viernes, 29 de julio de 2016

¡ESTAMOS SUBIENDO!

En medio de las peores pruebas y dificultades, Martin Lutero testificó: "Señor, ahora que me has perdonado todo, haz conmigo como quieras". Lutero estaba convencido que un Dios que podía limpiar todos sus pecados y salvar su alma, ciertamente podía cuidar de su cuerpo físico y sus necesidades materiales.

En esencia, Lutero estaba diciendo:

"¿Por qué debería temer lo que el hombre pueda hacerme? Sirvo a un Dios que puede limpiarme de mi iniquidad y traer paz a mi alma. No importa si todo alrededor de mí se desmorona. Si mi Dios puede salvar y guardar mi alma por la eternidad, ¿porqué no podría cuidar mi cuerpo físico mientras estoy en esta tierra? Oh, Señor, ahora que me has perdonado y puedo estar de pie ante ti en el día del juicio con gran alegría, haz conmigo como quieras."

Te he traído este mensaje para que tu alma esté anclada en Él y preparada para cualquier calamidad inadvertida que pueda ocurrir en los días oscuros que vienen.

Querido santo, regocíjate. Esta vida presente no es la realidad definitiva. Nuestra realidad es la vida eterna en la presencia de nuestro bendito Señor. Así que, guarde la fe. Las cosas están llegando a su fin. ¡Pero nosotros estamos subiendo!

Cuando estas cosas comiencen a suceder, erguíos y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca” (Lucas 21.28)

jueves, 28 de julio de 2016

EL DIA DE NUESTRA CORONACIÓN

El temor no es compatible con todas las relaciones maravillosas que el Señor ha proclamado en su amor por nosotros. A través de las Escrituras, él describe todas las facetas de su relación con nosotros:
  • Él es nuestro padre, nuestro hermano, nuestro amigo
  • Nuestro novio, nuestra cabeza, nuestro esposo.
  • Nuestro abogado, nuestro pariente redentor.
  • Nuestro proveedor, nuestro refugio, nuestro pastor.
Dios ha establecido todas estas gloriosas relaciones con nosotros a través de la cruz y ahora está instándonos a saber: "Esto es lo que yo soy para ti."

¿Piensas que Dios repentinamente va a borrar todas estas relaciones con su pueblo en el día del juicio? ¡Nunca! ¿Cómo podría un padre rechazar su descendencia a la hora de hacerse responsable de su hijo? No, aún mientras el libro de la vida esté siendo abierto, él todavía será tu padre, tu abogado, tu intercesor. ¡Nada puede quitarte esa relación!

El temor no puede estar presente el día de tu restitución y coronación.

No ha hecho con nosotros conforme a nuestras iniquidades, ni nos ha pagado conforme a nuestros pecados.Cuanto está lejos el oriente del occidente, hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones” (Salmo 103:10, 12).

Nuestras mentes no pueden dimensionar cuán lejos está el este del oeste. Y ese es el punto de Dios en este versículo: Él ha quitado nuestros pecados más allá de nuestra capacidad de volverlos a recordar.

¿Por qué llamo al día del juicio de Dios nuestro día de coronación? Porque Isaías dice de ese día:

"Como el gozo del esposo con la esposa, así se gozará contigo el Dios tuyo" (Isaías 62:5).

Cuando estés de pie ante tu Señor, entonces reconocerás sus ojos de amor para contigo.

miércoles, 27 de julio de 2016

SIN CULPA ANTE ÉL

Dios ofrece una promesa maravillosa a todos los que eran culpables de pecados horribles:
  • Aquellos cuyos actos eran sanguinarios con el hedor del infierno
  • Aquellos que abusaron de sus cuerpos con alcohol, drogas, perversiones, fornicaciones.
  • Aquellos que tragan su saliva cuando piensan cuán cerca estuvieron de caer de cabeza en el infierno.
La promesa de Dios para ellos es que pueden estar de pie con gran gozo en el día del juicio, sin un rastro de temor. Él garantiza:

"Si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana" (Isaías 1:18).

No importa cómo haya sido tu pasado, Dios ya no te ve como eras antes. En lugar de eso, te has transformado en su novia preciosa, agradable y sin defectos. Él está esperando tu presencia en la jubilosa fiesta matrimonial.

¿Podría un novio que espera con ansias el día de su boda, acusar repentinamente de iniquidad a su esposa? Ningún novio haría eso. Puedes preguntarte: "¿Pero acaso Jesús no va a juzgar toda maldad?” Sí, lo hará. Pero el Cristo con el que vas a reunirte en ese día es el mismo Cristo que te ha perdonado, que te ha llamado, que te ha comprado con su propia sangre, que te ha limpiado y que ha intercedido por ti todos estos años.

Cuando estés de pie ante Jesús, vas a verlo como tu esposo, tu redentor, tu amigo, tu abogado y tu intercesor. Y, en ese momento, vas a estar completo en él, sin falta, sin mancha ni arruga, santo y libre de culpa.

Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados” (Colosenses 2:13).

martes, 26 de julio de 2016

EL LIBRO DE LA VIDA

Juan escribe sobre el día del juicio:

"Y vi un gran trono blanco … y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras. " (Apocalipsis 20:11-12).



MUCHOS LIBROS

Note que Juan dice que hay muchos libros y también hay "un libro" en el juicio. Los primeros libros son los archivos de la vida de cada pecador que está de pie ante el juez. Toda persona incrédula tiene un libro de obras y hechos que están siendo grabados en el cielo y cada página es un registro de cómo vivió.

¿Puedes imaginar cómo va a ser para un trasgresor cuándo esté de pie ante el Señor en ese día? Cada pensamiento, palabra y acción en su vida serán traídos a la luz, expuestos por su maldad.



UN NUEVO NOMBRE

Para el justo habrá sólo un libro, el libro de la vida, y cuando sea abierto, no oiremos una palabra, o un registro de algún pecado o falla de ninguno del pueblo de Dios. ¿Porqué? Porque todos nuestros pecados están cubiertos bajo la sangre de Jesús. La única cosa que aparecerá en ese libro serán nuestros nombres. De hecho, tendrá nuestros nuevos nombres celestiales, que Dios mismo nos revelará.

¿Cómo se graban nuestros nombres en el libro de la vida? En el momento en que creemos con todo nuestro ser que Jesucristo derramó su sangre por nosotros, nuestros nombres son grabados. Sucede cuando clamamos la victoria de su cruz, y determinamos buscarle con todo nuestro corazón, mente, alma y fuerzas.

lunes, 25 de julio de 2016

TENEMOS QUE IR A ÉL - Gary Wilkerson

"Entonces llegó uno de los líderes de la sinagoga local, llamado Jairo. Cuando vio a Jesús, cayó a sus pies"(Marcos 5:22, NTV).

Y nosotros tenemos que hacer eso también. Como cristianos, Jesús reside en nuestros corazones, pero aun así tenemos que ir a Él de rodillas, llegar a Él en nuestra desesperación.

Si no conoces a Jesús, te puedo decir que Él te ama a pesar de que te hayas rebelado contra él para vivir la vida a tu manera. Él murió por tus pecados y resucitó al tercer día; la Biblia declara esta verdad y más de quinientos testigos lo vieron.

Esa fue una prueba de que Jesús resucitó al tercer día y ahora está vivo para siempre. Si lo recibes en tu corazón, puedes ser perdonado de todos sus pecados y tener un nuevo comienzo. La Biblia dice que las cosas viejas pasaron y todas son hechas nuevas (Ver 2 Corintios 5:17).

Hoy en día puedes correr desde dónde te encuentres y caer a sus pies como lo hizo Jairo. Puede que estés atrapado en un ciclo religioso, sólo yendo a la iglesia y cumpliendo con todas las vacías formalidades, pero puedes correr a Jesús en tu desesperación y decir: “Jesús, clamo a ti por la fe que viene por el oír la Palabra de Dios”.

¡Ese es el evangelio en resumidas palabras y tú puedes recibirlo como tu Señor y Salvador hoy!

sábado, 23 de julio de 2016

FE QUE TIENDE LA MANO - Claude Houde

Abraham era un hombre cuya vida fue consumida por una fe que tiende la mano. El sabía que la fe sin obras es muerta (Ver Santiago 2:17). Génesis 14:11-16 utiliza palabras sencillas y claras para revelar el alcance y la belleza de su decisión cuando supo que Lot y su familia habían sido llevados cautivos y habían perdido todo. “Oyó Abram que su pariente estaba prisionero, y armó a sus criados...trescientos dieciocho, y los siguió…y recobró…a Lot su pariente y sus bienes, y a las mujeres y demás gente.”(14:14-16).

Es importante releer cada palabra para comprender plenamente la profundidad de lo que se dice aquí. "Oyó Abraham…", no se hizo esperar, no buscó excusas ni lo dejó para el día siguiente. No se ocultó detrás de la falta de recursos ni de lo que no tenía. El Apóstol Pablo nos llama a tomar una decisión cuando recuerda a los corintios que cuando las intenciones son sinceras, no se demuestran por lo que no tenemos, o esperamos tener algún día, sino por lo que tenemos disponible actualmente. "Lo que sea que des es aceptable si se da con entusiasmo; y se da de acuerdo a lo que se tiene, no a lo que no tiene" (Ver 2 Corintios 8:12). Ayuda a alguien hoy con lo que tienes. La fe que tiende la mano simplemente se niega a continuar diciendo: "¡No!"

Abram…armó a sus criados…trescientos dieciocho”. Es interesante notar aquí que se menciona el número exacto. Creo profundamente que Dios no solo conoce a cada creyente que ayuda a aquellos que sufren, sino también cada creyente o iglesia que opta por hacer nada. Hay varios momentos específicos de la Escritura donde Dios parece que quiere que sepamos con precisión infinita que cada persona cuenta. Por ejemplo, en Nehemías 3 vemos la lista meticulosa de los que milagrosamente reconstruyeron los muros que habían sido derribados.

Estimado lector, esta es la fe que tiende la mano. Este tipo de sacrificio abre los cielos y produce lo sobrenatural. Leemos estas palabras en la historia de Abraham como una promesa profética para todos los que ayudan a alguien que está haciendo sufriendo, que está en cautividad o en necesidad: Después de estos acontecimientos: “Vino la palabra de Jehová a Abram en visión, diciendo: No temas, Abram; yo soy tu escudo, y tu galardón será sobremanera grande” (Génesis 15: 1).


Claude Houde es el pastor principal de la Iglesia de la Nueva Vida (Eglise Nouvelle Vie) en Montreal, Canadá.Bajo su liderazgo la Iglesia de la Nueva Vida se ha incrementado de ser un puñado de personas, a más de 3500 miembros, en una parte de Canadá donde pocas iglesias protestantes han alcanzado éxito.

viernes, 22 de julio de 2016

NO SE ACUERDA MÁS DE ELLOS

Hay buenas noticias para todo cristiano que haya luchado o trabajado para someter las obras de su carne en su propia fuerza. ¿Esto te incluye? ¿Cuántas veces has tratado de arar hacia la victoria en la vida cristiana? ¿Cuántas promesas le has hecho a Dios, para después romperlas? ¿Cuántas veces has tratado de agradar a Dios al combatir contra tus deseos y hábitos, sólo para fallar una vez más?

Estas son tus buenas noticias, registradas en el libro de Miqueas: "[El Señor] sepultará nuestras iniquidades" (Miqueas 7:19). La Palabra de Dios nos ha dado imagen tras imagen de cómo Él limpia nuestros pecados de la memoria: Él los borra. Él ya no se acuerda de ellos. Los entierra en el mar. Él los somete, lo que significa que los persigue y los captura. Isaías incluso nos dice que Dios toma nuestras transgresiones, y las coloca sobre Su hombro: "Echaste tras tus espaldas todos mis pecados" (Isaías 38:17). Esto significa que Dios nunca mirará nuestros pecados ni los reconocerá de nuevo.

Ahora permíteme preguntarte: Si Dios olvida nuestros pecados, ¿por qué es que siempre permitimos que el diablo desentierre algo del lodo o del fango de nuestro pasado y lo ventile en nuestra cara? Todos nuestros pecados ya están cubiertos por la sangre de Cristo; el poder limpiador y perdonador de la sangre de Jesús lo abarca todo. Cubre nuestra vida entera.

jueves, 21 de julio de 2016

COMPLETOS EN ÉL

Habrá dos grupos en el juicio: ovejas y cabras. Estos grupos van a estar delante del Señor por separado en ese mismo día, un grupo a la derecha y el otro a la izquierda; santos y pecadores. Y las malas obras que serán expuestas ese día serán únicamente las de los malos.

La Escritura dice que todas las obras malas de los impíos serán llevadas a la luz y expuestas. Todo pensamiento malo, todo deseo secreto, toda lujuria, toda imaginación vil, toda negación de Cristo, toda blasfemia: Todo será proclamado y juzgado.

Por otro lado, ninguna obra mala de los justos será mencionada en ese día. En su lugar, toda cosa buena acerca de sus vidas será llevada a la luz: Todo pensamiento santo, todo acto de caridad, toda obra de sacrificio. Él traerá todo lo bueno la luz, delante de todos. ¡Y aquél será un momento glorioso!

El hecho es que al encontramos ante nuestro Señor en el Juicio, estaremos completos en Él. Esto significa que todo lo que hemos hecho, incluyendo cualquier pecado que hayamos cometido, estará ya cubierto bajo Su sangre y nunca se mencionará de nuevo. No hay condenación para los justos, ninguna en absoluto. Jesús nos dice: "De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida" (Juan 5:24). La palabra griega “condenación” aquí, es "juicio". Jesús está diciendo, en esencia: "Si tú crees en Mí, no vendrás a condenación. En lugar de ello, pasarás de la muerte a la vida".

miércoles, 20 de julio de 2016

TRAIGO BUENAS NOTICIAS

"Está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio" (Hebreos 9:27). Como afirma la Escritura, nuestra vida aquí en la tierra es como la hierba (ver Salmos 102: 11). Un día estamos aquí, creciendo y prosperando, y al día siguiente estamos desapareciendo con la temporada. Somos como el vapor de la respiración que vemos en un día frío: aquí un momento y ya no más al siguiente. Y estoy convencido de que si pasáramos tan sólo un momento en la eternidad, nos haría darnos cuenta de cuán poco importante y fugaces han sido nuestros miedos presentes y pruebas. También veríamos cuán presente ha estado el Señor con nosotros todo el tiempo, velando por nosotros con Su poder para salvar y guardar.

Les traigo buenas noticias, noticias gloriosas que ayudarán a combatir todas las malas noticias que has estado escuchando. Creo que esta noticia va a mantener tu corazón y espíritu en paz, incluso alegre, a través de todo lo que está viniendo sobre la tierra. Estas son las buenas noticias:

Si te has arrepentido de cualquiera y de todos los pecados, y estás confiando en Jesús, creyendo en Su sangre purificadora, sujetándote a diario a Su señorío, estarás delante de Su trono sin culpa ni miedo. De hecho, vas a ser reconocido ante todos los presentes, todo ser humano, todo ángel, todo demonio del infierno, como la preciosa Novia de Cristo.

No tendrás que enfrentar ni siquiera un solo pecado contra ti, no serán expuestos por cualquier falla, más bien, serás capaz de estar de pie, sin mancha.

No se mencionará ni un solo pecado tuyo. En su lugar, sólo tus buenas obras, incluyendo tu fe en Jesucristo, serán expresadas a las multitudes reunidas.

martes, 19 de julio de 2016

FE PERSEVERANTE

Cada vez que enfrentamos aflicciones y persecuciones, Satanás viene a nosotros susurrando miedos y mentiras: "¿Cómo lograrás atravesar esta crisis? ¿Qué harás ahora? Si Dios es fiel, ¿cómo podría permitir que esto te suceda? ¿Cómo pudo poner a tus seres queridos en riesgo de esta manera? ¿Qué será de ti, de tu familia, de tu trabajo, de tu ministerio?"

Pero la fe perseverante se levanta y responde a las mentiras del enemigo: "Diablo, estás haciendo las preguntas equivocadas. La pregunta para mí en este momento no es cómo voy a hacerlo. No es lo que será de mí y de los míos. Yo ya he puesto todo, todas las aflicciones, todas las pruebas, todos mis planes, todo lo que me preocupa, en las manos de mi Padre amante. Él me ha demostrado su fidelidad una y otra vez fiel y yo puedo confiarle mi futuro".

Con esto establecido en nuestros corazones, la pregunta para nosotros es: "¿Cómo puedo amar más y servir mejor a mi Señor? ¿Cómo he de servir a los demás como a mí mismo?"

La fe perseverante significa echar nuestras vidas completamente a la voluntad de Dios, como, como Jesús lo describe en el Sermón del Monte. En resumen, debemos buscar a Dios y Sus intereses en primer lugar, y entonces, todo lo que necesitamos nos será dado (ver Mateo 6:33).

La fe perseverante declara, "No tengo voluntad propia. Más bien, que se haga Su voluntad. Ya no más agendas personales para mí. Ya no más jugar a ser Dios, tratando de resolver mis propios problemas o aquellos de los demás. Espíritu Santo, mantén mi mente en mi Señor y en Sus promesas".

Con tal fe, estaremos listos para lo que traiga el tiempo presente.

lunes, 18 de julio de 2016

JESÚS VINO A DESTRUIR LAS OBRAS DEL DIABLO - Gary Wilkerson

Tras ser atacado verbalmente por un hombre con un demonio, Jesús le dijo al demonio: "Cállate, y sal de él" (Lucas 4:35). En ese momento, el demonio derribó al hombre y salió de él sin hacerle más daño.

¿Cómo sería, hoy, si tuvieras la fe para creer que tu matrimonio ya no pudiera dañarse más? ¿Cómo sería si creyeras que tus hijos que se han alejado de Dios pudieran volver al Señor y conocerle?

He visto que lo que está escrito en este texto es una realidad y quiero decirte que lo mismo puede sucederte a ti. Yo estaba en el mismo borde y todo se trataba de mi hijo pródigo. Se fue de casa, se metió en las drogas y vivía en la calle. No era más que un niño salvaje pero tenía un buen corazón y yo sabía que Dios tenía un llamado en su vida.

Empecé a orar así: "Espíritu Santo, interfiere con mi hijo pródigo, Elliott. Oh, Espíritu Santo, donde quiera que esté en este momento, trunca los planes del enemigo, porque sé que él ha sido llamado a tener victoria tras victoria. Y entonces, Señor, destruye las obras del enemigo".

¡El hijo pródigo ha vuelto a casa! Jesús interfirió con su vida y mi hijo es un hombre cambiado. Él está sirviendo a Dios. ¡Él es totalmente diferente! Tiene gozo, confianza, seguridad. Y tiene visión para su futuro. ¿Por qué? Debido a que Jesús se involucra, Jesús trunca y Jesús destruye.

La buena noticia es que Jesús quiere tomar lo que ha sido planeado en tu contra y destruirlo para que ya no te pueda dañar más. ¡Él puede hacerlo por ti, ahora!

sábado, 16 de julio de 2016

CUANDO DIOS PROVEE - Nicky Cruz

Hay un alivio enorme al vivir bajo la guianza y provisión de Dios. Quita una tremenda preocupación de los hombros. No tengo que preguntar de dónde vendrá mi próxima comida o si voy a tener un lugar donde reclinar mi cabeza. Sé que Dios está en absoluto control y que nunca me ha defraudado.

Al principio de mi ministerio me preocupaba por mis hijos. Sabía que mi pasado me perseguiría, y me preguntaba si la maldición bajo la cual estaban mis padres afectaría a mi familia. Yo sabía que a Satanás no le gustaba la forma en que lo atacaba semana tras semana y cómo lo hacía en su propio terreno. Se burlaba de mí constantemente, y yo sabía que iba a hacer lo mismo con mi esposa e hijos.

Como evangelista pasé mucho tiempo de gira, lejos de casa, y como hombre joven pasaba horas orando que Dios cuidara de mi familia, que los protegiera de los daños que Satanás quería infringirles.

Muchas noches, permanecía despierto en la habitación del hotel orando: “Señor, tú sabes que trato de ser el mejor esposo y padre que puedo ser. Amo a mis hijos y a Gloria más que a mi propia vida. No podría soportar la idea de que les pase algo a ellos. Por favor, cuida de mi familia. Por favor, guarda a sus corazones. Cuida de mis bebés, Jesús”.

Cuando más oraba esa oración, tanto más Dios ponía una sensación de paz en mi espíritu. Me dijo que si me mantenía fiel a su llamado en mi vida, él cuidaría de Gloria y los niños. Él conocía mi corazón. Sabía lo mucho que quería servirle y cuánto me dolía por los perdidos y desamparados del mundo, asi que me comisionó para llegar a ellos en cada oportunidad. Y Él quería que yo lo hiciera libre de preocupación por mi familia.

Fue una de las muchas conversaciones que Dios ha tenido conmigo a través de los años. Prometió cuidar de mi familia, así que los entregué completamente a su cuidado, y siempre ha mantenido su promesa.


Nicky Cruz, evangelista internacionalmente conocido y prolífico autor, se volvió a Jesucristo de una vida de violencia y crimen después de encontrarse con David Wilkerson en la ciudad de Nueva York en 1958 La historia de su dramática conversión fue contada por primera vez en el libro “La Cruz y el Puñal” escrito por David Wilkerson y más tarde en su propio best seller “Corre, Nicky, Corre”.

viernes, 15 de julio de 2016

EN UN LUGAR PELIGROSO

Algunos de ustedes que pasan por situaciones difíciles se encuentran en un lugar peligroso con su fe.

Debo preguntar: ¿Has permitido semillas de incredulidad en tu corazón? ¿Tiene serias dudas acerca de la fidelidad de Dios? ¿En lugar de adorarlo, dudas de él?

“¿Señor, por qué no has intervenido para mí? ¿Por qué has permitido tal confusión en mi matrimonio, en mi familia? Has puesto sobre mí más de lo que soy capaz de soportar”. Tal actitud puede conducir a un corazón endurecido y con el tiempo a una falta de vida espiritual.

El apóstol Pablo exhortó a Timoteo: “Sufre penalidades como buen soldado de Jesucristo”. (2 Timoteo 2:3). La palabra griega para penalidades aquí, indica sufrimiento y aflicciones difíciles. ¿Qué le dice Pablo a Timoteo acerca de estas cosas? "¡Sopórtalas, hijo! Eres un soldado en el ejército del Señor. Has sido entrenado para padecer dificultades en la batalla espiritual".

Esto se ve reflejado también en el Antiguo Testamento. Se nos dice: "Los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar su poder a favor de los que tienen corazón perfecto para con él" (2 Crónicas 16: 9, itálicas añadidas). La palabra hebrea para perfecto en este verso significa "completamente entregado a él en confianza."

Dios observa toda la tierra, buscando diligentemente a ese hombre o mujer de fe que se entrega a Él total confianza.

Cada vez que el Señor encuentra a tal sirviente, dice de esa persona: "Este amado se sostiene en su fe y confianza en mí. Por lo tanto, Me mostraré fuerte para él. Él va a conocer mi poder y verá brazo fuerte revelado a su favor".

jueves, 14 de julio de 2016

VICTORIA IMPOSIBLE

Un mensajero trajo un informe espantoso a Asa, rey de Judá: ¡Un ejército de un millón de hombres se dirigía hacia ellos! Los etíopes y los libios habían unido sus fuerzas, y ahora este gran ejército iba hacia Judá, decidido a destruirla.

El día previo a esto, Asa había llamado al pueblo para dar gracias al Señor por la paz y las bendiciones que estaban disfrutando porque habían buscado a Dios. Y entonces leemos: "Y salió contra ellos" (2 Crónicas 14:9). De la noche a la mañana, Judá estaba en guerra, enfrentando a un millón de soldados hostiles.

Así que, ¿Qué hace un siervo que confía en Dios cuando se enfrenta a tal dilema? ¿Cómo reacciona? ¿Entrará en pánico? ¿Se volverá al brazo del hombre en busca de ayuda? ¿O coloca todo en las manos del Señor, en total confianza?

¿Cuál fue la reacción justa del rey?

“Y clamó Asa a Jehová su Dios, y dijo: ‘¡Oh Jehová, para ti no hay diferencia alguna en dar ayuda al poderoso o al que no tiene fuerzas! Ayúdanos, oh Jehová Dios nuestro, porque en ti nos apoyamos, y en tu nombre venimos contra este ejército. Oh Jehová, tú eres nuestro Dios; no prevalezca contra ti el hombre’. Y Jehová deshizo a los etíopes delante de Asa y delante de Judá; y huyeron los etíopes." (2 Crónicas 14: 11-12).

Dime, ¿Qué nos dice la reacción de Asa aquí a la iglesia de Jesucristo, hoy en día? A este hombre de Dios se le había dado la más horrible y espantosa noticia. Él tenía en su contra todas las probabilidades de sobrevivir, y mucho menos de experimentar victoria.

Amado, el significado de este pasaje es claro: Nos muestra que la victoria –aún la victoria imposible – está reservada para aquellos que ponen toda su confianza en el Señor.

miércoles, 13 de julio de 2016

DEJANDO QUE LA PAZ DE DIOS GOBIERNE

Dios, por su Espíritu, crea la paz, El hace que suceda, y la crea en ti.

No estoy hablando sólo de una paz con Dios. La paz que crea en ti es una conciencia tranquila, una paz que brota y fluye dentro, sanando, estabilizando y desarrollando confianza.

Cuando se tiene tal paz, dejas de tratar de jugar a ser Dios. Dejas de tratar de resolver tus problemas y los de los demás. Dejas de imaginar en tu mente lo que podría suceder, que alguna cosa horrenda podría llegar a ocurrir.

En lugar de eso, llevas todo pensamiento cautivo. Eres capaz de hacer esto porque te mantienes en la paz que Dios ha creado en ti. Comienzas a confiar y aceptar su amor y empiezas a creer en las promesas de su Palabra.

Amado, te animo a pedir al Espíritu una mayor medida de fe en cuanto a su amor por ti. Pídele que cree en ti un mayor flujo de la paz de Dios. Su paz vendrá sobrenatural y milagrosamente, cuando hayas rendido todo a él. Entonces el Señor hará brotar su paz como fruto de tus labios.

La verdadera paz no puede ser falsificada; el mundo reconoce cuando está en alguien. El Espíritu Santo hará que los que te rodean noten que tienes su paz. No va a ser tu paz la que les dé testimonio, sino la del Espíritu. Los moverá, haciendo que te pidan oración, oración que los tocará y les traerá sanidad.

A medida que las nubes se agrupan causando temor en el mundo, el pueblo de Dios camina de acuerdo a esta palabra de Pablo: " Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones" (Colosenses 3:15).

martes, 12 de julio de 2016

¡PAZ, PAZ!

“Produciré fruto de labios: Paz, paz” (Isaías 57:19). Esta es una de las promesas más alentadoras en la Palabra de Dios. El Señor dice que va a echar fuera de nosotros el espíritu de temor e implantará su espíritu sobrenatural de paz. Isaías repite aquí la palabra "paz" para hacer hincapié de que se trata de una paz continua.

El Espíritu Santo promete: "Voy a crear paz en ti". Una vez que experimentamos esta paz, se convertirá en una palabra creativa que fluya de nuestros labios hacia los demás.

Llega un momento en nuestras vidas cuando quedamos totalmente agotados por todos los problemas que se arremolinan alrededor nuestro, problemas personales que pueden implicar familia, amigos, nuestro trabajo o nuestras finanzas. Llegamos a quedar exhaustos de tanta "mala noticia" desgarradora que viene, crisis que parecen estar fuera de control.

Entonces, ¿Cómo apropiarse de esta creación milagrosa y omnipotente de paz?

En primer lugar, debemos reconocer que todos nuestros temores son causados por la incredulidad, porque no hemos confiado plenamente en el poder del Espíritu Santo que vive en nosotros.

El Espíritu de Dios es la plenitud absoluta del amor divino que cuida de cada aspecto, como una madre; su poder es mayor que todos los principados del infierno y conoce todas las cosas. Sin embargo, a pesar de que sabemos esto, a menudo nos sentamos en la presencia del Espíritu murmurando y quejándonos, pensando en la forma en que lo hacen los niños abandonados.

Déjame decirte que ningún creyente puede ser curado del espíritu de temor, o encontrar paz, hasta que él o ella entreguen todas las cosas en las manos amorosas del espíritu. Debemos renunciar a todo entregándolo a su voluntad, confiando en que "Aquel que vive en mí es mayor que el que está en el mundo" (1 Juan 4:4).

lunes, 11 de julio de 2016

EL DESTRUYE LOS PODERES DE LAS TINIEBLAS - Gary Wilkerson

Mientras Jesús estaba enseñando en la sinagoga, un hombre poseído con un espíritu maligno clamó: “¿Qué tienes con nosotros, Jesús nazareno? ¿Has venido para destruirnos?” (Lucas 4:34).

Observa la pregunta: “¿Has venido para destruirnos?”. Ahora si podemos decir que somos victoriosos, porque Jesús no solo interviene, sino que destruye.

Soy muy bendecido al leer la palabra “destruye” en este texto porque si alguien solamente interviene en algo, mi miedo es que ese algo pueda volver. ¿Alguna vez te ha pasado que algo se vaya y luego vuelva? El año pasado por estas fechas dije que iba a bajar 20 libras. Pues bien, perdí ese peso, pero luego no solo lo recuperé sino que gané 5 libras más. Así que para mi, intervenir no es suficiente. Necesito que aquello sea destruido, ¿Y tu?

Gracias a Dios que él interviene, pero la mayoría de nosotros nos gozamos de que él destruye las obras del enemigo. Jesús dijo: “Yo vine a destruir las obras del enemigo”. Si todo un plan fuese escrito en contra tuya en lo mas profundo del infierno, él no solo va a interferir con aquello, como tachando un punto de una lista, sino que tomará ese plan, y lo arrojará dentro del fuego. Satanás preguntará: “¿Qué hiciste con mi plan, mis intenciones de destruir la vida de esa persona?”

“El hijo de Dios vino a destruir las obras del enemigo” (Ver 1 Juan 3:8)

Jesus destruye aquello que pretendía destruirte a ti. ¿Lo sabías? Él está ahí para destruir los poderes de las tinieblas en tu vida.

sábado, 9 de julio de 2016

MANTENER VIVO EL FUEGO - Jim Cymbala

La última carta que escribió Pablo fue para Timoteo, un joven ministro que él había ordenado. En la carta Pablo le dijo: "Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos.Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio" (2 Timoteo 1:6-7). Tenemos una imagen de un fuego que está casi apagado, brasas que hay que avivar para mantener el fuego ardiendo. Pablo quería que Timoteo avivara las llamas del Espíritu. Él le advirtió que no las descuidara, sino que por el contrario avivara el fuego y lo matuviera encendido. No importa lo que Timoteo hiciera, pero por encima de todo debía impedir que el fuego se extinguiera; tenía que prestar atención a la obra del Espíritu dentro de sí. Sin esa unción, Timoteo nunca cumpliría con los propósitos de Dios para su vida.

Charles Finney, un ministro presbiteriano del siglo XIX y ex presidente del Instituto Oberlin, predicó una serie de conferencias acerca de los avivamientos de la religión que luego se convirtieron en un libro que ahora se considera un clásico espiritual. En él describe tres puntos claves sobre el Espíritu Santo:
  • Jesús prometió la plenitud del Espíritu: "Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra."(Hechos 1:8).
  • Las Escrituras mandan a los cristianos a estar llenos del Espíritu Santo: "No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu" (Efesios 5:18). Al igual que hay mandamientos para amarnos unos a otros y para no robar, no hay diferencia con el mandamiento de "ser llenos del Espíritu". Está expresado en modo imperativo, lo que quiere decir que es un mandamiento igual que cualquier otro mandamiento bíblico.
  • La plenitud del Espíritu es una necesidad en nuestras vidas. Cuando Jesús declaró: " separados de mí nada podéis hacer" (Juan 15:5), lo dijo en serio.

Cuando Dios toma el control de una vida o de una iglesia, toma el control mediante el Espíritu Santo, porque el Espíritu Santo es el Ayudador que Jesús envió a hacer la obra. Cuando tenemos miedo de dar el control al Espíritu, realmente tememos al control de Dios sobre nuestras vidas. Cuando nos negamos a ceder al Espíritu, nos perdemos la emoción santa de vivir más allá de nosotros mismos.



Jim Cymbala comenzó la iglesia Brooklyn Tabernacle con menos de veinte miembros en un pequeño y deteriorado edificio en una parte difícil de la ciudad. Nacido en Brooklyn, es un viejo amigo de David y Gary Wilkerson.

viernes, 8 de julio de 2016

CONSOLADOS POR DIOS

“En Jerusalén tomaréis consuelo” (Isaías 66:13).

¡Qué tal profecía! Este versículo habla del consuelo en la Iglesia, de cada miembro del cuerpo de Cristo amándose y nutriéndose el uno al otro. Es un cuadro del pueblo de Dios consolando las heridas los unos de los otros y participando de sus sufrimientos.
Esta imagen se ve confirmada por Pablo en el Nuevo Testamento: "Bendito sea el…Dios de toda consolación, el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios" (2 Corintios 1:3-4, la cursiva es mía).
Ten en cuenta que aquí no se dice nada de la liberación de la batalla. Sólo se nos dice que el Espíritu Santo nos da la consolación para soportar y permanecer firmes en nuestra prueba: "consuela…en tribulación".
Esta consolación, provista por el Espíritu en medio de nuestros problemas, no es simplemente un aligeramiento temporal de la carga. No es un suspiro de alivio, un cierre de pensamientos o temores inquietantes. Más bien, es la consolación que viene a nosotros en nuestros problemas; y es sobrenatural. Es una obra milagrosa, una sanidad de la mente, del alma y del espíritu enviada desde el cielo. Tal consolación es el ministerio exclusivo del Espíritu Santo, y se lleva a cabo por fe, a medida que confiamos en Su amor para con nosotros.
Amado santo, te pregunto: ¿Qué es lo que tienes para dar a los otros que están en problemas? ¿Qué ha hecho el Espíritu Santo en ti que puedas traer sanidad a tus amigos y familiares heridos?
No es una cuestión de medios o de caridad. Las palabras amables de simpatía no son suficientes. Una canasta de comestibles no es toda la respuesta. Todas estas cosas son buenas y escriturales, pero ninguna de ellas en sí mismas son capaces de sanar corazones.
“Para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios” (2 Corintios 1:4).
El Espíritu Santo promete un milagro creativo.

jueves, 7 de julio de 2016

EL AMOR DE MI PADRE

Una madre se quedará con su hijo enfermo hasta que llegue la cura. Ella incluso soportaría si el niño rechazara su amor. Ese hijo puede caer en pecado, sin tener en cuenta todas las palabras de orientación y corrección de su madre. Puede llegar a sentirse abrumado por el desaliento o la incredulidad, o llegar a ser orgulloso, terco y rebelde. Sin embargo, a pesar de todo, su madre nunca se da por vencida con él.

Considera la imagen de un águila madre. "Lo guardó [a ti] como a la niña de su ojo. Como el águila que excita su nidada, revolotea sobre sus pollos, extiende sus alas, los toma, los lleva sobre sus plumas" (Deuteronomio 32:10-11). Jesús se refiere a una imagen similar cuando habla de cómo "la gallina junta sus polluelos debajo de las alas" (Mateo 23:37). En tiempos de tormenta, dicha madre oculta a sus pequeños de forma segura y amorosa, debajo de sus alas.

Aquí, estamos hablando del amor más tierno y confiable conocido por los seres humanos. Si entraras en cualquier tribunal y fueras de una sala a otra, verías a hombres jóvenes en juicios por todos los crímenes imaginables. ¿Y quiénes estarían sentadas, mirando? En su mayoría, madres.

Anda a cualquier prisión los días de visita. ¿A quién ves formando las filas para visitar a un hijo o hija en prisión? Madres, cargadas de corazón por el dolor, madres que parecen tener una capacidad ilimitada de amar y perdonar.

Hace muchos años, un viejo predicador escribió: "No sé si el hijo pródigo tenía madre, pero si la tenía, les aseguro que mientras el padre estaba en el techo esperando que su hijo volviera a casa, esa madre estaba encerrada en su habitación, orando y llorando. Más tarde, cuando todos estaban bailando por el regreso del hijo, hallarías a la madre susurrando esperanza y sanidad en el oído de su hijo".

Podemos no entender por qué Dios permite que nuestras aflicciones continúen; por qué los que amamos sufren dolor y tribulación durante tanto tiempo; por qué razón muchas de nuestras oraciones no parecen recibir una respuesta; por qué razón muchas de nuestras preguntas quedan sin respuesta. Pero Dios no está obligado a responder a todas nuestras preguntas. De hecho, puede que no tengamos ninguna respuesta hasta llegar a la gloria.

Sin embargo, hay una cosa que nunca voy a cuestionar: El amor de mi Padre hacia mí, revelado por el Espíritu santo que mora en mi interior.

miércoles, 6 de julio de 2016

UNA MISIÓN DE AMOR

El amor del Padre hacia nosotros, personificado en Su Hijo, se ha comprometido con el trabajo ministrador del Espíritu Santo. Y el Espíritu ha sido enviado a la humanidad para revelar la majestad y gloria de este amor eterno.

"El amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado… os ruego, hermanos, por nuestro Señor Jesucristo y por el amor del Espíritu" (Romanos 5:5; 15:30). El Espíritu Santo es el amor eterno del Padre y del Hijo. Todas Sus obras, todo Su ministerio, están ordenados para expresar y manifestar dicho amor.
Del mismo modo que Jesús aceptó su misión voluntariamente, también lo hizo el Espíritu Santo. Él fue dado por el Padre, a Cristo, quien, a su vez nos envió al Espíritu en una misión de amor. Por lo tanto, toda obra que el Espíritu hace, todo consuelo y consolación que Él trae, toda revelación, toda disciplina, todo cortejo y advertencia, todo proviene del amor. En primer lugar, proviene del amor del Padre, y del amor de Cristo, pero también del propio amor del Espíritu, porque el Espíritu Santo verdaderamente ama a todos aquellos, dentro de quienes Él mora.
Esto puede sonar elemental para algunos lectores, pero, francamente, en estos días de creciente agitación, esta verdad debe ser afirmada en nuestros corazones. Para aferrarnos durante los días venideros, nuestra fe tiene que echar mano de lo siguiente: Si no estamos seguros en el amor de Dios por nosotros, no podremos crecer en la firmeza y en la confianza. Y no vamos a ser capaces de alegrarnos cuando las tormentas furiosas estén sobre nosotros.
El profeta Isaías asemeja la obra y el ministerio del Espíritu Santo con el amor y la comodidad de una madre.
“Como aquel a quien consuela su madre, así os consolaré yo a vosotros, y en Jerusalén tomaréis consuelo” (Isaías 66:13).
En lo natural, no hay mayor concepción del amor que el de una madre tierna y cuidadosa. Ella siempre está ahí para sus hijos, con una palabra nutritiva y reconfortante en los momentos de angustia.
Con esta imagen materna, el Espíritu Santo nos muestra cómo Él cumple Su misión. Él nos está diciendo a través de Isaías, en esencia:
"Como seguidores de Jesús, ustedes ya saben algo sobre el amor. Ahora déjenme mostrarles cuán tierno y paciente es el amor del Padre y de Su Hijo hacia ustedes. Para entenderlo, piensen en el amor de una tierna madre piadosa. Así es cómo Yo obro en ti, así es cómo te ministro".

martes, 5 de julio de 2016

FIRMES Y CONFIADOS

“Cristo…hijo sobre su casa, la cual casa somos nosotros, si retenemos firme hasta el fin la confianza y el gloriarnos en la esperanza. Por lo cual, como dice el Espíritu Santo: Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones, como en la provocación, en el día de la tentación en el desierto, donde me tentaron vuestros padres; me probaron, y vieron mis obras cuarenta años” (Hebreos 3:6-9, la cursiva es mía).

“Mirad, hermanos, que no haya en ninguno de vosotros corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo; antes exhortaos los unos a los otros cada día, entre tanto que se dice: Hoy; para que ninguno de vosotros se endurezca por el engaño del pecado. Porque somos hechos participantes de Cristo, con tal que retengamos firme hasta el fin nuestra confianza del principio” (3:12-14, la cursiva es mía).

Yo creo, así como también otros atalayas, que ya estamos viviendo los días que Jesús anunció. En todo el mundo, los corazones de las personas están desmayando de miedo, al ver cómo están llegando las cosas terribles sobre la tierra.

Sin embargo, en medio de toda esta ansiedad y miedo, nosotros, los que confiamos en el Señor, escuchamos Su Palabra diciéndonos: "Estén firmes y confiados hasta el final".

El hecho es que cada vez que el miedo se aumenta, Dios nos llama a tener mayor firmeza. Siempre que hay un gran terror y apostasía, Él nos llama a tener una mayor confianza. Siempre que hay tristeza y desesperación, Él nos llama a aumentar nuestro gozo y alegría.

Esa es la naturaleza de nuestro Padre celestial. Él ha hecho provisión para que Su pueblo se aferre y conserve su alegría en el más severo de los tiempos difíciles.

Sin embargo, hay una condición vinculada a esta provisión y es un gran “si”:

"Somos hechos participantes de Cristo, con tal que [si] retengamos firme hasta el fin…Cristo…la cual casa somos nosotros, si retenemos firme hasta el fin la confianza y el gloriarnos en la esperanza " (Hebreos 3:14, 6, la cursiva es mía).

¿Por qué se nos da esta palabra de advertencia? Es porque hay fuerzas poderosas obrando hoy en contra de cada creyente que retenga con firmeza una fe confiada.

lunes, 4 de julio de 2016

NINGUNA ARMA FORJADA CONTRA TI - Gary Wilkerson

“¡Vete! ¿Por qué te entrometes con nosotros, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a destruirnos?... ¡Cállate! lo interrumpió Jesús y le ordenó: ¡Sal de este hombre!” (Lucas 4:34-35, NTV)

Quiero concentrarme en la frase: "lo interrumpió Jesús" Jesús quiere hacer eso en tu vida hoy. ¡Hoy! No cuando finalmente lo hayas complacido con tu perfección (porque tú nunca lo harás). La buena noticia es que hay un poder del Espíritu Santo a disposición de los creyentes de Jesucristo, que dice: "Voy a interrumpir esto" Incluso si se trata de un corazón apartado o alguna lucha con el pecado, en Su misericordia, bondad y gracia, ¡Él lo hace en este momento!

Satanás planea que te vuelvas adicto, desanimado, lleno de dudas, temor y ansiedad. Su plan no es sólo llevarte a ese punto, sino mantenerte allí. Una de las experiencias más dolorosas que tengo como un pastor es sentarme cara a cara con personas y oír sus confesiones:

"He sido adicto a esto o aquello durante diez años o quince años".

"Hace diez años, nuestro hijo huyó de casa y no está sirviendo a Dios".

"Durante los últimos cinco años nuestro matrimonio ha estado complicado. ¡Estamos a punto de colapsar!" Y la lista continúa.

Tengo una buena noticia para todos nosotros hoy. Jesús no sólo interrumpe, sino que ve el período de tiempo que Satanás quiere acosarte y dice: "Ya es suficiente. Es el momento de interrumpir".

¡Es tiempo de interrumpir! Es el momento en que tú digas que es suficiente. Satanás pretende construir armas contra ti. Así que necesitamos tener mucho cuidado de no tomar una especie de actitud ligera, relajada. Algo así como: "¡Oh!, bueno, Satanás no tiene ningún poder. Él no puede interferir en mi vida. Él no puede interrumpir lo que Dios está haciendo".

Él puede venir contra ti, ¿verdad? Tú ya lo has experimentado. Pero la buena noticia es que la Biblia dice que esas armas no van a prosperar.

“Ninguna arma forjada contra ti prosperará, y condenarás toda lengua que se levante contra ti en juicio” (Isaías 54:17).

sábado, 2 de julio de 2016

ÉL ES ABSOLUTAMENTE FIEL - Carter Conlon

"Y no he visto justo desamparado, ni su descendencia que mendigue pan" (Salmo 37:25). La increíble segunda mitad de esta promesa: "Ni su descendencia que mendigue pan", significa que el caminar con Cristo no te afecta tan sólo a ti, sino que afecta el futuro de sus seres queridos.

Recuerda que es en última instancia, a causa de la obediencia de Cristo al Padre, debido a que Él dio su vida para cumplir con los propósitos de Dios, que tú y yo, como los descendientes de Jesucristo, podemos reclamar la promesa en este salmo. Y así vemos lo importante que es que caminemos en obediencia y demos todo nuestro corazón al Señor. Al hacerlo, la promesa se extenderá a todos los que vienen después de nosotros, nuestros hijos, nuestros nietos, aquellos sobre los que Dios ha hecho de nuestras vidas una autoridad. Ya he visto que esto es cierto en mi propia vida.

Que yo recuerde, soy el primer creyente en Cristo en mi familia, pero ahora tengo sobrinos y otros miembros de mi familia que se han vuelto a Dios. Y mucho tiempo después de que me haya ido, creo que la bendición del Señor todavía estará en mi casa porque yo tomo la decisión de caminar en la justicia de Cristo.

Los domingos en la noche aquí en la Iglesia Times Square, escucho muchos testimonios de personas en nuestra congregación que trataron de huir de Dios. Vivieron vidas de pecado y rebelión, escuchando su música extremadamente fuerte en un intento de ahogar la voz de Dios. Pero el dilema al que se enfrentaban era que tenían una madre o un padre piadoso… ¡alguien estaba orando por ellos! Y ahora es obvio que no han sido abandonados; no están rogando por pan, debido a que alguien en su casa caminaba con Dios.

Hagamos la elección diaria de seguir en el camino de Dios, manteniendo la verdad de Dios en justicia, y confiando en que él nos dará la fuerza que necesitamos para seguirlo plenamente. A medida que elegimos hacerlo, veremos que se cumple la escritura que dice que la bendición del justo será sobre nosotros, así como sobre nuestros descendientes. Todo lo que necesitemos será suplido, ¡ya que Dios es absolutamente fiel para cumplir su promesa!

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Carter Conlon se unió al equipo pastoral de la Iglesia Times Square en 1994, por invitación del pastor fundador David Wilkerson, y fue nombrado para el cargo de Pastor Principal en 2001.

viernes, 1 de julio de 2016

DIOS ES NUESTRO REFUGIO

En este momento, el mundo se dirige hacia una gran turbulencia. Habrán eventos y caos que, naturalmente, traen miedo. Pero Dios nos ha dicho: "Mi Palabra está en ti. Estás cubierto bajo la sombra de mi mano y tú eres mi hijo”. Ha llegado el momento de ajustar nuestros cinturones de seguridad, abrir nuestra Biblia y hablar con nuestro Padre a través de todo esto. Él ha dicho que no vamos a derrumbarnos: “Veía al Señor siempre delante de mí; porque está a mi diestra, no seré conmovido.” (Hechos 2:25).

Te insto a apropiarte de esta poderosa palabra de Isaías:

“Levantad en alto vuestros ojos, y mirad quién creó estas cosas; él saca y cuenta su ejército; a todas llama por sus nombres; ninguna faltará; tal es la grandeza de su fuerza, y el poder de su dominio.”

“¿Por qué dices, oh Jacob, y hablas tú, Israel: Mi camino está escondido de Jehová, y de mi Dios pasó mi juicio? ¿No has sabido, no has oído que el Dios eterno es Jehová, el cual creó los confines de la tierra? No desfallece, ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance.”

“El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas. Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen; pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.” (Isaías 40:26-31).

Nuestra comunión con Él da a luz confianza. Al derramar ante el Señor nuestras necesidades y preocupaciones, salimos con su reposo y seguridad. “Esperad en él en todo tiempo, oh pueblos; derramad delante de él vuestro corazón; Dios es nuestro refugio” (Salmo 62:8).