viernes, 30 de octubre de 2015

CRISTIANISMO “CAPITALISTA”

Estados Unidos es testigo de un “cristianismo capitalista”. La meta ya no es el crecimiento espiritual, sino la expansión en números, propiedades y finanzas. El juicio de Jesús a la iglesia en Laodicea se aplica a muchas iglesias hoy: “No te das cuenta lo que te ha pasado. Tu ceguera te ha vuelto tibio y ni siquiera lo ves. Aun crees que estás ardiendo por Mí” (ver Apocalipsis 3:15-17).

En Éfeso, el pecado de la iglesia era la pérdida de intimidad con Jesús. En Tiatira, era la pérdida de discernimiento y el coqueteo con la fornicación espiritual. Ahora, en Laodicea, vemos el peor de todos los pecados: La pérdida de toda necesidad por Cristo.

Todo termina en desnudez. Jesús acusó a los laodicenses de su condición desnuda: “Que no se descubra la vergüenza de tu desnudez” (3:18). La palabra griega para desnudez aquí, significa “despojado de recursos”. Como ves, Dios reserva Sus recursos para aquellos que confían en Él, que dependen de Él en su necesidad. ¿Cuáles son Sus recursos? Son verdaderas riquezas espirituales: Su fortaleza, Su poder para obrar milagros, Su dirección divina, Su presencia manifiesta.

Imagínate a una congregación que se sienta cómodamente en un servicio de una hora. Estos cristianos escuchan un sermón corto acerca de cómo encarar las presiones de la vida, luego, salen rápidamente por la puerta. Ellos no sienten ninguna necesidad de quebrantarse ni de estar contrito ante Jesús. Ellos no sienten la necesidad de ser agitados o convencidos por un mensaje penetrante. No hay un clamor como: “Señor, derríteme, quebrántame. Sólo Tú puedes saciar mi hambre”.

¿Dónde está el celo que tuvieron antes? Estos creyentes, alguna vez estuvieron ansiosos por llegar a la iglesia, estuvieron absortos en la Palabra de Dios, dispuestos a poner su corazón desnudo ante la luz escudriñadora del Espíritu. Pero ahora creen que han sobrepasado todo eso. Así que han restringido su cristianismo a los domingos por la mañana, a una religión de tibieza.

Jesús amó tanto a este pastor laodicense y a su congregación, que les hizo saber que crearía en ellos una necesidad por Sus recursos: “Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé, pues, celoso, y arrepiéntete” (3:19). Su mano de amor venía para castigarlos y Él lo haría al crear una necesidad en ellos, que los hiciera clamar por Su poder y Su ayuda.

Cristo nos está hablando a nosotros las mismas palabras hoy. Él nos está diciendo, tal como les dijo a los laodicenses: “Esto es acerca de cenar conmigo. Se trata de contestar la puerta cuando llamo. Y estoy llamándote ahora, para que vengas y tengas comunión conmigo. Yo tengo todo lo que necesitas. Tu comunión conmigo te da lo que necesitas para continuar en el ministerio. Todo tiene que salir de nuestro tiempo juntos”.

jueves, 29 de octubre de 2015

PASTORES FALSOS

El problema con la iglesia en Tiatira era un coqueteo con ministerios seductores y diabólicos. Imagínate la reacción del pastor cuando leyó estas palabras: “Escribe al ángel de la iglesia en Tiatira: "El Hijo de Dios, el que tiene ojos como llama de fuego” (Apocalipsis 2:18).

La carta sigue con una aprobación: “Yo conozco tus obras, y amor, y fe, y servicio, y tu paciencia, y que tus obras postreras son más que las primeras” (2:19). Una vez más, Cristo está diciendo: “Conozco tus obras. Tu amor, fe, servicio y perseverancia son mayores ahora que cuando comenzaste”. Lo mejor de todo, el Señor les dice: “Sé que me amas”. Él no los reprende por perder intimidad con Él.

Pero entonces leemos estas penetrantes palabras: “Pero tengo unas pocas cosas contra ti: que toleras que esa mujer Jezabel, que se dice profetisa, enseñe y seduzca a mis siervos a fornicar y a comer cosas sacrificadas a los ídolos” (2:20).

Exactamente, ¿quién es esta Jezabel mencionada aquí? Jesús está hablando de pastores falsos. Él está reprendiendo al pastor en Tiatira por tolerar ministros codiciosos que seducen a Su pueblo. La referencia de Jezabel aquí indica más que sólo ministros codiciosos. Estos falsos pastores en realidad hacen maquinaciones para llevar a cabo y cumplir sus lujurias. Dicho de manera simple, el nombre Jezabel es un sobrenombre para todo lo que es malo y detestable a los ojos del Señor.

¡Qué cuadro tan impactante tenemos! Estas son personas que aman al Señor, hombres y mujeres devotos a Dios. Ellos han perseverado, han dado fielmente y aman a Jesús. ¿Cómo puede ser que estos creyentes sean atraídos a falsos profetas? ¿Cómo pueden ser seducidos por ministros malvados a quienes Dios desprecia?

A lo largo de los evangelios, Jesús advierte acerca de falsos pastores que buscan devorar y engañar a muchos. Sin embargo, la falta de discernimiento en multitudes que permanecen en sus falsos evangelios, me impacta. ¿Te ha pasado esto a ti? ¿Se alimenta tu alma en algún evangelio televisivo que en realidad es demoníaco? ¿Tomas un mensaje de predicadores de prosperidad que capturan tus deseos y toman el último centavo de los ancianos?

Jesús amonesta a aquellos que han estado fielmente en contra de los ministros de Jezabel: “Pero lo que tenéis, retenedlo hasta que yo venga” (2:25). Él está diciendo: “Has aprendido verdadero discernimiento. No permitas que cualquier viento y ola de doctrina te derribe. Así que, por ahora, solo sigue resistiendo. No te dejes engañar. Eso es todo lo que te pido. No pondré ninguna otra carga sobre ti hasta que Yo regrese” (ver 2:24).

miércoles, 28 de octubre de 2015

LA PÉRDIDA DE LA PRESENCIA DE CRISTO

La iglesia de Éfeso, descrita en Apocalipsis 2, había perdido la presencia de Cristo de en medio de ella que una vez poseyeron. Veo un paralelo en el mundo de hoy. Algunas de las personas más duras que he conocido, son las que han trabajado para los departamentos de bienestar y agencias sociales. Estas personas eran trabajadores sinceros y dedicados, pero era demasiado doloroso para ellos enfrentar el sufrimiento que veían diariamente. Lo mismo puede sucederles a los cristianos. Ministros y siervos laicos también ven tanto dolor y pecado en la gente a quienes ministran, que pueden llegar a endurecerse. Eso es lo que Jesús estaba diciéndole a este pastor en Éfeso: “Una vez fuiste tan tierno con los demás. Tenías tal amor por la gente y los escuchabas. Pero ahora has puesto oídos sordos. Te sientas con ellos, pero te has endurecido a sus clamores. Estás ejerciendo el ministerio como sobre una máquina caminadora, sin vida. No tengo otra opción que quitar Mi presencia de ti”.

Las personas hambrientas espiritualmente, no se quedan donde la presencia de Jesús no es evidente. Están desesperadas por conocer Su intimidad y cuando no la experimentan, van a otro lugar a encontrarla. Recibo muchas cartas con la misma queja: “No encuentro una iglesia que esté viva con la presencia del Señor”.

He sido testigo del trágico desliz de muchos cristianos que se sintieron de esta manera. Ellos nunca encuentran una iglesia; así que se sientan en casa y miran predicadores en la televisión. Nunca reciben carne alguna en su dieta espiritual y al pasar el tiempo, entran en una frialdad. Pronto, han abandonado la iglesia por completo. Descuidan la asamblea de los hermanos, sobre lo cual advierte Hebreos (ver Hebreos 10:25) y se ponen totalmente indiferentes a Cristo y a Su presencia.

Les digo, Dios no oirá ninguna excusa de tales personas. Jesús puede ser tu “todo en todo” si sigues en tu comunión personal con Él. No importa en qué condición está tu iglesia; debes ser diligente en dedicarle tiempo precioso a Él. Necesitas beber profundamente de Su presencia si quieres que Su Palabra sea vivificada en ti.

A la luz de Apocalipsis 1-3, cada creyente debe preguntarse lo siguiente: ¿Han robado mis buenas obras (mis estudios Bíblicos y mi servicio), mi tiempo con Jesús? ¿Todavía tengo hambre de Él como antes o he perdido algo?”

martes, 27 de octubre de 2015

NUESTROS SUFRIMIENTOS PRESENTES

Quizás ahora mismo estés sufriendo una prueba atormentadora. Pero, tú sabes que la razón tras ella no es que Dios está tratando con el pecado en tu vida. Así que, te preguntas: ¿Por qué el Señor está permitiendo que soportes tan horrible dolor?

Puede ser que el horno de tu aflicción es para llevarte a una revelación que cambie tu vida. Esto es exactamente lo que le pasó a Job. En medio de su sufrimiento, Job hizo un descubrimiento increíble: A pesar de su conocimiento puro de Dios, él realmente no conocía al Señor. Él confeso: “De oídas te había oído; mas ahora mis ojos te ven. Por tanto me aborrezco, Y me arrepiento en polvo y ceniza” (Job 42:5-6).

En el momento que Job pasó por esta prueba, tenía por lo menos setenta años; él había conocido acerca de Dios toda su vida. En algún momento, Job había erigido un altar al Señor, donde él pasó muchas horas reverentes alabando y adorando a Dios. Por años, Dios le había enseñado Sus caminos y Sus misterios. Job fue enseñado acerca de las consolaciones, la santidad, el carácter, la naturaleza y la ira del Señor y había aprendido acerca de la majestad del poder y sabiduría de Dios.

Pero cuando la crisis perturbadora vino sobre Job, él no pudo ver al Señor en absoluto. Por el contrario, Dios se convirtió para él en nada más que un vago término teológico. El Señor, que había sido una gran parte de su vida cotidiana, ahora parecía estar ausente de todo lo que Job estaba pasando. De pronto, Dios sólo parecía una serie de sermones, una palabra muerta, un conocimiento sin poder ni vida en él.

Yo creo que esto es lo que el Señor quería sacar a la superficie todo el tiempo en la vida de Job. Como ves, nuestro amante Padre quiere que sus hijos Le conozcan más profundamente que a través de servicios de adoración, estudio bíblico o reuniones de oración. Él quiere que Le conozcamos íntimamente, en cada aspecto de nuestras vidas; y eso incluye nuestras pruebas y sufrimientos más profundos. Nuestro Señor anhela ser para nosotros más que un Dios de una teología de letra muerta; Él quiere que Le conozcamos como un Padre que es omnisciente, siempre cerca de nosotros, teniendo todo bajo control total, en la misma palma de su mano.

Nuestros sufrimientos presentes producen una de dos cosas en nosotros: O una dureza de corazón y un espíritu de incredulidad, o una visión gloriosa del control de Dios sobre todo lo que tiene que ver con nosotros.

lunes, 26 de octubre de 2015

¿POR QUÉ SEGUIMOS A JESÚS? by Gary Wilkerson

Juan 6 contiene uno de los pasajes más difíciles para mí en toda la Escritura. Es un texto difícil para los pastores sobre todo porque habla de seguidores que terminan rechazando a Cristo y alejándose. Es una escena en la que multitudes de personas literalmente dejan a Jesús (ver Juan 6:66).

Jesús acababa de alimentar milagrosamente a una multitud de miles de personas. La gente estaba asombrada y aterrada por lo que Él había hecho, listos para seguir a este milagroso Mesías. Pero cuando Él los desafió acerca de lo que ellos realmente buscaban, ellos se burlaron y de fueron en masas.
Detrás de este pasaje hay una pregunta para cualquiera que quisiera seguir a Cristo. "¿Quién está a cargo de tu vida, tú o Jesús? ¿Permitimos que Dios tenga la dirección total de nuestras vidas? ¿O tratamos de determinar por nosotros mismos lo que Dios quiere de nosotros?"

Cada cristiano se enfrenta a esta pregunta desde el principio de su caminar con el Señor. Desde muy temprano, una batalla tiene lugar en nosotros, un choque de dos culturas enfrentadas. En primer lugar, está la cultura exterior del mundo, que insta constantemente: "¿Cómo puedes beneficiarte de esto?" Luego está la cultura del reino de Dios, que te pregunta: "¿Cómo puedes servir al Señor y a tu prójimo?"

Jesús ya había predicado que el reino de Dios estaba obrando en el mundo: "El reino de Dios se ha acercado" (Marcos 1:15). En otras palabras: "El reino de Dios está presente entre ustedes". La mayoría de los oyentes de Cristo ese día, tenía la mentalidad del mundo. Ellos eran impulsados principalmente por lo que podrían ganar para ellos mismos. Cuando Jesús llegó ofreciendo bendiciones, ellos acudieron a Él, diciendo: "Por supuesto, si me vas a proveer todo, te seguiré. Si vas a sanar a mis familiares enfermos y contestar mis oraciones, sí, absolutamente, yo seré tu discípulo".

Pero, ¿qué le sucede a nuestro compromiso de fe, si estas cosas no llegan a cumplirse para nosotros? ¿Cuán comprometidos estamos con Jesús, cuando nos damos cuenta de que Él no es sólo nuestro "asistente" en la vida? Las mismas personas, en esta escena, que se apresuraron a seguir a Cristo fueron igual de rápidos para rechazarlo. Decepcionados, se fueron, renunciando a Él.

Jesús sabía que esto pasaría. Es por eso que a las puertas de realizar un gran milagro para dichas multitudes, Él los confrontó: "De cierto, de cierto os digo que me buscáis, no porque habéis visto las señales" (Juan 6:26). ¿Es verdad esto para nosotros hoy? ¿Seguimos a Jesús principalmente por sus bendiciones o porque Él es Señor?

sábado, 24 de octubre de 2015

UNA FE FUERTE PARA TIEMPOS DIFÍCILES

La Biblia pinta un cuadro claro, personal y que nos inspira infinita ternura, recordándonos que “Jehová ha oído la voz de [nuestro] lloro” (Salmo 6:8). Algunas traducciones del texto hebreo explican que "Él lleva la cuenta, o recibe, o conoce cada una de nuestras lágrimas”.

Este altar de fe que estamos llamados a construir, mientras que los vientos de incertidumbre, ira, temor, angustia y duda rugen con sus amenazas desde todos los lados es, a veces, uno de los más difíciles de construir. Es una madre soltera mirando hoy a su hijo, con miedo, enojado y distante, mientras que tan sólo el día de ayer era tan amoroso y cariñoso. Ella se recuesta en su cama en la noche preguntándose a sí misma: "¿Quién es este monstruo, tan arrogante y malvado, que usa la ropa de mi hijo? ¿Por qué? ¿Cómo puedo criar a un hijo sin un padre en nuestro hogar?"

Somos tu y yo, abatidos por la enfermedad, oyendo al doctor decir temibles palabras de cáncer que se convierten en un torbellino de miedo y pánico. Se trata de una persona soltera, rodeada de sus amigos casados y sus hijos, ahogándose en la soledad, preguntándose "¿Cuándo, Señor? ¿Por qué?". Es el hombre de negocios que dio todo lo que tenía por años, lo mejor de sí, el todo por el todo, quien ahora enfrenta la bancarrota. Él se siente perdido, inútil, impotente y un fracaso total.

Esta fe que camina en el valle de sombra de muerte, impulsa hacia adelante y anda por caminos donde los "turistas de la cruz" no se atreven a caminar. No, en este lugar solo se encuentran los verdaderos cristianos. Un pastor apasionado que muere mil veces al ver como su iglesia se hunde en una horrible división. Un hombre o mujer de fe abandonado y engañado, profundamente herido por un divorcio que no será restaurado. El quiebre del alma es tan violento que la persona realmente siente como sin fuerzas por el resto de su vida.

Hay una fe que puede reconstruir y lo hará, restaurando e incluso resucitando. Abraham perdió su altar (Ver Génesis 12). Hubo hambre en la tierra, y las palabras de la Escritura levantan un velo verídico, aunque doloroso, que descubre lo que realmente pasó con él.
Estimado lector, la Biblia es un espejo implacable de la verdad, y su propósito y visión es salvar tu vida (Ver Santiago 1:23-25).

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Claude Houde es el pastor principal de la Iglesia de la Nueva Vida (Eglise Nouvelle Vie) en Montreal, Canadá; y es un orador frecuente en conferencias para pastores y líderes dirigidas por World Challenge en todo el mundo. Bajo su liderazgo la Iglesia de la Nueva Vida se ha incrementado de ser un puñado de personas, a más de 3500 miembros, en una parte de Canadá donde pocas iglesias protestantes han alcanzado éxito.

viernes, 23 de octubre de 2015

SUS PALABRAS PRODUCEN VIDA

“Este es el pan que descendió del cielo; no como vuestros padres comieron el maná, y murieron; el que come de este pan, vivirá eternamente. Estas cosas dijo en la sinagoga…al oírlas, muchos de sus discípulos dijeron: Dura es esta palabra; ¿quién la puede oír? Sabiendo Jesús en sí mismo que sus discípulos murmuraban de esto, les dijo: ¿Esto os ofende?” (Juan 6:58-61).

Nota que Cristo estaba hablándole a creyentes aquí. ¿Cuál fue la palabra dura a la cual ellos reaccionaron? Fue: “deben comer mi carne y beber mi sangre, sino no tendrán vida en ustedes. Mi carne es comida, y mi sangre es bebida. Y la vida eterna solo viene a través de consumirlas.”

Jesús vio que la gente estaba asombrada por sus palabras. Así que les pregunto, en esencia, “¿Ofendí sus sentidos?” “¿Están molestos porque digo la verdad?” Luego Él declara, “Las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida.” (Juan 6:63). Él lo dejó claro como el cristal: “La misma cosa por la que ustedes se ofenden es lo que trae vida.” ¿Cómo respondieron sus seguidores? “Desde entonces muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban con él” (Juan 6:66).

¿Qué está diciendo Jesús acerca de Su evangelio aquí? Sencillamente, Él esta declarando que el mensaje acerca de Su sangre y Su cruz es ofensivo. Incluso siendo el único evangelio que lleva a vida eterna, aun así, algunos no lo van a aceptar. “Pero hay algunos de vosotros que no creen” (Juan 6:64).
Las palabras que Jesús pronunció aquí son confirmadas en muchas iglesias hoy en día. Increíblemente, algunas congregaciones han quitado toda referencia a la sangre de Cristo de sus servicios de adoración. Hay pastores que no la mencionan en sus sermones, e himnos acerca de la sangre que han sido removidos de la iglesia. Todo es considerado demasiado ofensivo.

Pero Jesús advierte: “No importa cuán ofensivas te parezcan Mis palabras. Tú no puedes cambiarlas. Mis palabras producen vida; y tienes que consumirlas como lo harías con el alimento y la bebida, para hacerlas la fibra misma de tu ser. Por lo tanto, no debes suavizar lo que he dicho. Si sacas la sangre y la cruz de tu predicación, estas quitándole la única esperanza de vida eterna a aquellos que la buscan”.

jueves, 22 de octubre de 2015

EL CENTRO DEL MENSAJE DE JESUS

El arrepentimiento era el centro del primer sermón después de la resurrección de Cristo. Pedro le dijo a la multitud reunida en Pentecostés, “Jesús Nazareno,… prendisteis y matasteis por manos de inicuos, crucificándole.” (Hechos 2:22-23).

Cuando las personas escucharon esto, cayeron bajo gran convicción. La Palabra predicada remordió sus corazones, porque el Espíritu Santo había llegado en todo su poder. Y según Jesús, esa es precisamente la obra del Espíritu Santo. Él dijo que el Espíritu Santo viene a “[convencer] al mundo de pecado, de justicia y de juicio” (Juan 16:8).

La multitud estaba tan conmovida que no podía moverse. De repente, ante ellos estaban los asuntos mismos de la vida y la muerte. Así que clamaron a Pedro, preguntándole que debían hacer. Él contestó: “Arrepentíos y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados,… Sed salvos de esta perversa generación. (Hechos 2:38, 40).

Este pasaje ilustra que el centro del mensaje de Jesús es el arrepentimiento. Si no hay convicción en el mensaje – ninguna verdad acerca del pecado y culpa, ningún remordimiento del corazón – entonces sencillamente el Espíritu Santo no está allí. Sencillamente, Él no está presente en tal predicación.

Pedro no estaba interesado en ofender al gentío en Pentecostés. Su único propósito era mostrarles la verdad. Y cuando el Espíritu Santo revela la verdad, convence. Va profundo y desarraiga cada área de nuestro corazón.

Tristemente, esto no está sucediendo en muchas iglesias hoy. Nuestro ministerio recibe carta tras carta haciendo eco del mismo refrán: ‘Tengo un vecino al cual le he testificado por meses. Lo llevé a la iglesia, esperando que escuche una palabra acerca de su condición, y su necesidad del Señor. Pero mi pastor nunca menciona una palabra acerca del pecado. Nunca hay una palabra que traiga convicción, que explique en detalle la necesidad por una limpieza de Jesús, del poder libertador. Así que mi vecino salió sintiéndose aun más cómodo en su pecado.”

¡Qué tragedia! Qué triste debe ser para Dios que más personas son respaldadas en sus pecados dentro de la iglesia que fuera de ella.

Según Jesús, nadie puede ser libertado del pecado si no es confrontado con la verdad y sin la presencia y el poder convencedor del Espíritu Santo.

miércoles, 21 de octubre de 2015

UN LUGAR DE ARREPENTIMIENTO

Jesús declara, “Mi iglesia es un lugar de arrepentimiento transparente y sin vergüenza”. Ciertamente, el apóstol Pablo testifica: Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Esta es la palabra de fe que predicamos: que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación. Pues la Escritura dice: Todo aquel que en él creyere, no será avergonzado” (Romanos 10:8-11).

En palabras simples, entramos a la salvación a través de una confesión abierta de arrepentimiento. Jesús declara: “porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento” (Mateo 9:13). Y él dice que el arrepentimiento es la manera en que somos sanados y restaurados: “Los que están sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento.” (Lucas 5:31-32).

¡Amados, esta es una buena noticia! Jesús nos está diciendo: “En Mi Iglesia, todo el mundo se cura a través del arrepentimiento. No importa quién eres: si tienes alguna enfermedad física, mental o espiritual. Todo el mundo tiene que venir a Mí de la misma manera. Y todos encuentran sanidad a través del arrepentimiento".

Así que, ¿Cuál es el mensaje central del evangelio de Cristo? Él lo deja en claro a través de los evangelios de Mateo, Marcos, Lucas y Juan. En estos cuatro evangelios, Él nos dice: “Esto es lo que predico en Mi iglesia. Este es mi mensaje a todos los pecadores.”

Primeramente, “Jesús vino… predicando el evangelio del reino de Dios, diciendo: El tiempo se ha cumplido y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos y creed en el evangelio” (Marcos 1:14-15). ¿Cuál fue el primer mensaje de Jesús? Él predicó arrepentimiento.

Para algunos cristianos, esto puede sonar como un lenguaje duro. Ellos pueden responder, “Bueno, ¿pero con qué intensidad Jesús predicó el arrepentimiento?” Lucas responde que Jesús les dijo a sus oidores: “si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente” (Lucas 13:5).

Puedes pensar que el evangelio de Cristo suena deprimente. Pero Pablo dice lo contrario. Un corazón arrepentido trae vida verdadera: “La tristeza que proviene de Dios produce arrepentimiento para salvación, y de ésta no hay que arrepentirse” (2 Corintios 7:10 RVC).

martes, 20 de octubre de 2015

EL VERDADERO EVANGELIO

¿Cuál es el verdadero evangelio de Jesucristo?

El Señor le dijo a Pedro: “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz y sígame” (Mateo 16:24).

Claramente, pertenecer a la iglesia de Jesús significa más que solamente creer en Él. Muchos cristianos hoy en día simplemente “Dan su voto por Jesús.” Su actitud es: “Yo voté por Cristo. Eso me hace miembro de su partido.” Pero una vez que dan su voto, se alejan y se olvidan de Su Señorío sobre sus vidas.

Jesús dice que pertenecer a Su iglesia significa comprometerse a seguirle; y eso conlleva una vida de negación propia y tomar una cruz. “y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí.” (Mateo 10:38).

Nuestro Señor deja en claro que: “Si estas en Mi iglesia, entonces prepárate para sufrir y ser perseguido por tu fe en Mi. Prepárate para negarte a alcanzar toda fama, aceptación y búsqueda de placer mundano”.

El hecho es que la iglesia de Cristo nunca ha sido aprobada o aceptada por el mundo; y nunca lo será. Si vives para Jesús, no tendrás que separarte de la compañía de los demás; ellos lo harán por ti. Todo lo que tienes que hacer es vivir para Él y de pronto te encontraras censurado, rechazado, te llamaran malo: “los hombres os aborrezcan, …os aparten de sí, y os vituperen, y desechen vuestro nombre como malo, por causa del Hijo del Hombre” (Lucas 6:22). Sin embargo, Jesús añade, este es el camino que lleva a la verdadera satisfacción. “Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará” (Mateo 16:25). En otras palabras: “La única forma que encontraras significado en la vida es dejándolo todo por Mi, entonces encontraras verdadero gozo, paz y satisfacción.” Cristo nos dice: “Mi iglesia no tiene mancha ni arruga. Así, que cuando vienes a mí, debes estar dispuesto a rendir todos tus pecados. Debes rendirlo todo a mí, morir completamente al yo, a toda ambición impía y al ego. Por fe, serás enterrado conmigo; pero yo te levantare a una vida nueva.”

lunes, 19 de octubre de 2015

GUIADO POR EL BUEN PASTOR by Gary Wilkerson

“Mas el asalariado, y que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata las ovejas y las dispersa… Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen, así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas” (Juan 10:12, 14-15).

Seamos realistas, incluso el pastor más dedicado es asalariado. Es alguien en quien el Buen Pastor confía, un obrero aprobado contratado para cuidar de las ovejas. Pero a veces incluso un siervo de confianza no es rival para un lobo hambriento y desesperado (a menos que aquel siervo tenga valentía sobrenatural como la que tenía David).

El punto aquí es que incluso el mejor pastor fallará a veces. Después de todo, es humano, y no te conoce de la forma en que el Buen Pastor lo hace. No me entiendas mal, la mayoría de nosotros necesitamos el consejo piadoso de un pastor fiel. A veces podemos incluso necesitar la sabiduría de un consejero profesional. La Escritura nos dice que hay sabiduría en la multitud de consejeros, incluyendo nuestros devotos amigos cristianos. La diferencia con Jesús es que Él siempre está ahí para nosotros: “Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas” (10:11). Él nunca te falla, nunca te deja, y siempre tiene lo mejor para ti en mente.

Todos conocemos la famosa escena en los Evangelios donde Jesús volcó las mesas de los cambistas en el templo. Fue un acto literal pero también simbólico. Jesús estaba volcando un sistema religioso inferior, declarando, en efecto: "Ustedes, los líderes, se supone que deben ser pastores sobre el pueblo, pero les venden sacrificios en lugar de hacer verdaderos sacrificios al Padre. Estoy volcando su sistema. Yo soy el Buen Pastor que da Su vida por las ovejas. Yo los guio fielmente a los buenos pastos que los bendecirán y mantendrán sus vidas". Si quieres guía verdadera en la vida, conoce la voz de tu pastor. Puede o no puede venir a ti de forma audible, pero siempre viene a través de Su Palabra escrita. ¿Necesitas dirección en tu vida? Él no tiene más que dos palabras para ti: "Sígueme." Mantén tus ojos en Jesús. Concéntrate en lo que dice Su Palabra y obedécela. ¡Puedes confiar en que Él te guiará a Su promesa de una vida rica y satisfactoria!

sábado, 17 de octubre de 2015

AÑOS ROBADOS by Nicky Cruz

Cuando mi padre se fue de este mundo, se fue cantando alabanzas de Jesús. Al final de su vida renunció a la brujería y a Satanás, y aceptó a Jesús como su Señor y Salvador. Mi madre lo trajo al Señor antes de su muerte, y ahora ambos están juntos en el cielo, danzando por las calles de oro, deleitándose en la gloria de Dios, disfrutando de su nuevo hogar eterno con Dios. Cuando cierro mis ojos, casi puedo escucharlos elevando alabanzas a su nuevo Rey, su Salvador...¡Su glorioso Redentor!

Cómo me hubiese gustado que mi padre hubiera disfrutado una vida así en la tierra. Daría cualquier cosa por haberlo visto adorar a Dios en la tierra tan apasionadamente como le sirvió a Satanás. Hubiese sido un testigo muy eficaz, un evangelista de gran influencia, un gran y poderoso predicador de la Palabra de Dios.

Todo lo que hacía, lo hacía con pasión. Su fe hubiese sido tan real y fuerte e inapagable. Podría haber comandado grandes milagros. Hubiese confiado en Dios completamente, embriagado de Su Palabra…¡Lo hubiese seguido dondequiera que Él lo hubiese guiado! ¡Su corazón hubiese sido consumido por la obsesión por las almas! Porque esa es la clase de hombre que era.

En lugar de acobardarse ante el diablo, podría haber pasado su vida haciéndole daño, derrotándolo, maltratándolo. Él podría haber tenido ese tipo de impacto en el mundo, si tan sólo mi padre hubiese tenido un encuentro con Jesús a una edad temprana.

No dejes que Satanás robe tu vida y tu corazón de la forma en que robó a mi padre. No te dejes seducir por sus mentiras. No te dejes engañar por su encanto ni te extravíes por sus promesas vacías. Pon tu fe en Jesús. Dale tu vida a Aquel que quiere levantarte, no destruirte. Al que te ama y se preocupa por ti. Al que trae el verdadero poder y la fuerza, y no trucos de salón baratos.

No dejes que Satanás te robe de la manera en que robó a mi padre. No dejes que te vuelva ciego a la verdad de la bondad de Dios. ¡Pon tu confianza en un Dios extraordinario!

"El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia" (Juan 10:10).

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Nicky Cruz, evangelista internacionalmente conocido y prolífico autor, se volvió a Jesucristo de una vida de violencia y crimen después de encontrarse con David Wilkerson en la ciudad de Nueva York en 1958 La historia de su dramática conversión fue contada por primera vez en el libro “La Cruz y el Puñal” escrito por David Wilkerson y más tarde en su propio best seller “Corre, Nicky, Corre”.

viernes, 16 de octubre de 2015

LA PÉRDIDA DE SU PRESENCIA

En el tercer capítulo de Apocalipsis, Cristo resume Su mensaje a los siete pastores y sus congregaciones. Y Sus palabras dicen: “He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo” (3:20). Muy a menudo, los cristianos no abren la puerta de sus corazones a Jesús. Cuando Él toca, ni siquiera están en casa. En lugar de ello, hay un letrero en la puerta, que dice: “Querido Señor, salí a ministrar al hospital, y después a la cárcel. Te veo en la iglesia”.

Muchas iglesias hoy están haciendo tantas cosas buenas y caritativas en el nombre de Cristo. Tienen programas para casi cada necesidad humana y la congregación vive vidas limpias y rectas, cuidadosos en evitar el pecado. Pero algo ha cambiado en ellos. En una época, estos creyentes eran devotos en su comunión con Jesús. No transcurría un solo día sin pasar tiempo a solas con Él. Pero ahora las cosas son diferentes. Todo lo que Le dan es un saludo rápido camino a alguna obra. ¿Cuán serio es esto para Jesús?

Jesús nos está advirtiendo: “Algo se ha perdido en Mi iglesia. Es mi asombrosa presencia. Deben volver al lugar secreto de oración, de vuelta a cenar conmigo. De lo contrario, quitaré Mi presencia de ustedes. Todas sus buenas obras, sus predicaciones, evangelismos y generosidades, deben brotar de nuestro tiempo juntos. Deben provenir de Mi mesa”.

La iglesia en Éfeso (Apocalipsis 2:11) había perdido algo que una vez poseyó: La presencia manifiesta de Cristo en medio de ella. Habían comenzado a tomar la presencia de Jesús por sentada y estaba afectando su ministerio. En otro tiempo, ellos se amaban y tenían cuidado uno del otro. Pero ahora, aun eso lo tomaban por sentado. Y eso tuvo un efecto desastroso en sus labores para hacer buenas obras. Estaban tan ocupados sirviendo a la gente, que sus obras se convirtieron en el enfoque, no el amor de Cristo. Su presencia poderosa estaba ausente.

Ahora Jesús les advertía: “Si no hacen cambios; si no vuelven a su hambre por Mí, voy a quitarles su testimonio. No tendrán ninguna autoridad cuando hagan sus buenas obras. Todo será en vano”.

jueves, 15 de octubre de 2015

UNA CARTA PARA EL PASTOR

Cristo vio que había cosas que requerían atención en Su iglesia. Él mandó a Juan que escribiera Sus palabras y que se las enviara a los siete “ángeles” de las iglesias. Esto se refiere a Sus ministros, llamándolos “estrellas en su diestra” (ver Apocalipsis 1:16). Él le está diciendo a Juan: “Yo amo a estos siervos. Yo los he llamado y ungido y ahora tú debes darles Mis palabras”.

Yo mismo, siendo pastor, tengo que preguntarme: ¿Cómo se sentiría abrir tal carta enviada por Juan? “Al pastor de la iglesia en Nueva York: Así dice el Señor, acerca de tu congregación”. Ahora imagínate lo que sintieron esos siete ministros.

Toma, por ejemplo, al pastor de Éfeso (ver Apocalipsis 2:1-11). Mientras él leía la carta de Juan, ve a Cristo regocijándose por Su iglesia. El Señor elogia a los efesios por ser trabajadores, pacientes y saber discernir. Ellos odian lo malo, y defienden la causa de Cristo. Y a través de los años, nunca dejaron de hacer buenas obras. Este pastor se maravillaba por lo que leía y piensa: “¡Guau!, el Señor se agrada de nosotros. Esta es una carta de elogio”.

Pero a medida que sigue leyendo, llega a unas palabras cortantes: “Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor” (Apocalipsis 2:4). Jesús advierte al pastor, “Recuerda, por tanto, de dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras; pues si no, vendré pronto a ti, y quitaré tu candelero de su lugar” (Apocalipsis 2:5).

El pastor de Éfeso debió quedar estupefacto al leer esto. Él piensa: “¿Arrepentirme? O, ¿Él quitara nuestro testimonio? ¿Cómo puede ser? Somos creyentes de pacto. Somos justificados por fe. Hemos sido caritativos, cuidadosos. Ahora, ¿debemos volver a ser como fuimos al principio? ¿Qué significa esto? ¿Cómo puede Jesús estar diciendo esto? ¿Cómo podría leerle esta carta a mi congregación?”.

Ten presente, estas palabras son dirigidas a una congregación piadosa. Así que esto tenía que ser un asunto muy serio a los ojos del Señor. De otra manera, ¿por qué razón le hablaría tan fuerte a tal brillante ejemplo de iglesia? Él le está diciendo al pastor: “Tu amor por Mí no es lo que fue al comienzo. Has abandonado tu comunión conmigo. Ahora, ¡arrepiéntete!”.

Jesús pone muy claro que todo tiene que ver con Su presencia. Sí, los efesios habían trabajado diligentemente haciendo buenas obras, pero ya no tenían intimidad con el Señor.

miércoles, 14 de octubre de 2015

CRISTO AMA A SU IGLESIA

Cristo ama a Su iglesia. Él entregó Su vida por ella y dijo que las puertas del infierno no prevalecerán contra ella. Jesús mismo es la piedra fundamental de esta iglesia y la Escritura nos dice que Su gloria y sabiduría habitan en ella. En Pentecostés, Él envió a su Espíritu Santo para establecer la iglesia y Él la ha dotado con siervos ungidos, pastores, maestros, apóstoles, profetas y evangelistas; con el propósito de edificarla (ver Efesios 4:11-12).

Es claro que el Señor desea bendecir Su iglesia. Así que, ¿por qué Apocalipsis presenta una imagen tan atemorizante de Cristo, cuando Él se presenta a Su pueblo? Juan escribe que Jesús viene la iglesia con ojos de fuego y una voz de trueno:

“[Vi] en medio de los siete candeleros, a uno semejante al Hijo del Hombre…Su cabeza y sus cabellos eran blancos como blanca lana, como nieve; sus ojos como llama de fuego; y sus pies semejantes al bronce bruñido, refulgente como en un horno; y su voz como estruendo de muchas aguas. Tenía en su diestra siete estrellas; de su boca salía una espada aguda de dos filos” (Apocalipsis 1:13-16).

Ahora bien, Apocalipsis es la suma de la Palabra de Dios. Describe el final de todas las cosas y acá vemos la primera imagen de Cristo en este libro. ¿Por qué Jesús aparece con tanto augurio aquí? y ¿por qué le habla tan penetrantemente a Su iglesia? Juan escribe que las palabras de Cristo son tan afiladas como una espada, que corta hasta el tuétano. Recuerda, este fue el apóstol que recostaba su cabeza en el seno de Jesús. Pero ahora él se encuentra sobre su rostro: “Cuando le vi, caí como muerto a sus pies” (Apocalipsis 1:17).

El Señor mismo explica Su temible apariencia: “Todas las iglesias sabrán que yo soy el que escudriña la mente y el corazón; y os daré a cada uno según vuestras obras” (Apocalipsis 2:23). El hecho es que Cristo ama a Su iglesia. Y esa es la misma razón por la cual Él viene a escudriñarla. Él viene a corregir a Su pueblo en amor, para purificarlo.

martes, 13 de octubre de 2015

DESARROLLANDO UNA CONFIANZA ABSOLUTA

Cuando estamos en medio de una prueba, tenemos que quitar los ojos de nuestras preocupaciones. En tales tiempos, necesitamos animarnos, diciendo: “Mi Dios puede hacer cualquier cosa; y Él no se ha olvidado de mí. Él tiene sus ojos sobre mí ahora mismo, mientras soporto esta horrible prueba. Y yo sé que no importa cuán mal se vean las cosas, Él tiene todo bajo control. Nadie, ningún poder, puede cambiar los planes que Él tiene para mí”.

Quizás estás desanimado ahora mismo, pensando: “No veo salida a mis problemas. ¿Algún día saldré de esta feroz prueba? ¿Mi sufrimiento seguirá hasta que Jesús regrese? Señor, ¿podré ser capaz de regocijarme otra vez?”

Esta es la respuesta de Dios para ti: “Habéis oído de la paciencia de Job, y habéis visto el fin del Señor, que el Señor es muy misericordioso y compasivo” (Santiago 5:11). “Y quitó Jehová la aflicción de Job, cuando él hubo orado por sus amigos; y aumentó al doble todas las cosas que habían sido de Job” (Job 42:10).

Puede que no dupliques lo que perdiste, como Job lo hizo. Pero poseerás algo más grande. Tendrás un verdadero conocimiento de corazón de que Dios está en control de tu vida. Su amor por ti ya no será solo un concepto teológico. Al contrario, conocerás Su liberación profundamente, en una forma personal. Y nunca más temerás a cualquier adversario o penuria. ¿Por qué? Porque saldrás de tu prueba, como más que un vencedor, sentado en lugares celestiales con Cristo Jesús.

Ahora mismo, como Job, al comienzo de su prueba, puede que sólo conozcas a Dios de oídas, a través de sermones y estudios bíblicos. Eso es bueno, porque la Escritura nos dice que es exactamente de ahí de donde viene nuestra fe: de oír la Palabra de Dios. Pero ahora, Dios quiere que Le veas a Él también. Él quiere que desarrolles una confianza absoluta en que Él tiene un plan divino diseñado para tu vida. Y Su propósito eterno no puede ser frustrado por ningún demonio del infierno, ni por algún monstruo que aparezca en tu camino.

Entonces, en medio de tu mayor prueba, serás capaz de testificar de la bondad de Dios, como lo hizo Job. Y pronunciarás confiadamente, esta gran declaración de fe: “He aquí, aunque él me matare, en él esperaré” (Job 13:15).

lunes, 12 de octubre de 2015

GENUINOS A LOS OJOS DE DIOS by Gary Wilkerson

Algunos cristianos buscan dirección para las decisiones diarias más pequeñas. Si quieres saber qué marca de pasta de dientes, Dios te diría: "Sólo asegúrate de cepillarte todos los días". Hay ciertas cosas para las que no necesitamos Su orientación explícita, porque ya sabemos que debemos hacerlas al leer Su Palabra.

Hace poco, estuve en Turquía, cerca de la frontera con Irak, orando acerca de cómo “World Challenge” podría ayudar en la crisis de los refugiados. La gente estaba huyendo de la persecución violenta de ISIS e inundando el área, pero la ONU no estaba presente para traer orden. La necesidad era abrumadora, a medida que personas desesperadas venían sólo con la ropa que traían puesta. Hablé con un jovencito que había visto a sus padres volar por una mina terrestre de ISIS. No podía imaginar el trauma que este niño había atravesado.

En el vuelo a casa, oré: "Señor, ¿quisieras que “World Challenge” provea ayuda aquí?" Inmediatamente sentí una convicción santa que surgió a través de mí, diciendo: "¿Por qué estás orando acerca de esto? ¡Tú sabes ayudar!" Me di cuenta: "Por supuesto, “World Challenge” debe estar aquí. Tenemos la esperanza del Evangelio y vamos a orar para recibir los recursos de Dios para ayudar. Ese ha sido siempre el ADN de este ministerio. ¿Alimentar a los hambrientos? ¿Llevar consuelo a los que sufren? ¿Hacer una diferencia en la vida de un huérfano? ¿Por qué necesito orar? ¡Hagámoslo!"

"Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí" (Mateo 25:35-36). No te equivoques, yo creo en la oración para recibir dirección. Pero, debido a que somos ovejas de Dios y conocemos Su voz, hay ciertas cosas que sabemos hacer. Una de ellas es la siguiente: " La religión pura y sin mácula delante de Dios el Padre es esta: Visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo" (Santiago 1:27).

viernes, 9 de octubre de 2015

VEN AL MONTE SANTO DE DIOS

Isaías predijo la humillación de Satanás y vió también como Dios derribó todo el poder y orgullo de los principados del mal. "Porque la mano de Jehová reposará en este monte; pero Moab será hollado en su mismo sitio, como es hollada la paja en el muladar" (Isaías 25:10).

Isaías deja claro que: La humillación de Satanás sucede en la montaña, en el lugar de oración y adoración, donde se manifiesta la presencia de Cristo. Moab aquí era un enemigo real de Israel. Pero se convirtió en un símbolo que representaba todo lo que era malvado y satánico.

Pedro predicó que la visión de Isaías ya se estaba cumpliendo en la iglesia en Jerusalén. “Pero Dios ha cumplido así lo que antes había anunciado por boca de todos sus profetas: que su Cristo habría de padecer. Así que, arrepentíos y convertíos para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio" (Hechos 3:18-19). Pedro razonó que si las profecías sobre Cristo fueron cumplidas a la letra, entonces todas las otras profecías se cumplirían. Y eso incluía tiempos de refrigerio al estar en la presencia del Señor.

Isaías refirió a tales tiempos de refrigerio o reposo (Ver Isaías 28:12). Éstos son tiempos cuando Dios elige avivar y sanar, no lo hace porque lo hemos ganado, sino para la gloria de Su propio nombre. Pedro vio esto cumplido en Pentecostés: La presencia de Cristo fue manifestada, trayendo avivamiento y refrigerio a una muchedumbre de millares. Multitudes fueron liberadas, incluyendo familias completas. Vemos esto más adelante cuando Pedro llevo la presencia de Jesús a la casa de Cornelio, y la casa entera fue salvada.

Ahora mismo, creo que ya estamos en el comienzo del último avivamiento. Vamos a ver a familias sacadas del cautiverio. Será removido el velo de millones de personas que habían vuelto atrás, e hijos rebeldes serán restaurados a sus padres. ¿Cuál es nuestra parte? Debemos hacer como Daniel cuando leyó la profecía de Jeremías y discernió los tiempos: "Y volví mi rostro a Dios el Señor, buscándole en oración y ruego, en ayuno, cilicio y ceniza" (Daniel 9:3). Daniel hizo lo que todos somos llamados a hacer: ir al monte santo de Dios. ¡Ojalá que cada siervo fiel de Jesucristo en estos últimos días se encuentre allí!

jueves, 8 de octubre de 2015

EN LOS DIAS VENIDEROS

En los días venideros, muchos van a caer bajo el poder y la presencia de Cristo. Aquellos que se vuelvan a Él completamente, quienes arrepentidos y perdonados, tienen comunión con Él en oración y en Su palabra, verán todas sus lágrimas transformarse en alegría. Alrededor del mundo ahora mismo, ríos inmensos de lágrimas están fluyendo de aquellos que ya han sido liberados. Después de siglos de esclavitud satánica, personas son desatadas de las cadenas y están llorando lágrimas de arrepentimiento y de alabanza para su Liberador.

Isaías profetizó que cuando comencemos a ver las obras milagrosas de Dios en nuestro medio, clamaremos, “Y se dirá en aquel día: He aquí, éste es nuestro Dios, le hemos esperado, y nos salvará; éste es Jehová a quien hemos esperado, nos gozaremos y nos alegraremos en su salvación (Isaías 25:9). Isaías estaba tan entusiasmado por lo que vio que casi estalló de asombro.

"...y quitará la afrenta de su pueblo de toda la tierra" (Isaías 25:8). La palabra, afrenta aquí, viene de la raíz hebrea que sugiere “insultos, desgracia." Esto habla de los poderes satánicos que se burlan y lanzan insultos contra los creyentes devotos. Tales ataques vienen especialmente cuando estamos orando para que un ser amado sea rescatado de una fortaleza demoníaca.

Quizás has oído estos insultos desde infierno. Se burlan diciendo: "Te jactas de que Dios contesta las oraciones. ¿Bien, dónde está Su respuesta? Has ayunado y orado por tu hijo por años, pero todavía no has obtenido la respuesta. Después de todo este tiempo, nada ha cambiado. Nunca se va a salvar." Luego oyes esta acusación: "Es culpa tuya. Tu sembraste las semillas de rebeldía en él (o en ese amigo o en esa persona amada). Fuiste tú quien endureció su corazón". Amado, ésta es la primera reprimenda del diablo contra el pueblo de Dios y nunca debemos escucharla. En vez de eso, debemos mantenernos firmes en la palabra segura de Dios para nosotros: " y quitará la afrenta de su pueblo de toda la tierra" (Isaías 25:8).

miércoles, 7 de octubre de 2015

MILAGROS PARA EL PUEBLO DE DIOS EN LOS ULTIMOS DÍAS

“Y destruirá en este monte la cubierta con que están cubiertos todos los pueblos, y el velo que envuelve a todas las naciones” (Isaías 25:7).

Aquí tenemos dos profecías maravillosas, y la primera implica a los judíos. El velo al que Isaías se refiere aquí es la ceguera espiritual que ha cubierto los corazones de los judíos desde los tiempos de Moisés. El apóstol Pablo habla largamente de esta ceguera:

"Cuando [ellos] se conviertan al Señor, el velo se quitará" (2 Corintios 3:16). "ha acontecido a Israel endurecimiento en parte, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles…Vendrá de Sion el Libertador, que apartará de Jacob la impiedad" (Romanos 11:25-26).

Pablo creía lo que Isaías profetizó sobre Israel: que el Libertador quitaría su velo de ceguera. Un remanente judío se iba a volver al Señor y obtendría Su misericordia (Ver 11:30). Amados, esta profecía se está cumpliendo ahora mismo. En todo el mundo, los ojos de los judíos se están abriendo a Cristo. Una revista secular reporta que los judíos ahora le están dando una nueva mirada a Jesús. Eso es todo lo que se necesita, una sola mirada.

Pero la profecía de Isaías también tiene otro significado que tiene que ver con tu núcleo familiar. Se aplica a cada cónyuge, cada niño, cada miembro de la familia que tiene un velo de ceguera espiritual que Satanás ha puesto sobre ellos. Recibo muchas cartas de padres que relatan que sus hijos están cegados por el enemigo. Criaron a sus jóvenes en un ambiente cristiano, pero ahora están confundidos y desconcertados, diciendo: "No entiendo lo que sucedió. Ellos simplemente no creen. Nada de lo que digo penetra”.

Pablo dice que el dios de este mundo ha cegado a estos jóvenes. Han perdido la fe porque el enemigo les ha bloqueado la luz del evangelio. Por lo tanto, no vale la pena que un padre busque una razón más profunda detrás de esto, todo es obra de Satanás. Él quiere mantener a esa criatura atada, confundida y en pecado. El problema va más allá de consejería, predicación o estrategias de crianza. Simple y sencillamente, se va a necesitar de un milagro. Nuestra batalla debe tomar lugar en el Espíritu. Después de todo, estamos en contra del espíritu del dios de este mundo. Y ese espíritu malvado es afectado solamente por nuestro banquete en la montaña. Se requerirá de la presencia de Cristo en nuestras vidas tal como nunca la hemos conocimos hasta ahora. Solo la realidad manifestada de Jesús derretirá la esclavitud de Satanás como cera, haciéndolo impotente contra nuestros seres queridos.

martes, 6 de octubre de 2015

LA PRESENCIA DE JESUS

¿Las personas que te visitan perciben la presencia de Jesús en tu casa? El aroma de Su santidad, ¿impregna a tu familia, tu matrimonio y tus relaciones? ¿Hay las lágrimas de intercesión por miembros de tu familia, clamores de quebrantamiento, un deseo sincero de arreglar todo lo malo? ¿O, gobierna la carne?

Cada hogar cristiano debe ser un lugar elevado, una montaña de separación del mundo y la carne, un vestíbulo santo de banquete con Cristo. Sin embargo, esto no sucede en muchos hogares cristianos porque han sido contaminados por la suciedad. Se le da permiso de entrada a la maldad obscena y vil a través de la TV, de películas y del Internet.

Cuan asombrados deben estar los ángeles mientras presencian tal maldad en hogares que deberían estar cultivando la presencia de Jesús. Multitudes de cristianos ahora pasan su tiempo entreteniéndose en la pornografía del Internet, alquilando videos sensuales, bebiendo la corrupción en la TV y aún van a los cines y pagan para oír el nombre de Cristo siendo blasfemado. Y luego se preguntan por qué la sombra de la muerte espiritual merodea sobre sus hogares.

Es la obra del Espíritu Santo traer y mantener la presencia y el poder de Cristo en nuestros hogares, en nuestras iglesias y en nuestros corazones. Pero multitudes siguen contristando el Espíritu con idolatría. ¿Qué sentido tiene que oremos por nuestros seres queridos inconversos, cuando nuestros propios hogares están contaminados?

Dios se propone obrar una serie asombrosa de milagros que impactarán nuestras mentes y corazones. Y Él ha planeado todo esto desde antes que el mundo existiera. Si él ha ideado tal plan del pacto, entonces debe suceder y sucederá. Sin embargo, algunos no lograrán llegar a la mesa de banquete. Aquellos que se han vuelto tibios, que aman la comodidad, gente que se ha entregado a la locura del mundo por la búsqueda de placer, ningunos de ellos estarán en el banquete.

El profeta Isaías describe a aquellos que están presentes a la mesa del banquete de la siguiente manera: “Y Jehová de los ejércitos hará en este monte a todos los pueblos banquete de manjares suculentos, banquete de vinos refinados, de gruesos tuétanos y de vinos purificados” (Isaías 25:6). Esto habla de un pueblo que no está satisfecho solamente con la leche de la palabra de Dios. Estos siervos aman la corrección de su Señor. Tienen hambre de la verdad sustanciosa, de una palabra santa de pastores probados y de un mensaje encendido por el Espíritu Santo. Y ellos buscan la palabra de Dios diariamente para sí mismos, sedientos por probar Su vino refinado y añejado.

lunes, 5 de octubre de 2015

EL GUÍA

Hace varios años un grupo de amigos y yo hicimos un viaje por carretera a San Antonio, Texas, para ver el Álamo. Uno de los amigos en nuestro equipo se ofreció para guiarnos. “Esa es mi ciudad natal y me encantaría ser su guía", dijo. Pero una vez que llegamos a San Antonio, las cosas se pusieron un poco confusas cuando nos dimos cuenta que había pasado frente a la misma tienda tres veces.

"Oye, ¿Acaso no estamos yendo en círculos?", Preguntó alguien. "No, no, nos estamos acercando", mi amigo nos aseguró.

De pronto, nos encontramos en una zona peligrosa de la ciudad, luego quedamos atrapados en el tráfico, y después estábamos yendo en círculos nuevamente. Finalmente, alguien le dijo a mi amigo, "Oye, pensé que conocías el lugar. Dijiste que esta era tu ciudad natal. "Lo es", respondió, "pero nos fuimos de aquí cuando tenía dos años de edad."

Obviamente, Michael no era nuestro guía ideal. Tenía buenas intenciones, pero no tenia ni idea dónde nos estaba llevando. Él representa el tipo de guía que podríamos pensar que queremos en la vida, pero que termina llevándonos en círculos en lugar de llevarnos hacia la rica y satisfactoria vida que Jesús ha diseñado para nosotros.

Otro tipo de guía puede tener la información correcta, pero puede ser que le falten otros elementos esenciales. Mi esposa, Kelly, y yo salimos en un viaje misionero a Filipinas. En nuestro día libre, hicimos una excursión guiada en canoa. La tripulación estaba formada por varios filipinos pequeños pero atléticos. En un momento llegamos a un lugar en el río demasiado superficial para poder flotar. "Oh-oh", pensé, "esto debe ser el final del viaje." Para mi sorpresa, nuestros fuertes guías jóvenes alzaron nuestra canoa …¡Con Kelly y yo todavía en ella! Y nos llevaron hacia aguas más profundas. "Wow", pensé, "¡Hablando de guías confiables!"

Más tarde, llegamos a un hermoso lugar donde el río se ensancha, y el líder dio luz verde para que dejemos de remar. "Ah, bueno", pensé, "ahora vamos a escuchar algo de su rica historia. Tal vez este es el lugar donde los líderes democráticos del país planearon su revolución”. Visiblemente emocionado, nuestro guía señaló un lugar y exclamó: "¡Aquí en este punto es donde se hizo la película Rambo!"

Eso fue un poco decepcionante. Pero pronto llegamos a otro lugar hermoso donde el río se abrió dando paso a un campo verde y exuberante. Parecía el tipo de lugar donde una batalla histórica podría haber tenido lugar. "En este lugar", dijo el guía, aclarándose la garganta, "¡Brad Pitt y Angelina Jolie tuvieron un día de picnic!"

Hay algunos guías en la vida que tienen el conocimiento para llevarnos a través de algunos dilemas preocupantes. Pero, ¿Tienen también el conocimiento para llevarnos a la vida abundante que Jesús promete? "Yo he venido para que tengan vida y para que la tengan en abundancia" (Juan 10:10).

viernes, 2 de octubre de 2015

LA FIESTA INCREÍBLE

En Isaías 25, Dios le muestra al profeta un banquete pródigo y sobrenatural, que ocurre en un monte: “Y Jehová de los ejércitos hará en este monte a todos los pueblos banquete de manjares suculentos, banquete de vinos refinados de gruesos tuétanos y de vinos purificados” (Isaías 25:6).

¿Entiendes lo que está diciendo Isaías aquí? Este banquete maravilloso ocurrirá justo antes del regreso de Jesús. En ese tiempo, el pueblo de Dios no estará de luto, revolcándose en miedo, estresado y vencido. Ellos no parecerán figuras frágiles y esqueléticas de flaqueza espiritual. No, Cristo va a regresar para encontrar a Su pueblo festejando en "banquete, lleno de gruesos tuétanos".

Dios mismo ha preparado este banquete. Y ahora mismo, el banquete ya está en progreso. El Señor nos está diciendo en esencia: “He guardado el mejor vino para el final. Y ahora lo estoy derramando para Mi pueblo. Ellos están festejando sobre cosas maravillosas en Mi presencia”.

Veo este banquete increíble llevándose a cabo mientras viajo por todo el mundo. Hombres y mujeres jóvenes de Dios están hambrientos por un evangelio que los toque profundamente en sus espíritus. Han rechazado los evangelios de los bombos y platillos, de las muchedumbres y del profesionalismo. Solamente buscan estar encerrados con Jesús, para recibir revelación de Él. Y están saliendo de su lugar de oración con un fuego que aviva a todos a su alrededor.

Ahora, la montaña donde ocurre este banquete es muy significativa. Representa un lugar santo, una casa donde se manifiesta la presencia de Cristo. Es un lugar donde el pueblo de Dios tiene comunión y cena con Él, adorándole en espíritu y en verdad. Este monte de la presencia de Dios es un concepto importante para Su pueblo. Todo que el Señor está haciendo en estos últimos días está muy íntimamente relacionado a Su presencia. Y Su banquete de manjares y vinos, sólo puede ocurrir donde la presencia de Jesús es manifestada.

Ahora bien, cuando hablo de la presencia manifestada de Cristo, no estoy hablando de algo místico y del otro mundo. Cada vez que Jesús se da a conocer, todo el que está presente lo percibe. El salmista dice que los montes se derriten como cera delante de la presencia del Señor (ver Salmos 97:5). Dicho de una forma simple, cada pared espiritual y bloqueo carnal se evapora cuando Jesús se da a conocer. La presencia de Cristo es tan real cuando se manifiesta que casi puedes tocarla.

jueves, 1 de octubre de 2015

EN LOS POSTREROS DÍAS

Ahora mismo, vivimos en el período bíblico conocido como la “lluvia tardía” y el plan de Dios ha sido puesto en acción. Por todo el mundo, los altos muros de la ciudad de Satanás, están cayendo.

Piensa en lo que le ha pasado al comunismo. Paredes literales han caído en Alemania, Rusia y por toda Europa Oriental. Millones de personas que alguna vez vivieron bajo la tiranía de Satanás están siendo liberadas y muchos están oyendo el evangelio, siendo predicado por primera vez. Un “pueblo fuerte”, antes endurecido en pecado, ahora está alabando a Dios.

Les digo, estamos viviendo en un tiempo especial. Jamás he visto algo como esto en mis cincuenta y tantos años de ministerio. Nuestro equipo realizó una cruzada en Nigeria y 500,000 personas vinieron en una sola noche. Hay un hambre de Dios que parece ser sin precedente, mientras vemos cosas ocurriendo que yo jamás habría soñado que fueran posibles.

Una de esas maravillas está sucediendo en Irán. Hace varias décadas, mi libro “La Cruz y el Puñal” fue publicado secretamente allí. Un estimado de 25,000 copias ha estado en circulación. También, la película “Jesús” ha sido mostrada en secreto a cientos de grupos. Ahora, cientos de miles de iraníes están siendo salvos por mensajes del evangelio como éstos.

Recientemente recibí un informe conmovedor acerca de un programa de drogas de Desafío Juvenil en una nación del Medio Oriente, que no puedo nombrar. Este país islámico está lleno de alcoholismo y drogadicción. Los funcionarios del gobierno admiten que el problema está fuera de su alcance. Sin embargo, por el poder libertador de Jesucristo, el programa Desafío Juvenil ha producido cientos de graduados que han sido salvados, rescatados y liberados.

Un graduado es ahora el supervisor de una denominación pentecostal allí. Él dice que el zar de las drogas de esa nación recientemente asistió a una ceremonia de graduación de Desafío Juvenil. El prominente líder islámico oyó a docenas de hombres jóvenes ponerse de pie y testificar cómo Jesús los sanó de sus adicciones. (Lo que el zar probablemente no sabía, era que más de cien graduados fueron a comenzar iglesias en aquella nación). El gobierno ahora reconoce Desafío Juvenil como el programa contra las drogas más exitoso en el país.

Está sucediendo por todo el mundo en formas increíbles: ¡La ciudad amurallada de Satanás está cayendo!

“Y en los postreros días, dice Dios, derramaré de mi Espíritu sobre toda carne” (Hechos 2:17).