVIENDO AL NECESITADO - Claude Houde

Jesús preguntó a sus discípulos: "¿Quién dicen los hombres que soy yo?" (Ver Marcos 8:27). Esta pregunta está fresca y es sumamente importante hoy. ¿Qué piensa nuestro mundo secular? ¿Cuál es la percepción que tienen de la iglesia en el mundo moderno?
Por favor, permíteme decir esto lo más claro que pueda, con amabilidad y franqueza, hablando la verdad en amor. Mis viajes por el mundo me han permitido conocer a miles de líderes y estoy en contacto directo con sus iglesias. A menudo tengo miedo de ver que la iglesia moderna está deslizándose suave e inexorablemente hacia una dulce locura. Estimado lector, hay muchas definiciones de locura, siendo una de las más pertinentes: "seguir haciendo lo mismo de la misma manera una y otra vez y esperar un resultado diferente." ¡Eso es una locura!
¡Más del 90 por ciento de las iglesias norteamericanas no han tenido un crecimiento significativo en 20 años, pero no vemos ninguna necesidad de cambiar nada!
Estimado lector, Abraham, el padre de la fe, liberó a los cautivos, luchó por los pobres, consruyó pozos y alimentó a los hambrientos. Cientos de deslumbrantes promesas, duras advertencias y claros mandamientos desde el Génesis hasta Apocalipsis nos motivan, llaman y desafían a servir a los necesitados. Los profetas y patriarcas en las Escrituras enseñan y dan un ejemplo de la generosidad. La historia de la iglesia brilla más cuando ésta se dedica a la defensa de los oprimidos, y camina en su verdadera vocación y propósito. El Hijo de Dios encarnó todas las intenciones y deseos eternos, inmutables y divinos de la Trinidad cuando vino a vivir entre los más pobres, alimentó a las multitudes hambrientas, y sanó todo tipo de enfermedad y sufrimiento.

Claude Houde es el pastor principal de la Iglesia de la Nueva Vida (Eglise Nouvelle Vie) en Montreal, Canadá; y es un orador frecuente en conferencias para pastores y líderes dirigidas por World Challenge en todo el mundo. Bajo su liderazgo la Iglesia de la Nueva Vida se ha incrementado de ser un puñado de personas, a más de 3500 miembros, en una parte de Canadá donde pocas iglesias protestantes han alcanzado éxito.

viernes, 26 de agosto de 2016

¿SOMOS REALMENTE UNO?

La verdad es que, a veces maltratamos a otros. Nos separamos de un hermano o hermana; dañamos y herimos a alguien; podemos malinterpretar fácilmente a otros, y creemos que es "algo sólo entre Dios y yo". Así que lo confesamos al Señor y nos arrepentimos, y luego seguimos nuestro camino, pensando que todo está bien. Sin embargo, nunca nos detenemos a reflexionar sobre cómo en el proceso, no solo herimos a un hermano, sino que hemos herido al Señor. De hecho, lo hicimos a todo el Cuerpo de Cristo, porque si uno se duele, todos se duelen.
Aquí está la revelación que se nos da: "¡Pertenezco al Cuerpo de Cristo! Y lo mismo ocurre con mi hermano y mi hermana. Todos somos uno, porque todos estamos conectados a la cabeza".
Les presento el mismo mensaje que Pablo entregó a sus hermanos.
“Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros” (Filipenses 2:3–4).
“Ruego a [ustedes], que sean de un mismo sentir en el Señor” (Filipenses 4:2).
Así es como Pablo lo resume todo. De hecho, así es como la misericordia es vivida en su totalidad:
“Porque habéis llegado a sernos muy queridos.” (1 Tesalonicenses 2:8).
Te pregunto: ¿Te son queridos todos tus hermanos y hermanas en Cristo? Así como la vida fluye de su cabeza hacia nosotros, los miembros de su Cuerpo, comenzamos a amarnos no sólo entre nosotros, sino incluso a nuestros enemigos.
“¡Señor, que seamos misericordiosos, como tú has sido misericordioso con nosotros!

jueves, 25 de agosto de 2016

EL EJEMPLO DE LA IGLESIA

En este momento, el mundo necesita un ejemplo vivo de la misericordia de Cristo. Las tensiones son mayores que nunca. En Europa y Estados Unidos, la tensión racial está barriendo a través de la sociedad e incluso introduciéndose en las iglesias.
No te engañes pensando que un gobierno puede hacerse cargo de estos problemas. La costosa misericordia que se necesita en todo el mundo sólo puede provenir de aquellos que han probado y han recibido tal misericordia para sí. Y ese es el llamado de la Iglesia de Jesucristo. Hemos de ofrecer una misericordia en donde hay que sacrificarse uno mismo por el bien de un hermano o hermana, y como Jesús demostró, incluso por un enemigo.
DETÉNTE Y CONFRONTA
Te exhorto a detenerte aquí y hacer frente a esta verdad. No vayas más lejos en tu vida o ministerio, detén todos tus planes y buenas obras, hasta confrontar todo lo que implica de ser un miembro del Cuerpo de Cristo. El Señor declara de su Iglesia: "Esta es mi perla de gran precio, la novia de mi Hijo." ¡Piensa en lo milagroso que es esto! Piensa, también, en el gran llamado de este cuerpo a mostrar misericordia a un mundo que no la tiene.
En pocas palabras, la misericordia mira más allá de las fallas y fracasos, y más allá de la auto justificación. Si verdaderamente creemos que herimos a Cristo personalmente cada vez que herimos a un hermano o hermana - que lo que decimos y hacemos contra un solo miembro de su cuerpo es, como dijo Jesús, "contra mí" (Ver Lucas 11:23) - trabajaríamos día y noche para que todo esté bien, y no nos detendríamos hasta quedar limpios de todo.

miércoles, 24 de agosto de 2016

UNA DOLOROSA REALIDAD

Imagina la angustia de Saulo cuando Cristo lo enfrentó cerca de Damasco con una realidad dolorosa. El Señor le dijo a Saulo: "Yo soy Jesús, a quien tú persigues" (Ver Hechos 9:4-5). Saulo había pensado que estaba tratando simplemente con personas, haciendo el trabajo de Dios para erradicar a los herejes judíos.
Saulo fue sacudido con la verdad: "Jesús tiene un cuerpo espiritual. Él es la cabeza y su cuerpo, es decir, sus hijos aquí en la tierra, están conectados a la cabeza. Es un solo cuerpo, formado por los creyentes que son carne de su carne, y cualquier persona que esté contra uno de ellos está en realidad contra él".
CAUSANDO DOLOR A JESUS
Cada "persona de Jesús" a quien Saulo había perseguido y encarcelado - todo lo que había dicho y hecho en contra de ellos - Cristo mismo lo había sentido en forma personal. La confrontación de Saulo con esta verdad cambió su vida.
Luego, como apóstol Pablo, fue creciendo para comprender cuan profundamente Dios ama a su Iglesia. Llegó a ver que, a los ojos del Señor, la Iglesia era una perla costosa. También era una novia sin mancha para su Hijo, un cuerpo corporativo e invisible, formado por sus hijos de toda raza y nación de la tierra, comprados por su sangre.
UNA IMPORTANTE VERDAD
Estoy convencido de que no tomamos esta verdad tan seriamente como deberíamos. Una comprensión total significaría el fin de todos los resentimientos en la Iglesia…el fin de toda amargura...el fin de todo prejuicio, competencia carnal, orgullo, chisme y división.
“Para que no haya desavenencia [división o discordia] en el cuerpo, sino que los miembros todos se preocupen los unos por los otros (1 Corintios 12:25).

martes, 23 de agosto de 2016

EL PODER DE LA MISERICORDIA

La misericordia de Dios tiene un poder increíble para liberar. Su misericordia ha roto las cadenas de todas las adicciones, trasladando multitudes desde el reino de Satanás al reino de Cristo.
Hubo un tiempo, en el que millones en todo el mundo estaban bajo la influencia de las drogas, en que Satanás pensó que había prevalecido. De hecho, se corrió la voz por todo el mundo de que una vez que el diablo te ataba, estabas irremediablemente atado para siempre.
Sin embargo, en cada generación, Dios envía su Espíritu Santo a los caminos y senderos.
• Su misericordia llega directamente al centro del territorio de Satanás: a los barrios pobres de la ciudad, a los fumaderos de crack, y a los tejados en donde los adictos caen en estupor.
• Su misericordia ha brillado sobre los más débiles, los más destruidos por las drogas, y los desechados por la sociedad como casos irremediablemente perdidos.
NO ES UN CASO PERDIDO PARA SIEMPRE
El primer adicto a la heroína en ser salvo y liberado a través del ministerio de Teen Challenge (Desafío Juvenil) fue Sonny Arguinzoni. Sonny ahora sirve al Señor como obispo a más de 600 iglesias en todo el mundo que están formadas por ex adictos. Nicky Cruz, el famoso ex pandillero y graduado de Teen Challenge, ha predicado el Evangelio de la misericordia a millones de personas alrededor del mundo, y multitudes han sido liberadas.
NO MÁS ABANDONADOS
El mundo entero debiese levantarse y dar gracias a Dios por su liberación salvadora, por la restauración de aquellos que una vez estaban perdidos y abandonados por la humanidad.
Al menos, la sociedad debiese dar gracias a Dios por salvar a los padres borrachos y reunirlos con sus esposas e hijos.
"Misericordioso y clemente es Jehová; lento para la ira, y grande en misericordia". (Salmo 103:8).

lunes, 22 de agosto de 2016

LOS PLANES DEL SEÑOR - Gary Wilkerson

A menudo, cuando Dios le dice a los cristianos que tiene grandes planes para ellos, éstos responden: “Oh, no sé, Señor”. Pero cuando Satanás viene a ellos y dice: "Voy a destruirte", piensan: “Sí, eso podría ser verdad”.
¿A QUIÉN LE CREES?
Creemos en las mentiras del enemigo casi más de lo que creemos en las verdades de Dios. Pero debemos llegar al lugar en el que digamos: “No, Dios tiene un llamado para mi vida y un plan superior. Voy a permanecer firme, resuelto e inamovible, por la gracia de Dios y mediante su poder que obra poderosamente en mí, como dice Pablo" (Ver Colosenses 1:29).
No permaneces firme por alguna fuerza o poder, sino por su Espíritu… ¡porque su Espíritu vive dentro de ti! Puedes ser un cristiano que posee audacia y confianza, que cree la verdad sobre sí mismo y sobre los demás, pero sobre todo acerca de Dios y lo que Él ha planeado para ti.
AL BORDE DEL PRECIPICIO
Puede que hoy te sientas como que estás siendo empujado hacia el borde de un precipicio, a punto de caer, con los nervios de punta y sientes que estás a punto de tocar fondo. Y además hay otras cosas: tu matrimonio, tu vida emocional, las presiones en el trabajo, una adicción. Sientes ganas de llorar: “Dios, ¿hay alguna manera de salir de esto?"
Tu gran pregunta es: "¿Cómo llego hasta el punto de confianza y fe al que necesito llegar?"
LA RESPUESTA
La Palabra de Dios tiene la respuesta y aquí hay una escritura a la que te puedes aferrar:
"Pues yo sé los planes que tengo para ustedes —dice el Señor—. Son planes para lo bueno y no para lo malo, para darles un futuro y una esperanza". (Jeremías 29:11, NTV).

sábado, 20 de agosto de 2016

DESDE EL CIELO AL VALLE - Nicky Cruz

Jesús eligió ser un niño del valle. Antes de venir a la tierra Él vivía en gloria aun mayor de lo que puedas imaginar. El Hijo del Rey del universo. Sentado a la diestra de Dios. Él es Dios. Y sin embargo, escogió a abandonar su trono y entrar en el mundo de los valles. Eligió vivir entre aquellos sin esperanza y perdidos de la creación. Se humilló a sí mismo, se negó a sí mismo, se vació a si mismo por causa de nosotros. Y fue a la cruz en vergüenza para crear un puente entre el valle y la cima de la montaña.
El valle es un lugar frío y cruel para vivir. Está definido por la ceguera, la sequía y el hambre. Puedes sentir el rechazo, el dolor, la inseguridad, el temor y la confusión. Puedes oler la desesperación y el dolor. Puedes sentir la angustia y la tristeza. Y el valle no tiene nada que ver con los ingresos o la condición social. Es un estado del corazón. Es cualquier lugar alejado del conocimiento y confianza en Dios.
Jesús vino al valle para traer esperanza, amor y compasión, para traer vista a los ciegos y para mostrar una salida. Él vino a traer nueva vida a los que estaban muertos. Él fue al valle porque allí es donde vivían las personas perdidas. Y, sin embargo, a veces, aquellos a los que él ha hecho libres nunca se toman el tiempo de mirar hacia atrás. Nunca hacen un esfuerzo por regresar al valle para ayudar a otros a encontrar la salida. Nunca van al valle de la deseperación para llevar esperanza.
"Porque el Hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido" (Lucas 19:10, NVI).

Nicky Cruz, evangelista internacionalmente conocido y prolífico autor, se volvió a Jesucristo de una vida de violencia y crimen después de encontrarse con David Wilkerson en la ciudad de Nueva York en 1958 La historia de su dramática conversión fue contada por primera vez en el libro “La Cruz y el Puñal” escrito por David Wilkerson y más tarde en su propio best seller “Corre, Nicky, Corre”.

viernes, 19 de agosto de 2016

UN DÍA ESPECIAL

Me imagino al celoso fariseo Saulo al comienzo de aquel día especial en el que la misericordia brilló sobre él. Él había pedido una audiencia con el sumo sacerdote;
El joven que persigue la multitud de Jesús pide permiso para llevar su cruzada a Damasco. Él promete meter a la cárcel a todos. De hecho, piensa que va a ser capaz de apagar todo este fuego por Jesús.
Imagínate la escena cuando Saulo y su banda de hombres cabalgaron desde Jerusalén hacia su próxima misión. Ellos fueron animados en el camino por el sumo sacerdote y todos los escribas y fariseos. Pero entonces, justo a las afueras de la localidad de Damasco, el brillo radiante de la misericordia cayó sobre Saulo (ver Hechos 9).
¡YO SOY JESÚS!
¿Cómo se presentó la misericordia a este hombre perdido y equivocado? No trató de confundirlo. No lo acusó. No trató de destruirlo. En cambio, la misericordia totalmente pagada y gratuita del Señor puso a Saulo rostro en tierra. Y una voz le habló, diciendo: Saulo, Saulo, Yo soy Jesús. ¿Por qué me persigues?
El mensaje de Cristo a este zelote fue claro: Es a Mí a quien estás tocando, Saulo. Con cada cristiano que has encarcelado, me lo has hecho a Mí.
REVELACIÓN Y REDENCIÓN
Saulo se sintió abrumado por esta revelación. Al quedar temporalmente ciego, fue llevado a  casa de un hombre de oración, lleno del Espíritu Santo en Damasco, llamado Ananías. En una pequeña habitación allí, Saulo invocaba el nombre de Jesús. Ananías le explicó confiadamente el alto costo de la misericordia que él había recibido y le dijo: Ahora, Saulo, tú vas a padecer por causa de Su nombre.
Con una conciencia afligida, Saulo seguramente pensó en la lapidación de Esteban, los numerosos creyentes que él había echado en la cárcel y las multitudes de las que él había abusado. ¡Pero este hombre recibió misericordia aquel día!

jueves, 18 de agosto de 2016

JESUS MOSTRÓ MISERICORDIA

El costo inicial de la misericordia de Jesús fue Su posición celestial. La misericordia lo movió a venir a la Tierra para tomar carne humana y, en última instancia, la misericordia que Él ofreció al mundo Le costó Su vida. Sin embargo, el ejemplo de Jesús de misericordia es un modelo para todos los que le seguirían. Él nos dice, en esencia: “Que mi vida te muestre el costo de la misericordia, el rechazo total por parte este mundo”.
El apóstol Pablo pagó el mismo alto costo de vivir la misericordia de Dios que Jesús pagó en la Tierra y de lo cual Él nos advirtió:
Acordaos de la palabra que yo os he dicho: El siervo no es mayor que su señor. Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán.” (Juan 15:20)
Pablo testificó sobre esta verdad:
Nos fatigamos trabajando con nuestras propias manos; nos maldicen, y bendecimos; padecemos persecución, y la soportamos. Nos difaman, y rogamos; hemos venido a ser hasta ahora como la escoria del mundo, el desecho de todos.      (1 Corintios 4:12-13)
UNA DIFÍCIL VERDAD
¿Qué haremos con este rechazo? Jesús nos responde: Gozaos en aquel día, y alegraos, porque he aquí vuestro galardón es grande en los cielos. (Lucas 6:23)
Esta es una verdad difícil de tragar. ¿Cómo podemos gozarnos y alegrarnos cuando soportamos una dura persecución? Amado, todo es parte del alto costo de la misericordia. Como lo fue con Pablo, quien era visto como inmundo, lo es para el cuerpo de Cristo, la iglesia. Hay un precio que todos debemos pagar cuando predicamos a Jesús y Su misericordia.

miércoles, 17 de agosto de 2016

EL COSTO DE LA MISERICORDIA

Incluso en tu esclavitud pecaminosa, el clamor de tu corazón alcanzó a Jesús y Su tierna misericordia te encontró. Él abrió tus ojos, te cambió y te llenó de Su Espíritu Santo. Luego, te hizo un vaso de honra para anunciar Su Evangelio.
No te equivoques: Es una costosa misericordia, la que has recibido. Predicamos que la misericordia de Dios es gratuita, que es inmerecida y que el precio por ella fue pagado en su totalidad por la sangre derramada de Cristo. Y, de hecho, todo esto es cierto. Dios está plenamente satisfecho por el precio que Jesús pagó para traernos Su misericordia, darnos la herencia de los cielos y asegurarnos que tenemos la vida eterna.
Sin embargo, hay un precio en el lado humano, nuestro lado de la misericordia de Dios. ¿Cuál es el costo para nosotros? Es el alto costo de convertirse en un verdadero testigo del poder de la misericordia que hemos recibido. El hecho es que, el ofrecer la misma misericordia que se nos ha dado nos va a costar mucho aquí en la Tierra. Es un costo que podemos esperar pagar en nuestra vida diaria.
EL EJEMPLO DE CRISTO
Como puedes ver, Jesús nos manda: “Sed, pues, misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso” (Lucas 6:36). Y, como Cristo mostró con Su ejemplo, ser misericordiosos como el Padre es misericordioso es muy costoso. Cuanto más es exaltado Cristo en nuestras vidas, más experimentaremos lo siguiente, por parte del mundo:
  • Rechazo total
  • No aceptación de nuestras palabras
  • Ridiculización y rechazo de la Misericordia de Dios
Jesús pagó el precio de la misericordia en Su carne y tú y yo podemos esperar pagar un precio, también.

martes, 16 de agosto de 2016

UN DIOS MISERICORDIOSO

Amad, pues, a vuestros enemigos, y haced bien, y prestad, no esperando de ello nada; y será vuestro galardón grande, y seréis hijos del Altísimo; porque él es benigno para con los ingratos y malos. Sed, pues, misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso” (Lucas 6:35-36, énfasis mío).
A lo largo de la Biblia, un potente tema resalta: “Dios misericordioso es Jehová tu Dios" (Deuteronomio 4:31). Este tema de la misericordia (clemencia, compasión, perdón) es parte del corazón mismo del Antiguo Testamento. Lo leemos una y otra vez en Deuteronomio, Crónicas, Nehemías y los Salmos: El Señor tu Dios es clemente y misericordioso. Del mismo modo, vemos el mismo tema de la misericordia en cada uno de los Evangelios y en todo el Nuevo Testamento.
UN SACRIFICIO DE GRAN VALOR
Cuando Dios miró hacia abajo al brote de corrupción en la tierra, Él no se apartó de Su creación. Él no se rindió ante este mundo de pecado, sin Dios y consumido por la lujuria; y las Escrituras nos dicen algo de lo que Su misericordia a un mundo pecador Le costó. Él envió a Su propio Hijo a vivir en medio de nosotros y luego en Su tierna misericordia, el Padre ofreció a Su Hijo como sacrificio, poniendo sobre Cristo, el pecado de todos nosotros.
Piensa en el alto costo de la misericordia que Jesús pagó. El peso de tal precio simplemente no se puede calcular. Nadie puede medir el dolor de Cristo al tomar sobre Sí mismo, los pecados del mundo.

NUESTRO AYUDADOR - Gary Wilkerson

Las Escrituras dicen que los ángeles nos miran y se maravillan al ver el regalo que hemos recibido. Piensa en ello: una cosa es ofrecer sanidad física a alguien y otra es ofrecer la salvación por toda la eternidad y vida abundantes para este mundo. Jesús nos da todos los recursos del cielo para llevar las Buenas Nuevas en verdad y poder:
"Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré" (Juan 14:13-14).
Cuando leemos este versículo, pensamos en la asombrosa magnitud de los milagros de Jesús. Pero Jesús habla aquí de la actividad del Reino, salvación, transformación y vida abundante. Cuando Él dice, “Todo lo que pidiereis en Mi nombre” nuestra petición será reveladora. ¿Pedimos milagros porque pensamos que traerán la gloria visible de Dios? ¿O pedimos resultados del Reino sin importar cuan pequeña sea su magnitud?
MAYORES OBRAS
De acuerdo a Jesús, hay un solo requisito para hacer las mayores obras de a las que Él se refiere: “El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aunmayores hará” (Juan 14:12, énfasis mío). Cada cristiano cree,  eso significa que todos nosotros somos capaces de hacer las mayores obras que Jesús ordenó para nosotros.
UN CORAZÓN LIMPIO
Pero para hacer esas obras, debemos tener un corazón limpio. Lo siguiente que Jesús dice es: “Si me amáis, guardad mis mandamientos” (Juan 14:15). Si nuestros corazones están limpios, nuestra obediencia no será a regañadientes, sino un acto de amor.
¿Tienes problemas guardando la Palabra de Dios? La promesa de Jesús para ti es:
"Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: el Espíritu de verdad" (Juan 14:16-17).
Nota la palabra Consolador (Ayudador). A través del Espíritu Santo, Jesús nos da la ayuda que necesitamos para obedecerle.

sábado, 13 de agosto de 2016

HAMBRE DE LA PALABRA DE DIOS - Jim Cymbala

Como ya sabemos, la iglesia cristiana nació cuando el Espíritu Santo fue derramado. Sorprendentemente, en las horas que siguieron, miles de personas se convirtieron a la fe, y los nuevos creyentes cayeron en el nuevo ritmo inspirado de vida congregacional. “Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones” (Hechos 2:42).

En un principio, la doctrina cristiana se transmitía por vía oral ya que no había un Nuevo Testamento escrito. Los apóstoles hablaban del Evangelio y de las correspondientes enseñanzas que escucharon de Jesús. Esta era la Palabra de Dios en la que los primeros creyentes “perseveraban”.

Ese tipo de dedicación a la Palabra es siempre un signo vital de que el Espíritu Santo se está moviendo en la vida de una persona o una iglesia. Los creyentes tienen hambre de oír, leer, estudiar, y, en particular, entender más acerca de la Palabra de Dios.

Eso tiene sentido, por supuesto, ya que el Espíritu Santo fue el que inspiró la Biblia. Fue el autor que inspiró a los escritores. La Biblia es el libro del Espiritu. Los cristianos controlados por el Espíritu generalmente no tienen que obligarse a leer la Biblia; pues el Espíritu les da un apetito santo para hacerlo.

El Espíritu Santo es el Espíritu de verdad, por lo que siempre nos dirigirá hacia la verdad de Dios. Cuando una persona tiene poco interés en la Palabra, o cuando la Escritura parece aburrida y tediosa para una iglesia, es una señal de que algo está seriamente fuera de sintonía. Cuando no tenemos respeto por la Palabra y reverencia por su autoridad, y cuando no nos humillamos a escuchar lo que Dios ha dicho, estamos en el camino equivocado.

Sé que hoy en día es posible reunir un gran número de personas un domingo sin un fuerte énfasis en la Palabra. De hecho, muchas de las personas que se sientan en las bancas podrían estar totalmente conformes sin escuchar la meticulosa predicación y exposición de la Biblia. Pero cuando nos alejamos de la Palabra, pensando que podemos vivir sin ella día tras día, semana tras semana, dejamos de crecer espiritualmente y nos exponemos al engaño espiritual. El apóstol Pedro escribió: “desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación” (1 Pedro 2:2, cursivas añadidas). La Palabra de Dios contiene los nutrientes espirituales vitales que necesitamos, cada día, para crecer en Cristo.


Jim Cymbala comenzó la iglesia Brooklyn Tabernacle con menos de veinte miembros en un pequeño y deteriorado edificio en una parte difícil de la ciudad. Nacido en Brooklyn, es un viejo amigo de David y Gary Wilkerson.

viernes, 12 de agosto de 2016

ORACIÓN PODEROSA

Jesús oró una "oración poderosa" en Getsemaní.

Pienso en la oración poderosa de Cristo como en la "oración final". Por final me refiero a la última de una serie de oraciones. A este punto, ya todo había sido tratado y esta era la oración última o final, la que movería montañas y sacudiría al infierno. Era simplemente esta: "Pero no sea como yo quiero, sino como tú" (Mateo 26:39, cursivas añadidas).

Jesús se levanta de la súplica y dice, en esencia: "He orado, he llorado, he ayunado, he hecho todo. Ahora, Padre, descargo mi alma a ti, en total confianza. Hágase tu voluntad".

¿Has presentado alguna vez esta "oración final" al Señor por alguna situación?
  • He orado, he ayunado y he intercedido sobre este asunto.
  • He pedido, he tocado la puerta, he buscado y he creído.
  • Sin embargo, lo que está sucediendo ahora no es lo que quiero.
  • No creo que pueda manejarlo.
EL LUGAR DE REPOSO

Entonces agregas: "Pero tú eres el Dios Todopoderoso, y pongo todo en tus manos. Ahora, Padre, haz lo que tú quieras hacer, cuando tú quieras hacerlo. Descanso en las promesas que tú me has dado".

Este es el reposo que permanece para el pueblo de Dios hoy, el reposo al que se hace referencia en Hebreos 4. Es entrar en la bendita promesa del Nuevo Pacto, en la que Dios nos declara: "Yo seré para ustedes Padre, y ustedes serán mis hijos".

Amado, hasta que no hagas esta oración final, no puedes mover tu montaña. Pero cuando la hagas, Dios abrirá tus ojos a algo increíble y ya no te perderás la respuesta a tu oración cuando llegue.

jueves, 11 de agosto de 2016

OBTENIENDO PODER Y AUTORIDAD

Cuando Cristo oró en Getsemaní, estaba demostrando a su pueblo cómo obtener poder y autoridad sobre todas las fuerzas satánicas. Cuando los discípulos trataron de expulsar a los demonios, esos espíritus infernales se rieron de ellos. Sólo cuando Jesús entró en escena los demonios huyeron. La única autoridad que reconocen es la de un corazón contrito y un espíritu quebrantado.

Consideremos ahora la oración de Jesús en Getsemaní:
  • “Mi alma está muy triste, hasta la muerte” (Mateo 26:38). Aquí había una declaración que en esencia decía: “Esto va más allá de mi comprensión, y si continúa, me matará”.
  • “Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa” (26:39). ¿Alguna vez has orado en agonía extrema, con lágrimas ardientes rodando por tu cara?
En Getsemaní, encontramos a Jesús en una serie de angustias espirituales:
  • Lágrimas
  • Súplicas
  • Intercesiones
  • Abatimiento
Sin embargo, cada una es un episodio espiritual que en última instancia conduce a un lugar de increíble revelación.

Sabemos que como seguidores de Jesús vamos a experimentar las mismas cosas. Él es nuestro ejemplo en tiempos de crisis y en esos momentos, debemos orar como él lo hizo: con fe, sabiendo que Dios ha visto todas nuestras lágrimas. Como él, debemos orar por la liberación y pedirle a Dios una salida..

Por supuesto, esto no es una experiencia cotidiana en nuestro caminar con el Señor. Más bien, es un encuentro con Él, una confrontación donde llegamos al final de algo. En ese momento, dejamos de mirar a nuestras circunstancias y comenzamos a derramar nuestra alma delante del Señor. Y en medio de todo esto, creemos, como Jesús, que Dios nos ama y va a revelar algo maravilloso a través de nuestra prueba.

miércoles, 10 de agosto de 2016

IR A GETSEMANÍ

La audaz fe de Pedro le permitió caminar sobre el agua para llegar a Jesús en el mar. Pero cuando Pedro miró las olas crecientes en torno a él, empezó a hundirse, y de repente este discípulo intrépido entró en pánico y gritó: "¡Señor, sálvame!" (Mateo 14:30).

Jesús extendió la mano y agarró a Pedro, diciéndole: “¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?” (14:31). No cometamos errores; Cristo no llevaba una sonrisa cuando le dijo estas palabras a Pedro. Estaba muy triste por la incredulidad de su amigo cercano y le estaba demandando: “¿Por qué dudaste de mí, Pedro? ¿Acaso no soy yo el Señor Todopoderoso?”

NO ESPERAR UNA CRISIS

Al igual que Pedro, nos podemos mover valientemente en fe durante años hasta que viene una crisis que nos hace poner los ojos en nuestra situación. El empeoramiento de las circunstancias puede hacer que la sensación de pánico nos sobrepase, y creamos que vamos a hundirnos. Sin embargo, todo el tiempo Dios está al alcance.

Le pedí al Espíritu Santo que me mostrará cómo sacar la incredulidad de mi vida, orando: "Señor, ¿cómo puedo sacar esta montaña de mi corazón? ¿Cómo quito de mi alma todo lo que es un impedimento para tu poder que obra milagros?". Él me susurró: "Si quieres autoridad sobre toda duda y todo miedo, hay un lugar al que debes ir".

EL LUGAR DE LAS RESPUESTAS

La respuesta se encuentra en un solo lugar: Getsemaní.

Getsemaní era el jardín donde Jesús fue a orar cuando su prueba se volvió devastadora y su copa lo abrumó (Ver Mateo 26:36-46).
  • Lloró sus más profundas penas ante el Padre
  • Ganó la batalla sobre todo principado y poder maligno.
  • Es el lugar donde todos los obstáculos deben obedecer Su Palabra.
Puede que tengas que encontrarlo en un lugar de lágrimas, pero vencerás.

martes, 9 de agosto de 2016

ESE MONTE PUEDE SER MOVIDO

“Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho.” (Mark 11:23).
¡Jesús dijo que es posible mover el monte ante nosotros, pero que eso se lleva a cabo solamente a través la fe! Él nos da la gloriosa promesa de que todo lo que deseemos, cuando oramos y creemos, lo vamos a recibir. ¿Puedes creerlo?

¿REALMENTE LO CREES?

En mis años de ministerio, he observado que muy pocos cristianos creen que se puede producir tal obra sobrenatural. De hecho, puedes decir: “He intentado esto y no funcionó para mí. Oré en fe y creí pero mi oración no fue respondida”.

Recuerdo a un pastor nuevo que vino a confesarme su adicción a la pornografía. Este joven amaba a Dios y amaba a su mujer, y disfrutaban de un buen matrimonio. Pero él se volvió adicto a la pornografía y no pudo librarse. Esto comenzó a robarle toda su fuerza espiritual, y aunque oraba fervientemente, no había sido liberado.

PLENITUD EN CRISTO

El problema de este joven no era solo una adicción, sino la incredulidad. No creía en que Dios responde a la oración, y su incredulidad se puso ante él como una amenazadora montaña, infranqueable e inamovible, y esto estaba obstaculizando gravemente la plenitud que era suya en Cristo.

La buena noticia es que este pastor llegó a una mejor comprensión de cómo ejercer su fe, resistió la tormenta, y llegó en un lugar maravilloso de victoria en el Señor.

lunes, 8 de agosto de 2016

MAYORES OBRAS - Gary Wilkerson

“De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre” (Juan 14:12).
¿A qué se refiere Jesús cuando dice que haremos obras mayores que las que hizo Él? Encontramos una clave en la última frase de este versículo: “Porque yo voy al Padre”. ¿Que fue lo que pasó exactamente cuando Jesús ascendió al Padre justo después de su muerte?
  • La tierra tembló, literalmente.
  • Las tumbas se abrieron y los muertos volvieron a la vida
  • Jesús predicó las buenas nuevas a los muertos en el Hades
Y luego Jesús hizo esto por nosotros: “Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre” (14:16).

Al ir al Padre, Jesús salvaría a todos los que le invocaran. Él proveería la vida de resurrección a sus seguidores y los llenaría con su mismísima presencia a través del Espíritu Santo. A todo lo que hizo en el breve tiempo después de su muerte se suma esto: Él nos hizo uno con Dios. Eso sólo podía pasar "porque yo voy al Padre."

Esto explica las mayores obras que Cristo dijo que haríamos. En nuestra carne tendemos a pensar en "mayores obras" en la misma escala de los milagros impresionantes de Jesús:
  • La alimentación de vastas muchedumbres con unas pocas sobras
  • Caminar sobre el agua
  • Realizar sorprendentes demostraciones de poder sanador
Pero Jesús nos mostró lo que son las "mayores obras": llevar la luz de su Evangelio -el evangelio que salva, libera y transforma vidas - al mundo.

sábado, 6 de agosto de 2016

UNA PROMESA INCREIBLE - Carter Conlon

El Salmo 37:25 es una promesa increíble para aquellos de nosotros que hemos sido designados para vivir en un momento de la historia que esta en contra de los cristianos! “Joven fui, y he envejecido, y no he visto justo desamparado, ni su descendencia que mendigue pan”. El justo nunca ha sido desamparado, ¡y te aseguro que no vas a ser la excepción!

Por supuesto, es importante tener en cuenta que la clave de esta promesa se desprende de la palabra “justo”. Cuando tú y yo llegamos a Cristo, se nos dio lo que la Biblia llama justicia imputada. La mejor manera en que puedo explicar esto es a través de la parábola del hijo pródigo (Ver Lucas 15). La Biblia nos dice que este muchacho tomó su herencia y se fue lejos de su padre, de la misma manera en que muchos de nosotros nos apartamos de Dios en nuestros primeros años. Él terminó en un lugar de hambruna y dolor, haciendo cosas que nunca creyó sería capaz de hacer. Y aunque sabía que no tenía ningún mérito, un día tan sólo se levantó y comenzó a volver a casa. Para su sorpresa, al llegar cerca de su casa, su padre corrió al encuentro, abrazándolo y cubriéndolo con la mejor túnica de la casa.

De la misma manera, cuando decidiste volver a Dios, Dios te recibió. Te abrazó y te cubrió con la túnica más fina, la sangre que Jesús derramó en la cruz hace dos mil años. Dios te limpió y te dio una justicia que tú no ganaste.

En la parábola, la túnica venía con un anillo, que representa el poder que el hijo necesitaría para poder ser el embajador que su padre lo estaba llamando a ser. También se le dio un par de zapatos, lo que significa que su justicia implicaría una travesía. No fue llamado simplemente estar de pie en el camino y a lucir bien y limpio. ¡No, fue llamado a emprender una travesía con su padre!


Carter Conlon se unió al equipo pastoral de la Iglesia Times Square en 1994, por invitación del pastor fundador David Wilkerson, y fue nombrado para el cargo de Pastor Principal en 2001.

viernes, 5 de agosto de 2016

LA PARTE MÁS DIFICIL DE LA FE

Cuando regresaba a casa, después de una gran victoria militar, el rey Asa, de Judá, fue interceptado por un profeta. Este hombre no venía a felicitar a Asa, sino a darle una advertencia: “Mientras tú dependas del Señor, confiando plenamente en Él, serás bendecido. Él caminará contigo y te dará victoria tras victoria. Pero si te apartas de Él, confiando en tu carne, tendrás desorden y caos en cada área de tu vida” (ver 2 Crónicas 15:1-6).

UN TIEMPO GLORIOSO

Asa tomó este mensaje muy en serio y caminó fielmente con el Señor por treinta y seis años. Durante ese tiempo, Judá fue grandemente bendecida por Dios. Vivir en esa tierra, era maravilloso y glorioso, pero después de todos esos años, otra crisis llegó. El rey apartado que gobernaba a Israel (que había efectuado la división de Judá), lanzó un ataque contra Asa. El capturó Ramá, un pueblo situado a pocos kilómetros de Jerusalén, la capital de Judá, cortando así la ruta principal de abastecimiento de la ciudad. Si algo no sucedía pronto, la economía entera de Judá colapsaría.

MIEDO Y PÁNICO

Esta vez, el Rey Asa actuó con miedo. En lugar de confiar en el Señor, buscó ayuda de uno de sus notorios enemigos, el rey de Asiria. Increíblemente, Asa despojó a Judá de toda su riqueza y se la ofreció a los asirios para que librasen a Judá. Fue un acto de absoluta incredulidad.

A menudo se dice que la parte más difícil de la fe es la última media hora. El hecho es que Dios ya había puesto en acción Su plan para liberar a Judá, pero Asa hizo abortar ese plan, actuando con miedo y pánico.

OTRA PALABRA PROFÉTICA

Asa recibió otra palabra: “Debido a que no confiaste en el Señor, de ahora en adelante tendrás guerras” (ver 2 Crónicas 16:9). Y así sucedió en Judá.

Actuar en incredulidad siempre trae desorden total y caos.

jueves, 4 de agosto de 2016

LA INCREDULIDAD NO ES UN ASUNTO LIGERO

La Escritura es clara respecto a que Dios no toma la incredulidad a la ligera. El Nuevo Testamento nos da un ejemplo de esto en la historia de Zacarías. En Lucas 1, Dios le prometió el milagro de un hijo al avejentado sacerdote, un hijo que sería el precursor del Mesías.

El ángel Gabriel se le apareció diciendo: “Tu oración ha sido oída, Zacarías. Tendrás un hijo, y lo llamarás Juan”. Zacarías era un siervo fiel y devoto, que había orado toda su vida por la venida del Mesías. Él estaba quemando incienso en el templo cuando recibió estas noticias.

UNA PROMESA DEMASIADO MARAVILLOSA PARA CREER

Zacarías sabía que, ya que él y su esposa estaban bien pasados de edad para concebir un niño, ésta era una promesa de peso. Él debía preguntarse: “¿Cómo puede ser esto? Elisabet y yo, ambos somos ya de edad avanzada”. Él fue golpeado por la incredulidad.

Pero Dios no excusó la falta de fe de Zacarías. Él no tuvo lástima por su edad ni tomó en cuenta su servicio devoto en el pasado. El hecho es que Dios no iba a pasar por alto la incredulidad, ni siquiera en este siervo dedicado. Por el contrario, el ángel le dijo a Zacarías:

“Y ahora quedarás mudo y no podrás hablar, hasta el día en que esto se haga, por cuanto no creíste mis palabras, las cuales se cumplirán a su tiempo” (Lucas 1:20).
Éste era un castigo doloroso para Zacarías. Su propio hijo iba a ser el heraldo de la venida del Mesías, pero ni el mismo sacerdote podría celebrar las noticias durante el embarazo de su esposa.

miércoles, 3 de agosto de 2016

LA MONTAÑA QUE ES UN OBSTÁCULO

Desde el comienzo Dios buscó un pueblo que viviera delante de Él sin temor. Él quería que Sus hijos estuviesen tranquilos en cuerpo, alma y espíritu, confiando completamente en Sus promesas. Dios llamó a esto: “Entrar en Mi reposo”. Por eso llevó a Su pueblo a un desierto desolado, donde no había agua, ni comida ni medios de subsistencia. Sólo le dio a Israel, Su promesa de que Él los guardaría. Su mensaje para Israel era simple: “Tened fe en Mí”. El los llamó a poner toda su confianza en Él, que Él haría lo imposible para ellos.

De acuerdo al autor de Hebreos, el pueblo de Dios, de dicha época, nunca entró en Su reposo, porque ellos no confiaron en Sus promesas (Hebreos 3:11).

En el pasaje acerca de la higuera, Jesús se refiere a una montaña sin nombre:

“Cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho” (Marcos 11:23).
Jesús les estaba diciendo a Sus discípulos, y también a nosotros hoy día: “La incredulidad en vuestro corazón es como una montaña de obstáculo que no puede ser movida. Si no es expulsada, Yo no podré trabajar con ustedes”.

El hecho es que Jesús no pudo hacer milagros en cierto pueblo debido a la incredulidad del pueblo:

“Y no hizo allí muchos milagros, a causa de la incredulidad de ellos” (Mateo 13:58).
Lo mismo se aplica a la iglesia de Cristo de hoy: Donde haya incredulidad, Él no podrá trabajar. La incredulidad es siempre la montaña que impide la completa revelación y bendición de Dios para Sus hijos.

martes, 2 de agosto de 2016

UN NUEVO DÍA ESTABA AMANECIENDO

Jesús estaba en Sus últimos días de ministerio. El acababa de limpiar el templo, echando afuera a los cambistas y ahora estaba pasando tiempo con sus discípulos, preparándolos para ser pilares de Su futura iglesia. Sin embargo, hasta este punto, ellos todavía no tenían fe, tardos para creer, “hombres de poca fe”. Jesús los había amonestado por su incredulidad varias veces preguntándoles: “¿No podéis ver?” El vio en sus corazones un impedimento que tenía que ser expulsado, o ellos nunca llegarían a la revelación necesaria para dirigir a la iglesia.

Un día, mientras Jesús y los discípulos pasaban cerca de una higuera estéril, Jesús la maldijo:

“Entonces Jesús dijo a la higuera: Nunca jamás coma nadie fruto de ti. Y lo oyeron sus discípulos” (Marcos 11:14).
Después, cuando el grupo volvió a pasar cerca de la higuera, Pedro señalando dijo: “Maestro, mira, la higuera que maldijiste se ha secado”.

Sin darle a Pedro una respuesta concreta, Jesús simplemente dijo: “Tened fe en Dios” Por la asombrosa respuesta de Jesús, sabemos que el mensaje trataba por completo acerca de la fe.

ALGO NUEVO

La higuera seca fue otro sermón ilustrado de Cristo. Esta planta seca representaba el rechazo de Dios al viejo sistema religioso de hacer obras de Israel. Ese sistema buscaba alcanzar la salvación y el favor de Dios a través de esfuerzos humanos y fuerza de voluntad.

Algo nuevo estaba por nacer en Israel: Una iglesia en la cual el pueblo de Dios pueda vivir totalmente por fe. La salvación y la vida eterna vendrían solamente por fe.

Hasta este punto, el pueblo de Dios no sabía nada sobre vivir por fe. Su religión sólo trataba sobre los logros: Estar presentes en los cultos de adoración, leer la Torá, cumplir una lista extensa de reglas. Ahora Jesús estaba diciendo: “Este sistema viejo está acabado, camino al juicio”. Un nuevo día estaba amaneciendo: La iglesia de fe estaba naciendo.

lunes, 1 de agosto de 2016

EL PRIMER APOSENTO ALTO - Gary Wilkerson

Siempre que los cristianos hablan del Aposento Alto, ellos se refieren usualmente a Pentecostés. Pero la Biblia también menciona un incidente de Aposento Alto que ocurrió varias semanas atrás, en la que los discípulos tuvieron una experiencia muy diferente. Este Aposento Alto era el escenario de la Última Cena la noche anterior a la muerte de Cristo en la Cruz. En aquella noche, Él habló acerca de temas difíciles:
  • El sufrimiento que Él habría de soportar
  • Su muerte cercana
  • El hecho de que Él estaba dejando la tierra y a sus amigos más cercanos, los discípulos
Mi padre solía llamar a la primera experiencia del Aposento Alto: “Siendo corregido por Dios”. Ésta trata acerca de confrontar cosas en nuestras vidas que no están honrando a Dios. En esos momentos, Él nos dice: “Te estás alejando de Mí. Has puesto tu afecto en lo terrenal y has perdido tu primer amor por Mí. No puedo dejarte ir más lejos sin tratar este asunto”.

En la primera experiencia del Aposento Alto, Jesús quería tratar con la mezcla en los corazones de Sus discípulos. El ejemplo más claro es Pedro, quien le dijo a Jesús que le seguiría hasta la muerte. El Señor lo retó, al respecto:

“Jesús le dijo: De cierto te digo que esta noche, antes que el gallo cante, me negarás tres veces” (Mateo 26:34).
¿Estás experimentando un primer Aposento Alto ahora mismo? ¿Hay cosas en tu vida que sabes que no son agradables a Dios? Él quiere tratar con ello y Él no irá con rodeos. Su respuesta a Pedro fue dura, pero sabemos, por el resultado final, que fue un acto de amor. Jesús estaba diciendo, en esencia: “Sé que me amas, Pedro, pero hay planes en tu corazón que no son de Dios. Te estoy confrontando ahora porque no deseo que esos planes se conviertan en algo satisfactorio para ti. Tengo cosas mayores en mente para ti”.