martes, 30 de junio de 2015

PROBADO Y REFINADO

¿Qué se necesita para alcanzar un mundo herido y perdido? ¡Un pequeño ejército de soldados que ha sido probado en la escuela de las dificultades y pruebas! Dios está buscando a aquellos que están dispuestos a ser probados a fuego, aquellos cuya fe Él pueda refinar y sacar el oro más puro.

A través de mis años en el ministerio, he notado que hay un patrón en la vida de la mayoría de los cristianos: Casi inmediatamente después que Dios nos salva, él nos lleva al desierto de la prueba. ¿Por qué? Porque Dios está buscando a personas que confiaran en Él aun en situaciones imposibles ante todo el mundo. Esto fue cierto aún en la vida de Jesús. Después que nuestro Señor salió de las aguas bautismales, fue dirigido por el Espíritu al desierto, donde fue sumamente probado. (Ver Lucas 4:1-2).

Vemos esta clase de confianza demostrada por Daniel. Los co-gobernadores de Daniel que estaban celosos, concibieron un complot en su contra, convenciendo al Rey Darío que prohibiera la oración por 30 días. Tal como lo esperaban sus compañeros, Daniel desobedeció la prohibición del rey y siguió orando tres veces al día. Aunque el Rey Darío respetaba a Daniel, se vio forzado por su propio decreto de lanzarlo a la cueva de los leones.

Daniel estaba plenamente consciente de que la pena por desobedecer la prohibición del rey era la muerte, y sin embargo, nunca dejó de orar, porque confiaba en Dios, él sabía que el Señor lo ayudaría en esta circunstancia.

Durante esta dura experiencia, el Rey Darío observaba ansiosamente a Daniel. Había hecho todo lo posible por salvar a Daniel, pero no pudo hacerlo. Finalmente, justo antes de que Daniel fuera arrojado a los leones, el rey le reafirmó: “El Dios tuyo, a quien tu continuamente sirves, Él te libre”(Daniel 6:16).

Si le dices al mundo que Jesús es tu Señor, tu salvador y sanador, un Dios que puede hacer lo imposible, ellos te observarán para ver como reaccionas ante situaciones imposibles. Sus ojos están pegados sobre cualquiera que ensalza las bondades, el poder y la gloria de Dios. Y el diablo observa también, esperando que nuestra fe falle.

El Salmista escribe, “¡Cuán grande es tu bondad, que has guardado para los que te temen, que has mostrado a los que esperan en ti, delante de los hijos de los hombres!”(Salmo 31:19) ¿Qué es esta “gran bondad” que Dios mantiene sobre aquellos que confían en Él a través de tiempos difíciles? Es un testimonio impenetrable y glorioso para el mundo de que tu fe puede sobrevivir a cualquier situación.

¿Cómo respondió Dios a la fe de Daniel? Cerró la boca de los hambrientos leones. (Ver Daniel 6:22).

lunes, 29 de junio de 2015

DESCANSA EN ÉL by Gary Wilkerson

Bajo presión, muchos de nosotros repasamos nuestra necesidad: "Si solo tuviera tal cosa... si pudiera trabajar en esa debilidad...” Pero Jesús nos dice que no nos fijemos en nuestra necesidad sino en Aquel quien suple nuestras necesidades. "Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo? (Mateo 6:25-27).

En el antiguo testamento, cuando las cosas parecían imposibles para el rey Asa, él se concentraba en su proveedor, no en su problema. Cuando el reino estaba rodeado por un enorme ejército enemigo y no se veía ninguna esperanza, Asa oró: "Señor, no sé qué hacer, pero mis ojos están puestos en ti" (Ver 2 Crónicas 14:9-12)

Jesús nos muestra que debemos dar gracias en medio de nuestras situaciones. Frente a multitudes hambrientas con solo un puñado de panes y pescados, Jesús dio gracias a Dios:"Y tomó Jesús aquellos panes, y habiendo dado gracias, los repartió" (Juan 6:11).

Jesús agradeció al Padre incluso antes de que la necesidad fuera satisfecha - y el milagro ocurrió inmediatamente después. "Y cuando se hubieron saciado, dijo a sus discípulos: Recoged los pedazos que sobraron, para que no se pierda nada. Recogieron, pues, y llenaron doce cestas de pedazos, que de los cinco panes de cebada sobraron a los que habían comido. Aquellos hombres entonces, viendo la señal que Jesús había hecho, dijeron: Este verdaderamente es el profeta que había de venir al mundo" (6:12-14).

Tu situación no depende de tus recursos, sino depende de Dios. "Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús" Filipenses 4:19).

Probablemente tu corazón haya llorado amargamente sobre tu necesidad. Ahora no es momento de revisar tus errores; en lugar de eso, es el momento de recordar la bondad de Dios. Es momento de dejar de preocuparte de tu gran necesidad y en lugar de ello comenzar a dar gracias a Dios. Es tiempo de sacar fuerza de la familia de la fe cuando te falta fe por ti mismo. Puedes estar seguro, tu Dios está a punto de mostrarse poderosamente en tu vida. ¡Créelo y hallarás descanso en él!

sábado, 27 de junio de 2015

CONSTRUYENDO UN ALTAR by Claude Houde

Encontrémonos con Abraham de nuevo. Él tiene un mensaje para nosotros, nos va a enseñar sobre la fe para reconstruir y recuperar, en respuesta al llamado y las promesas de Dios: “Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré” (Génesis 12:1-2). Abraham hace algo especial y extremadamente importante: construye un altar al Señor (Ver Génesis 12 y 13).

El altar era un testimonio, un compromiso público, un voto. Era como si Abraham dijera: "Esta es la expresión de mi fe. Quiero que cada persona que vea este altar sepa que no me avergüenzo de proclamar que pertenezco a Dios. Creo en Él; mi fe está en Sus promesas".

Este concepto de un "altar al Señor" era muy intenso, serio y vinculante en la cultura de Abraham y los judíos de aquella época. De hecho, "la construcción de un altar" indicaba la veracidad, honestidad y seriedad con Dios; ser sincero y tomar decisiones con todo el corazón delante de Dios con verdad y compromiso.

Sé muy bien que muchos de leen este devocional caminan con este tipo de corazón hacia Dios. No es para presumir o para hacer alarde; realmente deseas agradar a Dios, obedecerle y ser fiel a Su voluntad y Su Palabra. Eres genuino y tu consagración es auténtica.

Has construido un altar de fe, oración, adoración, generosidad, perdón y santificación delante de tu Dios. Eres vivificado con la fe de que dice: "el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo" (Filipenses 1:6). Más allá de los elogios, los éxitos de la carrera o promociones que puedas lograr en esta tierra, vives cada día para escuchar Su voz dándote la bienvenida a las puertas de la otra vida con estas palabras: “Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor” (Mateo 25:21).

¡Has construido un altar delante de Dios!

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Claude Houde es el pastor principal de la Iglesia de la Nueva Vida (Eglise Nouvelle Vie) en Montreal, Canadá; y es un orador frecuente en conferencias para pastores y líderes dirigidas por World Challenge en todo el mundo. Bajo su liderazgo la Iglesia de la Nueva Vida se ha incrementado de ser un puñado de personas, a más de 3500 miembros, en una parte de Canadá donde pocas iglesias protestantes han alcanzado éxito.

viernes, 26 de junio de 2015

CONFIANDO PLENAMENTE EN ÉL

Amados, el Señor no nos salvó simplemente para que disfrutemos infinitamente de sus bondades, misericordias y gloria. Él tuvo un propósito eterno al escogernos a cada uno de nosotros. Y ese propósito va más allá de las bendiciones, el compañerismo y la revelación. El hecho es que Dios aún quiere alcanzar a la humanidad perdida. Y está buscando un pueblo que crea y confíe, para que Él pueda forjarlo y convertirlo en Su más grande instrumento evangelístico.

Nuestro Señor no usa ángeles como testigos de Su gloria. Él usa a Su pueblo. Y Él desea entrenarnos como una generación especial, “peculiar” (ver 1 Pedro 2:9). Él está buscando demostrar Su Palabra en nuestras vidas, para que el mundo crea cuando la proclamamos. Él desea presentar a las naciones incrédulas, un pueblo fiel que ha sido conmovido por tiempos duros, quebrantado por pruebas profundas, pero aun así continuó confiando en Él.

Vemos a Dios buscando un pueblo así en el tiempo de Gedeón. Cuando Gedeón hizo un llamado para conseguir voluntarios para enfrentar a los madianitas, miles de israelitas respondieron. Pero el Señor le dijo a Gedeón: “El pueblo que está contigo es mucho para que yo entregue a los madianitas en su mano…haz pregonar en oídos del pueblo, diciendo: Quien tema y se estremezca, madrugue y devuélvase” (Jueces 7:2-3).

Dios le estaba diciendo a Gedeón: “Si alguien aquí tiene miedo, dile que se vaya a su casa de inmediato. No permitiré que Mi pueblo sea infectado con temor”. Dios estaba literalmente, devolviendo voluntarios de Su ejército; de hecho en cierto punto, unos 22,000 dudosos fueron enviados a casa. Gedeón eventualmente redujo el número de voluntarios a 10,000, pero Dios le dijo que todavía eran demasiados. El Señor finalmente se quedó con 300 soldados probados para la batalla.

Esto debiera decirnos algo. Del mismo modo que el Señor busca mensajeros del Evangelio para enviarlos al mundo, Él no va a reclutar iglesias cuyas bancas están llenas de gente temerosa, dudosa, que no ha sido probada. Él no buscará organizaciones religiosas poderosas y eficientes o seminaristas altamente calificados. Dios usa organizaciones y gente calificada, por supuesto, pero, en sí mismas, ningunas de éstas tiene los recursos necesarios para ser los mensajeros tratados y probados de Dios.

jueves, 25 de junio de 2015

DUDANDO DE LA FIDELIDAD DE DIOS

De todos los pecados que cometemos, la duda es el más aborrecido por Dios Según el Antiguo y el Nuevo Testamento, nuestras dudas hieren al Señor, lo provocan, le causan mucho dolor. Vemos un gran ejemplo de esto en el antiguo Israel, después de que Dios hubo libertado a Su pueblo de manos de Faraón.

El Salmista se lamenta: “Pecamos nosotros, como nuestros padres; hicimos iniquidad, hicimos impiedad. Nuestros padres en Egipto no entendieron tus maravillas; no se acordaron de la muchedumbre de tus misericordias, sino que se rebelaron junto al mar, el Mar Rojo” (Salmos 106:6-7).

El escritor está haciendo una confesión aquí. ¿Cuál fue el pecado perverso que cometió Israel? Fue su duda de que Dios podría seguir liberándolos, aún después de que Él había ejecutado un milagro increíble para ellos en el Mar Rojo.

El Salmista nos está pidiendo imaginarnos al pueblo de Dios, mientras se regocijaban en el lado victorioso del mar. El Señor acababa de realizar uno de los milagros más grandes en la historia de la humanidad, libertando a Israel de los poderosos egipcios. Sin embargo, ¿cómo reaccionó después, este mismo pueblo, ante la adversidad? Dudaron de la fidelidad de Dios.

El escritor está esencialmente diciendo: “¿Pueden creerlo? Nuestro Señor se había manifestado sobrenaturalmente en nuestro favor, librándonos del enemigo. Sin embargo, aún después de este increíble milagro desconfiamos de Él. ¿Cómo pudimos provocar a Dios de esta manera?”

Fue una historia totalmente diferente cuando Israel se paró en el lado victorioso del mar. Ellos cantaron y danzaron mientras veían al poderoso ejército egipcio hundirse en destrucción: “Reprendió al Mar Rojo y lo secó, y les hizo ir por el abismo como por un desierto. Los salvó de mano del enemigo, y los rescató de mano del adversario. Cubrieron las aguas a sus enemigos; No quedó ni uno de ellos. Entonces creyeron a sus palabras y cantaron su alabanza” (Salmos 106:9-12).

Los israelitas cantaron la canción correcta; una canción de alabanza al Dios todopoderoso, pero la cantaron en el lado equivocado del mar. Cualquiera puede cantar y regocijarse después de obtener la victoria. Pero, Israel había fallado miserablemente en el lado de prueba del Mar Rojo. Allí, no confiaron en Dios en lo absoluto.

miércoles, 24 de junio de 2015

LA VERDADERA AUTORIDAD ESPIRITUAL

Muchos de nosotros comparamos el poder con algo visible, llamativo e impactante. Pero esto no es verdad respecto a la autoridad espiritual. Pedro dice que Dios confía su autoridad espiritual al hombre “interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible” (1 Pedro 3:4).

La palabra griega que Pedro usa para “afable”, significa gentil. Y la palabra usada para “apacible” significa seguro, sin perturbación. Pedro habla de un corazón que siempre está en paz con su posición en Cristo. Tal corazón posee la verdadera autoridad espiritual.

Desde luego, esto golpea en la cara a todas filosofías seculares que hablan del poder y de la autoridad. El mundo nos dice: “Afírmate. Utiliza el poder a través de la intimidación. Haz contacto visual, usa el lenguaje del cuerpo, mira a los otros fijamente. Pon tus propias necesidades primero”. Vemos esta actitud reflejada en las portadas de los álbumes de los grupos de música de hoy. Miembros de grupos fruncen el ceño, amenazan, “se imponen sobre ti”. Ellos piensan que dicha postura es lo mismo que tener autoridad.

Nuestra actitud como creyentes es completamente diferente. Perseguimos el poder y la autoridad con un propósito: Hacer huir a Satanás. Queremos ser capaces de confrontar sus ataques a nuestras vidas, a nuestras iglesias y a nuestras familias. Y debemos reconocer que sin un espíritu de mansedumbre y apacibilidad en nuestro hombre escondido, no tenemos ningún poder verdadero.

David escribe: “Tu diestra me sustentó, y tu benignidad me ha engrandecido” (Salmos 18:35). La frase “me ha engrandecido”, significa “aumentó abundantemente mi misericordia para con los demás”. David está declarando lo siguiente: “Señor, tu gentileza hacia mí ha aumentado mi propia capacidad para tener misericordia”.

Piensa en lo que David está diciendo. Este rey había dudado de la fidelidad de Dios para con Israel. Él había cometido adulterio y luego hasta asesinó a un hombre para cubrir su propio pecado. Aun así, el Señor le mostró a David su increíble misericordia y perdón.

David estaba asombrado de cuán apacible y amoroso fue Dios hacia él durante este terrible período. Y ahora, él dijo: “El Señor ha sido tan tierno al tratar conmigo. ¿Cómo podría yo alguna vez ser duro con alguien que atraviese lo que yo atravesé? La gracia de Dios hacia mí ha engrandecido mi corazón, de tal manera que ahora quiero mostrar ternura a los demás; a mi cónyuge, a mis hijos, a todos”.

martes, 23 de junio de 2015

EL HOMBRE INTERIOR

Pablo se refiere a nuestro hombre interior (ver Romanos 7:22). A la iglesia de los corintios, les dijo: “el interior no obstante se renueva de día en día” (2 Corintios 4:16). Ciertamente, existen dos personalidades tales, en todos nosotros. Esta el hombre exterior y el hombre interior, el hombre escondido. El hombre exterior está siempre expuesto ante todos, pero el hombre escondido es conocido sólo por Dios. Este hombre interior no se muestra visiblemente. Él reside donde nadie más puede ver la obra que toma lugar en él. Y el Espíritu Santo está constantemente obrando en él, fortaleciéndolo y preparándolo para recibir la verdadera autoridad espiritual.

Pedro ilustra esta dualidad en nosotros dándonos el ejemplo de cierta mujer. Esta mujer es engalanada con adornos finos, llevando la última moda en peinados y toda clase de joyas, anillos, pulseras y cadenas. Ella es un ejemplo viviente de la carne que atrae a la carne.

“Vuestro atavío no sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos, sino el interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios” (1 Pedro 3:3-4).

Es claro que Pedro habla aquí de la iglesia descarriada. Esta iglesia opera en la carne, basando todo en apariencias externas. No tiene santidad interior y por lo tanto ninguna autoridad verdadera. Trágicamente, muchos cristianos son atraídos a esta clase de iglesia. Son impresionados por los servicios llamativos que no poseen nada de la verdadera gloria de Dios.

Por favor no me malinterpretes: Pedro no le pide a ninguna mujer cristiana que arroje su juego de maquillajes. Más bien, lo que él está diciendo es: “Si tú quieres operar en autoridad espiritual, entonces deja de tratar de impresionar a los demás por tu apariencia o tus acciones. En cambio, enfócate en el hombre escondido. Esa es la única manera de obtener la autoridad de Cristo”.

lunes, 22 de junio de 2015

DIOS ES SUFICIENTE by Gary Wilkerson

Hace más de cien años, un inventor francés apareció con un maravilloso invento llamado figuras en movimiento. Se enteró de que al organizar una secuencia de fotografías y moverlas rápidamente frente a una luz brillante, daba una impresión de la vida real delante de los ojos.

Este inventor sabía que estaba en algo especial, así que programó un estreno para lo que sería una de las más famosas demostraciones públicas de una película en la historia. Las expectativas eran tan altas como los dignatarios e invitados que llenaron el auditorio. La película, "La llegada de un tren a una estación", sólo duró cincuenta segundos, pero tuvo un impacto poderoso, demasiado poderoso, de hecho. Mostraba un tren resoplando directamente hacia la cámara y algunos historiadores afirman que cuando la gente lo vio, entraron en pánico. Con una experiencia sin contexto, ¡pensaron que un tren real estaba a punto de atropellarlos!

Sin embargo, ¡todo era una ilusión! Las personas estaban convencidas de que sus vidas estaban en peligro cuando en realidad lo que experimentaron fue meramente humo y espejos.

Este es el truco de Satanás juega con nosotros cada vez que nuestra fe es desafiada. En dichos momentos, nuestras necesidades parecen ser mayores que nuestros recursos. Pareciera que nuestro sueño dado por Dios será destruido por un tren fuera de control. Ahí es cuando el diablo nos dice: "Se acabó. Esto es demasiado para ti". Pero la "realidad" que Satanás presenta es superficial. La verdad es que Jesús es más grande que cualquier dificultad que enfrentemos. Él sostiene nuestra realidad en Sus manos, y esa realidad es la victoria.

Cuando todo parece estar perdido frente a un problema, Jesús nos dice que no huyamos, sino que nos debemos "recostar" (Juan 6:10).

Cuando Jesús se enfrentó a una gran multitud hambrienta, "él sabía lo que había de hacer" (Juan 6:6). La confianza de Cristo se basó en Su sentido de la realidad de Dios detrás de cada situación. Y así Él instruyó a los discípulos: "Hagan que se recueste la gente, porque el Padre está a punto de satisfacer esta necesidad. Es hora de confiar en que Él proveerá todo lo que esa situación requiera".

Amigo, Dios es suficiente para cada circunstancia que podamos enfrentar.

sábado, 20 de junio de 2015

ENTREGADO A SU BONDAD by Nicky Cruz

Desde el momento en que le di mi corazón a Jesús, me di cuenta de lo poco que yo era capaz aportar a nuestra relación. Hay tantas personas con más talento que yo, más elocuentes en el púlpito, más fluidos en su entrega y con más conocimientos en teología, personas con mayores dones que poner a los pies de Jesús. ¡Pero lo que si traigo, es un corazón total y completamente entregado su bondad! Estoy tan enamorado de Jesús que a veces siento como si mi pecho fuera a salir de mi cuerpo. Mis huesos no son lo suficientemente grandes como para contener mi adoración. ¡Mi vocabulario no puede expresar la profundidad de mi adoración! Mis palabras no le hacen justicia al amor y devoción que siento en mi corazón. ¡Hay momentos en que clamo en agonía porque no puedo expresar plenamente mi amor!

Cuando leí los salmos de David, sentí tal afinidad, que me gustaría tener la habilidad que él tenia para comunicar sus sentimientos por Dios con tal elocuencia y gracia. Me gustaría poder escribir como él lo hacía y tocar el arpa como él. No puedo decir que comparto su talento, pero yo creo que comparto su corazón. Sé por lo que estaba pasando, entiendo lo que debe haber sentido, sentado solo en el frío y oscuro palacio, anhelando días más simples. Anhelando la cercanía y el favor de Dios.

Y es por eso Dios lo amaba tanto. Es por eso que Dios llamó a David un hombre conforme a su corazón.

¿Puedes imaginar un elogio mayor? ¿Puedes pensar en algo que Dios pudiera decir de alguien que tuviera más relevancia? Dios amó el corazón de David, se conectó con él. Los dos eran uno de la manera más íntima y poderosa posible. Dios se relacionaba con David, no a causa de su aspecto o de sus obras o de su fuerza, sino por el estado de su corazón: El amor en su espíritu.

¿Hay un nivel de comunión mayor con nuestro Creador? ¿Puede una persona estar más cerca de Dios que llegar al nivel de compartir la intimidad y los pensamientos de su corazón? ¿Anhelamos todos que Dios nos diga: “Amo tu corazón"?

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Nicky Cruz, evangelista internacionalmente conocido y prolífico autor, se volvió a Jesucristo de una vida de violencia y crimen después de encontrarse con David Wilkerson en la ciudad de Nueva York en 1958 La historia de su dramática conversión fue contada por primera vez en el libro “La Cruz y el Puñal” escrito por David Wilkerson y más tarde en su propio best seller “Corre, Nicky, Corre”.

viernes, 19 de junio de 2015

LA JUSTICIA DE LA FE

David declaró: “No temeré mal alguno” (Salmo 23:4). El hombre interior de David permaneció impasible, tranquilo en su corazón, sin importar lo que Satanás le lanzaba. ¿Por qué? Porque estaba descansando totalmente en la fidelidad de Dios para realizar su palabra.

David fue capaz de decir, “He tenido una revelación del amor de mi padre y de su paciencia hacia mí. Por lo tanto, no aceptaré más las mentiras del diablo. Sé que es mejor no escucharle más, porque el Espíritu Santo me ha educado. Aunque vengan las tormentas de problemas que vengan, aunque se enfurezcan los demonios, aunque se levanten enemigos por todos lados, aunque tenga que afrontar enfermedad e incluso muerte, mi corazón está descansado, porque sé que todas las cosas están en las manos de mi Padre, y que Él obra todo para bien.”

Por contraste, cristianos que solo se restriegan las manos no tienen ninguna autoridad, y todo lo que pueden pensar es: “¿Por qué Dios permitiría que pasara esto? ¿Qué voy a hacer?” Sus vidas están llenas de caos, miedo y murmuración, porque han perdido todos los recursos, han actuado con negligencia al no esconder la palabra de Dios en sus corazones, así que no pueden volverse a ella en tiempos de crisis.

La única justicia que espanta a Satanás es la justicia de la fe. “El efecto de la justicia (rectitud) será paz; y la labor de la justicia, reposo y seguridad para siempre” (Isaías 32:17). Usted no se opone al diablo simplemente porque ya no bebe mas ni usa drogas. Puede vivir con una lista completa de las cosas que debe o no debe hacer, pero esto no es la esencia de la justicia de Dios. La justicia es creer que lo que Dios dice es verdad y dedicar su vida a ello, así de simple.

Cuando Isaías dijo “El efecto de la justicia (rectitud) [es]… reposo y seguridad para siempre” la palabra hebrea usada aquí para la seguridad significa confianza. En palabras simples, la fe en la promesa de Dios del perdón produce una confianza firme en nosotros. Todavía podemos ser tentados, pero sabemos que Jesús está obrando en nosotros.

En resumen, la autoridad espiritual es esta: Camino con plena seguridad en la veracidad de la palabra de Dios. Hago lo que dice, sometiéndome a cada mandato. Y mi fe en su palabra para mi hace descansar mi corazón. Satanás no puede andar ya más en mi presencia. Simplemente tengo que decir, “El Señor te reprenda, Satanás,” y él huirá.

jueves, 18 de junio de 2015

OBTENIENDO AUTORIDAD ESPIRITUAL

Cuando los discípulos no tenían poder contra el enemigo, Jesús les dijo que el poder sobre Satanás sólo viene orando y ayunando. ¿Por qué? Yo creo que es porque el Señor necesita tiempo para trabajar en nuestro hombre interior. Él desea que nuestro corazón esté completamente en armonía con Él. Simplemente no podemos obtener ninguna autoridad sin tener comunión habitual con Jesús.

¿Cómo podríamos esperar echar a Satanás de nuestras iglesias, de nuestros hogares y de nuestros hijos oprimidos, si no oramos? ¿Cómo pueden los padres esperar que Dios los dote con poder espiritual cuando discuten, pelean y chismean delante de sus hijos? ¿Cómo pueden esperar poseer autoridad cuando salen a beber y después se enfurecen cuando descubren que sus hijos fuman mariguana?

Jesús con toda razón dice: “porque viene el príncipe de este mundo y él nada tiene en mí.” (Juan 14:30). Si usted no puede decir esto también, permanecerá impotente y Satanás correrá libre por su casa.

Pedro nos da una clave de la autoridad espiritual cuando escribe, "Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos; para que también los que no creen a la palabra, sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposas"(1 Pedro 3:1). Cuando dice “sin palabras” se refiere a un estilo de vida o comportamiento. Creo que Pedro habla de la novia de Cristo, y la imagen aquí es de una esposa que posee una autoridad espiritual verdadera.

Esta mujer se somete a su marido porque la Biblia lo manda y porque ella permite ser gobernada por la palabra de Dios, su “hombre interior” está siendo conformado a su imagen divina. Pedro dice que tal mujer no tiene que reprender, amonestar o predicar a su marido. Ella será capaz de ganarlo para Cristo sin decir una sola palabra. ¿Cómo? Su testimonio está en la elocuencia silenciosa y el poder de su vida piadosa.

El marido de esta mujer puede ser odioso y autoritario. Quizás ella tenga que morder su lengua una vez tras otra. Pero debido a que ella está en sumisión - a la palabra de Dios, y debido a eso, a su marido - ella está obteniendo autoridad espiritual día tras día. Un gran poder está siendo liberado en ella y está aumentando su autoridad sobre la resistencia que el enemigo tiene sobre su marido.

miércoles, 17 de junio de 2015

PODER PARA HOY

El apóstol Pedro era de carne y hueso, como todos nosotros, sin embargo, él ejerció autoridad espiritual sobre el diablo. Le dijo al hombre cojo en la puerta del templo: “En el nombre de Jesucristo de Nazaret, ¡levántate y anda!” (Hechos 3:6), y el hombre fue sanado. Los líderes religiosos de aquel día reconocieron este poder en Pedro. Ellos le preguntaron, “¿Con qué potestad, o en qué nombre habéis hecho vosotros esto?” (4:7).

En ninguna parte sugiere la Biblia que este mismo poder no sea para nosotros hoy. ¿Cuando dijo el Señor alguna vez a su iglesia, “les he ayudado hasta ahora y de aquí en adelante ustedes siguen por su cuenta?” ¿Qué tipo de Dios le daría poder a su pueblo en el desierto, cuando ellos más lo necesitaban, luego le daría poder a los reyes de Israel, a profetas como Elías, y a las muchedumbres en Pentecostés; y luego lo retendría de su iglesia de estos últimos días, cuando lo necesitamos más que cualquier otra generación?

Según la escritura, el poder de Satanás ha aumentado en nuestros días: “El diablo ha descendido a vosotros, teniendo grande ira, sabiendo que tiene poco tiempo” (Ap. 12:12). ¿Por qué permitiría Dios que Satanás ataque a una iglesia débil e impotente que no tiene ninguna defensa? Su pueblo nunca ha perdido el acceso a Su poder divino.

Lamentablemente, muchos cristianos tienen una idea distorsionada de la autoridad espiritual. Esto es especialmente cierto en círculos carismáticos. Sé de una serie de convenciones “de poder,” donde los predicadores imponen manos sobre la gente para darles una unción de autoridad espiritual. Sin embargo, cuando las personas vuelven a casa, sus esfuerzos contra el diablo siguen fallando miserablemente y terminan haciendo la misma pregunta que los discípulos le hicieron a Jesús: “¿Por qué no podemos echar fuera estos espíritus?”

Usted no puede obtener poder sobrenatural simplemente porque alguien imponga sus manos sobre usted. Esto no es un regalo, es un estilo de vida, un caminar con Jesús. Y no todos los que pidan tal autoridad serán cambiados de repente en una fuerza espiritual. El hecho es que Dios confía su autoridad divina sólo a lo que Pedro llama “al hombre interno, del corazón, e incorruptible” (Ver 1 Pedro 3:4).

martes, 16 de junio de 2015

SOBRE TODO PODER DEL ENEMIGO

Creo que la iglesia hoy está en una crisis a gran escala por su falta de autoridad espiritual. Con regularidad recibo llamadas de pastores y padres en pánico acerca de sus hijos. Ellos suplican: “he descubierto que mi hijo es un drogadicto y no sé qué hacer.”

Siento gran pesar en mi corazón por estos padres. Sus corazones están quebrantados, desesperados por encontrar la verdadera autoridad espiritual que los guíe a una verdadera ayuda. Y aún, tengo que preguntarme: ¿dónde está la autoridad espiritual en su hogar? En mi opinión, muchos padres piensan que son impotentes cuando en realidad no lo son. Alguien en la familia tiene que tener el poder para ahuyentar al diablo fuera de su hijo y fuera de su casa. Le digo a cada padre que sufre: “usted debe echar mano de la autoridad espiritual por sí mismo. Aunque su hijo le cierre las puertas, usted todavía puede obtener poder en su habitación secreta de oración”.

Usted puede protestar: “Pero yo no soy Jesús. Él vino a la tierra con autoridad divina.” El hecho es que, Jesús, aunque es Dios encarnado, afrontó al diablo como un hombre, un hombre lleno con el poder del Espíritu. Él no luchó con Satanás de ninguna otra forma. De la misma manera, Satanás siempre se acercó a Cristo como a un hombre, aunque él sabía que Jesús era el hijo de Dios. El demonio lo reconoció tanto así, al decir: “¿Qué tienes con nosotros, Jesús Nazareno? (Marcos 1:24). Ellos se dirigieron a Jesús como a un ser humano, nacido en una ciudad particular en Israel. Sin embargo, aún cuando Cristo era un hombre de carne y hueso, él ejerció autoridad espiritual total sobre cada poder demoníaco.

Usted también puede pensar: “Si tan sólo yo tuviera esa clase de poder sobre el enemigo...pero no poseo esa clase de autoridad para hacer huir a Satanás”. Eso no es cierto. Los discípulos de Jesús tenían este mismo poder: “Entonces llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad sobre los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y para sanar toda enfermedad y toda dolencia.” (Mateo 10:1). “Les he dado autoridad a ustedes para pisotear serpientes y escorpiones, y vencer todo el poder del enemigo” (Lucas 10:19).

lunes, 15 de junio de 2015

¿TENGO LO QUE SE NECESITA? by Gary Wilkerson

Al principio de su ministerio, la reputación de Jesús referente a milagros y sanidades atrajo a multitudes. "Entonces subió Jesús a un monte, y se sentó allí con sus discípulos... Cuando alzó Jesús los ojos...vio que había venido a él gran multitud” (Juan 6:3,5).

Los estudiosos de la Biblia estiman que esta multitud era entre 10.000 y 15.000 personas. Ver a esta multitud debió alentar a los discípulos. Les confirmó que estaban siguiendo al hombre correcto y que cosas muy grandes estaban por suceder. Esto debió alegrar a Jesús al ver que estaban aprendiendo a esperar grandes cosas de él.

Sin embargo, cuando la multitud estaba reunida, los discípulos enfrentaron un dilema imposible: "Jesús dijo a Felipe: ¿De dónde compraremos pan para que coman éstos?" (6:5). Apenas estaban comenzando a vivir un sueño cuando se dieron cuenta de lo dura que es la realidad.

¿Este escenario te resulta familiar? Piensa en el primer trabajo que tuviste. Estabas emocionado porque parecía el primer paso en el cumplimiento de tu vocación. Pero después de algunos días te diste cuenta que tu jefe no era como parecía ser y tenías que trabajar con un colega que parecía estar resentido contigo. La demanda de tiempo era mucho mayor de lo que se te había dicho, causando que perdieras precioso tiempo con tu familia. Te diste cuenta que "no tenías idea que sería tan difícil"

Así es como imagino que se sintió Felipe en ese momento. Desconcertado, le respondió a Jesús: "Doscientos denarios de pan no bastarían para que cada uno de ellos tomase un poco" (6:7). Esa era una enorme cantidad de dinero. En esencia, aunque hubiesen tenido los medios y la capacidad de proveer alimentos, aún no hubiesen sido suficientes para alimentar a la multitud.

Al leer la respuesta de Felipe, una frase me llama la atención: "no bastarían". ¿Cuán a menudo pensamos de esta forma al enfrentar obtáculos? ¿Cuán a menudo nos preguntamos : "no estoy seguro de que tengo lo que se necesita. No tengo los recursos y dudo que tenga la capacidad. ¿Soy lo suficientemente fuerte en Cristo? ¿Tengo suficiente del Espíritu Santo? ¿Señor, estoy a punto de fracasar?

Pero podemos tener una certeza: Jesús había llamado a Felipe a una gran victoria ese día; sólo que Felipe no podía verlo todavía. Lo mismo es verdad para nosotros: Dios nos ha llamado a esperar grandes cosas de nuestro caminar con Él. Pero, ¿qué pasa cuando la situación requiere fe? ¿Podemos creer que él hará el milagro que se necesita o sentimos que fracasamos por nuestras limitaciones? El desafío de Jesús aquí tenía un propósito: "Pero esto decía para probar [a Felipe]; porque él sabía lo que había de hacer" (6:6).

sábado, 13 de junio de 2015

SALIR Y ARRIESGARNOS by Jim Cymbala

Cuando se trata de asuntos espirituales, tú y yo nunca llegaremos a saber cuál es nuestro potencial en Dios hasta que salgamos y nos arriesguemos en el frente de batalla. Nunca llegaremos a ver qué nivel de poder y unción son posibles hasta unirnos a nuestro Rey y salir en su nombre para establecer Su reino. El sentarnos al resguardo de la protección de los debates bíblicos entre nosotros, o quejarnos el uno al otro sobre el horrible estado de la sociedad actual, no ayuda en nada a liberar el poder de Dios. Él sale a nuestro encuentro en el momento de la batalla y nos da energía cuando hay un enemigo a quien hacer retroceder.

En 1 Crónicas 11:12-14 se nos presenta a Eleazar, quien acompañó a David en una gran batalla contra los filisteos. Se nos da una idea de lo formidable que era el enemigo cuando la Biblia dice: “Y había allí una parcela de tierra llena de cebada, y [huyó] el pueblo delante de los filisteos”. No era una escaramuza menor; este era un combate el todo por el todo contra un contrincante superior. Muchos soldados israelitas asustados vieron que se aproximaban las hordas y corrieron para salvar sus vidas.

Pero no así Eleazar. Él y David “se pusieron…en medio de la parcela y la defendieron, y vencieron a los filisteos, porque Jehová los favoreció con una gran victoria” (Versículo 14). Nuevamente vemos la combinación de esfuerzos humanos y divinos. Dios no actuó solo. No hizo caer un rayo del cielo para freír los filisteos. En lugar de eso, estaba buscando en todo el horizonte ese día para ver quién se quedaría en el campo de cebada para recibir Su ayuda sobrenatural. Mientras los demás huían despavoridos, estos dos -David y Eleazar- se mantuvieron firmes.

El relato en 2 Samuel 23:10 añade aún más detalles acerca de Eleazar. Él “se levantó e hirió a los filisteos hasta que su mano se cansó, y quedó pegada su mano a la espada”. Blandió su arma con tal determinación, tal adrenalina, que sus músculos se contrajeron y no podía soltarla. ¡Que poderoso guerrero de Dios!

La situación del mundo actual clama por esta clase de fe decidida y desesperada que sujeta con fuerza la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios, y no la suelta hasta obtener la victoria.

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Jim Cymbala comenzó la iglesia Brooklyn Tabernacle con menos de veinte miembros en un pequeño y deteriorado edificio en una parte difícil de la ciudad. Nacido en Brooklyn, es un viejo amigo de David y Gary Wilkerson, y un orador frecuente en conferencias para pastores y líderes patrocinadas por World Challenge en todo el mundo.

viernes, 12 de junio de 2015

AMANDO A TUS ENEMIGOS

Una de las marcas supremas de un creyente maduro es el amor por toda la humanidad perdida. Tales cristianos muestran amor, tanto por los judíos como por los palestinos, por los bosnios y los serbios, por todos.

Solamente un creyente maduro, que ha crecido, puede aceptar estas palabras de Jesús: "Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen" (Mateo 5:44). Te pregunto: ¿Puedes imaginarte pasando un mes en un hospital de campo palestino, cuidando y alimentando soldados que quieren destruir Israel? ¿Puedes mantener tus prejuicios en control cuando leas los hirientes reportes en los días siguientes? ¿Tendrás el mismo espíritu que estaba en Cristo, que dijo mientras era crucificado: “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen"?

Si quieres andar como Jesús anduvo, no puedes permitir que tus pasiones humanas se inflamen por los titulares. Cristo murió por cada alma en esta tierra, incluyendo los doctores de abortos, asesinos, violadores, acosadores de niños. Ahora mismo, nuestras cárceles están llenas de convictos que han llegado a ser poderosos testigos del amor salvador de Jesús porque alguien les amó a pesar de sus pecados.

Puedes saber que estás creciendo en gracia si puedes orar por aquellos que el mundo odia. Mientras oímos de las cosas terribles que están ocurriendo, debemos enfrentar todos los prejuicios que se levanten en nosotros y declarar: "Tomo la autoridad de Cristo sobre esto. Voy a amar a la humanidad como mi Señor lo hizo".

Esta es la gran promesa que pone a descansar todos nuestros sentimientos de duda e incertidumbre: “¿No has sabido, no has oído que el Dios eterno es Jehová, el cual creó los confines de la tierra?… Él da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas… los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansaran; caminarán y no se fatigaran" (Isaías 40:28-31).

jueves, 11 de junio de 2015

CUANDO ESTÉS EN UNA CRISIS

Una señal segura de crecimiento espiritual es que llevas cada problema y crisis inmediatamente a Jesús. Has aprendido que tienes un sitio a dónde ir.

“Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias” (Filipenses 4:6).

Algunos cristianos están siempre en crisis. Cada vez que te encuentras con ellos, te dan otra queja terrible: "Estoy luchando con una cosa tras otra. No sé qué hacer". Están dispuestos a describir su problema a cualquiera que esté a su alrededor. Pero nunca lo llevan a Jesús, como si Jesús no tuviese nada que ofrecerles.

No me malinterpretes, no me estoy refiriendo a cristianos que están pasando por problemas reales, legítimos. Cada día nuestro ministerio recibe docenas de cartas de santos que están soportando sufrimientos severos. Más bien, me estoy refiriendo a los "llorones profesionales" en la iglesia. Son profesionales en quejarse. Cuando los escuchas, quisieras preguntarles: “¿Tu Dios, está muerto? ¿Por qué no recurres a los recursos que Él te ha provisto? ¿No sabes que Él te ha hecho más que vencedor?"

¡Cuán agradable es para el Señor que vayas a Él con todas tus preocupaciones! Tú sabes que tienes a alguien que es fiel en ayudarte a pasar esta situación.

Acá tenemos varios versículos para que te agarres de ellos:

“Echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros” (1 Pedro 5:7).

“Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús” (Filipenses 4:19).

“Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia” (Juan 10:10).

“Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas” (Mateo 6:33).

¡Cuando te encuentres en una crisis, corre rápidamente a Dios para recibir consuelo, provisión y dirección!

miércoles, 10 de junio de 2015

OLVIDA AQUELLAS COSAS

Satanás ha hecho tropezar a muchos creyentes convenciéndoles de que han perdido algo en el Señor. El hecho es que es un terrible pecado el desconfiar del amor de Dios por ti y juzgar incorrectamente tu posición en Cristo por tus sentimientos. Tu posición delante de Jesús cada día no tiene nada que ver con tu celo, tus lágrimas o tu intensidad. Tan sólo se basa en la fe.

Imagínate cuán perdido estarías si tu salvación realmente estuviera basada en tus sentimientos. Pablo nos urge: "Olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante" (Filipenses 3:13). Nunca debes apoyarte en las experiencias emocionales pasadas. Lo que importa hoy es tu confianza. ¿Confías en Sus promesas para ti? ¿Estás listo para participar de esta naturaleza divina en la manera que dice la Biblia: No por experiencias emocionales ni por evidencias externas, sino por arrojarte por completo en Sus gloriosas promesas?

"Por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia" (2 Pedro 1:4). Pedro lo deja claro: Obtenemos la naturaleza de Cristo apropiándonos de Sus promesas del pacto y no por algún otro medio.

Una vez un ministro se jactó conmigo: "He vuelto finalmente a la fe de mi juventud. Estoy orando más y la Biblia es mi alimento otra vez. Dios me está dando mensajes al rojo vivo para mi congregación y otra vez tengo este gran amor por las almas perdidas. Me siento tan renovado". Tan sólo unos meses después, este hombre estaba nuevamente en el hoyo.

Dios sí trae una renovación y una unción fresca a nuestras vidas. Pero esa no es la comida de la que debemos depender para vivir. Debemos vivir basados en una fe constante en Sus promesas. Su Palabra es inconmovible, sin importar cuán mal nos estemos sintiendo. Nuestro Señor cumplirá Sus promesas para nosotros: "Y aquel que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría" (Judas 24).

martes, 9 de junio de 2015

SEGUIDORES DE DIOS

Las conversiones son frecuentemente emocionales porque son algo nuevo e increíblemente especiales. El cambio que ocurre en nuestras almas es tan repentino que puede ser abrumador. Es maravilloso ser transformado súbitamente del pecado y la esclavitud a tener una completa vida nueva en Cristo.

Al principio nuestro crecimiento espiritual es como cuando un niño comienza a caminar. Es algo maravilloso y excitante cuando un bebé da sus primeros pasos. El papá y la mamá sonríen y le animan: "Ven a nosotros; tu puedes hacerlo". Tambaleándose, el niño da dos pasos, tres pasos y se cae. Inmediatamente le levantan y le alaban. Sus hermanos le animan: "Muy bien hecho". Él es el centro de la atención de todos. Y finalmente, cuando él pueda llegar a cruzar la habitación, todo el mundo celebra. ¡Qué tremenda experiencia emocional para él!

Pero pronto ese niño deja de ser el centro de la atención. Ahora cuando se cae, el mismo se levanta y camina por toda la casa, desordenando todo. Arranca las plantas, saca las ollas y las sartenes, rasga la ropa, tratando de sacarlas de las gavetas. Y se le disciplina por todas estas cosas. De pronto, ya las cosas dejaron de ser emocionantes para él. Sus primeros pasos estuvieron cargados de risa y alegría. Pero ahora, el haber aprendido a caminar no es tan espectacular ni tan emocionante.

Tu crecimiento espiritual es similar. Cuando eras un bebé en el Señor, sentiste que Dios te daba una atención especial. Cada vez que caías, Él estaba ahí para levantarte. Sin embargo, como dice Pablo, no debes quedarte como un niño para siempre. De la misma manera que se le enseña a un niño a no ir a la calle, a ti se te enseña a no caminar en fuegos espirituales. Ahora bien, cada vez que caes, buscas a alguien a tu alrededor para que te ayude, pero no hay nadie. Dios está enseñándote a pararte firme en Su Palabra, a caminar por fe y a dejar de gatear como un bebé.

“Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados. Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante” (Efesios 5:1-2).

lunes, 8 de junio de 2015

CONSUMIDOS POR EL AMOR A DIOS by Gary Wilkerson

Hay muchas voces en nuestra cultura nos instan a tener la mejor vida que podamos. Este concepto se ha traducido en la forma en la que muchos cristianos ven a la iglesia. Ellos piensan que Dios debe bendecirlos con todo lo que desean en la vida. Pero esa no es la manera en la que Dios nos bendice. Sí, Él busca darnos el bien, pero el nombre que debe alzarse como nuestro enfoque central es el suyo, no el nuestro.

Cuando Jesús volteó todas aquellas mesas en el templo, exclamó: "¡Quitad esto de aquí!" (Juan 2:16). De la misma manera hoy en día, nuestros templos deben ser limpiados de todo lo que toma el lugar de Su legítimo señorío. Dios envía a Jesús para deshacerse de esas cosas, para preparar lugar para las cosas con las que Él quiere llenarnos. Él quiere que nuestro templo sea una vez más una casa de oración, de fe y de victoria del reino.

"Entonces se acordaron sus discípulos que está escrito: El celo de tu casa me consume" (Juan 2:17). Cuando Jesús expulsó a los cambistas, los discípulos recibieron una imagen de cómo se veía la pasión por Dios en realidad. Las acciones de Jesús parecían duras, pero en realidad demostraban la gracia amorosa de Dios.

Hoy, muchos cristianos piensan en la gracia de Dios como una excusa apasionada en lugar de encenderla. Pero la gracia nunca nos es dada para dejarnos en un lugar de la apatía. Lo contrario es cierto: Cuando se aplica la gracia de Dios en nuestras vidas, nos apasiona con celo. Nos hace más circunspectos de corazón, más deseosos de una vida limpia, más celosos de que el Espíritu Santo obre en nosotros y a través de nosotros.

De hecho, la gracia evoca emociones fuertes. La Escritura dice que cuando los discípulos de Jesús vieron a su Maestro en acción, ellos "se acordaron". Estos hombres devotos habían olvidado cómo era el celo por Dios. Ahora, mientras Jesús expulsaba a los cambistas, sus corazones se agitaban por haberlo entendido: "¡Esto es lo que significa ser consumido por el amor a Dios!"

¿Te han robado tu celo? ¿El cristianismo casual o el consumismo ha vencido a tu pasión por Jesús? Invítalo hoy a voltear las mesas en tu corazón. Que Su nombre rija con supremacía en tu culto, evocando emociones fuertes. Y que Él traiga a tu memoria el celo que consume su corazón para servir a tu gran y santo Dios. ¡Amén!

sábado, 6 de junio de 2015

TRES PANES by Carter Conlon

La Biblia nos dice que una persona llegó a la media noche diciendo: “Amigo, préstame tres panes, porque un amigo mío ha venido a mí de viaje, y no tengo qué ponerle delante” (Lucas 11:5-6). Ahora, Jesús nunca dice un número al azar, así que debe haber algún significado en esto. Además, yo no conozco a nadie que pueda comer tres panes de una sola vez. Entonces, ¿A qué se estaba refiriendo a aquí?

Esta es la manera en que yo lo veo: El primer pan representa la compasión de Dios Padre. Las Escrituras nos dicen: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:16). Tú y yo necesitamos la compasión de Dios, porque eso hará que dejemos de vivir solamente para nosotros mismos. La compasión de Dios es lo que nos hará ir más allá de tan solo decir: “Danos nuestro pan, líbranos, perdónanos”.

Cuando nos movemos más allá de nosotros mismos, con la compasión de Dios, también vamos a pasar a lo que creo que está representado por el segundo pan: La valentía del Hijo. Cuando Jesús estaba en el Huerto de Getsemaní, dijo: “Si es posible, Padre, aparta de mí esta copa. Sin embargo, que no sea lo que yo quiero, sino lo que Tú quieres para mi vida” (Ver Marcos 14:36). Tú y yo necesitamos el mismo valor para rendir nuestra voluntad propia y echar mano de la voluntad de Dios, viviendo como sus testigos en esta generación. Necesitaremos una fuerza sobrenatural para salir a los lugares públicos y representar a Cristo en medio de una generación hostil que se resiste a su propia salvación.

A la luz de esto, doy gracias a Dios que existe también un tercer pan: El poder del Espíritu Santo. Esta es la promesa del Señor a los que son de Él y están dispuestos a participar en Su obra en la tierra. Es para los que ya no se contentan con ir al cuarto de oración preocupados simplemente por sus propias necesidades, sino más bien, son movidos por las necesidades de esta generación. Estas son las personas que tendrán poder en sus oraciones.

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Carter Conlon se unió al equipo pastoral de la Iglesia Times Square en 1994, por invitación del pastor fundador David Wilkerson, y fue nombrado para el cargo de Pastor Principal en 2001. Un líder fuerte y compasivo, y un orador frecuente en conferencias para pastores y líderes dirigidas por World Challenge en todo el mundo.

viernes, 5 de junio de 2015

CRECIENDO EN CRISTO

“Porque por fe andamos, no por vista” (2 Corintios 5:7)

Diariamente haces cosas una y otra vez que se vuelven repetitivas y aburridas. Por ejemplo, todos los días de la semana te levantas a la misma hora, desayunas lo mismo y sigues la misma ruta hasta el trabajo. Vas a almorzar al mismo lugar, te detienes a tomar café en el mismo sitio y escuchas la misma estación de radio al viajar a casa.

Lo mismo puede ser cierto en nuestras vidas espirituales. El domingo en la mañana vamos a la iglesia y nos sentamos en las mismas sillas. Entonamos los mismos cánticos e himnos y aun hasta nuestras oraciones pueden parecer las mismas. Hacemos las mismas cosas una y otra vez y nos sentimos tentados a pensar: “Estoy haciendo lo mismo de siempre. Leo la Biblia y oro, canto en el coro, pero nada cambia. He hecho las mismas cosas por años y no estoy creciendo nada.”

¡Qué mentiras te están diciendo tus sentimientos! Esta manera de pensar te puede robar de la gracia de Dios. El hecho es que todos afrontamos repeticiones en nuestras rutinas diarias. Eso es simplemente vivir. La verdadera prueba de nuestro crecimiento es que no nos hemos dado por vencidos. Todavía nos estamos dando a la obra de Dios, día a día, semana a semana y año tras año.

Como puedes ver, crecer en la gracia no significa hacer más cosas o cosas más grandes para Dios. El crecimiento verdadero viene al hacer las mismas cosas una y otra vez, con una mayor seguridad de que lo estamos haciendo todo por Él. Es como cuando se aprende a escribir en primer grado.

Comienzas haciendo círculos y líneas, formando grandes letras, pero después de un tiempo, las letras comienzan a ser más pequeñas, quedan más juntas y eventualmente, aprendes a unir palabras, hasta que finalmente formas oraciones. Aun cuando has estado haciendo las mismas cosas repetitivas por mucho tiempo, has estado escribiendo, todo el tiempo has estado haciendo algo que vale la pena hacer.

Estoy convencido que el crecimiento espiritual ocurre más en las cosas repetitivas que en pasar de una actividad ministerial a otra. Se necesita más gracia para simplemente continuar cuando estamos cansados, quebrantados, desanimados o afligidos; que cuando todo es nuevo. Puedes pensar que estás muerto espiritualmente, que no vas para ningún sitio en las cosas del Señor, pero lo más probable es que estas creciendo en Cristo cada día.

jueves, 4 de junio de 2015

EL CRECIMIENTO DE DIOS

Puede que no te des cuenta del tremendo crecimiento espiritual que está ocurriendo dentro de ti. Pablo compara nuestro crecimiento espiritual con el crecimiento de nuestros cuerpos. Dice que nuestras almas se nutren de la misma manera que nuestras articulaciones, músculos y ligamentos lo hacen. Él le llama a esto “[crecer] con el crecimiento que da Dios” (Colosenses 2:19).

Tal crecimiento viene desde la cabeza (Cristo). En palabras sencillas, según confías y permaneces en Él, nunca deja de fluir Su vida a tu alma. Jesús es la constante fuerza de vida en tu ser, un río de vida que nunca deja de fluir. Por lo tanto, su vida está constantemente emanando a la tuya, aun cuando estas durmiendo. Él te da una provisión fresca cada día, sin importar como te sientas.

¿Cómo crees que Israel sobrevivió cuarenta años en el desierto? Vivieron del maná, del pan enviado del cielo. Esta "comida de ángeles" tenía todos los nutrientes que se necesitaban para fortalecer el sistema inmunológico de los israelitas. Por eso, el pueblo de Dios nunca contrajo ninguna de las enfermedades de Egipto. Alrededor de ellos, los cananeos y filisteos morían por las plagas, sin embargo, en todo ese tiempo, los israelitas se mantenían inmunes.

Así es con Cristo, nuestro maná de hoy. Él es el pan que se nos ha enviado desde el cielo, y Él fortalece nuestro sistema inmunológico espiritual contra todo tipo de pecado. Puede ser que no veamos señales externas de que este maná está trabajando en nosotros (de la misma manera en que no vemos cómo el sistema inmunológico de nuestros cuerpos se fortalece), pero la Palabra de Dios nos promete que todos los que aman a Jesús se harán más fuertes en su inmunidad espiritual.

Piensa en esto: A veces todavía puedes ser tentado, pero con los años has encontrado que el poder de resistir las seducciones del mundo ha crecido, mientras que tu desagrado por la suciedad que ves a tu alrededor ha aumentado. Ya no piensas o hablas como lo hace el mundo. Mientras tus compañeros de trabajo gritan: “¡Es viernes!... ¡Fiesta!”, tú piensas: “Sólo faltan dos días más para el domingo”. ¡Eso es porque estás creciendo!

miércoles, 3 de junio de 2015

ABUDANDO EN TODO

El apóstol Pablo les aseguró a los tesalonicenses que ellos habían aprendido a caminar agradando a Dios. Les dijo: “Que de la manera que aprendisteis de nosotros como os conviene conduciros y agradar a Dios”. (I Tesalonicenses 4:1). Pablo entonces añadió esta exhortación: “Así abundéis más y más” (I Tesalonicenses 4:1).

Abundar significa incrementar. Pablo les estaba diciendo: “Han estado escuchando un evangelio puro, así que ahora tienen un buen fundamento. Por lo tanto, debiesen estar creciendo en gracia en todos sentidos: en fe, en conocimiento, en amor”.

Pablo también habló de esta abundancia a los corintios: “Por tanto, como en todo abundáis, en fe, en palabra, en ciencia, en toda solicitud, y en vuestro amor para con nosotros, abundad también en esta gracia” (2 Corintios 8:7). En otras palabras, él dijo: “El Espíritu Santo ha hecho grandes cambios en sus vidas. Por lo tanto, debiesen dar más de ustedes en todo sentido: en tiempo, finanzas, talentos”.

Estos pasajes clarifican que: se espera que todo el que ha sido alimentado con la Palabra de Dios crezca en gracia. Dios ha entregado dones a los pastores, maestros, profetas y evangelistas para el expreso propósito de hacer que Su iglesia crezca. Ningún creyente debe permanecer como un bebé en Cristo. Se espera que crezcamos en Él, de manera que no seamos arrastrados por cualquier cosa falsa.

El mismo Jesús habla de este constante crecimiento en nuestras vidas: "Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia." (Juan 10:10). Cristo elogió a la iglesia de Tiatira por haber crecido en gracia: "Yo conozco tus obras, y amor, y fe, y servicio, y tu paciencia, y que tus obras postreras son más que las primeras" (Apocalipsis 2:19). En esencia, Jesús estaba diciendo: "Ahora eres más intenso que cuando empezaste. Has permitido que Mi vida en ti crezca más abundantemente."

En Proverbios se hace eco de esto: "Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora, que va en aumento hasta que el día es perfecto." (Proverbios 4:18). Y Job declara: “Los justos siguen avanzando, y los de manos limpias se vuelven cada vez más fuertes.” (Job 17:9 NTV).

martes, 2 de junio de 2015

DESPIERTA TU HAMBRE

El Señor instruyó a Juan: “Escribe al ángel de la iglesia en Sardis: El que tiene los siete espíritus de Dios…dice esto: Yo conozco tus obras, que tienes nombre de que vives, y estás muerto”. (Apocalipsis 3:1)

Jesús está diciendo: “Puede que seas una buena persona, alguien que haría todo por los demás, tienes una buena reputación en la iglesia y en el mundo. Se te conoce por estar verdaderamente vivo en Cristo, un bendito de Dios. Pero un elemento de muerte ha ido introduciéndose en tu vida. Algo del mundo te ha contaminado”.

“Pero tienes unas pocas personas en Sardis que no han manchado sus vestiduras” (3:4) ¿Cuál es la contaminación a la que se refiere a aquí? Es falta de oración. Y aquí está la advertencia que Jesús nos hace: “Sé vigilante, y afirma las otras cosas que están para morir; porque no he hallado tus obras perfectas delante de Dios”. (3:2)

Los creyentes en Sardis no habían estado alerta, no habían estado en oración, esperando en el Señor, buscándole como lo hicieron una vez. En lugar de eso, comenzaron a ser negligentes y dejaron de venir a Dios todos los días en busca de ayuda y ahora había recaído contaminación sobre ellos. La palabra que Jesús usa para “manchado” aquí significa una mancha de pecado, una mancha negra en un vestido blanco. Cristo nos está diciendo: “Si no oras, estás indefenso contra el enemigo. Tu negligencia permite que tu vestidura sea manchada”.

Sin embargo, Jesús declara que hay “unas pocas personas en Sardis que no han manchado sus vestiduras; y andarán conmigo en vestiduras blancas, porque son dignas” (3:4). Él está diciendo: “Todavía tienes una pequeña llama de deseo por mí, no quieres perder Mi presencia para ser entregado a la aridez. Ahora, rápidamente, despierta tu hambre de nuevo. Vuelve a la habitación secreta de oración y clama a Mí, decídete a hacer Mi voluntad, aviva la llama de la fe antes que muera -antes que la muerte aprisione tu alma, como lo ha hecho con tantos a tu alrededor”.

No ignores el gran regalo del acceso a Dios en oración. Tu futuro eterno depende de ello: Orar y buscar al Señor. Él te ha proporcionado acceso y te promete satisfacer cada una de tus necesidades.

lunes, 1 de junio de 2015

EL TEMPLO DE DIOS EN LA TIERRA by Gary Wilkerson

Somos el templo de Dios en la tierra, nuestros cuerpos son la morada de Su Espíritu Santo (Véase 1 Corintios 6:19). Sin embargo, existen ciertas cosas que no debiesen tener cabida en nuestro templo, porque pueden apoderarse de nuestra pasión por Él.

Cuando Jesús comenzó a volcar las mesas en el templo (Juan 2:13-17), estaba volcando más que tan solo el oficio de los cambistas. Estaba volcando un sistema religioso que durante milenios había dependido de los sacrificios de animales para agradar a Dios. Cristo estaba afirmando, en esencia: “La relación con el Padre ya no se basará más en sacrificios de ovejas, cabras y palomas, sino que va a estar basada en Mi sacrificio para ti de una vez y para siempre”.

Esa escena en el templo ofrece una analogía para nuestro tiempo. Muchas congregaciones de hoy están llenas de ruido y actividad. Hay muchos programas listos, desde viajes de misión en el extranjero, hasta alcances en la propia comunidad o docenas de pequeños grupos de compañerismo. Los servicios de adoración pueden estar llenos de luces brillantes, sonido potente e increíble energía. Sin embargo, a veces en medio de toda esta actividad tan animada, falta algo en el centro: el mismo Jesús.

Sin Cristo como centro de nuestras actividades, nuestras iglesias están muertas. No importa cuán duro trabajemos para hacer cosas para servirle y honrar Su nombre, ninguno de nuestros "sacrificios" en sí mismos pueden lograr verdaderos resultados para Su reino. Desde el exterior nuestras reuniones pueden parecer honestas, pero si no mantenemos el enfoque en Jesús, seremos iglesias llenas de huesos de muertos.

El sistema de sacrificios de animales nunca fue plenamente la intención de Dios para representar Su reconciliación con la humanidad pecadora. Al igual que la institución de los reyes de Israel, era un sistema imperfecto, sin embargo, Dios lo permitió, utilizándolo simbólicamente para señalar algo más alto y mejor.

Dios demostró esto con Abraham. En ese tiempo antiguo, las culturas orientales sacrificaban animales y a veces hasta niños para apaciguar a sus dioses enojados. Cuando el Señor le dio instrucciones a Abraham para que llevara a su hijo a la montaña para sacrificarlo en un altar, Abraham obedeció ciegamente. Esa reacción puede parecer extraña para nosotros hoy, pero deja entrever el temor que los pueblos antiguos tenían hacia sus dioses. Cuando tu dios hablaba, saltabas -de lo contrario, era posible que enfrentes hambre o pestilencia. Era una obediencia basada en el temor.

Pero Abraham percibió que su Dios era diferente. Y, en verdad, Dios estaba a punto de demostrar a Abraham que no era como Moloc, a quien la gente sacrificaba niños. Cuando Abraham levantó el cuchillo sobre Isaac, Dios lo detuvo (Ver Génesis 22:11-12). Entonces Dios proveyó un carnero para ser sacrificado. Él declaró a su siervo y a todo creyente en cada época: “No necesito tu sacrificio para Mí. Yo me voy a sacrificar por ti”. Dios volcó las mesas por completo, tal como lo hizo Jesús cuando entró en el Templo.