viernes, 30 de enero de 2015

ABUNDANDO EN ESPERANZA

Recientemente, una hermana en Cristo que estaba muy angustiada me escribió estas palabras: "Estoy aterrorizada. Creo que sería maravilloso si una bomba de hidrógeno cayera sobre nosotros, sobre mí y mi familia. Todo habría terminado para nosotros repentinamente. ¡Y estaríamos con Jesús! Perdí a mi marido por el cáncer y una de mis dos hijas solteras tiene problemas de salud y no ha trabajado durante dos años. Acabo de salir del hospital y me estoy recuperando de un accidente en la espalda. Hemos sufrido mucho en los últimos años. Los miembros de nuestra comunidad están siendo perseguidos, y mis amigos están sufriendo sin piedad. El miedo y la ansiedad son mi suerte en la vida. Sr. Wilkerson, ¡Estamos sufriendo! ¿Acaso no hay esperanza para la Novia de Cristo? "

Esta mujer es sólo una entre miles de personas que nos escriben acerca de su desesperación y desesperanza. Escuchamos a tantas personas que aman profundamente al Señor, pero viven situaciones y condiciones que parecen no tener esperanza para ellos. Nos hablan de los matrimonios que han llegado a un callejón sin salida, de los problemas de salud y familiares, y utilizan frases como: "¡No hay salida!"

"Pareciera que Dios no me oye."

"Nada cambia nunca. ¡Simplemente va de mal en peor! "

"A veces me pregunto si vale la pena. ¡Me gustaría que el Señor viniera y me sacara de este hoyo! "

Se ha dicho que las únicas cosas peores que la locura son la desesperación y la desesperanza. ¡Pero alabado sea el Señor, servimos a un Dios de la esperanza! La palabra griega para la esperanza es elpo, que significa "mirar hacia adelante con confianza placentera y expectación." El apóstol Pablo escribió a los Romanos: "Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo "(Romanos 15:13).

Pablo introduce una idea increíble: "que abundes en esperanza". Lo que quiere decir es: “¡Que tengas suficiente para regalar, un suministro que desborde, excesivo y sin medida! "Algunos pueden pensar: "Eso suena como una broma cruel. En mi condición presente todo lo que quiero es un rayo de esperanza, una sola evidencia de la oración contestada. ¡Sólo una pequeña muestra del cambio! "

¡Pero, amados, la Palabra de Dios es verdadera! Él es un Dios de esperanza, una esperanza que es excesiva, desbordante y sin medida.

jueves, 29 de enero de 2015

CAMINANDO EN LA VIDA DE RESURRECCIÓN Y PODER

En un momento de cansancio, Jesús se detuvo a descansar en un pozo, pero había una mujer perdida que necesitaba ayuda. Una vez más, fue energizado. ¡Cuando sus discípulos volvieron encontraron a su Maestro tan relajado, tan refrescado! "Él les dijo: “Yo tengo una comida que comer, que vosotros no sabéis” (Juan 4:32). ¡Esa es la energía secreta de la vida de resurrección!

A menudo me siento como una batería de automóvil que está seca. Si olvidas apagar la luz de tu automóvil, al día siguiente solo escuchas ese temido ruido: rruu…rruu, el sonido vacío de la maquinaria muerta.

Sé que algo anda mal entre los creyentes de hoy en día, porque se nos ha prometido la misma vida energizante de Cristo. “Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros.” (Romanos 8:11).

Qué claro se muestra en la Escritura que el Espíritu Santo mora en nosotros para hacer nacer la vida constante. Dios ha provisto Su energía que entra en nuestros cuerpos mortales y nos da la fuerza física. “Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él” (Colosenses 2:13).

¿Estás lleno del Espíritu Santo? ¡Entonces por fe, echa mano de la nueva vida y energía!

“Bendice, alma mía, a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios… de modo que te rejuvenezcas como el águila” (Salmo 103:2,5). Tito también habla de esto: “no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo, el cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador” (Tito 3: 5-6).

¡Gracias a Dios por la presente la grandeza de nuestro Señor Jesucristo! ¡Apropiarte de ello por la fe y camina en la vida de resurrección y poder!

miércoles, 28 de enero de 2015

ENERGIZADO POR EL ESPÍRITU

Jesús nunca ha estado más dispuesto a mostrar su poder que en este mismo momento, porque nunca ha sido más poderoso de lo que es ahora. Nuestra fe tiene que ir más allá del punto de muerte. Debe mirar a la cara de todo lo que está muerto y proclamar: “¡Jesús nunca se da por vencido con los muertos!” Nunca debemos renunciar a nada ni a nadie, no importa lo desesperanzada que parezca la situación.

Nota en la historia de Jairo y su hija (Marcos 5:21-43) que el Señor no estaba interesado en mostrar su poder a los no creyentes. De hecho, Él les dice en esa habitación: “Ningún hombre debe saberlo” (5:43). En otras palabras: “No les digan lo que vieron, el milagro es entre los que estamos en esta habitación”.

Aquellos que se aferran con fe inquebrantable obtendrán una manifestación gloriosa del poder de resurrección de Cristo. Sólo tú y el Señor conocerán aquellas obras personales. ¡Él te sorprenderá, te emocionará y te mostrará Su gloria!

La presente grandeza de Cristo se puede resumir en un poderoso verso: “En Él estaba la vida” (Juan 1:4). Él era - y es ahora - la vida energizante. Él poseía vida. Jesús era constantemente renovado porque utilizaba una reserva secreta que nunca se agotaba. Nunca se cansó de las multitudes que lo apretaban. Nunca estuvo impaciente.

Cuando llamaba a sus discípulos a apartarse a un lado por un tiempo para descansar, se iban a un lugar tranquilo al otro lado del lago, pero las multitudes estaban esperando allí también. Ni una sola vez dijo: “¡Oh, no! Esa gente aproblemada de nuevo con sus quejas tontas y preguntas estúpidas.

¿Acaso no terminará nunca?” En lugar de eso, vio las multitudes y fue movido a compasión. Fue energizado por el Espíritu y se puso a trabajar. Tuvo días de trabajo duro y noches de oración…¡Y aun así tenía tiempo para los niños pequeños!

martes, 27 de enero de 2015

EN EL LADO LA FE

Qué terrible escena ocurrió en la casa de Jairo, uno de los principales de la sinagoga en los tiempos de Jesús. Había confusión, duda, miedo y llanto cuando su hija murió.

Marcos 5:38-40 dice: “Y [Jesús] vino a casa del principal de la sinagoga, y vio el alboroto y a los que lloraban y lamentaban mucho. Y entrando, les dijo: ¿Por qué alborotáis y lloráis? La niña no está muerta, sino duerme. Y se burlaban de él.”

Amado, déjame decirte porqué hay tanto alboroto en tu vida, tanto duelo y luto. Es porque no crees que Jesús pueda resucitar lo que ha muerto. No crees que Él sepa lo que está haciendo. No crees que Él tenga un plan que da vida. Crees que es demasiado tarde y que las cosas han ido demasiado lejos. No puedes creer que Jesús se encuentre todavía trabajando, ya te has dado por vencido.

Somos igual de culpables como lo eran aquellos burladores. También nosotros clamamos a Dios en nuestro problema, exigiendo que Él nos conteste antes de que sea demasiado tarde. Entonces, cuando la respuesta no llega, nos convertimos en dolientes. Temblamos ante el poder del diablo, como si los demonios hubiesen ganado la victoria… ¡Como si Jesús hubiese perdido y el diablo hubiese ganado!

A menudo las cosas van de mal en peor, y, finalmente, decimos: “¡Se acabó! Ya es demasiado tarde. Por una u otra razón, el Señor no nos va a rescatar de esta situación".

No es suficiente amarle, servirle y adorarle sólo hasta el punto de la desesperanza. ¿Qué hay de confiar en Él ahora que ya no hay esperanza? ¿Ahora que parece que nunca conseguirás un trabajo? ¿O cuando las cosas se acumulan en todos los lados, cuando parece humanamente imposible seguir?

Si Jesús entrara en tu situación actual, ¿Qué encontraría? ¿Cómo reaccionarías a Él? ¿Todavía llorarías? ¿Tu corazón todavía estaría en confusión? Espero que le digas: “Señor, parecía que ya no había esperanza. Estaba a punto de darme por vencido, pero Tú eres hoy el mismo que estaba en la casa de Jairo. Puedes traer a la vida lo muerto y sanar este problema".

lunes, 26 de enero de 2015

PREFIERO TENER A JESÚS by Gary Wilkerson

Aquí hay una de las más grandes promesas entre todas las promesas: “No te desampararé, ni te dejaré” (Hebreos 13:5). La promesa es simplemente J-E-S-U-S. Jesús es mi promesa y el centro de todas mis promesas.

Es como aquel viejo himno: PREFIERO TENER A JESÚS:

     Prefiero tener a Jesús que tener plata u oro;
     Prefiero ser suyo que tener riquezas incalculables;
     Prefiero tener a Jesús que casas o terrenos;
     Prefiero ser guiado por sus manos traspasadas.


¡Prefiero tener a Jesús! Si logramos comprender que la promesa central de Dios, singular y que convence el alma, está encapsulada en Jesús, entonces todo lo demás decrece. ¡Nada se puede comparar a ésta promesa! Si tienes a Jesús, entonces la respuesta a todas sus otras promesas será: "¡Eso es bueno! ¡Lo creo! Gracias, Señor. Gracias por dejarme beber de esta copa”. Todo palidece en comparación al hecho de que tengo la oportunidad de conocerlo. Puedo caminar con Él. Puedo amarlo. La presencia de Jesús es central, mejor que cualquier otra promesa que alguno de nosotros pudiera tener y solo tienes que pedirlo, es gratis. Él está diciendo: "Sólo clama en mi nombre y yo vendré".

Si simplemente vienes a Jesús, Él resplandecerá en tu vida. Él se convertirá en lo primero y será tu todo. Las personas cuyo enfoque se centra en Jesucristo son las personas que veo caminando en la plenitud de sus promesas. Y las personas que pierden la vista de Jesús y comienzan a enfatizar las promesas más que a Él comienzan a luchar. Empiezan a andar sin rumbo y su viaje se detiene porque no encuentran la plenitud de la vida que se encuentra en Jesucristo.

Deseo muchas cosas para ti porque te amo. Deseo ministerios para ti que vayan más allá de todo lo que has soñado.


Como dice la Biblia: “Busca primeramente el reino de Dios y todas estas cosas te serán añadidas” (Ver Mateo 6:33).

viernes, 23 de enero de 2015

NO TEMAS, SÓLO CREE

Un hombre apesadumbrado llamado Jairo vino a Jesús para pedirle que sane a su hija moribunda: “Y vino uno de los principales de la sinagoga, llamado Jairo; y luego que le vio, se postró a sus pies, y le rogaba mucho, diciendo: Mi hija está agonizando; ven y pon las manos sobre ella para que sea salva, y vivirá. Fue, pues, con él; y le seguía una gran multitud, y le apretaban” (Marcos 5:22-24).

Este hombre Jairo, representa a la mayoría en el cristianismo. Sabemos que Cristo es nuestra única esperanza y en nuestra crisis, corremos a Él, caemos a sus pies y Le pedimos Su misericordia y ayuda. Jairo tenía una buena medida de fe. Él le pidió a Jesús: “Ven y pon las manos sobre ella para que sea salva, y vivirá” (versículo 23). Esta era una afirmación de una fe verdadera: “Señor, todo lo que ella necesita es a Ti. ¡Tú tienes todo el poder y puedes evitar que ella muera!”

Respondiendo a la fe de este hombre, Jesús “fue, pues, con él” (versículo 24). Jesús permitió que pasara el tiempo porque Él quería que sus seguidores tuvieran fe en Su poder de resurrección, una fe que va más allá de la pérdida de la esperanza, ¡más allá de la misma muerte! Los creyentes nominales que estaban parados al costado de la cama de la niña tenían esta limitada fe: Mientras quede algo de vida, un poco de esperanza, Jesús será requerido y necesitado.

Lo más probable es que estas personas decían en su interior: “Sí, Jesús, creemos que Tú eres el gran doctor, el gran sanador. Nada es imposible para ti. Sabemos que tienes todo el poder. Pero, por favor, apúrate, ¡porque ella puede morir en cualquier minuto! Y si llega ese momento, ¡ya no Te necesitaremos!”.

¿Qué tipo de fe es ésta? Es una fe que sólo llega hasta el punto de la muerte, sólo hasta la tumba. Cuando las circunstancias parecen mostrar que todo está perdido, esta fe muere.

Resultó que la niña sí murió. Puedo imaginarme a la gente tomándole el pulso y declarándola muerta. La poca fe que habían tenido ya había desaparecido. El orden correcto en el negocio funeral indicaba que se debía notificar al sanador que Su presencia ya no era necesaria. Enviaron un mensajero que dijo: “Tu hija ha muerto; ¿para qué molestas más al Maestro?” (Marcos 5:35).

Estas palabras parecían tan concluyentes: “¡Tu hija ha muerto!” Estas palabras pueden estar resonando en tus oídos: “¡Tu matrimonio está muerto, no molestes a Jesús!” “¡Tu ministerio está muerto, no molestes al Señor!” “¡Tu hijo está muerto en el pecado!” “¡Tu relación con ese ser querido está muerta!”

Estas atemorizantes palabras no significaron nada para Jesús. Él nunca se rinde ante algo que ha muerto ¡porque Él es la vida que resucita! En el griego, la mejor versión del versículo 36 es: “Jesús, como si no hubiera oído lo que se estaba hablando, le dijo al principal de la sinagoga: ‘¡No temas, sólo cree!’ ”.

jueves, 22 de enero de 2015

PODER DE RESURRECCIÓN ACTUAL Y PRESENTE

El que vence la muerte tiene todo el poder y no hubo una evidencia más grande del poder de Cristo sobre la Tierra que aquéllos que fueron resucitados de entre los muertos. “Porque como el Padre levanta a los muertos, y les da vida, así también el Hijo a los que quiere da vida” (Juan 5:21). Claramente, Jesús declaró tener poder sobre la muerte. Inclusive, Él dijo de sí mismo: “Yo soy la resurrección y la vida” (Juan 11:25), ¡y Él lo demostró!

¿Creemos verdaderamente en las palabras de Jesús? Él dice: “De cierto, de cierto os digo: Viene la hora, y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios; y los que la oyeren vivirán. Porque como el Padre tiene vida en sí mismo, así también ha dado al Hijo el tener vida en sí mismo” (Juan 5:25-26).

Jesús no se está refiriendo tan sólo a la resurrección final; Él está describiendo Su poder actual para levantar todo lo que esté muerto. Su poder actual para inundarnos de Su vida. Como puedes ver, todos tenemos un cementerio secreto en nuestras vidas, algo o alguien en lo que nos dimos por vencidos hace mucho tiempo. ¡Lo enterramos y escribimos en la lápida, su fecha de defunción!

Una persona muy cercana a nosotros nos contaba acerca de la graduación de su hijo. Junto con todos los familiares que irían, su ex esposo (que la había dejado años atrás por otra mujer) estaría presente. El matrimonio en sí estaba más allá de una resurrección, ya que el hombre tenía ahora otra esposa. Pero Dios hizo que nuestro amigo regresara al lugar de la sepultura de dicho matrimonio y orara por su salvación ¡y por la salvación de su esposa! Esta mujer no tiró la toalla con los muertos espirituales.

A otra querida hermana en Cristo, su esposo la abandonó años atrás. Hoy, el hombre está perdido en profundo pecado. Donde antes había un matrimonio bueno, ahora hay una lápida. Ella también tuvo que aprender que Jesús nunca se rinde ante lo muerto. No es que ella quiera de vuelta al hombre (de hecho, lo más probable es que nunca regrese), más bien, ella quiere que él resucite de la muerte del pecado. Ella no se rendirá ante la muerte ¡porque servimos a un Dios que tiene el poder de resurrección actual y presente!

miércoles, 21 de enero de 2015

LA GRANDEZA PRESENTE DE CRISTO

“No ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones, para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él, alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos, y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza, la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales” (Efesios 1:16-20).

La oración de Pablo por la Iglesia era simplemente esta: “Que Dios les revele no sólo la grandeza pasada sino la grandeza presente de Cristo”.

La Iglesia tiene gran respeto por el Cristo que anduvo sobre la Tierra, el Jesús galileo, el maestro y hacedor de milagros, el hijo de María. Nunca nos cansamos de escuchar y contar los relatos de la grandeza de Jesús de Nazaret; de cómo echó fuera demonios, venció toda tentación, abrió los ojos de los ciegos, abrió los oídos de los sordos, hizo caminar a los paralíticos, restauró manos secas, sanó leprosos, cambió el agua en vino, alimentó a las multitudes con unos cuantos panes y peces ¡y resucitó a los muertos!

Sin embargo, en algún punto de la historia, ¡ponemos límites a este Salvador grande, poderoso y hacedor de milagros! Hemos desarrollado una teología que Le hace a Él, Señor sobre todo lo espiritual pero no sobre lo natural. Por ejemplo, creemos que Él puede perdonar nuestros pecados, calmar nuestro nerviosismo, quitar nuestra culpa, darnos paz y gozo, ofrecernos vida eterna: todo esto en un mundo invisible, un mundo que no se ve. Pero no muchos de nosotros Le conocemos como Dios de lo natural, Dios de los asuntos de cada día: Dios de nuestros hijos, de nuestros trabajos, de nuestras cuentas, de nuestros hogares y de nuestros matrimonios.

Pablo dice que necesitamos una revelación del poder que Cristo tuvo desde el momento en que resucitó de los muertos. Inclusive ahora, Jesús está sentado a la diestra de Dios, poseyendo todo el poder en el Cielo y en la Tierra: “Sometió todas las cosas bajo sus pies” (Efesios 1:22).

martes, 20 de enero de 2015

DIOS TIENE EL CONTROL

“Ninguna arma forjada contra ti prosperará…Esta es la herencia de los siervos de Jehová, y su salvación de mí vendrá, dijo Jehová” (Isaías 54:17). Todo lo que Satanás trata de hacer para derribarte, ¡simplemente no funcionará! Aquellas grandes armas dirigidas hacia ti, se derretirán en la presencia del Señor.

En el idioma hebreo original, este versículo se traduciría así: “Ningún plan, ni instrumento de destrucción, ni artillería satánica que puedan empujarte o atropellarte, ya que serán eliminados”. Dios ha prometido destruir el ataque de Satanás sobre ti. La recompensa de aquellos que Le buscan diligentemente es el privilegio de convertirse en más que vencedores. “Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó” (Romanos 8:37).

Durante 365 años, Enoc se libró de todo dardo de fuego. Él vivió en completa victoria hasta su último aliento. Él no se arrastró ni cojeó, ¡sino que salió en un resplandor de vida y gloria! “Por la fe Enoc fue traspuesto para no ver muerte, y no fue hallado, porque lo traspuso Dios; y antes que fuese traspuesto, tuvo testimonio de haber agradado a Dios” (Hebreos 11:5).

“Con justicia serás adornada; estarás lejos de opresión, porque no temerás, y de temor, porque no se acercará a ti. Si alguno conspirare contra ti, lo hará sin mí; el que contra ti conspirare, delante de ti caerá” (Isaías 54:14-15).

Donde hay justicia, hay paz. Serás librado de la opresión y del temor, porque nada les sucederá a los que andan en justicia. “Yo he creado al destruidor para destruir” (Isaías 54:16). Inclusive “el destructor” está bajo el control del Señor. Dios tiene el control sobre todas las armas de destrucción. Nuestra seguridad está en la justicia, encaminar con Jesús ¡y no debemos tener temor absolutamente a nada!

lunes, 19 de enero de 2015

CREE EN ÉL PARA COSAS MAYORES by Gary Wilkerson

Recientemente estuve hablando con un pastor en Irlanda, quien me hablaba de sus temores respecto al año venidero. Mientras él veía algunas dificultades en el horizonte, me encantó que me mencionara Hebreos 11:1. ¿Alguna vez lo leíste? Dice: “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve”. Y luego me dijo: “Gary, tú sabes que el temor es que lo que se espera nunca suceda, ¿cierto? Y que lo que no se ve, se quede sin poder verse. En eso consiste el temor. Es una convicción dentro de ti. Creer que lo esperas nunca suceda. Ese es el temor y es un impedimento para lo que Dios quiere hacer en tu vida”.

Quiero pedirte hoy, antes que termine el día, que le pidas a Dios que te lleve a tener tal pacto con Él, que Su perfecto amor, Su obra de gracia en favor tuyo, eche fuera todo temor. Algunos de ustedes creen que cuando reciben el perfecto amor, ya nunca más sentirán temor. ¡No! Es Su perfecto amor y, de hecho, el Suyo es el único amor perfecto que existe, el que entra en tu corazón. Eres amado, eres aceptado, no necesitas ningún ídolo que te haga sentir bien contigo mismo. Una vez que esto sucede y tú entregas tu propia agenda, todo lo que quedará para ti serán las promesas de Dios para tu vida. ¡Aleluya, esas son buenas nuevas!

En Génesis 15:7 vemos que Dios sacó a Abram de Ur de los caldeos y le dio la promesa de “darte a heredar esta tierra”. Abram tenía a largo viaje por delante, ¡pero tenía la promesa de Dios!

Cuando tú tienes una promesa de Dios, el viaje vale la pena, amigo. Cuando tú tienes la promesa de Dios, Él está diciendo: “Vamos, hermano, Vamos, hermana. Vamos, hija. Vamos, hijo. ¡Créeme! ¡Ten fe!”

Si tú nunca tuviste fe antes, ten fe en Él, este año. Si has tenido fe, aumenta tu fe este año. Si tú créiste en Dios para cosas grandes, cree en Él para cosas mayores.

sábado, 17 de enero de 2015

UN NUEVO FUTURO by Nicky Cruz

La primera vez que hice mi compromiso con Dios, no tenía nada que darle excepto mi corazón. Yo era un pandillero arrogante y socialmente inexperto, un chico de la calle.

Fui a un instituto bíblico en California para enderezar mi vida, para alejarme de Nueva York y la vida de las pandillas. Aunque estaba en el instituto bíblico, no me interesaba convertirme en un predicador o evangelista. Con mi acento latino, no me podía imaginar que Dios me llamara a hacer tal cosa. De hecho, no me podía imaginar que hubiera algo para lo que me pudiera usar. ¿Qué de bueno tenia yo? ¿Qué cosa buena podría hacer para Dios? Yo estaba confundido y perdido.

Una noche estaba en mi habitación sintiéndome más perdido y solo que nunca. Tendido en el suelo, de espaldas y mirando fijamente al techo, comencé a orar: “Dios, ¿por qué tengo que sufrir tanto? ¿Qué quieres que haga? ¡Te amo, Dios, pero no sé lo que quieres de mí! Por favor, dame un sentido de dirección y paz. ¡Por favor, muéstrame lo que quieres!”

Durante horas estuve tendido en el suelo suplicándole a Dios que rompa Su silencio. De repente sentí una calma increíble en mi espíritu. Se apoderó de mí como una ola. Cerré los ojos y respiré hondo. Podía sentir la presencia de Dios y lo sentir hablando a mi corazón. "Nicky", le dijo a mi espíritu, "mi hijo, no te preocupes. No te he olvidado. Te he traído a este lugar con un propósito. Te he separado de tus amigos y de tu pasado, y ahora te estoy dando un nuevo futuro. Tengo planes para ti, Nicky. Necesito que confíes en Mí. Te voy a levantar como un evangelista. Voy a usarte para tocar las vidas de los jóvenes. Pero es necesario que tengas fe. Nunca te dejaré. Siempre estaré aquí a tu lado”.

Le dije a Dios lo mucho que lo amaba y lo mucho que quería a servirle. Pero cuanto más hablaba, más me daba cuenta que Él me decía: "Tan sólo confía en Mí, Nicky. Mantente fiel y te voy a mostrar lo que quiero que hagas. Tienes que escuchar y seguir cuando Yo dirija".

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Nicky Cruz, evangelista internacionalmente conocido y prolífico autor, se volvió a Jesucristo de una vida de violencia y crimen después de encontrarse con David Wilkerson en la ciudad de Nueva York en 1958 La historia de su dramática conversión fue contada por primera vez en el libro “La Cruz y el Puñal” escrito por David Wilkerson y más tarde en su propio best seller “Corre, Nicky, Corre”.

viernes, 16 de enero de 2015

PREMIADO CON LUZ

Si caminas con el Señor serás recompensado con luz, dirección, discernimiento y revelación: un cierto saber! A medida que mueres a este mundo día a día, la luz se hace más brillante. Te diriges hacia el sol. Zacarías profetizó que Cristo vino a dar luz a los que habitan en tinieblas. . . a guiar nuestros pasos (Ver Lucas 1:79).

¿Estás bajo el hechizo de una especie de oscuridad o indecisión? “Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida” (Juan 8:12). “Todo aquel que cree en mí no [permanece] en tinieblas.”(Juan 12:46). “El cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo” (Colosenses 1:13).

Puedes decir que amas a Jesús, pero tu vida demuestra que todavía estás caminando en la oscuridad: confundido, aturdido y caminando en la niebla! Cuando estás realmente enamorado de Jesús, conversando con Él, Él enciende la luz. No hay oscuridad en absoluto en Su presencia.

La peor oscuridad posible para la humanidad no está en el corazón de los líderes comunistas que odian a Dios, ni en los ateos que odian a Cristo. Más bien, está en la horrible oscuridad que ciega a los así llamados cristianos que rehúsan caminar en la luz.

Jesús advirtió: “Mira pues, no suceda que la luz que en ti hay, sea tinieblas” (Lucas 11:35). Jesús dijo a los fariseos que un juicio cae sobre aquellos que pervierten o rechazan la luz: “Para juicio he venido yo a este mundo; para que los que no ven, vean, y los que ven, sean cegados. Entonces algunos de los fariseos…le dijeron: ¿Acaso nosotros somos también ciegos? Jesús les respondió: mas ahora, porque decís: Vemos, vuestro pecado permanece.”(Juan 9: 39-41).

Como los fariseos, algunos cristianos piensan que “lo saben”, que están en la luz. Ellos dicen: "Veo." O, "Yo lo veo tan bien o mejor que los pastores o cualquier otra persona!" Deberían mirar su vida y hogar, y todos los problemas y confusión en sus corazones, y admitir: "Señor, no veo! Muéstrame! ¿Estoy ciego?”

Si no vamos a abrirnos a la luz pura y verdadera, entonces nuestro juicio sólo puede ser una luz falsa. Vuelve a caminar con Él, y Él expondrá toda la oscuridad y te restaurará a su luz pura.

miércoles, 14 de enero de 2015

EL GALARDON DE SU PRESENCIA

Dios alcanzó a Enoc y lo traspuso en respuesta a su fe. Enoc ya no podía soportar la idea de estar detrás del velo, ¡él tenía que ver al Señor! Oró, creyendo que Dios contestaría su clamor de estar en Su misma presencia. Estaba tan "fuera de lugar" aquí en la tierra que le dijo a Dios: "¡Ven! No hay nada para mí aquí".

Piense en la manera en que los cristianos están despilfarrando lo que ellos llaman "fe". La que tienen es toda centrada en sí mismos, en sus necesidades, sus deseos y sus planes; y a menudo consiguen lo que quieren, pero eso sólo los hace más miserables. ¿Dónde están los Enocs que usan su fe creyendo en ser trasladados de las tinieblas diabólicas a las manos del amado Hijo de Dios?

Enoc no tenía Biblia, ni himnarios, ni profesores, ni al Espíritu Santo morando dentro de él, ni siquiera velo rasgado que le diera acceso al Lugar Santísimo. ¡Pero él conocía a Dios! Sin el reproche o la insistencia de un profeta, sin el ejemplo de otros, Enoc dispuso su corazón en seguir al Señor. ¿Por qué es tan difícil hacer esto hoy en día con todas las ayudas, las convicciones, las advertencias proféticas y los ruegos del Espíritu Santo? ¿No es un reproche para nosotros que Enoc se haya levantado por encima de esos días malos y haya caminado con Dios a pesar de la poca ayuda? ¡Hoy en día hay multitudes que no pueden caminar con Dios en victoria a pesar de toda la ayuda que Él les ha dado!

¡Enoc creía que Dios era galardonador de los que le buscan! “Porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.” (Hebreos 11:6). ¿Cómo sabemos que Enoc creía que Dios era galardonador? ¡Porque esa es la única fe que agrada a Dios, y sabemos que Enoc le agradó a Dios!

Dios es un galardonador, un Dios que paga bien por la fidelidad. ¿Cómo premia el Señor a los suyos que son diligentes? Ha sido mi experiencia que cuando camino del brazo de Jesús, enamorado de Él, aparecen recompensas por todas partes. Todo lo que hago o tengo es bendecido: esposa, hijos, amigos y ministerio. Hay una vida de Cristo que fluye como un río poderoso. Sí, vamos a tener pruebas y tribulaciones. Pero a través de todo Él nos recompensa con manifestaciones de Su presencia.

martes, 13 de enero de 2015

LA FALTA DE VICTORIA

Una de las grandes tragedias de esta generación y una de las mayores aflicciones de Dios, es que haya tantos cristianos que ¡no son verdaderamente felices! ¡Su falta de victoria en Cristo es aterradora! Muchos pasan repentinamente del frio al calor, una semana están bien y la próxima semana están mal. No pueden superar el miedo y la depresión los aplasta.

Algunos matrimonios también pasan del frio al calor. Un día todo está bien con el cónyuge, y luego al día siguiente se sienten miserables. Algunos días ni siquiera pueden hablar entre sí y piensan: “Bueno, se supone que el matrimonio es así. ¡No se puede esperar ser feliz y amoroso todo el tiempo!”

Pablo advierte de cristianos que necesitan “[escapar] del lazo del diablo, en que están cautivos a voluntad de él” (2 Timoteo 2:26). Esto describe perfectamente a muchos cristianos. ¡Satanás entra y sale de sus vidas a su antojo! No tienen poder o autoridad para detenerlo en la puerta de su corazón.

Algunos de los que leen esto pueden estar atrapados en una trampa diabólica. Pablo dijo que eso se debe a que te estás oponiendo (Ver 2 Timoteo 2:25). La palabra "oponen" en este versículo significa que has puesto una trampa para ti mismo. Rehúsas el camino que Dios tiene para librarte y darte la victoria. Te has opuesto a Sus caminos y has establecidos los tuyos. ¡Esa es la razón por la que estas atrapado!

Hay tantos que no han conocido la victoria en Cristo. ¿Es por esto que Cristo murió? ¿Para tener hijos que aun estén bajo el poder del diablo?. Dicen: “Entrega tu corazón a Jesús, pero tu voluntad al diablo” ¿Es este el testimonio cristiano al mundo? ¡Nunca!

Puedes echarle la culpa de tu infelicidad a la mala salud, no ser comprendido, o tener un compañero, jefe o amigo indiferente. De hecho, puedes echarle la culpa a lo que sea, pero la verdad es que no hay excusa para que un cristiano viva como un esclavo del demonio. Si el diablo juega con tus emociones y estás empeorando, no mejorando; si tus problemas son cada vez más grandes; si el miedo va en aumento y el gozo se está disipando; la tristeza se está arraigando, significa que ¡eres un cautivo del enemigo de tu alma, y estás siendo manipulado por él!

Debes reconocer la trampa en la que estás y buscar ser liberado. Si has estado sirviendo al Señor por más de unos pocos meses, debieses estar creciendo diariamente en la gracia y el conocimiento de Jesús. Tus victorias espirituales debiesen ser dulces y debieses estar seguro de su presencia constante.

lunes, 12 de enero de 2015

LOS INMIGRANTES by Gary Wilkerson

“Y tomó Taré a Abram su hijo, y a Lot hijo de Harán, hijo de su hijo, y a Sarai su nuera, mujer de Abram su hijo, y salió con ellos de Ur de los caldeos, para ir a la tierra de Canaán; y vinieron hasta Harán, y se quedaron allí” (Génesis 11:31).

No sé qué clase de hombre era Taré, ya que se ha escrito muy poco sobre él. Lo que sí Sabemos es que Ur de los caldeos era una especie de tierra emergente, una tierra donde la prosperidad empezaba a arrasar.

Abram nació en esta tierra que se estaba volviendo pudiente. Era una tierra con un gran futuro y prometía ser un buen lugar para vivir. Pero por alguna razón el padre de Abram decidió que tenía que irse. No sabemos si fue a causa de la ambición de ir a algún lugar nuevo o para construir algo nuevo.

Génesis 11:31 dice: “Taré tomó” y ese “tomó” en hebreo significa “aferrarse”. Era una especie de apretar de los dientes y cerrar los puños diciendo: “Voy a tomar las riendas de mi futuro y voy a hacer de mi futuro lo que yo quiero que sea”, y hay algo muy peligroso en eso. No hay ninguna indicación de que Dios le haya dado una promesa acerca de la tierra de Canaán, sino que él tenía esta ambición.

El resultado final de aferrarse a este estilo de vida es siempre la segunda frase que vemos en este pasaje: “se quedaron allí”. Por alguna razón, cuando Taré llegó a Harán, hizo una pausa, y se quedó.

¿Alguna vez has hecho eso? “El viaje es demasiado para mí. La presión, la intensidad, siempre tratando de empujar esta piedra cuesta arriba”.
Cada vez que inicias algo en la carne, terminas haciendo lo que Taré hizo: Se estableció en Harán. No hay peor manera de pasar tu vida que conformándote con la mediocridad. Nada está más lejos de la agenda de Dios para tu vida que comenzar un viaje y, de repente, darte por vencido.

Siempre que nos aferramos a nosotros mismos, tomando cosas para nosotros, tratando de llegar a ser ricos, intentando ser famosos, tratando de tener éxito en nuestra propia energía, siempre terminaremos “quedándonos”. ¿Por qué? Porque estas sólo a medio camino de donde te dispusiste a ir.


“Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas” (Mateo 6:33)

viernes, 9 de enero de 2015

¡UNA FE QUE AGRADABA A DIOS!

"Antes que [Enoc] fuese traspuesto, tuvo testimonio de haber agradado a Dios". ¿Qué era lo que agradaba tanto a Dios de este Enoc? Era que su caminar con Dios producía en él ese tipo de fe que Dios ama. Estos dos versículos no pueden ser separados: "Antes que fuese traspuesto, tuvo testimonio de haber agradado a Dios. Pero sin fe es imposible agradar a Dios" (Hebreos 11:5-6).

A través de la Biblia y en toda la historia, los que caminaron con Dios se volvieron hombres y mujeres de fe. Si la Iglesia está caminando con Dios diariamente, constantemente en comunión con nuestro Señor, el resultado será un pueblo lleno de fe: Una fe verdadera que agrada a Dios.

Algunos conducen seminarios de fe, distribuyen cintas que sobre la fe, citan pasajes que hablan de la fe; todo esto para intentar producir fe en los oyentes. "La fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios" (Romanos 10:17). Pero Jesús es La Palabra. "La letra mata", dice la Escritura (2 Corintios 3:6), y sin la comunión íntima con Jesús, la letra produce una emoción muerta, egoísta y exigente, algo que no tiene nada que ver con la fe en lo absoluto; y Dios lo aborrece. La fe viene por oír Su Palabra y por caminar cerca de Él. Siempre debemos tener "puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe" (Hebreos 12:2). Este íntimo caminar con Dios hace falta hoy en la Iglesia. La fe es saber realmente quién es Dios. La fe es estar familiarizado con Su gloria y su majestad. Los que Le conocen mejor, son los que confían más en Él.

Muéstrame un pueblo que camina cerca de Dios, que aborrece el pecado, que está desarraigado de este mundo y que conoce Su voz, y veremos un pueblo que no necesita muchos sermones ni enseñanzas sobre la fe. No necesita saber los "10 pasos" para tener fe. La verdadera fe viene del mismo corazón de Jesús. Y será Su propia fe, no la nuestra, ¡la que crece y emerge de nuestros corazones!

El caminar de Enoc con Dios no valdría nada si no hubiera producido una fe correspondiente que haya estado en constante crecimiento: "Por la fe Enoc fue traspuesto" ¡Qué verdad tan increíble! Toda su fe se centraba en un único gran deseo de su corazón: ¡Estar con el Señor!

jueves, 8 de enero de 2015

¡NO ESTABA ATADO A ESTA TIERRA!

Elías y Enoc, los dos únicos profetas que fueron trasladados al cielo, tenían algo en común. Ambos aborrecían el pecado y predicaban en contra de éste. Ambos caminaron tan estrechamente con Dios que no pudieron evitar el compartir Su odio por la impiedad.

El efecto innegable de todos los que caminan con Dios es un odio creciente por el pecado; y no sólo odio, sino una separación de éste. Si tú todavía amas este mundo y te sientes cómodo con lo impío; si eres amigo de los que maldicen contra Dios, entonces tú no estás caminando con Dios. Estás sentado sobre el cerco, avergonzando Su nombre.

"Caminó, pues, Enoc con Dios, y desapareció, porque le llevó Dios" (Génesis 5:24). Sabemos por Hebreos que esto se refiere al traslado de Enoc, al hecho de que él no probó la muerte. Pero también significa algo más profundo que eso. "Desapareció", como dice en Génesis 5, también significa "no era de este mundo".

En su espíritu, en sus sentidos, Enoc no era parte de este mundo malvado Fue llevado en el espíritu a un reino celestial. Cada día, a medida que caminaba con el Señor, ¡Enoc se desprendía más y más de las cosas de esta tierra! Día tras día, año tras año, él subía, acercándose a la gloria. Al igual que Pablo, él moría diariamente a este mundo. A pesar de esto, Enoc continuó teniendo responsabilidades. Cuidaba de su familia, trabajaba y ministraba, ¡pero él no estaba atado a lo terrenal! Ninguna de las exigencias de esta vida podría impedir que él caminara con Dios. En cada momento de debilidad su mente volvía a Dios. Su corazón parecía atado a Dios como una gran banda de goma: Cuanto más uno tiraba de ella, más rápido volvía a Él. ¡El corazón de Enoc siempre "volvía" al Señor! A medida que la humanidad a su alrededor se volvía más pecaminosa, a medida que los hombres se volvían más y más como bestias llenas de lujuria, dureza y sensualidad, Enoc se hacía más y más como Aquél con quien él caminaba.

miércoles, 7 de enero de 2015

CUANDO TODO SE DERRUMBE

Hoy en día, muchos cristianos corren a las montañas para esconderse de las calamidades crecientes. Los llamados “profetas” están diciendo a la gente que busquen refugios. A los judíos cristianos se les está advirtiendo que regresen a Israel para escapar del colapso financiero que viene a los Estados Unidos.

Yo sé dónde quiero estar cuando todo se derrumbe. Cuando colapse el mercado financiero, yo quiero volver a Wall Street, donde estuve en la última crisis el 19 de octubre 1987. Yo quiero estar ahí, como un moderno Enoc, caminando y hablando con Dios, sin temor. Un testigo pacífico, sin temor, predicando de Jesús a todos aquéllos, cuyo mundo ha colapsado.

Jesús dijo: "¡Id!" y no: "¡Escóndanse!". Yo quiero estar donde está el Espíritu Santo y tú puedes estar seguro de que Él estará allí en el frente de batalla, atrayendo a los afligidos y temerosos.

Enoc vio este mundo impuro. Su propia sociedad era maligna, y a medida que él repasaba la historia de sus días recientes, todo lo que él podía decir era: "¡Impuro, impuro!” Enoc, séptimo desde Adán, profetizó: "He aquí, vino el Señor con sus santas decenas de millares, para hacer juicio contra todos, y dejar convictos a todos los impíos de todas sus obras impías que han hecho impíamente, y de todas las cosas duras que los pecadores impíos han hablado contra él" (Judas 14-15).

¿Estás caminando con el Señor? Entonces debes ver el mundo como lo vio Enoc: Impuro y repleto del espíritu del anticristo y de palabras ofensivas contra tu Dios. ¿Cómo puedes ser parte de un mundo tan inmundo? ¿Cómo puedes asociarte con aquéllos a quienes Él vendrá a juzgar? Dios viene con decenas de miles de Sus santos para juzgar a un mundo pecaminoso y perdido. ¿De qué lado estás?

Pero si caminas de la mano de Jesús, hablando con Él, escuchándole, entonces aborrecerás este sistema mundano impío. Te pondrás del lado del Señor en contra de los que hablan mal de Él. Oirás al Señor decir: “El que quiera ser amigo del mundo, se constituye en mi enemigo" (ver Santiago 4:4).

martes, 6 de enero de 2015

CAMINANDO CON DIOS

“Por la fe Enoc fue traspuesto para no ver muerte, y no fue hallado, porque lo traspuso Dios; y antes que fuese traspuesto, tuvo testimonio de haber agradado a Dios. Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan” (Hebreos 11:5-6).

El significado original de la palabra "caminar" en hebreo, implica que Enoc subía y bajaba, entraba y salía, de ida y de retorno, conversando continuamente con Dios y creciendo. El padre de Enoc, Jared, vivió 962 años. Su hijo, Matusalén, vivió 969. Pero Enoc vivió 365 años, o sea ¡un "año" de años! Durante 365 días, cada año, durante todos los años de su vida, Enoc caminó mano a mano con el Señor. ¡El Señor era el todo en su vida!

Enoc aprendió a caminar con Dios en medio de una sociedad corrupta, sin dejar de ser un hombre común. Él "engendró hijos e hijas" (Génesis 5:22). Estuvo involucrado en la vida cotidiana, tenía una esposa, hijos, responsabilidades y las mismas cargas que nosotros llevamos. Él caminó con Dios, mientras se encargaba de su familia y les proveía.

Aquellos que caminan con Dios están más allá del alcance de Satanás, fuera de su reino de tinieblas y dentro del reino de luz de Cristo. "El cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo" (Colosenses 1:13). Fuimos trasladados de las garras del diablo al corazón mismo de Jesús.

La palabra griega utilizada para "trasladar" aquí, sugiere que Cristo viene personalmente, nos saca del poder del diablo y nos establece en un lugar celestial. Pero Dios sólo traslada a los que caminan cerca de Él, como lo hizo Enoc. Los que están cautivos a voluntad de Satanás no pueden ser tomados y librados de la oscuridad. Realmente tú no eres salvo, hasta que estés decidido firmemente a caminar con Dios. Puedes proclamar que eres salvo y que amas a Dios; puedes decirle al mundo que le perteneces a Él; puedes incluso orar, llorar y leer Su Palabra. Pero a menos que camines cada día con Él, nunca cambiarás. Caerás más y más en la esclavitud.

lunes, 5 de enero de 2015

LES HACÍA FALTA ALGO DE LA GRACIA by Gary Wilkerson

“Como te rogué que te quedases en Éfeso, cuando fui a Macedonia, para que mandases a algunos que no enseñen diferente doctrina, ni presten atención a fábulas y genealogías interminables, que acarrean disputas más bien que edificación de Dios que es por fe, así te encargo ahora” (1 Timoteo 1:3-4).

Pablo estaba instando a Timoteo a permanecer en Éfeso, aunque pareciera que a él le sorprendió esa idea. La razón por la que Timoteo no quería quedarse, quizás era debido a los problemas que la iglesia de Éfeso estaba enfrentando. La gente parecía estar viviendo según su propia justicia, tratando de lucir bien y parecer justos. Cuando alguien tiene justicia propia, sin embargo, a menudo esa persona es engañada y esto la puede llevar a ser codiciosa y ambiciosa.

En este preciso momento había hambre en Macedonia. También había hambre en Jerusalén y pobreza extrema. Mientras Macedonia y Jerusalén estaban padeciendo, al parecer la economía en Éfeso era buena. Ellos tenían una gran cantidad de recursos, pero se aferraban a estos recursos.

Pablo dice en 1 Timoteo 6:17-18: "Manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos. Que hagan bien, que sean ricos en buenas obras, dadivosos, generosos".

Mira la primera palabra que Pablo escribe: “Manda”. Esta palabra quiere decir: “Ordena o da órdenes estrictas". En algunas traducciones dice: "Ordena los que son ricos en este tiempo que sean generosos". ¿Por qué diría Pablo algo como esto: “Mandar a la gente a ser generosa, a no aferrarse más a las cosas”? Suena legalista y lo es, porque es la Ley. La Ley nos muestra dónde estamos fuera de la gracia, dónde nos equivocamos. El mandato que Pablo le dijo a Timoteo que debía dar a los efesios no era tan sólo para lograr que den una ofrenda, sino para hacerles ver que algo de la gracia les hacía falta en sus vidas.

sábado, 3 de enero de 2015

LOS CAMINOS DE DIOS SON MAS ALTOS by Carter Conlon

“Al otro día, de mañana, salió Jonatán al campo, al tiempo señalado con David, y un muchacho pequeño con él. Y dijo al muchacho: Corre y busca las saetas que yo tirare. Y cuando el muchacho iba corriendo, él tiraba la saeta de modo que pasara más allá de él. Y llegando el muchacho adonde estaba la saeta que Jonatán había tirado, Jonatán dio voces tras el muchacho, diciendo: ¿No está la saeta más allá de ti? Y volvió a gritar Jonatán tras el muchacho: Corre, date prisa, no te pares. Y el muchacho de Jonatán recogió las saetas, y vino a su señor.” (1 Samuel 20:35-38).

Considera por un momento la travesía de David que lo lleva hasta este momento difícil en su vida. Debe haber parecido un día normal cuando atendía las ovejas de su padre en el campo. De repente lo llaman para reunirse con el profeta Samuel, quien tomó un frasco de aceite y ungió a David para ser el próximo rey de Israel. Antes de tomar el trono, David comenzó a ganar algunas victorias maravillosas en secreto, seguido por una victoria increíble en público contra un gigante llamado Goliat. El corazón de David debe haber ardido dentro de él mientras caminaba en una unción que produjo tal fe y confianza en su vida.

Poco después, Saúl tomó David como su asistente, y David comenzó a adorar al Señor con canciones que alejaban la oscuridad de la vida de Saúl. David continuó luchando las batallas del Señor, a la vez que experimentaba el poder sobrenatural de Dios, y parecía que ningún enemigo podría contra él.

Eventualmente, sin embargo, el corazón de Saúl se volvió contra David sin otro motivo aparente que la envidia, lo que nos lleva a nuestro pasaje en 1 Samuel. El hijo de Saúl, Jonatán, le dice a David: “Voy a hablar con mi padre. Escóndete en el campo, y yo volveré y tiraré una flecha. Si le digo al muchacho que irá conmigo: 'La flecha está más allá de ti’, significa que debes huir, porque el mal se ha determinado contra ti”.

Así es como yo veo esta situación: Dios estaba tratando de hablarle a David, pero David sólo estaba escuchando parcialmente. El Señor le estaba diciendo: “Tengo un plan para tu vida que cumplirá todos los deseos que he puesto en tu corazón. Está viniendo una transición desde un sistema que falló bajo el liderazgo de Saúl hacia algo que va a marcar el comienzo de un tiempo de renuevo en Israel, y tú vas a dirigirlo. Pero hasta que llegue ese día, voy a llevarte a través de algunos lugares oscuros. Debes seguirme a través de estas montañas y valles, a pesar de que no seas capaz de comprender plenamente”.
Yo creo que ese es el significado más profundo detrás de “la flecha está más allá de ti”. ¡Es una señal y un recordatorio de parte de Dios de que Sus caminos son más altos que los nuestros, y todo lo que Él pide es que lo sigamos!

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Carter Conlon se unió al equipo pastoral de la Iglesia Times Square en 1994, por invitación del pastor fundador David Wilkerson, y fue nombrado para el cargo de Pastor Principal en 2001. Un líder fuerte y compasivo, y un orador frecuente en conferencias para pastores y líderes dirigidas por World Challenge en todo el mundo.

viernes, 2 de enero de 2015

UN GRAN GRITO

A veces tenemos que estar quietos y saber que Él es Dios. A veces el Espíritu trae canciones de amor a Jesús dulces y melódicas. Pero a través de la Palabra de Dios, toda vez que Él trajo victoria sobre los enemigos, el pueblo siempre levantó un gran grito, un fuerte ruido de alabanza al Señor. En el séptimo día en que Israel marchó alrededor de Jericó, se difundió este mandamiento: “Todo el pueblo gritará a gran voz, y el muro de la ciudad caerá” (Josué 6:20).

En Esdras descubrimos que otro gran grito se produjo cuando se echó el cimiento del templo.

“Y cuando los albañiles del templo de Jehová echaban los cimientos…cantaban, alabando y dando gracias a Jehová…y todo el pueblo aclamaba con gran júbilo, alabando a Jehová…Y no podía distinguir el pueblo el clamor de los gritos de alegría, de la voz del lloro; porque clamaba el pueblo con gran júbilo, y se oía el ruido hasta de lejos” (Esdras 3:10-11,13). La palabra hebrea utilizada para “aclamar” aquí significa “romper los oídos”. El llanto de los hijos de Israel era tan lleno de gozo y las alabanzas tan fuertes ¡que “rompían los oídos”!. Algunas personas dicen que no pueden soportar el ruido y los gritos en la iglesia, pero escucha esto: “Pues el Señor mismo descenderá del cielo con un grito de mando” (1 Tesalonicenses 4:16 NTV).

Dios quiere que conozcamos Su palabra en este asunto. Los Salmos nos ordenan aclamar alegremente al Señor. “Aclamar” en hebreo sugiere trueno, chispas y fuego. “Aclamad a Dios con alegría, toda la tierra” (Salmo 66:1). “Cantad con gozo a Dios, fortaleza nuestra; al Dios de Jacob aclamad con júbilo” (Salmo 81:1). “Cantad alegres a Jehová, toda la tierra; levantad la voz, y aplaudid, y cantad salmos...con trompetas y sonidos de bocina, delante del rey Jehová...los ríos batan las manos, los montes todos hagan regocijo” (Salmo 98: 4, 6, 8).

El pueblo de Dios sabe del gran gozo que se produce cada vez que la presencia de Jesús se revela. Si no gritamos Sus alabanzas, los árboles lo harán por nosotros. En la iglesia Times Square cantamos esta canción: “¡Alcen vuestras cabezas, no tengan miedo! ¡Canten hasta que el poder del Señor descienda!” ¡Ese poder es Su presencia!

jueves, 1 de enero de 2015

¡UN GOZO GRANDE Y EXUBERANTE!

“Me hiciste conocer los caminos de la vida; me llenarás de gozo con tu presencia” (Hechos 2:28).

¿Te has preguntado cómo era Jesús día a día, Su corazón, Su actitud? ¿Se veía destrozado por todas las cargas que llevaba? ¿Lloraba? ¿Había una pesadumbre solemne en su presencia?

Él lloró, y llevó cargas pesadas. En Getsemaní sudó gotas de sangre, y en otras ocasiones gimió y suspiró por la incredulidad, pero la Palabra de Dios deja en claro que Cristo estaba lleno de gozo y alegría.

“Porque David dice de él: Veía al Señor siempre delante de mí; Porque está a mi diestra, no seré conmovido. Por lo cual mi corazón se alegró, y se gozó mi lengua” (Hechos 2:25-26). Al hablar de esto a los judíos, Pedro citó una profecía del Salmo 16. Era una visión de Cristo, que tendría un corazón lleno de regocijo, una lengua que hablaría cosas alegres y un semblante lleno de gozo por la presencia de Su Padre.

Debemos regocijarnos, estar alegres y llenos de gozo por las mismas razones que Jesús estaba alegre. La primera razón de Su gozo es que sabía que era imposible que la muerte lo retuviera. ¡Y así mismo es para nosotros! Este conocimiento destruye la doctrina perversa que dice que Jesús fue puesto en manos del diablo y tuvo que luchar para salir del infierno. ¡Jesús sabía en la tierra que la muerte no lo podía contener y nosotros también lo sabemos!

En segundo lugar, el Señor está a nuestra diestra en todas nuestras tribulaciones. Podemos descansar con esperanza y con expectación, sabiendo Él está a nuestro lado en todo momento.

En tercer lugar, “Porque no dejarás mi alma en [la muerte]” (Versículo 27). Vamos a resucitar a una nueva vida en un nuevo cuerpo, en un mundo nuevo. Y por último, ¡su sola presencia nos inunda de gozo! ¿Cómo podemos hacer otra cosa que gritar y alegrarnos al saber que hemos sido liberados del infierno, se nos ha prometido vida eterna, se nos ha dado Su seguridad en medio de todos los problemas aquí en la tierra, y Su presencia se ha manifestado ante nosotros?