jueves, 30 de junio de 2016

EL SALTO DE FE

Es posible que nos conmovamos y despertemos, y que nos preguntemos: “¿Por qué estoy tan temeroso? ¿Por qué estoy en esta montaña rusa de la desesperación? ¿Por qué el futuro causa pánico en mi alma?”.

Esto sucede porque no hemos entregado totalmente nuestras vidas, nuestras familias, nuestra salud, nuestros trabajos y nuestros hogares en las manos fieles de Dios. No hemos dado el salto de fe que determina: “Mi Señor es verdadero y fiel. A pesar de que he fallado en innumerables ocasiones, Él nunca me ha fallado. Pase lo que pase, voy a entregar mi vida y futuro a su cuidado".

¿Cómo somos capaces de hacer esto? Al aceptar esta palabra que nos ha dado: “Así dijo Jehová tu Señor, y tu Dios, el cual aboga por su pueblo: He aquí he quitado de tu mano el cáliz de aturdimiento, los sedimentos del cáliz de mi ira; nunca más lo beberás” (Isaías 51:22). Él está diciendo, en esencia: “No estoy dormido. Yo soy el mismo Dios que abrió el Mar Rojo, que levanta a los muertos, y que ha hecho provisión para ti. Mi pueblo no está destinado a vivir en la esclavitud del miedo”.

La copa de estremecimiento es removida cuando despertamos a nuestra necesidad de aceptar la Palabra de Dios. Al tomar esta postura de fe, nos enfrentaremos a sacudidas repentinas de temor, pero tenemos que hacer frente a esos temores -echar mano de las promesas de Dios y estar plenamente convencidos de que él es capaz de mantener lo que le hemos confiado- y entonces no vamos a beber más del vino de la desesperación.

El hecho es que, cuanto más oscuros se vuelven los días, el pueblo de Dios debe vivir aún con más fe. De otro modo, hacemos parecer a Dios mentiroso cada vez que entramos en pánico y temor. En la revista de noticias Newsweek, se relataba el caso de una adolescente que demostró su fe de una forma muy poderosa. Un avión que volaba desde Newark a París entró en una fuerte turbulencia, y los pasajeros se volvieron presa del pánico y comenzaron a gritar. En medio de todo esto, la chica de dieciséis años de edad, sentada y con el cinturón de seguridad puesto, estaba leyendo su Biblia en silencio. Más tarde, cuando se le preguntó por qué no tenía temor cuando todo el mundo alrededor de ella estaba temblando de miedo, ella respondió: “Mi Biblia me promete que Dios cuidará de mí, así que tan sólo oré y confié”.

miércoles, 29 de junio de 2016

TOMA UNA POSICIÓN

Oigo de muchos creyentes que han bebido de la copa de la desesperación. Han enfrentado tantos traumas y han soportado tantas crisis que ahora están exhaustos. Están tan abrumados que piensan que una preocupación más, un temor más, y quedarán destruidos sin esperanza. Han llegado al límite de sus fuerzas, al final de sí mismos.

¿Qué dice Dios a un pueblo tan atemorizado que se estremece por la ansiedad? ¿Cuál es su solución para aquellos cuyos corazones están llenos de miedo, cuyos ojos están fijos en las calamidades que vienen sobre ellos? Él les da a esta palabra: “¡Despierta! ¡Levántate!” (Ver Isaías 51:17). Esta es la condición que Dios nos pone para que Él pueda quitar la copa de estremecimiento de nuestros labios: "¡Levántate! ¡Toma una posición! "

Amado, con todo lo que viene, con hombres malos que se vuelven cada vez más viles y malvados, con crisis económicas que continúan aumentando, el pueblo de Dios necesita más que mensajes alentadores. Necesita más que solo sermones que reactiven una fe de corta duración. Un hombre me escribió: “Sus mensajes recientes parecen repetitivos. Mensaje tras mensaje tratando de animar a los creyentes desesperados. Suena como que pocos saben cómo echar mano de una fe que no tiene que estar siendo constantemente reactivada. ¿Es que acaso no conocen su Biblia?”

Esta misma preocupación tenia Dios por Israel. ¿Cuál fue la respuesta del Señor a su acusación? Él le dijo: “¿Quién eres tú para que tengas temor del hombre, que es mortal, y del hijo de hombre, que es como heno?” (Isaías 51:12). En otras palabras: "He puesto mis palabras en tu boca, te he cubierto con mi mano, he dado mi palabra de que son mi pueblo, pero todavía no te convences de que seré fiel en llevar a cabo la palabra que he hablado. Todavía le temes a hombres que se desvanecen como la hierba”.

Pablo predicó que: “Dios repartió a cada uno una medida de fe” (Ver Romanos 12:3). A todos los creyentes se les da una porción o grado de fe, y esa porción debe desarrollarse en una fe inquebrantable y firme. ¿Como sucede esto? A medida que crece la fe, se fortalece de una sola manera: por el oír y confiar en la palabra de Dios.

martes, 28 de junio de 2016

UNA COPA DE ESTREMECIMIENTO

El Señor nunca tuvo la intención de que su pueblo viva en pánico o temblando de miedo. Incluso en el Antiguo Testamento, el Señor tenía un pueblo que confiaba en sus promesas y que permanecía inalterable aun en medio del caos a su alrededor. Vemos esto en la vida del profeta Habacuc, un hombre a quien le fue dada una visión acerca de “el fin" (Habacuc 2:3).

Habacuc vio a un pueblo en los últimos días que quedaría exhausto por dedicarse a la avaricia y la codicia. De acuerdo con su visión, un espíritu terrible de terror prevalecería en aquel tiempo (Ver 1:9). Habacuc dijo de todo esto: “El cáliz de la mano derecha de Jehová vendrá hasta ti, y vómito de afrenta sobre tu gloria” (2:16).

Sabemos que un profeta siempre habla a su propia generación primero. Sin embargo, según el propio Habacuc, esta palabra profética es también para nuestra generación. Él nos dice: “Aunque la visión tardará aún por un tiempo, mas se apresura hacia el fin, y no mentirá” (2:3, itálicas añadidas). Habacuc estaba viendo una copa de estremecimiento: “Oí, y se conmovieron mis entrañas...y dentro de mí me estremecí” (3:16).

Aquí había un profeta santo que oraba, que por un tiempo estaba tan abrumado por los acontecimientos terribles que incluso se estremecía. Pero el Espíritu vino sobre Habacuc, causando que comience a profetizar: “Aunque la higuera no florezca, ni en las vides haya frutos, aunque falte el producto del olivo, y los labrados no den mantenimiento, y las ovejas sean quitadas de la majada, y no haya vacas en los corrales; con todo, yo me alegraré en Jehová, y me gozaré en el Dios de mi salvación. Jehová el Señor es mi fortaleza, el cual hace mis pies como de ciervas, y en mis alturas me hace andar” (3:17-19).

Dios quitó la copa de estremecimiento que estaba sobre su siervo Habacuc y Él hará lo mismo con todos sus fieles hoy.

lunes, 27 de junio de 2016

EL DIOS QUE INTERVIENE - Gary Wilkerson

“Cierta vez que él estaba en la sinagoga, un hombre poseído por un demonio, un espíritu maligno, comenzó a gritarle a Jesús: -¡Vete! ¿Por qué intervienes…?” (Lucas 4:33-34, traducción de la version en inglés NLT).

Me encanta esta palabra: “intervenir”, que aparece en esta traducción.

Puede que quieras subrayarla en tu Biblia si tienes una traducción que utiliza la palabra "interviene" o, si no, escribirlo entus notas. El Dios que interviene, que mira a tu crisis, tu necesidad, y que en lugar de mantenerse al margen preocupado y ansioso, interviene en los problemas que tienes en tu vida.

Jesús interviene los planes satánicos que se forman en tu contra. Si no fuera por la intervención de Jesús, Satanás tendría acceso libre a ti. El poder del pecado, la enfermedad y la tribulación tendrían tal libertad en tu vida que no serías capaz de soportarlo. Pero Jesús te ama, Jesús se preocupa por ti, y cuando Satanás viene con sus planes destinados derribarte, Él interviene.

"No", él dice. "¡No, esto no va a suceder! Voy a hacer que este hermano, esta hermana permanezca en pie".

Cuando tienes miedo, cuando sientes como si fueras a fallar, cuando las malas intenciones del maligno vienen a ti de todos lados, ten la seguridad de que Jesús va a intervenir y va a acabar con todo ello.

Jesús intervino con este hombre endemoniado, y hay tantas areas de tu vida en la que el quiere intervenir. Tal vez estáscaminando en deliberada desobediencia y rebelión a Dios. Su gracia va a intervenir y va a llamarte de vuelta. Tal vez tehas vuelto tibio y tienes una fe a medias. Jesús quiere intervenir en eso y sacarte de ahi. Tal vez te preocupas por un miembro de la familia y sientes que no hay esperanza; no ves ninguna solución posible. Jesús interviene en todas estas cosas.

Así que Satanás vendrá a ti, tal como leemos de Jesús al lado del acantilado, con la intención de lanzarlo. Hay un plan previsto por Satanás en contra de tu vida y Jesús viene e interfiere con él. Puedes decir: "Alabado sea Dios" por esto, si quieres, porque esa es una noticia extremadamente buena.

sábado, 25 de junio de 2016

¿ESTAMOS CANTANDO MAS FUERTE? - Claude Houde

Al orar: "Señor, aumenta nuestra fe", te pido que permitas que Dios encienda una llama en tu corazón. Abraham, nuestro modelo de fe, fue a rescatar a las personas que habían sido capturadas por un enemigo implacable (Ver Génesis 14:11-16). El texto nos habla de "conquistadores despiadados que tomaron todo para sí mismos". Pero uno de los sobrevivientes, una víctima, cayó a los pies de Abraham y lo obligó a tomar una decisión.

No importa donde te encuentres, aquellos que sufren están llamando a la puerta de la iglesia. Hay una iglesia moderna que ha optado por cerrar los ojos ante el sufrimiento que la rodea. Esta indiferencia es una afrenta a la naturaleza misma de Dios. Esta Iglesia está obsesionada con sus propias bendiciones, sus necesidades, su adoración, sus servicios, su teología y su experiencia con Dios, y tiene una fuerte tendencia a permanecer "entre los nuestros, entre los cristianos."

En uno de sus libros, Dietrich Bonhoeffer, pastor y teólogo alemán, contó esta historia que me conmocionó profundamente, porque es una imagen fiel de la Iglesia moderna. Bonhoeffer era pastor durante la Segunda Guerra Mundial, cuando el holocausto nazi cobró la vida de seis millones de judios. La historia demuestra que la mayoría de los pastores y sacerdotes alemanes toleraron o trataron de ignorar la locura nazi y el racismo asesino que finalmente condujo al genocidio. La Iglesia finalmente despertó cuando ya era demasiado tarde. El pastor Bonhoeffer, que manifestó su oposición al régimen del Tercer Reich, fue echado a la cárcel, y finalmente fue ejecutado por su valor y convicciones.

Bonhoeffer escribió acerca de una conversación que tuvo con otro pastor poco antes de ser detenido.El pastor le confesó: "Fue horrible. Nuestra iglesia está justo al lado de las vías del ferrocarril, donde podemos oír pasar los trenes llevando judios hacia los campos de concentración. Al principio era raro, pero ahora pasan varias veces al día. Un domingo, hace varias semanas, algo terriblemente embarazoso sucedió. Estábamos justo en medio de nuestro servicio y el ruido de los trenes era ensordecedor. Entonces, justo cuando estábamos cantando canciones de adoración, oímos gente gritando: '¡Ayúdennos! ¡Ayúdennos!'".

Bonhoeffer, horrorizado, le preguntó: "Bueno, ¿qué hiciste?" El pastor respondió: "Por un momento no estaba seguro sobre qué hacer, pero luego le dije a la congregación de la iglesia: '¡Hermanos y hermanas, cantemos más fuerte! ' ".

¿Estamos también nosotros "cantando más fuerte" de manera que no vamos a escuchar los gritos de auxilio tan cercanos a nosotros?

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Claude Houde es el pastor principal de la Iglesia de la Nueva Vida (Eglise Nouvelle Vie) en Montreal, Canadá; y es un orador frecuente en conferencias para pastores y líderes dirigidas por World Challenge en todo el mundo. Bajo su liderazgo la Iglesia de la Nueva Vida se ha incrementado de ser un puñado de personas, a más de 3500 miembros, en una parte de Canadá donde pocas iglesias protestantes han alcanzado éxito.

viernes, 24 de junio de 2016

EN SUEÑOS Y VISIONES

En naciones por todas partes, Cristo se está revelando a multitudes en sueños y visiones. Personas en naciones árabes, China e India están reportando sus experiencias con Jesús en sueños. Hasta aquí, en la ciudad de Nueva York está sucediendo.

Uno de nuestros hombres de seguridad, acá en la iglesia “Times Square”, fue alguna vez el sumo sacerdote, tercero en rango, de la adoración diabólica de la Santería. Su territorio era el Bronx y su apartamento estaba lleno de huesos humanos. Él se había vendido, cuerpo y alma a Satanás. Pero el corazón de este hombre fue conmovido por el Espíritu Santo y se puso inquieto. Una noche, él desafió a Jesús: “Si Tú eres más poderoso que el diablo al que yo sirvo, muéstramelo en sueños esta noche”.

Esa noche en un sueño, el hombre se vio a sí mismo en un tren rumbo al infierno. Pasaba por un túnel y al otro lado estaba Satanás. El diablo le dijo al hombre: “Tú me has sido fiel. Ahora te llevo a tu lugar de descanso eterno”. Entonces repentinamente, apareció una cruz. En ese momento, el hombre despertó.

¡Él salió de esta experiencia encendido por Jesús! Sacó cada indicio de maldad de su apartamento, dedicó su vida al Señor. Hoy, él es un dulce y devoto hombre de Dios, activo en nuestra iglesia. Lo detuve recientemente y le dije: “Veo a Jesús en ti”. Él contestó: “Hermano David, usted no sabe lo que esas palabras significan para mí después de veinticinco años sirviendo al diablo”. Su nueva vida milagrosa salió de ese sueño dado por Dios.

Querido santo, el día viene cuando el mundo entero verá a Jesús. El apóstol Juan vio “una gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas las naciones y tribus y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas, y con palmas en las manos; y clamaban a gran voz, diciendo: La salvación pertenece a nuestro Dios que está sentado en el trono, y al Cordero” (Apocalipsis 7:9-10).

Este no es un pequeño remanente, sino una innumerable multitud y todos ellos están adorando al Señor. ¡Alabado sea Dios por ese día prometido!

jueves, 23 de junio de 2016

UN LLAMADO A DESPERTAR PARA LA IGLESIA

¿Cómo va a suceder este último avivamiento? Requiere de algo poderoso, algo que sacuda al mundo para apresurarlo. Isaías nos dice que este sacudir sucederá en un día. En el capítulo 47, Él dice que el espíritu de Babilonia debe ser tratado. A través de las Escrituras, Babilonia siempre representó un espíritu de prosperidad, comodidad y placer y el espíritu babilónico es el mismo en cada edad.

En resumen, Isaías dice que no puede haber ningún esparcimiento de avivamiento en los últimos días hasta que el espíritu de avaricia y falsa seguridad sea derribado. Podemos orar por avivamiento, podemos clamar a Dios que derrame Su Espíritu, pero es imposible a menos que el Señor primero sacuda todas las cosas: “Oye, pues, ahora esto, mujer voluptuosa, tú que estás sentada confiadamente, tú que dices en tu corazón: Yo soy, y fuera de mí no hay más…Vendrá, pues, sobre ti mal, cuyo nacimiento no sabrás; caerá sobre ti quebrantamiento, el cual no podrás remediar; y destrucción que no sepas vendrá de repente sobre ti” (Isaías 47:8,11, itálicas mías).

Dios no va a pasar por alto el pecado, sino que fulminará las fortalezas del diablo. Él va a sonar un llamado de despertar a Su iglesia con una “destrucción repentina”. Ciertamente, este será un gran acto de amor de parte del Señor. El ama tanto a Su iglesia que se niega a permitir que la comodidad, el placer y la apostasía cieguen y arruinen el objeto de Su amor.

“Se mostrará piedad al malvado, y no aprenderá justicia; en tierra de rectitud hará iniquidad, y no mirará a la majestad de Jehová” (Isaías 26:10). Esta es la prueba de que el avivamiento es imposible en tiempo de comodidad y prosperidad. Isaías dice en términos claros: “En tiempos de bendición, el pueblo no se volverá” Nada va a suceder hasta que la cartera sea afectada. Solo cuando “hay juicios tuyos en la tierra, los moradores del mundo aprenden justicia” (Isaías 26:9).

miércoles, 22 de junio de 2016

SU PRESENCIA MANIFIESTA

Muchos están familiarizados con el pasaje donde Pablo iguala el matrimonio a la relación entre Dios y la iglesia: “Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne. Grande es este misterio; mas yo digo esto respecto de Cristo y de la iglesia” (Efesios 5:31-32).

Ahora nota lo que dice Isaías: “Porque tu marido es tu Hacedor; Jehová de los ejércitos es su nombre; y tu Redentor, el Santo de Israel; Dios de toda la tierra será llamado” (Isaías 54:5). ¿Quién es el Hacedor aquí? Es Cristo, el creador del cielo y la tierra. E Isaías nos dice que Él es nuestro esposo. Sin embargo, la esposa se ha separado de su esposo: “Vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír” (Isaías 59:2).

¿Dónde vemos esta separación hoy entre la iglesia y Dios? La veo más obviamente en las principales iglesias famosas. Pero también la veo en el evangelio de “pedal suave” de las iglesias post modernas. Es evidente que ha habido una separación de la presencia manifiesta de Dios. Ciertamente, ha sucedido justo como Jesús y Pablo profetizaron. Muchos se han convertido en amantes de placeres más que de Dios, teniendo una forma de religión sin poder, despreciando el Evangelio de sus padres, echando abajo las antiguas señales de moral, cambiando la Palabra infalible de Dios para moldearla a los tiempos.

Te desafío a ir a cualquier ciudad, de iglesia en iglesia de cualquier convicción evangélica. Trata de encontrar una donde reconoces la temible y manifiesta presencia de Jesús, donde encuentras Su convicción que derrite corazones. Cuando el Señor está verdaderamente presente, lo reconoces, sea en los cánticos, la predica o la coinonía. Algo conmueve tu alma y produce asombro y reverencia. En mi experiencia, esto es rara vez encontrado.

No estoy condenando a las iglesias modernas de hoy en día; Dios me libre. Pero que el Señor nos ayude si no tenemos Su presencia manifiesta en estos últimos días. Y a causa de la falta de determinación de tales iglesias, Él ha tenido que esconder Su presencia de ellos por un tiempo.

martes, 21 de junio de 2016

NO SERÁS CONMOVIDO

Dondequiera que nos volvamos en los últimos días, veremos la gloria de Dios saliendo adelante en un avivamiento final. La iglesia de Cristo se extenderá más allá que las limitaciones pasadas, para llevar las buenas nuevas.

“Ensancha el sitio de tu tienda y las cortinas de tus habitaciones sean extendidas; no seas escasa; alarga tus cuerdas, y refuerza tus estacas. Porque te extenderás a la mano derecha y a la mano izquierda; y tu descendencia heredará naciones, y habitará las ciudades asoladas” (Isaías 54:2-3). Sencillamente, la iglesia aumentará sus fuerzas y levantará multitudes en Cristo.

Mientras miramos la profecía de Isaías más de cerca, vemos que ésta no está dirigida solamente al cuerpo eclesiástico sino también a individuos. Yo conozco a siervos piadosos, amigos míos, quienes han echado mano de esta profecía como una palabra personal del Espíritu Santo. Y han aumentado su fe por sus promesas: “No temas, pues no serás confundida; y no te avergüences, porque no serás afrentada, sino que te olvidarás de la vergüenza de tu juventud, y de la afrenta de tu viudez no tendrás más memoria” (Isaías 54:4). Isaías aclara en este versículo: La iglesia de Dios no será avergonzada.

Pero sólo unos versículos más abajo, leemos esta advertencia a la iglesia de los últimos días: “Pobrecita, fatigada con tempestad, sin consuelo; he aquí que yo cimentaré tus piedras sobre carbunclo, y sobre zafiros te fundaré” (Isaías 54:11). Se nos dice que seremos afligidos, golpeados por la tempestad. Pero también se nos promete un fundamento de zafiros. ¿Qué significa esto, exactamente?

Cuando Dios declara: “Sobre zafiros te fundaré”, Su mensaje es: “Cuando todo en el mundo es sacudido, tú no te moverás. El fundamento que yo estoy echando debajo de ti es tan sólido como estas piedras. Lo que yo estoy haciendo en ti no puede ser sacudido”.

Estos zafiros representan conocimiento y sabiduría espiritual, aspectos del interior mismo del corazón de Dios. Sabemos que aquellos que soportan el sufrimiento, salen armados con un mayor entendimiento de la misericordia de Dios. Tu puedes ser tentado, lanzado de un lado a otro, afligido y en soledad, pero a través de todo ello, Él está formando debajo de ti un fundamento de roca sólida. Todo esto es para que tú puedas consolar a otros en sus pruebas.

lunes, 20 de junio de 2016

SALIENDO POR EL LADO VICTORIOSO - Gary Wilkerson

¡Esta es la verdadera buena noticia! Jesús quiere poner en ti el mismo Espíritu que vive en Él, el mismo espíritu que le dio el poder de pasar a través de los planes del enemigo de echarlo por un despeñadero (ver Lucas 4:29-30).

Tal vez la adicción te ha aplastado; los hábitos del pecado te han conducido al fracaso; el miedo y la ansiedad han causado que caigas en la desesperación. Pero cuando Jesús pone "el mismo Espíritu" dentro de ti, tú puedes pasar a través de ello y declarar: "Esto no me va a tocar. Puedo estar en medio de un fuego, pero no me quemaré. Voy a salir con vida. Voy a salir en el lado victorioso. No seré empujado hacia las cosas que Dios no tiene para mí. Permaneceré en el lugar firme donde Él me ha puesto".

Puede ser que sientas presión alrededor de ti, pero el Señor me ha dado una palabra para darte. Y junto a ella, hay una promesa profética. Yo le dije al Señor: "Voy a ser muy cauteloso acerca de esto porque a veces surgen falsas profecías que dicen que todo va a ser color de rosa y brillante". Así que no te estoy diciendo eso. Habrá dificultades y presión. Puede haber planes formados en contra de ti, empujándote hacia el precipicio, hacia el borde, pero tengo una palabra de seguridad para ti.

Si confías en Jesús, si esperas en el Señor, si escuchas Su mensaje y no escuchas la voz del enemigo, pasarás directamente a través de la tormenta hacia la victoria completa. Vas a pasar a través del fuego. Pasarás a través de todas las presiones, de todo lo que viene en contra de ti, en el nombre de Jesús.

“Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti” (Isaías 43:2).

sábado, 18 de junio de 2016

CREYENDO EN DIOS - Nicky Cruz

Las promesas del pacto de Dios son tan reales y seguras como cualquier verdad que podamos imaginar. Cuando Dios nos hace una promesa, no sólo es segura, sino irrevocable, y a él le encanta hacer pactos con Sus hijos.

Pero las promesas de Dios demandan acción de nuestra parte. Él no hace pactos con gente ociosa y de doble ánimo. Él quiere que la gente que va a confiar en él, le obedezca y se dedique a él a diario. Dios quiere hablar con nosotros, y quiere que le respondamos. Para escuchar, hacer preguntas, y para responder cuando él habla. ¡Dios no es pasivo, y no quiere seguidores pasivos!

Si escuchamos podemos oír a Dios hablando, tratando de involucrarnos, tratando de hacer llegar un mensaje y esperando una respuesta de vuelta. Pero muy a menudo nos lo perdemos, ya sea porque no estamos escuchándolo, o no creemos que Dios está realmente interesado en hablar con nosotros.

Cuando Dios habla, quiere que respondamos. Que hagamos algo. Que reconozcamos su voz y le respondamos.

Y Él sólo habla a personas que están dispuestas a escuchar.

Con demasiada frecuencia pasamos nuestros días en actividades sin vida y sin pasión. Vivimos día a día en una espera sin propósito esperando que Dios nos dé alguna dirección, alguna orientación o alguna palabra de la profecía. Queremos seguir a Dios, pero no tenemos idea de dónde nos está llevando.

Veo esto cada día en las personas, en las iglesias, en las empresas, en los ministerios y en todos los ámbitos de la vida. Tantas personas anhelan escuchar a Dios e involucrarse con Él en una relación de pacto, pero nunca pasa nada. La voz de Dios nunca llega. Su guianza nunca llega a ser clara.

Servimos a un Dios de pasión, a un Dios de acción. ¡Un Dios que anhela siervos obsesionados con la obediencia, preocupados por descubrir su voluntad, completamente enamorados de la idea de vivir y morir en la santa presencia de Dios!

Eso es lo que Dios está buscando. ¡Y cuando lo encuentra, siempre lo toma en cuenta!

"Me buscarán y me encontrarán, cuando me busquen de todo corazón" (Jeremías 29:13, NVI).

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Nicky Cruz, evangelista internacionalmente conocido y prolífico autor, se volvió a Jesucristo de una vida de violencia y crimen después de encontrarse con David Wilkerson en la ciudad de Nueva York en 1958 La historia de su dramática conversión fue contada por primera vez en el libro “La Cruz y el Puñal” escrito por David Wilkerson y más tarde en su propio best seller “Corre, Nicky, Corre”.

viernes, 17 de junio de 2016

BAJO EL CONTROL DE DIOS

En estos últimos días, los ojos del Señor no están fijos sobre los poderes mundiales sino sobre la iglesia de Jesucristo. Dios no está enfocado en la economía, el aumento de las religiones mundiales, ni en el rugir de los impíos. Según Isaías, las naciones son para Dios “como la gota de agua que cae del cubo,” (Isaías 40:15). Todos están bajo su reino y gobierno soberano.

Dios sabe todo acerca de las amenazas terroristas, guerras y rumores de guerras. Su Palabra nos advierte que los impíos rugirán, los poderes seculares trataran de proscribir el Cristianismo, y los movimientos del anticristo en rápido crecimiento se jactarán de que gobernarán al mundo y destruirán a los seguidores de Jesús. La Biblia dice esto acerca de todo:

“Se levantarán los reyes de la tierra, y príncipes consultarán unidos contra Jehová y contra su ungido, diciendo: Rompamos sus ligaduras, y echemos de nosotros sus cuerdas” (Salmo 2:2-3). En resumen, “desechemos todo estorbo moral, todos los emblemas morales del pasado”.

Aquí tenemos la reacción de Dios ante estos poderes mundanos y los hombres influenciados por los demonios: “El que mora en los cielos se reirá; el Señor se burlará de ellos” (2:4). No importa cuan desesperantes se vean las cosas, todo permanece bajo el control total de Dios.

Estoy agradecido por esta palabra de los Salmos. Cada vez más, oímos reportes de que la secularidad está aniquilando a la iglesia evangélica en Europa, con el Islam como la religión de más rápido crecimiento en el mundo; de que los homosexuales están apropiándose de denominaciones enteras; y de que la iglesia de Cristo crece tan débilmente que ya no tiene ningún impacto en la sociedad. Sin embargo, la Palabra de Dios declara: "En Cristo la roca Dios va a construir su iglesia."

“y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella (Mateo 16:18). Nada de las entrañas del infierno puede esperar destruir la iglesia de Cristo. Sus ojos están siempre sobre su pueblo, y a través de todo el advierte a Satanás y sus huestes: “No toques a la luz de mis ojos.”

“Si alguno conspirare contra ti, lo hará sin mí; el que contra ti conspirare, delante de ti caerá” (Isaías 54:15). ¿Puedes ver lo que Dios está diciendo aquí? “El diablo va a venir contra tuya. Enemigos salidos del infierno se unirán contra tuya. Pero Satanás no tendrá éxito.”

jueves, 16 de junio de 2016

¿QUÉ LE DEPARA EL FUTURO A LA IGLESIA?

¿Qué le depara el futuro a la iglesia de Jesucristo? Esta es una pregunta de gran preocupación para los creyentes de todo el mundo. Mientras hay eventos catastróficos tomando lugar por todo el globo, muchos se preguntan: “¿El Espíritu Santo revivirá a la iglesia antes del regreso de Jesús? ¿El cuerpo de Cristo dejará el mundo con un gemido o con un grito de victoria?”

El Nuevo Testamento está lleno de predicciones de una caída de los últimos tiempos. Se levantarán falsos profetas y engañarán a muchos. Vendrán lobos disfrazados de pieles de oveja, trayendo grandes artimañas para "engañar, si fuese posible, aun a los escogidos de Dios" La maldad abundará, haciendo que los creyentes que una vez eran fervientes pierdan su primer amor. Con la inundación de iniquidad que está por venir, el amor de muchos se enfriará.

Jesús profetizó estas mismas cosas y sus advertencias desafían nuestra fe. Mientras la iniquidad avasalladora inunda la tierra, él nos pregunta: “Pero cuando venga el Hijo del Hombre, ¿hallará fe en la tierra?” (Lucas 18:8).

Cristo sabía todo lo que íbamos a enfrentar hoy en día: horrorizantes tiroteos escolares, el alza de la homosexualidad militante y actos terroristas tomando lugar por todo el mundo. En medio de todas estas cosas, él nos pregunta: “¿Seguirás creyendo, aunque las cosas empeoren? ¿Desmayarás en tu confianza cuando las cosas no sucedan como tú pensaste? O, ¿seguirás confiando en mí?”

A pesar del aumento de iniquidad y la ocurrencia de grandes calamidades, Jesús sabía que habría un gran avivamiento en los últimos días. El Espíritu Santo inspiró las profecías de Isaías, y él sabía muy bien acerca de la predicción de un avivamiento mientras el fin se acercaba.

Isaías dijo que habría un gran despertar mundial justo antes del regreso de Cristo. Esta profecía se encuentra en Isaías 54 y es resumida en estos versos: “Porque te extenderás a la mano derecha y a la mano izquierda; y tu descendencia heredará naciones, y habitará las ciudades asoladas”. (54:3)

Junto a varios estudiosos de la biblia yo creo que la profecía de Isaías tiene una doble aplicación. No habla tan solo acerca del Israel natural después de su cautiverio en Babilonia, sino también acerca del Israel espiritual que estaba por venir: el cuerpo de Jesucristo, la iglesia de la Nueva Jerusalén. Pablo cita a Isaías 54 cuando hace referencia a la “Jerusalén de arriba, la cual es madre de todos nosotros…” (Gálatas 4:26). Pablo vio la profecía de Isaías como dirigida “a los hijos de la promesa,” aquellos que están en Cristo por la fe.

miércoles, 15 de junio de 2016

¿ESTÁS LISTO?

¿Qué quiso decir Jesús en Mateo 24:49 cuando habló sobre el siervo malo que comenzaría a "beber con los borrachos"? Jesús no está hablando solamente de alcohol aquí. La Biblia menciona muchas maneras de estar borracho: con furia, con amargura, con sed de sangre. El alcohol más importante en nuestra sociedad, el sedante que la mayoría de las personas bebe hoy en día, es la prosperidad; y los cristianos se consienten libremente en esta bebida.

Jesús nos advierte: "¿Qué te sucede una vez que la prosperidad te agarra? Tu corazón queda envuelto en los bienes materiales. De repente, pierdes la conciencia de mi venida. Tu vida se sale de control, debido a que ya no tienes una brújula moral y comienzas a hacer todo lo posible para conseguir lo que quieres. Te conviertes en un borracho, drogado en prosperidad".

Observa el juicio que Jesús describe para tales hipócritas. “vendrá el señor de aquel siervo en día que éste no espera, y a la hora que no sabe, y lo castigará duramente, y pondrá su parte con los hipócritas; allí será el lloro y el crujir de dientes” (24:50-51).

¿Estás listo? ¿Has comenzado a amar la idea de la venida de Cristo? Pablo dice: “Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida.” (2 Timoteo 4:8, itálicas añadidas). Santiago nos exhorta asimismo: “Tened también vosotros paciencia, y afirmad vuestros corazones; porque la venida del Señor se acerca” (Santiago 5:8). “Y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan.” (Hebreos 9:28).

Por último, Pablo escribe: “Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras. Esto habla, y exhorta y reprende con toda autoridad.” (Tito 2:11-15).

Mi oración es que me convierta en el tipo de pastor que Pablo describe. Sí, estoy esperando el regreso de mi Maestro, y al igual que el apóstol, puedo decir con confianza: "Tengo una corona esperándome, porque amo su venida. Estoy listo. ¡Ven, Señor Jesús!”

martes, 14 de junio de 2016

PERO SABED ESTO

Cuando Jesús usa la frase: “Pero sabed esto” en Mateo 24:43, nos está diciendo: “No se atrevan a ignorar esta palabra”. Entonces nos ofrece la siguiente declaración: “Pero si aquel siervo malo dijere en su corazón: Mi señor tarda en venir; y comenzare a golpear a sus consiervos, y aun a comer y a beber con los borrachos” (Mateo 24:48-49).

Lucas 12 identifica este servidor como el mismo que una vez fielmente sirvió "su ración" a tiempo (Lucas 12:42). Este servidor comenzó bien y estaba destinado a ser recompensado como un guardián de los bienes del Señor. Pero ahora había cambiado drásticamente y se le encuentra golpeando a los que le rodean y embriagándose con los borrachos.

Algo pasó en el corazón de este servidor, un cambio quizás inadvertido, pero que afectó su actitud. ¿Qué pasó? ¿Cuál fue este cambio? Jesús nos dice que él dijo en su corazón: "Mi señor tarda en venir" (24:45).

La palabra griega para golpear en el versículo 49 sugiere repetidos golpes. En otras palabras, este criado había caído en la hipocresía. Lo veo como alguien que provoca a su esposa, maldice libremente, escucha historias sucias y anda chismeando. ¿Cómo llegó a esto? Convenciéndose a sí mismo de que su amo no iba a volver pronto. Cuando él razona para sí: "Mi señor", está hablando de un señor completamente diferente, no de su Maestro justo. Había concebido un Jesús de su propia creación, un Cristo de otro Evangelio.

Este tipo de servidor no predica su nueva actitud, por el contrario, el cambio ha tenido lugar en su manera de pensar. Él no tiene que divulgar su creencia de que el Maestro ha retrasado su venida. Él simplemente está viviendo esa creencia y eso hace toda la diferencia.

¿Te preguntas por qué tantas iglesias hoy en día, están llenan de buscadores de placer indulgentes y sin preparación? ¿Te preguntas por qué tantas parejas cristianas se divorcian a la menor provocación? No se debe a que sus pastores les están enseñando a vivir de esa manera. No. Es porque muchos pastores no creen que Cristo vendrá en su generación y la gente se limita a seguir al pastor.

lunes, 13 de junio de 2016

MANTENIÉNDOTE FIRME - Gary Wilkerson

"Al oír eso la gente de la sinagoga [donde Jesús había estado hablando] se puso furiosa " (Lucas 4:28, NTV).

Tomemos un momento para hablar brevemente acerca de por qué la gente se puso tan furiosa aquí.

Cuando Jesús se puso de pie en la sinagoga, comenzó a hablar acerca de Elías. Dijo que en los días de Elías los cielos se cerraron durante tres años y medio, tiempo durante el cual se produjo una hambruna. Pero Elías fue a una sola mujer y ella no era de Israel, era una extranjera.

Entonces Jesús pasó a usar otro ejemplo, los leprosos en Israel. Eliseo curó solo a una persona, un hombre de Siria, cuyo nombre era Naamán. Después de escuchar a Jesús relatar esa historia, la gente estaba tan furiosa que lo agarraron y lo llevaron fuera de la ciudad.

“Se levantaron de un salto, lo atacaron y lo llevaron a la fuerza hasta el borde del cerro sobre el cual estaba construida la ciudad. Querían arrojarlo por el precipicio" (Lucas 4:29, NTV).

Si eres un cristiano, pero no estás consciente de esta táctica de Satanás, necesitas estarlo. El tiene la intención de tratar de empujarte por un precipicio. Tiene la intención de tomar tus finanzas y hacer que te quedes tan consternado, tan preocupado y tan temeroso que casi te arroje hacia abajo para que caigas sobre el suelo donde te estrelles y te quemes.

Si tu matrimonio es estresante y te sientes presionado, el enemigo no se contenta con simplemente hacer que tu unión no sea fructífera. Él quiere entrar y llevarte hasta el mismo borde, al lugar donde puede lanzar tu matrimonio por la borda donde ya no exista mas.

La buena noticia es que estar en el borde del precipicio, o cayendo por el precipicio, no es el destino del pueblo de Dios. Fuiste llamado a las alturas. Fuiste llamado a mantenerte firme en el lugar santo donde Dios te tiene. Fuiste llamado a ponerte de pie y no ser condenado por Satanás. No debes creer las mentiras del enemigo acerca de tu vida.

El versículo 29 dice que las personas trataban de empujarlo por el acantilado, pero mira lo que el versículo 30 dice: "pero él pasó por en medio de la multitud y siguió su camino."

sábado, 11 de junio de 2016

TEMPLOS DEL ESPÍRITU SANTO - Jim Cymbala

Como cristianos, nuestras vidas han sido compradas por un precio, y ahora pertenecemos a Dios. El precio fue la sangre de Jesucristo, que fue derramada en la cruz. Así como el pueblo de Israel en el Antiguo Testamento pertenecía a Dios a través del pacto, los cristianos pertenecemos a Dios a través de la salvación que hemos experimentado. Nosotros somos el pueblo de Dios ahora. Pertenecemos a Él, hemos sido rescatados de las garras del pecado, la culpa y la condenación, y hemos sido adoptados en su familia. En este caso, el ser comprados y pertenecer a alguien no es algo negativo; es una cosa hermosa.

Dios nos salvó con el propósito de hacernos templos humanos, habitados por su Espíritu. Durante los días del Antiguo Testamento, Dios habitaba dentro de una sala interna del templo, que se llamaba el Lugar Santísimo. Allí es donde hizo su morada. Cuando Pablo dijo que los cristianos eran los "templos del Espíritu Santo" (1 Corintios 6:19), la palabra que utilizó para "templo" no era la palabra que se usaba para las habitaciones exteriores del templo del Antiguo Testamento. Fue naos, que se refiere santuario interior, el lugar donde había una manifestación visible de la shekinah gloria de Dios.

El hecho de que Dios habite dentro de nosotros a través del Espíritu Santo hace que el cristianismo sea diferente de cualquier otra religión en la tierra. El Judaísmo, el Islam y el budismo, ninguna de estas religiones afirman que su dios habita en sus seguidores. Los líderes de estos sistemas de creencias pueden tratar de hacer nuevos conversos con su doctrina, pero el Evangelio de Jesucristo es diferente. La fe en Jesús nos hace ser milagros andantes que han sido transformados a través de la presencia del Espíritu Santo dentro de nosotros.

El plan de Dios en la redención es que debemos vivir la vida llena del Espíritu Santo. "No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu"(Efesios 5:18). La metáfora aquí es que podamos estar llenos del Espíritu hasta el punto donde se desborde, derramándose hacia los demás con amor y gracia.

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Jim Cymbala comenzó la iglesia Brooklyn Tabernacle con menos de veinte miembros en un pequeño y deteriorado edificio en una parte difícil de la ciudad. Nacido en Brooklyn, es un viejo amigo de David y Gary Wilkerson.

viernes, 10 de junio de 2016

¡ANTES QUE SEA DEMASIADO TARDE!

¿Está buscando y anhelando Su venida?

Sin embargo, al volver a leer las advertencias de Cristo, me encontré con algo que no puedo sacarme de encima. Jesús manda: "Velad, pues" (Mateo 24:42). Luego, Él dice: "También debes saber esto" (24:43). En otras palabras: "Si vas a estar listo, si vas a estar atento, como quisiera que estés, hay algo que debes saber".

Jesús, entonces, describe a un hombre que pensó que estaba preparado, pero no lo estaba. La casa de este hombre fue "minada" (24:43). A continuación, Jesús describe a una persona que estaba realmente preparada (24:45-47). Por último, Él da una horrible advertencia acerca de los siervos malos que serán echados en un infierno de hipócritas (24:48-51).

El siervo que está verdaderamente preparado, se asemeja a la cabeza de un hogar que provee alimento para los que están debajo de él. ¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente, al cual puso su señor sobre su casa para que les dé el alimento a tiempo?" (24:45). Jesús nos dice que la recompensa de este siervo es estar sobre los bienes de su amo (ver 24:47). Evidentemente, el hecho de que el siervo "dé el alimento a tiempo" es de gran importancia.

¿Quiénes son los gobernantes sobre los hogares a los que Jesús se refiere aquí? Esto habla de los padres. También incluye a los pastores, que gobiernan sobre "la familia de Dios" (Efesios 2:19). Entonces, ¿cómo es que un padre ofrece "alimento a tiempo"? En términos bíblicos, el alimento representa la Palabra de Dios. El significado griego aquí también sugiere nutrición, a partir de una raíz que significa "levantar". A continuación, la frase “a tiempo” significa "en el momento adecuado". Cristo está diciendo: "Bienaventurados aquellos padres que nutren a sus hijos con la Palabra de Dios. Los levantan con amonestación bíblica, mientras hay tiempo, antes que sea demasiado tarde".

jueves, 9 de junio de 2016

CRISTO REUNIRÁ A SU NOVIA

Jesús habló de una gran y repentina desaparición de la gente de la tierra. "Os digo que en aquella noche estarán dos en una cama; el uno será tomado, y el otro será dejado. Dos mujeres estarán moliendo juntas; la una será tomada, y la otra dejada. Dos estarán en el campo; el uno será tomado, y el otro dejado" (Lucas 17:34-36). Los discípulos de Jesús preguntaron: "¿Dónde se tomarán estas personas?" Él respondió: " Donde estuviere el cuerpo, allí se juntarán también las águilas" (17:37). Él estaba diciendo: "Yo soy la cabeza del cuerpo y la Cabeza va a estar unida al cuerpo".

Algunos estudiosos dicen que las personas tomadas son los pecadores siendo arrastrados al juicio. Pero la Escritura sugiere lo contrario. Isaías habla de águilas en referencia a la Iglesia: "Los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán" (Isaías 40:31). Además, Dios le dijo a Israel: "Vosotros visteis lo que hice a los egipcios, y cómo os tomé sobre alas de águilas, y os he traído a mí" (Éxodo 19:4).

En Mateo, Jesús habla de los elegidos siendo llevados por Dios: "Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro" (Mateo 24:31). Pablo lo dice con claridad: "Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras" (1 Tesalonicenses 4:16-18).

Por más dramático que será este gran evento, el punto de Jesús era que va a suceder en un día ordinario. Será como en esos días de juicio pasados, en las sociedades de Noé y de Lot. Los hombres y las mujeres estarán en sus trabajos, viviendo su día como de costumbre. Entonces todo va a ocurrir repentinamente, en un simple momento. Pablo dice: " He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados" (1 Corintios 15:51-52).

Será un día como cualquier otro. Toda la humanidad estará inadvertida, pero luego, en un solo momento, Cristo reunirá a Su novia.

miércoles, 8 de junio de 2016

EN LOS DÍAS DE NOÉ

Jesús nos dice que inmediatamente antes de Su venida, la sociedad será igual que en los días de Noé (ver Mateo 24:38-39). Nota que Jesús no menciona un solo pecado en esta descripción. Todos sabemos que no es pecado comer o beber bebidas adecuadas, comprometerse o casarse. Tampoco lo es comprar, vender, plantar o construir. No hay nada malo con cualquiera de estas cosas y Jesús no está condenando estas actividades. Más bien, Él nos está mostrando estos acontecimientos cotidianos, como diciendo: "Así será la vida cuando Yo vuelva. Será como cualquier otro día ordinario, cuando la gente no espera que suceda algo".

Entonces, ¿qué está diciendo Jesús acerca de estas escenas ordinarias? En pocas palabras, Él está describiendo personas que han determinado rechazar las advertencias del juicio de Dios. Recuerda, Noé profetizó a su sociedad durante ciento veinte años, advirtiendo que la destrucción total venía. Pero, como dice la Escritura: " Por cuanto no se ejecuta luego sentencia sobre la mala obra, el corazón de los hijos de los hombres está en ellos dispuesto para hacer el mal" (Eclesiastés 8:11).

Esto es exactamente lo que está sucediendo hoy en día. Ha habido un frenesí de compra y venta, comer y beber, plantar y edificar. Multitudes están obsesionadas con el beneficio personal y rechazan cualquier mensaje negativo que podría obstaculizar sus búsquedas.

Una mujer piadosa me escribió acerca de una conversación que tuvo con una anciana judía. Esta superviviente del Holocausto le dijo: "Lo que está pasando en América hoy me recuerda lo que pasó en Alemania durante el levantamiento de Hitler al poder. Todas las advertencias fueron ignoradas. Yo era sólo una niña, pero todavía recuerdo las grandes fiestas que continuaban durante la noche, incluso después de que Hitler comenzara a encarcelar a los judíos y embarcarlos a las cámaras de gas.

"Recuerdo que los judíos de mayor edad decían: "No puede suceder aquí, no en una sociedad educada y civilizada como Alemania”. Sólo unas semanas después, esas mismas personas eran arrastradas como ganado en vagones de ferrocarril, para dirigirse a los campos de concentración. Ellos pensaron que los buenos tiempos y la prosperidad durarían para siempre".

El grito de alarma ha sonado una vez más en la Iglesia del Señor: "¡Jesús viene! El novio está en camino. Adórnense, y estén listos para ir a Su encuentro. ¡Miren hacia arriba, porque la redención está cerca! "Sin embargo, aun así, Jesús advierte que la gente va a ignorar el llamado. Ellos continuarán en lo suyo, sin pensar en Su venida, haciendo caso omiso a todas las señales proféticas. ¡Esta apatía premeditada será la misma señal de que Él se acerca!

martes, 7 de junio de 2016

¡VEN, SEÑOR JESÚS!

Podemos estar seguros de que Dios va a juzgar a los malvados, sin lugar a dudas, el día de pago está por venir. Cuando llegue ese momento, todos los burladores, los enemigos de Dios y los malvados serán llamados a rendir cuentas. Los libros se abrirán y cada acto vil se hará manifiesto, revelando todo lo que estos malvados hicieron contra la autoridad de Dios. Sus acciones serán juzgadas severamente y los malvados serán echados de la presencia de Dios eternamente.

Jesús aseguró a Sus discípulos: " ¿Y acaso Dios no hará justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche? ¿Se tardará en responderles?" (Lucas 18:7). Estaba diciendo: "Sí, Dios un día tratará con aquellos que se han burlado, han perseguido, han encarcelado y han matado a Su pueblo. El grito de la iglesia perseguida ha sido oído y Él les hará justicia rápidamente. Sin embargo, Jesús, entonces, pregunta en la frase siguiente: " Pero cuando venga el Hijo del Hombre, ¿hallará fe en la tierra?" (18:8).

La pregunta de Cristo al final de este pasaje indica Su mayor preocupación. Él está diciendo: "Cuando vuelva, voy a estar en busca de un pueblo que ha creído Mi promesa de volver por ellos. La cuestión es si esas personas estarán listas y esperándome. ¿Serán ser destetados de este mundo, anhelando que Yo los lleve a casa como Mi novia? ¿Estarán sin mancha o sucios con el espíritu de este siglo? ¿Llegaré para hallarlos clamando: 'Ven, Señor Jesús’?"

“Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre” (Mateo 24:36).

Jesús no nos ha dado la fecha de Su venida, pero Él sí nos dijo cómo estará la sociedad en aquel momento. Él pasa a describir cómo será la conducta predominante de la humanidad para cuando Él regrese.

“Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca, y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre” (24:38-39).

lunes, 6 de junio de 2016

EL AMOR QUE JESÚS DESCRIBE - Gary Wilkerson

“Esto os mando: Que os améis unos a otros” (Juan 15:17).

¿Cómo se siente practicar la clase de amor que Jesús describe? El apóstol Pablo nos ayuda, al mostrarnos qué pasa cuando no practicamos esta clase de amor. En su carta a los gálatas, Pablo presenta dos clases de pecado. Por un lado, él identifica los pecados graves, los que asociamos a conductas externas, tales como pecados sexuales o consumo de drogas. Pero él también presenta un segundo tipo de pecado, el pecado relacional, y nos muestra cómo es de mortal y destructivo. El pecado relacional afecta nuestra alma llevándola a profundidades que nunca habríamos imaginado. Esto tiene un horrible efecto no sólo en nuestro testimonio al mundo, sino también en las partes más profundas de nuestro ser y se propaga a los que nos rodean.

Pablo trae esto a la luz en la iglesia de Corinto para señalar un problema muy evidente: Las divisiones entre ellos. “Pues me temo que cuando llegue, no os halle tales como quiero, y yo sea hallado de vosotros cual no queréis; que haya entre vosotros contiendas, envidias, iras, divisiones, maledicencias, murmuraciones, soberbias, desórdenes” (2 Corintios 12:20). Nota la palabra final en esta lista: desorden. Esta es una indicación de que el pecado relacional está actuando.

Cada una de las cosas que Pablo menciona aquí, tiene que ver con fallar al amor, con el que Cristo amó. En estos términos, es fácil ver cómo el amor no puede ser tan sólo un gesto sentimental. Es una batalla que debe ser peleada y las armas que levamos son el perdón, la gracia, la misericordia y la justicia.

Uno de los conflictos de los Corintios tenía que ver con la enseñanza que ellos aceptaban. Algunos decían que sólo seguirían las instrucciones de Pedro, mientras que otros seguirían las de Pablo. Pablo tuvo que decirles: “No puedo tratarlos como a personas maduras mientras estén en esta condición. Es carnal. Están actuando por medio de su carne”.

La palabra griega que Pablo usa para “carne” indica la piel o el tejido graso del cuerpo. Pero por supuesto, Pablo está describiendo la condición de sus almas. Él está diciendo a los corintios que ellos están atrapados en una forma de vida esclavizada a las cosas terrenales en lugar de estar caminando en una vida llena del Espíritu.

Pero, como Jesús y Pablo señalaron, rehusarse a amar, aún al nivel más mundano de amor, tiene grandes consecuencias, llevando al dolor, a la alienación y al pesar. Las contiendas en las relaciones usualmente terminan afectando un gran círculo de amigos o familiares. Con el tiempo, se puede extender a una comunidad entera, como Pablo lo señaló entre los corintios. Amar como Jesús ama, incluso en lo que parezca sin importancia, no es una opción, sino una disciplina espiritual.

sábado, 4 de junio de 2016

ÉL ES NUESTRA FUERZA - Carter Conlon

Tú y yo vivimos en una época de mucha incertidumbre acerca del mañana. No sabemos lo que depara el futuro para la economía de los Estados Unidos ni para las otras naciones. Es posible que tengas un trabajo hoy en día, pero no hay ninguna garantía de que todavía lo tengas el próximo año o incluso la próxima semana. Sin embargo, gracias a Dios que a nosotros, como creyentes en Cristo, se nos ha dado una increíble promesa de provisión, particularmente en un momento en que las provisiones parecen tan escasas. Considera las palabras del rey David en el Salmo 37: " Joven fui, y he envejecido, y no he visto justo desamparado, ni su descendencia que mendigue pan. "(37:25).

Personalmente puedo dar fe de la verdad de este verso, después de haber sido testigo de la provisión tangible de Dios llegando a las vidas, las familias y los hogares de aquellos que han tomado la decisión de caminar en la justicia de Cristo.

El Salmo 37 continúa: “…tiene misericordia, y presta; Y su descendencia es para bendición. Apártate del mal, y haz el bien, y vivirás para siempre. Porque Jehová ama la rectitud, y no desampara a sus santos. Para siempre serán guardados” (37:26-28).

David escribió estas palabras en un momento de gran maldad. Aquellos que deseaban seguir a Dios se estaban volviendo ansiosos y tal vez incluso se airaban, al igual que vemos que sucede en nuestros días. Sin embargo, David sabía que la maldad siempre conduce a un final destructivo, y animó al pueblo de Dios a no perder ánimo en medio de tales tiempos difíciles. “Vi yo al impío sumamente enaltecido, y que se extendía como laurel verde. Pero él pasó, y he aquí ya no estaba; lo busqué, y no fue hallado.” (37:35-36). En otras palabras, aunque los malvados parecen tener la ventaja en casi todas las áreas, los tiempos de maldad se acabarán pronto.

David continuó: “Considera al íntegro, y mira al justo; porque hay un final dichoso para el hombre de paz. Mas los transgresores serán todos a una destruidos; la posteridad de los impíos será extinguida.” (37:37-38).

Y así se nos recuerda que no importa lo que esté sucediendo en el mundo que nos rodea, mientras vivamos para Dios y pongamos nuestra confianza en Él, encontraremos que… ¡Él es nuestra fuerza y nuestro libertador!

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Carter Conlon se unió al equipo pastoral de la Iglesia Times Square en 1994, por invitación del pastor fundador David Wilkerson, y fue nombrado para el cargo de Pastor Principal en 2001.

viernes, 3 de junio de 2016

ÉL ES PACIENTE

Por otra parte, Pedro nos dice que existe una razón por la cual Jesús aún no ha regresado. El escribe: “El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente… no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento” (2 Pedro 3:9). El Señor es abundante en paciencia hacia los impíos.

Personalmente, me sorprende la paciencia que Dios tiene para con nosotros en esta generación. La caída moral es lamentable inclusive para los observadores seculares. Incluso si tratas de mantener una consciencia limpia, tu mente está saturada con los reportes de las cosas malas que suceden diariamente. Algunas cosas son tan viles que llegan a ser incomprensibles: asesinatos en las escuelas, abuso infantil, movimiento homosexual activista y atrocidades indecibles.

A menudo nuestros corazones claman: “Señor, ¿Cuándo se hará justicia? ¿Cuándo harás juicio contra los malhechores?” Nos preguntamos porqué Dios espera tanto tiempo para tratar con la indecible maldad tan desenfrenada de hoy en día. Nos imaginamos la escena en donde los malhechores finalmente se arrodillan ante el Señor, ante su santidad.

Pero Pedro dice que Jesús no se está centrando en el juicio en este momento, ni siquiera para el peor de los pecadores. En lugar de eso, nuestro Señor se preocupa de la misericordia. Él es paciente hasta para con el peor de los malhechores. Y está a la espera de mostrar su misericordia a todo pecador impenitente, buscándolos y atrayéndolos.

“Puesto que todas estas cosas han de ser deshechas ¡cómo no debéis vosotros andar en santa y piadosa manera de vivir, esperando y apresurándoos para la venida del día de Dios, en el cual los cielos, encendiéndose, serán deshechos, y los elementos, siendo quemados, se fundirán! Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia. Por lo cual, oh amados, estando en espera de estas cosas, procurad con diligencia ser hallados por él sin mancha e irreprensibles, en paz.” (3:11-14, cursivas añadidas)

Podemos pasar nuestros días preocupándonos por las señales de los tiempos, en el Oriente Medio o en otros lugares, pero Dios dice: “Mira tu propio corazón. Asegúrate de ser diligente en guardar mi Palabra.” Pablo añade: “De manera que cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí” (Romanos 14:12). Él entonces nos advierte que no debemos juzgar a otros, debemos ser cuidadosos de no volvernos una piedra de tropiezo para nuestro hermano y provocarle una caída.

jueves, 2 de junio de 2016

COMO LADRÓN EN LA NOCHE

Una querida mujer cristiana de Lousiana escribió a nuestro ministerio: “El Domingo pasado, nuestro pastor nos preguntó acerca de testimonios de lo que Dios había estado haciendo durante la semana. Su propio hijo de cinco años de edad se puso de pie y dijo: ‘Anoche tuve un sueño. Jesús me dijo que viene pronto’”. El Espíritu Santo usó a ese niño para recordarle al pueblo de Dios de una gloriosa verdad.

Lamentablemente, la generación presente conoce menos acerca del regreso de Cristo que cualquiera de las generaciones anteriores. En la actualidad, raramente se predica acerca de la venida de Jesús en las iglesias. De hecho, multitudes de personas que se llaman a sí mismos cristianos no quieren escuchar acerca del tema. ¿Por qué?

La vida es buena para la mayoría de la gente, incluyendo a los Cristianos, y el enfoque principal es cómo poder mantener esos buenos momentos. Al igual que la esposa de Lot, muchos están obsesionados con sus posesiones. Se han vuelto adictos a las cosas de este mundo, y en sus mentes la venida de Jesús seria prejudicial.

He oído feligreses burlarse de la posibilidad que Jesús “regrese en cualquier momento”. Se burlan de la idea de que podría volver pronto. De hecho, existe una doctrina que afirma que nuestro Señor no regresará sino hasta miles de años más. La idea es que a la iglesia se le dará todo ese tiempo para evangelizar al mundo y establecer un nuevo orden antes de que Cristo regrese a reinar.

El apóstol Pedro aborda este tema, diciendo: “En los postreros días vendrán burladores, andando según sus propias concupiscencias, y diciendo: ¿Dónde está la promesa de su advenimiento? Porque desde el día en que los padres durmieron, todas las cosas permanecen así como desde el principio de la creación” (2 Pedro 3:3–4).

Pedro entrega una palabra muy penetrante a todos aquellos que voluntariamente han decidido vivir en ignorancia: “Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas” (3:10).

miércoles, 1 de junio de 2016

EN EL LUGAR SECRETO

¿Cómo nos trae el Señor consuelo y paz en tiempos de aflicción? Nos lleva al lugar secreto de intimidad con Él. Jesús nos recuerda que es allí donde el Padre nos toca personalmente: “Cuando ores, ve a tu aposento y cierra la puerta. Ora a tu Padre que te ve en lo secreto y Él te recompensará públicamente” (Mateo 6:6, mi parafraseo).

Recientemente, un querido amigo mío – el obispo de un movimiento Pentecostal en Hungría – murió trágicamente en un accidente. El horno de su casa se prendió en fuego y él sufrió graves quemaduras. Fue tratado y se pensó que estaría bien, pero unos días después murió repentinamente por unos coágulos sanguíneos que se habían formado.

Amigos alrededor de todo el mundo están apoyando y orando por su viuda. Pero el verdadero consuelo para ella solo puede venir de lo alto. No hay psicólogo que pueda ayudarla en su profundo dolor. El Consolador es fiel para encontrarse con ella en el lugar secreto de la oración.

Soy consciente de que no puedo alcanzar personalmente a los cientos de creyentes heridos que nos escriben. Recibimos una carta de una esposa de pastor embarazada, que acaba de descubrir que su esposo es un pedófilo. Ella escribe: “No sé qué hacer, pero creo que debo divorciarme de mi marido. No quiero que abuse de nuestro hijo”.

Hay una sola cosa que cada hermano o hermana que sufre puede hacer: Llevarlo todo a Jesús, encerrarse con Él, y encontrar consuelo en su presencia. El Señor dice: “Porque satisfaré al alma cansada, y saciaré a toda alma entristecida” (Jeremías 31:25). ¿Cómo hace esto Dios? Él nos encuentra en el lugar secreto: “El que habita al abrigo del Altísimo, morará bajo la sombra del Omnipotente” (Salmo 91:1).

¿Ves ahora la importancia de preparar el corazón para orar en el lugar secreto? No se trata de legalismo u obligación, sino de amor. Se trata de la bondad de Dios hacia nosotros. Él conoce el futuro y sabe que necesitamos tremendos recursos y renovación diaria. Todo esto se encuentra en el lugar secreto de la oración con Él.

Quizás pienses que no sabes cómo orar, pero puedes comenzar por simplemente alabarlo. Lo que importa es que llegues a ese lugar por la fe, por amor en obediencia y tu Padre te verá allí. Él te revelará su amor en el lugar secreto, y te recompensará públicamente con el fruto de su reino. El Espíritu Santo intercederá por ti y te enseñará cómo orar.