viernes, 31 de octubre de 2014

QUE ÉL SEA EL TODO PARA TI

Hace años me paré frente al altar al lado de mi esposa, cuando oí a mi padre (quien era el ministro) pedir a Gwen: "¿Quieres que David sea tu esposo legítimo?". Intercambiamos votos, cada uno dijo: "Sí, acepto". Gwen me ha amado de mil maneras diferentes, pero nunca mejor, nunca más que cuando me dejó de ser el hombre de la casa. Tomó un tiempo antes de que ella se hiciera a un lado y me dejara hacer lo que el "marido" debía hacer, sobre todo porque yo no soy en realidad tan mecánico. Pero ella, con mucha táctica, aprendió a alentarme para cumplir este papel.

Dios pretendió que el esposo y su esposa reflejaran Su relación con nosotros, Su novia: "Porque tu marido es tu Hacedor" (Isaías 54:5). Somos "una esposa ataviada para su marido" (Apocalipsis 21: 2). Pero Jesús no es como un esposo terrenal. Cuando Él dice "Sí, acepto", ¡Él tiene toda la potestad y la gloria para verlo realizado! Tú puedes encontrar los votos de amor del Señor para con Sus amados, a lo largo de toda Su Palabra.

Nuestro amor por Él se apropia de ello, descansa en ello y deja que Jesús sea nuestro Dios. Estos son algunos de los votos que Dios les ha hecho a todos los que Le entregan su amor y lealtad:

"Yo llevaré, yo soportaré y guardaré" (Isaías 46:4). "¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz…? Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti" (Isaías 49:15). "Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar" (Isaías 55:7). "Le sanaré, y le pastorearé" (Isaías 57:18). "Y antes que clamen, responderé yo; mientras aún hablan, yo habré oído" (Isaías 65:24). "Porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré" (Hebreos 13:5).

Jesús es nuestra justicia, nuestra salud, nuestra liberación, nuestra roca de salvación, nuestro pan de cada día, nuestro consolador, nuestro proveedor, nuestro alto refugio, nuestra defensa, nuestra luz, nuestro gozo, nuestra paz: ¡Nuestro todo en el tiempo de la necesidad! Deja que Él sea tu Dios. No luches tratando de arreglar las cosas por ti mismo. ¡Demuéstrale que tú confiarás en Su poder!

jueves, 30 de octubre de 2014

“ELLA LO HIZO POR MÍ”

"Entonces una mujer de la ciudad, que era pecadora, al saber que Jesús estaba a la mesa en casa del fariseo, trajo un frasco de alabastro con perfume; y estando detrás de él a sus pies, llorando, comenzó a regar con lágrimas sus pies, y los enjugaba con sus cabellos; y besaba sus pies, y los ungía con el perfume… Y vuelto a la mujer, dijo a Simón: ¿Ves esta mujer? Entré en tu casa, y no me diste agua para mis pies; mas ésta ha regado mis pies con lágrimas, y los ha enjugado con sus cabellos. No me diste beso; mas ésta, desde que entré, no ha cesado de besar mis pies. No ungiste mi cabeza con aceite; mas ésta ha ungido con perfume mis pies" (Lucas 7:37-38, 44-46).

¿Alguna vez has lavado los pies de Jesús con tus lágrimas? ¿Alguna vez has venido a Él sin pedirle nada para ti mismo, para tu ministerio o para tu familia? ¿Has venido simplemente a derramar en Él una dádiva de incienso, un frasco de alabastro de amor y de adoración? Escucha el clamor de Su corazón: "¡No me diste beso, ni agua para mis pies cansados, pero ella lo hizo por Mí!".

En Mateo 26, otra mujer vino a Jesús y derramó perfume sobre Su cabeza mientras Él comía. Al ver esto, los discípulos se indignaron, y le dijeron: "¿Para qué este desperdicio? Porque esto podía haberse vendido a gran precio, y haberse dado a los pobres" (Mateo 26:8-9). Somos como esos discípulos, creemos que es una pérdida de tiempo el estar a solas, ministrando Sus necesidades, cuando tanta gente pobre, que sufre, necesita nuestro tiempo y nuestras peticiones de oración. Jesús dijo: "¿Por qué molestáis a esta mujer? pues ha hecho conmigo una buena obra. Porque siempre tendréis pobres con vosotros, pero a mí no siempre me tendréis" (Mateo 26:10-11). En esencia, Él estaba diciendo: “¡Ella lo hizo por mí!”.

miércoles, 29 de octubre de 2014

PASANDO TIEMPO CON JESÚS

¿Por qué Jesús dijo: "Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público" (Mateo 6:6)? Porque el Señor desea tener intimidad. ¡Él quiere estar encerrado a solas con el amor de Su corazón! Hay muchos que oran, que nunca faltan a una reunión de oración. Asisten a cualquier reunión en casa y ciertamente es escritural de que dos o tres estén de acuerdo en oración. Pero vendrá una Palabra del Señor, y Él susurrará: "Ven solo, cierra la puerta, que sólo estemos tú y yo". La oración en secreto es la cosa más íntima que puedes compartir con tu Señor. Si no tienes este tipo de relación, no lo conoces, en realidad.

Sin intimidad con Jesús, incluso tus buenas obras pueden volverse malas: "Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad" (Mateo 7:22-23). ¿Qué está diciendo Jesús? La clave es esta: "Nunca os conocí". No ha habido intimidad; alguien está haciendo un gran trabajo en Su nombre, pero realmente sin conocerle. Esto significa que podemos estar tan ocupados en cosas buenas, en programas, en ayudar a los demás, que perdemos de vista a Jesús.

Cuando pasamos tiempo a solas con Él, ¿alguna vez hemos pensado en Sus necesidades? Jesús se hizo hombre con las mismas necesidades de los hombres, incluyendo la necesidad de amistad y de amor. Él sintió el rechazo tal como lo sentimos nosotros, porque él nunca dejó a un lado Su humanidad. Jesús es Dios y hombre a la vez. El hecho de que Él llevara nuestras enfermedades, significa que todavía experimenta los dolores y las necesidades del hombre. Estaba pensando recientemente: “Señor, cuando estabas en la tierra, ¿alguna vez te preguntaste si alguien te amaba sólo por quien Tú eras, como Jesús, el hombre?” Considera las multitudes que le apretaban por todas partes, que clamaban por ayuda, por misericordia, por vista, por comida, por señales y maravillas. Él los veía como ovejas sin pastor; Él oía su clamor y lloraba. Pero sólo unos pocos vinieron a él sin pedir nada, ¡sólo unos poco vinieron sólo para amarle!

martes, 28 de octubre de 2014

AMANDO A JESÚS

¡Jesús sabe lo que se siente ser traicionado! Él fue paciente y misericordioso mientras Su amada Israel le estaba siendo infiel a lo largo de toda la historia, cometiendo adulterio espiritual vez tras vez. El corazón de Jesús está buscando una esposa fiel. Él anhela un pueblo que tenga ojos sólo para Él y que no deje que nadie se meta en el medio.

¿Qué es lo que le da alegría a una esposa o un esposo? Es la fidelidad, la capacidad de mirarse a los ojos y ver confianza. ¡Sin mentiras ni secretos! Lo mismo debe ser para con nuestra relación con Jesús "Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas. El corazón de su marido está en ella confiado, y no carecerá de ganancias" (Proverbios 31:10-11). ¿Puede Jesús mirar dentro de nuestros corazones y confiar en nosotros con seguridad?

Conozco a una congregación de hermanas que pasan horas, tan sólo "amando a Jesús". Ellas se arrepienten por la infidelidad de la novia infiel de Jesús. Ellas tratan de llenar Su corazón adolorido, intentar llenar la falta de amor y hablan de “Su dolor”. Es cierto que a Jesús le debe doler cuando tan pocos le aman. Mi corazón se quebranta y oro entre lágrimas: "Oh Jesús, ¡cuán infiel te he sido a lo largo de los años, cuán a menudo las cosas de este mundo tomaron mi corazón! He ido tras automóviles, antigüedades, deportes. Han habido momentos en los que amaba los elogios del hombre, tiempos en los que he deseado cosas y he dedicado mi tiempo a otros intereses". La Palabra de Dios dice: "Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él" (1 Juan 2:15).

Jesús hizo una pregunta muy provocadora: "Pero cuando venga el Hijo del Hombre, ¿hallará fe en la tierra?" (Lucas 18:8). La palabra "fe" en griego, significa "confianza en…y fidelidad a…" ¡A Él! Él profetizó sobre una gran apostasía, tal que aun los escogidos serían grandemente tentados. Tantos creyentes caerán y seguirán la lujuria y los placeres de este mundo. Mi clamor es: "¡Oh Señor, atráeme a ti; déjame ser alguien en quien Tú puedas confiar; permíteme amarte sin reservas; dame un amor puro, santo y sin mezcla por Ti!"

lunes, 27 de octubre de 2014

GRACIA PODEROSA by Gary Wilkerson

La mayoría de cristianos tienen preocupaciones apremiantes en sus vidas; un niño que está huyendo de Dios, un matrimonio lleno de tensión, un montón de cuentas pendientes y sin dinero pagarlas. ¿Por qué deberías estar preocupado por volver a caer en las obras si estás enfrentando este tipo de problemas?

Creo que no hay ningún problema más práctico que una mentalidad esclavista de “obras sobre gracia”. Tiene implicaciones diarias porque afecta directamente la forma en la que enfrentas tus problemas.

Digamos que un joven con una adicción a la pornografía quiere ser libre. Él también tiende a tener una mentalidad de "obras". Una noche él lee el siguiente pasaje: "¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra" (Salmo 119:9). El joven cree que si lee su Biblia más, hallará libertad. A continuación, lee un pasaje que dice: "Orad los unos por los otros". Así que va al grupo de responsables de hombres y les pide que oren por él.

Todas las acciones que ha tomado son buenas, pero en su corazón, él está dependiendo de hacer cosas, dependiendo de las obras, para hallar la libertad que busca. Sin embargo, esta mentalidad sólo lo conduce más abajo en la esclavitud y la desesperación. Seguir a Cristo no depende de las obras, no depende de trabajar para obtener lo que sólo Dios puede proveer por la fe.

Otro joven de la misma iglesia también está luchando con la pornografía. Él ora: "Señor, sin ti, estoy perdido y eso lo sé muy bien. Pero, también sé que Tú eres mi esperanza. Vengo a Ti ahora, dejando atrás mi desesperación y confiando en que Tú harás una obra en mí. Sé que tan sólo necesito una cosa para vencer este pecado: Tu gracia poderosa. Que descienda sobre mí ahora. De lo contrario, no tendré esperanza".

Este hombre hallará la gracia poderosa de Dios. ¿Por qué? Porque él ha derribado todas las barreras que le impedían alcanzar la gracia: Todo esto, con una simple oración.

Estos dos ejemplos pueden no parecer muy diferentes por fuera, pero en el ámbito espiritual, han sucedido movimientos tectónicos. Un corazón ha dejado el pacto antiguo y esclavizador que dice: "Tengo que ganarme esto", para dirigirse a un pacto que dice: "Tu gracia impulsa todos mis esfuerzos".

Cuando llegamos a este punto, veremos a Dios hacer cosas en nuestras vidas que nunca podríamos hacer por nuestros propios esfuerzos. Te ruego, no descuides la gran salvación que te hasido dada. Tórnate a Jesús, quien es siempre mayor y cuya gracia es tu fuerza para todo.

sábado, 25 de octubre de 2014

EL DESEO DETERMINA EL DESTINO by Claude Houde

Soy el pastor de la Iglesia Nueva Vida en la costa sur de Montreal en Canadá. Comenzamos nuestra iglesia con un puñado de personas en una pequeña habitación en un edificio que alquilamos de un consejo escolar. Hoy en día, más de 3.500 personas vienen a la iglesia cada semana, algo que nunca había sucedido antes en Quebec. Menos del dos por ciento de la población es evangélica. La iglesia evangélica típica en nuestra nación ha existido por más de cincuenta años, con una asistencia media de menos de ochenta personas.

¿Cómo podemos explicar esta cosecha inusual? ¿Por qué hemos sido bendecidos con más de veinte años consecutivos de crecimiento en uno de los ambientes más hostiles y seculares en América del Norte? No llevamos a cabo esfuerzos de evangelización y no hemos probado los últimos métodos “de vanguardia” y las estrategias de los gurús del crecimiento de la iglesia moderna. Hemos pasado de un programa de construcción a otro; tenemos múltiples servicios el domingo; y crecemos más y más de forma exponencial año tras año. ¿Por qué? Simplemente porque hombres y mujeres de todas las edades y de todos los posibles trasfondos étnicos y sociales están experimentando el poder transformador de la fe con una resolución. ¡Cientos son bautizados cada año mientras se ponen de pie y cuentan historias de gracia, coraje y redención, historias hermosas y milagrosas que no tienen otra explicación que ser “un acto de Dios”! Ellos invitan a sus amigos, vecinos, familiares, colegas del trabajo o amigos de la universidad para que “Prueben y vean que el Señor es bueno; dichosos los que en Él se refugian.” (Salmo 34: 8, NVI). Y Dios multiplica la iglesia.

Tanto en la moderna, secular, y cínica Quebec francesa, como en todo el mundo, la fe con una resolución está encendiendo fuegos de avivamiento y cambiando vidas. Miles del tipo “Daniel” están experimentando logros y liberaciones que son irrefutables. No hay un “sistema estrella”, no hay misterios extraños, ni profesionalismo pulido, ni ningún artilugio. Sólo hay modernos “Daniel”, hombres y mujeres que viven cada día en la luz y la libertad, en el poder y las posibilidades de la fe con una resolución. Ellos entienden que el deseo determina el destino y que aunque esto es imposible para los hombres, con Dios todo es posible.

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Claude Houde es el pastor principal de la Iglesia de la Nueva Vida (Eglise Nouvelle Vie) en Montreal, Canadá; y es un orador frecuente en conferencias para pastores y líderes dirigidas por World Challenge en todo el mundo. Bajo su liderazgo la Iglesia de la Nueva Vida se ha incrementado de ser un puñado de personas, a más de 3500 miembros, en una parte de Canadá donde pocas iglesias protestantes han alcanzado éxito.

viernes, 24 de octubre de 2014

¡JESUS ​​VIENE CON VOZ DE MANDO!

“Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras.” (1 Tesalonicenses 4:16-18)

En griego, la expresión “voz de mando” significa incitar con palabras a despertar, entusiasmar, estimular a la acción. La voz del arcángel será oída por todos los vencedores. “¡Él está a la puerta! ¡Ven, amada! Aquel a quien amas ha venido a llevarte”. Esto no es una venida discreta, que se hace silenciosamente en un rincón. ¡No! Jesús viene con sonar de trompeta, con ejércitos de ángeles, con voz de mando, con voz de arcángel. Los muertos en Cristo resucitarán primero para encontrarse con Él en el aire. Ellos lo van a abrazar primero. ¿Crees que van a estar silenciosos? ¿Con los nuevos cuerpos? ¿Eternamente redimidos y por fin yendo a casa con Jesús? ¡Amados, habrá un regocijo atronador! Y mientras ellos se regocijan, Él enviará a sus ángeles por todo el mundo y reunirá a Sus hijos. ¡Qué bienvenida que será aquella!

Pero aquí está el significado de Su venida, condensada en pocas palabras: “y así estaremos siempre con el Señor.” (1 Tesalonicenses 4:17). Qué absurdo es ponernos a discutir si es que vamos a vivir en la tierra o en el cielo. El cielo será dondequiera que esté Jesús. Algunos están tan convencidos de que nunca dejaremos esta tierra, que Jesús vendrá a nosotros y va a establecer un reino mundial. Todo lo que quiero es esto: “Así estaremos siempre con el Señor.”

¿Deseas estar siempre con el Señor? ¿Sabías que también es Su deseo estar con nosotros? “Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, también ellos estén conmigo, para que vean mi gloria” (Juan 17:24). Deja los tiempos y las épocas en las manos del Padre y vive cada día de tu vida como si Cristo viniera dentro de una hora. Pero recuerda, hasta que Él venga hay mucho trabajo por hacer.

jueves, 23 de octubre de 2014

SU VENIDA SERÁ UNA GRAN FIESTA

Para nosotros que formamos la novia del Señor, no debe haber ningún temor cuando Él se manifieste: “sino gozaos por cuanto sois participantes de los padecimientos de Cristo, para que también en la revelación de su gloria os gocéis con gran alegría” (1 Pedro 4:13).

Nunca olvides que Él no va a tomar por sorpresa a los que le esperan, quienes están “esperando y apresurándoos para la venida del día de Dios” (2 Pedro 3:12). Los que están buscando y esperando Su venida están “aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos” (Efesios 5:16). ¡No están sentados delante de la televisión, envueltos en sueños egoístas y ambiciones insensatas! Ellos están ocupados preparándose como una novia ataviada, ocupándose hasta que Él venga. Ese día no va a “sorprender” a los que están preparados. ¡Él no vendrá como un ladrón en la noche para los que están expectantes!

También será el día del gozo del Señor, porque Él está ansioso por estar con Su novia: “Yo soy de mi amado, y conmigo tiene su contentamiento.” (Cantar de los Cantares 7:10). Nos olvidamos de Su entusiasmo, Su gozo, Su expectación. ¡Sí, Él anhela a Su novia! Se regocijó cuando los discípulos regresaron de echar fuera demonios (Véase Lucas 10:17-22). ¡Él es el hombre glorificado, el que participa de todos nuestros sentimientos, que se llena de gozosa anticipación de tener a Su novia, de recogerla y de acercarla a Sí mismo!

Él ha prometido mostrarse a Sí mismo a aquellos que buscan su venida. “Aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan” (Hebreos 9:28). Esta vez Él no viene para expiar el pecado, sino para revelar Su gloria a Su novia. Esa manifestación ya ha comenzado pues Él está mostrando Su poder y gloria a Su santo remanente. Ellos serán atrapados por su atracción magnética. No es un embaucador; sino que, Él está cortejando, limpiando, llamando, y acercándonos más a Él.

miércoles, 22 de octubre de 2014

LE VEREMOS

“Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo.” (Hechos 1:11).

Un cuerpo de carne y hueso fue colocado en la tumba, y fue un cuerpo de carne y hueso resucitado el que tocó Tomás (ver Juan 20:26-29). Él tocó sus manos y puso su mano en su costado. ¡Este era realmente un hombre glorificado, que ascendió al Padre! Jesús no se evaporó delante de ellos, Él fue levantado en una nube hasta que se perdió de vista. Qué increíble momento debe haber sido: Jesús brillando, radiante de gloria, con su rostro hacia el cielo, siendo levantado lentamente sobre ellos. ¡Los apóstoles deben haber caído de rodillas!

Vieron todo el advenimiento con sus ojos fijos en Él: “Y estando ellos con los ojos puestos en el cielo” (Hechos 1:10). ¡No sucedió que ellos pestañearon y Jesús se había ido! Es cierto que seremos cambiados en un abrir y cerrar de ojos: “todos seremos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta” (1 Corintios 15:51-52). Pablo está hablando de nuestro cambio corporal cuando “seremos arrebatados juntamente con ellos [los muertos resucitados] en las nubes para recibir al Señor en el aire” (1 Tesalonicenses 4:17). Él vendrá rápida y repentinamente, y nosotros seremos transformados corporalmente en un momento.

El escritor del libro de Hebreos sugiere que el pueblo de Dios verá que el día se acerca: “No dejando de congregarnos…sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.” (Hebreos 10:25). “Pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es” (1 Juan 3:2). “He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron” (Apocalipsis 1:7). “Y verán su rostro, y su nombre estará en sus frentes” (Apocalipsis 22:4). “Esteban, lleno del Espíritu Santo, puestos los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús que estaba a la diestra de Dios” (Hechos 7:55). Esteban es un tipo de aquellos que viven en los últimos días “llenos del Espíritu Santo”, a quienes les serán dados ojos abiertos y un cielo abierto. ¡Veremos a Jesús viniendo en gloria con todos los santos ángeles y veremos el manto de Su gloria!

martes, 21 de octubre de 2014

PREPARÁNDONOS PARA SALIR A RECIBIRLE

“Entonces los que se habían reunido le preguntaron, diciendo: Señor, ¿restaurarás el reino a Israel en este tiempo? Y les dijo: No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones, que el Padre puso en su sola potestad; Y habiendo dicho estas cosas, viéndolo ellos, fue alzado, y le recibió una nube que le ocultó de sus ojos. Y estando ellos con los ojos puestos en el cielo, entre tanto que él se iba, he aquí se pusieron junto a ellos dos varones con vestiduras blancas, los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo.” (Hechos 1: 6-7, 9-11).

Jesús reunió a los que fueron escogidos para verlo ascender al Padre: “Y estando juntos” (Hechos 1:4). Alrededor de 120 fueron llamados por el mismo Jesús al monte de los Olivos. No creo que ellos sabían o comprendían lo que iba a suceder. Jesús había tratado de prepararlos para su retorno al Padre: “[Yo] voy al Padre, y no me veréis más” (Juan 16:10). ¿Cómo podría una mente finita comprender tales palabras? ¿Cómo se iría? ¿Moriría de nuevo? ¿Ángeles le llevarían? ¿Vendría un carro, así como sucedió con Elías, o de repente desaparecería en el aire? Era algo que Jesús les había advertido: “Habéis oído que yo os he dicho: Voy, y vengo a vosotros. Si me amarais, os habríais regocijado, porque he dicho que voy al Padre; porque el Padre mayor es que yo” (Juan 14:28). Ellos decían: “¿Qué quiere decir con: Todavía un poco? No entendemos lo que habla.”(Juan 16:18).

De la misma manera que Jesús reunió a los discípulos, Jesús volverá a reunir a Su pueblo para prepararnos para Su regreso. Pero, ¿Lo entenderemos? Dios siempre ha tenido un pueblo, pero justo antes de Su venida hará algo tal cual lo hizo antes de irse. ¡De hecho, lo está haciendo ahora! Está sucediendo aquí en la iglesia de Times Square y en todo Estados Unidos, China, Europa, Polonia y Rusia. Por el llamado del Espíritu Santo, pequeños y grandes grupos se están uniendo para “salir a recibirle.” ¡Ellos han oído la trompeta! Han escuchado el clamor: “¡Aquí viene el esposo; salid a recibirle!” (Mateo 25:6).

lunes, 20 de octubre de 2014

CRISTO NOS HA HECHO LIBRES by Gary Wilkerson

Piensa en todas estas benditas cosas: oración íntima con el Señor; leer Su maravillosa Palabra y compartir Su Evangelio con alegría. Todas éstas son maravillosas prácticas que garantizan una vida plena y feliz. Sin embargo, a menudo hacemos de ellas obras basadas ​​en el mérito, labores arduas del deber. Al hacer esto, descuidamos “una salvación tan grande”, una gracia salvadora que no falla. Verás, incluso cuando fallamos, el Nuevo Pacto no falla. De acuerdo con Pablo, esa verdad debería hacernos libres, no esclavizarnos.

“Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud” (Gálatas 5:1). A lo largo de esta epístola Pablo le pregunta a los creyentes: “¿Por qué volver al antiguo pacto de las obras? Ese sistema sólo los esclavizaría de nuevo. Se les ha dado el Nuevo Pacto, que les brinda la libertad de amar y servir a Dios con plena libertad”.

Pablo les recalcó esta verdad a los Gálatas, diciéndoles que el Evangelio nos da poder en el Espíritu a través de la gracia. Pero los Gálatas seguían tratando de vivir el evangelio desde la perspectiva de las obras. Estaban convencidos: “Si hago esto, voy a obtener una bendición. Si no lo hago, obtendré una maldición”.

Puede que no lo veamos en nosotros mismos, pero tendemos a hacer algo similar hoy en día. Nuestra actitud es: “Haré mi mejor esfuerzo para obedecer los mandamientos de Dios y entonces él va a tener que bendecirme.” Pero Dios dice algo diferente a través del Nuevo Pacto: “Ya te he bendecido, antes de que siquiera intentaras obedecer mis mandamientos. También sé que no puedes guardar mi palabra a la perfección, así que te daré el poder de guardarla a través de Mi Espíritu. Mi gracia será el poder detrás de tus obras, no tu propia fuerza”.

Este es el corazón del evangelio: ¡Dios lo hace todo! Por lo tanto, cuando se nos dice que “es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos” (Hebreos 2:1), no significa que debemos prestar mayor atención a guardar las reglas, sino que en lugar de ello, hemos de prestar atención al evangelio de la gracia que nos ha liberado.

sábado, 18 de octubre de 2014

LA COMPRASIÓN ES CONTAGIOSA by Nicky Cruz

“Jesús y vio una gran multitud, y tuvo compasión de ellos, porque eran como ovejas que no tenían pastor” (Marcos 6:34)

En Oslo, Noruega, nuestro ministerio se asoció con una gran iglesia luterana. Fue una de las pocas iglesias que estuvieron dispuestas a ayudarnos. Sus jóvenes estaban profundamente comprometidos con el Señor, pero fueron sorprendidos por nuestros métodos de evangelismo. Los cristianos europeos son gente tranquila y humilde, que por lo general mantienen su fe para sí mismos. La idea de predicar en una esquina de la calle en medio de un barrio los sacó de su zona de confort. Al principio no querían ir con nosotros, pero un par de semanas después no podíamos detenerlos. Desarrollaron un fuego consumidor por el evangelismo, una verdadera obsesión por las almas.

Muchos de ellos viajaban dos o tres horas en tren cada mañana para ayudarnos, y después viajaban de nuevo a casa tarde en la noche. Y eso no era suficiente. Estaban sedientos de aprender más de nuestros jóvenes que venían de Nueva York. Cuando les dijimos que muchos de nuestros jóvenes eran ex miembros de pandillas y drogadictos, les costó creerlo. Estaban asombrados por lo que Jesús había hecho en sus vidas, y lo que aún estaba haciendo.

Pero lo que más les atrajo fue la compasión genuina que nuestros jóvenes tenían por los demás. Cuando alguien estaba sufriendo, nuestros jóvenes lloraban con ellos, los abrazaban y oraban con ellos. Cada mañana comenzaba con varias horas de oración y adoración en el edificio de la iglesia, y aun así no era suficiente para estos jóvenes luteranos. El amor que exudaban nuestros jóvenes por ellos y los unos por los otros, iba más allá de lo que jamás habían experimentado, y pronto atraparon ese entusiasmo. Se extendió como reguero de pólvora a través de los corazones de todos los que trabajan con nosotros.

Para el tiempo en que nuestra cruzada terminó, los jóvenes noruegos no podían soportar vernos partir. Habían llegado a estar tan unidos a nuestro grupo y amaban tanto a nuestros jóvenes, que lloraron por horas en el aeropuerto antes de que nuestro avión partiera. Nuestros jóvenes hicieron amigos de por vida en ese viaje y dejaron un impacto indeleble en la vida de aquellos que dejamos allá.

Esa es la belleza y la naturaleza de la compasión. Es una de las más entrañables y contagiosas de todas las emociones humanas. No se puede fingir, y su impacto no se puede explicar; y sin embargo, es tan real. ¡Y tan poderosa!

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Nicky Cruz, evangelista internacionalmente conocido y prolífico autor, se volvió a Jesucristo de una vida de violencia y crimen después de encontrarse con David Wilkerson en la ciudad de Nueva York en 1958 La historia de su dramática conversión fue contada por primera vez en el libro “La Cruz y el Puñal” escrito por David Wilkerson y más tarde en su propio best seller “Corre, Nicky, Corre”.

viernes, 17 de octubre de 2014

UNA PALABRA FRESCA CADA DÍA

Dios está hablando cada día una palabra fresca para todos los que quieran escuchar, pero muchos no pueden oírla porque sus corazones se están endureciendo. En Hebreos leemos: "Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones" (Hebreos 3:7-8). La voz de Dios es una voz de "hoy". Él quiere escuchemos Su voz cada minuto.

Jesús nos advirtió respecto a los oidores cuyo terreno es pedregoso: "Estos son asimismo los que fueron sembrados en pedregales: los que cuando han oído la palabra, al momento la reciben con gozo; pero no tienen raíz en sí, sino que son de corta duración, porque cuando viene la tribulación o la persecución por causa de la palabra, luego tropiezan" (Marcos 4:16-17). Esto se refiere a los que les gusta oír, que reciben todo lo que Dios dice con gozo. Pero la Palabra no se arraiga en ellos. La voz de Dios no los cambia. Permanecen inquebrantables, con sus corazones convirtiéndose en piedra. ¿Dónde están los corazones de piedra? ¿En la cárcel? ¿En las calles? Por desgracia, el corazón más duro puede ser hallado en la casa de Dios, ¡entre aquellos que ni siquiera saben que están endureciéndose!

Déjame decirte cómo es que los cristianos llegan a tener corazones duros. Ellos se niegan a permitir que la voz de Dios para aplaste su terca voluntad. Ellos oyen la voz de Dios en Su Palabra, en los sermones y algunas veces pueden oír esa voz apacible y delicada. Sin embargo, ¡no la obedecen! La Palabra no puede echar raíz. Y hay algo aun peor. Todos los días Dios está llamando a Su pueblo al lugar secreto de oración porque Él quiere hablarles. Él quiere hablarles sobre la obediencia, sobre los problemas, sobre el futuro y darles dirección: "Os hablé desde temprano y sin cesar, no oísteis, y os llamé, y no respondisteis" (Jeremías 7:13). Cada vez que rechazamos ese llamado y en lugar de ello, perseguimos nuestros propios intereses y ocupaciones, poniendo otras cosas antes que Dios; cada vez que nos perdemos de un día de oír; cada vez que nos negamos a escuchar, nuestros corazones se vuelven cada vez más fríos. Cada vez que escuchamos otra voz en lugar de escuchar Su voz, nos endurecemos un poco más.

Cuando nos negamos a disciplinarnos para estar a solas con Dios y escuchar Su voz, nos volvemos ajenos a esa voz. Es una vergüenza ver lo que está sucediendo hoy en tantas iglesias, en las que muchos ya no son capaces de reconocer la voz de Dios. El Señor ve que se están endureciendo, pero Él todavía se preocupa por ellos y los ama. Así que enciende la luz de Su Espíritu Santo sobre ellos, enviando una palabra ardiente, penetrante, una voz de trueno para despertarlos. Pero la Palabra los ofende, ¡la misma Palabra de Dios enviada para librarlos, los ofende y ellos se enojan y se secan! "Salido el sol, se quemó; y…se secó" (ver Mateo 13:6).

jueves, 16 de octubre de 2014

ES TIEMPO DE CERRAR LA PUERTA

"Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público" (Mateo 6:6).

La voz de Dios es oída por aquellos que se encuentran con Él en el lugar secreto de oración. Dios es muy cuidadoso con quién habla. Sólo lo hace con aquellos que aprecian tanto Su voz, que se encierran y dejan todo el mundo afuera, para estar con Él y esperar en Él.

Dios nos dice: "Si quieres oír Mi voz, enciérrate en el lugar secreto de oración. Ora a Mí en lo secreto y Yo te recompensaré". Los ajetreos, deseos indebidos, codicias y ansiedades ahogan la voz de Dios. Jesús nos dejó una advertencia acerca de llegar a estar demasiado ocupados para detenernos y escuchar Su voz. En la parábola del sembrador, “la Palabra” es Su voz: "Estos son los que fueron sembrados entre espinos: los que oyen la palabra, pero los afanes de este siglo, y el engaño de las riquezas, y las codicias de otras cosas, entran y ahogan la palabra, y se hace infructuosa" (Marcos 4:18-19).

Me temo que algunos de los que están leyendo este artículo han estado ahogando la voz de Dios. Acá, “Ahogar”, significa “saturar" o “sofocar” Su voz. Alguna vez, Dios te habló claramente y fue de sumo gozo. Todavía amas a Dios, pero tienes cada vez menos tiempo para Él. Tus ocupaciones, ahora te llaman; ¡tus riquezas, tus preocupaciones, tus problemas y todas las otras cosas que consumen tu tiempo! Ahora la voz de Dios se ha opacado. Él te está llamando, te está pidiendo, te está amonestando: "Si continúas así, ¡terminarás ahogando totalmente mi voz en ti!"

Puedes llegar a estar tan ocupado, tan angustiado por los problemas y preocupaciones, que no servirá de nada escuchar Su voz porque no podrás prestar oído. Jesús dijo que se haría infructuosa. (Versículo 19).

"[Pero] éstos son los que fueron sembrados en buena tierra: los que oyen la palabra y la reciben, y dan fruto a treinta, a sesenta, y a ciento por uno" (Marcos 4:20).

miércoles, 15 de octubre de 2014

¿TODAVÍA HABLA DIOS?

Samuel escuchó claramente la voz de Dios, tan claramente que: "Jehová estaba con él, y no dejó caer a tierra ninguna de sus palabras" (1 Samuel 3:19). "Y Jehová volvió a aparecer en Silo; porque Jehová se manifestó a Samuel en Silo por la palabra de Jehová. Y Samuel habló a todo Israel" (1 Samuel 3:21 - 4:1). David oyó hablar a Dios y, en respuesta, ¡él habló con Dios! La voz de Dios era su alegría y su vida. "Dios ha dicho en su santuario: Yo me alegraré" (Salmos 60:6).

Muchos, hoy en día, no creen que Dios todavía habla a los hombres. Dicen que Él sólo habla a través de Su Palabra, que todo lo que Dios quiere o necesita decir está encerrado en el Canon de las Escrituras. Ciertamente, Dios nunca dirá una palabra contraria a la Escritura, pero " Dios…en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo" (Hebreos 1:1-2). ¡Y Su Hijo todavía sigue hablando con sus hijos! Él dijo que Sus ovejas conocen Su voz y que no prestarán atención a la voz de otro. Sabemos que Dios habló a los hombres en el Antiguo Testamento, pero ¿qué acerca del Nuevo Testamento? ¿Qué acerca de estos últimos días?

Dios le habló a Saulo (Pablo) en el camino a Damasco: "Repentinamente le rodeó un resplandor de luz del cielo; y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?" (Hechos 9:3-4). Por el resto de su vida, Pablo testificó: "Yo oí Su voz". Ante el rey Agripa, él dijo: "Oí una voz que me hablaba, y decía en lengua hebrea…levántate…porque para esto he aparecido a ti" (Hechos 26:14,16).

Pedro escuchó y obedeció la voz de Dios. En oración, él oyó a Dios hablando: " Y oí una voz que me decía: Levántate, Pedro, mata y come. Y dije: Señor, no… Entonces la voz me respondió del cielo por segunda vez… Y esto se hizo tres veces" (Hechos 11:7-10).

Jesús llamó a la última iglesia de Laodicea para oír Su voz y abrir la puerta: " He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo" (Apocalipsis 3:20).

martes, 14 de octubre de 2014

SU VOZ

Una de las mayores bendiciones de un verdadero creyente es escuchar y conocer la voz de Dios. Hoy en día es posible escuchar la voz de Dios tan claro y cierto como lo hicieron Abraham y Moisés; tan claro como Samuel y David; ¡y Pablo, Pedro, los apóstoles y Juan en la isla de Patmos! Dios ha prometido hacer claramente notoria Su voz por última vez durante los últimos días. Él nos ha dado una promesa y una advertencia acerca de escuchar Su voz. Dios va a reunir a un remanente santo y apartado en un Sión espiritual y hacerles notoria Su voz. "…sino que os habéis acercado al monte de Sion, a la ciudad del Dios vivo, Jerusalén la celestial, a la compañía de muchos millares de ángeles" (Hebreos 12:22).

Dios tiene este mensaje para todos los que han sido llamados: ¡La voz de Dios, que hizo temblar la tierra en las generaciones pasadas se escuchará de nuevo con poder en un último temblor! "La voz del cual conmovió entonces la tierra, pero ahora ha prometido, diciendo: Aún una vez, y conmoveré no solamente la tierra, sino también el cielo" (Hebreos 12:26). Esta es la advertencia que Dios da a sus hijos santos, los creyentes: "Mirad que no desechéis al que habla. Porque si no escaparon aquellos que desecharon al que los amonestaba en la tierra, mucho menos nosotros, si desecháremos al que amonesta desde los cielos" (Hebreos 12:25).

¿Por qué está Dios reuniendo un pueblo proveniente de iglesias muertas? ¿Por qué está llorando el Espíritu: "Salgan de Babilonia, pueblo mío, no participan de sus pecados"? Es porque Dios debe tener un pueblo (un Sión) en estos terribles días, que no sean confundidos por falsa doctrina. Éstos son ovejas que no siguen falsos maestros, que conocen la voz de su Amo. Dios les habla de una manera clara y segura, ¡y ellos viven por Su voz! Ellos son dirigidos por Su voz, son consolados por Su voz ¡y son guiados en todas las cosas por Su voz! ¡La gran característica de un pueblo santo es que no confunde la voz de Dios! Ellos la conocen, la oyen y son gobernados por ella. ¡Es segura, firme e inconfundible!

lunes, 13 de octubre de 2014

JESÚS ES SUPERIOR by Gary Wilkerson

"Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo; el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder" (Hebreos 1:1-3).

El primer capítulo de la Epístola a los Hebreos repite una verdad que todo cristiano sabe, pero pocos realmente captan: "Jesús es superior". El escritor está tan enfocado en este tema que no se da el tiempo para ofrecer un saludo. Ni da instrucción alguna a sus lectores, como vemos en algunas epístolas; en cambio, él tiene una cosa en su mente: "¡Jesús es superior!" Él está enamorado de Cristo, impactado y abrumado por Él.

"¿Jesús es superior a qué?", podrías preguntar. En Hebreos 1 encontramos la respuesta: Él es superior a todos los profetas, sacerdotes, reyes y ángeles. Menciona cualquier cosa y Él es superior a ello. Esto no es novedad para nosotros, los que conocemos a Cristo como nuestro Salvador viviente. Sí, Él estuvo presente en la creación, y Él está gobernando eternamente como Rey. Sí, Él es superior a todo lo que podamos imaginar.

Sin embargo, muchos cristianos tropiezan con una simple verdad, cuando se trata de saber que "Jesús es superior": El problema es el siguiente: Jesús es superior a las obras de la ley, pero vivimos como si nuestras obras valieran más que la gracia salvadora de Cristo. Decimos que somos salvos por Su gracia, pero cuando fallamos, volvemos a caer en las obras con el fin de ser restaurados. Esta es una mentalidad del Antiguo Pacto, una que conduce a la esclavitud; sin embargo, pocos de nosotros nos damos cuenta de que caemos en ella.

Leyendo más en Hebreos, vemos el "mejor pacto" que Dios hizo con nosotros: "Pero ahora tanto mejor ministerio es el suyo [de Cristo], cuanto es mediador de un mejor pacto, establecido sobre mejores promesas. ‘He aquí vienen días, dice el Señor, En que estableceré…un nuevo pacto’"(Hebreos 8:6,8).

¡Jesús es superior!

sábado, 11 de octubre de 2014

HABLANDO LA PALABRA CON DENUEDO by Jim Cymbala

¿Qué tipo de cosas son importantes en una iglesia como la del libro de Hechos? La oración de los apóstoles nos da uno de los puntos de referencia claros: “Concede a tus siervos que con todo denuedo hablen tu palabra” (Hechos 4:29).

No existe tal cosa como “denuedo enseñado”. El denuedo o valentía puede ser impartido sólo por el Espíritu Santo, no se puede obtener a través de un seminario. Segunda de Timoteo 1:7 dice: “Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.”

Los predicadores del Nuevo Testamento eran audazmente confrontacionales y confiaban en que el Espíritu Santo produciría la convicción necesaria para la conversión. Ellos no tenían miedo.

Escucha a Pedro en el día de Pentecostés: “prendisteis y matasteis por manos de inicuos, crucificándole” (Hechos 2:23). Esto era lo último que la multitud quería escuchar. En la actualidad, si existiese una lista de las diez cosas que no deberías decir frente a una audiencia judía, la número uno sería “Sabes, con tus propias manos acabas de matar al Mesías, el que Israel había estado esperando durante siglos.”

Pero la audacia de Pedro no alejó a la gente. En lugar de eso, apuñaló a sus conciencias. Al final del día, un grupo enorme se había arrepentido de sus pecados y se había convertido.

En el siguiente capítulo, Pedro fue asi de directo con la multitud que se reunió después de la curación del paralítico: “Mas vosotros negasteis al Santo y al Justo, y pedisteis que se os diese un homicida, y matasteis al Autor de la vida…arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio” (Hechos 3, 14-15, 19).

Cuando Pablo predicó en Éfeso algunos años más tarde, su enfrentamiento con la idolatría pagana era tan directa que estalló un motín. “Se llenaron de ira, y gritaron, diciendo: ¡Grande es Diana de los efesios! Y la ciudad se llenó de confusión” (Hechos 19: 28-29). Esto no me suena a algo muy “sensible al mercado” o “amistoso al usuario”.

No obstante, una iglesia fuerte se estableció. Los apóstoles se dieron cuenta de que sin una actitud audaz y agresiva en la proclamación de la Palabra de Dios, ellos no podían construir la iglesia que Jesús pretendía. Cualquier iglesia en cualquier ciudad del mundo tiene que llegar a la misma conclusión.

__________
Jim Cymbala comenzó la iglesia Brooklyn Tabernacle con menos de veinte miembros en un pequeño y deteriorado edificio en una parte difícil de la ciudad. Nacido en Brooklyn, es un viejo amigo de David y Gary Wilkerson, y un orador frecuente en conferencias para pastores y líderes patrocinadas por World Challenge en todo el mundo.

viernes, 10 de octubre de 2014

EL ESPÍRITU DE GOZO Y CELEBRACIÓN

“Luego les dijo: Id, comed grosuras, y bebed vino dulce, y enviad porciones a los que no tienen nada preparado; porque día santo es a nuestro Señor; no os entristezcáis, porque el gozo de Jehová es vuestra fuerza. Los levitas, pues, hacían callar a todo el pueblo, diciendo: Callad, porque es día santo, y no os entristezcáis. Y todo el pueblo se fue a comer y a beber, y a obsequiar porciones, y a gozar de grande alegría, porque habían entendido las palabras que les habían enseñado.” (Nehemías 8: 10-12).

Dondequiera que el amor por la Palabra de Dios ha sido restaurado y ha resultado en arrepentimiento, siempre vendrá una poderosa ola de gozo y celebración. Pero hay un cierto tipo de alegría fingida y falsa celebración en la tierra hoy en día: Es la celebración de uno mismo y la idolatría…¡la danza alrededor del becerro de oro! Necesitamos mucho discernimiento para conocer la diferencia entre el verdadero gozo del arrepentimiento y el falso regocijo de los idólatras.

Moisés y Josué descendieron del monte y escucharon un gran grito en el campamento: “No, no son gritos de victoria ni lamentos de derrota. Oigo sonidos de celebración” (Éxodo 32:18). Estaban gritando, cantando, y danzando; y Moisés sabía que era algo de la carne. Sabía que era un pueblo era de dura cerviz, rebelde, lleno de lujuria, fornicación, desnudez, y sensualidad. ¡Era el grito de la idolatría!

¿Puedes ver la diferencia? Si no hay predicación de la ley para convencer de pecado, si no hay llanto, ni rostros a tierra, si no hay amor por la Palabra reprobatoria de Dios, si no hay arrepentimiento…¡entonces no hay grito espiritual, ni cántico piadoso! ¡Ten cuidado! Puedes estar atrapado en la canción de la idolatría.

¿Por qué hubo tan grande felicidad, tal espíritu festivo de gozo en este avivamiento registrado en Nehemías? “Porque habían entendido las palabras que les habían enseñado” (Nehemías 8:12). Dicho de otra forma, ellos pudieron discernir e hicieron caso. ¡Ellos obedecieron!

jueves, 9 de octubre de 2014

EL ESPÍRITU DE GOZO Y CELEBRACIÓN

"Luego les dijo: Id, comed grosuras, y bebed vino dulce, y enviad porciones a los que no tienen nada preparado; porque día santo es a nuestro Señor; no os entristezcáis, porque el gozo de Jehová es vuestra fuerza. Los levitas, pues, hacían callar a todo el pueblo, diciendo: Callad, porque es día santo, y no os entristezcáis. Y todo el pueblo se fue a comer y a beber, y a obsequiar porciones, y a gozar de grande alegría, porque habían entendido las palabras que les habían enseñado." (Nehemías 8: 10-12).

Dondequiera que el amor por la Palabra de Dios ha sido restaurado y ha resultado en arrepentimiento, siempre vendrá una poderosa ola de gozo y celebración. Pero hay un cierto tipo de alegría fingida y falsa celebración en la tierra hoy en día: Es la celebración de uno mismo y la idolatríaŠ¡la danza alrededor del becerro de oro! Necesitamos mucho discernimiento para conocer la diferencia entre el verdadero gozo del arrepentimiento y el falso regocijo de los idólatras.

Moisés y Josué descendieron del monte y escucharon un gran grito en el campamento: "No, no son gritos de victoria ni lamentos de derrota. Oigo sonidos de celebración" (Éxodo 32:18). Estaban gritando, cantando, y danzando; y Moisés sabía que era algo de la carne. Sabía que era un pueblo era de dura cerviz, rebelde, lleno de lujuria, fornicación, desnudez, y sensualidad. ¡Era el grito de la idolatría!

¿Puedes ver la diferencia? Si no hay predicación de la ley para convencer de pecado, si no hay llanto, ni rostros a tierra, si no hay amor por la Palabra reprobatoria de Dios, si no hay arrepentimientoŠ¡entonces no hay grito espiritual, ni cántico piadoso! ¡Ten cuidado! Puedes estar atrapado en la canción de la idolatría.

¿Por qué hubo tan grande felicidad, tal espíritu festivo de gozo en este avivamiento registrado en Nehemías? "Porque habían entendido las palabras que les habían enseñado" (Nehemías 8:12). Dicho de otra forma, ellos pudieron discernir e hicieron caso. ¡Ellos obedecieron!

miércoles, 8 de octubre de 2014

ARREPENTIMIENTO DESGARRADOR

“Y…alzando sus manos; ...se humillaron y adoraron a Jehová inclinados a tierra...y leían en el libro de la ley de Dios claramente, y ponían el sentido, de modo que entendiesen la lectura. Y Nehemías…y el sacerdote Esdras, escriba, y los levitas que hacían entender al pueblo, dijeron a todo el pueblo: Día santo es a Jehová nuestro Dios; no os entristezcáis, ni lloréis; porque todo el pueblo lloraba oyendo las palabras de la ley. (Nehemías 8: 6-9)

¡Su primera reacción a la Palabra fue emoción y gozo! Ellos clamaron: “¡Amén, Amén, mientras levantaban sus manos.” David dijo: “Alzad vuestras manos al santuario, y bendecid a Jehová” (Salmo 134:2). Pero pronto la Palabra hizo que se postren con el rostro a tierra. Es muestra de verdadero arrepentimiento cuando la Palabra de Dios nos hace caer rostro a tierra. “Y se humillaron y adoraron a Jehová inclinados a tierra... todo el pueblo lloraba oyendo las palabras de la ley.” ¡Temblaban ante la Palabra de Dios, y entonces la tomaron en serio y se arrepintieron!

Cuando viene un avivamiento del Espíritu Santo, los cristianos no guardan rencor; no murmuran, no hablan a espaldas de la gente, ni andan encontrando faltas. No andan tratando de arreglar a la iglesia o los pastores. ¡No se la pasan todo el día tirados viendo la televisión! ¡No! Ellos están sobre sus rostros ante Dios, llorando, porque la Palabra ha afligido sus corazones. No juzgan a los demás o miran a otros. ¡Ellos están siendo convencidos por la Palabra de que no están a la altura de ella!

En Romanos 12: 9-21 el apóstol Pablo describe las marcas de las personas verdaderamente arrepentidas. Pablo comienza diciendo: “El amor sea sin fingimiento (hipocresía). Aborreced lo malo, seguid lo bueno. Amaos los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros. En lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor; gozosos en la esperanza; sufridos en la tribulación; constantes en la oración” (Versículos 9-12).

martes, 7 de octubre de 2014

TODO EL CONSEJO DE DIOS

La primera evidencia de un avivamiento es un gran deseo de escuchar y obedecer la Palabra del Señor.

“Y se juntó todo el pueblo como un solo hombre en la plaza que está delante de la puerta de las Aguas, y dijeron a Esdras el escriba que trajese el libro de la ley de Moisés, la cual Jehová había dado a Israel. Y el sacerdote Esdras trajo la ley delante de la congregación, así de hombres como de mujeres y de todos los que podían entender, el primer día del mes séptimo. Y leyó en el libro delante de la plaza que está delante de la puerta de las Aguas, desde el alba hasta el mediodía, en presencia de hombres y mujeres y de todos los que podían entender; y los oídos de todo el pueblo estaban atentos al libro de la ley...Abrió, pues, Esdras el libro a ojos de todo el pueblo...y cuando lo abrió, todo el pueblo estuvo atento.” (Nehemías 8: 1-3, 5).

El grito de sus corazones era: “¡Tráenos la verdadera Palabra del Señor!” Esdras estuvo en pie, sobre un púlpito de madera y leyó la Palabra de Dios durante seis horas, mientras la multitud prestaba atención, entendiendo que la causa de su sufrimiento era su propia terquedad y rebelión. La evidencia más segura de avivamiento en un alma, en una iglesia, o en una ciudad, es un hambre de la Palabra de Dios. Los cristianos descarriados no quieren escuchar la Palabra...¡les aburre!...lo que quieren es emoción. Los predicadores descarriados no predican mucho de la Palabra de Dios; en lugar de ello, dan pequeños sermones breves. ¡Ellos no predican acerca de la Ley, porque eso produce convicción y sacude a la iglesia! ¡Hace que los tibios se retuerzan!

Donde el Espíritu Santo está obrando, la gente en las bancas clama por la Palabra. Recibo cientos de cartas de santos hambrientos que claman: “Estamos tan hambrientos. No escuchamos la verdadera Palabra. ¡Recibimos letra muerta sin unción!”. Donde Dios está obrando hay Biblias por todas partes. Hay un entusiasmo por la predicación y la enseñanza con una verdadera reverencia por la Palabra.

Qué triste es que en muchas iglesias carismáticas, la predicación simplemente se soporta. ¡Ellos sólo quieren música, entretenimiento, y cantantes especiales en el centro del escenario! Cuando viene el Espíritu Santo, la Palabra es aclamada. El clamor del pueblo es: “¡Señor, yo lo quiero todo: lo bueno, lo malo, los mandamientos, las promesas, todo el consejo de Dios!”

lunes, 6 de octubre de 2014

LA OBRA DE GRACIA by Gary Wilkerson

¡Cristo no necesita nuestra ayuda con Su obra de gracia!

Te puedes preguntar: “¿Yo no tengo parte en la obra de la gracia?” Si tratas de traer algo a la obra de Cristo, sólo lo estropearás. Es imposible añadir a Su gloriosa gracia con nuestros trapos de iniquidad. Nosotros no contenemos gracia, sólo la recibimos. Podemos darla, pero es la gracia de Dios, no la nuestra.

A eso se refiere Hebreos 10:29 cuando dice que “pisoteamos” la sangre de Cristo cuando tratamos de añadir algo a la gracia de Dios. En realidad solo la diluimos, insultando la gloriosa obra que Él ha hecho. De hecho, en un momento dado estamos operando en uno de dos modos: (1) O estamos permitiendo que Dios nos diga que somos insuficientes, y aceptamos la totalidad de su gracia; ó (2) estamos tildando a Su gracia de insuficiente y tratando de agregar nuestros esfuerzos a ella.

Podrías decir: “Pero si yo creyera eso, nunca haría nada por Dios.” En realidad, pasa justo lo contrario. Cuando vives en la gracia de Cristo, haces más obras que nunca, porque las haces con alegría y no con un sentido de obligación a regañadientes. Vas a la oración porque amas la santidad de Dios; estudias Su Palabra no porque contiene tu lista de cosas por hacer para el día a día, sino porque es la fuente de tu vida, tu manantial de paz, alegría y dirección.

En pocas palabras, la gracia te faculta para realizar acciones piadosas. Así que si te sientes miserable en tu caminar con Cristo, si estás cansado y vas a la iglesia porque temes por tu salvación, entonces has dejado de apropiarte de Su gracia. Ahora mismo, Él te está invitando a volver, diciendo: “Ven al pacto que tengo con el Padre. Quiero derramar Mi gracia sobre ti, darte poder con Mi Espíritu de por vida”.

Por medio de Él estamos completamente limpios, totalmente en paz con Dios, y abundando en Su gracia. No podemos añadir nada a Su obra terminada, Su gracia es totalmente suficiente. ¡Es nuestra labor recibir el regalo glorioso y caminar en la gracia con alegría!

“Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe” (Efesios 2: 8-9).

sábado, 4 de octubre de 2014

LA GRAN CENA by Carter Conlon

“Un hombre hizo una gran cena, y convidó a muchos. Y a la hora de la cena envió a su siervo a decir a los convidados: Venid, que ya todo está preparado.” (Lucas 14:16-17)

En otras palabras, un hombre hizo una invitación a su gran banquete, al igual que el Señor nos invita a ti y a mí a su increíble fiesta de vida y fuerza. Visión, dirección, provisión, y un futuro se pueden encontrar allí. Todo está listo.

Sin embargo, los que fueron invitados al banquete comenzaron a presentar sus excusas de por qué no podían ir. Sin duda, algunas personas simplemente no querían ir. Sin embargo, no puedo evitar pensar que algunos de ellos se sintieron obligados a llevar algo al banquete. Quizás estaban avergonzados por su propia falta de recursos, lo que finalmente les llevó a rechazar la invitación.

Este es el mismo dilema al que tú y yo nos enfrentamos hoy en día. Dios dice: “Yo quiero hacer algo a través de tu vida.” Es una invitación increíble de parte del Señor. Sin embargo, para muchas personas, hay un sentir innato que les indica que debiesen proporcionar algo. Después de todo, es una práctica común, incluso en nuestra sociedad actual, de pensar que el regalo que se lleva a una boda debiese ser de igual valor a la comida que se ha servido.

Por supuesto, al saber que el precio del banquete fue la sangre de Su Hijo Jesucristo, es absurdo pensar que tú y yo podríamos aportar algo siquiera comparable a ese precio, incluso si nos sentimos obligados de alguna manera. Nos toma mucho tiempo llegar al punto de darnos cuenta que este es un banquete “ven como eres”. El profeta Isaías dijo: “Vengan, los que no tienen dinero; vengan, los que no tienen la habilidades; vengan, los que no tienen capacidades. ¡Vengan a comprar y sean satisfechos! Coman lo que verdaderamente les satisfará” (Ver Isaías 55: 1-2).

Jesús continuó en Lucas 14:33: “Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo.” Eso no significa que tengas que regalar tu casa, vaciar tu cuenta bancaria, y dejar tu trabajo. Jesús estaba diciendo en esencia que debes renunciar a tus propios pensamientos de hacer algo en tus propias fuerzas. Las fuerzas en contra del testimonio de Cristo en esta generación son demasiado poderosas. Las tendencias sociales van en dirección contraria a la Palabra de Dios. La batalla es demasiado fuerte, y nuestros recursos naturales son insuficientes para satisfacer la necesidad. Por eso debemos elegir desechar toda la confianza en nosotros mismos y presentarnos tal como somos, al increíble banquete de Dios.

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Carter Conlon se unió al equipo pastoral de la Iglesia Times Square en 1994, por invitación del pastor fundador David Wilkerson, y fue nombrado para el cargo de Pastor Principal en 2001. Un líder fuerte y compasivo, y un orador frecuente en conferencias para pastores y líderes dirigidas por World Challenge en todo el mundo.

viernes, 3 de octubre de 2014

LA GRANDEZA DE SU PODER

Recibo una gran cantidad de profecías y extensos escritos cristianos "espirituales" de creyentes que dicen que pasan días y semanas, incluso meses en oración. Un esposo me pidió que corrigiera a su esposa. Esta mujer iba por ahí diciendo a la gente que ella había muerto y que había ido al cielo, que había bailado con Jesús ¡y después había hecho esquí aéreo con Él! Ella decía que tuvo esta revelación después de haber orado durante horas.

¿Por qué es que estos amados hermanos no están entre el pueblo, predicando a Jesús resucitado? ¿Por qué gastan todo su tiempo condenando a los demás, sin tener carga alguna por los perdidos? La mejor cura para la "súper espiritualidad” es salir a donde están los pecadores y predicarles el amor de Jesús. Oramos: "Ven Espíritu Santo". Pero, ¿para qué? ¿Sólo para bendecirnos y satisfacer nuestras necesidades? ¿O para equiparnos y revelarnos el corazón quebrantado de nuestro Señor? Las últimas palabras de Jesús antes de salir de esta tierra fueron: "Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura" (Marcos 16:15).

Hemos venido orando para que Dios cierre el bar que está al lado de la iglesia “Times Square”. El propietario nos dijo: "Van a tener serios problemas. No saben con quién se están metiendo". ¡No! ¡Él no sabe que está tratando con Jesús, quien dijo: "Toda potestad me es dada ..." (Mateo 28:18). Por lo tanto, "podemos decir confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré lo que me pueda hacer el hombre" (Hebreos 13:6). Pablo oró: "…para que sepáis cuál es…la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza, la cual operó en Cristo…sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero; y sometió todas las cosas bajo sus pies" (Efesios 1:18-22).

Satanás ha logrado que algunos de ustedes tengan miedo, miedo al fracaso, miedo al pecado habitual o a un pecado acechante y miedo a los hombres. Pero la Palabra dice: "Resistid al diablo, y huirá de vosotros" (Santiago 4:7). ¡Tú no eres el que debe salir huyendo!

"Aunque un ejército acampe contra mí, no temerá mi corazón; aunque contra mí se levante guerra, yo estaré confiado…Porque él me esconderá en su tabernáculo en el día del mal…Sobre una roca me pondrá en alto" (Salmo 27:3,5).

jueves, 2 de octubre de 2014

EL MINISTERIO “FELIPE”

Hay un ministerio "Felipe" para cada creyente que camina en la santidad de Cristo.

"Entonces Felipe, descendiendo a la ciudad de Samaria, les predicaba a Cristo. Y la gente, unánime, escuchaba atentamente las cosas que decía Felipe, oyendo y viendo las señales que hacía. Porque de muchos que tenían espíritus inmundos, salían éstos dando grandes voces; y muchos paralíticos y cojos eran sanados; así que había gran gozo en aquella ciudad"(Hechos 8:5-8).

Felipe no era un hombre de púlpito, sino una persona llena del Espíritu Santo que simplemente creyó en el poder de la vida resucitada de Cristo. Él era un hombre de la plaza del mercado, que iba a cualquier lugar esperando ver milagros. Nunca impactaremos esta o cualquier otra ciudad hasta que todos los miembros del cuerpo se conviertan en un “Felipe consumido por Cristo”, un simple evangelista laico con la fe para echar fuera espíritus malignos y orar por la salvación y la sanidad de otros. ¡Esta ciudad pecaminosa puede y será agitada por nosotros!

El movimiento de los Hermanos de Plymouth comenzó hace muchos años en Plymouth, Inglaterra. Se trataba de un grupo piadoso que llevaba el evangelio a las calles. ¡Qué carga tenían por las almas! Un gran avivamiento estalló y Cristo fue revelado a ellos como un Hombre glorificado en el cielo. Pero ellos estaban tan ocupados en estudiar a Cristo, tan enfocados en su propia forma de adoración, que finalmente perdieron su carga por las almas agonizantes. Se dividieron en dos grupos: Los Hermanos Abiertos y los Hermanos Cerrados. Los hermanos Cerrados acabaron por prohibir el ingreso a su congregación a cualquiera que no tuviera una invitación. Hoy, todo lo que ha quedado del movimiento original son los escritos de hombres como Darby, Stoney, Mackintosh y Raven, todos los cuales escribieron maravillosas enseñanzas sobre la persona de Cristo y la santidad. Pero el elitismo espiritual se había infiltrado y ya no existía pasión alguna por los perdidos. Necesitamos, tanto la Palabra profunda y pura, como la pasión ardiente por los perdidos, ambas combinadas.

Si no obedecemos el mandamiento del Señor de predicar el evangelio, nos volveremos egocéntricos y nos terminaremos obsesionados con nuestros propios problemas.

"Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura" (Marcos 16:15).

miércoles, 1 de octubre de 2014

¿ TESTIGOS SILENCIOSOS?

Pablo agitó las cosas al predicar a Jesús el Rey con el poder de la resurrección: "…en la plaza cada día con los que concurrían...les predicaba el evangelio de Jesús, y de la resurrección" (Hechos 17:17-18). Si hay un lugar donde los cristianos ocultan su luz más que en cualquier otro, es en su lugar de trabajo. Hay multitudes de cristianos en este país que se sientan en la casa de Dios para proclamar su intenso amor por Jesús, ¡pero cuando van a trabajar son tímidos y tienen vergüenza de Cristo!

¿Por qué hay un silencio tan cobarde acerca de Jesús en los cristianos que oran, que devoran la Palabra y andan en santidad? Porque, a diferencia de Pablo, nuestros corazones no se agitan al ver tanta gente entregada a la idolatría alrededor de nosotros (ver Hechos 7:16). No nos atrevamos a decir: "Pero Pablo era un predicador. Él fue llamado para hacer ese trabajo". Todos somos embajadores de Jesucristo y a todos se nos ha ordenado que jamás escondamos nuestra luz debajo de una mesa.

Estos atenienses eran exactamente como las personas con las que trabajas hoy, que "sólo pasaban el tiempo en decir o escuchar alguna cosa nueva" (Hechos 17:21-22). Así es para toda la nación: la mayor parte de los que te rodean en tu trabajo están entregados a la idolatría, al chisme y a todo tipo de superstición.

Pablo no fue desalentado por la magnitud del problema. No se vio abrumado por el poder de Satanás en la ciudad, porque sabía que tenía un arma secreta en contra de él: ¡El evangelio del poder de la resurrección! Pablo apartó la vista de lo que el diablo había hecho y ¡se enfocó en lo que Jesús podría haber hecho en el poder de la resurrección! No importaba que le llamaran "palabrero", es decir, un predicador de tonterías.

¿Alguna vez has te han llamado "palabrero"? ¿Alguna vez alguien te dijo: "¡Deja de violar mis derechos, deja de imponerme tu religión, deja de intentar hacerme pensar como tú!"? Ninguna de esas burlas podía detener a Pablo porque su corazón estaba sangrando. Él sabía que si no se ponía del lado de Cristo, aquellas personas alrededor de él, habrían muerto en sus pecados.

No es suficiente tan sólo vivir una vida recta o "predicar con el ejemplo". Durante demasiado tiempo nos hemos escondido detrás del viejo cliché: "Las acciones hablan más que las palabras". Decimos ser testigos silenciosos que viven la vida de Cristo. Pero nuestro testimonio debe incluir la Palabra hablada: "¡Voz de tus atalayas! Alzarán la voz…" (Isaías 52:8). "¿Y cómo oirán sin haber quien les predique?" (Romanos 10:14).